Gracias a todos los que me siguen ^-^ y espero que les guste el capi. Refrente al Narusaku vere lo que puedo hacer, no soy muy experta en esa pareja.

Naruto no me pertenece excepto este fic que es mio

Capítulo 20, Pesadillas


Miré la hora: 7 en punto.

-Creo... -pensaba en voz alta estando sentada en la cama-, que hoy cambiaré de ropa -decidí tomando un impulso para levantarme y así caminar hasta mi armario.

Mientras buscaba entre el closet, pensaba que no sólo iba a estar en un bosque lleno de moho, barro y sangre, sino que (gracias a lo que averigüé) ya sabía que luego habría una pelea uno a uno en dicho caso que pasaran más de los que esperaban que aprobasen la segunda parte.

-¡Este! -dije sosteniendo la bolsa de tela entre mis manos.

Era un regalo de despedida de Konan, y era perfecto para lo que vendría.

Además, algo me decía que teniendo en cuenta a los del sonido, a la arena y, a mi propio equipo, era muy probable que tuvieran que poner una mini prueba para quitar a la 'basura' restante.

-Perfecta. -Sonreí viéndome al espejo.

Usaba una camisa de cuello alto para no mostrar mi cuello (una zona tan peligrosa) y sin mangas para darle confianza al enemigo de que no escondía nada; era completamente negra y perfecta para mancharse de sangre propia o ajena. En mis piernas me puse la falda short a conjunto que, aunque no era muy larga, tenía el tamaño perfecto para ocultar más de un arma entre la tela.

Sujeté entre mis manos la chaqueta roja sangre antes de ponérmela y di una pequeña vuelta disfrutando del como me veía.

-Rojo y negro, lo que le falta es una nube en alguna parte y ya no tendría sentido seguir de infiltrada -bromeé decidiendo que prefería más este traje que el infantil vestido rosado.

Me hacía sentir que representaba a la organización la cual era mi orgullo.

Miré a Kenshi en el suelo y moví mis ojos hacia la puerta dando la señal de salida. Caminando a la entrada lo pude ver corriendo por debajo del sofá y saliendo segundos después; entre sus mandíbulas llevando mi estuche de armas y pergaminos de sellado.

De un salto llegó hasta mi cuello y se acomodó mientras yo amarraba en su lugar las cosas y me ponía tanto mi collar de Gaara como mi anillo de miembro oficial.

Ambos eran prendas indispensables de mi vestimenta.

-Creo que ya viene siendo tiempo que te presentaremos a los demás -le dije, sabiendo que podría ser de utilidad durante las batallas de uno a uno.

Pensamientos suyos llenos de mordidas, rasguños y sangre escarlata inundaron como flashes por mi mente. Le di una palmada en la cabeza a forma de regaño y abrí la puerta de madera.

Como todo Akatsuki él estaba emocionado por matar. Pero lamentablemente para los demás, él no era el único Akatsuki en la prueba.

Esto va a ser divertido... Gruñí en excitación. Di un paso fuera del apartamento.

Sólo esperaba que Gaara-kun me dejara algunos juguetes para jugar.


-¡¿Comprendieron, hijos de puta?! -gruñó con ambas manos en sus caderas y viendo a todos los niños frente a ella.

Su cabello morado llamaba tanto la atención como su actitud. Ambas aterradoras, ambos amenazantes.

-¡Hai!

-¡Entonces hagan filas y firmen los contratos de descargo de responsabilidad para poder comenzar!

De una explosión esta desapareció del sitio dejando una nube blanca en su lugar. Al instante más de un gennin cayó en al suelo, muchos temblando y otros hasta gimoteando por sus padres. A lo lejos, Gaara gruñó queriendo matarlos a todos, entre una mezcla de molestia, celos y envidia, tal vez porque ellos tenían a quienes llamar cuando estaban asustados, más alejada de ellos, Sakura hacía todo lo posible por no reírse del "intento" de amenaza por parte de la coordinadora.

"¡Deberán matar a los demás equipos, manchar sus manos con sangre ajena y arrebatar vidas jóvenes si quieren tener el derecho de seguir en las prueba!" repitió en su mente conteniendo la risa desde adentro.

Ni se acercaba a dos minutos de ilusiones por parte del miembro de Akatsuki Uchiha Itachi cuando era su maestro.

-Patéticos -murmuró el Uchiha a un lado suyo con asco, mientras veía como algunos temblaban en sus lugares y muy pocos se mantenían rectos por completo.

La Haruno lo vio de reojo.

-No sabes cuánto que concuerdo contigo -dijo asintiendo con la cabeza y apretando los labios no queriendo sonreír más de la cuenta. La chica no era consciente que ese gesto estaba asustando a los pocos gennins que se habían mantenidos rectos frente a Anko.

En ese momento el Uchiha la miró de arriba hacia abajo evaluándola con la mirada. Al final se detuvo en sus ojos con un atisbo de curiosidad en ellos: -¿Nuevo look? -preguntó curioso. La chica sonrió.

-Sí. Pensé que negro era más práctico para ocultar manchas de sangres -contestó viéndose a sí misma.

