Sailor Moon no me pertenece.

Novia Rechazada.

Al rescate de su amor.

Serena despertó en cuanto sintió que alguien tocaba la puerta de los aposentos, por la iluminación exterior suponía que debía ser media mañana, su embarazado estaba haciendo que durmiese mucho más, sabía que nada malo podía estar pasando, de modo que estaba tranquila.

- Con su permiso mi lady.- Una criada entro llevando en sus manos una bandeja de comida.- Lord Chiba ordeno que el desayuno le fuese traído.

- Gracias.- La rubia se sentó en la cama y tomo la bata de levantarse.- ¿Es muy tarde?

- Es media mañana.

- Comprendo.- La joven se levantó de la cama.- ¿La reina ya se levantó?

- Su alteza decidió salir a dar un paseo a caballo con el rey.

- Bien, tomare desayuno y después un baño.

- Informare a la cocina para que el agua le sea calentada.

- Muchas gracias.

- Oh mi lady usted no tiene nada que agradecer, todos aquí la servimos con mucho cariño.

Cuando la criada se fue Serena se acercó a la ventana que daba al patio de entrenamiento, para su felicidad pudo ver a Darien, estaba hablando con algunos hombres, aun desde la distancia podía sentir la presencia de su esposo, miro la cama desecha a su espalda, Darien le había hecho el amor la noche anterior con mucho cuidado, él estaba temeroso de hacerle daño, aun así no dejaba de desearla.

- ¿Serena?- Lita entro en el cuarto.- Ha llegado un mensaje para ti, es del castillo de tu familia.

- Debe ser la respuesta a la carta que le envié a mi madre hace un par de semanas.- La joven tomo el sobre que la castaña le ofrecía.- Muchas gracias.

- Te dejare pues tengo que comenzar el aseo del salón.

- Yo bajare después de comer y responder esto.- Agito el sobre con una sonrisa.

- Nos vemos más tarde.

Al quedarse sola Serena rasgo uno de los extremos del sobre para poder leer lo que su madre le escribía, pero el hambre fue mayor y decidió tomar algo de pan y carne seca, tomo un sorbo de la jarra de limonada.

- Mmm. . . Delicioso.- Se llevó una mano al vientre.- ¿Tienes hambre verdad mi cielo? Todo esto es exquisito, ya verás cómo te va a gustar.

Cuanto tenía su desayuno a medio comer opto por leer la carta de su madres, desde hacía meses mantenía correspondencia con ella, se contaba de todo un poco, aunque la única preocupación de su progenitora era saber que tan feliz era con Darien, y lo confirmo así al terminar de leer la carta.

- Tenemos que decirle a tu abuela Ikuko que ambos estamos siendo muy bien cuidados por Darien mi cielo.- Desde hacía algunos días se había acostumbrado a hablarle a su hijo de esa forma, ella estaba ansiosa por tenerlo en sus brazos.- Vamos a escribirle y decirle cuanto queremos estar aquí.

Tomo carboncillo y papel, quería terminar la carta cuanto antes para poder tomar pronto su baño e ir a bajo, y si corría con suerte ver a Darien en poco tiempo, como venía ocurriendo casi todos los días, siempre se encontraba con su esposo, muy diferente a como era antes, a veces pensaba que su marido la estaba siguiendo, aunque eso no le desagradaba, al contrario, saber que él estaba siempre cerca le daba seguridad.

- Papá se preocupa mucho por nosotros. ¿Verdad mi cielo?

Aun no sentía las patadas del bebé, aunque aún faltaba mucho, tenía poco meses de cuatro meses, aun así ya quería tener señales de los movimientos de su hijo. . . O hija, ya que Darien se había mostrado muy sincero al decir que no le importaba si era niño o niña, lo único que le importaba era la buena salud de la criatura.

Alguien toco la puerta, cuando pidió que entraran se sujetó más la bata, no sabía quién podría ser puesto que no había sido el toquido de su esposo, ya había aprendido a reconocerlo.

