Una luz comenzaba a molestarlo, quería seguir durmiendo en el cómodo lugar en el que se encontraba, sentía como algo frio recorría su pecho desnudo…. Ante tal situación abrió sus ojos de golpe, viendo a una completa desconocida en frente de él. Quiso levantarse para alejarse de la chica, pero al momento de colocarse de pie, sus fuerzas lo abandonaron… provocando que cayera al suelo.
-¡Oye, estate tranquilo! …. No queremos que te pase nada malo- la chica lo regaño, su mirada demostraba fastidio total, en ese momento comenzó analizarla. Era una chica de cabello rosa y mechones verdes, se le podia apreciar una bata de laboratorio… por lo que supuso que era un de las tantas científicas que experimentarían con él. Entonces por fin decidieron empezar con los experimentos. -¡¿Qué tanto me miras?! -
-Ehh… yo… ¿van a comenzar a experimentar conmigo? - preguntaba con cierto temor, no sabía que es lo realmente le harían.
-Por el momento aún no… por lo que ahora te digo que regreses a la cama- decía ya fastidiada, estaba demorando más de lo previsto y detestaba perder su valioso tiempo.
-¿Dónde estoy?, ¿está no es la celda que me asignaron? - preguntó deteniéndose a observar a su alrededor, su celda era pequeña pero acogedora, por así decirlo, más el lugar en donde se encontraba era inmenso, una gran habitación… digno de un rey.
-Te encuentras en la habitación de Akumatsu- soltó la chica, queriendo ponerle fin a todo este interrogatorio.
Ante la mención del tipo de vestimentas oscuras, Osomatsu solo pudor sudar frio… ¿Qué mierda hago en su habitación?, no recuerdo absolutamente nada…. Acaso, ¿acaso este tipo me ha marcado? , comenzó a preguntarse a sí mismo, de inmediato comenzó a tocar su cuello para verificar si existía alguna marca o mordida. Suspiro tranquilo al no encontrar nada parecido, lo que significaba que aún le pertenecía a Karamatsu. Más la duda seguía carcomiéndolo.
Por su parte, la chica era testigo en como el omega se volvía loco por tan solo mencionarle que se encontraba en la habitación del demonio, estaba segura que el oji-carmesi se estaba preguntando si es que lo habían hecho o no, -Tranquilízate, ¿quieres? …. Akumatsu no te ha tocado, tan solo te trajo a su habitación para que pudiera examinarte mejor… al parecer ayer te habías desmayado producto de la fiebre-
-¿F-Fiebre?, entonces por eso me sentía tan mal ayer…. Bueno, supongo que tendré que agradecerle- rio ante su comentario.
-¡¿Agradecerme de qué? -en la puerta se encontraba parado Akumatsu, sorprendiendo a los presentes, más a Osomatsu… viendo que el omega ya se encontraba despierto se acercó lo suficiente para poder levantarlo y dejarlo nuevamente en su cama. Confundiendo tanto a la chica, como a Osomatsu por su acción. -No me miren así… el viejo de Hayato ha ordenado que, a partir de ahora, el chico se quedara en mi habitación, la razón no lo sé realmente…. Así que digamos que mi cuarto se ha vuelto tu nueva prisión- decía mirando al omega.
-Ya veo… ya era hora que me hicieran caso, en el estado en que se encuentra Osomatsu es necesario que este en mejores condiciones…. No que este con las otras- decía la chica molesta, mientras se retiraba de la habitación, no sin antes decirle al de negro que cualquier cosa que ocurriese la llamara.
La habitación se inundó en un incómodo silencio, ninguno de los dos presentes decía palabra alguna, fue como entonces Akumatsu se acostó al lado de Osomatsu cerrando al instante sus ojos, el omega pensó que quizás debía de agradecerle en que lo ayudara con su fiebre, -S-Supongo que debo a-agradecerte por lo que hiciste ayer por mi-
Un brillo rojo se posó en su cuerpo, sentía como si lo violara con la mirada, por lo que comenzó a sentirse incómodo. -P-Podías dejar de mirarme así- pedía en un tono enojado, más el otro tan solo sonrió.