Sasuke levantó una ceja.

-¿Por si te hieres? -preguntó.

Sakura parpadeó desconcertada antes de mirarlo a los ojos.

-Ah no, me refiero a sangres ajenas -respondió con una sonrisa avergonzada. Todos los curiosos que escuchaban la conversación se asustaron de los pensamientos de la chica y, más de uno que había admirado su belleza se arrepintió al instante de sus pensamientos. Excepto Gaara, a él le pareció perfectamente razonable e inclusive pensó en felicitar a la contratante de lobos por su gran idea.

Él mismo comprendía a la perfección la dificultad al intentar sacar manchas de sangre; ajenas, obviamente.

Sasuke sólo la vio sin expresión antes de suspirar ya acostumbrado a las rarezas de su equipo.

Un compañero amante del Ramen y sin inteligencia detectable a corta distancia; un sensei que leía pornografía frente a ellos y fingía demencia cuando estaban en apuros (posiblemente por flojera a ayudarlos), y una compañera indiferente a todos con una 'mascota' amante de morder a la gente.

Sasuke sintió el peso de sus palabras y no quiso analizarse a sí mismo por miedo a lo que descubriría.

... Aja, maniático vengador...

Un chillido débil repentino seguido de un golpe seco hizo que saliera de sus pensamientos y mirara de reojo a la Haruno antes de suspirar profundamente. Cuando voltearon, se encontraron al Uzumaki temblando en el suelo y murmurando incoherencias.

Parecía más asustado que el propio Choūji frente a una barbacoa con letrero: cerrado indefinidamente.

-¿Por qué no nos pudo tocar otro compañero de equipo? -preguntó derrotado el chico. Pensaba en alguien como él o Sakura, inclusive, creía que podía haberse conformado con el raro de Aburame.

-¿Karma? -respondió dudosa Sakura luego de pensarlo un rato.

Aunque mi misión es proteger al Kyubi así que... Se dijo mientras veía como el auto proclamado próximo Hokage intentaba ponerse en pie por sus propias fuerzas, con sus rodillas temblando y la tez pálida.

-¡Itai! (duele)

Al parecer el intento había fallado, otra vez.

Sorprendente mente fue Sasuke el primero de los dos en caer en compasión con el muchacho y, jalándolo de un brazo, lo puso de pie entre ellos.

Naruto se rascó la nuca avergonzado: -Dattebayo Sasuke, gracias por haberme ayudado...

Miraba al piso con atención y Sakura se dio cuenta de que sus orejas estaban sonrojadas.

Qué tierno...

-... Pero si no fuera por esa vieja loca, ¡Dattebayo, ¿cómo se atreve a gritarnos así?!...

-Naruto -le llamó Sakura.

-... Y no sólo eso, sino que de paso espera que le tengamos respeto y usemos el '-san' con ella ¡Está loca!

-Naruto... -volvió a llamarlo. Ahora el Uchiha puso una mano en su hombro haciéndole una seña para que lo dejase hablar. La chica lo miró sin expresión alguna antes de suspirar. Su momento de compasión había terminado al parecer.

-... ¡A que nunca ha tenido un novio antes! ¡A que ni siquiera tiene amigos que la llamen en su cumpleaños! Porque yo al menos siendo como soy tengo personas como tú, Sakura-chan y el viejo del Ichiraku que pueden felicitarme cuando cumpla años...

Miró a los otros dos consternado: -¡Pero a que esa vieja no tiene a nadie!

-¿A quién llamas 'vieja'?

Si antes el Uzumaki estaba blanco, ahora podía considerarse su cara de un tono azulado, del color #F0F8FF que podías conseguir en cualquier tienda de pintura que quisieras.

-Ha... -Con lentitud volteó su cabeza encontrándose con una coordinadora de cabello morado a metros de distancia. No parecía muy feliz desde donde estaba-... ¿el Teme? -preguntó dudoso.

Sakura tuvo que admitir para su sorpresa, que aunque la mujer tenía una puntería pésima a la hora de lanzar Kunais, cuando usaba ilusiones sabía dónde era que dolía más.

Y no había mejor forma de comprobarlo que escuchar al inconsciente Naruto susurrar incoherencias con cara de susto tirado en el suelo terroso.

-... Escuela, tarde... Teme... Sakura-chan... Rata... Duele... Ramen... No Ramen, ¡no!... Kyubi no mates... Por favor...

Sakura se quedó mirando un buen rato su rostro luego de oír las últimas palabra dichas por él. Habían sido pronunciadas en un tono más personal y en súplica que las demás.

¿Qué estaría soñand-?

-¡PELIGRO! -gruñó de repente el Juubi casi provocando su caída sobre la tierra.

¿Ookami? Preguntó dudosa, sin darse cuenta comenzó a inquietarse.

Era la primera vez que pasaba esto.

-¡Sakura! -gruñó; podía oír el sonido de sus dientes al chocar en todo su oído-. Tenemos compañía indeseada -dijo, parándose en sus patas y mirando a las barras con enojo.

Quería salir. Quería estar afuera en ese mismo instante.

