DEVUELVEME MI CORAZON
Capítulo 21
En la biblioteca, el ambiente se sentía demasiado denso, Eliza y Sara no dejaban de mirar con odio y rencor a Candy, esta sentía como sus piernas temblaban, no entendía por cuanto tiempo iba soportar estar así, Albert se dio cuenta y le dio un ligero apretón en las manos a Candy, como diciéndole que todo iba estar bien, entonces comenzó a decir –
- Sr. Leagan, los cite aquí para informarles, sobre una falta muy grave que cometió Eliza en contra de Candy y como voy proceder respecto a …
- William, disculpa que te interrumpa pero no veo porque el joven Thompson tenga que estar aquí presente, esto es un asunto familiar, te exijo que lo saques inmediatamente de aquí – demando Sara molesta
- Tu a mi no me exiges nada Sara, así que contrólate por favor, tú y Eliza saben muy bien el porque esta aquí el Sr. Thompson
- No entiendo nada - decía el Sr. Leagan – Sara deja que William continúe por favor
- Bien, como dije antes, Eliza cometió una enorme falta, por llamarlo de alguna manera y he decidido que reciba un fuerte correctivo que lamentablemente los incluirá a Uds.
- ¿Qué falta pudo cometer mi hija para que decidas ponerle un fuerte correctivo? ¿Y además incluirnos a nosotros? - Pregunto Sara un poco nerviosa
- Primero voy a mencionar la mas grave… Eliza intento matar a Candy
- ¿Qué estas diciendo William? – interrogo el Sr. Leagan poniéndose de pie y mirando a Eliza confundido
- Que Eliza intento matar a Candy, además de que se presento aquí embarazada con el propósito de seducirme para después decir que ese hijo era mío, pero el padre de ese bebé era el Sr. Thompson
- Hija, es verdad lo que dice William? ¿Qué estas embarazada? ¿Cómo pudiste fallarnos de esta manera? – interrogo el Sr. Leagan
- Ya papá, no hagas tanto escándalo, es verdad que estaba embarazada
- Lo que no me queda claro es… ¿porque dices que estabas embarazada Eliza? explíquenme mejor por favor William – dijo el Sr. Leagan –
- Eliza lamentablemente perdió al bebé, pero ella antes me dijo que si yo se lo pedía, se desharía de el, fue entonces que decidí mandar a George por el Sr. Thompson ya que ella no quería conservarlo pensé que tal vez el sí, pero desgraciadamente ella perdió al bebé
- Eso es mentira, mi hermana sería incapaz de hacer y decir algo semejante, ella es buena, es una dama – decía Neal mientras abrazaba a Eliza
- Neal, tu conoces muy bien a tu hermana ¿Por qué la defiendes? cuando Uds. me vieron que me dirigía a la biblioteca del Sr. Andrew yo venia de ver a Eliza, pensé que tal vez estaría dolida por la muerte de nuestro hijo, sin embargo se mostro tan fría… me dijo que no deseaba tener al hijo de un pobre diablo como yo estoy seguro que si todavía fuera el rico heredero de los Thompson hubiera fingido dolor, pero como ahora soy pobre me desprecia – dijo Bill en tono molesto
- William, ¿porque creeríamos que mi hija hizo algo así? - Interrogo el Sr. Leagan
- Porque lamentablemente es la verdad Sr. Leagan, Archie lo vio todo, por favor Archie explícales como ocurrieron las cosas, como viste que Eliza intento matar a Candy.
Archie comenzó a relatar lo sucedido y a medida que avanzaba, el Sr. Leagan sentía vergüenza y dolor por lo que escuchaba, Sara en cambio miraba a Eliza molesta y movía la cabeza negativamente, no podía creer como su hija había fallado en su plan.
