Capitulo 21: Oscuridad

La mañana había comenzado como todos los días, aunque había un sentimiento de preocupación en Allen.

-¿te pasa algo?- preguntó Mana.

- no…- sonriendo.

Mana se fue antes que Allen pues se le había hecho un poco tarde, mientras Allen lavaba los platos, la taza donde Mana siempre tomaba su café y demás, cayó al piso y se partió, afortunadamente no se rompió. De nuevo ese mal resentimiento llego a ella.

En la escuela, Lenalee y Lavi la notaron un poco preocupada.

-¿algo te preocupa Allen-chan?

- es que desde esta mañana tengo un mal presentimiento, además la taza donde Mana…- miro la mesa donde estaban almorzando.

- cuando eso me pasa, mis gorrito para dormir se pega a mi cabeza- dijo con intención de hacer reír a Allen- y… no puedo quitarme las orejas de conejo- rio.

-…..- silencio de parte de Allen y Lenalee.

- lo siento, mal chiste.

En las siguientes clases Allen estuvo muy distraída, cosa que noto Lenalee, en la clase de educación física.

-¿te sientes bien Allen?- pregunto Lenalee.

- sí, ¿Por qué lo preguntas?

- te veo algo pálida.

- no te preocupes- sonriendo.

Cuando estaban corriendo, el aire se le fue a Allen provocándole un mareo.

-Allen ¿estás bien?- acercándose.

- si…- sentándose.

Lenalee la llevo la enfermería, después de un rato Allen regresaba a su salón cuando vio a Kanda.

-Kanda… aun es hora de clases ¿A dónde vas?

- Moyashi.

- Yu espérame yo también voy- grito Lavi corriendo.

- Lavi…

- hola Allen- sonriendo.

- ¿Qué pasa?

- es que vamos con Yu al hos….- interrumpido por Kanda.

- cállate idiota, muévete.

- ¡me dolió Yu-chan!- haciendo un puchero- nos vemos Allen.

Después de clase, Allen llego a casa donde estaban Lavi y Maya esperándola.

-Allen… perdona por entrar así a tu casa pero hay algo que debemos decirte.

- ¿Qué pasa?

- tu padre nos dio las llaves… pero...- miro el piso.

- ¿Qué pasa con Mana?

- Allen-chan, esta mañana hubo un accidente y…- suspiro- Mana estuvo entre los heridos además de que… su enfermedad empeoro las cosas.

- Kanda nos pidió que no te dijéramos nada pero no podemos ocultarte algo así.

- ¿es una broma verdad?

- Allen-chan…- acercándose a ella.

- ¡nada pudo haberle pasado nada a Mana!

Allen salió de la casa, como Lavi lo pensó se dirigía al hospital pero alguien la detuvo a unos pasos de la casa.

-Moyashi.

- hazte a un lado Kanda, Mana… Mana esta…

- ya lo sé- dijo secamente.

- ¿por qué no me dijiste nada?- molesta.

- Mana… dijo que no deseaba que te pusieras así Allen.

- ¿tu también lo sabías Lavi?

- no, Yu me lo dijo.

- ahora está en una cirugía.

- Allen, iremos después juntos- sonriendo- por ahora… solo tranquilízate.

- ¿Cómo quieres que me tranquilice? Si Mana esta…-por alguna razón Allen se desvaneció.

-¿Qué hiciste Yu?- preocupado.

- solo dormida un poco…

- Yu-chan…

- regresare al hospital, no dejen que la Moyashi vaya. Por lo menos en unas horas más.

- de acuerdo…- cargando a Allen.

Más tarde Allen abrió los ojos, Tim estaba echado a su lado mirándola mientras movía su colita.

-Allen- sonriendo- pensé que dormirías un poco más.

- Yu exagero un poco- rascando su cabeza.

- supongo que seguirán sin dejarme ir con Mana.

- no… de hecho vamos ahora, Yu llamo y dijo que la operación había terminado, aunque Mana despertara en unas horas.

En el hospital.

-¿Cómo esta Mana?- pregunto Allen.

-…..- no respondió solo se limito a cerrar los ojos.

