Hey! :)
Antes que nada quiero agradecerles c: ¡Llegamos a los 106 reviews! De verdad, valen más que el oro ;D. Pondría un corazón, pero FF no permite los emoticonos xD
Bueno, ahora si. ¡Les dejo el capitulo 21!
Disclaimer: Los personajes de Five Nights At Freddy's pertenecen a su creador Scott Cawthon. (¿De verdad es necesario que siga poniendo eso? xD)
¡Espero que les guste!
Bonnie regresó a su habitación después de lavarse la cara y asegurarse de que todo rastro de lágrimas hubiera desaparecido.
—Lo siento… —Se disculpó mientras se sentaba en el mismo lugar donde había estado minutos antes. —Es que no pude aguantar.
—Está bien. —Le sonrió Ben.
— ¿Qué pasó después? —Se atrevió a preguntar, algo inseguro.
—Pues… la casa no estaba abandonada, solo estaba en venta, cuando el encargado llegó ya habían pasado dos días; llamó a la policía y esas cosas. No tengo idea de lo que pasó después.
—Ya veo…. —Bonnie bajó la vista, sin saber que más decir. Fred le dio un suave codazo al peliazul, indicándole que ya debían irse.
—Bueno… ya tenemos que irnos. Nos vemos mañana chicos. Se despidió el más bajo del grupo para después salir acompañado del castaño.
—Hasta mañana.
Cuando se escuchó como la puerta era cerrada, Foxy se levantó y se puso frente al pelimorado, extendiéndole la mano.
—Vamos, ya es tarde. —Dijo mientras el menor le daba la mano.
—No tengo sueño. —Respondió Bonnie levantándose y dirigiéndose a la cama inmediatamente.
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— ¿Cuándo vas a hablar con Bonnie?
— ¿Para qué? —Preguntó Fred con expresión aburrida.
—Para que te ayude.
El castaño resopló molesto. No le gustaba tener que depender de nadie, y el hecho de tener que pedir ayuda le molestaba mucho.
—Deberías estar más agradecido, después de todo tu eres el único que sabe que es lo que necesita para irse.
—No voy a desaparecer antes que tú, Ben. Creo que eso es obvio.
El más bajo rodó los ojos mientras sonreía levemente. No se lo diría, pero le encantaban ese tipo de comentarios; después de todo, eso fue lo que lo llevó a enamorarse de Fred.
—Te quiero. —Dijo mientras lo tomaba del brazo y se apegaba a él. Como respuesta recibió un leve gruñido.
—Ya lo sé. —Respondió sin mirarlo. Pareció meditarlo un par de segundos, pero al final decidió responder apropiadamente al comentario del peliazul. —También te quiero.
Ben sonrió ocultando su rostro en el brazo del castaño.
— ¿No estás triste? —Preguntó el más alto, refiriéndose a la historia que Ben acababa de contar.
—No. —Respondió rápidamente. —Fue hace mucho tiempo. Ya no importa.
Fred asintió y siguió caminando.
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Las semanas pasaron y pronto estuvieron en la segunda semana de Diciembre. Las clases en la universidad habían sido suspendidas para que los estudiantes pudieran descansar e ir a visitar a sus familias, no sin antes entregarles las calificaciones del semestre.
Se encontraban en una plaza cercana a la universidad. Habían ido a pasar un rato juntos, después de todo ya casi no lo hacían.
— ¡Estoy feliz! —Exclamó Chica mientras se dejaba caer en una banca. Entre sus dedos se encontraba su boleta de calificaciones. — ¡Pase todas las materias!
Freddy permanecía sentado junto a la rubia. También estaba feliz por estar libre de todas sus responsabilidades en la universidad, cosa que no aplicaba con Bonnie.
— ¡¿Por qué?! —Preguntó a la nada sacudiendo la hoja de papel que le indicaba que debía presentarse un par de días más para presentar un examen y recuperar los puntos que le faltaban.
— ¿Tal vez porque no ponías atención en las clases? —Respondió Chica sentándose correctamente en la banca.
—No te preocupes, te ayudaremos a estudiar. —Sonrió Freddy.
Bonnie hizo un puchero. Sabía perfectamente porque había pasado eso y la culpa era suya. ¡Pero no era porque no le interesara! Simplemente no podía concentrarse mientras pensaba en cómo ayudar a los chicos.
Suspiró resignado y se sentó en el espacio que habían dejado Freddy y Chica para él.
— ¡Vamos, anímate! Podemos ir por un café.
El pelimorado aceptó y fueron a la cafetería que estaba frente a la universidad. No era común verla tan vacía, pero gracias a las vacaciones eso se volvía normal.
Dentro del lugar el ambiente era cálido y el olor a café se extendía por todas partes. Ordenaron y fueron a sentarse en la mesa más alejada de todas para así poder hablar tranquilamente.