- Archie siempre me ha odiado papá, por eso esta inventando todo esto, es verdad que salí a montar, estaba yo muy tranquila por los alrededores cabalgando cuando de repente el caballo se ha de ver asustando con algún animal y me tiro, es mentira que yo sola golpe mi cabeza, Archie ¿porque me odias hasta el extremo de inventar semejante mentira? Miren todos a Candy, ¿acaso la ven herida? Sin embargo yo… acabo de perder a mi bebé y estoy herida de mi cabeza, no entiendo porque son tan malos conmigo – decía Eliza llorando
- Eliza, es impresionante la facilidad que tienes para mentir, tu me confesaste el día de ayer que querías que Candy se muriera para que así yo me fijara en ti – decía Albert molesto
- Bueno, eso lo puede decir cualquiera en algún momento de desesperación o coraje - se defendió Eliza
- Mira William, si lo que quieres es deshacerte de mi hija no hay necesidad de que inventes este tipo de mentiras, nos vamos inmediatamente – dijo Sara levantándose y ordenándole a su esposo y a sus hijos que la siguieran, cuando se dirigía hacia la salida de la biblioteca Albert le dijo -
- Ah no Sara, esta vez no va a ser tan fácil deslindar a tu hija de su responsabilidad, estoy cansado de que crean que pueden andar por la vida humillando a los demás sin recibir un fuerte castigo, por esa actitud que estas teniendo ahora, ellos son así, no tienen respeto mas que por el dinero y la posición social, por eso el castigo también va para Uds.
- ¿A que te refieres William? - Pregunto Sara deteniéndose de inmediato y volviendo a tomar asiento
- De ahora en adelante, no van a contar mas con mi apoyo económico, se las tendrán que arreglar como puedan, así como también les prohíbo terminantemente que se vuelvan a presentar como familiares de los Andrew, en cuanto a ti Eliza te voy a mandar al asilo de las Magdalenas en Irlanda, quiero que aprendas a ser una persona humilde
- ¿Estas bromeando verdad William? – decía el Sr. Leagan mientras abrazaba a Eliza
- Nunca en mi vida he hablado mas en serio Sr. Leagan, lo siento pero lo considero necesario, tanto para ella como para Uds.
- Sra. Elroy, por favor Ud. tiene que apoyarnos, seguramente todo lo que dijo Archivald es mentira, Eliza acaba de tener una perdida lamentable estoy segura que mi hija dice la verdad ¿si no como explica que Candy este como si nada y la caída de Eliza si tuvo horribles consecuencias? – decía Sara desesperada
- Sara, Eliza perdió al bebé por otras razones, no por la supuesta caída del caballo, me consta como Candy el día de ayer quiso ayudarle cuando se puso mal, pero ella no quiso le dijo que ella tenia la culpa de todo, te puedo asegurar que a Candy le dolió mas la perdida del bebé que a Eliza, le dijo inclusive que a ella no le dolía la perdida de un bebé que ni siquiera deseaba, si tan solo se hubiera mostrado arrepentida tal vez William la hubiera perdonado, pero hizo todo lo contrario, ahora el ya tomo una decisión y pienso apoyarlo
- Mamita, por favor no permitas que me manden a ese horrible lugar – suplicaba Eliza llorando
- Esta bien William, si tu consideras que Eliza merece recibir un fuerte correctivo no nos vamos a oponer, pero por favor no nos retires tu apoyo económico, ni nos prohíbas presentarnos como familiares de los Andrew, al fin y al cabo nosotros no estábamos enterados de lo que Eliza planeaba - dijo Sara mirando a Eliza con furia
- Pero… mamá ¿Cómo puedes decir eso? Tu fuiste la que me aconsejo venir a Lakewood y seducir a William para después hacerle creer que el hijo que esperaba era de el, ¿Por qué mientes?
- Eliza, veo que estas de verdad muy mal, yo sería incapaz de aconsejarte una cosa así, William yo acepto que mandes a mi hija a ese lugar en Irlanda, pero nosotros no tenemos porque pagar por culpas que no son de nosotros, así que por favor te ruego que reconsideres tu decisión respecto a nosotros.