- responde Kanda- molesta.

- Allen tranquilízate… estamos en un hospital- dijo Lavi.

Minutos después, Allen pudo entrar para ver a Mana quien dormía profundamente. Afuera de la habitación.

-¿A dónde vas Yu?

- no tardo- dirigiéndose a la salida.

A unas calles del hospital, un automóvil rojo se estacionaba cerca de la acera, Kanda se acerco y el conductor bajo de su auto.

-me sorprende que aceptaras hablar conmigo Kanda.

- solo habla- secamente.

- este no es un buen lugar- sonrió- vayamos a otro lado, sube- entrando al auto.

- tsk…- subiendo.

Llegaron a la casa de Tikky, donde una sorpresa esperaba a Kanda….

-tardaron ¿no creen?- sonriendo.

- lo siento…- quitándose el sombrero- pasa Kanda.

-…- siguiendo a Tikky.

- con que eres Kanda Yu, siempre igual ¿no?

- habla… no vine para charlar- dijo con molestia.

- y el mismo carácter- rio- no te preocupes tenemos tiempo de sobra.

- es importante Kanda- con una paleta en la mano- Allen…

- tenemos tiempo de sobra… porque no platicaremos aquí- dijo Tikky.

De un momento a otro todo se volvió oscuridad para Kanda.

Mientras tanto en el hospital, Lavi y Maya salieron para comprar algo de comer, Allen se quedo con Mana.

-¿Cuándo despertara?- le pregunto al doctor.

- en unas horas, no te preocupes- sonrió.

-…..- miro de nuevo a Mana.

- ¿Qué parentesco tienes con Mana?- acomodando unos papeles.

- soy su hija- sin dejar de mirar a Mana.

- ya veo- sonrió con malicia- te encontré….- murmuro.

- ¿dijo algo?- viendo al doctor.

- ¿eh?- sonriendo normalmente- no, hable solo- rio.

-…..- sonrió levemente.

- regreso en unos minutos.

- sí.

Allen se quedo sola con Mana, la habitación estaba muy tranquila, solo el goteo del suero podía escucharse y el reloj de pared, las cortinas corridas.

-te quitare lo más importante para ti.

Un frio inmenso lleno la habitación, además de una presencia extraña detrás de Allen.

-te dejare sola como la ultima vez… pero puedes regresar a mi lado y los dejare en paz.

Al voltear lo único que Allen pudo ver fue a una enfermera entrando a la habitación, además de que la presencia y el frio desaparecieron.

-¿estás bien?- preocupada- estas muy pálida.

- no es nada- sonrió levemente.

Maya y Lavi regresaron, cuando la hora de visita termino se fueron a la cafetería.

-perdón Maya. Lo que está pasando- miro el suelo- no dejo que abriéramos la cafetería.

- no te preocupes- sonriendo- Mana es más importante.

- Yu no ha regresado…

- ¿A dónde fue?

- no me dijo, sabes como es Yu.

- ¿lo llamaste?

- no contesta- sacando su teléfono.

- Allen… te veo un poco distraída. ¿Pasa algo?

- ¿eh?- mirando a Maya- no- sonriendo.

- Maya… es normal que Allen-chan este distraída, Mana esta en el hospital.

- Allen… será mejor que vayas a casa- sonrió- trata de descansar, le diré a Kanda que vaya.

- no es necesario… ¿Por qué no abrimos? Aunque sea solo unas horas.

- tienes razón… hace frio, seguramente algunos clientes vendrán.

Dicho y hecho, algunos clientes llegaron poniendo feliz a Maya. En la noche, Allen miraba el cielo estrellado con Tim en los escalones, fuera de la casa.

-Kanda…- mirando al japonés.

- ¿Qué?- molesto.

- Lavi y Maya… estaban preocupados por ti.

- tsk… no me interesa.

- por lo menos pudiste llamar.

- no les interesa donde o que haga, Moyashi.

- somos tus amigos- molesta.

- eso creen ustedes…

- si no lo fuéramos… no harías esas cosas por nosotros.

-….- sacando las llaves de su casa.