-¿Cómo quieres que te mire hermoso? -, Akumatsu se levantó de su lugar para poder acercarse a Osomatsu, arrinconándolo en la cabecera de la cama.
-¡P-Pues no así! - giro su rostro hacia el lado, podía sentir el aliento de Akumatsu peligrosamente cerca de su rostro. Más sentía como su cuerpo comenzaba posicionarse encima suyo, no le gustaba para nada la situación.
-Ah, pues que lastima… me gusta tanto mirarte- comenzó a pasar su nariz por el cuello de Osomatsu, olfateando, queriendo memorizar el aroma del oji-carmesi. De un momento a otro comenzó a besar la zona, provocando que el cuerpo de este comenzara a temblar, lo que ocasiono que una risa se escapara de sus labios…. ¿Cómo es que pudo vivir sin haberlo conocido? … las expresiones que le daba eran de por si las más adorables como a la vez las más excitante.
-Ahg… n-no, para- soltó a duras penas, su cuerpo comenzaba a reaccionar ante los besos en su cuello, las feromonas que comenzaba emanar el alpha estaban haciendo efecto…. Pero él no quería esto, Osomatsu no quería ser tomado por el…. Él quería seguir conservando la marca de Karamatsu, él aún quería pertenecerle solo a él. Más de repente sintió como los besos se detenían, al igual que el olor de las feromonas desaparecía… unas manos tomaron su rostro, obligando a que un par carmesí miraran fijo a un par rojizo, pero lo que lo confundió totalmente, era la boba sonrisa que el tal Akumatsu mantenían en su rostro. -¿Qué es lo que te causa tanta gracia? -
-Ja, tu rostro es de lo más gracioso… ¡por dios!, tienes escrito en toda tu cara "follame", pero lo opaca tu actitud tsundere… jajaja- reía el de negro, ocasionando que el omega intentara con todas sus fuerzas golpearlo, fallando por poco. -Tranquilo chico, te dejare solo para que puedas ocuparte de tu pequeño amigo - decía entre risas, apuntando la entrepierna de Osomatsu. Cuando este la vio, su cara se volvió tan roja como la sudadera que traía puesta, corriendo a encerrarse en el baño, gritándole un "muérete" para Akumatsu.
Ante la situación, el oji-rojizo decidió abandonar su habitación, le daría privacidad al omega. Una vez afuera, comenzó a caminar por los pasillos del lugar, llegando a uno que se encontraba completamente desolado…. Verificando que nadie se encontraba cerca, golpeo la pared tan fuerte, que hizo que su puño sangrara, -¡Maldición! …. No puede estar pasándome esto, no puedo estar enamorándome de ese omega…. ¡no, no, no, no, no! - golpeaba la pared, sin importarle que su herida se agravara… se suponían que tan solo disfrutaría de una noche de sexo con el omega y ya, siempre lo hacía, tan solo por el mero hecho de simple curiosidad, cosa que no pudo hacer por las estúpidas ordenes de tratarlo como a un rey…. Más no esperaba que en el tiempo que estuvo visitándolo, sentimientos comenzaran a nacer en su pecho. -Soy un maldito estúpido-
Los días pasaron hasta cumplirse un mes desde su llegada, dos semanas desde que se encontraba retenido en la habitación de Akumatsu. Desde que se encontraba en ese lugar, el de negro era al único que veía, dejo de tener las visitas del hermano de blanco como también las del tal Hayato.
De vez en cuando veía a Nyaa Hashimoto, la chica encargada de mantenerlo sano. También en ese tiempo, logro conocer un poco más al tan temido demonio, se dio cuenta que no era tan malo como decían los rumores… solo algo estúpido y despreocupado, con leves toques de locura. Pero nada fuera de lo común. -Oye Akumatsu… ¿me vas a decir el por qué no han experimentado conmigo? - preguntaba sin despegar su vista de la revista porno que le arrebato al de negro.