Candy estaba mas que asombrada, la verdad era que sentía bastante pena por Eliza, se daba cuenta de que lo que mas le dolía a la Sra. Leagan era que Albert les retirara el apoyo económico y que les prohibiera que se presentaran como familiares de los Andrew, Candy volteo a mirar a Albert suplicante pero Albert movió negativamente la cabeza, ella se dio cuenta que el no pensaba ceder entonces volteo a mirar a Eliza y esta la miraba con odio y recelo, pero no importándole como Eliza le dedicaba esa mirada llena de odio decidió intervenir, tal vez Eliza al darse cuenta del castigo que le esperara se mostrara arrepentida y Albert la perdonaría, entonces dijo –
- Albert, si me permites quisiera pedirte por favor que no castigues a Eliza, ella de verdad esta sufriendo y estoy segura de que se encuentra arrepentida ¿ verdad Eliza?
Eliza, se le quedo mirando a Candy con una mirada llena de rencor y penso - siente lastima y pena por mi, eso no lo soporto, antes de deberte algo Candy White prefiero irme a ese lugar, dije que soy una mujer fuerte y te lo voy a demostrar maldita huérfana, pero antes te voy a desenmascarar frente a todos, entonces Eliza dijo –
- Todo por lo que me están acusando es cierto, en cuanto a si estoy arrepentida… no, no lo estoy y lamento mucho haber fallado en mi intento por desaparecerte Candy y si se me presentara nuevamente esa oportunidad, esta vez te juro que no fallaría
- Eliza, ¿Qué hice para que me odies tanto?
- ¿Qué que hiciste? Mmm déjame pensar, me quitaste el amor de Anthony, el amor de Terry y ahora el amor de William, reconozco que con esa cara de mustia engañes a todo mundo ¿Por qué no nos cuentas a todos como estaban tu y William el día que los encontré en la cascada? Anda cuéntanos, estoy segura que a la tía Elroy le encantara escuchar que clase de zorra eres
- Basta ya Eliza, cállate no tienes ningún derecho de insultar de esa manera a Candy – levanto la voz Albert
- ¿Por qué me callas William? tu sabes que es la verdad, tu y esta cualquiera estaban muy románticos retozando sobre la hierba
- Candy no es como tu - intervino Archie, mirando de reojo a Albert.
Candy estaba a punto de soltar las lágrimas, sentía como le ardía la cara de vergüenza, sentía la mirada de todos encima de ella, estuvo a punto de salir corriendo cuando Albert dijo tranquilamente –
- Tienes razón Eliza, Candy y yo estábamos recostados sobre la hierba, pero no retozando como tu dices, estábamos recostados admirando el paisaje, pero tú todo lo malinterpretas, así que deja de estar inventándote cosas, esta reunión termino, les voy a rogar a Uds. tres que se retiren - dijo Albert dirigiéndose a los Leagan
- Eliza, ¿Por qué dijiste eso? ¿Por qué tienes que arrastrarnos a todos en tus malditas mentiras? Ahora William ya nos retiro todo su apoyo, desde ahora te digo que te puedes ir olvidando de nosotros – dijo Sara molesta - si algún día sales de ese lugar no te atrevas a buscarnos nunca mas ¿entendiste? Vámonos – ordeno Sara a el Sr. Leagan y a Neal
- Pero mamá por favor… no me digas eso, esto lo hice por el bien de nuestra familia entiéndeme por favor, no me puedes dejar aquí
- No te preocupes hija, ya se le pasara – decía el Sr. Leagan mientras se despedía de ella.
Neal abrazaba con fuerza a su hermana, la verdad le dolía mucho la actitud que había tomado su madre para con ella, entonces le dijo a Eliza que siempre contaría con su apoyo entonces Sara lo jalo y le dijo – ya basta, es suficiente Neal, vámonos inmediatamente de aquí, entonces Eliza dijo –
- Espera un momento madre
- ¿Qué quieres?
