Disclaimer: Nada de esto es mío. Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de PaigeMishel. A mí solo me pertenece la traducción.

Capítulo 20. El culto infantil.

Dos meses pasaron exitosamente desde que Edward y yo nos enteramos del sexo de nuestra hija. Nuestras familias no podían estar más emocionadas. Incluso Charlie, quien abierta pero calladamente detestaba mi embarazo desde que se enteró, no podía contener la emoción que sentía cuando le mostraba la fotografía del ultrasonido de su nieta.

Ese día parecía ser un punto de cambios. No solo marcaba la forma de cómo mi vida sería a partir de ese día, sino que también ayudó a arreglar la pobre relación entre mi padre y yo. Él aún no había llegado al punto en el que daba un paso adelante y decía que felizmente aceptaba las cosas como son, pero no necesitó decirlo. La simple forma en la que su rostro se iluminó cuando le di su copia del ultrasonido, y cómo se quedo murmurando "nieta" bajo se respiración mientras miraba la imagen emocionado decía mucho.

De igual forma, mi padre no era un hombre de muchas palabras.

No pensé mucho en ello. Si esa es la reacción que tiene con tan solo ver esa imagen, no me puedo imaginar como se pondrá una vez que la cargue en sus brazos.

Diablos, aún intento imaginarme como será cuando sea yo quien la tenga en mis brazos.

Rosalie y Emmett desafortunadamente tuvieron que posponer sus ideas matrimoniales después de que se enteraron que si seguían evadiendo más clases a lo largo del semestre no se podrían graduar. Además, una vez que Rose se enteró que la bebé sería una niña su corazón instantáneamente se derritió y decidió que su sobrina tenía que ser su damita de honor y llevar las flores – aunque yo tuviera que cargarla mientras me balanceo en cualquiera de los peligrosos zapatos de tacón que me haga usar. Todo ese asunto se mantuvo por lo bajo de oídos entrometidos como los de Carlisle, los de Esme y los de los padres de Rosalie. Personalmente, creo que si yo hubiera sido capaz de poder decirles a todos que estaba embarazada, ellos hubieran al menos hablado con sus padres acerca de sus futuras nupcias.

Durante el pasado mes, Edward ha sentido urgentemente la necesidad de decirle a sus padres (bueno, en realidad a Esme) acerca de la noticia de Emmett y Rosalie, pero siempre lo detenía.

Por mucho que odiara el pensamiento de una decepcionada Esme, nosotros no teníamos por qué tener que hablar acerca de ello.

Aparte, desde que oí que Emmett y Rosalie siguen sin tener relaciones, este mes se cumplen seis meses.

Algo que ha hecho que mi embarazo sea mucho más notable – y miserable – y altamente incómodo, para pesar de Edward. Cada vez que la bebé decidía que era momento de dar patadas – algo que se ha vuelto más frecuente recientemente considerando lo mucho que ha crecido mi pequeña activa – mi primera reacción era la de gemir de dolor ligeramente, algo que de alguna manera Edward siempre notaba.

¿Alguna vez pondrá en su rostro esa sonrisa torcida suya una vez que se de cuenta que solo es mi precioso bebé disfrutando de su tiempo personal de juego, mientras se comunica con nosotros desde el interior?

Por supuesto que no. Edward será Edward y le dará vuelta al asunto mientras siga pensando que estoy adolorida.

No me preocupo por ello, de igual manera. Edward nunca pensaría algo negativo acerca de la pequeña vida que hemos creado – incluso si es que me mantiene despierta toda la noche (lo que luego paso a mantenernos a ambos despiertos toda la noche, debido a que Edward se rehusaba a dormir sabiendo que yo no podía).

No, no. Yo pienso que nuestra hija podría convertirse en una asesina en masa y aún así Edward la seguiría viendo como un trabajo de perfección, el cual sabemos que ya es. No es necesario ser un genio para ver que él ya se encuentra en manos de nuestra pequeña. En medio de la noche, cuando me despierto abruptamente deseando algo loco como donas de chocolate y pizza de piña, ¿crees que Edward me diría que me vuelva a dormir y que espere hasta la mañana?

Pffff, como si fuera así. Él salta inmediatamente de la cama como si nada y maneja por todo el pueblo buscando por mis – y los del bebé – pedidos especiales. Tal es el punto que solo basta con que mencione que tengo hambre, para que Edward salte de la cama automáticamente y me pregunte qué es lo que necesito para ir a comprármelo.

¿Quién no lo amaría hasta en lo más mínimo?

Por supuesto, el no puede quejarse mucho acerca de eso – no es tampoco como si lo hiciera. A excepción de que yo siga pensando en mis recién encontradas y no deseadas curvas, las cuales él clama que son sexys, mis cambios de humor y mis apetitos insaciables, Edward sigue haciéndome el amor increíblemente, si me lo preguntas. Ya ni siquiera puedo recordar todas las veces que lo hicimos cada vez que estábamos a solas.

