Durante una semana paseo por la playa, duermo y pienso. Tengo que decidir qué voy a hacer conmigo después de Derek. Pero soy incapaz de pensar con claridad. Derek está tan metido en mi mente, en mi corazón y en mi vida que apenas puedo razonar.

Derek insiste, Alex me conto que tuvo que apagar el móvil porque no paraba de sonar.

Al llamar a Richard me dice que Derek no les para de preguntar por mí preocupado y me pregunta que pasa entre él y yo, le cuento que estuve en una relación con el pero se ha acabado para siempre, pero él no me quiere creer. Según Richard nunca lo había visto así y eso que lo conoce años, incluso me dice que ese hombre me quiere demasiado como para dejarme escapar. Pobrecillo. Richard en el fondo es un romántico empedernido.

Derek me llena el buzón de mensajes y, cuando ve que no le hago caso, comienza a mandarme e-mails, ni siquiera me cuestiono como consiguió mi correo, así que los leo por las noches en la habitación de mi tranquila casa.

De: Derek Sherperd

Fecha: 25 de mayo de 2013 09.17

Para: Meredith Grey

Asunto: Perdóname

Estoy preocupado, cariño.

Lo hice mal. Te deje ir cuando lo único que quería era abrazarte y que no te alejaras jamás de mí, luego cuando me dijiste TE AMO, me quede en blanco, nunca nadie me lo había dicho. Soy un idiota. Me estoy volviendo loco. Por favor, llámame.

Te extraño.

Derek

De: Derek Sherperd

Fecha: 25 de mayo de 2013 22.32

Para: Meredith Grey

Asunto: Mer..., por favor

Sólo dime que estás bien. Por favor..., pequeña

Te quiero.

Derek

Leer sus e-mails me emociona. Me quiere. Al fin lo ha dicho aunque sea a través de un e-mail. Pero lo nuestro no puede ser. En el fondo estamos los dos rotos. ¿Por qué volver a intentarlo otra vez?

De: Derek Sherperd

Fecha: 26 de mayo de 2013 07.02

Para: Meredith Grey

Asunto: Mensaje recibido

Sé que estás muy enfadada conmigo. Me lo merezco. He sido un idiota (además de un cobarde). Me he portado fatal y me siento mal. Cuando me dijiste que era un pervertido… me dolió, no sabía cómo actuar, así que hice lo que mejor se hacer… ser McIce como me dices tu. Cuento los días para verte y decirte lo mucho que te quiero, me porté como un animal. Lo siento cariño. Lo siento, lo siento, lo siento.

Te quiero

Derek

Ahora entiendo por qué se comportó de esa manera. Utilizó su frialdad como mecanismo de defensa y le jugó una mala pasada. No midió los resultados.

De: Derek Sherperd

Fecha: 27 de mayo de 2013 02.45

Para: Meredith Grey

Asunto: Te extraño

Escucho nuestras canciones.

Pienso en ti.

¿Me perdonarás alguna vez?

Te quiero.

Derek

Nuestras canciones también las escucho yo con el corazón encogido. Hoy mientras comía en una terracita en la playa ha sonado Turn me on de Norah Jones, y he recordado cuando me ordenó salir del coche para bailar con él en medio de la carretera. Eso lo humaniza. Detalles como ése me hacen saber lo mucho que Derek quizás ha cambiado por mí. Le quiero, pero tengo miedo. Tengo miedo a no parar de sufrir y de no poder dejar mi pasado.

De: Derek Sherperd

Fecha: 27 de mayo de 2013 20.55

Para: Meredith Grey

Asunto: Eres increíble

Quiero ir a buscarte y que me perdones, pero nadie me dice nada, Alex volvió a odiarme.

Richard y tu madre me encararon, yo les encontré la razón. Por mi culpa no estás aquí.

Te extraño como nunca

Derek

Creo que Alex hace un poco más que odiarlo, Richard me conto cuando lo llame, que lo tuvo que detener cuando encaraba a Derek en el hospital, delante de todos. A Alex lo amo… es mi hermano.