— ¿Qué harán en vacaciones? —Preguntó Bonnie.
—Quería ir a visitar a mis padres, pero no quiero dejar a Mangle y a Chiara solas.
—Supongo que yo regresaré a Canadá.
— ¿A Gabe no le molesta eso? —Comentó Chica.
—No sé. —El castaño se encogió de hombros, haciendo que la rubia rodara los ojos.
— ¿Qué hay de ti, Bon?
—Pues… no lo sé. Mamá no ha llamado y preferiría quedarme con Foxy.
— ¡Qué lindo! —Exclamó la más baja mientras llevaba sus manos a sus mejillas. —Estoy segura que disfrutarán mucho la cena.
Bonnie enrojeció ante el evidente doble sentido del comentario de su amiga, provocando que la risa estallara entre el castaño y ella.
—Jódanse. —Murmuró aun avergonzado. La mesera apareció con sus órdenes y después de entregárselas, se fue.
— ¿Qué hay de las decoraciones? No quiero que los vecinos piensen que no tenemos espíritu navideño.
—Le preguntaré a mis padres si tienen algo de sobra. —Respondió la joven mientras daba un sorbo a su capuchino.
Estuvieron un rato hablando sobre como decorarían y lo que harían durante la temporada, pero cuando el tema se volvió más serio fueron interrumpidos.
— ¡Hola! —Saludo una voz no muy conocida. Bonnie le sonrió y respondió al saludo.
— ¿Vas a recuperar puntos, Bonnie? —Preguntó la chica inclinándose levemente hacía adelante.
—Si. ¿Qué hay de ti?
— ¡También! Supongo que podremos vernos mañana. —Respondió ligeramente sonrojada, pero sin dejar de sonreír.
El pelimorado asintió sonriendo y la chica se despidió, no sin antes dirigir una gran y nada disimulada sonrisa al chico.
— ¿Quién es?
—Se llama Eidel, va en nuestra clase. —Respondió el castaño sin voltear a ver a la rubia.
Chica se giró para ver de nuevo a la chica. Tenía el cabello negro y piel morena; por lo que sus facciones le dejaban ver no era del lugar.
— ¿Es extranjera? —Preguntó regresando a su lugar.
—Creo que dijo que viene de Israel. —Respondió esta vez el pelimorado sin darle importancia.
— ¡Bon tiene una enamorada extranjera! —Exclamó Chica. Haciendo que Freddy comenzara a reír.
— ¡No es cierto! —Negó el pelimorado.
—Oh, pero no puedes corresponderle porque tu pequeño corazón le pertenece a Foxy, ¿cierto? —Preguntó haciendo una pose dramática, causando que la risa del castaño aumentara.
— ¡Cierra la boca! —Dijo molesto dando el primer sorbo a su café. Hizo una mueca al notar que estaba demasiado amargo. —Voy por azúcar.
Se levantó y fue al mostrador, la mirada violeta de Chica no se apartó de él, y sonrió al ver como la chica pelinegra se acercaba a su amigo.
—Estás planeando algo, ¿cierto?
—Vamos, será divertido. —Sonrió mientras volvía a tomar el vaso de su café entre sus manos.
—Cuando estés en problemas no vengas a llorar conmigo. —Suspiró Freddy mientras comenzaba a teclear en su móvil.
La joven rubia se encogió de hombros, ignorando el comentario del chico al lado de ella.
—Listo. —Suspiró Bonnie mientras se sentaba. —Entonces… ¿Qué tal les ha ido con Mangle y Gabe?
—Pues… creo que al fin encontré algo. —Respondió Chica. —Pero quiero comprobar algunas cosas.
— ¿Qué hay de ti, Freddy?
—No lo he pensado todavía, pero tratándose de ese tipo seguro debo hacer una idiotez.
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Regresaron a la casa una hora después. Entraron haciendo ruido, como normalmente lo hacían, atrayendo la atención de las dos siluetas que estaban en el pasillo, Foxy y Mangle.
— ¡Hola! —Saludo Mangle acercándose.
Chica sonrió y movió su mano de un lado a otro, caminando hasta estar al lado de la joven.
— ¿Qué te pasa, Bonnie? —Preguntó la pelirosa notando al chico un poco preocupado.
—Reprobó una materia. —Respondió Freddy mientras seguía caminando.
—Vamos a mi habitación. —Dijo la rubia mientras subía las escaleras. Mangle la siguió.
Foxy río bajito, se acercó al pelimorado y lo abrazó siendo correspondido inmediatamente.
—Sé que puede animarte. —Susurró contra el cabello del menor. — ¿Vamos a tu habitación?
—Pervertido. —Sonrió el pelimorado.
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— ¿Qué pasa? —Preguntó Mangle una vez estuvieron en la habitación de la rubia.