- Decirte que espero y disfrutes los cotilleos de tus amigas a tus espaldas, ahora que ya no tienes mas el apoyo de los Andrew, me encantaría ver tu cara, pero me conformare con imaginármela jajajajajaja
Plaf – se escucho cuando Sara le planto una fuerte bofetada a Eliza y después le dijo – todo esto que esta pasando es tu culpa, eres una imbécil, no supiste aprovechar la oportunidad que la vida te brindo - todos se quedaron en un incomodo silencio, todo lo que estaban presenciando era vergonzoso, Candy pensaba - ¿Cómo es posible que una madre y una hija puedan llevarse tan mal? - Entonces Elroy intervino muy molesta y dijo –
- Basta ya, es una verdadera pena que las dos se estén comportando de una manera por demás vergonzosa, Sara jamás pensé en decir esto, pero no quiero volver a verte en lo que me resta de vida, sal inmediatamente de esta casa, Neal, Sr. Leagan, lamento mucho todo esto espero que comprendan con su permiso – se retiro Elroy molesta.
Cuando los Leagan se retiraron, Albert le pidió a Archie que se llevara a Eliza nuevamente a la recamara y que después regresara, entonces se dirigió a Candy y le pidió que lo dejara un momento a solas con George y con Bill, Candy le dijo que estaría en el jardín, entonces se topo con Archie y este le pregunto –
- ¿Como te encuentras gatita?
- Bien Archie gracias, creo que te están esperando, yo voy al jardín nos vemos luego.
Entonces Archie entro a la biblioteca y Albert lo invito a tomar asiento, cuando los tres estuvieron cómodos Albert se dirigió a Bill y le dijo -
- Bill, ¿que piensas hacer después de esta penosa situación?
- Pues…regresar a casa y empezar a buscar algún crédito en un banco y luego contactar a los ex socios de mi padre y tratar de que me acepten a mi
- Bien, mira Bill quiero hacerte un oferta, mas no se que tal te parezca
- Dígame Sr. Andrew, lo escucho
- Yo te puedo prestar el dinero que ocupes, pero lo vas a invertir en mis empresas
- No entiendo
- Supongo que sabes que los Andrew contamos con empresas de diferentes giros
- Así es, pero aun no comprendo a donde quiere llegar
- Bill, mi propuesta es la siguiente, te quiero convertir en uno de nuestros socios en la cadena de hoteles que tenemos en Miami, claro por el momento serias un socio minoritario
- ¿De verdad Ud. haría eso por mí? ¿Por qué? Si apenas me conoce, ¿como sabe que no voy a robarlo? ¿o a jugar el dinero como lo hizo mi padre?
- Por como me acabas de responder Bill, por eso y además me pareces un buen chico, además tengo algunos planes que me harán ausentarme por un buen tiempo
- ¿Puedo saber que planes William? - Interrogo George
- Ya lo sabrás en su justo momento George
- Creo imaginarlos, pero esperare a que tu lo digas
- Bien, entonces ¿que me respondes Bill?
- Acepto Sr. William, vera Ud. que no lo voy a defraudar, ahora si Ud. me lo permite quisiera retirarme ya es un poco tarde y debo buscar donde quedarme
- ¿Por qué no te quedas aquí? hay recamaras de sobra y así aprovechamos para que Archie te vaya poniendo al corriente de las cosas, aunque eso sería hasta el día de mañana, porque supongo que deseas ir a ver a Annie ¿verdad Archie?
- Así es Albert, además estos días han sido demasiado estresantes, necesito despejarme un poco
- Bien, ¿entonces te quedas?
- Si no ocasiono ninguna molestia… claro que me quedo
- Bien entonces eso es todo – Albert llamo a Dorothy y le dijo que le preparara una recamara al joven Thompson y este la siguió.
