¿Cuánto tiempo sin vernos, no?, si, ha pasado muchísimo, pero entre la celebración de las fiestas patrias en mi País (que celebré 5 días seguidos xD) y muchos asuntos personales que tuve que atender me demoré más de lo que yo misma hubiese querido… pero ya aparecí, trayéndoles un nuevo capítulo cargado de amor, pasión, nostalgia y tristeza… explico inmediatamente el motivo.

Partamos por el asunto del "lemon", lo cumplí, pero verán que el esperado es mucho más breve de lo que habitualmente escribo, quizás se decepcionen por eso pero déjenme decirles que preparé el lemon más detallado para otra parte de la historia (muahahaha).

En los últimos capítulos hemos viajado por el pasado, presente y futuro, en esta ocasión solo será retrospectiva del antiguo milenio de plata y lo que ocurre en el departamento de Darien… Quizás también pensaron que los pergaminos personales de él y Serena los había olvidado, bueno, les digo que los dejé guardados para esta nueva entrega y lo he detallado lo más posible.

En una ocasión Naoko Takeuchi dijo "casi" explícitamente que Serenity (nombre original de Serena en el milenio de plata según el contexto Japonés) y Endymion eran "amantes" (todas sabemos lo que eso significa y es ese punto que utilicé para hacer el lemon más extenso) y bueno, ya que hablo del contexto Japonés paso a explicar que el último pergamino leído por Serena sobre su vida pasada con Darien fue inspirado netamente en el capítulo 44 de SM según el diálogo original (Al menos el que tengo yo).

Para quienes no lo conozcan se los dejaré escrito (quienes lo sepan, obvien esta parte)
Baile de máscaras en el palacio del milenio de plata, Serenity baja por las escaleras y es encontrada por Endymion.

Princesa, ¿Puedo? —pregunta el príncipe, tomando a Serenity de la mano, invitándola a bailar, mientras en cada paso de baile dado le confiesa un peligro avasallante—, No hay duda de que una amarga guerra está apunto de estallar, entre tu gente y nosotros, la gente de la Tierra. Yo seré tu enemigo futuro, por lo que sería malo que mi identidad se conociera ahora, así que, por favor, perdona mi apariencia.

¿Tú serás mi enemigo? —pregunta Serenity.

Metalia no es un ser humano, ella es una masa de energía maligna. Beryl es una bruja. Al utilizar el poder de Metalia ella está tratando de conquistar la Luna y la Tierra —explica Endymion.
(Cambio de escenario, ahora se encuentran en el balcón principal del palacio)
—Si no hacemos nada la Luna será destruida. No debemos perder un momento en la derrota de Metalia, que posee una enorme cantidad de energía maligna, y aplastar las ambiciones de Beryl. Quisiera que me ayudes con esto, Serenity. ¿Creerías lo que te acabo de decir? —pregunta Endymion.

Si —responde con una sonrisa, Serenity.

Serenity… —susurra el pelinegro.

Endymion-Sama —musita la rubia, para terminar con un beso, concluido en una lágrima.

Quizás las diferencias pueden ser mínimas pero para mi son grandísimas, en la traducción en español latino hubieron (para mi gusto) cambios muy drásticos en el contexto de esas escenas, por ejemplo Endymion dice que será mejor que Serena no conozca la identidad de su futuro enemigo, (O sea, ¿Qué pasó?, se encuentran a escondidas, son novios pero le dice que será mejor que no conozca su identidad, ¡absurdo!)

Bueno, y para quienes no acuerden mucho ese capítulo en general les recuerdo que las sailors scouts viajaron al pasado y vieron todo lo que ocurrió el día en que destruyeron el milenio de plata, enterándose del motivo por el cual eran guerreras, como fue la muerte de todos y lo que hizo la reina Serenity.

En mi afán por desarrollar mejor un punto tan oculto (en el anime) sobre lo ocurrido en esa época, creé un drama tratando de contextualizar lo que es un hecho (Sailor Moon, la serie) con mi imaginación, por eso determiné que el baile de máscaras era para celebrar el cumpleaños de Serena y fue ese mismo día en el cual el Negaverso atacó, además incluí un par de hechos que coincidirán con el resto de la historia, allí verán…

El lemon importante de esta historia se lo llevaron Serena y Endymion, basado en "su primera vez", espero que les guste.

Y bueno, otro dato es que gracias a la lectura de aquellos documentos antiguos del milenio de plata, en Serena despertará una luz de esperanza, el amor recobrará fuerzas a cada segundo, lo cual nos conduce a la inminente reconciliación entre ella y Darien.

También debo advertir que este capítulo es menos extenso que el anterior (fueron 20.000 palabras, algo insólito pensando en que las primeras entregas que di [una vida a tu lado] eran de aproximadamente 4.000 a 6.000 palabras máximo), pero no por ser más pequeño significa que es malo según yo, ya que sentí la necesidad de que al menos en esta entrega solo viéramos a Serena y Darien, y hablando en tiempo en este capítulo solo avanzaremos una noche (aquella importante noche entre ellos, la que será la piedra angular del resto de la historia).

Ahora… pensando el "Dato Rosa" (Loading…)
¿Saben por que se señala que Mina (Sailor Venus) es la líder de las Sailors Scouts?
Muchos pensaban que debía ser Serena por un hecho obvio, ser la más poderosa, otros pensaban que debía ser Amy por su inteligencia, pero en realidad es la quinta Sailor Scout en aparecer quien se lleva este rol…

En 1991 Naoko Takeuchi se encontraba desarrollando "Codename wa Sailor V" (Nombre clave, Sailor V), siendo más conocido este trabajo en 1993, El manga es muchísimo más corto que Bishoujo Senshi Sailor Moon, pero sin duda aunque sea pequeño, este fue esencial para la creación de lo que conocemos por simplemente Sailor Moon.

La personaje principal de esta historia es Minako Aino, una Mina muy parecida a la que conocimos en Sailor Moon, con la diferencia que en su propio manga ella tiene apenas 13 años y combate a solas el mal, solo teniendo como apoyo a Artemis, el mismo que le confiesa que ella es la reencarnación de la diosa Romana "Venus", conocida por su belleza y dedicada al encanto del amor.

A Toei Animation le gustó la idea de este Shōjo, por lo cual le pidió adaptar su obra para que ahora fuera serie animada, por eso Naoko creó Bishoujo Senshi Sailor Moon, donde la protagonista sería inspirada en la diosa de la luna, Selene, la cual viviría un amor épico con Endimión, en conjunto a sus amigas Sailor Scouts, entre ellas Sailor Venus, la cual por la misma Serena era conocida por "Sailor V", la cual combatía junto a la fuerza policial de la ciudad e incluso tenía su propio videojuego.

En el anime se deja claro que la más experimentada en su faceta de guerrera es Minako, pero en el manga se le da aún más importancia, ya que es ella quien derrota a Beryl y no Usagi, ya que esta se había suicidado tras tener que matar a Mamoru, que estaba totalmente poseído por el mal.

Es por eso que Minako Aino es considerada la líder de las Sailors Scouts en Sailor Moon, siendo ella la primera personaje creada por Naoko, la cual concluyó su manga más o menos al mismo tiempo que su otro trabajo.

Ahora los dejo con el capítulo, disfrútenlo! nos leemos en el pié de la página ^^


Nos volvemos a observar con peligrosa cercanía
Nos abrazamos al compás de un secreto
La traición de una promesa lleva tu nombre
La recompensa habita en el brillo de tu mirada
Mientras siento como mi energía es absorbida por tu hechizo
El deseo me consume al punto de perder la razón

Estrellas parpadeantes, luna plateada
Sábanas blancas y cortinas danzantes en un vals
Media luz resplandeciente, noche húmeda y glacial
Pasión, demencia, amor, dolor, calma, tempestad
Cuatro paredes protegen con recelo nuestro propio calor
Ni siquiera podemos escuchar el sonido de la lluvia que cae con violencia
Aunque escucho perfectamente nuestros profundos gritos, pidiéndole al cruel tiempo
Que haga de este culpable momento uno eterno

Atrapas mis jadeos con la fuerza de un beso
Me aferro a ti, mi último suspiro de vida
Me entrego a tu voluntad, como si esto fuera nuestro dulce adiós
Ya no tengo conciencia del peligro que nos asecha al amanecer
Me pierdo en el espesor de tu oscura cabellera
Siento la electricidad de tu bravía caricia
Todo se vuelve cada vez más borroso
Sedientos ante el desenfreno de nuestro frenesí

El mar azota a lo lejos
El viento envuelve nuestro secreto
La tenue luz de luna nos vigila en silencio
El fuego de nuestro amor resplandecerá en el tiempo
Algo me lo dice así, este no puede ser el final
Algo dentro de mí dice que pronto nos volveremos a encontrar.

Tokio, última noche que se vive del mes de Mayo en esta ciudad, una que se ha caracterizado por su cambio de clima constante. Esta noche es azotada por la inclemencia de una lluvia sin precedentes, acortando la visión solo a unos pocos metros debido a la cortina acuosa que se ha formado, junto a esto el viento circula en olas de frío que viajan por los rascacielos, mueve violentamente los árboles y obliga a cualquier persona a buscar refugio lo antes posible.

Darien y Serena no advierten lo que ocurre más allá de su propio espacio, han perdido por completo la conciencia sobre lo que los rodea, la promesa de "olvidarse de todo" ha dado sus frutos, estos minutos son solo para ellos, minutos que desencadenan una de las más pasionales noches para ambos, una que lleva consigo la consigna el amor y el dolor, paradoja para un instante como este, quizás no muchos lo comprendan y menos aprueben, pero en este segundo no es mucho más lo que importa.

Las miradas son claves, las palabras se ausentan, el candente deseo vestido por la ternura de un encuentro obliga que ambos poco a poco vayan quedando a piel desnuda. El tiempo parece haberse detenido, nada los ata a un parámetro determinado de acción, todo se vuelve espontáneo y mágico, cada vez más la congoja de los minutos pasados parece desvanecerse entre cada beso, los cuales a la vez van subiendo de intensidad acorde a sus propias fogosas ambiciones.

Con delicadeza sucede todo, si bien la pasión dicta gran parte de esta cómplice visita nocturna el encanto de los sentimientos no son dejados de lado, cada caricia es extensa, cada mirada es penetrante, cada beso es profundo, los últimos según se había acordado, pero dentro de los corazones de estos dos amantes algo llama a que ese no será el final.

Serena en una triquiñuela romántica recuerda que la debilidad de su esposo es verla con sus cabellos disparados en dirección aleatoria, mientras repasa aquel recuerdo sonríe sutilmente y se deja llevar por las maniobras de Darien, el cual poco a poco comienza a desanudar los clásicos chonguitos del peinado de su esposa; con estos ya sueltos la cabellera de la rubia cae como una cascada de oro líquido, Darien la contempla con devoción y acaricia suavemente su cabeza, produciéndole a Serena una mezcla de ternura y desenfreno, ya que poco a poco va asumiendo cada vez más lo que pronto será innato.

Tal y como quizás fuera "su primera vez" Serena actúa con inocencia y cortedad, si bien la electricidad que recorre su cuerpo la llama a un camino más pasional, su postura se debe a que el nerviosismo de esta noche la lleva a dar torpes pasos, sin saber muy bien como seguir. Darien lo nota, sabe que dentro del corazón de su mujer no solo se esconde un gran amor, sino que también habita en este el amargo sentimiento de asumir una separación concretado este encuentro, por lo cual el pelinegro se despoja de su propia tristeza y asume el protagonismo de los primeros pasos, aunque no se puede negar a si mismo el hecho de que también los nervios lo traicionan, un extraño pudor nace a medida en que pasan los segundos, bien conoce Darien cada recoveco del cuerpo de su amada, pero a la par de las sensaciones que ella experimenta, Darien experimenta el encuentro como si fuera el primero, uno lleno de errores técnicos quizás, el cual tendrá por guía solo a lo que dicten los sentimientos, así, Darien se da el tiempo para conducir este momento de la mejor manera, lo inicial vuelve a ser un beso, uno largo y profundo, logrando en cierta medida que ambos logren relajarse y sentirse más seguros, poco después Serena abraza a su esposo y acaricia sus hombros, con una de sus manos juguetea con su oscuros cabellos y entrelaza sus dedos con estos, mientras que él se siente más preparado para posicionarse sobre su mujer, haciendo valer las fuerza de sus brazos para así no recargar por completo su peso sobre ella. Pasa el tiempo y ya es momento de seguir adelante, Darien flexiona sus brazos y se apoya principalmente en el izquierdo, para así hacer con su mano libre lo que el quiera, partiendo por acariciar la mejilla de su esposa, poco después recorre la silueta de esta lentamente para terminar en su cintura, la acaricia y a la vez aprieta un poco, despertando en el un poco más de descontrol, el cual lo obliga a comenzar en viaje de descenso hacia las largas y suaves piernas de su esposa, para después subir por las mismas y traspasar la barrera de la diminuta falda que trae puesta, la misma que a los pocos segundos queda desabrochada y es retirada con lentitud.

Serena reacciona ante esta acción, flexiona sus piernas y rodea en torso de su esposo con ellas, comenzando de esta forma una cercanía más íntima, la cual termina por desatar la pasión entre ambos. Poco después, entre más veloces y audaces movimientos las prendas de ambos comienzan a caer al costado de la cama, terminando a los cuantos segundos con la desnudez completa de los dos, un calor olvidado, una sensación de antaño que florece a viva luz, la cual logra hacer resplandecer sus rostros bajo la alegría del momento, mientras que a la vez en candor de la proximidad comienza a crear el sudor que hace resbaladizos los roces, dando de esta manera una nueva señal de que cada vez está más cerca el momento que ambos esperaban.

Sin antes dar una nueva mirada, única y sigilosa, Darien y Serena se observan el uno al otro con eterno cariño, saben que lo que está por ocurrir va por mucho sobre más allá que una simple noche de desenfreno, sino que es un homenaje a los sentimientos que jamás han podido ser amordazados por el desencanto de los adversos sucesos posteriores, esta noche es el retrato de un amor que silenciosamente ha superado varios obstáculos, el cual ahora mismo vive una de sus facetas más sensibles y llenas de complicidad, el momento en que nuevamente vuelven a unir sus cuerpos bajo el misticismo romántico ahora hecho bajo la prohibición del destino, quedando asumido tras el mutuo jadeo del primer paso ya concretado.

