Honeymoon

Disclaimer: Bleach pertenece a Kubo Tite. ¡Queda menos para el regreso del manga... Wii!


20. De primeras, segundas y otras tantas liberaciones.

La fogata en la playa iluminaba una tienda de campaña.

Renji tostaba un malvavisco en el fuego mirando las estrellas que gracias a la poca iluminación artificial en la isla se mostraban en todo su esplendor. Una manta se le estampó en la cabeza sacándolo de sus divagaciones.

—¿Qué mierda?

Miró hacia atrás y se encontró con Rukia.

—¿Ordenes? ¿A qué te han enviado, Renji?

Se sentó a su lado y también se puso a tostar un malvavisco.

—Creemos que es increíble que aceptes así sin más ser la teniente de Ichigo ¡Vas a ser subordinada! El Capitán cree además que con todo este proceso en el que tú tienes la energía de Ichigo tienes que probar hablar con tu espada, agota todas las instancias Rukia antes de aceptar estar a las órdenes de ese imbécil. Al menos iguala sus poderes por cualquier eventualidad.

—¿Estás diciendo que quieren ver si puedo comenzar a preparar la segunda liberación con la energía prestada de Ichigo?—No sonaba tan disparatado, esta podía ser la oportunidad que necesitaba para avanzar. Hace unos meses se había dado cuenta que su primera liberación estaba muy completa, tenía seis danzas y Sode no parecía querer ahondar en más, de hecho se preguntaba si a alguien más su espada le había dado tantas vueltas antes de querer dar el siguiente paso. Renji tenía un punto, era mejor hablar las cosas con su espada ahora, en unos meses más se vería impedida por varios motivos y ella sabía que necesitaría más poder para proteger a su nueva familia.

—¿Por qué otra razón has venido? No vendrías con gigai si vinieras solo a decirme eso.

—El Capitán Kuchiki me ha enviado para protegerte y ayudarte. Nos enteramos de la incompetencia de Ichigo y lo corroboré cuando llegué aquí, tiene muy poca energía, menos de la que creí que se le drenaría. Sé que es pasajero, a todos los shinigamis que van a tener hijos les ocurre, por eso es muy poco recomendable hacerlo. Seríamos presa fácil de los vacíos y nuestro trabajo es proteger a las almas humanas de ellos. Por otro lado, si ese bebe se está nutriendo con tanta energía va a tener un reiatsu increíblemente poderoso.

—También lo creo, Renji—Se sorprendió agradablemente comprender lo mucho que su amigo y su hermano se preocupaban por ella—¿Te imaginaste hablar de esto alguna vez?

—No. Tampoco me imaginé que me ibas a echar de tu casa.

—Vamos Renji, no podías llegar de la nada y decirnos que ibas quedarte a vivir. Que es muy raro.

Un mono apareció sobre su hombro derecho y le robó el malvavisco que estaba tostando.

Renji suspiró con frustración y sacó otro malvavisco de la bolsa. Su expresión era de perro vagabundo.

—No pongas esa cara.

La expresión de Renji se intensificó.

—En serio, quítala.

Renji la miró a los ojos.

—Renji, no estoy bromeando.

Esto era manipulación pura. Una lagrimita asomó en sus ojos.

—Bah, recoge tus cosas.

¡Victoria!

o

Ichigo esperaba que Rukia volviera. Él estaba en el sillón recostado mirando una película y con varias cosas de comer sobre la mesita de café.

Se escuchó el ruido de la puerta.

—¡Rukia! Dijiste que solo irías a ver qué diablos quería, no que lo traerías—Ichigo alegó al ver a Renji con un bolso entrar junto con la shinigami. Venía con una absurda sonrisa arrogante.

—Vamos, se quedará muy poco—Eso esperaba.

—Para que veas que nuestro vínculo es muy fuerte—Renji le sacó la lengua a Ichigo.

Ichigo le envió una mirada de odio. Como ya afirmó… si solo pudiera golpearlo…No obstante, hoy tenía menos energía que todos los otros días, si podía evitarlo no iba a mover un músculo.

—Cállate, solo te traje por tu chantaje emocional. Tampoco que te fuera a dejar en la calle con esa expresión que pusiste.

El pelinaranja se rió, ya se imaginaba a Renji tratando patéticamente de convencer a Rukia.