- Lady Serena. . .- Una niño de poco menos de ocho años entro.- Con su permiso, traigo un mensaje.

- Dime pequeño.- Lo miro con una sonrisa.

- Lord Darien solicita su presencia en los establos.

- ¿En los establos?- Si bien aquello no la extraño, puesto que ella y Darien habían intimado muchas veces ahí, pero desde que el rey estaba ahí junto con su esposa habían optado por no encontrarse ahí.- Pues me vestiré rápidamente para ir a allá, gracias pequeño.

- Si mi lady.

No entendía el motivo por el cual Darien había mandado a llamarla, pero lo cierto era que lo único que importaba era verlo, de modo que se arregló rápidamente, cuando estuvo lista vio la carta de su madre sobre la mesa y también la suya propia, pero no las guardo, después de todo pretendía tomar su baño y seguramente su esposo seguiría en sus quehaceres del día a día.

- Darien. . .- Entro en los establos con una amplia sonrisa.- ¿Darien. . .? ¿Dónde estás?

- Hola Serena.- Una voz masculina le llego por la espalda, pero no era la voz de su esposo.

- Malachite. . .- Murmuro al volverse.- ¿Qué haces aquí?

- Eres una muchacha muy inocente pequeña.- El peliplateado.- ¿De verdad creíste que era Darien quien te llamaba?

- Me tendiste una trampa.- Susurro un tanto asustada, la mirada del hombre no hacía más que infundirle temor, miro hacia la salida en busca de un plan para huir de ahí.

- Ni lo pienses pequeña.- En pocos segundos el hombre estaba frente suyo, a pocos centímetros.- Nunca debiste acercarte a Darien, si él no se iba a casar con Mina Tsukino debió ser para mi hermana.

- No dices más que tonterías, Darien de todas formas no se hubiese casado con Beryl.- Murmuro segura de lo que decía.- Él simplemente no lo hubiese hecho.

- No sueñes.- Malachite la tomo de las muñecas.- Una alianza entre mi familia y Darien nos hubiese significado mucho poder, incluso más poder que el propio rey.

- Darien nunca hubiese hecho algo para ir en contra de su alteza. . .

- No seas tonta. . . Todo hombre ambiciona el poder, Darien hubiese caído en nuestras manos a penas hubiese entendido que podríamos ser libres sin el rígido dominio de Diamante.

- No. . .

- Maldita sea Malachite ya vámonos.- Reconoció la voz de Beryl acercándose.- Ya has perdido mucho tiempo hablando con esta zorra. . .

- Suéltame.- Intento zafarse del agarre del hombre- Voy a gritar. . .

- ¡Cállate!- Recibió de parte de la peliroja una fuerte cachetada.- No dices más que tonterías, nunca debiste interponerte en mis planes, pero hare lo mismo que tenía planeado para tu hermana. . . Me voy a deshacer de ti.

¿Mina habría estado en peligro de haberse finalmente casado con Darien? Serena miro a la otra mujer, por la mirada cargada de odio supo que estaba en lo cierto, su hermana hubiese corrido con la suerte de ella.

- Dejame irme.- Rogo conteniendo las lágrimas.- Y no le diré nada a mi marido. . . No correrán peligro si ambos prometen no volver a este castillo.

- Tranquila, después de esto no pretendemos volver.- Murmuro Malachite sonriéndole con malicia.- Te di una oportunidad para ser mía pequeña, pudiste tener todo en mis brazos, pudiste conocer el cielo del placer, pero me ignoraste y nunca le he perdonado eso a una mujer.

- Suéltame.- No pudo evitar llorar.- Te lo ruego. . .

- ¡Ya cállate!

No puedo ver quien le tapo la vista, los hermanos fueron muy lapidados y cuando intento gritar por auxilio la boca le fue tapada con una mordaza, sintió que sus muñecas estaba siendo apretaras y quiso llorar, pero temía ahogarse al no poder respirar bien, ya que la venda de los ojos también le obstruía la respiración.

