LA PROTEGIDA

(Ward)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya


Capítulo 21 – Sale La Verdad


"Bueno, buenas noches para ti también, Vegeta," la encantadora voz de la belleza rubia respondió casualmente después de ser reconocida finalmente, "Ha pasado mucho tiempo, verdad?"

Física y emocionalmente sorprendido por la mujer viva ante él, Vegeta se encontró indefenso para reaccionar a la imposible vista que estaba presenciando repentinamente. "Creo que lo has dejado sin habla, querida hermana," anotó Juunanagou en tono complacido mientras observaba la paralizada pose de Vegeta. "Bueno, si no es cortés para ofrecer las presentaciones, entonces lo hago yo," él retrocedió unos pasos para estar al lado de una princesa igualmente perpleja, "Bulma, es un honor presentarte a mi hermana, la Reina Saiyajín, Juuhachigou. Juuha," él miró a su hermana, "ella es tu protegida, Bulma."

Pasando a su entumecido esposo, Juuhachigou extendió una mano para tomar la de la joven onna. "Verdaderamente es un placer, princesa, para todo lo que mi hermano ha hablado de ti, siento que ya somos muy cercanas."

Tomando un largo respiro, Bulma se preparó para hablar con un fantasma caminante. "Entonces te ha bendecido con una impresionante ventaja, desde que ha fallado en mencionarte a mi."

"Por favor, no lo culpes, ese fue enteramente mi error," Juuhachigou fue rápida en justificar. "Mi hermano ha estado protegiéndome estos últimos años. Fue bajo mi petición que te lo ocultó, así que por favor no sientas rencor por él por lo que es mi culpa. Simplemente ha estado tratando de asegurar mi bienestar."

"Bienestar de qué?" demandó Bulma agitada. "Tendrás que perdonar mi ignorancia en esta situación, pero tengo dificultad en comprender algo de esto. Tenía la impresión, una impresión dada por tu propio hermano, que estabas muerta. Así que por favor, si verdaderamente no deseas mal entre nosotros, entonces tendrás que explicarme todo esto."

"Y a mi también," la profunda voz del Saiyajín no Ou emergió mientras avanzaba para reunirse al grupo. Envolviendo un brazo alrededor de la cintura de Bulma, la alejó de los hermanos. "Por qué no comienzan a explicar qué demonios está pasando," insistió Vegeta fijando sus ojos con Juunanagou. No estaba un poco claro en lo que estaba pasando, pero si había un elemento del que estaba seguro, era la manipulación de Juunanagou en el asunto.

"Bueno, lo explico, o te sientes para hacerlo, querida hermana?" el rey se giró hacia su hermana, quien claramente parecía molesta por el acusador tono de su esposo.

"Más que lista," ella enfocó sus ojos en el Saiyajín no Ou, "He estado esperando este momento por diez años." Desviando sus ojos los fijó en Bulma, quien parecía mucho más cómoda en el abrazo de su esposo. "Deseas el público, Vegeta, o despedimos a nuestra protegida?"

"Mi protegida," Vegeta gruñó la corrección apretando su agarre en Bulma.

Juuhachigou sólo asintió mientras decidía guardar su discusión para después. Tendría mucho tiempo para resolver las tecnicidades; en este momento, necesitaba defender su caso. "Muy bien, pero si vamos a traer el pasado, no lo haremos en medio de un salón donde cualquier persona pudiera llegar e interrumpirnos. Qué dices si nos reunimos en tu estudio, Vegeta?"

Acordando que este escenario necesitaba ser mantenido tan privado como fuera posible, Vegeta indicó para que lo siguiera a su dormitorio. En una silenciosa transición, el cuarteto se movió del salón hacia la privacidad del estudio de Vegeta. Una vez adentro, Vegeta guió a Bulma a tomar asiento antes de moverse para tomar asiento en su propia silla. Juunanagou siguió su ejemplo mientras guiaba a su hermana para sentarla al otro lado de Bulma, y luego se sentó en una silla junto a Vegeta.