Se levantó (Como pudo, siempre digno) y se acercó a Rukia.

—Vámonos a dormir…—Posesivamente le tomó la cintura. Trató de mantener la sonrisa arrogante a pesar del codazo que recibió por parte de Rukia—Renji, puedes quedarte en mi antigua habitación—Señaló una puerta en el primer piso—Está disponible.

Eso era jugar sucio ¿Desde cuándo ese sínico se había vuelto tan irreverente?

o

Un vacío apareció cerca de medianoche. Renji y Rukia fueron y acabaron con él. Ichigo espero en la cama despierto hasta que la shinigami volvió, cuando llegó verificó que nada le hubiera pasado. Sólo restaban doce días. Esto de tener que esperar pacientemente y no estar en la acción haciendo aquello para lo que había nacido, proteger, lo hacía desesperarse.

o

Al día siguiente tuvieron que dar clases. Renji se quedó viendo televisión.

—Solo restan cuatro clases y cambiamos al grupo de chicos ¡Han sido excelentes alumnas! —Les dijo Rukia.

—No queremos que termine—Las alumnas reclamaron.

Otras susurraron—¿Cómo recrearemos la vista ahora?

—¡Ey! Las he escuchado—Rukia bromeo—Se los estoy diciendo porque haremos un examen en tres clases más de todo lo aprendido. Deben estudiar.

—¿Eh? Noo. Nadie quiere examen ¿Verdad?—Dijo una.

—Las que aprueben tendrán un premio.

—¿Un beso?

¿Qué diablos aprendían las chicas de aquí? Ichigo puso cara de malos amigos.

—No. Jamás—Negó terminantemente ¿Qué clase de hombre creían que era? Si la clase de los chicos sería igual de pervertida tendría muchos problemas—Es una sorpresa, pero nada con contacto físico. Absolutamente—Remarcó al ver aún la cara esperanzada de tres muchachas.

—Ya escucharon. No se hagan ilusiones.

—Profesora, usted es tan egoísta—Una alumna alegó con un mohín.

Todas sus compañeras rieron. La clase había terminado.

o

Volvían a casa.

—¿Por cuánto se quedará Renji? —Preguntó directamente Ichigo sentado en uno de los escalones de las escaleras mirando el mar. Se cansó a mitad de camino.

—Sólo vino a dejar unos recados de Nii-sama. Está preocupado por tu falta de poder, pero solo faltan unos días y ya volveras a ser lo que fuiste. No hemos tenido problemas al estar solos, así que hablaremos con Renji para que regrese a la Sociedad de Almas.

—Debemos convencerlo que todo va bien… ¿Cómo?

—Es sencillo, es Renji del que estamos hablando, nuestro nakama. Además, mis poderes avanzan correctamente por lo que realmente no hay motivos por los que se quede más tiempo.

—¿Eh?

—No te preocupes. Nii-sama siempre ha estado al pendiente del desarrollo de mis poderes, esa es una de las razones por las que Renji vino en esta ocasión.

Ichigo supo que Rukia estaba omitiendo parte de la información relevante. Pero bien, si ella no le decía, debía tener una buena razón, él confiaba en ella.

o

—Rukia… ¿Tienes una respuesta?

Ichigo miró sin entender ¿A qué se refería Renji?

—Aah, intentémoslo. Claro que si se vuelve muy violenta no seguiré y tú volverás a la Sociedad de Almas esta misma noche.

—¿De qué demonios están hablando? —Preguntó Ichigo intrigado.

Rukia miró hacia otro lado, no queriendo establecer contacto visual con su… "algo".

—Hoy en la noche Rukia intentará comunicarse con su espada.

—¿Qué? ¿Eso no es peligroso?—Ichigo argumentó preocupado.

—Sólo hablar… no es que enseguida Sode no Shirayuki acepte avanzar a la liberación prohibida.

¿Podía negárselo? No. Era una opción personal. Debía confiar. Son un equipo ¿No?…

—Quiero estar cuando lo hagas…—Ichigo sabía que no podía hacer mucho si las cosas se salían de control, pero tampoco que se quedaría durmiendo cómodamente cuando Rukia trataría de dar un paso tan importante.

