Bien mis amigos míos, otro cap mas de mi casi final fic, saben que significa esto.
Significa que ya estamos a pocos caps mas de poder finalizar esta maravillosa secuela, puede que tenga mucho más que dar, pero ojala les guste a todos.
Sin más que decir, aquí se las dejo, disfruten la lectura.
"Perdiendo la Esperanza"
Las cosas con Blu no iban tan bien como él lo pensaba, al principio lo sintió como un simple sueño, cuando todo termino convirtiéndose en una realidad dramática.
Ver a Perla ahora con Roberto como su nueva pareja, le rompía el corazón en dos, nunca creyó que las cosas terminarían de esa manera, sin embargo, él no sabía casi todos los hechos.
"!Porque!, porque tenía que ser así"- en estos momentos no tenía la intención de regresar a la tribu, ni mucho menos estar con Perla por ahora, pues el dolor que tenía sobre la supuesta infidelidad de Perla le impedía estar con su familia, talvez no en sus hijos, pero si refiriéndose en Perla.
"¿Qué otra cosa más puede suceder?"- se preguntaba Blu mientras miraba el cielo, se le notaba claramente como las lágrimas se le salían de sus ojos.
Pues la pregunta de Blu estaba por llegar a la respuesta…
Conforme llegaba la noche, unas intensas nubes negras empezaban a cubrir todo el cielo nocturno, cubriendo todo lo que se llamaba la noche mágica y hermosa, algunos rayos empezaban a caer, al poco tiempo comenzaba a llover ligeramente, pero no tardó en ser más fuerte.
"No puede ser, no estamos en verano y ya se armó la tormenta"- se quejó Blu al estar empapado por la lluvia.
Y más aún cuando la lluvia le era muy superior como para ver por donde volaba, algunas ramas y hojas comenzaban a caer y casi muy de cerca trataban de golpear al guacamayo, sin embargo, lograba esquivar con mayor facilidad, al menos por un momento.
La lluvia era cada vez más fuerte, sacudía y desgarraba todo lo que veía en su camino, sacudiendo casi todos las ramas y arrancando algunas plantas, sin mencionar también como se formaba un pequeño pero poderoso ciclón en algunas partes del amazonas, Blu hizo su mayor esfuerzo para mantenerse a salvo, pero mientras más fuerza tomaba por salir de ahí, más rápido se cansaría, y fue aún más cuando el viento trataba de arrastrarlo y elevarlo por todo el cielo, fue entonces cuando Blu empezó a sentirse jalado lentamente.
Por más que volaba y agitaba sus alas para poder alejarse, no lograba superarlo, el viento junto con la lluvia, le hacia una superioridad poderosa.
"No…puedo"- decía Blu al no poder pasar, el cansancio comenzaba a rodearlo, no podía aguantar más, no fue hasta entonces cuando una rama grande iba volando por el cielo, sin que Blu lo pudiera sentir, recibió un fuerte golpe que le dio en su ala derecha.
"!Ahh, mi ala!"- se quejó Blu tratando de aguantar el dolor y poder continuar, pero el dolor de su ala no se lo permitía, ni siquiera podía seguir volando debido por el dolor que llevaba en su ala, por lo que poco a poco empezaba a caer lentamente, no sabía si caería en algo suave, o quizá en algo más duro ya que puede tener severas consecuencias, mas todo su alboroto termino en un gran Rio.
Al haber hecho contacto con el aguan y de aguantar la caída mortal, ahora lo único que le quedaba como única esperanza era poder encontrar una orilla para poder salir, pero había un pequeño problema, el rio era un poco más profundo y grande de lo que Blu se imaginaba, por lo que no podía mantenerse por mucho al intentar flotar en el agua, debido a que las aves no podían nadar, además, sui ala lastimada le jugaba mucho en su contra, las fuerzas del guacamayo se le agotaban más rápido, todo su cuerpo se le sentía paralitico, ya que la temperatura del agua estaba totalmente helada, podía inmovilizar de poco a poco todos sus movimientos.
"Lo…lo lamento tanto Niños…parece que este será mi verdadero fin"- decía Blu a punto de ahogar su cabeza en el Rio, la hacer finalmente el último movimiento de mantenerse a salvo, ya no pudo más, su cabeza termino en lo profundo del agua, Blu ya no sabía más que hacer, cada vez perdía las esperanzas de seguir viviendo, pero ya no podía pensar en otra cosa más que no sea la muerte.