Una vez que todos estuvieron situados, Juuhachigou comenzó su explicación. "No estoy segura cuánto te dijeron mi hermano y mi querido esposo, Bulma, pero por favor permíteme dar todos los detalles que estoy segura han sido omitidos en sus historias," ella decidió dirigir su cuento al menos informado del grupo. "Un poco más de diez años, Vegeta y yo estuvimos casados. Fue una unión completamente legal y consentida a los ojos de la alianza. Siendo una princesa como estoy segura estás bien informada, la esencialidad del matrimonio dentro de la realeza mejorará la posición de ambas partes involucradas. Eso fue lo que mi unión con Vegeta iba a ser, y creí que habría sido, pero tuvo un infortunado incidente." Juuhachigou pausó un momento para enviarle a Vegeta una venenosa mirada antes de volver a dirigirse hacia la joven princesa. "Estás familiarizada con el soldado Saiyajín llamado Kakarotto?"

"Kakarotto?" Bulma jadeó su nombre. "Sí, ha sido mi guardia personal desde el comienzo de mi estadía en este planeta, hasta ayer de hecho. Qué tiene que ver él con todo esto?"

"Ha sido tu guardia personal?" Juuhachigou no pudo evitar liberar una carcajada al escuchar el anuncio. "Oh, Vegeta, no estás hambriento de castigo." El comentario evocó un frunce del rey mientras desviaba sus ojos; claramente el tema le dolía de alguna manera.

Notando su mal humor, Bulma sacudió su cabeza, queriendo saber más, "No entiendo."

"Permíteme continuar, querida." Juuhachigou estaba más que dispuesta a continuar su discusión del Saiyajín. "Kakarotto también fue mi guardia personal antes y después de que me convertí en reina de Vegetasei. Él y yo siempre fuimos amigos cercanos, muy cercanos en realidad. Fuimos amantes."

"Amantes?" Bulma no pudo contener su shock ante la fuerte admisión. Una ola de piedad se elevó dentro de ella mientras pensaba en su pobre institutriz. Si esto era verdad, ciertamente ella no lo tomaría bien.

"Sí," asintió Juuhachigou, manteniendo una plácida reflexión en su voz, "habiendo experimentado su protección de primera mano, estoy segura que puedes imaginar lo fácilmente que una onna puede enamorarse de él. Digo, es apuesto, gracioso, compasivo, adorable, tierno, s-"

"Suficiente de esos inútiles detalles, sólo llega a la parte donde te levantas de la muerte!" Espetó Vegeta con furia contenida. Había pocas palabras de Kakarotto de las que podría soportar escuchar.

"Parece que los años han hecho poco para acabar con tus celos, Vegeta," se burló Juuhachigou mientras le disparaba una mirada a Bulma. "Como estaba diciendo, era natural que desarrolláramos sentimientos por el otro, considerando todo el tiempo que habíamos pasado juntos. Pero, ninguno de nosotros era tan ingenuo como para cegarse ante lo que éramos para el otro. Yo iba a casarme con Vegeta, y por lo tanto tendría que renunciar a todos los otros amantes por el bien de la propiedad. Y así en el día de nuestra unión, les hice una promesa a Kakarotto y a Vegeta de que no faltaría a mi voto de monogamia. Y para este día, honestamente puedo decirte, sin duda, que nunca habría roto conscientemente ese juramento si me hubiesen dado la oportunidad. Pero desafortunadamente, fue esta intención la que me causó tanta pena." Tomándose un breve momento para dispararle una mortal mirada a su esposo, se atrevió a continuar. "No estoy segura qué te ha dicho tu protector de nuestra relación, pero en verdad alguna vez fuimos amigos. Pensé que entendía el sacrificio que era para mi renunciar a Kakarotto sólo por honrar nuestros votos, pero claramente él sólo se preocupó por sus propios deseos egoístas."

"Eso es mentira!" Vegeta saltó de su silla para disputar su declaración, pero una rápida mano de Juunanagou para contenerlo, lo detuvo en seco.

"Permítele a mi hermana contar su parte. Si deseas hacer alguna objeción, guárdalas para el final," aconsejó él razonablemente.