Sakura disimuladamente se acomodó unos cabellos tras la oreja mientras veía en todas las direcciones; quería liberar chacra y comprobar la zona pero sabía que habían Jounins en el cerca, y no deseaba alertarlos innecesariamente con su presencia.

Demasiado con un Ambu que la seguía de vez en cuando al volver a casa en las noches.

-Sssseñorita creo que essssto es suyo...

El susurro del viento erizó su espalda, y se preguntó cómo unas pocas palabras podían traerle tanto miedo y terror al mismo tiempo.

Tantas recuerdos.

Tantas pesadillas.

-Ah, -Anko sin prestar mucha atención agarró su arma antes lanzada al Uzumaki sostenida por la ninja-. Gracias.

La mujer sólo asintió sujetando el borde de su gran sombrero antes de regresar con sus compañeros de equipo. Viendo su espalda marchar, Sakura sintió la rodillas flaquearles y la tensión bajarle de golpe.

Tenía frío.

Y no recordaba qué era lo que estaba haciendo ahí exactamente.

-¿Sakura-chan? -preguntó Naruto al ver la forma en la que su amiga veía a la nada, le asustaba verla así.

Esta no reaccionó a su llamado y su preocupación aumentó.

-¿Sakura-chan? -repitió, ahora estando a su lado y tocando su hombro al hablar. La reacción había sido inmediata y la chica había dado un pequeño salto en su lugar mientras parpadeaba muchas veces.

*Sus ojos... pareciera que fuese a llorar* frunciendo el ceño el Uzumaki se acercó más a ella.

-¿Estás bien? -preguntó.

-Yo... -Lentamente logró recobrar los sentidos y pudo ver a los ojos azules de su compañero. Con cuidado se cercioró de estar más tranquila y le miró a los ojos como pudo. Su voz no podía temblar, sus manos debían permanecer firmes-. Sí, sólo acabo de recordar que dejé la puerta sin cerrojo al salir esta mañana, que tonta soy, dejen que vaya en cinco y prometo estar antes de que la prueba comience.

No le dejó el tiempo de responder y se marchó corriendo hacia su casa. En su mente, agradecía ser ella quien poseyera al Bijuu con la capacidad de sentir emociones y no él.

Sino hubiese sido descubierta en ese mismo instante.


-Kenshi tinta, ya.

Cerró la puerta de golpe y, sudando por haber recorrido lo que eran treinta minutos caminando en sólo dos saltando entre tejado y tejado y corriendo en los tramos rectos, llamó a Kenshi mientras mordía su pulgar derecho.

-¡En camino! -gritó el lobo directo a la única habitación del apartamento.

-Kuchiyose no Jutsu [Jutsu de invocación] -murmuró haciendo los sellos en instantes veloces.

Un cuervo de ojos verdes apareció en la sala y sin necesidad de una orden, se puso de inmediato de espaldas a su dueña esperando el mensaje a ser enviado.

Sakura tomó el hilo de metal y comenzó a desenrollar lo con sus dientes.

-¡Sakura! -gritó como pudo Kenshi llegando con las fauces llenas de pergaminos y lapiceros.

Ya con el hilo en una mano Sakura abrió el primero que vio y lo lanzó sobre el suelo, su mano tranzando los Kanjis más rápido que los pensaba y comprobando a la vez que nadie estuviera vigilando sus movimientos.

Era arriesgado, era la primera vez que enviaba a Kuro a plena luz del día, pero...

-¡Ya! -gritó agitando su brazo donde reposaba el ave y abriendo la ventana de cristal.

Pero... Necesitaba informar eso... Que lo había visto...

Que tenía miedo de nuevo...

-¿Qué pasa Sakura-chan?... ¿Acaso el veneno arde demasiado?...

Cerró los párpados fuertemente mientras corría de regreso al bosque de la muerte.

Mientras, ya a un kilómetro de distancia, Kuro volaba agitando lo más fuerte que podía sus alas, en su mente recordando la desesperación en el chacra de su actual ama y conociendo la última posición de su anterior amo.

La carta en su espalda se movió con cada inclinación de su cuerpo y su contenido fue liberado a medida que seguía moviéndose. Sin llegar a soltarse, pero enseñando letras de tinta en él.

Loba

He de reportar la detección y confirmación del anterior miembro del Akatsuki: Orochimaru, antes del comienzo de la segunda fase de las pruebas Chunnin en la Aldea de la Hoja. No se esperó reconocimiento por parte del desertor pero se esperan órdenes sobre el cómo proceder ante la nueva situación. Se continuará con los planes pre establecidos hasta nuevo aviso.

Posición: 90º grados al NorEste, coordenadas 65º22"12', hora de envío: 0900 horas...

...Líder-sama. No creo poder derrotarlo si caigo en un enfrentamiento directo contra él, no de nuevo.


Ando tan sorprendida de mi misma que aun sigo en shock, pero si, necesitaba publicar este capitulo, mism dedos escribieron como locos toda una hora y puff!, aqui esta.

Muuuuuuuuchas cosas estan por comenzar a pasar... por fin esta historia comienza a claentarse XD

Bye...