Pero mientras su posible muerte pasaba, por alguna curiosidad, en medio de la lluvia y los escombros, un grande y pesado cocodrilo nadaba en dirección al norte, al parecer, con algo de temor y algo de nervios.
"Que frio…frio frio!"- decía el Cocodrilo mientras seguía con su camino, se le veía que tenia frio, y nadaba por alguna parte del rio para poder buscar algún refugio y pasar la noche hay.
"¿Qué?"- se preguntó el mismo cocodrilo hasta ver de detalle algo que flotaba en el agua, solo por un segundo hasta ver que el agua termino llevándolo profundamente.
"Nose que fue lo que vi, pero más vale averiguar que ignorar"- se dijo el cocodrilo para buscar el objeto que había visto unos instantes, no fue por más de 30 segundos hasta finalmente salir del agua, llevarlo hasta la orilla y revisar con detalle lo que había sacado.
"bueno, todo está bien ahora…¡pero que¡"- se dijo el cocodrilo algo relajado, pero se terminó llevando la sorpresa al ver lo que había conseguido del agua, y no era ningún objeto perdido, ni siquiera algún animal acuático, este objeto que había encontrado, no era nada más y nada menos que un guacamayo, un guacamayo spix.
No solo había caos en el norte del amazonas, en la tribu se empezaba a generar un gran problema, pues muchos guacamayos machos y hembras tuvieron que actuar rápidamente y regresar hacia sus respectivos nidos, debido a que la lluvia también les aterrara mucho en que alguien pudiera salir lastimado, entre todos ellos, Perla, Carla, Tiago y Bia.
"!Vuelen niños, debemos regresar!"- alerto Perla siguiendo su camino hacia el Nido de Roberto.
"¿Qué hay de Papa?"- pregunto Bia algo temerosa por su padre.
"Nose preocupen por él, ya debe estar en el nido"- dijo Perla tranquilizando a Bia, aunque no estaba tan segura si realmente estaba en el nido.
No paso menos de 3 minutos cuando llegaron al nido, con algunas plumas semimojadas pero todos sanos y salvos, aunque no todos lo estaban.
"¿Blu?"- llamo Perla pensando si Blu ya estaba en el nido.
Sin embargo, no había ninguna respuesta en todo el árbol, cada vez los nervios y la angustia comenzaban a rodearla.
"¡¿Blu?!"- volvió a llamar Perla.
"¿Perla?"- llamo alguien detrás.
"Blu, me alegra que estés bien…creí que…"- sin embargo, Perla al darse la vuelta, no era Blu con quien estaba hablando.
"¿Beto?"- pregunto Perla al ver a Roberto entrar al nido.
"¿todos se encuentran bien?"- pregunto Roberto al ver a Perla y a sus hijos en su nido.
"Si, lo estamos"- respondió Perla algo decaída.
"Que pasara ahora Tío Beto"- pregunto Carla al ver el amazonas en un mal estado.
"No lose, no se mucho de este tipo de climas, pero dudo que en poco tiempo pueda parar de llover"- respondió Roberto con respuestas no muy buenas.
"Generalmente solo llueve en los veranos, pero nunca me espere a ver este tipo de tormentas, es muy raro que el clima nos de muchas sorpresas"- cuestiono Bia
"¿Y tú crees que esto dure por mucho tiempo?"- pregunto Roberto con algo de desesperación.
"Por como esta esté estado, yo diría que sí, solo esperemos que mañana haya parado"- respondió Bia a la pregunta de Roberto.
"!Oigan, alguien se está acercando al nido!"- grito Tiago mientras veía que alguien se acercaba.
Cuando Perla escucho lo que dijo Tiago, rápidamente fue volando hacia donde estaba el, esta vez con la verdadera esperanza de que sería esta vez Blu.
"Por favor Blu, dime que eres tú, dime que eres tú"- pensó Perla con algo de nervios esperando la llegada del ave, pero cuando se acercó lo suficiente al nido, esa ave no era Blu, sino la Tía Mimí.
"¡Ayuda por favor!"- alerto Mimí mientras continuaba volando.
"Tía Mimí, que sucede?"- pregunto Perla algo preocupada, pero a la vez decaída una vez más.