Cuando el joven Thompson salió Albert menciono -
- George, se que últimamente les he cargado un poco la mano a ti y a Archie, pero quiero pedirte de favor que te encargues de llevar a Eliza mañana mismo a Irlanda, yo voy a hacer un escrito para que lo entregues a la encargada de ahí explicando los motivos por los que estoy mandando a Eliza
- Esta bien William, mañana partiremos a primera hora, ahora si me lo permites voy a comer algo, no he probado bocado desde que llegamos
- Tienes razón George vamos – Archie supongo que tu tampoco has probado alimento
- En realidad si comí, pero quisiera hablar contigo un momento por favor – dijo Archie en tono serio
- George, ve a comer algo enseguida te alcanzo, bien Archie ¿sobre que quieres que hablemos?
- Se que no debería preguntar esto, pero… Albert ¿Qué de cierto hay en lo que menciono Eliza con respecto a como los vio a ti y a Candy en la cascada?
- Archie, Candy y yo nos amamos es cierto que nos estábamos besando, pero no estábamos retozando como dijo Eliza, te voy a confesar algo Archie, le pedí a Candy que se convirtiera en mi esposa, por eso le propuse a Bill, que se quedara parece ser un chico listo, espero que aprenda rápido, porque planeo tomar un año sabático con Candy después de casarnos, no quiero que nadie lo sepa por el momento, ya que ni siquiera le he dado anillo de compromiso, en cuanto regrese George, se lo entregare le pediré a la tía Elroy que organice algo muy intimo donde puedan estar los amigos de Candy, pero por el momento no comentes nada con nadie ¿quieres?
- Esta bien Albert, felicidades pues voy a arreglarme un poco para invitar a Annie a salir, nos vemos luego.
Después de que Archie se retiro, Albert se asomo por el enorme ventanal y miro a Candy paseando por el jardín, se veía tan hermosa, entonces recordó aquel día tan triste que estaba parado ahí mismo añorando verla, de pronto le pareció como si estuviera soñando hasta que ella volteo y lo miro para enseguida levantar su mano e invitarlo a salir un momento al jardín con ella, Albert enseguida salió y se dio cuenta de que lo que estaba viviendo era real, no era un sueño ahí estaba el amor de su vida invitándolo a que estuviera a su lado, cuando llego hasta ella la abrazo fuertemente y le dijo –
- Te amo pequeña, eres todo lo que necesito para vivir
- Yo también te amo Albert, pero hay algo que deseo pedirte y quiero que por favor me prometas que lo vas a cumplir – le dijo Candy muy seria
- Lo que tu quieras mi amor
- Albert, no quiero que estemos juntos hasta que seamos esposos, es decir juntos en la manera en que lo hemos estado ¿si me entiendes verdad? - Decía Candy sonrojándose
- Entiendo por que me estas pidiendo esto pequeña, te ruego que por favor me disculpes, así como nos descubrió Eliza pudo haber sido Archie o cualquier otro, no quiero exponerte Candy, Archie me pregunto hace unos momentos que tan cierto era lo que Eliza había dicho
- Oh Dios, ¿y tu que le dijiste?
- Que era cierto que nos estábamos besando, pero nada mas
- ¿Y se quedo conforme?
- Si Candy pierde cuidado, te prometo ahora si que me voy a comportar pero tu también me tienes que ayudar ¿eh?
- Si Albert, yo también me voy a comportar te voy a extrañar tanto… pero es una promesa.
Entonces Albert beso gentilmente su mano sin darse cuenta que eran observados por Elroy, quien inmediatamente pensó –
- No se como pude dudar por algún momento que Candy y Albert no se comportarían, es que Eliza lo dijo con tanta convicción que… bah es una tontería.
