-Hola Zuko- saludo algo tímidamente el moreno mientras el ex ángel lo miraba como que si no entendiera porque estaba ahí, en ese lugar o porque había vuelto.
Zuko sintió un remolino de emociones pasar dentro de él, aunque a muchas no pudo descifrarlas, pudo sentir que estaba contento con que Jet estuviera ahí, aunque su encuentro lo llenaba de dudas.
-Vino a reclamarme haberte dejado solo en el Centro comercial- Toph dijo interrumpiendo las largas y extrañas miradas que ambos se estaban lanzando, cuando la niña habló, los dos desviaron la mirada hacia ella. Zuko frunció un poco el ceño ante eso, él creyó que Jet ni siquiera se había dado cuenta de su presencia porque estaba muy ocupado con su compañera, se preguntó en que instante el moreno había desviado la mirada de ella para reconocerlo, estaba seguro de no haber visto salir a ninguno del centro comercial... bueno, tampoco había mirado atrás en el trayecto que camino hasta la mansión de Toph.
-No vine a hacer eso- reclamó Jet mientras la miraba con advertencia, la pelinegra sonrió -Aun no te dije a que vine- agregó.
–Bueno, me reclamó eso por teléfono, así que supuse que por eso venía– se defendió cruzándose de brazos. Zuko miraba el intercambio de frases como que si estuviera viendo un partido de pin-pon, de esos que Toph alguna vez lo hizo ver en televisión.
-Pues estás equivocada- respondió con seguridad el moreno, Zuko rodó los ojos y estaba bastante dispuesto a darse la vuelta e irse cuando la voz de Jet lo detuvo -Quería invitarlos a comer algo, no lo se ¿Quieren venir?- preguntó, el ex ángel de dio vuelta mientras lo analizaba con la mirada.
-¡Por supuesto que no irán!- grito Lu Ten, pero Jet no podía verlo ni escucharlo. Toph no pudo evitar una sonrisa ante la escena.
-Zuko puede ir, yo tengo cosas que hacer- dijo simplemente.
-¿¡Qué?! ¿¡Lo dejaras ir solo con él!?- reclamó el ángel mientras fruncía el ceño, pero la niña hizo como que si no lo escuchaba y solo le sonrió a Zuko.
-Supongo que puedo...- dijo el de ojos dorados algo curioso por el cambio de personalidad del moreno. Toph sonrió asintiendo y dándole unas palmadas amistosas en la espalda.
-No se preocupen, si después quieren pasar por el departamento de Jet para resolver ciertos asuntos en la cama, lo entenderé- dijo burlona, Zuko levantó las cejas sin entender esa insinuación pero el moreno apretó los labios negando con la cabeza.
-Está hablando de que tendrán... sexo- le susurró Lu Ten algo incomodo con la palabra, como ángel estaba libre de toda lujuria y necesidad de acto carnal, pero hablar de ellos lo incomodaba. Sobre todo cuando su primo estaba involucrado. Zuko miró a su primo incrédulo.
-Pero ninguno es una chica Toph, no entiendo porque haríamos algo así... además, nuestra fisonomía no es igual a la de una mujer, la de ninguno- dijo con inocencia, Toph dejo escapar una risa mientras Jet fruncía el ceño, mirando molesto a la niña ciega.
-Entre dos hombres también pueden tener sexo- dijo simplemente. Jet abrió la boca para reclamarle, pero Zuko logró hablar primero.
-¿Como?- dijo ladeando la cabeza.
-Pues... metiéndolo por el...- Jet le tapó la boca con las mejillas sonrojadas antes de que terminara.
-¡Toph! No puedes andar hablando del tema con tanta naturalidad ¡Por todos los dioses! Dime que no lo corrompiste a estas alturas- dijo mientras la soltaba, la joven negó con la cabeza.
-Tiene como unos dieciséis años, Jet- dijo encogiéndose de hombros -Creo que tiene derecho a saber como se hacen los bebes, uno de los profesores le explico de manera técnica y con palabras raras, como era que una mujer terminaba embarazada- siseó.
.
No sabía como habían terminado en esta atmósfera tan incomoda, Jet no sabía que esperar del joven que caminaba a su lado, ya más suelto con respecto al mundo. No sabía si debía preguntar algo y Zuko se mantenía callado, caminando a una distancia prudente de él, las cosas habían cambiado y dado un giro bastante brusco. Aunque el mas pálido conservaba algunos rasgos de inocencia, se veía ya más desenvuelto y seguro de si mismo, ya no se veía con esa carita de niño y sus rasgos se habían vuelto un poco más maduros ¡Mierda, solo habían pasado unas semanas! ¿Una persona podía cambiar tanto en ese tiempo?
Miró de reojo al pelinegro, pero este no le devolvió la mirada, seguramente bastante metido en sus pensamientos.
Por suerte, llegaron rápido a donde estaban Smellerbee y Longshot, quienes saludaron de manera efusiva a Zuko, se notaba que lo habían extrañado.