-¡¿Cuántas veces tengo que decírtelo?!, ¡es Aku-sama, maldición! Y devuélveme mi revista maldito ladrón- decía alterado, se supone que era un prisionero y él el guardia… por lo que le debía respeto.
-¡Tan solo responde quieres!, me estoy cansando de tantos chequeos médicos de Nyaa, ¡¿acaso no tenían tanta prisa!?, ¡podia estar con mis hermanos en estos momentos, podia estar junto a Karamatsu! -, tan solo la mención de ese nombre irrito a Akumatsu, aun sentía odio hacia el segundo por su pequeño encuentro, más no quería admitir que sentía también ciertos celos.
-Bien, si tanto quieres saber pues te lo diré- vio como Osomatsu dejaba la revista a un lado y le tomaba atención. -¡Felicidades, estas embarazado! … esa es la estúpida razón por la cual aún no han experimentado contigo- soltó de una, por alguna razón, que sabía perfectamente cuál era, odiaba que se encontrara embarazado del bastardo de azul.
Ante la noticia, Osomatsu no podia quitar la sonrisa de su rostro…. Estaba embarazo, nuevamente se encontraba esperando un hijo de Karamatsu, no cabía de su felicidad. Inconscientemente llevo sus manos a su vientre, acariciándolo en el proceso. Más toda su felicidad se vio opacada al enfrentarse a la realidad, -¿Qué le pasará cuando nazca?, ¿también será usado como experimento? - pregunto en un tono inaudible, estaba asustado, no por él… sino que por el futuro de su pequeño.
Ante la pregunta, Akumatsu solo pudo colocar una mueca de tristeza, sabía perfectamente lo que sucedería. No deseaba dar malas noticias, pero ante la mirada suplicante del omega, pero no sé pudo negar. -El no nacerá… Hayato quiere esperar a que se cumpla tu primer trimestre para poder recién extraerte el gen- por el rostro que colocaba Osomatsu sabía que no debía seguir hablando… pero era mejor que supiera la verdad desde ya, ¿cierto? …. -en todas las extracciones realizadas, el sujeto muere a causa de las graves heridas o terminan en un estado de coma y créeme que en caso de que llegases a quedar en coma…. Ellos interrumpirían tu embarazo y sacarían al bebe…. Lo siento- finalizo al ver el rostro lloroso del oji-carmesi.
-Q-Quieres d-decir… ¿Qué m-me lo q-quitaran?, m-me quitaran a mi hijo…. no, no, no…. ¡NO QUIERO, NO POR FAVOR! - comenzó a alterarse, tan solo la idea de que le arrebataran nuevamente a su bebe lo enloquecía. Por qué no podia tener a su hijo, ¿por qué no podían dejarlo tranquilo?, ¿por qué no le permitían formar una familia? …. ¿Por qué era un omega?, solo por ser un omega, no tenía derecho a ser feliz.
Entre los gritos del de sudadera roja, Akumatsu vio como llevaba sus brazos hacia su vientre, protegiendo al ser en su interior. La imagen causo que su pecho doliera, necesitaba calmarlo, como sea…. Fue por esa razón que se acercó lo suficientemente rápido y abrazo el cuerpo del omega, a pesar de los intentos de soltarse por parte de él, luego de unos minutos sintió como de a poco el alterado comenzaba a tranquilizarse, -¿Te sientes mejor? -
Osomatsu no respondió, tan solo se abrazó aún más al cuerpo que tenía cerca suyo…. Era su único apoyo en estos momentos, por más que deseara tener a Karamatsu a su lado…. Era algo imposible debido a la situación en la que se encontraba.