Una oscilación de sensaciones recorren cada centímetro del cuerpo de ambos, han vuelto a ser un solo ser, unidos en un acto de ternura y devoción, aumentando la satisfacción tanto física como sentimental, perfecto equilibrio, el cual solo es posible encontrar gracias a la presencia de dos seres que se admiran y respetan mutuamente, logrando dar balance a algo que podría ser vacío, sin mayor sentido ni amor, como un acto intuitivo que reclamará recompensa tras ciertas técnicas; para ellos no ocurre así, la grandeza de este momento eleva el fuego de sus cuerpos como también la energía de sus almas.

Los segundos pasan con distorsionada velocidad, a ratos parecieran volverse eternos, a ratos parecen ser más cortos de lo que realmente son, y es que la conciencia parece alejarse cada vez más a medida de que se desatan las acciones más bruscas y pasionales, como así también ocurre con la velocidad e intensidad de cada nuevo paso dado. Aún en el arrebato de un frenesí ya casi incontrolable el romanticismo de hace vivo, la calma demanda presencia para dar espacio a la cruza de miradas, un posterior beso y los suspiros simultáneos entre húmedo aliento.

Una aprehensión mutua sobre lo que está ocurriendo se materializa en agitadas palabras de amor, mientras el placer carcome hasta el más recóndito escondite de percepción dando la señal de que el momento cúlmine está próximo a llegar. El abrazo se hace más estrecho e íntimo, las sensaciones experimentadas suben su nivel llegando al punto del clímax carnal, un compartido gemido es lanzado sin resguardo alguno al vacío de la habitación, dejando en el aire la pasión hecha oxígeno, impregnando cada rincón del oscuro departamento con la sutil melodía de los jadeos exhaustos.

La calma termina por tomar su lugar nuevamente, los latidos comienzan a volver a la normalidad y con esto llega también la reflexión amorosa entre abrazos compartidos, Darien y Serena vuelven a tomarse como lo hacían en sus mejores tiempos, sin dejar de lado en ningún momento la ternura que reina en sus corazones, dejando así el "broche de oro" a un momento tan anhelado como el que ahora ya comienza a extinguirse entre la respiración más pausada. Poco después en silencio reina, empiezan a comprender que lo ocurrido fue necesario pero a la vez sin duda resultó ser muy temerario debido a la circunstancia adversa que se les presenta hoy, pero para no acabar con el clima de ternura ambos han decidido extender este momento para solo ellos dos, más aún cuando Serena recuerda el hecho de tener algo guardado que podría ayudarles a concretar este objetivo.

—Temía tanto el no volver a tenerte así —reflexiona Darien, mientras besa los hombros desnudos de su esposa.

—Lo entiendo —corresponde Serena—, yo también sentí miedo por no volver a estar contigo —concluye tras una sonrisa que nace por el cosquilleo que recorre su hombro.

—Ojalá el tiempo se detuviera en este preciso instante —comenta Darien, mientras se aferra a la cintura de la rubia.

—Sería hermoso, pero al menos de algo servirá el saber que dentro de nosotros este momento vivirá por siempre —responde Serena, entrelazando sus dedos con los de su marido.

—Dime que te quedarás hasta que amanezca, prométeme que no me dejarás solo, al menos no esta noche —pide Darien, entristecido por la idea de saber que en cualquier momento esto podría acabar.

—Me quedaré, no te preocupes —contesta Serena, volteándose para entregarle un dulce beso en los labios—, por cierto, no se si quieras saberlo o no, pero he traído lo que había escrito sobre nosotros en el pasado —comenta mientras se pone frente a frente a él.

—¿Los pergaminos? —pregunta Darien, confundido.

—Si, no creo que haya mejor momento que este para que ambos lo leamos —responde la rubia, con ternura.

—Lo que tú quieras hacer, lo haremos —contesta caballerosamente, Darien.

—Está bien, iré por ellos —señala Serena mientras enrolla su cuerpo una de las sábanas, pero al momento de dar el último tirón es obligada a mirar hacia atrás—, emmm… solo si me sueltas puedo ir —reclama entre risas, viendo como Darien tenía sujeta la última esquina de la sábana, la cual suelta con una discreta sonrisa a la vez que observa a Serena alejarse unos cuantos metros. Ella va a ver su bolso y ahí encuentra el par de escritos antiguos, documentos que ilustran el amor de ella y su esposo hecho leyenda.

Serena no sabe si lo mejor para poder leerlos tranquilos sea el volver a la cama o bien invitar a Darien a sentarse en el sofá junto a ella, pero al ver que su marido parece no querer moverse de donde está ella vuelve a su lado, se acerca a la cama y se recuesta, allí Darien la espera acomodado para recibirla entre sus brazos.

—¿De verdad quieres saber lo que dicen? —cuestiona Serena una vez más.

—Claro que si, aunque claramente podría darnos algo de nostalgia, pero sino lo leemos ahora no tendremos otro momento —responde Darien, tras pensarlo algunos segundos.

—Está bien… —contesta Serena, mientras abre el primer escrito, elegido al azar.

"Se que esto es incorrecto, si mis padres supieran sin duda me castigarían de por vida, pero aún así creo que este amor seguiría siendo uno digno de cuentos de hadas…

Si ellos supieran mi romance prohibido me obligaran a permanecer resguardada tras el amplio espacio que encierra las paredes de mi habitación, con una sola ventana existente no habría represión al romanticismo, sería como Rapunzel, ¡Ay!, que pena me da recordar el instante en que Endymion me comparó con aquel personaje de cuentos fantásticos que se recitan allá en la tierra… dijo que si algún día me encerraban yo solo tendría que soltar mi larga cabellera a través de una ventana, así él escalaría hasta poder llegar a mi lado… ¿Acaso no es Endymion un real príncipe de fantasías?, cada día me enamoro más de sus presencias y sus ausencias, no hay instante en que él se desvanezca de mis pensamientos…

Pero aún siento este sentimiento uno tan hermoso me pregunto el motivo de tanta adversidad… entiendo claramente los motivos entregados tanto por su mundo como por el mío, ¿Pero no es acaso injusto que el amor no pueda desenvolverse tranquilo?, no creo que un sentimiento como ese deba tener reglas ni límites, debería poder florecer donde sea, en un bosque, en una ciudadela, en un monte o incluso en un desierto.

Hay ocasiones en las cuales me dan ganas de confesarle todo a todo el mundo, pero el miedo me reprime al punto del silencio, a veces me molesta tener que vivir así, pero no puedo negar que hay cierta parte de mí que disfruta de una adrenalínica y prohibida relación, le da un encanto especial, uno más temerario y fuerte, a la vez te hace atesorar cada segundo que pasas en compañía del ser amado, si veo el "vaso medio lleno" creo que podría decir que eso es mejor que vivir la monotonía de una relación aparentemente libre, aunque no sé… ¡Ay!, no sé… creo que lo único seguro que puedo decir es que adoro poder tener a un hombre como Endymion a mi lado.

Ahora recuerdo la última vez que nos vimos… fue hace no más de una semana pero para mi se ha convertido en una verdadera eternidad. Él llegó de noche, escabulléndose entre los pilares y esquivando a los guardias nocturnos que custodian el palacio; hemos elegido esta hora ya que me di cuenta que ante la tranquilidad que rodea este lugar en ese instante los guardias entran en un estado aletargado, por no decir sinceramente que se comienzan a quedar dormidos. Después de que Endymion esquiva con agilidad a todos, sube a mi habitación por unas escaleras cercanas que están ocultas, están escondidas entre enredaderas florecidas y podría decir que es mía, así al menos lo dijo Mamá, que si en algún caso necesitaba salir discretamente alguna vez de aquí tendría que hacerlo por ese lugar, pero eso no importa, al menos no ahora, ya que ese es el pasadizo secreto que tiene mi dulce amor para venir y estar conmigo en privado. Son tres toques a mi ventana los que indican que ha llegado, dos juntos y el otro después de algunos segundos, es entonces cuando me levanto, miro una vez más la puerta y veo que esté bien cerrada, corro hacia mi ventana y la abro con agilidad, ayudo a Endymion a entrar antes de que alguien pudiera advertir su presencia. Después de ya tenerlo a mi lado a salvo ambos cerramos la ventana y las cortinas, es recién cuando puede darse un respiro y saludarme, como lo hizo la última vez, trayendo una rosa roja de su jardín como obsequio, regalo especial para celebrar un lindo momento, nuestro primer aniversario, fue tanta mi alegría al saber que el lo había recordado, que había viajado desde su planeta solo para venir a verme y estar conmigo que casi lloré de la emoción, entonces él me cobijó entre sus brazos y besó mi frente, me recitó sus palabras de amor hechas poesía, mis piernas temblaban al momento de escuchar su profunda voz mientras me perdía en el océano de sus ojos, a la vez que el acariciaba mi mejilla y sonreía con perspicacia, aquella mueca torcida al reír me produce hormigueo en el estómago, es tan difícil para mi recordar mis dotes de Princesa que a ratos tengo que separarme de él para no caer rendida y desear demostrar mis sentimientos de otra forma, quizás Endymion se da cuenta ya que también toma distancia de mi y solo vuelve a reírse, eso me produce algo de vergüenza, no puedo negarlo, más cuando después sin aparente motivo me dice que solo cuando sea su esposa me tomará también como su mujer, aunque sin ánimos de sonar ególatra podría decir que también siente ese deseo por mi y se reprime de este debido a su status de caballero.

Pero… hubo un momento en el cual casi caemos sin remedio en aquella tentación, fue esa última vez que nos vimos. Le pedí a Endymion no abandonarme por esa noche, él accedió y una vez más se quedó en mi habitación compartiendo lecho a mi lado, se desprendió de su armadura silenciosamente, si bien lo hacía de espalda por pudor, creo, pienso que también lo hacía así para no querer despertar sensaciones en mi, aunque si ese era su plan debo confesar que falló, el ver la parcimonia con la cual se despojaba de sus ropajes me hizo sentir cosas que jamás antes había experimentado, un profundo fuego en mis mejillas, unos suspiros mucho más profundos a los acostumbrados y un cosquilleo que me atravesaba por completo de pies a cabeza… creo que mi rostro retrataba tan bien mis experiencias que en el momento en que Endymion volteó me miró atónito, sorprendido quizás por ver facciones en mi no vistas antes y fue esa misma reacción la que me obligó a despertar de las mías bajo la más profunda vergüenza, ¿Es que acaso solo yo estaba sintiendo y pensando ese tipo de cosas?, que barbaridad…

"Ahora era mi turno", pensé después de que Endymion quedara detenido donde estaba, específicamente junto a mi closet al cual tuve que acercarme por obligación debido a que ahí se encuentran mis camisolas. Saqué una y le dije - "Anda, ¡date la vuelta!"-, él me respondió: -"A sus órdenes, niñita tímida"-, mientras lanzaba una risotada discreta y se alejó unos pasos. La sorpresa que me llevé fue justo cuando terminaba de cubrirme con mi camisola de dormir, sentí como Endymion rodeaba mi cintura con sus brazos y acomodaba su barbilla en uno de mis hombros, abrí mis ojos de par en par debido a la sorpresa, no supe que responder en el momento en que me dijo: -"Sabe lo que me cuesta estar una noche acá sin que no ansíe casarme con usted en este mismo instante, lo hago solo por que la amo más que a nadie, no lo olvide, Señorita Serena"-. ¿Habré pasado dos segundos callada?, ¿Cuatro?, ¿Diez?, ¿Una hora?, no tengo idea, solo recuerdo que después Endymion me obligó a voltear y me acorraló con fuerza, me besó profundamente y me levantó con sus brazos, en ese instante yo puse los míos alrededor de su cuello y me dejé llevar por lo que el destino quisiera que pasara, pero aunque este hubiese deseado que Endymion y yo sobrepasáramos las barreras de la moral, él me dejo caer suavemente y separó sus labios de los míos, lo único que después me dijo fue: -"Ya es hora de que descanses, Princesita, vamos a dormir"-.

Pasmada me acerqué a mi cama, me senté sin mucho que comentar, Endymion seguía mirándome a distancia, ladeo su cabeza y me preguntó si me pasaba algo malo, le respondí que no, que estaba bien, tuve que mentirle, ¿Cómo iba a decirle que había desencadenado un deseo en mi cuerpo que apenas podía comprender?, me tomaría quizás por una mal educada y se iría para no ser el culpable de mi desfachatez, aunque simplemente me hubiese defendido con que él tenía la culpa, ese beso tan profundo mezclado con la fuerza de su abrazo me hizo perecer. Después solo se acercó, esperó a que me cobijara entre las mantas y entró a mi cama, me acercó a su pecho y hablábamos entre murmullos sobre nuestras fantasías y anhelos, Endymion me relató detalles sobre el planeta tierra, su hermosa naturaleza y entorno, quedé fascinada ante tanta belleza y los deseos de viajar a escondidas una vez más a ese lugar volvieron, se que es arriesgado y definitivamente rompo las reglas, pero la osadía que ambos tenemos para buscar nuestras propias instancias de soledad nos lleva a perder el miedo, ya que el resultado que obtenemos no es más que estar juntos y disfrutar de nuestra compañía, haciendo que el amor entre ambos crezca más y más.

¿Qué más puedo agregar?, solo que soy inmensamente feliz y que espero el momento en el cual pueda vivir esta felicidad de manera plena, contar con el apoyo de mis padres y Endymion con el de los suyos, aunque si eso jamás se diera puedo decir que moriría tranquila, en mi habita uno de los sentimientos más sublimes y nadie podrá arrebatarlo de mi corazón, por él todo vale la pena, cada sacrificio, cada temor, cada insolencia, ya que nadie más en este universo podrá hacerme sentir lo que él logra con cada uno de sus actos y dedicaciones, pienso que solo a su lado soy capaz de vivir de esta forma, con una sonrisa siempre en mis labios y el resplandor de la alegría en la mirada.