A Derek... también lo quiero más. ¿Por qué me pasa esto?

¿Acaso el efecto Sherperd me ha abducido de tal manera que no lo puedo olvidar? Definitivamente sí.

De: Derek Sherperd

Fecha: 28 de mayo de 2013 09.35

Para: Meredith Grey

Asunto: Hola, cariño

Estoy en la oficina y no me concentro. Miro el hermoso auto a escala que me regalaste. No puedo parar de pensar en ti.

Pequeña…. Como te dije, mi ÚNICA fantasía eres tú.

Te quiero ahora y siempre.

Derek

Ahora y siempre. Qué bonitas palabras más cuando me lo imagino diciéndolo mientras me mira a los ojos. Mi fantasía eres tú, cabezón. ¿Qué tengo que hacer para olvidarte y que te olvides de mí?

De: Derek Sherperd

Fecha: 28 de mayo de 2013 16.19

Para: Meredith Grey

Asunto: Te lo ordeno

¡Maldita sea, Meredith!, te exijo que me digas dónde estás.

Coge el maldito teléfono y llámame ahora mismo, o escríbeme un e-mail. ¡Hazlo!

Derek

¡Vaya, regresó McIce! Su enfado me hace reír. ¡Que se meta sus órdenes por donde le caigan!

De: Derek Sherperd

Fecha: 29 de mayo de 2013 23.11

Para: Meredith Grey

Asunto: Buenas noches, pequeña

Perdona mi último e-mail. La desesperación por tu ausencia me puede.

Hoy ha sido un gran día, cerré el trato con los inversionistas y voy a construir un nuevo hospital. Sin embargo no puedo estar feliz sin ti, Mer regresa.

Te echo de menos y te quiero.

Derek

Mi desesperación también me puede. ¡Oh, Dios!, ¿qué voy a hacer sin ti?

Yo también te quiero, Derek, y te echo de menos.

De: Derek Sherperd

Fecha: 30 de mayo de 2013 15.30

Para: Meredith Grey

Asunto: No sé qué hacer

¿Qué tengo que hacer para que respondas a mis mensajes?

Sé que los recibes. Lo sé, cariño.

Sé por Richard que estás bien. Me vio tan desesperado, que acepto al menos a decirme que estabas bien. ¿Por qué no me llamas a mí?

Mi paciencia se está resquebrajando día a día. Ya me conoces. Pero por ti estoy dispuesto a hacer lo que sea.

Te quiero, pequeña.

Derek (el idiota)

El sábado decido regresa, estoy más tranquila, pero antes paso por New York necesito una buena conversación con la Dra. Wyatt, la llamo antes y me dice que salgamos a cenar para conversar, ella siempre ha sido así conmigo y Alex, más que nuestro Psiquiatra es como una amiga.

Al contarle todo, ella solo me observa y cuando le pido una opinión o algo ella solo me pregunta si amo a Derek, yo respondo un sí rotundo, entonces me dice que el siguiente paso es contarle la verdad, el necesita saber… eso me asusta, no sé cómo Derek reaccionara a una noticia como aquella… pero según la Dra. Wyatt lo tengo que hacer y tenemos que resolver esto juntos. Si quiero una relación del tipo que quiere Derek tenemos que basar nuestra relación en la confianza y yo no he sido totalmente honesta con él. Y agrega que si no veo un futuro con Derek, tengo que luchar con mis demonios y dejar ir a Derek.

Vuelvo a Seattle el domingo en la noche, no le he avisado a nadie, así que al regresar a mi departamento me encuentro con Alex y una morena en mi sofá en medio del salón.

Aleeex – grito horrorizada.

Mierda – grita Alex mientras se para y se tapa como puede.

Demonios Alex… te dejo solo unas noches y esta casa se convierte en una casa de fraternidad -

Alex rueda los ojos mientras se pone el bóxer, la morena me mira con los ojos demasiados abiertos, parece que se le fueran a salir.

Alex se acerca a mí y me da un gran abrazo.

Nena… te extrañe – dice mientras me aprieta y puedo sentir su erección.