—Tengo una gran idea para molestar a Foxy y Bonnie. —Sonrió.
—Joder, eres mala. —Río la pelirosa mientras se sentaba en la cama. —Dime que tengo que hacer.
La rubia amplió su sonrisa.
—Llama a Chiara, ella puede ayudarnos mucho.
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—Fuiste muy rudo hoy. —Se quejó Bonnie mientras cubría su cuerpo con las sábanas.
—Hace mucho que no lo hacíamos. —Se excusó el pelirrojo mientras tomaba al menor por la cintura y lo acercaba a él.
Besó con cuidado su cuello y sonrió contra la blanca piel al escuchar como un suave suspiro escapaba de los labios del pelimorado.
— ¿Segunda ronda? —Preguntó con burla.
—Idiota. —Bonnie se zafó del agarre del mayor y se colocó sobre la cadera de Foxy, posando sus manos a ambos lados de su cabeza. —Es una lástima, estoy bastante cansado.
Se levantó de la cama y comenzó a buscar su ropa interior.
— ¿Qué haces?
—Tengo que estudiar, mañana tengo un examen de recuperación.
—Oye… —Foxy decidió preguntarle al menor lo que había estado rondando su mente desde un par de días atrás. Se giró en la cama y escondió su rostro en la almohada.
— ¿Qué pasa?
— ¿Ya pensaste en algo sobre Ben?
—No. He pensado en eso bastante, pero no se me ocurre nada. Aunque con Chiara ya tengo un par de ideas.
—No deberías tardar tanto con ella, ¿sabes? Después de todo es la que lleva más tiempo aquí.
—Lo sé. —Bonnie fue a sentarse a la cama una vez tuvo su ropa en sus manos.
— ¿Vas a contarme tus teorías? —Preguntó el pelirrojo mientras veía como el chico se vestía.
—No te burles. —Regañó con el ceño fruncido para después suspirar. —Bueno, ella quería ser famosa, ¿no?
—Sí, ¿Qué con eso?
—Pues estaba pensando que tal vez eso es lo que la mantiene atada a este lugar. El hecho de saber que nunca podrá cumplir su sueño. Aunque también creo que podría tener algo que ver con Fred, después de todo el… ya sabes.
—Entiendo. Bueno, podemos decírselo y probar alguna.
El pelimorado asintió. Foxy levantó las sabanas a su lado e hizo una señal al menor para que fuera a acostarse a su lado; el chico rodó los ojos pero no pudo evitar que una sonrisa se formara en sus labios.
Obedeció y cerró los ojos al sentir los labios del más alto sobre su frente.
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Al día siguiente Bonnie tuvo que levantarse temprano e ir a la universidad. Durante la madrugada Freddy, Chica, Foxy y Chiara lo habían ayudado a estudiar y estaba seguro de que aprobaría.
Había tenido que caminar solo hasta la institución gracias a que ni Freddy ni Chica habían querido acompañarlo. Acomodó la bufanda que llevaba puesta, no por que tuviera frio, sino más bien para cubrir las marcas que el idiota de Foxy le había dejado. ¿Qué acaso no tenia autocontrol?
En la entrada se encontró con Eidel; quien lo saludó animadamente y se acercó.
—Hola. ¿Vamos juntos al salón? —Propuso ella, colocándose al lado del pelimorado.
—Claro.
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En la casa Chica estaba arreglando lo que ella decía sería 'la mejor acción llevada a cabo en esa casa'
— ¿Qué pasa si algo sale mal? —Preguntó Ben, quien había estado observando todo desde la puerta.
—Le diremos a Bonnie que es una fiesta para celebrar que aprobó. —Dijo Chica simplemente.
— ¿Y qué pasa si no aprueba? —Preguntó esta vez Freddy.
—Le diremos que es una fiesta de consolación. —Respondió Mangle.
El castaño rodó los ojos y comenzó a caminar en dirección a la puerta.
—Van a hacer que peleen de nuevo.
— ¡Deja de ser tan negativo! —Regañó Chica mientras lo empujaba para que saliera del lugar.
— ¿Dónde está Chiara? —Preguntó el peliazul.
— ¡Le encargamos la misión más peligrosa de todas! —Exclamó Mangle riendo.
—Distraer a Foxy. —Añadió Chica haciendo que su tono de voz sonara serio.
Ben río y arqueó una ceja.
—Algún día les regresarán la broma, ¿saben?
—Nos preocuparemos cuando eso pase. —Respondió la pelirosa restándole importancia.
El chico sonrió y se fue del lugar.
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— ¿Entonces qué opinas? —Preguntó la rubia emocionada.
—Creo que te queda bien. —Sonrió Foxy mientras veía como la joven hacia una mueca frente al espejo y deshacía el peinado que tanto le había costado hacerse.