Una vez que Vegeta vio la suplicante mirada que cruzó el rostro de Bulma, rogándole en silencio sentarse, decidió que se mordería la lengua temporalmente. Tomando asiento una vez más, le permitió a su esposa continuar. "Sólo fue cuestión de semanas de nuestra unión que todo estuvo bien. Kakarotto y yo habíamos cenado juntos, Vegeta estaba atado con asuntos diplomáticos, por ende la razón de su ausencia. Los últimos momentos que recuerdo de esa noche fue moverme al sofá para una siesta y una novela romántica para leer. El próximo recuerdo que tengo fue despertar en la cama con un hombre con el que había jurado nunca hacer el amor otra vez. No recuerdo cómo llegué ahí o qué había pasado, pero las claras señales de estar desnuda bajo las sábanas de mi cama parecían llenar los vacíos. O eso pensé," deteniendo sus ideas, Juuhachigou pasó unos pensativos momentos reuniendo su fuerza, indicándole a Bulma que la próxima parte de su historia no sería una agradable.

"Esa misma mañana, después de que me vestí y bajé para intentar repasar mis pasos, para intentar entender lo que había pasado, fui saludada por ti," ella se giró para mirar a su esposo con ojos fríos, "quien sin explicación procedió a llamarme nada corto a una mujerzuela en frente de la élite de la sociedad. Me tildó como una traidora para él y su pueblo," ella regresó para admitirle los hechos a Bulma, "no hubo razonamiento con él. Parecía saber todo lo que había pasado cuando yo no. Juró despojarme de mi título, despojarme de mi herencia. No habría tenido nada! Habría sido una desgracia!" su voz se desplomó girándose para mirar a su hermano con una suave sonrisa. "Ahí fue cuando le imploré a Juunanagou su ayuda. Él no me juzgó, o me pidió una explicación. Inmediatamente juró ayudar a ahorrarme la pena del escándalo en cualquier forma que pudiera. Y así, fue que nosotros, juntos, decidimos que mi repentina muerte sería mi único medio de escape."

"Fingiste tu propia muerte?" Bulma dedujo la conclusión antes de que pudiera ser vociferada.

Con un lento movimiento de su cabeza, Juuhachigou admitió, "Dos años después, cuando la conferencia fue convocada para terminar nuestro matrimonio, mi hermano comenzó una pelea con Vegeta. Y entonces fui a interrumpir la batalla, haciéndolo parecer cuando mi hermano estuvo cerca a la derrota, me interpuse y atravesó una espada por mi pecho. Vegeta, por supuesto, estaba muy ansioso para interpretar su parte anticipada. Aún recuerdo la feliz mirada de triunfo mientras empujabas el arma en mi pecho," ella de nuevo le escupió veneno a su esposo. "Afortunadamente, el protector que había usado fue lo grueso suficiente para escudar mi piel de cualquier daño serio, y aún lo creíble suficiente para hacer que mi muerte se viera real. Después del duelo, mi hermano logró alejarme de Vegetasei y regresarme a nuestro hogar. He sido forzada a vivir escondida estos últimos diez años, pero considerando todo, habría sido mejor que la vida que Vegeta planeó para mi."

Todas las tres cabezas se giraron hacia el silencioso rey mientras se sentaba con sus brazos cruzados sobre su pecho, aparentemente asimilando todo lo que su esposa había dicho. Frunciendo sus ojos, rápidamente comenzó a comprender dónde se habían desarrollado sus mal interpretaciones. "Estás envenenada por las mentiras de tu hermano, Juuhachigou," su tono contenía una nota de decepción. "Reúno de tu escenario que crees que yo fui quien te puso con Kakarotto, para que yo pudiera publicitar el divorcio bajo las causas del adulterio. Pero, en tanto como odio estallar tu burbuja protectora, yo no fui quien te arregló. Tu precioso y 'protector' hermano los arregló a ambos. Luego me hizo creer que la aventura que estaban teniendo era real y por lo tanto causas para tu exilio. Nunca hubiese saltado a semejante conclusión sin su ayuda."