Te amo, Endymion"

Sin saber que decir Darien y Serena permanecen en silencio, pero la ausencia de palabras no se debe a alguna sensación de incomodidad sino que más bien de reflexión. Por una parte Serena entiende muy bien su propio sentir de aquella época ya que coincide perfectamente a lo que fue su niñez en esta encarnación, se envuelve en la atmósfera romántica de un amor que comprende a totalidad, uno con altos y bajos, como es en este mismo instante. Darien por otro lado medita sobre cuan difícil ha sido para ellos poder estar tranquilos, poco a poco comenzando a entender el por que de los miedos de Serena, el haber sucumbido de cierta forma después de muchísimos años se hace más claro, pero aún comprendiendo esto se transforma complicado el disimular cualquier reacción nostálgica, más teniendo a su cómplice de romance entre sus brazos.

—No me ha hecho bien leer esto… —comenta Serena, mientras aleja el papel recién citado hace unos momentos.

—¿Por qué? —cuestiona Darien, confundido.

—¿Acaso en esta vida me he convertido en una cobarde? —cuestiona triste, Serena.

—Sabes que no lo eres, no digas esas cosas —responde Darien, intentando darle consuelo a su esposa.

—Pero mira —señala Serena, volviendo a tomar el escrito—, la Serena de aquel tiempo jamás se hubiese dejado vencer por ningún obstáculo, ¿Por qué yo si? —pregunta Serena, con severa culpabilidad.

—Las cosas eran muy distintas, en esos años vivimos un amor complejo pero a la vez más tranquilo, ahora ambos somos adultos mucho más mayores y por ende concientes del total riesgo de las cosas, aunque sabes perfectamente que no me gusta la idea de tener que acostumbrarme a vivir sin ti entiendo el motivo de tu postura —contesta Darien, sorprendiendo a Serena por el cambio de mentalidad en cierto punto.

—Entonces, lo que quieres decir es que… —dice Serena, pausada, en espera de la respuesta.

—Hace un momento atrás dejaste caer sobre mi una verdadera bomba sobre mi cabeza, me dolió mucho tener que escuchar que pactaste una promesa de separación a cambio de mi bienestar, pero se que lo hiciste por amor y que tu corazón ya no puede seguir con la incertidumbre de todo el peligro, si yo hubiese tenido la oportunidad de hacer lo mismo probablemente lo hubiera hecho —confiesa el pelinegro, seriamente—, lo que hiciste no fue por cobardía sino que todo lo contrario, aún con todo lo que está ocurriendo decidiste tomar la responsabilidad de todo por el bien de los demás, eso es un gran gesto, no cualquiera lo haría… no podría culparte ni odiarte por algo que has hecho pensando en un bien y aunque estoy seguro de que los días que vendrán de aquí en adelante serán los peores de mi vida al menos me quedaré con el consuelo de haberte tenido una vez más entre mis brazos —tras esta confesión Darien abraza a Serena con más fuerza—, por que son aquellos besos y miradas que me diste los que confirman que tu corazón jamás dejó de latir por mi, como el mío jamás dejó de hacerlo por ti ni lo hará hasta que de mi último respiro de vida —concluye, tras un tierno beso dado en los cabellos rubios de su esposa.

—Mi Darien —suspira Serena con ternura, cerrando sus ojos mientras siente las caricias de su marido—, se que nos costará seguir adelante, que todo será difícil y a ratos casi imposible de sobrellevar, tengo mucho miedo por lo que pueda pasar de hoy en adelante, no te puedo mentir, pero si es realmente Génesis un enemigo honorable no tendría por que fallar a lo que le pedí a cambio de este término, eso te dará la oportunidad de hacer de tu vida una más tranquila, es lo que me reconforta cuando vuelvo a caer en mi tristeza, aunque estemos físicamente lejos nuestros corazones siempre estarán unidos —le promete Serena a su esposo, dándole un gran abrazo.

—Así será, mi princesita —confirma Darien, recibiendo el sentido abrazo de su mujer, la cual después de un momento se separa para ver que más hay entre los escritos del milenio de plata.

—Esta no parece ser mi letra —comenta Serena al momento de tomar uno de los escritos, con extrañeza.

—Déjame ver —pide Darien, tomando aquel documento.

—¿Qué es? —pregunta Serena, intrigada.

—Parece ser una carta escrita por mí —responde el pelinegro tras haberlo leído superficialmente.

—¿Me la leerías? —pide Serena, a tono lleno de ternura.

—Claro —afirma Darien, sucumbiendo ante aquella sonrisa juguetona.

"Ansío la llegada de cada noche para poder contemplarte aunque sea a distancia, se que estás allí, en algún rincón escondido a mi mirada, donde seguramente contemplas este lugar con tu dulce sonrisa, mientras llenas tus ojos con lágrimas de emoción al creer que yo también te observo, lo cual ocurre cada vez que el sol deja de iluminar la tierra y da cabida a la magia del anochecer.

Podría pasar todas mis noctámbulas horas admirando el esplendor de tu mundo, la plateada morada de la niña de mis sueños, a la cual escribiría las más bellas poesías acorde a la hermosura de su rostro, la que me da el valor y la fuerza para soportar mis solitarios días gracias a su cálido recuerdo, la cual me brinda su amor y me promete sus sentimientos, el motivo de mi existir y la energía sobrellevar el castigo que se nos dio sin tener culpa alguna, esa eres tú, mi princesa de la luna plateada, la cual danza en sus blancos y suaves ropajes a través de sus caminos, la que cierra sus ojos y junta sus manos para pensar en mi mientras observa su cielo, la criatura que ha ganado mi absoluta devoción gracias a la belleza de sus anhelos y emociones, la que recibe entre sus brazos a aquel insolente joven de la tierra que viaja a escondidas para robarte un beso, osando dormir a su lado y compartir una caricia prohibida la cual nos ayuda a seguir adelante aún en las ausencias de nosotros mismos, dándonos el valor para dar un paso más y esperar el momento en el cual nos volvamos a encontrar y nunca más nos separemos.

Diosa de la pureza, de la hermosura y el encanto, tus dorados cabellos enmarcan el pálido rostro aterciopelado que enrojece al verme pasar, tus grandes ojos azules son el color del océano en el cual me gustaría sumergirme por siempre. Tomar tu mano y llevarte mar adentro en el vacilo de las olas, ese es mi sueño, el dejarnos guiar por los suaves movimientos del azar, en busca de nuestro propio lugar sin que nadie pudiese advertir nuestro paradero.

Por ahora y solo por ahora, musa de mi inspiración, te observo desde lejos y me dejo encantar por tus recuerdos, huelo el dulce aroma que expele tu piel aún en la lejanía, algún día ese perfume me volverá a llevar a ciegas hacia donde estás y no volveremos a alejarnos, te aferrarás a mi mano y te llevaré por valles escondidos en busca de nuestro propio destino, uno donde las reglas impuestas nacerán de tu boca y serán defendidas tras mi armadura, empuñaré mi espada y pelearé por nuestra dicha, pues te mereces eso y más, lo real y sublime de este universo te pertenecerá en el momento que desees obtenerlo, lo haré posible cueste lo que cueste, ya que eres el aire que respiro, el dorado sol que brilla en mi tierra, la plateada luna que resguarda mi anochecer, la más bella mujer que robó mi corazón, solo tú, Serena de mis fantasías, eres quien me ha demostrado que la perfección existe y tiene nombre, únicamente el tuyo, mi adorada Princesa nacida en ilusiones y hecha realidad.

Nunca olvides que desde aquí, en el astro azul que se posa en tu horizonte, un hombre sigue con esmero cada uno de tus pasos, anhelando volver a cruzarse con ellos y despertar el fervor de dos almas, plasmado en un beso.

Endymion."

—Vaya… que lindo —comenta Serena, emocionada.

—Si, bastante —responde un poco ruborizado, Darien, reacción notada por su esposa.

—¿Te pusiste rojo? —pregunta entre risas, Serena.

—No, no, no, es solo que tengo algo de calor —contesta nervioso, Darien, con postura infantil.

—No mientas, te ha dado vergüenza leer eso, ¿Por qué? —pregunta Serena, intentando recobrar la seriedad.

—No es vergüenza —aclara el pelinegro, mostrándose graciosamente serio—, es solo que es extraño leer algo que no recuerdo haber escrito pero sin embargo siento tan personal, tan mío, es como si en algún recoveco de mi memoria algo despertara, raro, ¿no crees? —pregunta Darien, confundido.

—Creo que tienes razón, es algo extraño leer este tipo de cosas sin tener plena conciencia de que fuimos nosotros quienes lo escribieron, es casi como si leyésemos pasajes de un amor ajeno, pero a la vez sabemos que nos pertenece —corresponde la idea, Serena, tras pensarlo algunos segundos.

—Además no sabíamos mucho sobre esta complicidad entre ambos en aquella época, teníamos un conocimiento general sobre nuestras vidas pasadas, nunca con tanto detalle —añade Darien, interesado en la conversación.

—¡Dios mío! —exclama Serena, interrumpiendo el momento de reflexión.

—¿Qué pasa? —pregunta sorprendido, Darien.

—Creo que aún quedan sorpresas —contesta Serena, atónita por lo que está leyendo en un nuevo documento entre sus manos.

—¿Por qué lo dices? —pregunta Darien, queriendo saber más allá rápidamente.

—Escucha —pide Serena, mientras se prepara para iniciar una nueva lectura.

"¿Será todo esto un sueño?, uno de los mejores, claro…

¿He dejado de ser una dama?, no lo creo, pienso que más bien me he convertido en la dama de un solo hombre…"

—¿Me vas a decir que…? —interrumpe Darien, abruptamente.

—Así parece —responde Serena, ruborizada al igual que su marido—, y se supone que ibas a esperar hasta que fuéramos marido y mujer —añade entre risas.

—Seguramente tú tuviste la culpa al igual que ahora, no me das la alternativa de resistir y no caer en la tentación —contesta Darien, en graciosa altanería.

—Veamos quien fue el culpable —responde Serena, tosiendo tres veces mientras toma atención nuevamente al escrito, sin antes mirar de reojo una vez más a su esposo, el cual espera la lectura ansioso.

"Ahora no estás conmigo, pero el fuego de nuestro último encuentro arderá hasta la próxima vez que te tenga frente a mí, más ahora después de lo ocurrido, de ese juramento hecho en secreto en la celosía de la ilusión, teniendo como prueba aquel anillo de oro que me entregaste…

Viniste a buscarme, pensé que pasaríamos una noche más en discreta compañía, sin embargo me obligaste a seguirte y viajar a tu mundo, donde tenías preparado un mágico momento para los dos, tomé mi abrigo y me aventuré a este extraño viaje, no sabía que deparaste para mi, pero confiaba en que mi escape solo traería una gran recompensa.

Llegamos a un solitario lago, en él el esplendor de la Luna se reflejaba con fuerza, estrellas fugaces nos daban la oportunidad de pedir un deseo tras cerrar los ojos, pero sin que yo supiera en ese mismo instante cumplirías el más valioso para mí… me pusiste frente a ti, me miraste profundamente y sonreíste con calma, no me decías palabra alguna, solo me regalabas el encanto de tus ojos y guardabas un secreto, el mismo que quedó revelado en el momento que pusiste una de tus rodillas en la húmeda tierra, levantaste tu cabeza y dejaste a la vista un hermoso anillo de oro, el que simbolizaste como la petición para que me convirtiera en tu esposa. Mi corazón latía más fuerte que nunca, no podía creer que estabas frente a mí pidiéndome eso, pero antes de que dijera una sola palabra tomaste mi mano y separaste mis dedos con delicadeza para ponerme aquel anillo, solo pude observarlo boquiabierta y sin respiración, observando como el resplandor de las estrellas se reflejaban en mi mano, después solo te miré, ya estabas de pie frente a mí una vez más y con alegría me enseñaste tu mano, la cual llevaba ahora un anillo de plata, símbolo de nuestros reinos, tu llevarías el plateado resplandor del mío junto a ti mientras yo llevaría el dorado de tu mundo. Pude ver tus ojos cristalizados por la emotividad del momento, debo confesar que fue difícil ya que mi visión se empañaba por el mar de mis sensaciones, más cuando me abrazaste con fuerza y me susurraste al oído "- Cuando menos lo imagines todos nuestros problemas habrán terminado, entonces gritaré a los cuatro vientos que serás mi esposa, que nuestra promesa fue sellada en el misterio de una noche oculta, la cual ha sido el testigo de nuestro pacto –". Fue tanta la dicha que inundó mi alma que solo me quedó abrazarte con más fuerza sin poder contener las lágrimas más lindas que han corrido por mis mejillas, tu me tomabas vigorosamente y reías conmigo, fue tan hermoso que a ratos parecía irreal, no puedo creer que de un momento a otro pudiera sentir tanta alegría, es tanto que hasta en este mismo instante en el cual escribo un dolor exquisito se apodera de mi pecho, es como si mi corazón fuera a salir para mostrarle a todos la intensidad con la que late, cada latido, obviamente, llevando solo tu nombre.

Después nos separamos, me miraste con seriedad y ternura, mis mejillas enrojecieron al sentir que ahora no solo eres mi mayor secreto y pecado, sino que lo serás por el resto de mi vida, al cual quería demostrarle de alguna forma cuan feliz me había hecho, por eso me dejé besar por ti de la forma que quisieras, donde quisieras llevarme ahí estaría, no me importó nada más, ya que no estaba solo junto con quien es el cómplice de mis huidas, sino el que mañana me llevará a su lado como su mujer, demostrándole a todos que el amor no tiene barreras, sino que es el sentimiento más profundo y libre que alguien pueda atesorar.

Mi piel comenzó a reclamar cercanía con la tuya, sentí mis piernas débiles pero mi convicción se mantenía erguida, fue así como te demostré a lo que quería llegar, me comprendiste a la perfección puesto que tu mirada fue recíproca, la pasión comenzaba a apoderarse de nuestra conciencia, el deseo comenzaba a dejarse sentir tras cada exhalación y aunque el pudor nos hiciera pausados junto al nerviosismo innato de un suceso como el que iba a pasar, sabíamos claramente nuestra ambición, así fue como nos dejamos llevar por lo que un nuevo nivel de intimidad pedía a gritos. Me tomaste en un nuevo abrazo, me preguntaste si estaba segura de lo que íbamos a concretar, te sonreí y afirmé con palabras mi decisión –Si, Endymion, quiero estar contigo-, tomaste tu capa y la abriste para rodear mi espalda con esta para después con suavidad dejarme caer lentamente mientras tú lo hacías conmigo. Ya era irremediable, entre nosotros iba a pasar algo más y estaba segura de que era lo correcto.