—No lo sé. No me convence. —Dijo haciendo un puchero.
— ¿Puedo hacerte una pregunta? —Añadió, algo aburrido. Llevaba sentado ahí más de cuarenta minutos opinando sobre el cabello de Chiara.
—Claro, dime. —Sonrió ampliamente.
— ¿Por qué no le pides ayuda a Mangle o a Chica? Ellas podrían ayudarte más que yo.
—Es que… —La chica titubeó un poco, pero pudo encontrar una buena respuesta a la pregunta del pelirrojo. —Creo que si un chico cree que es bonito entonces los demás también lo harán.
— ¿Quieres impresionar a un chico?
— ¿Eh? ¡No! Es solo que me gustaría cambiar un poco.
El más alto suspiró algo cansado.
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Bonnie realmente se sentía un idiota por haber tenido que recursar. De todos sus compañeros, que eran más de ochenta, solo tres habían tenido que presentar el examen que acababa de terminar.
— ¿Qué tal te fue, Bonnie? —Preguntó la pelinegra mientras comenzaba a caminar a su lado.
—Bastante bien… o eso creo. —Sonrió el pelimorado. — ¿Qué tal tú?
— ¡También! —Exclamó mientras se acercaba más al pelimorado.
Caminaron juntos hasta la entrada principal del lugar. Bonnie sonrió al ver a Chica en la puerta.
— ¿Qué tal te fue? —Preguntó la rubia inocentemente.
—Genial, gracias. —Respondió sonriendo.
— ¡Qué bien! Preparamos algunas cosas para distraernos un poco, ¿vamos?
El chico asintió.
—Oh, hola, soy Chica; amiga de Bonnie. —Saludó a la pelinegra.
—Soy Eidel. Voy en su facultad.
— ¿No quieres venir con nosotros? Seguro es aburrido tener que regresar a casa tan pronto; además entre más seamos mejor. —Comentó con expresión dulce.
—Claro, me encantaría.
Los tres comenzaron a caminar y Chica tuvo que aguantar la risa al ver la expresión de Bonnie.
Luego de algunos minutos de caminata, por fin llegaron a la casa. Entraron y se dirigieron a la sala de estar.
—Esperen. Llamaré a Freddy. —La rubia salió de la habitación, dejando a Bonnie con Eidel.
— ¿Desde hace cuánto la conoces? —Preguntó la pelinegra.
—Pues… desde que teníamos seis años, creo.
Ella asintió. Segundos después apareció Chica.
—Listo. Vamos.
Fueron a sentarse en el comedor y esperaron a que Chica, quien se había ofrecido a llevar todo, regresara con la comida.
Bonnie se sorprendió cuando vio que Mangle y Chiara acompañaban a su amiga, totalmente despreocupadas.
— ¡Hola! —Saludó la pelirosa.
Eidel le sonrió.
— ¿Ustedes hicieron todo esto? —Preguntó el pelimorado.
— ¡Claro! Como ayer estabas preocupado decidimos subirte los ánimos con esto. —Sonrió Chica.
Freddy reprimió su risa y se quejó cuando fue pateado por la de ojos violetas.
— ¿Qué tal el examen? —Preguntó Chiara amablemente.
—Fue fácil. —Respondió Bonnie, aun un poco sorprendido por la repentina tranquilidad de las tres chicas.
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Después de un rato las cosas se habían vuelto un poco incomodas. Chica y Mangle se mantenían haciendo preguntas bastante indiscretas que no hacían más que poner a Bonnie más nervioso que de costumbre.
— ¿Tienes novio, Eidel?
—No, no tengo. —Sonrió.
— ¿Y no hay nadie que te guste? —La de cabello azabache negó. — ¿Porqué? Hay muchos chicos lindos en la universidad.
—Sí; por ejemplo, tienes a Bonnie y a Freddy. —Añadió Chiara, quien se había mantenido callada la mayor parte del tiempo.
— ¿Eh? N-no… simplemente no hay nadie. —Respondió ella un poco sonrojada.
—Yo opino que tu tipo de chico es alguien como Bon. —Comentó Mangle; haciendo que el chico comenzara a ahogarse con lo que estaba comiendo. Joder, ¿Qué mierda estaban haciendo ese trio de maniáticas?
— ¿Q-qué dices? —Preguntó nervioso y claramente incómodo.
— ¿Tu no lo crees? —Preguntó Eidel, volteando a verlo.
—No… no es eso… —Respondió pensando en una respuesta que no hiriera los sentimientos de la azabache.
Un fuerte portazo resonó en el lugar, era obvio que provenía de la puerta principal; todos voltearon a ver, esperando a que la persona que había causado el ruido apareciera.