"Ahora quién es el mentiroso?!" La enfurecida onna saltó en defensa de su hermano. "Juunanagou tenía razón en advertirme que insistirías en esas falsedades. Sé que fuiste quien me arregló esa noche. Sé que lo hiciste para poder zafarte del matrimonio que nunca quisiste. Y muy dolorosamente sé que mi 'muerte' estos diez años ha sido una conveniencia para ti, pero no más!" ella finalmente estaba lista para liberar sus motivos para que todos escucharan. "He venido para ponerle un fin a esto, Vegeta. Quiero mi título, mi poder, y mi respeto, que destruiste, restaurados a mi, y lo quiero esta noche!" ella pausó mientras observaba al orgulloso hombre pararse ante ella, intentando mirarla bajo, pero no estaba por permitírselo. "Te guste o no, Vegeta, aún soy tu esposa a los ojos de este congreso, lo cual significa, que es tu responsabilidad introducirme formalmente como la reina Saiyajín."

"No lo haré!" Vegeta fue rápido en su objeción. "No seré manipulado por ti o tu hermano! No puedes pasar diez años viviendo una mentira y luego esperas que te reciba con los brazos abiertos. Ahora tengo una nueva vida, una en la cual no hay espacio para incluir a la manipuladora perra en la que te ha moldeado tu hermano."

"Es suficiente!" Fue el turno de Juunanagou para saltar en defensa de su hermana. "No me quedaré y te escucharé hablarle así a mi hermana, tu esposa! No ha hecho nada para ser indigna de su título y honor, lo cual significa que no tienes motivos para negar su derecho para ser introducida como la reina Saiyajín."

"Sobre mi cadáver," rey y rey se enfrentaron. Parecía que sólo sería cuestión de momentos antes de que se derramara sangre.

"Detengan esto!" La fuerte resonancia de una voz que había estado en silencio la mayoría del tiempo, habló finalmente. Agarrando a su tutor por el brazo, Bulma giró a Vegeta para encararla mientras tomaba una desalentadora decisión. "Tienes que hacer lo que ella pide."

Sintiendo caer su quijada levemente, Vegeta demandó que lo repitiera, pero cuando estuvo seguro que la había escuchado correctamente, sacudió su cabeza incrédulo. "No puedes hablar en serio!"

Cerrando y abriendo sus ojos lentamente, Bulma asintió en rechazo a su conclusión. "Mira, no estuve cuando todo esto pasó, pero por las admisiones de Juunanagou y Juuhachigou, ella no tiene la culpa en el asunto. Ahora, referente a quien la citó, si fuiste tú o él, el punto es que ella fue citada. Era la inocente en el asunto, lo cual significa que merece tener restaurada su reputación. Y viendo que los dos ya están casados, qué diferencia hace anunciarla?" su voz se desplomó casi al final. Escasamente logró su idea mientras escondía todas las lágrimas que quería liberar ante la realización de lo que estaba diciendo.

"Onna," Vegeta susurró gentilmente su nombre mientras apretaba su puño para contenerse de alcanzarla. La devastación era tan obvia en sus ojos. No podía comenzar a imaginar qué ideas estaban pasando por su mente. "No estás pensando claramente, no puedes creer eso-"

"Tal vez debas escucharla, Vegeta." Juunanagou estuvo más que feliz de interrumpir. "Aún si te has llevado a creer que fui el culpable detrás de la desgracia de mi hermana, aún sentirías una responsabilidad para restaurar su nombre y título. Como dijo tu protegida, Juuhachigou no era la mala."

Gruñendo frustrado, Vegeta decidió que era tiempo de terminar esta noche infernal, "No haré nada hasta que esto se resuelva! Por todo lo que sé esta no es verdaderamente tu hermana, sino una impostora que tiene una asombrosa semejanza con ella-"

"Cómo te atreves!" Desafió la reina, pero rápidamente fue ignorada mientras su esposo continuaba.