- ¡Mmm. . .!- Pudo oír que abrían las puertas del establo, y rogo porque alguien fuera en su auxilio.

- Ni lo intentes, nadie está cerca.- Oyó la voz de Malchite en su oído.- Eres preciosa Serena, es una lástima que me hubieses rechazado, yo podría haberte hecho tan feliz. . .

- Deja de decir estupideces hermano, cuando la entreguemos a los vendedores de esclavos ya no la volverás a ver.

¿Vendedores de esclavos? ¿Iban a venderla como si fuera una esclava? Aquello no podía ser cierto, ella no tenía las características de los esclavos, no podían tomarla como una.

- Es una pena.- Oyó la voz de Malachite.- Después de todo había pensado en llevármela a la cama antes de entregarla.

- No seas asqueroso, esa es una zorra. . .

- No Beryl, no es como tú que te acuestas con el primer hombre medio atractivo que se te cruza. . .

De pronto fue lanzada con brusquedad contra algo duro, después del fuerte impacto y aguantando el dolor que sentía lo único que le preocupaba era que a su bebé nada malo le hubiese pasado.

"Por favor. . . Que nada malo le ocurra a nuestro bebé. . ." Susurro muy bajito. "Darien mi amor por favor ven. . . Tengo miedo. . ."

- ¡¿Cómo que no los encuentran?!- Estallo Darien al recibir el último informe, nadie tenía idea de a dónde estaban esos dos malditos.- Búsquenlos por todos los malditos rincones de este catillo. . . ¡Y que alguien prepare mi caballo!

Iba a buscar a su esposa en el exterior del castillo, ya habían ido a cada lugar de su hogar y no había rastros de nada, por lo que supuso que debía salir en busca de su mujer. El problema era saber en qué dirección partir, no tenía ninguna pista, estaba cerca de la desesperación, sentía una gran angustia en el pecho, algo dentro de él se estaba destruyendo.

- Darien. . .- Su hermana le hablo.- ¿Dónde está Serena?

- No lo sé pequeña.- Abrazo a la pequeña, porque en el fondo Chibi Chibi se parecía mucho a su mujer, tener a su hermana frente suyo lo único que hacía era recordarle que estaba lejos de su mujer.- Pero la voy a traer aquí conmigo. . . Con todos nosotros.

- Enviare a mis hombres a rastrear los alrededores.- Murmuro el rey.- Y si se descubre la implicancia de ellos dos en la desaparición de Serena lo llevare a juicio, serán ejecutados.

Con la vista vendada Serena no sabía dónde estaba siendo llevad, pero reconocía el vaivén del carro, obviamente estaba siendo llevada lejos de su hogar, lejos de su marido, rogaba a los cielos que Darien fuera en su auxilio, pero sabía que podría tardar mucho antes de que él se percatase de su desaparición.

- ¿Cuánto falta hermano?- Oyó claramente la voz de Beryl.- Dijiste que esos hombres estarían en el cruce del bosque.

- Ya falta poco Beryl, no te impacientes.

- Pero es que ya quiero deshacerse de esa zorra. . .

- Mejor guarda silencio, acepte este plan solo porque Darien me la debe, pero de ser por mi me hubiese llevado a Serena y la hubiese mantenido como mi prisionera. . .

- O tu esclava sexual. . .

- Eso a ti no te incumbe. . .

- No sé qué que le han visto a esta maldita. . .

- Su inocencia, Serena tiene algo que atraería a todo hombre. . .

- No sigas. . . O la mato con mis propias manos.

"Darien. . . Darien por favor ven, rescátame mi amor por favor, tengo mucho miedo. . ."

- Serena. . .- Darien detuvo su caballo en cuanto sintió un viento helado que le recorría el rostro.- Esta cerca, la puedo sentir.

- El problema es saber a que distancia. . .- Murmuro el rey.