Sintió como lo tomaban de la barbilla alzando su rostro, sus ojos se encontraron con los de Akumatsu, quien los miraba con pena. Podia sentir como las lágrimas caían de sus ojos, últimamente era lo único que hacía y se odiaba por eso…. Se sentía débil, odiaba sentirse de esa manera. No supo en que momento su boca había sido sellada por los labios del de vestimentas negras, tampoco en que momento había dado el permiso para que la exploraran por completo…. Quizás era por el momento, no lo sabía realmente. De lo único que estaba seguro, era de lo horrible que se estaba sintiendo por dentro.
Ya se había cumplido un mes desde que Osomatsu fue secuestrado por los de la capital, un mes desde que no sabía absolutamente nada de él…. Un maldito mes encerrado en la estúpida base, bajo el pretexto de que aun debía seguir en reposo.
-¡MALDITA SEA! - grito bastante fuerte, mientras golpeaba la pared más cercana… causando que se agrietara, como a la vez lastimando su propio puño.
-¡Oye! … si lo rompes lo pagas- decía en tono amenazante Tougo. De alguna u otra forma quería acabar con la estúpida tensión que se vivía estos últimos días.
Ante el llamado de atención, el segundo iba a responder…. Más toda su ira desapareció al sentir como alguien lo abrazaba por detrás, provocando que cayera de frente contra el suelo. -¡¿Pero qué mierda?! - giro su cabeza para ver al responsable de su caída, pero grande fue su sorpresa al ver encima suyo a su querido…. -¡Jyushimatsu! -
-¡Si, si!, ¡Jyushimatsu está aquí nissan! - decía con su gran sonrisa. Su repentina aparición sorprendió a Karamatsu…. se suponían que él y Homura se encontraban a salvo en el primer distrito…. Entones, ¿Qué demonios hacía Jyushimatsu en la base de los rebeldes?, es más, ¿Cómo es que dio con el lugar?
-¿Con qué tu eres Jyushimatsu?, por fin nos conocemos- decía mientras se acercaba a los hermanos… había escuchado ya ese nombre, de la boca de su gatito -Mi nombre es Tougo, y soy tu querido cuñado- soltó mientras extendía su mano para saludar, al único cuñado que le faltaba por conocer.
-¡HAI HAI, MUCHO GUSTO SEÑOR TOUGO!, ¡YO SOY JYUSHIMATSU, ME ENCANTA EL BEISBOL Y ESTOY MUY ENAMORADO DE HOMURA-CHIN! - respondió animadamente, mientras correspondía al saludo… moviendo su mano de arriba hacia debajo de manera rápida.
-Espera, espera…. Acaso, ¿me dijiste "señor Tougo"? - los ojos del mayor de los tres presentes se iluminaron… por fin había un Matsuno que no le decía vejete, por fin tenía algo de respeto de parte de la familia Matsuno. -¡Ahh Jyushimatsu! …. Desde ahora eres mi Matsuno favorito, después de Ichimatsu claro esta- exclamaba mientras abrazaba al chico de mirada ámbar.
Ante la escena, Karamatsu solo pude reír, olvidándose de toda la rabia que sentía hace pocos momentos… sentía que no había visto a su hermano hace mucho tiempo, escucho como le hablaban a sus espaldas, giro su cabeza ara encontrarse con Homura, quien estaba acompañada de una chica desconocida para él. -¡Lady Homura! - se acercó para saludarla, -me alegra saber que están bien… pero, ¿Qué están haciendo aquí? -
-Es una larga historia Karamatsu-kun- decía algo desanimada, -¿Por qué no reunimos para poder contarla? -
-Está bien…. yo reuniré a los demás- decía mientras veía como Tougo se negaba a soltar al de amarillo, al parecer el tener alguien de sus hermanos que lo respetara era demasiado bueno para él.
Le tomo como diez minutos en reunir a los demás, tan solo dio aviso a sus hermanos, como también a las trillizas…. También dio aviso al tal Atsushi y a Fudo, suponía como al ser los alphas con mayor rango en el lugar, después de Tougo, merecían saber lo que estaba pasando. Más el oji-azul aún sentía una tensión entre él y su amigo…. No sabía si se debía sobre el asunto del beso o porque Aoyama se sentía culpable por las palabras que le metió en la cabeza a Osomatsu, obligándole a que alejara a Karamatsu de su vida.