"No seré obligado a tomar decisiones apresuradas en este asunto!" prometió él enviando una mirada de advertencia hacia su rival. "Si querías tu nombre y título, Juuhachigou, esta no era la forma de hacerlo. No respondo bien a las manipulaciones y amenazas. No te anunciaré esta noche, ni ninguna otra noche hasta que esté satisfecho de que esta declaración tuya es genuina. Así que, si tus intenciones son tan puras como te gustaría hacerme creer, entonces continuarás manteniendo el bajo perfil que has mantenido tan exitosamente, hasta que pueda determinar qué es y qué no es real."

"Al diablo que lo haré," prometió ella mientras avanzaba para encontrar a su retador ojo a ojo. "Robaste los últimos diez años de mi vida; no te permitiré robar un momento más. Si quieres tiempo para resolver todo, bien, pero por mi, estoy muy clara en quien soy y lo que puedo hacer. Así que tómate todo el tiempo que necesites y contempla la situación para lo que me importa, pero no te concederé más cortesía de la que ya tengo esta noche," haciéndose a un lado de su esposo, Juuhachigou lentamente reconoció a Bulma. "Fue un placer conocerte, princesa; espero que esto no dañe una relación entre nosotras."

Imitando el gesto, Bulma observó mientras la furiosa mujer salía de la habitación con su complacido hermano siguiéndola de cerca. Una vez que la puerta fue cerrada, Vegeta liberó el aire que no había notado estaba conteniendo. "Increíble," murmuró él. Finalmente cuando había pensado que todo estaba moviéndose a su favor, esto pasaba. Girándose, el rey miró a su protegida con ojos preocupados. Su espalda estaba encarándolo, mientras su cabeza estaba visiblemente gacha. El leve temblor de su torso lo llevó a creer que estaba conteniendo lágrimas. "Bulma," él usó su nombre para reforzar su sinceridad. Caminando hacia donde estaba, extendió sus manos para envolver su cintura.

"No," la suave demanda fue seguida por Bulma alejando su cuerpo de su abrazo, "Por favor no me toques." Ella continuó dándole su espalda mientras caminaba hacia la salida para hacer un rápido escape.

"Onna!" Vegeta la llamó agarrando su brazo justo a tiempo para detenerla de dejar su estudio. Girándola levantó su mentón para obligar sus ojos a encontrar los suyos. Cuando intentó alejarse de nuevo, la detuvo al envolverla en sus brazos, casi posesivamente. "No," ordenó él mientras presionaba su cuerpo en el suyo, disponiéndola a ser una parte de él. "Te necesito ahora."

Al escuchar su ruego, Bulma abandonó su lucha. Ella nunca había tenido éxito en negarle algo; no iba a comenzar ahora. Escondiendo su cabeza en la curva de su cuello, permitió que unas pocas lágrimas cayeran. Por qué su vida siempre tenía que ser así? Por qué, cuando comenzaba a permitirse creer que la felicidad estaba a su alcance, todo parecía caer en ruinas? Incapaz de contener más sus pensamientos, Bulma finalmente se zafó del agarre de Vegeta. "No podemos hacer esto," retrocedió unos pasos. "Eres un hombre casado," susurró ella, "esto no está bien."

Bloqueando su salida una segunda vez, Vegeta agarró los brazos de Bulma obligándola a encararlo. Tenía que hacerla entender. "No, onna, no soy un hombre casado; ni a los ojos de mi pueblo ni a los míos. Aún si esa mujer que conocimos resulta ser la reencarnada versión de Juuhachigou, no me importa. No continuaré casado con ella. No soy más un indefenso príncipe como lo era hace unos años. El pueblo Saiyajín es mucho más fuerte ahora. No necesitamos una fusión marital para mejorarnos. No necesito una reina," él pausó para rodear el suave rostro de su protegida mientras corregía su declaración, "al menos no una por la que no siento nada."

Cerrando sus ojos, Bulma levantó su mano para retirar la suya de su rostro. "No tienes elección," recordó ella desviando sus ojos para escudarse de más vergüenza. "Puedes tener el poder para hacer muchas cosas, Vegeta, pero no puedes rechazar un matrimonio; especialmente no cuando tu esposa en cuestión parece determinada a desangrarte."