Alex – me aclaro la garganta – quizás por ahora deberíamos solo darnos la mano – le digo mirando hacia su entrepierna

Alex se sonrojo – tienes razón – y se aleja mientras me da la mano.

¿Y tú eres? – le pregunto a la morena que todavía está congelada

E…Elizabeth – murmura

Elizabeth deberías vestirte, si no te enfermaras – le digo amablemente.

Luego me dirijo a mi habitación, es bueno estar de vuelta. En la mesita de noche veo mi móvil, lo enciendo y tengo alrededor de 100 llamadas perdidas… wow… la mayoría son de Derek otras de Cristina, Richard y mi madre.

Desempaco mi ropa y me recuesto un rato, no sabía que estuviera tan cansada… me quedo dormida.

Al despertar siento como alguien se mueve al lado mío, pestañeo, que demonios.

Giro en la cama y veo que es Cristina, está leyendo un libro.

Vaya… ya te despertaste – dice cristina mientras me mira y vuelve a su lectura

Cristina… tanto me echaste de menos que apenas vuelvo corres hacia mi cama – le digo burlonamente

Ohh por favor – dice rodando los ojos – vengo a estudiar porque el idiota de mi vecino le dio por instalar no sé qué mierda y no para de hacer ruido.

Lo que digas Cristina – le digo mientras me rio – cuéntame cómo ha estado el hospital estos días sin mí.

Todo sigue igual Mer… solo que McIce ha estado más irritado de lo normal, nadie quiere trabajar con el – dice encogiéndose de hombros.

Ohhhh – atino a decir

Siii ohhhhh – dice Cristina sonriendo – ahora cuéntame que mierda te paso –

Le cuento a Cristina todo lo que paso ese día, es gracioso ver los gestos que hacer, luego de hablar Alex nos interrumpe y nos invita a cenar… yo acepto encantada… en la cena nos reímos de las anécdotas de las cosas que han pasado en mi ausencia… como echaba de menos a mis amigos.

Cristina se queda con nosotros, al día siguiente yo me voy antes en mi moto, ya que quiero hablar con Richard.

Al llegar al hospital me siento como una niña mirando hacia todos lados para no toparme todavía con Derek, llego a la oficina de Richard invicta, no me he topado con nadie importante.

Golpeo y escucho que Richard grita adelante, la secretaria todavía no llega… sé que a Richard le gusta llegar antes que todos para ver que le depara el día.

Al entrar Richard estaba leyendo unos papeles, levanta la vista y se sorprende. Se para inmediatamente a abrazarme.

Meredith dios mío… nos tenías tan preocupados – dice mientras me abraza contra su pecho.

Richard – lo abrace… yo igual lo eche de menos – estoy bien

Richard se aleja para mirar mi cara – ¿Qué te paso? – pregunta viendo mi labio que a esta altura debe estar hinchado y algo morado.

Anoche me caí – nos pasamos en copas con Cristina y Alex y cuando iba a acostarme me caí y me pegue con la mesa de noche… cristina no paro de reírse en toda la noche… incluso se rio mientras dormía.

Meredith… mi niña… deberías ser más cuidadosa. Dime ¿Cuándo volviste? – pregunta

Anoche –

¿Y porque no nos llamaste? Tu madre ha estado muy preocupada –

Lo se… lo se… quería un poco de tiempo antes de enfrentarme a mi madre… con lo sobreprotectora que es me imagino como debe estar -

Ni que me lo digas… yo la he tenido que aguantar toda esta semana… estoy muy molesto contigo por ese motivo – dice con falso enfado

Alguna vez que te toque a ti Richard – digo riendo

Ambos reímos hasta que se escucha que alguien toca la puerta.

Pase – grita Richard mientras me toma de la mano y me sienta en el sillón y él se va al escritorio.

Richard necesito los presupuestos – Me quedo congelada… es Derek. Él no se da cuenta de mi presencia porque viene leyendo unos papeles –

Derek... – dice Richard nerviosamente.