Cuando Totty e Ichimatsu vieron a su hermano y a Homura, no tuvieron que correr a saludarlo, ya que al momento en que el de amarillo los vio, corrió tan rápido hacia ellos, tirándose encima de ambos, envolviéndolos en un gran abrazo, por su parte, Homura se alegraba que ellos estuvieran sanos y salvos. Después del pequeño reencuentro familiar, Homura empezó a contar la razón por la cual se encontraban en la base de los rebeldes.
-Hace unas tres semanas, los de la capital dieron la noticia que muy pronto el problema de la humanidad estaba por terminar, que poseían la clave para ello…. Ante la noticia, los de central decidieron convertir todo el primer distrito en una especie fortaleza, dejando solo a los alphas más fuerte. Cualquiera que no fuera alpha o que no cumpliera con sus expectativas era obligado abandonar el distrito…. Fue por eso que Jyushimatsu-kun y yo fuimos echados de nuestro hogar- decía con una mirada de tristeza.
-Eso explica él porque abandonaron el distrito…. ¿pero cómo explicas que llegaran a este lugar? -preguntaba Tougo de manera fría, no le molestaba la presencia de ellos, toda familia de Ichimatsu era bienvenida…. Pero se extrañó como es que dieron con el lugar, el mismo se encargó que de fuera difícil dar con su paradero, solo miembros de la rebelión sabían de su ubicación.
-Pensábamos volver a nuestro antiguo distrito… pero dado lo que nos ocurrió en el primer distrito, decidimos en buscar a nuestra familia…. Fue así como Jyushimatsu-kun dio con ellos, por así decirlo, siguiendo su aroma- rio al recordar cómo es que su novio comenzó a buscar a sus hermanos, se había disfrazado como sabueso policial, olfateando cada lugar al que paraban.
-¡Llegamos a una casa abandonada y pude sentir el aroma de Karamatsu-nissan! …. Llegamos a un sitio algo extraño, no estábamos muy seguro…. Pero fue gracias a Totoko-chan que dimos con ustedes- explicaba el Matsuno de amarillo.
-Ya veo… eso explica tu presencia niña- hablo Tougo de manera burlona, vio como la chica le dedicaba una mirada llena de fastidio.
-Jyushimatsu-nissan, Homura-chin… ¿Por qué se encuentran vendados?, ¿Qué fue lo que les paso? - preguntaba preocupado Todomatsu, por más que la pareja intento ocultar sus vendajes, estos fueron notados por el oji-rosa. Preocupando a los demás, sobre todo al segundo.
-Unos tipos de la capital nos torturaron…. Querían información de Osomatsu-nissan y Karamatsu-nissan-explicaba de manera seria el oji-ámbar. Sorprendiendo a los demás.
-Al parecer ellos ya sabían que Osomatsu-kun era un omega…tan solo querían confirmarlo- fijo su vista hacia Karamatsu, -Pero desconozco la razón por la que deseaban tener información sobre ti-
-¿Qué pasa con Dekapan? … ¿acaso él esta…? - preguntaba con cautela Ichimatsu, si los de la capital ya sabían de Oso…. Puede que al su antiguo tutor se haya llevado las reprimendas. Más la mirada que colocaron la pareja, confirmaba su sospecha.
Ante toda la situación, Karamatsu se levantó de manera precipitada…. Dirigiéndose hacia la salida, pero fue detenido por el llamado Tougo. -¿Adónde crees que vas? - preguntó de manera amenazante, el chico estaba enojado, por lo que podia cometer alguna locura.
-¿Dónde más? … ¡mientras estamos aquí son hacer nada, los de la capital pueden estar experimentando en estos momentos con Osomatsu! - grito, no podia soportar la idea de no hacer nada.