"Onna," gruñó él, la desesperación crecía gradualmente en su voz. "No me importa qué enfermos planes tengan en mente Juuhachigou o su hermano para derrotarme; nada de eso importa para mi en este momento, todo lo que me importa es nosotros- mírame," él interrumpió su idea mientras le ordenaba fijar sus ojos con él una vez más. Necesitaba que viera la honestidad que contenían sus palabras mientras admitía sus deseos. "Bulma, algo estaba pasando entre nosotros, algo que siento necesitamos explorar, pero no podemos si dejamos que este complot suyo nos separe con éxito."

"Este complot?" Bulma no pudo evitar repetir. "Casarse no es un 'complot' Vegeta, es un hecho legal. No podemos ignorar eso para buscar lo que sea que estuvo desarrollándose entre nosotros. Eso sería adulterio, un acto por el que humillaste a tu esposa!"

"No es lo mismo!" Insistió Vegeta, aunque una punzante sensación previó la respuesta que escucharía.

"Cómo que no es lo mismo?" preguntó ella con rabia contenida. "Juuhachigou estaba sentada aquí hace unos minutos y admitió que renunció al hombre que amaba para estar contigo, y cómo le pagas? Públicamente la despojas de su poder y título. Cómo ahora puedes jurar tomar parte en semejante hipocresía?"

"Porque no me importa!" fue rápido en confesar, alcanzando para agarrarla de nuevo, sintió su estómago apretarse mientras se alejaba de su contacto. "No pretenderé entender la situación con Juuhachigou, pero lo que tengo que entender, es lo que está justo ante mi, lo que está bien entre nosotros!"

Sacudiendo su cabeza, Bulma volvió su espalda hacia su protector; no podía enfrentar más la verdad ante ella. "Sé exactamente lo que pasa entre nosotros, Vegeta. Soy tu protegida y tú eres mi guardián. Soy, por título, una princesa de Vegetasei y tú eres su rey. Algún día me casaré por ningún otro propósito que mejorar la relación con una nación amiga, mientras y tu reina producirán un heredero para el trono Saiyajín," ahogándose con sus palabras, forzó su conclusión final. "No hay nada más entre nosotros, ni ahora, ni nunca." Sin poder soportar más la tensión en la habitación, Bulma finalmente hizo una salida sin interrupción.

Una vez ida, Vegeta descargó su rabia en su oficina. Rompiendo vidrios, estrellando mesas, lanzando sillas y empujando sus brazos ante todo a la vista, el Saiyajín no Ou, después de varios minutos, se encontró colapsando en medio de su estudio, su cabeza en sus manos mientras se daba cuenta que el destino parecía desear nada más que mantenerlo aislado del amor.


Tambaleándose por varios corredores, le tomó varios minutos a Bulma llegar afuera a un destino escogido inconscientemente. Tomándose unos momentos para calmar su respiración, lentamente levantó su mano para golpear en la puerta. Después de un breve momento de espera, el ocupante de la habitación abrió la puerta. Pasando sus ojos sobre el cuerpo parcialmente desnudo del hombre, la única idea que cruzó su mente fue ahogar todos sus dolores como lo había intentando la tarde que había descubierto que su amor secreto alguna vez había estado y ahora aparentemente aún seguía casado.

Extendiendo sus brazos para rodear su cuello, presionó sus labios sobre los suyos mientras empujaba su cuerpo contra el suyo. No habría rechazo esta vez. Pateando la puerta para cerrarla tras ella, Bulma planeó terminar lo que había comenzado unas noches atrás.


Nota de LGV: Así que el gato salió del costal. Vegeta aún está casado, y suena como que Juuhachigou quiere que sus votos sean honrados. Vegeta encontrará una forma limpia de salir del matrimonio? O el cuadro que su protegida pintó de su futuro simplemente será inevitable? Y qué hay de Bulma? Está por cometer un error del que ella y su protector se arrepentirán? No voy a decirlo, al menos no hasta la próxima vez…