Los cuatro empezaron a caminar, ahora con el ambiente más liviano. La chica hablaba con Zuko, preguntándole muchas cosas a la vez y Jet no podía evitar medio sonreír al verlo, pero luego recordó la escena del centro comercial ¿Zuko estaba saliendo con Katara? Era una pregunta que tenía en la punta de la lengua desde hacía tiempo, pero no había tenido ocasión para preguntar sin que sonara como un posesivo celoso.
-La otra vez te vimos en el centro comercial con Katara, ustedes salen ¿Verdad?- Smell le ganó en hacer la pregunta, Zuko negó con la cabeza.
-Ella es solo una amiga- dijo con sinceridad.
-Pero ella dijo que te amaba- le recordó el chico silencioso, Zuko medio sonrió ante eso y Jet se preguntó porque rayos podía verse tan lindo haciendo solo ese gesto.
-Estaba feliz porque logré rescatar a su perfume, ella es muy efusiva, pero nunca lo dijo de esa forma- la chica asintió ante lo dicho por el ex ángel, antes de volver a hacer otras preguntas.
Mientras caminaban, Jet no podía evitar sentirse un poco culpable. Prácticamente había echado a Zuko de su vida porque no pudo controlar sus sentimientos ni quiso hablar con él de lo que le pasaba, ahora sentía que apenas eran conocidos y que él no confiaba en él. El moreno suspiró, preguntándose porque siempre le pasaba eso, de lastimar a las personas que le importaban.
.
Zuko contestaba las preguntas de Smellerbee con paciencia, a veces no podía evitar compararla con Toph, ambas tenían rasgos parecidos y a la vez tan diferentes.
Estaban caminando por la vereda de la orilla del parque, cuando una corazonada lo hizo darse vuelta para mirar. Cuando lo hizo, se quedo helado... ahí, entre toda la multitud, podía ver a Ozai, pero sin sus alas, como un humano más ¿Qué hacía en la tierra? Si en los primero días en la tierra lo hubiera visto, Zuko hubiera corrido hacia él sin pensárselo un segundo, pero ahora, sentía un nudo en la garganta y el terror esparcirse por todo su cuerpo.
Una palabra estaba escrita en su mente: Huir.
Y no entendía porque.
Pero no quería que Ozai lo viera, pero cuando los ojos oro del ángel mayor se pusieron en él, Zuko sintió que el alma se le iba al inframundo, sintió un sudor espeso, frío, recorrer su espalda. Ambos ojos tan parecidos terminaron encontrándose, el hombre no sonreía, Zuko estaba pálido.
Pero cuando Ozai dio un paso hacia él, el tiempo que parecía detenido empezó de vuelta a andar, Zuko apenas fue consciente de que dio media vuelta y empezó a correr para el lado contrario del mayor. Debía escapar, alejarse, no quería que Ozai arruinara su vida de nuevo.
-¡Zuko!- al escuchar la voz del que alguna vez había sido el ángel encargado de él solo sintió ganas de seguir corriendo. No importaba nada, tenía que escapar como diera lugar, aunque saliera corriendo sin decir nada a sus amigos, ahora había algo más importante. No podía dejar que lo alcanzara, no quería que las pesadillas volvieran y sin duda no quería volver a ver a Ozai.
¿Que tenía si la gente pensaba que correr era de cobardes? Al menos estaba vivo.
No supo cuando ni porque, las lagrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas, pero aun así no detuvo su corrida.
.
Jet apenas pudo reaccionar cuando el más joven salió corriendo como que si hubiera visto un fantasma, iba a gritar su nombre para llamarlo cuando una voz desconocida le ganó, el joven se dio vuelta para ver a un hombre de ojos oro, como los de Zuko, pensó fugazmente. Pero aun así no pudo entender por varios minutos, mientras ese hombre desconocido le pasaba por al lado para seguir al más joven que ya le llevaba ventaja.
Acaso... ¿Acaso ese hombre era el padre de Zuko? ¿Lo había venido buscar? Pero fuera quien fuera, Zuko parecía no querer verlo.
-Ustedes quédense aquí- le ordenó a los otros dos, antes de salir de manera veloz por donde se habían ido su amigo y ese hombre desconocido. No quería dejar a su amigo solo, además, no sabía si ese hombre tenía buenas intenciones, ya que Zuko había salido corriendo como que si hubiera visto a la muerte misma. Mientras corría por las veredas sin perderlos de vista, Jet se alegró de saber cada uno de los camino de la ciudad de memoria.
.
Pfff lo se, corto D: Lo siento T.T la inspiración de pronto se escapó y estoy rodeada de exámenes, pero sus comentarios me hacen sonreír y tratar de escribir.
Espero que la semana que viene tenga otro capitulo y que sea más largo. Adoro leer sus comentarios, porque hacen mi día feliz! Muchísimas gracias a los que dejaron rewies :3
Saludos.
¿Me dejarían un comentario? Si me dejan un comentario continuo, sino, no.