- Alteza, Darien.- Andrew les hablo de pronto.- Miren. . . Huellas frescas de un carro, hace unos cuantos kilómetros las vengo viendo, van hacia el cruce de los caminos hacia más al norte.

- Debe ir hacia allá entonces.- Darien tomo con más fuerza las riendas de su caballo.- Vamos en esa dirección.

- Si.- Concordó el rey.

Junto con ellos iban algunos de los caballeros escoltas del rey, si tenían que enfrentarse ellos serían un apoyo, su único objetivo era encontrar a Serena y ponerla a salvo en el único lugar donde sabía que nada iba a pasarle, en sus brazos y para siempre.

- Son ellos.- El carro donde estaba siendo llevada a la fuerza de pronto se detuvo.- Esos son los hombres que compraran a Serena.

¿Comprarla? De verdad iban a comprarla, tenía que hacer algo, tenía que ganar tiempo para que Darien pudiese llegar en su ayuda, cuando sintió las manos de alguien que la agarraba trato de zafarse y buscar la forma de huir, alguien tiro de sus muñecas y la lanzaron al suelo.

- Estúpida.- Beryl le arranco la venda de los ojos, pudo ver en su mirada solo odio.- Espero que esos hombre te hagan sufrir mucho.

- Sal de aquí Beryl.- Malachite la levanto del suelo, dado a que estaba imposibilitada de hacerlo por si misma con las manos atadas.- Lo siento mucho, pero tienes que pagar por haberme rechazado, yo pude darte todo lo que quisieras Serena. . .

Como estaba amordazada no pudo responderle, aunque su idea habia sido escupirle a ese maldito hombre, de todos modos lo miro con mucho odio, queria a lo menos transmitirle todas las maldiciones que le deseaba.

- Tu mirada me encanta. . . Es una lastima que no pude probarte.

- Vámonos Malachite, recibe el dinero y ya larguémonos.

- Si.- El peliplateado la arrastro.

Le llevo ante dos hombres, que la miraban en forma lasciva que la hacia sentir nauseas, esos hombre eran sucios, podía ver que hace mucho tiempo no lavaban su rostro, ya que podía ver las manchar de tierra.

- Lo que acordamos por la mujer.- Oyo que Malachite hablaba.

- Aquí tienes.- El hombre más alto del par de mercaderes de esclavo se acerco cargando dos pequeñas bolsas de monedas.- Es muy hermosa, solo espero que sea buena en la cama. . .

- Lo es.- Malachite le toco la mejilla.- No pude comprobarlo, pero he oído que es muy buena.

- Bien.- El hombre tomo las cuerdas que llevaban a sus muñecas y la atrajo a él.- Vamos preciosa, tenemos que partir inmediatamente.

Ella quiso negarse pero fue en vano la arrastraron hasta unos caballos que pastaban no muy lejos, para su alivio momentáneo la subieron a un caballo para ella sola, lo que significaba que no iban a hacerla caminar hasta el cansancio.

- Nos iremos a nuestra aldea pequeña, queda a casi dos semanas de camino, pero nos detendremos de vez en cuando para acampar y por supuesto comprobaremos que tan buena inversión has sido.- Le hablo el hombre que pago por ella.

- Oye Gregor.- El otro hombre hablo desde su caballo.- Vamos pronto, según Malachite dice que aun estamos en las tierras del lord de esa mujer.

- Es cierto Ian, pero solo debemos llegar al bosque de robles ahí podremos perder nuestras pistas y nunca nadie va a encontrarnos.

"Darien mi amor. . . Van a llevarme lejos de ti. . . Por favor no dejes que me lleven. . ."

- Grrr. . .- Darien se llevó una mano al pecho, el corazón no dejaba de latirle muy fuerte, era como si se lo estuviesen sacando.

- Las huellas siguen hacia allí. . .- Le hablo Andrew.

- Van al bosque de robles. . .- Aquello lo desespero.- Hay que darse prisa, les perderemos la pista si llegan ahí. . .