Derek lo mira y frunce el ceño, Richard me mira y Derek sigue su mirada, me ve y se congela… woww es raro ver a Derek tan perdido, yo agacho la mirada y miro mis manos que están sobre mi regazo.

Bienvenida de nuevo Dra. Grey – dice Derek con tono profesional

Yo no sé porque motivo pero me pongo colorada y lo miro a los ojos, esta tan hermoso como siempre.

Gracias Dr. Sherperd – digo nerviosamente. Derek me mira con una sonrisa que creo que es de alivio, luego frunce el ceño.

Se acerca a mí y yo lo miro sorprendida, Richard tose y Derek se detiene.

¿Qué te paso? – pregunta serio.

¿Qué? – pregunto confusa.

Tu labio… - dice apuntándolo y sé que se muere de ganas de tocarlo… lo veo en sus ojos.

Ohhh – miro una vez más mis manos nerviosa – me caí – digo mientras me elevo de hombros

¿Estas segura? La última vez que me dijiste eso… no fue así – dice acusándome.

Que se cree… esa vez le mentí porque su ex fue la que me golpeo, ahora es verdad… y además que le importa.

Derek – digo exasperada, luego miro a Richard – Dr. Sherperd creo que no es de su incumbencia…

Derek me mira desafiante, sé que lo enoje.

Derek los papeles te los enviare enseguida con mi secretaria – dice Richard creo que intentando controlar la situación.

Derek me sigue mirando, luego mira a Richard y asiente.

Dra. Grey me gustaría conversar con usted en mi oficina – ohh por favor como si alguien creyera ese tono profesional que pone.

Yo miro a Richard asustada, no quiero estar con Derek todavía.

Richard intercede por mí – Derek. La Dra. Grey se tiene que reincorporar inmediatamente a trabajar, ella cuando tenga un tiempo se acercara a su oficina, cierto Meredith – dice Richard mirándome.

Yo solo asiento mientras miro solo a Richard.

La espero Dra. Grey – me advierte Derek para que lo mire, lo miro y veo que está enojado… sus ojos son fríos como el hielo. McIce.

Luego se despide de Richard y sale, yo al fin puedo soltar el aire que no sabía que estaba reteniendo. Richard solamente me mira.

En fin… tengo que ir a las rondas – le digo para salir de ahí.

Meredith – me advierte Richard.

Richard – le intento decir

No Meredith déjame hablar a mí – dice serio – creo que deberías ir a hablar con Derek – yo iba a protestar pero me detiene – Meredith tienes que madurar – hago un puchero y me cruzo de brazos. Richard sonríe.

Mira no sé qué paso con Derek, pero como te dije por teléfono nunca lo había visto así… ni siquiera cuando Addison lo dejo – cuando la nombra una rabia crece en mí.

Lo se… lo se Richard… iré hablar con el – le digo para tranquilizarlo. No se le paso a Richard antes me advertía que debía alejarme de Derek y ahora está haciendo de cupido. Hombres.

De acuerdo… ahora a trabajar – dice Richard mientras me abraza.

Me uno a la Dra. Bailey que me da sus ya características bienvenidas que me hacen reír, esta vez me dice que se alegra que alguien se pueda ir de vacaciones mientras ella se parte el culo con unos más que inútiles internos.

Me envía a urgencias… un clásico.

El turno se me pasa volando, echaba de menos el hospital… necesitaba esto. Antes de irme decido pasar por la oficina de Derek, que milagrosamente no me ha molestado para nada, incluso no me ha llamado ni enviado mensajes presumo que el asume que me dio una orden y yo debía acatarla.

Al llegar a su oficina su secretaria me dice que debo esperar unos minutos, me siento a esperar.

Espero cerca de 10 minutos, la puerta se abre y sale nada menos que la enfermera Rose con una sonrisa radiante que también tiene Derek que le abre la puerta caballerosamente… maldito.

Me paro de mi silla, Derek me ve y su rostro cambia.

Si maldito te pille in fraganti.

La enfermera pasa por al lado mío y me da esas sonrisas que dicen "Te lo dije".