Te diste el tiempo para dedicar cada uno de tus segundos a mí, parecías inseguro, como si no quisieras lastimarme o pasar a llevar mi inocencia, pero bien sabías que era tarde, la Serena con la cual iniciaste la relación ya había cambiado, frente a ti se encontraba una mujer deseosa por convertirse en la tuya, a la vez tu te mostrabas seguro de tus propios impulsos apenas reprimibles, fue un "tira y afloja" muy tierno, ninguno de los dos sabía muy bien que paso concreto dar, por esto nos tuvimos que dejar llevar por la espontaneidad del destino, avanzando poco a poco hacia el momento tan esperado. Tu mano temblorosa recorría tímidamente mis piernas, mientras que mi poca coordinación hacía de mi actuar una sin mucho sentido, pero sabía que pasados los segundos iba a ser capaz de conocer el recorrido perfecto de tu cuerpo, como tu ya comenzabas a hacerlo con el mío, logrando hacer vibrar cada fibra de mi ser con solo el suave tacto de tus manos, las cuales comenzaban a ascender cada vez más hasta el punto de levantar lentamente mi vestido, eso me dio el valor para husmear entre tus ropajes y poder conocer la suavidad de tu piel escondida ante mis ojos, luego solamente los cerré ya que te hacías guía y protagonista de ese momento, poco a poco tu destreza aumentaba, mis vestiduras comenzaban a estar cada vez más sueltas dejando ante tus ojos la privacidad de mi cuerpo, el cual admiraste con respeto y acariciaste con amor. Seguí tu ritmo, ya podía comenzar a ver al hombre que se escondía tras su férrea apariencia, aquel ser de carne y hueso que me dejaba conocerlo bajo la calma deseada, logrando dejarte a torso desnudo un tiempo después, pudiendo apreciar cada centímetro de tu cuerpo cerca del mío, el mismo que ya era incapaz de reprimir cualquier acción. Lo que quedaba se nos hizo difícil, el pudor nuevamente había hecho de las suyas, tú no te atrevías a observar que había más arriba de mi cintura ni lo que cubría aún el vestido sobre mi cadera y yo rehuida las miradas que no fueran más allá de tu abdomen, nos reímos de nosotros mismos, nos besamos con una sonrisa y nos dimos el coraje para seguir, pactamos que nuestras manos serían de ese momento en adelante nuestros ojos, fue una muy buena decisión, ya que así pudimos seguir adelante con mayor seguridad y sin tantos tapujos, los cuales impedían consumar nuestro momento.

Sentí que poco a poco tu desnudez completa me pertenecía y la mía a ti, nos alborotamos al saber que la timidez había huido de nuestro lado, ahora parecíamos saber perfectamente como seguir, que hacer o que decir, ya solo faltaban unos segundos para que experimentáramos la verdadera intimidad entre dos amantes deseosos uno del otro, pero aún sabiendo esto tu caballerosidad negó partida, señalaste que probablemente la primera acción no iba a ser de mi total agrado y quizás me incomodaría un poco, ofreciste detenerte en el momento que yo quisiera y que sabrías entenderme, confié en ti y solo me entregué al paso que me convertiría en una completa mujer.

Tras un último acomodo terminaste por quedar sobre mí, procuraste no hacerme daño, de hecho parecías muy conciente principalmente sobre lo que yo sentiría, eso me dio una vez más la seguridad de que tú eras el correcto para llevarte el regalo de mi primera experiencia.

Sentí una fuerte presión, callé esto al morder mis labios, cerré mis ojos pero se perfectamente que me observabas, ya que te detuviste un par de segundos y esperaste a que me mostrara más tranquila, fue así como después de una íntima batalla entre tu cuerpo y el mío la barrera que nos separaba se desvaneció, dejándote el libre albedrío de seguir más allá en el vaivén de tu masculinidad.

Se sentía extraño, debo reconocer que en un inicio me costó apreciar lo que estaba sucediendo, abrí mis ojos pero los tuyos no se encontraron con ellos, no te obligué a mirarme ya que tu también merecías tu propia instancia de sensaciones; en un momento me alejé un poco de nosotros mismos, incluso pensaba analíticamente "vaya, con que esto se siente", pero el momento clave en que todo cambió fue cuando comencé a sentir el poderío de tu ímpetu carnal, el cual me dejaba sin respiración y me invitaba a recorrer lo que esperaba más allá. Poco después volviste a besarme, abrazarme, me repetías lo mucho que me amabas y me unías a tu pecho con entereza, nunca dejaste de hacerme sentir protegida, ahora más que nunca pues ya me había convertido tuya en totalidad.

Perdí la noción total del tiempo, me regañé a mi misma por no poder unir correctamente mi mente, corazón y alma, así que me esforcé por llegar al punto de equilibrio necesario para poder disfrutar a plenitud, creo haberlo logrado, no se como explicar lo que ocurría en mi cuerpo y mente, solo podría decir que estar en esa instancia me llevó a un mundo desconocido y como me alegro de haberlo recorrido a tu lado.

Tu respiración me indicaba que ya pronto esto terminaría, me exalté al sentir que tu fervor traspasó los poros de mi piel y me inundó en ansiedad, me tomé de tu espalda y junté mi mejilla a la tuya, los jadeos eran cada vez más poderosos y audibles por parte de los dos, sentí un poderoso nudo en mi estómago y poco después un primer y fuerte calor, junto a esto podía sentir también como tus músculos se comprimían peligrosamente, parecías concentrado en sellar nuestra unión, me diste una mirada más y te apegaste totalmente a mi, te dejaste llevar por última vez sin control y diste rienda suelta a tus pasiones, tomaste mi cadera ejerciendo gran presión y tu mano libre la dejaste para mantener equilibrio, ya después me olvidé de todo y solo desperté en el momento en el cual sentí como la humedad de tu ser recorría el mío, haciéndote caer delicadamente sobre mí tras ocurrido esto; te cobijé entre mis brazos como señal de bienvenida, ahora me tomabas por los hombros y me estrechabas con ternura, mientras ambos intentábamos recobrar el aliento a costa de lo que fuera.

Descansamos algunos minutos, ni por un solo segundo dejaste de preocuparte por mí, me preguntabas si estaba bien, pero no faltó respuesta hablada ya que el carmesí de mis mejillas y el brillo de mis ojos te la daban.

Una fría ráfaga de viento advirtió que quizás era momento de ocultar nuestra desnudez, te mostraste preocupado por esto y tomaste mi vestido para ayudarme a devolverlo a su lugar, pero mi imaginación ya no tenía represión, decidí jugar a ser realmente "tu musa", busqué de manera rápida mi abrigo de seda y me lo puse, quedaste atónito ante aquel acto sin previo aviso, entonces solo te ordené quedarte ahí unos minutos, obedeciste como chico bueno y dejaste libres mis fantasías. Caminé en dirección al lago, poco a poco me fui sumergiendo y mi abrigo comenzaba a flotar sobre las aguas, me detuve en el momento en que mis pechos fueron ocultados, me di la vuelta y allí estabas, mirándome detenidamente con admiración, entonces dejé escapar mi abrigo y me dejé llevar por el calmo vacilo de las aguas las cuales dirigían lentamente mi ropaje en un camino incierto alrededor de mi misma. Me detuve y te invité a seguirme, cuando comenzaste a ponerte de pie volví a voltearme para así recibirte en sorpresa, no fueron muchos los segundos que pasaron hasta que sentí como el agua se agitaba cerca de mí, me tomaste por la cintura y dejaste caer tu mentón en mi hombro, así dimos la señal de que nos encontrábamos en la más profunda intimidad entre los dos, nuestros cuerpos desnudos no necesitaban más calor que el que producían entre ellos, después nos decidimos a jugar un poco y nadamos con calma, me seguías, yo te seguía, nos besábamos, nos abrazábamos, nos alejábamos y nos reíamos, fue el final más lindo que pude soñar para dejar plasmado en mi recuerdo el momento en el cual dejé atrás mi pudor infantil.

Después salimos del lago, llevabas mi abrigo en tu mano y lo dejaste en una roca, me diste tu capa para secarme y así poder ponerme después mi vestido, ¿pero como iba a dejar que tú tuvieras que aguantar la brisa?, te obligué a abrazarme para así quitar la humedad de nuestra piel juntos; tu secabas mi cabello y yo tus hombros, nos mirábamos con complicidad y satisfacción, nos confesábamos las sensaciones sentidas hace minutos atrás y dentro de esas confesiones habían más sorpresas, nuestro encuentro no había terminado, habías preparado algo más para nuestro momento. Tomaste mi vestido y me ayudaste a acomodarlo, lo único que pediste dejar sin ordenar era mi cabello, te hice caso y quedé con el suelto, luego de esto me dijiste que esperara ahí, que ya volverías, entonces terminaste de vestirte y te alejaste poco a poco, yo mientras me senté y observé el despejado cielo, después volteé para mirar la belleza del entorno, verdes árboles que se mecían al compás de la brisa, los búhos ululaban a lo lejos, los grillos también componían la melodía natural de aquel lugar, el cual también se vio acompañado por tus firmes pasos, señalándome que no estabas ya tan lejos de mi. Traías en una de tus manos una canastilla tapada con una tela roja, en tu otro brazo contenías varias ramas, era obvio lo que harías, una fogata que ayudara a secar nuestra piel y también a extender el calor de nuestro encuentro.

Dejaste caer las ramas delante de mí, me pediste que mientras hicieras el fuego yo dispusiera de una improvisada mesa solo para los dos, tomé la tela y la aireé para así estirarla, revisé la canastilla y en ella habían varias cosas, entre ellas un conjunto de frutos rojos que sabías, son mis favoritos, también habían dos copas y un vino tinto, chocolates y otras delicias y por supuesto tu infaltable carta de presentación, rosas rojas de tallo largo. Sin duda te habías esmerado por preparar la celebración de nuestro compromiso y como no celebrar también la primera vez que hacíamos el amor.

Un dorado resplandor comenzó a crecer poco a poco, te cercioraste de que fuera el necesario para mantenerse por si solo, después de esto te sentaste frente a mí y ambos quedamos al lado de la fogata, abriste la botella de vino mientras yo sostenía las copas, las llenaste diciendo que brindaríamos por nuestra felicidad eterna, tomaste la tuya y yo la mía, las hicimos chocar y bebimos un sorbo de aquel brebaje, dejaste después la tuya de lado, tomaste una de las frutas y la acercaste a mi boca, su delicioso sabor recorría mi paladar y disfruté el dulzor de su jugo, quise hacer lo mismo para ti, pero fue inevitable comenzar a llevar la fruta de lado a lado para que no pudieras alcanzarla, reímos por esto hasta que tu agilidad fue mayor a la mía, me habías vencido, refregaste tu victoria en mi cara con pedante niñería, te dije embusteramente que si habías logrado alcanzarla fue solo por que así yo lo quise, entonces te abalanzaste hacia mi y robaste uno de mis besos, posterior dijiste: -Esta vez fui más ágil que tú, ¿Cierto-, y bueno, la verdad es que si, lo fuiste, pero no me molestó en lo absoluto.

Los minutos pasaban con avasallante velocidad, el cielo de tu mundo comenzaba a mostrarse más claro, era obvio que ya debíamos partir, así que tomaste mi mano y juntos viajamos hacia mi hogar, nos escabullimos por las enredaderas de mi escala y volvimos al punto de inicio, mi habitación, me dejaste en el balcón de mi aposento y me recomendaste tener prudencia al exhibir mi anillo, que si pensaba era mejor ocultarlo no estarías molesto, te escuchaba a la vez que una gran tristeza se apoderaba de mi, ya era hora de decirte adiós, lo notaste, se que también te causó pesar, pero me diste ánimos para esperar nuestro próximo encuentro gracias a aquella rosa que habías traído contigo sin que me diera cuenta, besaste sus pétalos y me la entregaste, besaste también mi mano y posteriormente mis labios, se que no querías marchar, pero el peligro de ser visto comenzaba a aumentar y ya era necesaria tu huída, así que agitaste tu capa y me dijiste 'hasta pronto, mi amada Serena', después solo pude observar como te alejabas para después perderte de mi vista, cerré mi ventana y salté a mi cama, sentí que era necesario darme un segundo para absorber todo lo que había pasado, decidí que sería aún mejor si dejaba un testimonio de que esto fue verdad y heme aquí, terminando de relatar lo que fueron nuestras horas pasadas, bajo tinta y papel dejo constancia de que esto no fue producto de mi imaginación, sino que ha sido un sueño cumplido, por que si, los sueños se cumplen, solo debes buscar a quien pueda descifrarlos y compartirlos contigo, haciendo de estos también los suyos.

Esta noche dormiré dibujando en mis memorias tu rostro, el dorado anillo en mi dedo permanecerá conmigo, también la rosa que me has regalado y por supuesto también las sensaciones que dejaste en mi cuerpo, las que serán eternas de hoy en adelante, recordándome que te pertenezco en totalidad, solo a ti, dueño de mis suspiros más profundos, con el cual prometí permanecer mi vida completa, cuanto te agradezco enseñarme que el amor es más fuerte que todo y que a tu lado podré ser siempre feliz.

Endymion, mi hermoso Endymion, descansa bien, dulce amor, que yo velaré esta y todas tus noches desde aquí, el más grande resplandor plateado descansando en tu horizonte."

La atmósfera romántica de aquellos recuerdos plasmados en papel viajan hacia el presente, un halo de nueva sensualidad emerge desde cada rincón de la habitación donde Serena y Darien asemejan lo relatado, es imposible no impregnarse de aquellos párrafos de pasión y ternura, difícil resulta resistir la efervescencia del encanto pasional, dejando ausentes las palabras para solo interpretar los casi inaudibles suspiros lanzados con discreción.