- No será necesario.- Intervino Diamante.- Ahí vienen. . . ¡Vayan por ellos y no permitan que se escapen!

Darien los vio acercarse en un carro, llevado por la ira fue hacia ellos con la sola idea de sacarles la verdad aunque sea a puños.

- ¿Qué le hicieron malditos?- Les rugió.

- ¿A quién?- Malachite lo miro.- ¿De qué hablas Darien? ¿Y qué hacen los hombres del rey rodeándonos como si fuésemos unos traidores?

- Porque todo indica que lo son.- Diamante también se acercó.- ¿Dónde está Serena?

- ¿Por qué debería estar ella con nosotros?- Beryl les dedico una sonrisa.- Fuimos a la aldea a comprar algunas provisiones para nuestro viaje, debemos partir esta tarde.

- No hasta que me digan dónde está mi mujer. . .

- No puedo creer que no sepas donde está tu esposa Chiba.- Se burló el peliplateado.- Cualquiera diría que le das libertad para estar con quien sea.

- No me provoques Malachite.- Darien se bajó de su caballo y saco su espada sin dudar- Habla o te corto la garganta.

- Darien no te alteres.-Beryl se bajó del carro.- Podemos hablar tranquilamente, nosotros salimos muy temprano a la aldea, y no vimos a Serena. . .

- Pues algunos de los hombres que trabajan en el castillo la vieron salir con ustedes.- Murmuro Darien rápidamente para no darles tiempo a responder.- Y que la vieron salir del brazo de este maldito.

- Pues te han informado mal Chiba.- Malachite se rio de buena gana.- Además ya no me interesa tu esposa, una mujer embrazada pierde todo su atractivo.

- Malachite. . . Beryl. . .- Hablo Diamante.- Hay muchas personas que los acusan, por lo tanto serán llevados al calabozo del castillo del reino para ser enjuiciados por la desaparición de lady Serena Chiba.

- ¿Qué?- Exclamo la pelirroja enojada.

- No puede hablar en serio alteza.- Malachite estaba parido.- No tenemos nada que ver con que Serena haya sido secuestrada. . .

- Nunca hablamos de secuestro.- Murmuro Andrew.- Jamás lo mencionamos.

- Pues es lo que han insinuado. . .- Beryl, quien también se había puesto muy pálida, hablo rápidamente.- No puedo creer que piensen eso de nosotros. . .

- ¡Maldito!- Darien se lanzó sobre Malachite, ambos cayeron al suelo.- ¡Dime donde la tienen!

- ¡Darien detente!- La mujer se les acerco.- ¿Por qué te importa tanto esa maldita mujer? ¿Qué tiene ella que no tenga yo?

- ¡Todo!- Darien tomo su espada y la dejo a solo unos pocos centímetros de la garganta de Malachite.- Serena lo tiene todo.

Sobre todo mi corazón, murmuro en su mente mientras rogaba que nada malo le estuviese pasando a su mujer.

- Habla ahora Malachite y no morirás aquí.- Dijo Diamante.- Pues no juzgare a Darien por buscar la verdad, si dices donde esta Serena, serán llevado a calabozo para esperar tu condena. . .

- Que seguramente será de muerte. . .- Ironizo Malachite.- Pues no tengo nada que decir, no tengo idea que paso con Serena. . .

- ¡Estas mintiendo!- Darien bajo su espada sintió que toco la piel del peliplateado.- Vas a morir.

- ¡La vendimos!- Grito Malachite al sentir el dolor en su garganta.- ¡Esta con unos comerciantes de esclavos!

- ¡Malachite estúpido!- Bery intento huir, pero solo logro correr un par de metros antes de ser detenida por los hombres del rey.

- Ambos serán llevados inmediatamente al palacio real, serán ejecutados a mi llegada.- Dijo Diamante.