Dr. Sherperd la Dra. Grey quería hablar con usted, pero como dijo que no quería ser interrumpido - ¿Qué? – Espere hasta que se desocupara – le dice su secretaria.

Que mierda… me ha llenado el buzón con mensajes, el celular con llamada y el correo con e-mails mientras más encima se sigue acostando con esa zorra.

Derek se aclara la garganta – Dra. Grey pase – dice mientras me abre la puerta.

Ohhh nooo… iba a ser la estupidez de contarle mi pasado a alguien que creí que estaba enamorado como yo lo estoy de él.

En realidad… espere demasiado para que se DESOCUPARA Dr. Sherperd, ahora estoy retrasada para otro compromiso… quizás deberíamos hablar otro día – le digo con mi voz más monótona. No quiero que sepa que me ha herido una vez más.

Dra. Grey… pase – dice con voz de mando.

Adiós – le digo girándome.

Meredith – dice Derek – por favor.

La secretaria nos mira curiosamente.

Ahora no Derek – le digo mirando a la secretaria que al percatarse hace como si estuviera prestando atención a su computador.

Derek entiende lo que le quiero decir y asiente.

Está bien. Pero hablaremos si o si – dice fervientemente.

Me voy con una sensación rara, los hechos son claros pero mi estúpido corazón no cree que Derek me engañaría, los e-mails que me mandaba decían tanto… además me conto su pasado y sé que no se lo ha contado a nadie más que a mí.

Suena mi móvil

Meredith

Por favor pequeña necesito que hablemos.

Y con respecto a lo que acabas de ver… no es lo que crees.

Yo soy tuyo

Te extraño

D.

Mío… sonrió con esas palabras. Sé que me dice la verdad, pero necesitamos aclarar unas cuantas

cosas.

Derek

Yo también necesito hablar contigo.

Esta noche en tu departamento.

Espero que no estés OCUPADO

M.

Su respuesta no se hace esperar.

Meredith

No me gusta la ironía

¿Qué tienes que hablar conmigo? Me preocupa.

Y tú sabes que yo nunca te he mentido, así que espero que confíes en mí como yo confió en ti.

Te espero

D.

Ohh mi papa me está regañando, sonrió, es tan formal a veces.

Ahora decido ir a casa de mi madre siento que necesito darle una explicación, al llegar mi madre me recibe con una abrazo y un regaño, que como se me ocurría irme así... que no le avise… que yo sé cuánto se preocupa por mi… bla bla.

Le explico porque me fui, no en detalle pero le cuento que fue por los recuerdos del pasado, ella finalmente me entiende y me exige que volvamos a terapia juntas… yo acepto. Sé que no me dejara tranquila hasta que le diga que sí.

Me voy directamente al departamento de Derek, es momento de decir la verdad. Le envió un mensaje a Alex que voy al departamento de Derek el solo me da sus ánimos.

Al llegar hay un nuevo conserje que como no me conoce me dice que espere mientras llama a Derek luego me deja pasar.

Al llegar a la entrada… estoy nerviosa mis manos me sudan. Derek me abre la puerta y wow va solo con pantalones… su cuerpo esta mojado, viene saliendo de la ducha.

Me detengo delante de él y bebo la belleza de su rostro y la forma tan erótica con que me mira. Paso las manos por sus bíceps y estrujé con suavidad el fuerte músculo antes de dar un paso más hacia él y apretar mi rostro contra su pecho. Dios lo echaba mucho de menos

Oye —murmuró envolviéndome con sus brazos—, ¿Qué pasa Mer? ¿Qué es lo que tienes que decirme? Háblame, Mer, para que yo pueda decirte lo que quiero decirte – esta afligido, no se esperaba mi comportamiento

Acaricié sus pectorales con mi nariz sintiendo el cosquilleo del pelo de su pecho contra mi mejilla y respirando el olor tranquilizador y familiar de su piel. Derek me presiono más contra su cuerpo y me hizo entrar, cerrando la puerta con una pierna, presumo que para no soltarme.