Después de que Emmett se enteró de mi hiperactivo deseo sexual, ya no tuvo que lidiar con su 'pequeño problema'. Algo que habría hecho que los demás sintieran asco, no pude pensar en otra cosa en que él se estaba imaginando qué clase de lunática sería Rose si ella estuviera embarazada.

Para su decepción, Rosalie decidió que quería casarse por razones por encima del sexo. Además decidió que no mantendría relaciones con él hasta la noche de bodas.

¡Y pensar que al oír eso se convirtió en Hulk!

La escuela ha sido todo menos interesante. Por suerte, mi embarazo era considerado por los estudiantes de la secundaria de Forks como una noticia vieja, ¿pero los profesores? Para ellos no lo era. Mi padre – quien mantuvo una fuerte influencia en la decisión ya que es el jefe de la policía – y Carlisle tuvieron que entrar abruptamente a la oficina del director y montar un escándalo con tal de que me gradúe junto a los otros estudiantes. De acuerdo a la escuela, yo era un desastre a punto de ocurrir – una 'responsabilidad', como ellos me llamaban. Ninguno de ellos quería hacerse cargo de mí en caso de que entre en trabajo de parto durante una de las clases o en medio de la graduación.

Sin embargo, como dije antes, ser uno de los hijos del jefe Swan tiene sus ventajas.

Hoy, Edward, Alice, Rosalie y yo fuimos a comprar las cosas para el cuarto del bebé. A ambas, Ali y Rose, se les dijo que no se vayan a exceder con ellas mismas y que solo vengan a acompañarnos. Por supuesto, todos sabemos que ellas van a encontrar el que, en su opinión, es el tema 'perfecto' para el cuarto del bebé y nos obligarán a Edward y a mí a comprarlo, pero esa no es su decisión. Este es nuestro bebé, y nosotros nos vamos a tener la diversión de escogerlo por nosotros mismos.

A diferencia de lo que creen, ¡actualmente estoy muy emocionada por este viaje de compras!

El momento en que llegamos a Babies R' Us, los cuatro saltamos fuera del carro y nos colamos dentro de la tienda. Era como caminar en el país de los bebés. Este lugar tenía de todos desde prendas, biberones, cunas, andadores, pañales, e incluso esos brasieres para madres que yo incluso me negué a mirar. A pesar de que Edward, yo y la Dra. Waters decidimos que sería mejor que sería lo mejor si le diera de amamantar a mi bebé, aún no quiero pensar en lo que tendré que usar para hacerlo.

Nuestro viaje de compras se convirtió en una batalla épica cuando Edward, Rose y Ali empezaron a pelearse acerca de cual era su juego de dormitorio preferido. Alice escogió un set rosado brillante con pequeñas flores cubriéndolo por todos lados. En verdad lucía como si Hello Kitty lo hubiera vomitado ella misma. Lo que escogió Rose era un edredón moderno de unos colores rojo sangre y blanco que no seguían ningún diseño. Por más atractivo que se veía, no parecía algo para un bebé recién nacido. Lucía como algo de la habitación de ella, y conozco lo mucho que sus rojas paredes pueden ver. Lo que Edward escogió era algo parecido a lo que yo hubiera escogido, pero no era algo que dejaría gustosa que mi hija use. Era un set púrpura oscuro con estrellas en todos lados –literalmente.

Ignorando la zona de guerra, comencé a vagar por ahí, solo para llegar a encontrar el juego de cama perfecto.

"¡Edward!" Grité, e instantáneamente él corrió a mi lado. Antes de que pudiera decir algo, le apunté la muestra y asentí. "Este es el que vamos a comprar."

Mirando profundamente la muestra, Edward sonrió y asintió. "¡Es perfecto!"

Riéndome, asentí mientras Alice y Rose se aproximaban a nosotros.

"¡Bella, no!" Alice gimoteó al mismo tiempo que agarraba mi brazo. "¡No puedes comprar ese!"

"¿Por qué no?"

"¡Porque no! Es tan cliché en estos días. ¿No quieres ser más original?" Ella me preguntó mientras que me miraba fijamente.

"¿Qué hay de malo con Winnie Pooh?"

"Ah, nada, solo que todos compran algo de Pooh en estos días. Es como si fuera una especie de culto infantil. Me encantaría que mi sobrina sobresaliera del resto."

"Y ya lo hará, Alice," Edward gruño mientras envolvía sus brazos alrededor de mi estómago. Él odiaba cuando alguien decía algo que podía llegar a ser tomado ofensivo contra nuestro bebé. Quiero decir, incluso insultó a Emmett cuando este declaró lo divertido que sería tener un niño al cual enseñarle deportes.