- Tengo que encontrar a Serena.- Darien guardo su espada.- Ellos venían del bosque de robles, ella debe estar siendo llevada por ese lugar.

- Vamos contigo Darien.

- Si.- Monto en su caballo y salió a toda velocidad, si algo le pasaba a su mujer se moriría.

- Gregor.- Ian hablo en voz alta.- Podemos detenernos en el lecho del rio. . . Ya quiero probar a esa pequeña.

- Yo también, no estamos muy lejos, por ahí se llaga al rio.- El aludido la miro.- Tiene unos bonitos senos, muy grandes.

Esos hombres no se habían percatado de su embarazo, que era el motivo por el cual sus senos estaban un poco más grandes, como su caballo estaba siendo guiado por Gregor que iba delante de ella tuvo un plan, ambos hombre solo miraban el camino, rara vez se volvían para verla, si lograba sacare una de sus zapatillas podría darle a Darien una pista del camino que estaban tomando, luego del lecho del rio saldrían al camino que llevaba al cruce al sur.

Para su alegría puso sacarse la zapatilla y la vio caer a medio camino, solo rogaba que esos hombres no se dieran cuenta, era la única oportunidad que tenía para que alguien fuese en su ayuda.

"Mi amor por favor ven. . . Tu hijo y yo te necesitamos. . . No quiero que esos hombres me toquen. . ."

". . .Toquen. . ."

- ¿Serena?- Darien se detuvo, estaba seguro de haber escuchado la voz de su mujer.

- ¿Sucede algo?- Andrew también se detuvo a su lado.- ¿Darien?

- Siento que está cerca. . .

- Estamos entrando en el bosque de robles, más allá eta el lecho del rio y en la otra dirección está el camino hacia la costa, pero es casi un día entero y seguirían siendo tus tierras.

- Puedo mandar a un par de mis hombres hacia la costa.- Sugirió el rey.

- Esperen. . .- Darien vio que algo brillaba en el suelo de tierra, se bajo del caballo.- Esto es. . .

Era una zapatilla en medio del camino, cuando la tomo supo sin lugar a dudas que solo podía pertenecer a una persona.

- Es de Serena. . .

- ¿Estás seguro?- Andrew lo miraba como si hubiese perdido el juicio.

- Claro que estoy seguro.- Murmuro, muchas veces le había saco el mismo esa zapatilla cuando comenzaba a jugar con los pies de su esposa.- Serena está cerca.

- Quizá ella pudo deshacerse de esa zapatilla y la dejo como una señal.- Observo Diamante.

- Y miren. . . Huellas de caballo y parecen recién hechas. . .- Andrew miraba el suelo.- siguen hacia el lecho del rio. . .

- ¡Darien!- Un grito invadió todo el bosque, los tres hombres reconocieron la voz.

- Es ella. . . No está lejos. . .- Darien volvió hacia su caballo.- Mi amor. . . Ya voy por ti.

- Mira Ian.- Gregor señalo hacia delante.- Ese lugar parece provechoso.

- Un buen lugar para tomar a una mujer.

Serena estaba desesperada, si no hacía algo pronto iba a violarla, puesto que no iba a entregarse por voluntad propia a esos dos asquerosos hombres, el hombre llamado Ian la ayudo a bajarse del caballo, aun no parecían notar que le faltaba la zapatilla.

- Estoy seguro de que estas ansiosa por probar a un hombre de verdad.

Ella negó con la cabeza, no iba a ser de nadie más que de Darien y si él no iba a rescatarla iba a dar la vida por que no la tocaran.

- Ven pequeña.- Ian la tomo de los brazos.- Iremos a divertirnos lo tres.

Fue arrastrada hasta el lecho del rio, intento forcejar para obtener su libertad, pero nada le fue posible, quería gritar el nombre de su amado con todas sus fuerzas pero la mordaza que antes le habían puesto seguía bien sujeta a su boca.

- Tiene unos labios preciosos, listos para darle placer a un hombre. ¿No te parece Gregor?