Deberías sentarte. Tengo que contarte algunas cosas sobre mí. Cosas feas – le digo soltándome de si agarre.

Derek me soltó a regañadientes cuando me aparté de él. Me acurruqué en su sofá con las piernas encogidas por debajo de mi cuerpo y él nos sirvió unas copas de vino antes de sentarse. Inclinándose hacia mí, pasó un brazo por detrás del respaldo del sofá mientras sostenía la copa con la otra mano, prestándome toda su atención.

Bien. Allá va. —Respiré hondo antes de empezar, sintiéndome aturdida por el elevado ritmo de mi pulso. No podía recordar cuándo había sido la última vez que había estado tan nerviosa ni tan mal.

Mi madre y mi padre se separaron cuando yo tenía 7 años. La verdad es que no sé mucho sobre sobre los motivos ya que ninguno de los dos hablaba de ello. Sé que mi madre estaba en el peack de su carrera, llegaba a casa muy tarde y se iba muy temprano. De hecho creo que el quedarse embarazada de mí fue un error, ella era interna y no quería un bebe pero se quedó conmigo. —Bajé la mirada hacia mi copa - Tuvo la opción de deshacerse de mí, pero siguió adelante con el embarazo. Claro está.

Él pasaba los dedos por mi cabello.

Por suerte para mí —dijo.

Agarré sus dedos y le besé los nudillos y, a continuación, él colocó la mano sobre mi regazo.

Cuando se separaron yo no quise ser un estorbo para mi madre, ella amaba su carrera y yo apenas la veía, así que opte por quedarme con mi padre, ambos estuvieron de acuerdo… yo era solo una niña que podía tomar ese tipo de decisiones – me encojo de hombros – Estuvimos unos años solo con mi padre, a mi madre la veía una vez al mes aproximadamente. Mi padre se volvió a casar – digo irónicamente.

Lo entiendo Mer… a veces uno siente la necesidad de estar con alguien aunque no sea la persona adecuada – murmuro – es solo para no sentirse solo

Nuestros ojos se miraron. Algo ocurrió entre los dos tras aquella pequeña confesión. Hizo que me resultara más fácil contar lo que venía después.

Yo tenía quince años la primera vez que mi hermanastro me violó... –

El pie de su copa se rompió en su mano.

El pie de su copa se rompió en su mano. Se movía con tanta rapidez que su rostro se desdibujó mientras agarraba el cuenco de su copa contra su muslo para que no se derramara.

Me puse de pie cuando él lo hizo.

¿Te has cortado? ¿Estás bien? - pregunto

Estoy bien —contestó con voz cortante. Fue a la cocina para tirar la copa rota haciéndola añicos. Yo dejé la mía con cuidado. Las manos me temblaban. Oí armarios abriéndose y cerrándose. Un momento después, Derek volvió con un vaso de algo más oscuro en la mano.

Siéntate, Mer —Me quedé mirándole. Su cuerpo estaba tenso y su mirada, gélida. Se pasó una mano por la cara y dijo con más suavidad— Siéntate... por favor.

Mis flaqueantes piernas cedieron y me senté en el filo del sofá, apretándome la chaqueta alrededor del cuerpo.

Derek se quedó de pie, dando un largo trago a lo que fuera que tenía en la mano.

Has dicho la primera vez. ¿Cuántas veces fueron? -

Respiré varias veces tratando de calmarme.

No lo sé. Perdí la cuenta –

¿co.. como? - logro murmurar Derek controlando su ira.

Al principio, él era mi mejor amigo. Mi padre se volvió a casar con alguien como dije. Nos mudamos de nuestro barrio de clase media. . . al estilo de vida de los ricos y famosos. Comencé en una nueva escuela. Yo no conocía a nadie. Yo era tímida. Tuve tiempos difíciles ajustándome -

¿Así que él dijo que quería ser tu amigo? – pregunto Derek.