Chica casi escupió lo que estaba bebiendo y Mangle tuvo que cubrir su boca con ambas manos para evitar soltar una carcajada; Foxy había entrado a la habitación como si nada, tomó una silla y se sentó al lado del pelimorado.
Mierda, ¿acaso Foxy había escuchado lo que Mangle había dicho? ¡Claro que sí! ¡Él podía escuchar todo lo que pasaba en la casa si se le daba la gana!
—Hola. —Saludó el pelirrojo sonriendo falsamente, aunque eso solo fue notado por Bonnie; estaba seguro de que estaba muy molesto.
— ¿Por qué no dijiste que vendrías? —Preguntó Mangle sonriendo levemente pero sin dejar que la mirada molesta del más alto la intimidara. Estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para no soltarse a reír como loca.
—No sabía si iba a poder hacerlo. —Respondió simplemente sin despegar su mirada de la ocre de la pelirosa.
—Ella es Eidel. —Interrumpió Chiara dirigiéndose al pelirrojo. —Es compañera de Bonnie y Freddy en la universidad.
—Un gusto. —Comentó la pelinegra sonriendo forzadamente.
—Hola. Soy Foxy. —Respondió de la misma manera.
Bonnie no pudo hacer más que mirar a Chica molesto; ella se percató de eso y como respuesta se encogió de hombros para después regresar su atención a su plato.
— ¿Cómo te fue en el examen? —Preguntó el pelirrojo dirigiéndose a Bonnie.
—Bien… eso creo. —Dijo algo incómodo. El ambiente de pronto se había vuelto pesado. — ¿No vas a comer?
—No tengo hambre, gracias. —Respondió. —Oye, ¿no tienes calor con eso puesto?
Bonnie colocó sus manos sobre la bufanda y negó rápidamente. Muy para su desgracia Chica, Mangle y Chiara se percataron de la razón de la pregunta.
—Es cierto, ¿Por qué no te la quitas? —Siguió inocentemente Eidel.
—Estoy bien así, gracias.
—Vamos, no seas grosero. —Regañó Chica. —Debe ser incomodo llevarla puesta.
—Déjame ayudarte. —Se ofreció la pelinegra. Sin esperar respuesta por parte del pelimorado comenzó a desatarla. Bonnie pudo escuchar un gruñido provenir de Foxy.
— ¿Ves? No era tan difícil. —Sonrió la pelinegra, quien se sonrojó al ver a Bonnie tratando de contener el carmín en sus mejillas.
Mangle y Chica comenzaron a reír, Freddy y Chiara apartaron la mirada y Foxy se mantuvo serio.
—Ah… lo siento. —Murmuró Eidel al darse cuenta de la verdadera causa del sonrojo del chico. En su cuello había numerosos chupetones y una que otra marca de dientes.
Bonnie cubrió su cuello con sus manos y volteó a ver a Foxy, molesto.
— ¿Qué? —Preguntó indiferente.
—Joder… ¿Qué no puedes controlar tus impulsos, Foxy? —Comentó Mangle aun sin poder detener su risa.
— ¡Cierra la boca! —Pidió el pelimorado aun avergonzado.
—No pensé que fueran a marcarse tanto. —Se excusó el pelirrojo, haciendo que la risa de las jóvenes, así como el sonrojo de Bonnie aumentara.
Eidel bajó la mirada avergonzada. ¡Y ella que creía que le gustaba a Bonnie!
Bonnie se levantó de su lugar y salió lo más rápido que pudo, no sin antes agregar un 'me largo' que les dejó ver a los demás que estaba realmente molesto.
— ¡L-lo siento! —Gritó Eidel aun preocupada.
Foxy suspiró pesadamente y se levantó, siguiendo a Bonnie.
Todos se quedaron en silencio. Freddy de verdad quería reírse; Chica sí que se había pasado de la raya con esa broma.
Dio un último sorbo a su bebida y se levantó.
—Si me disculpan, tengo algunas cosas que arreglar. —Se despidió y salió de la casa.
Chica permanecía mordiendo su labio inferior, Mangle mordía el interior de su mejilla y Chiara miraba a todos lados mientras jugaba con sus dedos.
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El pelimorado entró a su habitación, sabiendo que era seguido por Foxy. Empujó la puerta detrás de sí, esperando poder golpear al pelirrojo.
— ¡Eres un idiota! —Se dio la vuelta, molesto.
— ¡Es tu culpa! ¿Por qué tenías que traer a una chica a comer? —Le recriminó el más alto cerrando la puerta de golpe.
— ¡Fue Chica quien la invitó!
— ¿¡Y porqué estabas dejando que hablaran así!? —Preguntó con el ceño fruncido mientras se acercaba al menor, quedando a una distancia mínima.