- Sabes que a mi me gusta tomar a las mujeres de la forma tradicional, puedes hacer lo que quieras con su boca, el resto es mío.- Gregor la lanzo al suelo.

- Vamos a quitarle la mordaza pequeña. . . Pero tendrás algo en que utilizar tu boca.

Era su oportunidad, iba a pedir ayuda con todas la fuerzas que le quedaban, respiro hondo mientras sentía las manos del hombre sobre su cien, pues estaba desatando la mordaza, la sintió aflojarse.

- ¡Darien!- Grito apenas tuvo oportunidad.

- Maldita zorra.- El hombre le volvió a tapar la boca, pero esta vez con su sucia mano.- No tenías que hacer eso.

- ¿De qué te preocupas?- Murmuro Gregor.- No creo que nadie venga en su ayuda.

- Mmm. . .- Serena le marido la mano al hombre.- Mi marido vendrá por mi, él acabara con ustedes. . .

- Tu marido. . .- Se burló Ian a pesar del dolor en la mano.- Seguramente estas casada con un simple campesino. . .

- Mi marido es lord Chiba, él se encargara de castigarlos por esta falta, no soy una esclava soy una lady. . .

- Ya cállate.- Ian la dio una bofetada.

- ¡Darien. . . ¡- Grito otra vez presa del dolor y el pánico.

- ¡Cállate!- Vio como uno de los hombres tomaba una roca, la vio dirigirla hacia ella y después todo se pudo negro.

- Vamos a tomarla. . .- Sonrió Gregor al ver que la había dejado inconsciente.- Nadie vendrá por ella. . .

- ¿Y si de verdad es la mujer de ese lord Chiba? He escuchado historias sobre ese hombre, dicen que tiene pacto con el diablo.

- No creo, mira sus vestimentas. . . Parece una campesina.- Gregor le tomo un tobillo.- Sea como sea la tomare. . .

- Yo también.- Ian se acercó.

- Ninguno de los dos la va a tocar.- Darien llego en el momento exacto en que vio a su mujer ser golpeada con una roca en la frente, no dudo en sacar su espada.- No volverán a intentar abusar de ninguna otra mujer nunca más.

Llevado por la ira ciega que tenía contra esos dos, intentaron abusar de su mujer, gracias a los cielos había sabido llegar hasta ella.

- ¿Quién diablos eres tú para venir a interrumpir nuestra diversión con nuestra pequeña?- Gregor se levantó, iba a dispuesto a atacar también.

- Soy Darien Chiba, lord y señor de estas tierras y lo más importante, soy el dueño de esa pequeña.

- Te lo dije.- Ian palideció de pronto.- La mujer decía la verdad. . . Es su esposa.

- Oye amigo.- Gregor tomo su espada.- Yo pague mucho dinero por ella, poco me importa si eres su esposo, ella ahora me pertenece.

- ¡En tus seños!- Darien sin ningún problema lo ataco, dándole muerte casi inmediatamente, la cabeza del hombre rodo por el suelo en tanto el cuerpo de desplomo.

- ¡Darien!- Andrew y el rey estaban yendo hacia él.- La has encontrado.

- ¿Quiénes son esos hombres?- Pregunto el rey.- ¿Son los comerciantes de esclavos. . .?

- Eran.- Darien miro al otro hombre que seguía con vida, su próxima víctima.- Nunca debieron haber pensado siquiera que la podían tener.

- Oye amigo. . . Yo no quería. . .- Ian estaba asustado.- Ella es bonita si pero. . .

- Cállate.- Darien ensarto su espada en el pecho del hombre, quien murió al poco tiempo.

Soltó la espada apenas vio donde estaba su esposa, fue a su lado y la tomo entre sus brazos, ella no había despertado, seguía inconsciente.

- Mi amor. . . Mi precioso amor.- La abrazo con fuerza.- Nunca más dejare que este lejos de mi vista mi amor.