Rukia lo miró con interés. No esperaba esa reacción.

o

Los tres estaban en un bosque cercano a la casa.

Renji se sentó apoyándose en un árbol e Ichigo hizo lo mismo.

—¿Recuerdas cuando nosotros practicamos para la liberación prohibida?

—Aah.

Oh, viejos tiempos, sangrientos viejos tiempos.

Miró a la shinigami con preocupación.

Esta se sentó frente a ellos en el claro en posición de meditación. Dejo su espada sobre sus piernas como antaño Ichigo lo había hecho. No pasó ni un minuto y una mujer alta de cabellos blancos, ojos celestes y kimono del mismo color se materializó

Sonó que algo se quebró.

La dignidad de Ichigo, a él le había costado horas.

—¡Ey imbécil! ¿Qué estas mirando?—Preguntó Renji a Ichigo quien seguía con la mirada los movimientos de la mujer, ésta se acercó a Rukia y le tocó el hombro para que abriera los ojos.

—¿Qué? ¿No la puedes ver?

—¿A quién? ¿Rukia?

—No, idiota, a la mujer que está parada frente a Rukia.

Renji lo miró sin entender.

—¿Me estás hablando en serio? —Se extrañó, para él era muy real. Estuvo tentado a pararse tomar a la mujer y señalársela. Pero algo le decía que la peliplateada lo congelaría si se acercaba mucho, nos se veía muy tolerante.

—¿Estás viendo a la espada de Rukia? Bah, que aburrido—Renji miró asteado a la nada, le enfermaba no poder escuchar la conversación y el tarado de Ichigo sí. Maldito vinculo creado por el destino y esas cursilerías.

Rukia abrió los ojos y se encontró con Sode frente a ella ¿Cuántos años que no la veía? Espera ¿Se materializó? Ella pensó que iría a su mundo interior y hablaría con la mujer.

—Ha pasado tiempo, Rukia—La mujer la miró fríamente—¿Para qué me has llamado?

—Ya lo sabes, quiero saber si me puedes enseñar la segunda liberación… ¿O hay algún movimiento de la primera que falte desarrollar? —Preguntó con humildad.

La mujer de la nieve rodó los ojos molesta.

—¿Ahora? ¿Tanto esperaste para pedírmelo?

—¿Aah?—La shinigami miró sin entender a su espada. Esperaba que se negara rebelándose, que la tratara de incompetente o algo por el estilo.

—Después de todo lo que hemos vivido recién hoy me pides que te enseñe la segunda liberación ¿Estas de broma?

—¿Aaaaaah?

—Rukia, en realidad tienes un problema, un problema muy... muy grave. Hace mucho tiempo que lo tienes todo. Seguí enseñándote movimientos esperando que tuvieras la iniciativa de pedírmelo pero siempre que tus líneas de pensamiento iban en ese sentido te autosaboteabas diciendo que aún no tenías el poder para hacerlo. De hecho ahora lo haces con más confianza solo porque estas con la energía de ese humano.

Sode no shirayuki negó con la cabeza ante la cara de incredulidad de Rukia ¿Tan difícil era confiar en sus capacidades?

—Ni si quiera te has dado cuenta que los poderes de shinigami de ese sujeto—Observó de reojo a Ichigo quien le devolvió la mirada desafiante por si lo comenzaba a insultar, todos los que rodeaban a Rukia solían hacerlo, no sabía si reír o llorar por ese hecho—son un reflejo inverso de los tuyos.

—¿Qué dices? Nuestros poderes eran similares hace años porque yo le entregué los poderes con tu ayuda. Hoy ha desarrollado el mismo sus poderes.

Ichigo estaba tentado a apoyar el punto de Rukia, pero sabía que no sería una opción válida interferir.

—Eso no te lo discuto, pero su poder no tiene forma, polarizó mis formas, pero se mueve en el mismo tema central. La luna. Tú tópico es el lado brillante, de él el lado oscuro…sólo difieren en grado. Pero eso no es lo importante, solo lo señalé para que veas tu potencial. Tenemos todo para avanzar. Había perdido la esperanza de que me lo pidieras, incluso estaba inventando una séptima danza.

—En específico ¿Estás diciendo que estoy lista para practicar la segunda liberación?

Sode estuvo tentada a pegarse una palmada en la cara de desesperación, pero eso sería muy poco elegante.