- ¡hazme caso! Bakanda- levantándose.

- mejor descansa Moyashi…- abriendo la puerta.

- ¡no! Hasta que me digas que… realmente nos consideras tus amigos.

- por mi puedes esperar toda tu vida- dijo molesto- no oirás de mi esas palabras.

- aunque digas eso…- mirando el suelo- se que piensas lo contrario.

- sigue soñando- entrando a su casa.

Allen siguió afuera con Tim, la brisa nocturna era tranquilizante en ese momento, mientras Kanda seguía recargado en la puerta mirando el azulejo perdido en sus pensamientos.

-solo tienes esta semana Kanda.

- ¿Qué?

- las cosas han empeorado…- seriamente.

- ¿solo una semana?- pregunto intranquila- pero… es poco tiempo.

- lo sé… pero no hay opción.

- Kanda…- lo llamo Tikky- solo tienes dos caminos… debes escoger uno- suspiro- y sabes cual es el mejor ¿no?

- tsk….- cruzándose de brazos.

- no importa si lo arruinamos- sonriendo- siempre habrá solución.

- eso espero- levantándose.

- ¿Qué decisión tomaste?- pregunto curiosa.

- no te interesa…- secamente.

- huy que genio… no entiendo porque eres tan amigo de Allen.

Tikky llevo a Kanda a su casa, pero antes de que se alejara.

-toma- lanzándole un pañuelo que tenía algo pesado dentro.

-….- mirando el pañuelo rojo.

- por si decides… terminar con esto.

- tsk…- guardando el objeto.

Saco el objeto que Tikky le había dado y observo cada detalle, debía tomar una difícil decisión… y no tenía mucho tiempo.

El domingo llego con una tarde lluviosa y para mala suerte de todos, Mana seguía durmiendo, según el doctor algo había salido mal con la anestesia pero la vida de Mana no estaba en peligro o eso esperaba.

- debo decirles algo importante acerca del estado de Mana.

- ¿es grave?- pregunto Maya.

- me temo que si, en pequeña escala pero…- miro su block.

- ¿Qué pasa con Mana?- pregunto ansioso Lavi.

- me temo que… Mana no vaya a despertar… en mucho tiempo o quizá…

El doctor no pudo seguir pues un ruido llamo su atención, frente a ellos Allen había dejado caer su mochila.

-Allen-chan- acercándose a la peliblanca.

Allen comenzó a correr hacía la salida del hospital, Lavi la siguió pero un enfermera obstruyo su paso, minutos después.

-no contesta- cerrando su celular como si hubiese hecho algo malo.

- cálmate Lavi… llamaré a Kanda.

- ¿para qué?

- quizá este con él…

- ¿y si no lo está? Allen no debía escuchar eso…- dándose topecitos en la cabeza.

- deja de hacer eso- quitándole el celular- no queremos a otro internado.

- lo siento…- sonrió levemente- es solo que estoy preocupado.

- no eres el único… llamare a Kanda- saliendo del hospital.

La lluvia comenzó a caer más fuerte, las personas corrían a buscar refugio… menos Allen que caminaba muy distraída, en un cruce no se dio cuenta de que un autobús iba pasando.

-oye…- logro detenerla antes de que pasara la calle.

- ¿eh?- viendo el autobús pasando muy cerca de ella.

- ¿en qué piensas?

- lo siento…- mirando a la persona- ¿Kanda?

- ¿quieres suicidarte? No valdría la pena que perdiéramos a una Moyashi.

- es Allen…- dijo sin ánimo.

-…- era más claro que el agua que Allen no estaba bien- Moyashi….

Allen apretó sus puños y recargo su cabeza en el pecho de Kanda, las lagrimas se fundían con el agua de la lluvia, pero las mejillas y ojos de la albina estaban rojos, además de tener la ropa completamente empapada.

En casa de Kanda, Allen estaba sentada en la alfombra de la sala y miraba la chimenea como si fuese la única cosa en el mundo, su cabello estaba mojado, pero tenía puesta una camisa de Kanda, que le quedaba demasiado grande.