—Es fantástica la intensidad de aquellos sentimientos, como sucedieron las cosas y como terminaron, realmente estoy sin palabras —comenta Serena, reflexivamente.

—El amor siempre ha estado presente en nuestras vidas a cada segundo, no cabe duda —responde Darien, enternecido.

—Creo que a fin de cuentas ninguno de los dos tuvo la culpa por seducir e incitar al otro, debo reconocerlo, las ansias y entrega fueron mutuas —dice Serena, a tono juguetón.

—Si, tienes razón —corresponde Darien, tras una leve risotada, señalando a los segundos después una duda—, ¿Queda algo más que debamos ver?

—Uno más —contesta Serena, enseñando el documento—, pero creo que este es uno que sabemos, no terminó bien —resume con nostalgia.

—Me imagino de lo que hablas —añade el pelinegro, seriamente.

—Aún así será bueno saber que dice —presume Serena, preparándose a leer el último escrito.

"¿Por qué el destino ha de jugar con nuestra vida?, se que no puedes responderme ni yo a ti, es tan grande el temor que habita en mi pecho que siento deseos de gritar, llorar, me siento vulnerable y llena de dudas, esto no puede estar sucediendo… se supone que esta noche sería una más a la lista de las ocasiones más hermosas de mi vida, pero fue el final de esta la que dejó aquel sabor amargo en mi boca creyendo que tal vez esta recibió tu último beso, no entiendo por que aquel pensamiento se niega a salir de mi cabeza, es como si realmente sintiera que nuestra historia llegó a su fin, temo volver a cruzarme con tu mirada y que esta solo sea para hacerme sufrir, viviendo el miedo que transmiten esta al sentir que todo lo que hemos construido yacerá en el pasado…

Esta mañana desperté con una sonrisa, mis padres vinieron a saludarme debido a que este día celebro mi cumpleaños, si bien mi cumpleaños ya había pasado hace un par de días sería esta la ocasión para dar aquella gran fiesta planeada, se mostraron emocionados al saber que ya había cumplido quince años y eso me abría camino a convertirme en una señorita más adulta, aunque mi Padre me miraba con algo de tristeza se que Mamá estaba orgullosa, entiendo ambas reacciones, mi Padre no deja de verme como una bebé mientras que mi Madre se siente bien al verme crecer.

El día pasó en alboroto, aunque estuviera siendo festejada era la más ignorada del lugar, mi mamá se preocupada por preparar los últimos detalles de la celebración que tenía predispuesta para mi, esta noche vendrían muchas visitas al palacio de cristal, estarían presentes parte de los subreinos del milenio de plata, el de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, también la familia de mis guardianas y amigas y como no, los reyes del planeta tierra junto a su hijo, mi secreto novio Endymion. Mi papá por otro lado basó su tiempo en la privacidad de sus asuntos, me explicó que estaría ocupado gran parte del día velando por la seguridad de esta noche, teniendo que conformar un equipo especial de guardias a lo largo de todo nuestro reino, entendí perfectamente sus razones y lo dejé hacer sus asuntos, por ende me encontré a solas gran parte del día excepto por la fiel compañía de mi gatita, Luna, la que siempre está para mi cuando así lo deseo.

Ya al inicio del atardecer llegaron a mi habitación Amy, Rei, Mina y Lita, su encargo era ayudarme a estar lista para cuando llegasen las visitas, por esto me ayudaron a tener todo listo para cuando llegara ese momento, dándome los ánimos para tener que soportar los protocolares actos que se vendrían, como el cursi instante en el cual debería bajar por las escalas centrales del salón para que todos me recibieran entre aplausos, no es algo que me guste mucho ya que me avergüenzo fácilmente, tener todas aquellas miradas clavadas en mí, analizando cada uno de los movimientos que daría no me agrada para nada, me cuesta demasiado permanecer restringida ante tanto modal y rectitud por obligación, pero bueno, la ocasión lo ameritaba, así que me hice el ánimo para hacerlo mientras bromeaba con mis amigas.

Amy como siempre muy correcta en su pensar y actitud, me regañaba por mi falta de concentración al momento de tener que escuchar las últimas sugerencias de conducta, señalando una y otra vez por donde debía caminar, como saludar, sonreír de tal manera, retirarme así, mirar hacia aquel lado, etc. Todo eso tan aburrido que no me gusta hacer. Rei mientras tanto apoyaba a Amy sobre cuan importante es el saber comportarse bien en estos casos, Lita solo sonreía y comentaba que mi Madre le pidió preparar la decoración de flores en el palacio, ya que mamá sabe perfectamente que a Lita le encanta hacer ese tipo de labores, mientras que Mina decía una y otra vez que este baile de máscaras sería la perfecta oportunidad para encontrar algún galán de su gusto. Pasadas las cinco de la tarde ellas se marcharon, debían alistarse para después participar conmigo en la fiesta, ellas tendrían que compartir la mesa principal junto a mis padres y a mi, ya que son mis guardianas y lo mejor es que siempre se les a mi lado. Al rato llegaron un par de sirvientas para entregarme mi vestido nuevo, me sorprendí al ver que era muy parecido al que Mamá usaba, era más entallado a mi cuerpo y comenzaba a tener rasgos más claros de Princesa, me gustó mucho saber que Endymion me vería distinta, ya que si bien mi vestimenta de siempre suelen ser vestidos blancos, este era el primero más formal y acorde a mi nueva edad. Fui a tomar un largo baño para poder comenzar a prepararme, volví a mi habitación y las sirvientas me ayudaron a vestir mi nueva tenida, después de esto una se esmeró en cepillar mi largo cabello mientras la otra comenzaba a maquillarme correctamente, "lo que debes llevar es algo muy sutil, tu padre no quiere que te veas mayor a tu edad, pero tu madre quiere que te veas como una señorita más adulta, así que lo siento, esto me tomará más rato del que pensé" dijo ella, dispuesta a tomarse un buen tiempo para cumplir con ambas partes y así no causar la molestia de alguno de los dos. Ya después todo terminó y solo me quedaba comenzar con mis obligaciones, lo primero sería salir hacia el balcón principal del Palacio y dejarme saludar por los habitantes de este pequeño mundo; Amy me ayudó a preparar algunas líneas para poder saludar a todos quienes quisieran acompañarme en ese momento, pero cuando este llegó creí que lo mejor sería hablar con espontaneidad, vi perfectamente como mis amigas retorcían su rostro creyendo que hablaría cosas sin sentido, pero quedaron tranquilas al ver que no estropeé nada y solo opté por agradecer el cariño de una manera más sincera y personal, señalando que en solo una hora y quizás algo más comenzaría el baile de máscaras, todos estaban invitados a participar de esa velada más formal, quienes no quisieran podían asistir a la fiesta popular que se celebraría en las afueras del palacio. Terminado eso volví al interior de mi hogar y me dirigí al salón, esperé a que mis amigas llegaran ya que deberíamos cumplir con nuestra última y rapidísima clase de baile en la que básicamente repasaríamos los pasos del vals que se escucharía gran parte de la noche, después de que eso finalizó, Rei me recordaba como debía ser mi entrada, a que hora y de que forma, la escuché sin muchas ganas ya que daba por entendido todo, pero tuve que cambiar la postura ya que Rei no dudó un solo segundo en mostrarme su enojo al sentirse ignorada. Después de eso y ya con los primeros invitados en el palacio, tuve que volver a mi habitación para esperar el momento clave, mientras tanto hablé con Luna y le comenté lo tedioso que me resultaba todo, ella pareció comprenderme pero me explicó que mi vida estaría marcada por aquel protocolo para siempre, el cual aumentaría a medida que pasara el tiempo ya que tarde o temprano yo sería la nueva reina del milenio de Plata.

Mientras divagaba en mis pensamientos Luna me dijo que ya era el momento de presentarme ante todos, me dirigí hasta las escaleras y esperé el instante en que mi Madre terminara de dar su discurso, ya ahí estaban las mujeres encargadas en verificar que yo estaba ahí y todo marcharía a la perfección, poco después me presenté ante todos luciendo mi sonrisa, recibí los respetuosos aplausos de todos quienes estaban allí, todos los ojos estaban clavados en mis pasos y acciones pero los míos solo me ordenaban buscar a Endymion e ir hacia él, pero me llevé la amarga sorpresa de ver que entre tantas caras desconocidas no pude hallarlo, así que tuve que darme el ánimo de mantener la alegría y mostrarme feliz ante quienes aún me observaban. Al final de las escaleras me esperaba mi Padre, él daría inicio al primer vals de la noche, tomó mi mano emocionado y me encaminó hacia el centro de la sala, todos sonreían por ver esta escena, así que me esmeré por dar un buen motivo ante tanta expectación, bailé con mi Padre, la sinfonía de piano y violín se escuchaba con estruendo por doquier, pero era momento de parar para dar inicio a la comida, así que entre aplausos todos volvieron a sus mesas y esperaban la siguiente fase de la celebración; se sirvieron los mejores platillos para todos, abundantes porciones de comida para que nadie pudiese cotillear que en el Palacio de Cristal no se les daba a sus invitados lo que merecían. Me senté junto a mis padres y guardianas, comimos de forma tranquila y pausada solo después de que mis Padres pidieran un brindis a mi nombre, celebrando que la única heredera del milenio de plata ya había iniciado su fase de señorita, todos compartieron el brindis de forma respetuosa y comenzaron a degustar la cena, todo sucedió de forma normal para todos pero menos para mí, seguía tratando de encontrar el rostro de Endymion a través de todas las personas presentes, mi disimulo fue tan mínimo que mamá preguntó si me ocurría algo malo, le negué toda posibilidad de que eso pasara y solo me restringí a decirle que estaba contenta por ver a todos quienes estaban con nosotros, supongo que ella me creyó ya que no siguieron las preguntas, así que después me resigné y di por terminaba mi búsqueda, me sentí muy mal al pensar que quizás Endymion no estaría ahí, pero tuve que aparentar estar bien ya que los invitados merecían respeto.

Terminada la cena la música de fondo comenzó a sonar con más estruendo, papá tomó la mano de mamá y la invitó a iniciar el baile, me alegré al verlos tan contentos por poder disfrutar un momento para ambos, así que los observé desde mi asiento con gusto, pero a los segundos mis amigas me incitaron a levantarme de la silla e ir hacia el centro del área de baile, allí ellas buscarían pareja con la que bailar, Mina sobre todo se mostraba muy ansiosa por poder conquistar a algún joven guapo con el cual compartir la velada, Lita se sentía igual pero es mucho más reservada que Mina así que solo reía con timidez, Amy por otra parte dijo que esta era la perfecta instancia para conocer a otras personas y así compartir diversos ámbitos culturales, así que a los segundos solo quedé junto a Rei, la cual estaba con una postura casi tan nostálgica como la mía, me miró por mucho tiempo de manera extraña, una mezcla de temor, inseguridad, cargo de conciencia y quizás rencor, no entendí nada de esto hasta el instante en que ella, aprovechando la distracción de todos, me pidió ir juntas a mi habitación para poder hablar 'un tema muy serio'. Fuimos rápidamente hacia allá esperando que nadie se diera cuenta, logramos tener la instancia de privacidad que ella parecía desear tanto, fue entonces cuando lanzó un balde de agua fría sobre mí al confesarme algo que jamás pensé escuchar. Partió la conversación con su típica prepotencia poco disimulada, me dijo que si ella quisiera arruinar la imagen que tienen todos sobre mí lo haría al solo abrir su boca, le pregunté temerosa el motivo de aquella certeza en sus palabras, fue así como sin mayor tapujo me confesó que ella sabía sobre mis huidas al anochecer junto al Príncipe de la tierra, fue tanta su seguridad al pronunciar esto que quedé sin habla, más cuando me manifestó su atracción hacia el mismo hombre que era mi secreto novio, no supe al principio si odiarla o entenderla, recriminarle aquellos sentimientos hacia el hombre que juraba amor eterno solo hacia mí, pero cuando vi una primera lágrima rodar por sus mejillas entendí perfectamente que esos sentimientos eran involuntarios y que aún siendo fuertes, ella había sabido controlarlos por mi propia felicidad. Me confidenció que ella sentía aquella atracción por Endymion desde hace mucho tiempo y que en una de las oportunidades en que se celebraba la amistad entre el reino de la tierra y el nuestro, esperaría el momento indicado para confesarle al propio Endymion aquel encanto que había surgido en su corazón, me dijo que lo había seguido después de ver que se distanciaba poco a poco de todos, siguió todos sus pasos de forma silenciosa, llegó sin ser vista hasta aquel punto secreto de nuestro encuentro, allí estaba yo a su espera, entonces vio como Endymion corrió a mi encuentro y me besó con urgencia, que nos mantuvimos abrazados por varios minutos y nuestros rostros expresaban infinita felicidad, fue entonces cuando Rei entendió que sus sentimientos jamás serían correspondidos, que ya 'era tarde' para ella y que el amor que anheló para su propia vida me pertenecía a mí. Después de revelar aquel suceso Rei me ofreció una disculpa por haberlo dicho en un día como este, que no era su intención estropear mi cumpleaños pero la carga de aquel secreto en su mente comenzaba a destruir su interior, la supe entender, me costó pero lo hice, no era su culpa haber sentido aquellas cosas por Endymion, confío en que si hubiese sabido antes sobre lo que pasaba entre nosotros ella jamás hubiera puesto sus ojos sobre él, así que la abracé en señal de amistad y compasión, el amor no correspondido debe doler muchísimo, más cuando esto pasa si es una de tus mejores amigas la que involuntariamente te arrebató un sueño tan hermoso. Rei se tranquilizó, intento ocultar su tristeza mostrándose recompuesta y lista para seguir adelante, me prometió que jamás volvería a hablar del tema y que solo lo haría si yo lo pedía, pero en realidad no me sentí capaz de comenzar a escarbar en aquel punto, lo mejor sería dar el tema por terminado en este mismo instante, nada bueno sacaríamos si indagábamos en la privacidad del corazón de ambas, así que pactamos dar por sellado el tema y seguir siendo tan amigas como siempre. Rei comentó que ya era preciso el que yo bajase para continuar mi celebración, dijo además que buscara a Endymion ya que a ella le había parecido verlo en algún lugar del palacio, al saber esto me despedí agradecida y corrí hacia el salón donde se desarrollaba la fiesta de máscaras, bajé apresuradamente las escaleras y casi llegando al final sentí que tomaban mi mano, volteé para ver quien era y que magnífica sorpresa fue por fin poder ver aquellos oscuros cabellos lacios que adoraba, aquella imponente presencia vestida de negro, con su mirada oculta tras un antifaz blanco. Endymion, me pediste bailar conmigo solo para decirme entre la danza aquella fatídica noticia, me hablaste del Negaverso, que una fuerza oscura estaba consumiendo tu planeta y que tal vez seríamos enemigos; seguimos bailando al compás del temor, en el horizonte se avecinaba uno de los más fuertes poderes malignos del universo, pude sentir el miedo en tu voz, más cuando me pediste salir hacia el balcón para contarme en detalle lo que ocurría. Juraste protegerme, me pediste ayuda, por supuesto te la prometí, juntos saldríamos de esta adversidad y seguiríamos siendo felices, cerré mis ojos y me besaste, fue tanta mi pena que lloré al sentir tus labios, presentí que este sería el último beso que nos daríamos y que de ahora en adelante solo conoceríamos el lado más cruel que el destino nos pudo deparar.