Sí, y se aseguró de que no tuviera otros amigos en la escuela. Y logro alejar a los otros chicos de mí. Cuando yo era estudiante de primer año, había un júnior, uno de los compañeros de Nathan que decidió que quería que me llevara a una fiesta. Me emborracho y me arrinconó en el baño. Nathan y algunos de sus otros amigos rompieron la cerradura y entraron. Nathan golpeo a ese tipo sin piedad y luego me llevó a casa. El lunes que siguió, les dijo a todos que estábamos de novios y que no me molestaran. Pensé que lo había hecho para protegerme. Increíblemente incrédula – suspire enfadad por mi estupidez de ese entonces.

Él te quería para sí – dijo Derek como si entendiera ese sentimiento.

Sí. Él se volvía loco de cólera si pensaba que alguien me miraba, o si sospecha que alguien me gustaba. Poco después de ese incidente, comenzó a colarse en mi habitación, dijo que quería asegurarse de que yo estaba a salvo – me eche a reír amargamente.

¿El empezó a besarte o solo te ataco? –

Oh, hubo besos. Muchos, muchos de ellos, y yo estúpidamente lo alenté, pensando que realmente le importaba. Esto empezó cuando yo tenía doce -

¿Cuándo empezó a tocarte? – miro a Derek y esta rígido, sus puños están blancos

Antes de cumplir los catorce años. Ese verano - suspiro pensando en ese momento estúpido.

¿Cuándo se convirtió en más? – me interrumpe Derek

Me enteré de que él había estado durmiendo con esa chica de su clase de inglés. Fui… tan estúpida que creí que él quería casarse conmigo algún día. En mi cabeza estaba el cuento de hadas, pensé que me estaba esperando. Ya sabes, crecer, así nuestra primera experiencia sería juntos.

Me dijo eso por supuesto que tenía que follar a otras chicas. Nuestros padres no podían saber de nosotros todavía. Ellos se asustarían. Entonces Nathan dijo que había que mantener las apariencias, dejándole saber a su madre que tenía un sano interés en otras mujeres –

Maldito - murmuró Derek

Después dijo que todo ese esperar por mi había sido muy duro para él. Que tenía que tener otros coños para que sus válvulas de presión humanas no se pusieran demasiado apretadas – sonrió irónicamente - Así que le dije que se fuera, que no quería verlo nunca más. Dejé de hablar con él

Durante semanas -

Derek estaba en silencio mirándome.

Justo después que mi segundo año empezara, él vino a mi habitación con un amigo una noche, me ató de manos y pies, y dijo que se sentía engañado de tener que esperar a mí alrededor y no recibir nada. Y que había esperado para ser mi primero, pero ahora me compartiría... por mi bien. Él había ido tan lejos al planear este elaborado plan para darme el mejor regalo "para mis dulces quince." -

Lo matare – dice Derek con un tono que me hacer creer en esa amenaza.

Lo siento - Quería decir mucho más, pero en este momento, sólo esas palabras tenían el poder de aplacarlo - Oh, Dios dolió…- mi cuerpo temblaba, agarrotado. Las lágrimas comenzaron a correr por mi cara - me tomaron de todos los modos que un hombre puede tomar a una mujer. Cuando terminó, yo estaba llorando y sangrando. Él se enojó y dijo que se preguntaba por qué se habría molestado en esperar. Que yo solo era una puta, después de todo… que compartirme era un regalo que no aproveche -

Derek tiro del vaso que tenía en su mano contra una pared, estaba furioso.

Encontraré a ese monstruo que te hizo daño, Mer, dondequiera que esté y voy a hacer que desee estar muerto - Un escalofrío recorrió mi cuerpo porque le creí. Lo vi en su rostro. En su voz. En la energía que irradiaba y en su mirada afilada. No sólo era una mirada oscura y peligrosa. Derek era un hombre que conseguía lo que quería, no importa lo que costara

Me puse de pie.

No merece la pena el esfuerzo. Él no merece que pierdas el tiempo -

Tú sí. Tú lo mereces. ¡Maldita sea! ¡Joder! -

Yo. . . Quería matarlo – susurre - En retrospectiva, no debería haberme sorprendido por el comportamiento de Nathan. Todas las señales estaban allí -

Dios mío, no deberías haber sabido las señales a esa edad. ¿Le dijiste a tus padres, ¿verdad? –

Mi cuerpo se marchito aún más entonces, como si no pudiera luchar más.