-bebe esto…- dejando una taza con té delante de ella- entraras en calor.

-…..- miro la taza y después siguió viendo el fuego.

-…..- se enojo ante ese acto- Moyashi…. deja ese drama ¿quieres?

- Mana….

- ¿Qué?

- puede que Mana…- las lagrimas salieron a relucir nuevamente- no despierte.

- ¿Quién dijo eso?- sonó un poco preocupado, aunque era mucho mayor esa preocupación.

- el doctor que lo atiende.

-…- se sentó en el sofá más cercano a Allen.

El silencio se apodero de la sala por completo, el crujir de la madera consumiéndose por el fuego, lograba escucharse a la perfección.

-puedo alejarte de ese dolor…- murmuro Kanda.

- ¿eh?- mirando al japonés.

Kanda se acerco a Allen dejando muy poca distancia entre los dos.

-¿K-Kanda?

- Allen…- se gano una mirada de sorpresa por parte de la peliblanca.

Kanda puso sus manos en los hombros de Allen y la recostó en la alfombra.

-¿Kanda?

-…..- no quitaba su rostro de serenidad.

En la mano derecha de Kanda, una especie de daga plateada con un zafiro y un rubí en el mago negro.

-¿Qué haces Kanda?- nerviosa.

- dije que te ayudaría a olvidar ese dolor- seriamente.

- ¿Qué?

Kanda tomo firmemente la daga, Allen no podía moverse por lo que solo cerró los ojos con fuerza, segundos después…

-Kanda…

-…..- su flequillo tapaba sus ojos.

La daga estaba a un lado de la mejilla de Allen, la cual recibió un pequeño rasguño, Kanda se alejo de la peliblanca y se recargo en el sofá.

-¿Qué pasa Kanda?- preocupada.

- Moyashi…

- ¿Por qué hiciste eso?- aun temblaba por el temor.

- es una solución…

- ¿un solución? ¿Para qué?- sonó molesta.

- para los dos…

- ¿dos?

- no lo entenderías…- sonrió de lado.

- ¿no entendería que?- acercándose al japonés.

-…..- miro los ojos platinados de Allen- es mejor si me odiaras después de esto… Moyashi.

- es Allen… Bakanda- sonrió levemente- no podría odiarte…

-….- se sorprendió ante esa respuesta.

- eres muy importante para mi…- sonriendo.

Cualquiera diría lo contrario después de lo ocurrido pero tratándose de Allen, podía ser amable con la peor persona del mundo.

-Moyashi….

- debes tener una buena razón… ¿o me equivoco? Seguramente Tikky y el Conde te dijeron algo.

- no lo entiendes…- molesto- no es tan fácil como piensas.

- ¿Qué?

- si estuvieras en mi lugar…- mirando la alfombra- tampoco podrías… terminar con la vida de la persona que amas. Al final siempre termina repitiéndose la historia- murmuro.

-….- esas palabras sorprendieron mucho a Allen pero…- ¡no juegues así conmigo!- molesta- no mientas de esa manera tan hipócrita- apretando sus puños- tampoco me interesa lo que te dijeron Tikky y los demás… no cuenta que juegues así con los sentimientos de las personas.

- no es mentira… Allen- dijo seriamente.

-….- miro los ojos de Kanda quien la miraba detenidamente.

- eres la persona que mas me importa…- sin dejar de verla- pero es mejor que sigas pensando que juego con tus sentimientos- levantándose- así… las cosas cambiaran.

Kanda salió de la casa, dejando sola y confundida a Allen, ¿Qué había sido todo eso? Acaso… ¿era verdad lo que había dicho Kanda sobre lo que sentía? Por su parte el japonés se alejo de ese lugar, lo había arruinado, todo por ese estúpido sentimiento que debía tener siempre hacia Allen, esa era su condena… "amar a la misma persona, verla morir y seguir esperando un final donde ambos pudieran estar juntos", cada vida en que renacía debía encontrar a Allen, tratar de cambiar la historia que se suponía debía seguir siempre, y por lo menos salvarla a ella… pero cuando tenía esa oportunidad, ese sentimiento lo traicionaba…

Allen se puso su ropa y se fue a su casa, espero unas horas a que Kanda regresara pero al parecer no lo haría… tenía muchas preguntas que hacerle, no entendía del todo lo que el japonés había dicho pero tenía claro que se relacionaba con lo que el Conde le advirtió antes de que fuera con Mana.