— ¿¡Qué más iba a hacer!? —Antes de poder continuar gritando, llegó a su mente la última pelea que habían tenido. Definitivamente no quería repetir eso, por lo que relajó su postura y desvió la mirada; Foxy, al notar eso, hizo lo mismo.
—L-lo siento. —Murmuró.
—Bon… —El más alto juntó sus frentes y tomó al contrario por los hombros. Bonnie quería responderle, pero cuando abrió la boca los labios del más alto fueron estampados contra los suyos.
Cerró los ojos ante el contacto y se aferró a la camisa del otro. El contacto era brusco y acelerado; todo lo contrario a la forma en que normalmente el más alto le trataba.
—O-oye… —Se quejó separándose un poco para poder tomar aire. —Esp…
Foxy había ignorado sus quejas y había seguido en lo suyo, aprovechando el pequeño descuido del menor para morder su labio inferior, haciendo que un fino hilo de sangre se deslizara entre el beso.
El pelimorado jadeó quedamente, ejerciendo más fuerza en el agarre que mantenía sobre el pelirrojo.
—De verdad me molestó que te tocara… —Murmuró mientras colaba sus manos por debajo de la playera del más joven, haciéndolo soltar un respingo ante la sensación fría.
—D-detente… —Jadeó. —Van… a escucharnos.
Bonnie frunció el ceño al notar que el más alto estaba ignorándolo. Tenía que admitir que el simple roce de su cuerpo contra el de Foxy se sentía extremadamente bien; lo que le preocupaba era que alguien podría escucharlos.
—Si estás tan preocupado porque nos escuchen entonces no hagas ruido. —Se burló el más alto separándose por un par de segundos. Tomó la parte inferior de la prenda que cubría el torso de Bonnie y la deslizó hacía arriba para deshacerse de ella.
Empujó al menor para hacer que cayera en la cama, colocándose encima de él inmediatamente.
Si había algo que le gustaba más que poder molestar a Bonnie y hacerlo enojar era poder ver la expresión en su rostro cuando estaba quitándole la ropa.
Sus orbes rojizos se nublaban por la lujuria y aparecía un brillo extremadamente atrayente en ellos, sus labios se hinchaban levemente y sus mejillas se encendían al punto de parecer tener brillo propio; además su voz, ah, amaba la forma en esta que se quebraba cada vez que intentaba pedirle que se detuviera.
Aunque no lo admitiera, el pelimorado estaba a punto de mandar su autocontrol al carajo y dejarse llevar por las sensaciones que el más alto le causaba, pero en un pequeño momento de lucidez pudo empujar a Foxy, haciendo que se quitara de encima suyo.
— ¡T-te dije que no podemos!
Foxy sonrió de lado; por la posición en la que habían quedado para él fue fácil arrastrar al pelimorado hasta que quedó sobre su regazo, con las piernas alrededor de su cadera.
No perdió tiempo y dirigió su boca a la nívea piel que yacía maltratada gracias a él. Tomó al menor por la cadera y le impidió que pudiera levantarse, comenzando a moverlo lentamente hacia adelante y hacía atrás.
Un par de voces provenientes del pasillo hicieron que el menor se pusiera alerta. Retiró sus manos de los hombros del pelirrojo y las llevó a su boca, en un intento de acallar los obscenos sonidos.
El mayor rio bajito y al notar que el pelimorado no estaba poniendo atención, lo giró para volver a quedar el arriba.
—Quiero toda tu atención en mí, conejito. —Susurró con la voz más grave que de costumbre.
Bonnie se sonrojó aún más ante el comentario. ¿De dónde había salido ese apodo?
Sus miradas se conectaron y permanecieron así hasta que el menor tuvo que desviarla para poder apreciar la nueva acción del pelirrojo.
La mano de Foxy había descendido hasta su entrepierna, para después apretar levemente la zona; cosa que hizo que el pelimorado arqueara la espalda y un gemido escapara de su boca.
Joder. Estaba claro que Foxy no pensaba ser amable con él ese día.
—Estás s-siendo muy brusco… —Se quejó, esperando que el más alto tuviera un poco de compasión por él.
—Es tu castigo por dejar que esa chica te tocara enfrente de mí. —Murmuró contra la blanquecina piel del abdomen del más joven. Bonnie no podía verlo gracias a la posición, pero estaba completamente seguro de que estaba sonriendo.
Sus miradas volvieron a conectarse cuando el más alto se separó de su cuerpo, solo para subir hasta los botoncillos rosados que sobresalían en el pecho del de ojos rojizos. Pasó su lengua sobre uno de ellos, provocando un estremecimiento en el cuerpo de quien yacía bajo el.
—Ah… e-espera —Rogó con un tono de voz extremadamente bajo. En realidad no quería que se detuviera, pero las palabras habían salido por si solas.
Sintió como las manos del pelirrojo se deshacían de sus pantalones, arrojándolos a un punto perdido en la habitación.