-¿Qué crees que harás, una vez llegues al lugar? … por si no lo has escuchado, para llegar a la capital primero tienes que pasar por el primer distrito y según los que nos contó tu hermano y mi querida concuñada se ha vuelto toda una fortaleza-
-Además, hiciste enojar a unos de los generales de su ejército…. ¿estás consiente que al primer momento en que coloques un pie en el distrito, serás bañado en plomo? - esta vez hablo Atsushi, no es que quisiera incitar al de azul a enojarse y que se abalanzara contra él, tan solo quería hacerle ver la realidad a la que se afrontaban.
-P-Pero…- no sabía que decir, el tipo de mirada arrogante tenía razón. No contaba con un plan para adentrarse, de nada le serviría a Osomatsu si terminaba muerto…. Sentía mucha rabia en ese momento, necesitaba desahogarse, por lo que sin pensarlo mucho, golpeo la pared cercana tan fuerte que provoco que aparecieran un agujero en ella. Los demás quedaron impresionados y a la vez asustados por la fuerza que tenía el segundo, a excepción de Tougo y Aoyama, ya entendían como es que le hizo frente al maldito de Akumatsu.
-Bien, de nada nos sirve que nos alteremos de esa ma…- fue interrumpido al escuchar como su comunicador "varonil" le avisaba de una llamada entrante. -Dime dientón… ¡cállate y habla de una puta vez! …. Ya veo- una sonrisa se formó en sus labios, -Es tiempo suficiente…. Mantenme informado- corto la comunicación.
-Oye vejete…. ¿se puede saber con quién hablabas? - preguntaba irritado el de morado.
-Tranquilo gatito, no tienes por qué estar celoso…. Tu eres el único en mi vida- beso sus labios, provocando que este se sonrojara a más no poder. -¡¿Quién te dijo que estoy celoso maldito vejete?! - gritaba enojado. Provocando que los demás comenzaran a reír por la escena.
Más el único que se mantenía serio ante la situación era Karamatsu, si recordaba bien la historia de las trillizas. El único dentón que podia conocer Tougo era Iyami, el sujeto que los había recibido la vez que llegaron por primera vez al primer distrito, por lo que sabía que se estaba refiriendo él.
-Okey mi vida…. Hable con un amigo en la capital, en estos momentos opta un cargo muy alto, por lo que se podría decir que es mis ojos dentro de la organización…. Desde el día en que llevaron a Osomatsu le encargue que me mantuviera informado sobre su estado-, ante la mención del Matsuno de rojo, la mayoría se lanzó a llenarlo con preguntas.
-Vamos, tranquilícense…. Osomatsu está bien. El estúpido de Hayato quiere esperar a que se cumplan tres. Por lo que su hermano no ha sido tocado ni nada por el estilo- paro por un momento para encender un cigarrillo. -Así que tenemos tiempo suficiente para poder recuperarnos e idear un plan para poder recuperar a mi cuñadito- decía con una gran sonrisa.
-¿Por qué esperar tanto? …. ¿pensé que estaban desesperados para tenerlo, no querían a toda costa su gen? - pregunto con cautela Kara, presentía que algo estaba ocultando.
-Bueno deseaba decírtelo en privado, pero ya que insistes- se levantó de su lugar y se dirigió donde el segundo, coloco su mano en su hombro y gritó -¡Felicidades Karamatsu, Vas a ser papá! - finalizo con una gran sonrisa. Por algunos segundos, hubo un silencio absoluto.
-¡FELICIDADES NISSAN… SERAS EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO! -, Jyushimatsu gritó de repente, sacando a todos de su pequeño trance. Abrazando hasta el punto de asfixiar a su hermano mayor.
Las trillizas no tardaron en felicitarlo igualmente, alegando que ellas ya sabían de la condición del primero, pero no querían decir nada, solo Ichiko se quedó al margen de la situación…. Ichimatsu y Totty aún no podían asimilar la noticia.
-Entonces…. Significa que Kusomatsu es un incestuoso de mierda-, Ichimatsu menciono lo primero que se le vino a la mente.