Pasaron tres días y Kanda seguía sin aparecer, ni siquiera Lavi sabia de él, preocupando a Maya y sobre todo a Allen, no había señales de que estuviera en su casa, incluso la puerta seguía sin llave por lo que se quedaba en las noches cuidando de la casa de Kanda.

En la escuela…

-¿de qué querías hablarme Lysander?- pregunto Allen.

- bueno es que yo…- nervioso.

- ¿Qué sucede?- sonrió.

- lo que pasa es que…- rojo como jitomate- Allen-chan… quiero decirte que… ¡me gustas mucho y quisiera que salieras conmigo!

-…..- sorprendida- Lysander….

- te gusta alguien más ¿cierto?- mirando el suelo.

- lo siento mucho…- mirando a otro lado.

- ¿de casualidad es Lavi?

- no, Lavi es como mi hermano mayor aunque algunas veces cambiamos de papel- rio.

- ¿el profesor Tikky?

- es mi pariente… tengo cariño hacia ellos dos pero… no al grado de gustarme.

- ¿Kanda?- aseguro- supuse eso desde hace tiempo.

- ¿Qué te hiso pensar eso?- sonriendo.

- ¿no te gusta Kanda?

-…..- parpadeo varias veces y luego sonrió como siempre lo hacía.

- ¿entonces quien?

- bueno…- pudo ver a una persona por encima del hombro de Lysander- ¡Kanda!

- ¿Qué?- volteando.

Por su parte Kanda siguió con su camino, tenia puesto el uniforme, Allen lo siguió y dejo solo a Lysander…

-espera Kanda…- corriendo detrás del japonés.

-….- se detuvo antes de salir del plantel.

- ¿Dónde has estado?

-…- no respondió.

- ¿Por qué no habías venido?

-…- siguió igual que antes.

- no has ido a tu casa… ¿Dónde te quedaste estos días?

-…- cerró los ojos solamente.

- ¡respóndeme!- molesta- no te quedes callado… dime algo…

- ¿es todo lo que tienes que decir?- fríamente.

- ¿eh?- sorprendida por el tono de Kanda.

- si no tienes nada más que decirme… me voy- comenzando a caminar de nuevo.

- entonces…- Kanda se detuvo- fue mentira lo que dijiste esa noche… ¿verdad?- mirando el suelo.

- no.

- pues no lo parece…

- ¿Qué quieres que haga? ¿Cómo quieres que actué?- molesto- ¿que venga y te diga lo especial que eres para mí?- mirando a Allen- no soy ese tipo de persona.

- Kanda….- viendo que la mirada del japonés era completamente diferente a la normal.

- Kanda Yu… ¿Qué le dijiste a Allen? – molesto.

- no te metas- mirando a Lysander quien sintió un gran escalofrió.

- tu no eres el Kanda que conozco… - nervioso.

- idiota…- sonrió de lado- solo me hacen perder el tiempo- retomando su camino.

- Kanda espera…

- Allen-chan no puedes salir de la escuela sin permiso- la detuvo.

- pero… lo siento Lysander- soltándose del agarre del chico- me importa más Kanda que las reglas de la escuela.

Allen siguió a Kanda.

-entiendo…- sonrió- Kanda… es…

Por un momento Allen perdió de vista a Kanda pero se encontró con Road.

-tenemos que hablar Allen- seria.

- ¿Road?- sorprendida.

- es importante.

Por el momento debía dejar de buscar a Kanda, era raro ver a Road con una expresión tan seria, debía ser algo importante y demasiado para poner así a la menor de los Noah.

continuara

pues agradezco a todos quienes leen esta locura, pero por el momento no tengo animos de hacer nada... por lo que me disculpo por no agradecer uno a uno... bueno... los veo luego... hasta luego...