Su espalda se arqueaba cada que el mayor tomaba entre sus dientes el maltratado trocito de carne que había pasado del color rosa al rojo oscuro. Estaba seguro de que con un poco más de fuerza comenzaría a sangrar.
Sus dedos se enredaron entre el cabello del más alto, jalándolo cada que la sensación se volvía insoportable para que le diera un respiro. Aun sentía el sabor metálico de su sangre provenir de la herida que había sido hecha en su labio inferior unos minutos atrás.
—Ahh… —Gimió cuando las caricias en su miembro se reanudaron con la misma fuerza que antes. —F-Foxy…
Como respuesta recibió un gruñido que fue ahogado por su piel. Observó con especial atención como Foxy bajaba hasta tener acceso a su hinchado miembro, que rogaba por atención.
— ¿No habías dicho que querías que me detuviera? —Preguntó con burla. —Parece que esta parte está muy animada.
Bonnie gimió nuevamente al sentir la lengua del más alto pasearse por sobre la tela de su bóxer. En un par de ocasiones también pudo sentir sus dientes rozarse contra él.
Trataba de silenciar sus gemidos poniendo su mano sobre su boca, llegando incluso a morderse para evitar que los indecentes sonidos escaparan de él; aunque no era como si eso lo ayudara bastante.
Cuando el pelirrojo se separó de él pudo ver como la tela se había vuelto más oscura gracias a los fluidos que se habían acumulado. Sintió como lo tomaba por el brazo y lo obligaba a ponerse de pie.
El mayor se sentó en la cama después de deshacerse de sus pantalones y llevó la mano del chico hasta su hombría.
—Supongo que ya sabes que sigue. —Le dijo con los ojos inundados en lujuria, ansioso por lo que el más joven haría.
Bonnie tragó saliva. Nunca había hecho algo así, pero siempre había una primera vez para todo, ¿no? Y se alegraba de que eso fuera con Foxy.
Lentamente acercó su rostro al miembro que sobresalía entre la tela. Pasó su mano por el elástico del bóxer y lo deslizó hacia abajo, liberando la erección del mayor.
¿Enserio tenía que meterse eso completamente en la boca?
Dirigió su mirada preocupada al pelirrojo, quien rio levemente al ver su expresión.
—Adelante, conejito; no tenemos todo el día.
El sonrojo aumentó y rodeó la extensión con su mano derecha, comenzando a deslizarla hacia arriba y abajo, arrancando un gruñido de la garganta del mayor; cosa que lo impulso a querer seguir con ese extraño juego que habían comenzado.
Algunos segundos después se animó a dar una rápida lamida en la punta de la hinchada extensión, para luego comenzar a metérsela en la boca, tratando de no ahogarse.
Se movió hacia atrás y se sintió increíblemente satisfecho al ver que Foxy enredaba sus dedos en su cabello y echaba la cabeza hacia atrás mientras jadeaba. Sus miradas se conectaron y Foxy se prometió a si mismo guardar esa imagen para siempre, solo para él.
Momentos después el pelirrojo lo jaló hacia atrás, causando que un 'pop' resonara en la habitación.
— ¿Q-qué…? —Preguntó el pelimorado algo preocupado.
—Quiero correrme dentro de ti. —Respondió con simpleza mientras lo jalaba de regreso a la cama apreciando como su sonrojo aumentaba.
Tomó las muñecas del chico y las llevó por encima de su cabeza, impidiéndole moverse. Con tan solo una mano pudo sostenerlo; la mano restante sería ocupada en algo más interesante.
No se detuvo a pensar en lo que iba a hacer porque tampoco era como si fuera a obtener muchas quejas. De una sola estocada entró completamente en el pelimorado, haciéndolo soltar un grito que se transformó en un gemido segundos más tarde.
—Uhmm… Esper- ah. —Sin darse cuenta había comenzado a derramar lágrimas producto del dolor que estaba sintiendo. —E-eres un idiota…
A manera de respuesta recibió una risa y después su espalda volvió a arquearse, está vez a causa de una mordida que el más alto había dejado marcada en su clavícula.
— ¡O-oye!
El pelirrojo comenzó a moverse sin esperar a que el menor se adaptara, obteniendo algunas quejas por parte de Bonnie. Sonrió mientras apretaba el agarre que mantenía sobre sus muñecas y aumentaba la velocidad de sus estocadas.
Solo pasaron un par de minutos para que el dolor desapareciera por completo y solo entonces pudo volver a gemir de esa forma que hacía que el mayor aumentara la fuerza con la que lo embestía.
Cuando creyó que lo había molestado lo suficiente soltó sus manos, las cuales se dirigieron a su espalda para obtener un poco de apoyo.