-Yo pensé lo mismo cuando nos contó su historia- apoyaba Ichiko.
-Pero…. Si lo vemos desde otro lado, era bastante obvio, ¿no lo crees nissan? - preguntó Totty mirando a su hermano de morado. Tenía que reconocer que por las actitudes de estos eran bastante obvio, ¿Cómo es que no se había dado cuenta?
Todo el mundo felicitaba al segundo Matsuno, en cierta manera todos estaban felices por él y el primero. Una razón más para recuperar a Osomatsu. Pero lo únicos que no estaban festejando por la gran noticia, eran Tougo, Fudo y Homura. Los dos primeros sabían que la herida del primer embarazó aún seguía cicatrizando y que quizás no se encontraba listo para un nuevo hijo, no por el momento, más el hecho que se veía la situación que nuevamente lo perdiera. En cambio, la última sospechaba que algo andaba mal, lo pudo notar con tan solo ver la mirada de Karamatsu…. una llena de miedo y preocupación.
-Okey dejen al futuro papi en paz… necesito que ahora todos se dediquen a descansar, ustedes dos…. Vengan conmigo- Tougo apunto al oji-azul con y a Totoko, quien en todo momento estuvo al margen de la conversación. Los tres se dirigieron hacia la oficina del líder, tenían muchas cosas de qué hablar.
Ya con eso, cada uno se fue retirando…. Los hermanos Matsuno llevaron a Jyushi y Homura a instalarse, el lugar había quedado completamente solo…. A excepción de Aoyama, quien tenía su mirada fija en la pared, más sus puños se encontraban fuertemente cerrados. Ya no había caso seguir con todo esto, supo en ese instante en que había llegado demasiado tarde, no había caso seguir luchando por algo que desde un principio supo que perdería. Lo único que le quedaba era sonreír y hacer todo lo posible para que volviesen a estar juntos.
-Solo por esta vez, te lo cederé Osomatsu- una lagrima rodo por su mejilla, fue entonces que decidió dirigirse a su habitación, aún tenían muchas cosas en que pensar.
Por alguna extraña razón el techo de su habitación se veía muy interesante esta noche, tampoco es que tuviera algo más con que distraerse…. El omega se encontraba recostado al lado suyo, dándole la espalda, sabía que estaba despierto…. Pero este se negaba a dirigirle la palabra y no lo culpaba, fue una estupidez el haberlo besado, aprovechándose cuando se encontraba más vulnerable, aún recuerda cómo es que logró zafarse de su agarre; su mejilla dolía del gran golpe que le propino, Para ser un omega…. Golpea bastante fuerte pensó.
Cuando beso al omega, un cálido sentimiento nació en su pecho. El haber explorado toda su cavidad bucal fue mejor de lo esperado…. Pensó que talvez se entregaría a él, por lo que cuando sus manos se colaron debajo de sus ropas, este simplemente se separó y le propino un fuerte puñetazo. Desde ese entonces no le dirigía la palabra…. Por lo que decidió que mejor era descansar.
-Lo siento-, escucho de repente, abriendo sus ojos y dirigiéndolos hacia Osomatsu. Este aun le daba la espalda, pero se le podia ver que temblaba producto de los espasmos provocados por el llanto. -Lo siento-, volvió a escuchar. No sabía si las disculpas eran dirigidas para él o simplemente pedía perdón al tal Matsuno de azul, ya que supuso que se sentía culpable por haberse dejado besar.
No quiso pensar mucho en el asunto, por lo que tapo el cuerpo del omega con las sabanas y se acomodó al lado de él…. -Siento haberte besado- soltó para después cerrar sus ojos, esperaba que a la mañana siguiente el chico por lo menos le dirigiera el habla.
Por su parte, Osomatsu escucho la disculpa de Akumatsu, no podía procesar muy bien todo lo que le estaba pasando…. Sabía que al dejarse besar por el tipo estuvo mal, pero por lo menos ahora estaba a la par con Karamatsu…. Más no sabía el por qué estaba disculpándose, simplemente necesitaba decirlo.