"Iba volando hacia mi nido, pero me encontré con Daniel en un mal estado, por favor necesito que me ayuden"- suplico Mimí.
"No te preocupes, iré por el en este momento"- contesto Roberto listo para volar.
"Espera Tío, yo iré contigo"- contesto Bia.
"Que dices, no te dejare a que salgas"- respondió Perla algo seria por lo que decía su hija.
"Pero como te lo dije antes ma, él es ahora mi amigo, y no permitiré que sufra por la lluvia"- dijo Bia mientras salió del nido y voló por toda la lluvia.
"!Que esperas Roberto, no la dejes sola!"- contesto Perla apresurando a Roberto.
"Si claro, hay voy"- contesto Roberto mientras preparo vuelo para alcanzar a Bia, solo así para rodear en pánico a Perla, pues ahora lo que más le preocupaba era el estado de Bia.
Solo pasaron 3 minutos de búsqueda cuando finalmente hicieron su aparición Roberto y Bia, ambos ayudando a Daniel, al parecer, muy inconsciente.
"¡Bia!"- se alegró Perla mientras abrazaba a su pequeña hija.
"Lo vez, te dije que lo iba a lograr"- contesto Bia mientras correspondía el abrazo de su madre.
"Bueno, lo dejare aquí"- dijo Roberto mientras acomodaba a Daniel a un lado del yacusi.
"veré si tienes algo de comida guardada"- contesto Mimí mientras buscada en todo el interior del nido.
Por su parte, Bia no se encontraba del todo bien, pues el haber discutido con Daniel hace unos días y de haber roto su amistad con el solo hizo empeorar más las cosas, ahora se sentía un poco más culpada de lo que estaba Perla.
"¿Sucede algo Hija?- pregunto Perla.
"No, no es nada, solo, quisiera estar con él un rato, necesito hablar con él"- dijo Bia mientras se acercaba lentamente a donde estaba Daniel para poder abrazarlo suavemente.
Para Perla le parecía muy tierno al ver esa escena, ver a su hija con Daniel parecía significar en haber encontrado a su futura pareja.
"Creo que mi hermana esta algo…enamorada"- contesto Carla mientras se acercaba a Perla.
"Si, eso creo yo hija"- dijo Perla mientras abrazaba a Carla con su ala, viendo como Bia recostaba ahora su cabeza en el pecho de Daniel, escuchando tranquilamente sus latidos en su corazón.
"!Ya lo encontré!"- exclamo Mimí al encontrar unas manzanas.
"Espera Tía"- dijo Perla.
"¿Que sucede?"- pregunto Mimí.
"Me gustaría que dejaras a solas a mi hija con Daniel, por lo que estoy notando, se está enamorando de Daniel"- aclaro Perla viendo como Bia empezaba a dormir lentamente con Daniel.
"Creo que tienes razón Perla, pero mañana necesita comer algo, a veces siento que necesita alimento"- dijo Mimí mientras se alejaba de ahí para dejar a Bia con Daniel a solas.
"Carla"- llamo Perla.
"¿Sucede algo mama?- pregunto Carla.
"No es por molestarme, pero me gustaría estar sola por un momento, vigila por favor a tu hermano, ya sabes que siempre se mete en problemas el muy travieso"- contesto Perla mientras empezaba a dirigirse a su habitación.
"De acuerdo…mama"- contesto Carla con algo de dudas, refiriéndose al comportamiento de su madre.
Al quedar un poco lejos, Perla necesitaba tomar un poco de aire, y por si era necesario, estar sola por esta noche, en estos momentos no quería estar con nadie, ni con sus hijos, Roberto, inclusivamente con Eduardo, no había nada con que aclarar con ellos, para ella el único que importaba en esta tierra, es Blu.
Una lagrima comenzaba a brotar en el ojo izquierdo de Perla, no sabía si dormir o continuar despierta por toda la noche, inclusive no podía encontrar la manera en como pedirle disculpas y como poder aclarar las cosas.
"Blu…¿dónde estás?"- suplico Perla por Blu, con alguna esperanza de poder encontrarlo.
Continuara…
Bien amigos míos, esto es todo por hoy, ojala les haya gustado mucho y espero que les haya agradado.
Como bien lo dije al principio, solo quedan pocos caps para concluir su final, estén muy atentos.
Por mi parte esto es todo.
Saludos a todos desde México, nos vemos la próxima!.
Chau.