Te marchaste al poco rato, me pediste fuerza para soportar cualquier cosa, te dije que estaría bien pero te mentí, en el momento en el cual desapareciste me quedé en el balcón intentando retomar la calma pero no lo logré, así que entré al palacio para correr a mi habitación, no quería saber de nadie, solo quería llorar y lamentar a gritos lo que sentía mi corazón, pero lo inimaginable sucedió, mi mamá me enfrentó cara a cara y tuve que confesarle aquella relación que mantuve oculta por tanto tiempo, si bien no parecía del todo contenta por la noticia no me regañó como esperé, solo me dijo que más adelante hablaríamos sobre ese asunto, que ahora tenía que volver a buscar a mi Padre y a los de Endymion para hablar a solas, pidió que me cuidara y que ante cualquier señal de peligro buscara rápidamente donde protegerme, que la fiesta seguiría su curso normal y ninguno de los invitados tendrían que abandonar el palacio, así que por ahora lo más indicado para mi propio bien sería que yo viniera hasta este lugar, mi habitación; me dijo que estuviera tranquila y que buscara la forma para hacerlo, es por eso que me encuentro escribiendo estas líneas para poder desahogarme de alguna forma, aunque cada segundo que pasa trae consigo más temor a mi corazón, puedo sentir como todo cambiará, es como si estuviera viviendo los últimos segundos de la vida que conocí, espero estar equivocada, incluso poder acostarme y despertar sabiendo que todo esto ha sido solo una pesadilla, pero no puedo ocultar la inmensidad del sol con un dedo, nada de lo que está pasando está bien… solo espero poder cumplir con la petición de Endymion, ser fuerte y… "

—¿Y? —pregunta Darien, intrigado de sobremanera.

—"Y" es lo último que está escrito —contesta con mucha tristeza, Serena.

—Entiendo —comprende melancólico, Darien.

—En ese instante el Negaverso atacó la Luna y destruyó el palacio de cristal, murieron todos, habitantes de la tierra y del milenio de Plata, después la Reina Serenity nos dio la oportunidad de renacer en la tierra sabiendo que yo merecía la oportunidad de ser feliz contigo en este mundo —comenta Serena, emocionada.

—Lástima que no pudimos mantener ese regalo —añade Darien, sincero en sus palabras.

—Claro… claro… —responde Serena, cambiando su emoción por algunos rasgos de estar celosa, lo cual no pasa desapercibido por su esposo.

—A ver… dime que pasó —pide Darien, sabiendo cual será la respuesta.

—Creo que nunca hemos hablado bien tu asunto con Rei —contesta Serena, seria.

—¿De verdad quieres tocar ese tema ahora? —pregunta Darien, sarcástico.

—¿Algún problema? —cuestiona Serena, con celosa prepotencia.

—No, pero no creo necesario tener que hablar sobre eso —responde Darien, dándole poca importancia al tema.

—¿Sabes?, he tenido que llevar en silencio la confusión de aquel amorío que tuviste con ella, nunca entendí bien por que decidiste tener citas con Rei y pasearte delante de mí a su lado, después me habías dicho que sentiste atracción por mí desde que me conociste y si fue así ¿Por qué saliste con ella? —pregunta sin mayor tapujo, Serena, a espera de una respuesta que la deje satisfecha.

—Cuando te conocí creí que yo te desagradaba, al solo encontrarnos me respondías con enojo sobre cualquier cosa, entonces Rei me invitó a salir y acepté, pero ella misma te puede decir que nosotros jamás hicimos algo más que pasear por algunas partes, aparte estaba bastante ocupado pensando sobre como encontrar el cristal de plata para así recobrar mis recuerdos, además también me interesaba poder encontrarme con la niñita que pasaba a coquetear con Andrew después de clases, ¿O no te acuerdas? —pregunta Darien, entre risas, haciendo sonrojar a su esposa.

—Andrew solo me caía bien —responde Serena, embusteramente.

—Recuerdo que incluso Lita y tú se vieron con él un día y les dije que Andrew solo las quería como amigas, ¿tienes idea de que le dije a Lita cuando tú te marchaste después? —pregunta Darien, sin poder dejar de reír.

—No, no tengo idea —responde Serena, tratando de retomar su enojo.

—Le dije que si ella quería quizás podría tener alguna posibilidad con Andrew, ¿Eso no te dice nada? —interroga nuevamente Darien, a tono seductor.

—Si —afirma Serena, entusiasta—, que eres un mentiroso, eso me dice —concluye con simpático sarcasmo.

—No seas tontita, entre Rei y yo no pasó algo importante, además siempre ha estado muy preocupada de que yo te respondiera bien como hombre, si supieras la cantidad de amenazas que me ha hecho a través de los años quedarías sorprendida, no tienes por que estar celosa, menos a estas alturas —explica Darien, apaciguando la postura de Serena—, imagínate, es como si yo te reclamara por lo de Andrew o peor, que Lita lo hiciera, ¿No le responderías que solo fue algo que ya pasó hace tantos años y ni vale la pena recordarlo?

—Es que creí que Rei te gustaba mucho y solo te quedaste conmigo por lo que vivimos en el pasado —argumenta Serena, torpemente tímida.

—No pienses tonterías, quizás Rei sentía atracción por mí pero yo siempre la vi como una amiga y te confesaré algo que de hecho no me gusta, pero la verdad es que si saco cuentas puedo decir que hasta fui grosero con ella, puesto que me hablaba y apenas le tomaba atención, en realidad Rei nunca mereció ese trato ya que fue muy atenta y simpática conmigo, pero en primera instancia mi dedicación solo le pertenecía a la rubia jovencita que aparecía en mis sueños, la misma que después se cruzaba en mi camino y me desafiaba con sus malas respuestas —explica nuevamente Darien, dándole un abrazo a su mujer.

—Disculpa, no tendría por que hacerte una escena de celos por Rei, por nadie en realidad, ya que verte con otra será lo más probable cuando esta noche termine… —comenta Serena, a tono nostálgico.

—No pensemos en nada de eso, ¿te parece? —propone Darien, ocultando su pesar por ese tema.

—No creo, deberíamos hablar sobre que pasará con nosotros después, al menos al tener las cosas claras será un poco menos difícil todo lo que se viene —contesta Serena, con seriedad.

—Creo que tienes razón —afirma el pelinegro—, si quieres nos levantamos y conversamos en el sofá —propone.

—Me parece buena idea —responde Serena, cordialmente.

—Será necesario un café al menos para mi, ¿También quieres uno? —ofrece Darien mientras busca su ropa para vestirse e ir a la cocina.

—Bueno —agradece Serena, la cual también busca sus prendas para salir de la cama.

Ya los dos vestidos de forma improvisada y con el café servido en la mesa de centro, Serena espera pacientemente el momento en que Darien se siente a su lado, si bien los dos están tranquilos y predispuestos a hablar un tema tan incómodo como el que se hablará, queda la tranquilidad de que al menos pueden entablar el tema como dos personas maduras, que se han jurado amar a pesar de las circunstancias adversas que llaman a su alejamiento.

—Bueno, te escucho —dice Darien, con la taza de café en sus manos.

—Quisiera que buscáramos la manera de que lo que tengamos que hacer no resulte tan incómodo y triste —inicia Serena, tomando la taza restante de café.

—Lo dejo todo en tus manos, Serena, terminé por entenderte y ya no hay nada que pueda hacer para cambiar todo. Si Génesis llega a sentir que has roto el pacto probablemente cobrará venganza, no quiero ser el culpable de que tu vida corra peligro, así que será mejor que cumplas con lo que prometiste para que así tu misma no tengas que recibir el castigo de una traición —argumenta Darien, visiblemente contrariado por el asunto.

—El divorcio lo está llevando el Sr. Urogataya, dijo que si tú querías oponer resistencia deberías buscar tu propio abogado, pero imagino que no lo harás —supone Serena, confundida.

—Claro que no, no sacamos nada con alargar el asunto, asistiré a las citas que deba y firmaré lo necesario, pero tal y como tu lo hiciste con Génesis, solo haré todo esto si me prometes algo —dice Darien, llamando la atención de la, todavía su esposa, Serena.

—¿Prometerte algo? —pregunta la rubia, sin saber que podría ser.

—Si, como tú me pediste que intentara a toda costa seguir con mi vida yo quiero que tú hagas lo mismo, deberás buscar algún hombre que te respete y ame, como sea seguirás adelante con tu carrera y la terminarás tan bien como la has empezado, no quiero que caigas, no podría vivir pensando en que estás mal, quiero al menos saber que tu sonrisa no desaparecerá por mi ausencia —pide Darien, tiernamente.

—Me pides algo muy difícil, no se si pueda lograrlo —confiesa Serena, triste.

—Es lo mismo que tú me pediste a mí, ahora ves que cuesta, ¿cierto? —replica el pelinegro, igualmente triste que su esposa.

—Al menos podríamos vernos de vez en cuando, ¿No crees?, intentar aunque sea tener una relación de amigos, por que te confieso que no me resigno al tener que alejarme de ti para siempre —confidencia Serena, en un acto de sinceridad.

—¿Crees que podría verte una noche, juntarnos en algún lugar mientras vas en compañía de una nueva pareja? —cuestiona Darien, dolido.

—Disculpa, he dicho una tontería —explica Serena, avergonzada—, pero es que de verdad no me imagino el vivir sin verte otra vez —expone una vez más.

—Te entiendo, pero tal vez no sea lo mejor —dice Darien, seriamente.

—Y si… —pausa Serena mientras bebe un sorbo de café—. ¿Nos vemos a escondidas?, sería como revivir nuestra antigua leyenda de complicidad, no te digo que mantengamos una relación de amantes, pero al menos si tener la posibilidad de vernos cada cierto tiempo, para así saber que es de tu vida mientras yo te cuento el como ha ido la mía, ¿Es una idea muy descabellada? —pregunta Serena, tiernamente.

—Quizás lo sea, pero creo que si es la única forma de verte aunque sea solo algunos minutos, podría ser… —confirma Darien, con una sonrisa.

—Te pido perdón por esta serie de contradicciones, el venir hasta acá para decirte que nos separaremos y a la vez pedirte vernos a escondidas, no se que me pasa —dice Serena, con tono avergonzado.

—Tranquila, comprendo lo que sientes, después de haber leído aquellas cosas es difícil resignarse a una separación completa —contesta Darien, coincidiendo con el sentir de Serena.

—¿Crees que solo quiero verte por nostalgia del pasado? —cuestiona desilusionada, Serena.

—Quizás lo sea —responde con seguridad, Darien—, es decir, presumo que hace días estuviste planeando todas tus ideas y te mostraste muy frívola conmigo, no creas que quiero juzgarte o algo parecido, solo que si te encuentras nostálgica es algo que podría comprender —explica.

—Claro, lo que digas —contesta con resignación, Serena.

—Disculpa si te ha caído mal el comentario, solo que… —dice Darien, interrumpido por su esposa.

—No te preocupes, Darien, después de todos tienes derecho a pensar que solo vine hasta acá por que si, que me acosté contigo y paso la noche a tu lado solo por nostalgia —responde con agresividad dolida, Serena.

—No te pongas así, por favor —pide Darien, entendiendo la postura agresiva de su mujer.

—Sino quieres que me ponga así entonces me gustaría que entendieras que es lo que realmente siento —exclama Serena, levantando el tono de voz—, que me duele pensar que no podría volver a verte, que me aterra la idea de tener que vivir sola, que por más que quiera pensar que serás feliz al lado de otra persona los celos me carcomen por completo solo al imaginarlo, ¡Disculpa mi egoísmo!, se que no tienes culpa de lo que yo misma te ofrecí, pero después de volver a sentirte tan cerca de mí me resulta simplemente imposible saber que tendré que dejarte ir —confiesa Serena, notoriamente emocionada.

—Mi amor, sabes que te entiendo más que nadie —señala Darien, acercándose tiernamente hacia la rubia—, pero tal y como tú pensaste en mí para concretar ese pacto ahora yo pienso lo que a ti te podría pasar, no creo que Génesis soporte otra de "tus insolencias", ahora estás en peligro, pero aún así he prometido seguir cuidándote de alguna forma pase lo que pase, la verdad es que yo no logro imaginar de lo que sería mi vida sin tu presencia, pero ahora hay poderes más grandes que nosotros observando con recelo si aquel pacto es cumplido, hasta que no encontremos la forma de vencerlo será mejor obedecer a lo que prometiste, es lo más seguro para ti, más ahora que no puedes convertirte en Sailor Moon y te encuentras más vulnerable. Debemos pensar con la cabeza de ahora en adelante, creo que después de esta noche no habrán espacios para dejarse caer ante la melancolía del recuerdo, tendremos que buscar las fuerzas para seguir adelante —explica Darien, dolido pero lleno de convicción en sus palabras.