Después de haber terminado su reunión con Tougo y la chica, Karamatsu se encamino a su habitación. Era bastante tarde, por lo que necesitaba descansar…. Pero, aunque fuera lo que más quisiera, no podría, menos con la estrategia que estaba planificando Tougo para poder recuperar a Osomatsu.
Nunca pensó que en existían otras organizaciones que se oponían a las normas impuestas por la capital, siempre se hablaban de los "rebeldes", pero ahora veía que el termino tan solo era para generalizarlos. Por lo que tenía entendido, ellos eran el grupo "Gama", según Tougo era un nombre muy genial, además existían otros tres grandes grupos que enfrentaban a la capital, ellos eran de los distritos más alejados, los más peligrosos… como el de Homura y el de ellos.
Trato de hacer recuerdo del nombre de los otros grupos, si no mal recordaba uno de ellos se hace llamar "Idols" al ser compuesto solamente por mujeres, todas ellas eran lideradas por la chica que se encontraron Homura y Jyushimatsu en el camino, la tal Totoko. Con tan solo verla, podia decir que la chica era bastante ruda, además de ser un alpha. Rio ante eso, nunca en su vida llego a pensar que conocería a una mujer alpha, pensaba que todas ellas se encontraban en la capital…. Jactándose del dinero de sus esposos o amantes.
Mientras ya había recorrido la mitad del camino, pudo divisar en una de las paredes unas banderas dibujadas con crayón, era primera que se detenía a observar su alrededor. De seguro eran dibujos de las trillizas cuando eran más pequeñas, lo que le hizo recordar al otro grupo, llamado "Banderín" …. El por qué el nombre ridículo, según Tougo, era porque todos sus miembros tenían incrustado un banderín en su cabeza, su líder se hacía llamar Hatabou, no recordaba el apellido, tampoco es que realmente le importara.
No recordaba el nombre del otro grupo, ya para ese entonces estaba tan sumiso en sus pensamientos que no prestó atención a su alrededor. Por fin llegó a su cuarto, el mismo que se le había entregado a Osomatsu desde un principio, para Karamatsu era el único lugar en donde podia sentirse más cercano a su amado. Una vez adentro, se percató que la ventana se encontraba abierta, no recordaba haberla abierto en todo el día… por lo que decidió cerrarla, la temperatura comenzaba a descender durante las noches, por lo que no quería pescar un resfriado.
Cuando se encamino, pudo divisar que en el mueble cerca de esta, reposaba una carta junto a una rosa azul. Curioso la tomo y pudo ver que estaba dirigida hacia su persona, no entendía que estaba pasando…. Le llamo bastante la atención que esta tuviera el sello de la capital. Por lo que, sin dudarlo, abrió la carta y leyó su contenido.
"Karamatsu Matsuno
No sabes quién soy, tampoco tengo pensado decírtelo en esta carta…. Pero te he estado observando y creo que puedes sernos de gran ayuda para estos tiempos.
No te aburriré con los detalles, tan solo diré que te estaré esperando dentro de una semana en tu antiguo hogar en el distrito veinte. Te conviene que vengas, ya sabes…. Si es que deseas recuperar a tu querido Osomatsu.
Estaré esperando ansioso nuestro encuentro, atentamente...
Anónimo
PD: Los demás no deben saber de nuestro encuentro, ¿entiendes a lo qué me refiero?"
Después de haber leído la dichosa carta, el oji-azul estaba aún más confundido. No sabía si se trataba de una trampa o no, un escalofrió le recorrió la espada al verse observado por personas ajenas, quizás que habrían visto. Pero no le quedaba de otra que ir al tal encuentro…. Tan solo tenía que pensar en una buena excusa para poder ir, que fuera lo suficiente convincente para engañar a los demás, sobre todo a Tougo y a Fudo.