Se lo conté a mi padre – me quede en silencio unos minutos, esto dolida mucho más - Él no me creyó –

¿Qué demonios? Ciertamente, él podía ver. . . Había evidencia –

Negué con la cabeza

Fui estúpida. Me asusté y me limpie. Hoy, hubiera marchado hasta el hospital y exigido un kit de violación y procesado al hijo de puta. Pero a los quince años, todo lo que podía pensar era ser descubierta. El día después de que ocurriera, Nathan fue tan vil conmigo en la escuela, les dijo a todos que me sodomizo. Él me llamaba su coño conveniente y dijo que iba a tener más esa noche. Yo estaba aterrorizada – cierro los ojos – y así fue, el volvía a mi habitación noche tras noche… hasta que un día no pude más –

Derek me mira… me mira.

Así que después de la cena, saqué a mi padre a un lado y le conté lo que había sucedido. El me acusó de tratar de arruinar su vida. Que Estaba siendo egoísta igual que mi madre, y que a Nathan le gustaban las chicas de su edad y que le mentía, porque me molestaba su felicidad – inhale aire y apreté mis labios –

La traición de tu padre es lo peor de todo – no era una pregunta, el entendió.

Me quedó mirando el sobre el mostrador de mármol y asentí

No es tu culpa; nada de esto lo fue. Tu padre debería haber estado de tu lado. Se suponía que tenía que protegerte… demonios! – dijo Derek mientras se pasaba las manos por el pelo.

Lo mire por encima de mi hombro, claramente sorprendida de que el entendiera lo que sentía.

Derek suspira fuertemente, tiene los puños apretados.

¿Qué hay de tu madre? ¿Se lo contaste a ella? –

Lo intente pero Nathan se aseguró de que yo estuviera demasiado asustada como para contárselo a alguien —Traté de tragar saliva para humedecerme la garganta e hice una mueca al sentir el dolor y la quemazón como si fuera de papel de lija. Cuando volvió a salirme la voz, apenas fue en forma de susurro—. Hubo una vez que me sentí tan mal que casi se lo conté, mi madre vino a verme y yo me había decidido a contárselo pero él se dio cuenta. Nathan sabía que yo estaba a punto de hacerlo. Así que le rompió el cuello a mi gata y la dejó sobre mi cama -

¡Dios mío! —El pecho se le movía con fuerza—. No es sólo que fuera un hijo de puta, es que estaba loco. Y estaba abusando de ti... Mer.

¿Cómo saliste de aquello? —Preguntó con la voz quebrada—. ¿Cuándo acabó? –

Cuando cumplí dieciséis años. Creía que estaba teniendo el periodo, pero había demasiada sangre. Mi padre se asustó y me llevó a urgencias. Tuve un aborto. Mientras me examinaban encontraron pruebas de... otros traumatismos – trague - Desgarros vaginales y anales... –

Derek golpeo la pared con un ruido sordo y fuerte.

Lo siento —susurré, sintiéndome como si estuviera enferma—. Te ahorraría los detalles, pero tienes que saber saberlo.

Encontraré a ese monstruo que te hizo daño, Mer, dondequiera que esté y lo voy a hacer pagar-

Me acerqué a la chimenea en busca de calor.

Derek cuando estuvimos con Mark yo… -

Mer por favor no sigas – suplico Derek

Giré la cara hacia él. Vi su cara, sus ojos. Vi la pena y el horror. Pero lo que más me dolió fue lo que no vi.

Mi mayor pesadilla se había hecho realidad. Había temido que mi pasado pudiera afectar negativamente a la atracción que él sentía por mí. Le había dicho a Alex que Derek quizá se quedara conmigo por los motivos equivocados. Que podría quedarse a mi lado, pero que aun así —a todos los efectos—, lo perdería de todos modos. Y parecía que así era.