—Tienes razón, debo asumir el camino que yo misma firmé, costará mucho seguir con ánimos para enfrentar las cosas, pero tendré que hacerme la idea de que todo es para mejor —concuerda Serena, más tranquila.

—Creo que lo mejor será que vayamos a descansar, ¿Te parece? —propone Darien, tomando el último sorbo de su café.

—En realidad me gustaría dejar claro que haremos de hoy en adelante —señala Serena, con urgencia.

—¿Cómo qué, específicamente? —pregunta Darien, manteniendo la seriedad.

—Vendré a buscar las cosas que me quedan aún aquí, no quiero que quede algo que te pueda traer recuerdos y por ende tristeza, haremos que mi paso por este departamento desaparezca por completo para que así retomes la vida que tenías antes, tendrás más espacio para tus cosas, tus libros y documentos, podrás enfocarte bien en lo que queda de tu carrera y en el desarrollo de tu trabajo, Yo intentaré retomar nuevamente mis estudios y para eso necesito todos mis libros y cuadernos, además de que necesito llevar más ropa ya que no puedo seguir buscando la forma de arreglármelas con lo poco que me llevé —explica Serena, tratando de poseer algo de frialdad.

—¿Cómo estás con el asunto del dinero? —pregunta interesado y preocupado, Darien.

—No es algo que te tenga que preocupar —desestima Serena, por no querer incomodar.

—Serena, se que tus padres han ahorrado todo el dinero que les quedaba para la educación de Sammy, que también arreglaron su casa y compraron varias cosas, entre ellas la casa en la playa, se que no están en posición de seguir manteniéndote como lo hacían antes, déjame seguir viendo esos asuntos, sabes que no me importa el dinero y que tengo la opción de poder ayudarte —dice muy serio, Darien.

—No, no puedo permitirlo —asegura Serena, tajantemente.

—Elige, aceptas mi ayuda por las buenas o hablaré con el Sr. Urogataya y le pediré que dentro del divorcio me demande tu mantención —propone Darien si más alternativas, dejando sin palabras a su esposa.

—¿Crees que es justo que yo me gaste tu dinero?, no, Darien, ese dinero te lo has ganado y lo otro es lo que dejaron tus padres para ti, no es justo que yo… —intenta explicar Serena, siendo interrumpida.

—Elige —dice cortante, su marido.

—No —responde seria, Serena.

—Hazlo —ordena Darien, una vez más.

—No, no lo haré —reafirma Serena.

—Bien, entonces será por las malas, cuando tenga que firmar alguno de los papeles de divorcio le diré al Sr. Urogataya que… —dice Darien, pero al sentirse interrumpido se detiene.

—¡Está bien!, solo un préstamo, te lo devolveré cuando pueda, es más, no quiero que me pases ese dinero mano a mano, será un préstamo legal, con plazos y obligaciones —exclama orgullosa y un poco altanera, Serena.

—Como quieras, pero será lo suficiente para que puedas mantenerte por ti misma, quizás buscar tu propio departamento, comprar un automóvil… —dice Darien, acallado por la respuesta de Serena.

—¿Automóvil?, eso ya es un lujo, con tener lo necesario como para no seguir importunando o abusando de la buena voluntad de Haruka y Michiru es más que suficiente, no aceptaré ni más ni menos —señala Serena, firme en su postura.

—¿Y los pagos de la universidad? —cuestiona Darien.

—Bueno, tendré que buscar empleo y poder pagarlos, no soy inútil, Darien, le puedo pedir a papá que me busque alguna vacante para trabajar en la revista donde él lo hace, me las arreglaré, tranquilo —pide y explica Serena, más flexible en sus palabras.

—Está bien, después veremos como se da ese asunto —contesta Darien, saliendo un poco de su seriedad.

—¿Qué harás tú? —pregunta Serena, interesada en esto.

—Supongo que seguiré trabajando con el Doctor Hideki aunque estoy pensando seriamente en abandonar ese puesto, buscar otro trabajo o esperar para sacar mi posgrado, no lo tengo claro aún —contesta Darien.

—¿Abandonar ese puesto? —cuestiona Serena.

—Si, no puedo olvidar que parte del meollo de todo el asunto partió desde que acepté esa oferta de trabajo —responde Darien, objetivamente.

—Si lo haces pensando en lo que pasó no sacarás nada, sabes que la oportunidad es buena y podría posicionarte como uno de los más reconocidos doctores del País —comenta Serena, apaciblemente.

—Quizás tengas razón, creo entonces que veré como se dan las cosas en ese aspecto. Lo único que tengo por hecho es que quiero terminar mi posgrado, será difícil tener que trabajar y estudiar al mismo tiempo, pero creo que con todo el tiempo a solas que tendré la mejor compañía, nuevamente, serán mis libros —contesta Darien, produciéndole algún grado de culpabilidad a su esposa.

—También preocúpate de tu vida social, tener amigos con los cuales pasar algún momento es importante, no te resignes a la soledad —aconseja Serena, con cariño.

—Por ahora creo que "soledad" es lo que más necesito, sabes que soy capaz de soportarla, así también podré dedicar el máximo a mis asuntos, aunque también entiendo que digas que tener amigos con los cuales charlar es necesario —concluye con una sonrisa, Darien.

—Claro que lo es, así que prométeme que lo harás… tienes a Andrew, Lita también se ha hecho una muy buena amiga personal para ti, también tienes tus compañeros de universidad y de… —"Trabajo" era lo que proseguía, pero Serena recuerda que su principal compañera de trabajo es Tetsuya, hija del doctor Hideki y quien guardaba una antigua atracción hacia el pelinegro, el mismo que entiende la inconclusa frase de su esposa y aborda el tema sin mayor tapujo.

—Ese es también uno de los motivos por los cuales quiero renunciar a ese empleo —comenta Darien, dejando boquiabierta a Serena por su plena capacidad para comprender, incluso sus silencios.

—Ni hablemos de ella, no tiene caso, lo que ocurrió ya quedó en el pasado y si quieres tener algo con Tetsuya ya no es un tema en el cual pueda meterme —dice Serena, comiéndose los celos con dificultad.

—No quiero tenerlo, lo sabes —le responde Darien, seguro.

—Además piensa que si renuncias el Doctor Hideki podría molestarse mucho contigo, no podemos olvidar que sus influencias son las necesarias tanto como para darte buena fama como mala, ten cuidado con eso —señala Serena, intentando desviar el tópico de Tetsuya.

—No lo había pensado así —reflexiona Darien, contrariado—, él es un hombre muy caprichoso y le gusta la idea de tener lo que quiere, si llego a "desafiarlo" probablemente no sería bueno para mi carrera, pero no es posible que lo deje hacer de mi vida lo que él quiera —concluye.

—Ese orgullo no te llevará a nada bueno en tu carrera, sabes que el círculo de médicos es muy cerrado, que una vacante tan rápida como la que se te dio a ti es muy difícil de encontrar, mejor mira el lado positivo de todo esto, trabajas para un hombre que te tiene mucho cariño, que estás consolidando una muy buena base para tu carrera y que eso te llevará al éxito de la misma —expone Serena, preocupada por el bienestar profesional de su marido.

—Gracias —dice el pelinegro, contento al ver que Serena ha resultado más objetiva que el.

—No tienes que agradecérmelo, he visto por años cuanto te has esforzado en tus estudios, mereces la oportunidad de tener una buena posición en tu rama y ganar aquel lugar que te pertenece —contesta Serena, con una sonrisa en sus labios.

—Por cierto, sobre el tema de tus cosas que aún hay acá —señala Darien, cambiando el tema—, me gustaría que al menos me dejaras algo, ¿Me darías ese regalo? —pregunta tímido y juguetón.

—Dime —le responde su esposa.

—Tu uniforme de escuela. Lo dejaré en mi armario y cuando lo vea podré recordar a través de este aquellos lindísimos años de noviazgo entre los dos —responde Darien, enternecido al recordar aquella época.

—Está bien, quédate con el uniforme, pero no lo uses, probablemente no es tu talla —bromea Serena, sacándole una risa a su marido.

—Pero me vería lindo en el, ¿O no? —continua el jugueteo, Darien.

—Te quedaría un poquito apretado —contesta Serena, entre risas.

—Señorita, no pregunté si me quedará apretado o no, solo pregunté si me vería lindo —reclama Darien, dándole un abrazo infantilmente asfixiante a su esposa.

—Eres tan vanidoso, ¿Cómo te vas a ver bien en un uniforme de secundaria?, ¡Y de mujer!, estás loco —responde Serena, mientras se ríe con mayor fuerza.

—¡Si, si, si!, estoy loco y pienso que me vería "hermosa" en aquel uniforme, ¿Algún problema? —cuestiona Darien, manteniendo aquel juego con su mujer.

—Se burlarán de ti —le dice Serena, graciosamente seria.

—¿Y quién dijo que me lo pondría para salir?, lo usaré acá en casa, después me maquillaré y me veré lindísima, cualquier chico querrá pedirme una cita —dice Darien a tono sarcástico ante la inverosímil idea.

—Extrañaré esto —dice Serena, viéndose entre los brazos de su esposo, jugando a aquellas cosas que solo ellos saben comprender.

—Yo también —comenta Darien, deteniendo las risas para entrar nuevamente al romanticismo.

—Ahora si quiero que vayamos a la cama, pero… —dice Serena, pausándose a si misma.

—¿Pero qué? —pregunta Darien, confundido.

—Pero no iremos a dormir —asegura sensualmente, Serena.

—Entonces creo que fue buena idea tomar café —responde Darien, dándole a su esposa el primer beso de los que vendrán.

—Además que ese uniforme lo usaré de nuevo, ahora —asegura Serena, con lasciva mirada.

—Interesante propuesta —le responde Darien, dejando que la lujuria nuevamente recorra su cuerpo.

—Pero para esto será obligación que me ayudes a ponérmelo, ya después tendrás que hacer lo contrario —señala Serena, poniéndose de pie—, ¿Vamos? —invita a su esposo, dándole la mano para levantarse del sofá.

—Lo que tú desees —responde Darien, con una cómplice sonrisa en sus labios.

La noche aún es joven, la llama de la pasión aún no se extingue y esta arderá por mucho más tiempo en aquella habitación para así extender el dicho adiós de esta pareja, donde hay espacio para el romanticismo, el recuerdo, la ternura y la lujuria esperada para dos amantes como ellos lo son.
Con juegos de pasión Darien y Serena se aproximan a un nuevo acto de intimidad, después de todos sus altos y bajos un momento de picardía podría darles más tranquilidad y aproximación, ya que esta noche no hay espacio para el llanto, tampoco el miedo ni la incertidumbre, solo hay espacio para dos almas y cuerpos deseosos por poseerse sin límite alguno.

Roces, murmullos, caricias, besos y complicidad, lo perfecto y necesario para hacer de esta noche una inmortal, una que se grave en las memorias de ambos para así poder seguir con los días que vendrán.


• Adoore: Hola! Bueno, lemon ya está dado, espero que haya sido de tu agrado, sobre la demora pues lo siento mucho, no me gusta atrasarme tanto pero la vida fuera de estas líneas me exige atención u.u que estés muy bien, un abrazo!

paolac78: Hola, Paola, ya todo saldrá bien para nuestra querida pareja, cada vez falta menos! Jijiji, espero que te haya gustado el capítulo, besos!

chibi-rukiacherry92: Jajaja, me alegro que no hayas hecho trampa =P por otra parte que bueno que te hayan gustado todas las explicaciones sobre el milenio de plata, los enemigos, etc. Se viene un gran tema con ellos, y sobre las leyendas del conejo de la luna, bueno, era para compartir un poco sobre lo que me basé para hacer la actitud de Serena.
Espero que este capítulo haya valido la pena la espera y lectura, cuídate mucho! Abrazos!

• srnkiki: Mi namber wan, cuantas ganas tendrá de pegarme un par de charchazos por la demora xD jajaja, pero la verdad es que ufff, pasé de todo, incluida la caña, jajaja, pero se me vino complicado Sedtiembre, perdón, Septiembre y me demoré muchísimo.

Bueno, este capítulo no es tan largo como el anterior (creo que deben ser 5.000 palabras menos, aprox.), pero de todas formas tampoco es corto, jijiji.

Lo otro es que si, por miedo Darien dejará que el trato se concrete, ya que queda explicado que ahora teme por Serena, pero algo pasará que dejará absueltos de este pacto a los dos, ¿Qué será?, mmmm, lo sé pero no lo diré :P
Sobre lo de las hermanas, claro, una lástima, pero se vendrá algo interesante con ellas, sobre diamante habrá que ver, posiblemente quede algo de luz en si mismo o quizás todo lo contrario, depende como se vayan dando las cosas en mi cabecita.

Lo de los pergaminos, bueno, ese dato de la estadía de Endymion en la habitación de Serena solo fue un adelanto para este capítulo, el cual hice de solo Darien y Serena pensando en dos personitas, Lita Japón y usted, quienes tanto disfrutan de esos capítulos centrados.

Ahora si, mi namber wan, nuevamente me extraña araña que hayas creído que no utilizaría los pergaminos "a mi favor", jajaja, ¡claro que si lo haría!, pero creí que sería más apropiado presentarlo para este capítulo, así podría detallarlos a mi gusto y darles el contexto que quería y por otra parte, lo de "dentro de un par de meses cumpliré veintiún años" es más que claro, cuando leas "feliz cumpleaños", sabrás que se viene el tan ansiado momento.

Lo del lemon, si, pude haberlo hecho en el contexto de Darien y Serena en el depto, pero me reservo ese lemon para la reconciliación, a cambio de eso doy el "lemon leyenda", espero que te haya gustado.

Y finalmente sobre la parte personal, aquí va de todo un poco, los próximos capítulos serán un poco más mixtos ya que comienza el desarrollo del enemigo, pero obviamente podremos tener algún descanso entre aquello.

¿Cómo lo pasó pa'l 18?, yo me fui a bailar unas cuecas a la peña de Nano Parra y tuve asado de dos días en mi casa, terremotos grado 50 por 3 días, no se como quedé viva xD es que ese pipeño con helado y granadina se ganan toda mi devoción, jajaja.