—F-Foxy… más r-rápido —Pidió. —Por f-favor…
El mencionado sonrió ampliamente. ¿Quién era el para negarse a tan sugerente petición?
Mordió el labio del chico y obedeció, obteniendo a cambio un gemido que hizo sonar su voz más aguda. Gruño al sentir como Bonnie clavaba sus uñas en su espalda.
Salió de él para poder darle la vuelta, haciéndolo quedar en cuatro. Tomó aire que no necesitaba y volvió a hundirse en él.
—Ngh… O-oye… —Lo llamó inconscientemente mientras apretaba las sábanas entre sus dedos y trataba de ocultar su voz aguda.
Un gemido con un volumen más alto escapó de su garganta cuando el mayor tocó su punto; haciendo que su piel se erizara y tuviera que cerrar los ojos.
Foxy colocó su mano entre los omóplatos del chico para hacer que alzara su cadera y así facilitar la penetración. Gruñó al notar como las paredes internas del pelimorado se contraían, apretando su miembro.
Con su mano libre comenzó a masturbar al menor, haciendo que sus jadeos, así como los estremecimientos de su cuerpo, aumentaran.
— ¡Foxy…! —Lloriqueó para, un par de estocadas después, terminar sobre las sábanas que cubrían su cama.
El más alto siguió moviéndose, corriéndose segundos después en el interior del menor y sin darse cuenta, prolongar la sensación de placer para Bonnie.
Se inclinó hacia adelante, volviendo a morder al chico, esta vez en la base del cuello.
—Muerde almohadas. —Le dijo con burla mientras salía de su interior, recibiendo una mirada molesta como respuesta.
—Jódete. —Murmuró mientras hacía a un lado la tela que había quedado marcada con su esencia. Se dejó caer y pasó sus dedos por las marcas de los dientes que había dejado el mayor, asegurándose de que no estaba sangrando.
—Bien, lo de ayer no fue tan malo como hoy. —Dijo sin emoción. —Maldito salvaje.
—Oh, vamos, ambos sabemos que te encanta cuando te trato así. —Comentó mientras se recostaba y riendo ante el sonrojo que cubrió el rostro del menor. —Me gustaría hacerte más marcas, ¿me dejas?
El tono inocente que usó atrapó la atención del pelimorado, quien no pudo negarse, después de todo le encantaba cuando el mayor lo trataba de esa forma.
—Solo no hagas donde ya hay. —Pidió y enseguida fue jalado hasta que estuvo sobre el mayor, quien no se conformó con un par de marcas. Prácticamente llenó la nívea piel del chico de marcas rojizas. —B-bien, ya basta…
— ¿Por qué? —Preguntó sin detenerse.
—Alguien va a verlas… además vas a hacerme daño.
— ¿Tengo que recordarte que alguien ya las vio? —Comentó con burla, separándose.
—Cierra la boca. —Suspiró mientras regresaba a su antigua posición.
—Te quiero, Bon. —Murmuró escondiendo su rostro en el cuello del menor.
—También te quiero. —Respondió acariciando con cuidado el cabello del pelirrojo.
Reviews anónimos:
Yuvi: c: Muchas gracias. Me alegra que te haya gustado. Y lo sé, yo también amé el final del cap xD
Nahax: Si, bueno, yo también conozco a una persona que pasó por eso, por fortuna no le pasó nada malo ya que nos contó y todo se resolvió c: Tampoco entiendo de donde sacan las personas que tienen el derecho de molestar a alguien. Como sea, me alegra que te haya gustado el capitulo :D quise poner el lado bueno de Fred para que no lo odien tanto xD Muchas gracias por dejar tu review :D
Bonnie the sugar: Me alegra que te guste la historia :) Bueno, responder a los comentarios es lo menos que puedo hacer para agradecer que se tomen el tiempo de leer c: Gracias por tu review ;)
Guest: *u* Si xD yo también me emocione con la forma en que comenzó la relación de Ben y Fred xD Cuando se me ocurrió estaba así de: Omaigah, si! esto es perfecto, yaass xD Como sea, xD muchas gracias por tu review ;)
¿Que tal el capitulo y el lemon repentino? xD
*Nadie debe enterarse que hice aparecer a 'Eidel' para tener una excusa para escribir lemon en este cap. D:*
Sé que ya lo escribí arriba, pero de verdad, gracias por todos sus reviews c: no imaginé que tendría tantos, en especial cuando los primeros capítulos tenían solo uno o dos. ¡Son lo mas hermoso de este mundo!
Últimamente he estado pensando en si debería hacer un one-shot o un minific por navidad; algo totalmente ajeno a Murder House pero que no le falte el lemon 7u7 ¿que opinan? Agradecería mucho si dejan lo que piensan en un review :D
Por mi parte esto es todo. Gracias por leer :D
¡Nos leemos luego!