- Hay que llevarla al castillo pronto.- Andrew se le acerco.- Nos llevaremos los caballos pero. . . ¿Qué haremos con los cuerpos?

- Que se pudran. . .- Darien sujeto con mayor fuerza a su mujer.- Todo lo que mi importa ya esta donde tiene que estar, en mis brazos.

- Vamos entonces.- Diamante lo miro.- Malachite y Beryl serán ejecutados cuanto antes Darien.

- Gracias.

Darien tuvo la ayuda de Andrew y del mismo rey para montar el caballo y llevarse a su mujer en sus brazos, lo único que esperaba era que ella pudiese reaccionar lo antes posible, pues se iba a morir si algo le sucedía.

Dejen sus Reviews.

Adileyne: Amiga actualizo lo más rápido que puedo, de todas formas espero que este nuevo capítulo te guste.

Sakura-Mayen: Esos malditos van a recibir su castigo, serán ejecutados y Serena pudo volver a los brazos de su marido.

Yesqui2000: Serena dio la batalla y cuando la dejaron inconsciente Darien llego para recatarla de aquellos comerciantes de esclavos.

Camony: Gracias por darme la idea para acabar con ellos. ¡Que vayan a la orca! No solo por querer hacerle daño Serena, sino porque estaban conspirando contra el reino.

Analang: ¡Estaba en las manos de Malachite y Beryl! Después fue a dar con aquellos hombres que solo quería tomarla a la fuerza.

Awase Kagami Ayumi: Pues pobre Darien, no ha tenido oportunidad de declararse, esperemos que ahora pueda hacerlo, más cuando estuvo a punto de perder a su mujer.

Mayilu: Serena fue rescatada, pero solo resta saber si el bebé que esperan está bien, esperemos que este bien, pues lo están esperando con ansias.

Mi luz Dari: La encontró! Y lo más importante la rescato antes de que esos hombres le hicieran daño.

Moonliss: Si amiga, mucho, mucho suspenso, pero espero que este capítulo te guste, de lo contrario puedes decirlo jijiji.

TsukinoDiamante: Darien la encontró y nada malo le paso, ahora solo falta lo que muchas estamos esperando, la gran declaración de Darien.

Isabel20: Solo un golpe que la dejo inconsciente, esperemos que pueda reaccionar pronto para la tranquilidad de Darien.

Sandivivaelanime: Y cuando iba a confesarse Serena desparece, mira que mala suerte, ahora que la pudo recuperar tendrá que confesarse.

Moon86: These men paid very expensivly what they did.

Madamemoon: Pues no eres la única que estaba segura de la culpabilidad de esos dos, pero recibieron su castigo, ahora ya no molestaran a nadie más.

Fran: Darien pudo dar con Serena ahora solo resta saber si el bebé de ambos estaba bien, esperemos que si, seria muy duro si lo perdiesen.

ChristydeChiba: Malachite y Beryl arriesgaron y perdieron, ahora serán ejecutados por la falta que han hecho, el rey Diamante no vacilo en darle su castigo.

Luxy1985: Solo eran un par de locos que solo querían hacer daño, y ambicionaban el poder de los demás, han terminado como se lo merecen.

Vere canedo: Amiga aquí te dejo un nuevo capitulo, espero que te guste y gracias por comentar.

PrincessQueen: La encontró antes de que Serena fuese violada y ahora ya no la dejara irse de su lado.

Un anónimo dijo esto: "Ahhh que le dijeron para que saliera con ellos! Me mata como chibi chibi siempre aparece en el momento menos indicado!": Otra amiga dijo que Chibi Chibi tiene un radar, pero ahora esperemos que Darien busque la forma de declararse a Serena sin interrupciones.

Amigas mias, Novia rechazada en su recta final, pero no se preocupen que falta lo más importante, la tan esperada declaración y tenga por seguro que preparare algo que las dejara riendo y llorando (pero de alegría y amoción). Espero este capítulo les guste, muchos saludos.