Un mega abrazo mi namber wan! Espero su review como siempre, cuídate!

sailor mercuri o neptune: Ya pronto, ya pronto, paciencia, que ya se viene la reconciliación, jejeje, espero que te haya gustado el lemon y su contexto, un calmante ante la espera del momento que todas queremos, cuídate, un beso!

Misc2010: No te preocupes, cuando puedas dejar el review yo feliz por leerlo, gracias por tus palabras y ánimos. El capítulo nuevo no llegó tan rápido pero espero que la espera haya valido, beshos! Cuídate y que estés muy bien!

MartithaJimenez: Hola, Martitha, me alegra leer que soy una de tus escritoras favoritas (T_T), gracias por eso.

Sobre lo de Serena, bueno, no la culpemos, actuó por amor aunque si, fue arrebatado y testarudo, pero lo hizo pensando en un bien mayor, ahora sobre que ocurrirá con el pacto se verá más adelante, si se rompe o se mantiene de alguna forma lo veremos en los próximos capítulos.

Que bueno que te hayan gustado los pergaminos, pueden ser algo tediosos de leer pero siento que valen la pena, los escribo con mucho cariño y dedicación, para que así sea del gusto de todas.

Sobre lo de las sailors quizás veremos ese poder desarrollado más adelante (probablemente en el final de la trilogía), no lo sé muy bien, veré que sale de mi imaginación para esas alturas, sobre Darien y Serena se vienen momentos cargados de emotividad, falta poco para ello, pero aún falta… y bueno, tomando en consideración tu opinión creo que lo más justo fue hacer ese lemon "más ajeno y lejano al presente", ya que el lemon que quiero planear bien será visto para la reconciliación de DyS.

Y me alegro que hayas visto esos mangas, Earth wind es muy bonito, mi favorito de hecho y si, la historia es "muy Serena", jajaja

El oneshot viene, espero que pronto, ojalá mi agenda se vuelva más flexible y así pueda aportar con mi parte para este.

Muchos besos, cuídate, Martitha, que estés bien!

• LUNA: Hermoso?, Gracias! *-* ojalá pienses lo mismo de este capítulo.

Jajaja, lo de Black moon ya se sabrá, ahora me dedicaré a escudriñar en mi imaginación para ver que hay con eso, ya que por ahora me mentalicé plenamente en Darien y Serena.

Sobre lo del milenio de plata nació por mi necesidad de querer haber sabido más sobre este en el anime, creo que faltó mucho por explotar ahí, pero a falta de historia ahí para eso está fanfiction, jajaja, así que feliz por saber que te ha gustado eso y de alguna manera has podido unirlo a lo que es la historia original, es la idea principal ^^
Muchos abrazos para ti también, que estés súper!

• BERE: Que gusto poder al fin poder responderte un review, aún me encuentro emocionada por tu e-mail, preocupándote por mi estado, si es que estaba enferma o algo así ya que suelo demorarme cuando lo estoy, fue muy atento de tu parte, una vez más te lo agradezco.

Pero como, Bere!, hiciste justamente lo que pedí que no hicieran!, jajaja, pero te entiendo, yo también soy ansiosa y la verdad es que también lo hubiera hecho en tu posición. Sobre lo de Haruka… mmm… no te diré nada (puede ser una pista para quienes lean esta privada conversación entre las dos xD), ahora lo de Serena embarazada, no, eso se verá en el fin de la trilogía ^^
Que lindo que el dato rosa te trajera recuerdos (No nos sintamos viejas por recordar cuando éramos AÚN MÁS jóvenes xD)

GRACIAS POR LAS MAYÚSCULAS, jejeje, muy lindo tu primer review, esperando que no sea el último, bueno?, un abrazo, cuídate!

• UsakoChiba: Jajaja, Hola, el review tuyo ya fue respondido por e-mail pero no quedas fuera de los saludos de acá, sobre el asunto de las faltas de ortografía culpo al teclado, ya que si hay algo en mi demasiado bueno es mi ortografía (exceptuando un poco acá en las respuestas ya que escribo más relajada) jejeje, y lo del otro tema, bueno, no era plagio ni nada, era yo hace aprox. Un año atrás, cuando no tenía ni la menor idea sobre como escribir fanfics, la gracia es que he ido mejorando con el tiempo y ahora presento un trabajo más limpio, pero aún con todos aquellos errores muchas lectoras me han seguido desde mi primer fic hasta acá, algo que ha sido muy importante para mi ya que me ha ayudado a superar mis propios límites.

Espero que ya estés más relajada con el asunto de la tesis y hayas tenido el tiempo para poder disfrutar este capítulo, cuídate mucho, beso!

• vivisp: Gracias por el review, que bueno que te haya gustado el capítulo, sobre lo de diamante veremos que pasa, aún queda algo de obsesión por Serena así que algo de ahí saldrá, sobre lo del pacto también ha traído repercusiones pero todo se arreglará más adelante, ya no falta mucho. Un abrazo! Cuídate y que estés súper bien ^^

• gigichiba: Satisfecha con el lemon? Espero que si =D lo del correo, pues si te fijas verás que no quedó, agrégame directamente si quieres, no tengo ningún problema.
Besitos! Espero que podamos charlar de forma directa cuando quieras, abrazo!

JanellaBround: No te preocupes, se que dejas review cuando puedes y lo valoro mucho.
Lo de los reyes fue básicamente para proteger su mundo, si bien, obviamente simpatizan con su presente, sus responsabilidades y obligaciones los llevaron a tomar esa decisión.
Me alegra mucho saber que te gustan los datos rosas, la verdad es que si, para escribir me preocupo al investigar mucho y así hacer una historia contundente, lo más cercano a lo que Sensei Naoko hubiera pensado posible =)
Y si, el pacto que hizo Serena complica las cosas, pero saldrán adelante después, ya vendrá.
Y claro, soy de Chile, a una cordillera de distancia, un abrazo desde la capital, Santiago, hacia donde sea que estés en el País vecino y hermano.
Espero que estés muy bien, cuídate mucho y éxito, nos estamos leyendo!

• increible: eres demelphy, cierto?, bueno, no estoy segura, pero gracias por el review!
Espero que este nuevo capítulo haya sido de tu agrado, Bunny y Armando en su lado más romántico (me causa gracia escribir esos nombres, es extraño para mi xD aunque debo reconocer que me encantó el nombre de Mamoru en España, "Armando Chiba", muy sexy), y sobre el lemon, que tal? Espero que te haya gustado.
Saludos desde tierras lejanas, que estés bien, besos!

• Lexie: Mi querida Lexie, cuanto se te ha extrañado por estos lugares, espero que estés mejor al momento de leer esto, sino te he respondido el e-mail es básicamente por cosa de tiempo, pero créeme que lo leí y agradezco mucho el mismo.
Te enviaré mi respuesta más extensa del review por e-mail, ya que ahí me hablaste más sobre los puntos que me gustaría responderte, por acá te dejo mis saludos, un gran abrazo y como siempre mi agradecimiento por tus palabras, ánimos y apoyo.
Cuídate linda! Xoxo xoxo xoxo xoxo!

smfanatic: Hola, Amix!, que tal?, espero que bien, me alegro al saber que piensas que la historia se pone cada vez mejor, haré todo lo posible para que no decaiga.

Felicitaciones por haber leído todo sin saltarte al final, jejej y bueno, acá el lemon, espero que te haya gustado.
Sobre como se romperá el pacto (en el caso que así sea) no tendrá pista alguna hasta que suceda, ya que será un hecho que mantendré en secreto hasta que llegue el momento de revelarlo. Jijij
sobre los mangas búscalos en sailormoon . biz ahí están los tres y en muy buena calidad.
espero que hayas tenido unas felices fiestas, abrazos, cuídate muuucho!

usako tsukino de chiba: Hola, compatriota, bueno, sobre la caña debo decir que fue una muy buena, casi invisible, creo… jajaja, asi que bueno, pasado esto ya retomé energías para seguir en camino hacia la reconciliación de DyS
Bailé hartas cuecas (no se si muy buenas, pero bailé), me faltaron más empanadas ¬_¬ pero a cambio de eso en mi hígado hubo un terremoto inmenso, jajaja, no llegué al marepoto eso si xD jajaja, un abrazo!

• Paola: De nada, de nada, de nada ojalá te haya gustado el nuevo capítulo, un gran abrazo para ti!

• Pame22: Eterna mi deuda contigo, mil veces ingrata, discúlpame mucho por favor!
bueno, sobre lo de Serena era de esperar que a alguien no le gustara xD pero necesito de ese pase para entrar con lo del enemigo, de otra forma no me gustaba.
sobre la extensión del cap. Si, uno de los más largos xD este se le acerca un poco, pero creo que pasará más rápido ya que es netamente romance.
un gran abrazo, espero que tu faceta de escritora vaya prosperando día a día, cuídate mucho y gracias por estar siempre aquí dejándome tu review!

luselene: Es verdad, a veces el querer ver bien a quien amas te lleva a la tristeza, es difícil desprenderse de pensar en uno mismo y resignarse al dolor, pero siempre hay formas de buscar una salida que deje contentos a todos.
"A esa luna, cada noche nos ilumina con su hermosa luz, pero también tiene una lado muy oscuro.", es exactamente lo que pensé al momento de desarrollar la idea del lado oscuro de la luna, me encantó leer esa frase en tu review.
Sobre el recuerdo que te pudo haber traído el título solo espero que no sea uno doloroso =) sino que todo lo contrario.
Espero que hayas disfrutado la nueva entrega, gracias por pasar, un abrazo!

• Alinitouille: Que rico que te gustaran los pergaminos, espero que también te gustaran los de hoy y todo lo que los acompañó, jejeje, besos!

• Sandra: Hola!, Muchas gracias por el review, "se hace lo que se puede" por estos lugares, quedo satisfecha al saber que te ha parecido una muy buena historia.
Cuídate mucho, estamos hablando por MSN cuando puedas, que estés bien y gracias por el review!

Princess Mko: Siempre agradecida de que te tomes el tiempo para dejar review, espero que te hayan gustado los pergaminos mostrados hoy, fueron escritos con mucho cariño, un abrazo grande para ti!

Sensmoi: Hola! Génesis, es mala pero buena xD después si que será mala… pero onda MALA con ganas, jajaja
El futuro ahora ya no tiene nada que ver con el presente, así que será labor de esa era mantener las cosas bien.
Y lo de Serena, bueno, actuó por amor puro, pero poco a poco comenzará a poner en la balanza todas las cosas, hasta el punto de entender que lo mejor será quedarse con Darien, aunque como te dije por MSN, el castigó mucho a la pobre así que aquí está su castigo (léase y escúchese un sonido de látigo después de eso), jajaja, pero sin látigo para el lemon, no hay de esas prácticas entre ellos aún… jajaja
Ha sido un gusto conocerte por MSN y hablar, espero volver a verte uno de estos días para que sigamos hablando de la vida, un abrazo grande! Besos!

LITA JAPON: Mi preciosa Poly Poly, mi lectora exclusiva, la que se lleva la primicia de los capítulos y lee fragmentos días antes, jajaja, como en este que te llevaste la lectura del lemon antes que nadie, eso te pasa por hacer que te quiera tanto!
Nuestro fic, lo tengo pendiente, mucho, mucho, mucho, pero sabes que he estado escasa de tiempo y no he podido, pero ya voy creando otras ideas que discutiré contigo para ver si te gustan ^^
Sobre el cap, bueno, cuesta responderle a la niñita que ya se sabe la trilogía completa, jajaja, pero bueno, lo del pacto de Génesis para mi es necesario, así puedo dar pié al momento en que reaparezca en enemigo, sobre Darien y Serena, queda claro que las cosas mejorarán, mientras que Diamante tendrá una breve aparición en aquel romance.

Cumplí con el lemon así que no me puedes regañar, leru, leru, leru, jajaja
Un mega híper ultra abrazo mi Poly Poly, nuevamente gracias por haberme hecho sonar el celular, ahora está comiendo (cargándose xD), el pobre tenía hambre =( jajaja, ya que andaba escondido en algún rincón recóndito de mi habitación, jajaja
Te quiero mucho!, y ya sabes, a seguir con ánimos hacia delante que para atrás no sirve! Ya verás que todo se pondrá mejor cada día, un beso!

• Midwiccagirl: Hola! Gracias por tu review desde R. Dominicana :D Así que en dos semanas leíste mis fics, wow, muy rápido, sinónimo de que te gustó, algo que por ende me gusta a mi ^^
Ojalá retransmitieran SM allá, verlo en TV nuevamente es nostálgico, pero vale igual verlo en la computadora, yo hice lo mismo y lo hago frecuentemente para poder desarrollar la historia, especialmente verlo en Japonés (es sencillamente hermoso).
Sobre lo del manga debo reconocer que he absorbido más su contenido debido a lo que leo aparte, ya que en si el manga lo he revisado completo pero no a detalle, pero aprecié las personalidades de los personajes y quise mantenerlo acá como te diste cuenta =)
espero volver a verte y seguir compartiendo contigo, un abrazo!

Y llegué al final, hago el recuento de los rw…
¡28!, la mayor cantidad que he tenido en un capítulo… ¡muchísimas gracias!
La opinión de ustedes es vital para seguir con la historia, ya que la creo pensando en cada una de nosotras para que así todas disfrutemos ^^
Ojalá más lectores se sumen para que así todos compartamos, tanto de la historia, como datos sobre SM y alguna experiencia personal quizás, siempre es lindo compartir ^^
Gracias a TODAS quienes se tomaron el tiempo de esperarme y ahora dejarán su opinión, intentaré a medida de lo posible no volver a demorarme tanto, pero es que la campanita de alerta al mundo que está fuera de mi habitación me obliga a despertar, este último mes me tocó difícil en muchos aspectos personales, por lo cual a veces tenía el tiempo de escribir pero no las ganas, por eso me abstuve un par de ocasiones, no valía la pena escribir algo sin sentirlo ya que quedaría mal.
En fin, ahora espero que mi ánimo se mantenga, o más bien mi esperanza, ya que así tendré ánimos para seguir dedicándole mis ratos libres a la historia, la cual prometo, se vendrá mejor cada día.
un gran abrazo a todas, gracias por pasar!
Nos leemos, Sayo!