—Exactamente.

o

—¿Pueden creerlo?—Rukia volvía a su casa con una sonrisa de oreja a oreja—Estoy llegando a la segunda liberación. Sode no Shirayuki ha aceptado dar el siguiente paso.

—Increíble, nunca escuché a una espada que regañara a su portador por no avanzar—Renji se rió de Rukia por lo exótico de la situación.

—Cállate—Dijo con timidez—No sabía que pudiera hacerlo, después de todo no hace mucho soy teniente.

—Eso no tiene mucho que ver—Renji le dijo—Le informaré al Capitán.

Tomó su celular y se apartó para hablar con Byakuya.

—¿Es mi idea o Renji está cada vez más condescendiente con Byakuya?—Ichigo abrazaba a Rukia… bueno, era una forma muy sutil de apoyarse en ella para volver a casa.

—Es que Nii-sama es…—Empezó a alabarlo por varios minutos.

¿Qué tenía de especial ese noble? Era un arrogante y además, dibujaba horrendo. No obstante, su cuñado. Tendría que soportarlo por los siglos de los siglos, literalmente.

—Rukia…—Los shinigamis estaban a pasos de llegar a casa—Me alegro por ti… Tu espada es muy poderosa, estoy seguro que tu segunda liberación será igual.

—¿Y eso?—Rukia se extrañó. Esperaba que se burlara al igual que Renji.

—¿Lo estás haciendo por nosotros, verdad?

Rukia le sonrió misteriosamente.

Estaba muy aliviado que la espada de Rukia fuera tan civilizada y le enseñara paso a paso sus poderes sin provocarle heridas graves.

—Todavía me pregunto por qué podía verla.

—Yo me pregunto lo mismo.

Renji los alcanzó, ya se había comunicado con Byakuya y le informó del estado de las cosas en Bali.

—Gracias Renji, es hora que regreses a la Sociedad de Almas—Dijo Rukia, bostezó.

—Si Renji, gracias por venir—Ichigo completó.

Entraron a la casa y cerraron la puerta con doble pestillo.

Silencio. Un par de grillos de escucharon como ruido de fondo.

Una vena en la sien de ira extrema se pudo observar en la cara de Renji.

¡Esos desgraciados!

o

En la mansión Kuchiki, Isshin se sorprendía de sí mismo. Cenar con Byakuya nunca había estado en sus planes y se sorprendió cuando recibió la invitación. Yoruichi lo había acompañado por curiosidad.

—Te ofrezco un trato.

Isshin y Yoruichi se miraron interrogantes.

—Habla.

—Ya que estamos en una situación sin salida, pongamos nuestros intereses sobre la mesa. Tú quieres perpetuar el apellido de tu esposa, yo quiero herederos.

—Exacto.

Porque todo residía en la educación y en la clase ¿Verdad? Debía confiar en ello. Byakuya sabía que era tiempo de formar alianzas y acuerdos, aunque sea con individuos de esa calaña. Perder aparentemente para ganar. Eso lo aprendió hace siglos.

Nanao y Rangiku escuchaban tras una de las delgadas puertas. Nanao anotaba todo con adoración dogmática.

Esto elevaría las ventas de su revista exponencialmente.

Un signo de dinero se reflejó en sus pupilas.

Por fin saldrían de la banca rota por la glotonería de su Presidenta. Esto era oro puro.

o

Mientras tanto en Bali, Ichigo maldecía su suerte. Nunca en su vida había tomado una aguja y un hilo. Sus dedos parecían colador ¿Cómo diablos existían personas como Ishida que podían hacer eso sin morir en el intento?

Al ver que paró de coser, Rukia que hacia lo mismo pero con maestría, lo miró con furia.

—No querrás que haga todos los premios sola ¿verdad? Tu mismo te ofreciste a ayudar—Lo amenazó con la aguja.

Un canasto vacío esperaba ser llenado de Teru teru bounzu.

Palideció. Se dio cuenta que se había transformado en mano de obra barata por su buena voluntad.

No, más bien, esto era esclavitud pura y dura.


¿Qué pasó con Renji? xDD

y

¡Gracias por los reviews! Se viene la declaración y demases. Ahora si que si entramos a la recta final. Se vienen los últimos dos capítulos.