Elroy siguió observándolos y vio como Albert le ofrecía galantemente el brazo a Candy para entrar a la mansión, Elroy sonrió con satisfacción y dijo en voz alta –
- William es todo un caballero y Candy toda una dama, jamás volveré a dudar de ellos, además ¿como pude creerle a Eliza después de todas la mentiras que dijo? - decidió arreglarse un poco para acompañarlos a cenar.
En el comedor ya la esperaban Albert, Candy, George y Bill, cuando Elroy entro, se pusieron todos de pie y enseguida Albert ayudo a su tía a tomar asiento, Albert le dijo a Elroy que había invitado a Bill a quedarse en la mansión y que le había propuesto hacerlo socio minoritario en sus negocios, a Elroy le agrado la idea y la cena transcurrió muy tranquila, después de todo lo que había pasado se sentían livianos, el trago amargo por fin había terminado, todos se retiraron a descansar a excepción de Albert y Candy que decidieron quedarse un rato mas en la sala, Albert le paso un brazo por los hombros y le dio un tierno beso que se comenzó a volver apasionado, entonces Candy rápidamente se separo y le dijo –
- Albert, por favor quedamos en que nos íbamos a comportar
- Perdóname pequeña, es que no puedo estar lejos de ti, me vuelve loco tu aroma, tu presencia, no sabes como desearía en estos momentos poder arrancarte la ropa y hacerte mía – decía el susurrándole las últimas palabras
- Albert, creo que lo mejor será que me regrese a Chicago, no creo que nos podamos contener
- No por favor pequeña, te hice una promesa y lo voy a cumplir, ¿Qué te parece si mejor nos retiramos a descansar?
- Me parece una excelente idea, pero te lo advierto Albert, si no te comportas me voy a regresar a Chicago
- Te prometo que en cuanto George regrese de dejar a Eliza, comenzaremos con los planes para nuestra boda, no quiero esperar mas
- Esta bien Albert, espero que entiendas que es por nuestro bien
- Claro que si.
Cuando finalmente Albert dejo a Candy en su recamara, Elroy iba a salir y los vio parados frente a la recamara de ella y observo como Albert le dio un muy breve beso en la mejilla a Candy muy cerca de los labios y se despidió de ella deseándole las buenas noches para luego el dirigirse hacia su habitación, eso convenció mas a Elroy de que no tenia porque preocuparse salió y bajo por un vaso con agua.
Albert decidió tomar una ducha, necesitaba apagar el fuego que le provocaba estar cerca de Candy, mientras se duchaba pensaba – como hago para no desearte con todas mis fuerzas Candy? el solo pensar que estas a tan solo unos metros de mi, hace hervir mi sangre, me hace recordar tu cuerpo y tu calor sobre mi, lo que daría por estar tan solo cinco minutos a tu lado, te haría el amor lentamente, con mi lengua exploraría lentamente todos tus rincones, esto va a ser una verdadera tortura pero tengo que soportarlo, vi en tu mirada mucha determinación y no quiero que te vayas a regresar a Chicago, me conformare con besar tu mano o rozar tus labios, aunque en realidad quiera devorarte, probar de nuevo el dulce néctar de tu cuerpo y de tus hermosos labios.
En la habitación de Candy, ella estaba igual que Albert, se sentía desesperada, tenia ganas de entrar a la habitación de Albert y comenzar a tocarlo como lo había hecho por la tarde, aun podía recordar su aroma, entonces cerro los ojos y comenzó a recordar como los dedos de Albert la habían tocado, entonces un fuego delicioso comenzó a invadirla y de repente abrió los ojos y se dio un ligero golpe en la mejilla diciendo - Candy White compórtate - decidió tomar una ducha fría pero antes saco el Sweater que Albert le había prestado, decidió ponérselo para dormir así sentiría que estaba durmiendo entre sus brazos, ambos tardaron bastante tiempo en conciliar el sueño hasta que el cansancio los venció.
CONTINUARA…