"Eso no es a lo que me refería, Edward. Es solo -"

"Alice, no escojo esto solo porque piense que Pooh es una especie de culto infantil. Es solo que la primera cosa que Edward y yo compramos para el bebé fue un conjunto de pijamas de Winnie Pooh la primera vez que lo traje de compras. Elijo a Pooh por motivos sentimentales - ¡Y me gusta ese juego de dormitorio igualmente!"

"¡¿Acabas de decir que comprar tiene algo de sentimental?" Alice chilló emocionada antes de lanzarse contra mí. "Oh, Bella," empezó a hablar suavemente, "la bebé Cullen va a ser la más adorada y consentida bebé del culto que exista."

Sacudiendo mi cabeza y riendo, le dije a Edward que se detenga donde la cajera. Una vez que terminamos de hacer nuestro pedido para la cuna, una mesa para cambiar los pañales y una silla mecedora, pusimos el juego de dormitorio en el carrito y finalizamos nuestro viaje de compras. Para el tiempo que terminamos – casi cuatro horas, por cierto – habíamos adquirido una lámpara, una alfombra, un móvil, un asiento para niños para el carro y un coche para pasear al bebé, juguetes, chupones, un andador, una silla para comer, una pelota e incluso biberones, cubiertos y pañales, todos con la imagen de Winnie Pooh.

Alice estaba en lo cierto – Winnie Pooh es, en cierta forma, una especie de culto infantil.

El retorno a casa desde Puerto Ángeles fue largo, considerando que nos pasamos todo el tiempo yendo de un restaurante de comida rápida a otro. Cada vez que nos deteníamos en algún lugar, mi repentino deseo podía aparecer y teníamos que ir por más comida.

Realmente no hizo feliz a Edward cuando me olvide de decirle que ya no teníamos comida para perros, y que necesitábamos hacer un viaje rápido a la tienda antes de volver a casa.

Era tarde cuando llegamos de vuelta adonde Carlisle y Esme para dejar a las chicas allí. Nos quedamos ahí por unas cuantas horas disfrutando sus pasteles de chocolate caseros - ¿o debería decir que solamente fui yo quien los disfrutó? – y jugando el Guitar Hero de Emmett. Para mí, parecía ser una noche cualquiera entre nosotros.

Edward y yo pronto nos despedimos de todos, ansiosos por volver a los confines de nuestro propio hogar. Afuera el clima era frío y húmedo – lo que quiere decir que sigue siendo invierno – por lo que nos pusimos nuestros pijamas máscómodos, nos calentamos un poco de chocolate caliente y nos sentamos en el cuarto del bebé, ordenando todas nuestras nuevas adquisiciones.

La mayoría de las cosas grandes como la cuna y otras piezas que no podían caber en el Volvo nos las traerían al día siguiente, pero eso no nos detuvo. No estoy segura de cuánto tiempo estuvimos ahí, pero nos las arreglamos para abrir y armar todas las cosas que traíamos, colgar cada vestimenta de bebé, e incluso pasamos algo de tiempo hojeando nuestro nuevo libro de nombres de bebé antes de caer rendidos, abrazados.

Otros tres meses pasaron y ahora me encuentro en mi noveno mes. Es alocado pensar en todo lo que ha ocurrido este año. Y pensar, que a pesar de todo, aquí me encuentro hoy, graduándome de la secundaria.

Me encontraba en mi espantoso traje de color amarillo chillón, con mi gorra firmemente sujeta a mi perfectamente arreglado cabello – gracias a Ali y Rose – envolviendo mis brazos alrededor de mi abultado vientre en un intento de proteger a mi hija de lo que se aproximaba.

Jessica Stanley.

Debía de culpar a mi mala suerte que nuestros apellidos tengan que ser tan cercanos. Por lo menos mi querido hermano mayor estaba atrapado conmigo en esto.

Mientras ella se pavoneaba camino a su asiento asignado, aparentó una falsa sonrisa y saltó a mi lado. "¡Bella! ¡Te ves tan linda! ¡¿Puedo tocar tu estómago?" Dijo – y preguntó – animadamente al mismo tiempo que su crespo cabello marrón se mecía de un lado a otro.

¿Acaso me acaba de preguntar si puede tocar mi estómago?

Estremeciéndome, sacudí mi cabeza. "Uhm, no gracias," murmuré mientras le mandaba a Jasper una mirada que decía 'ayúdame con esto'.

"A Bella no le gusta que la gente la toque. Tiene miedo de enfermarse," Jasper dijo engreídamente en dirección a Jessica justo cuando la Sra. Cope anunció que la ceremonia estaba a punto de comenzar. Tomando aire en señal de alivio, pasé mi mano por mi estómago calmadamente mientras mi pequeña niña activa decidió que era hora de jugar. Temblando suavemente, llena de nervios, me concentré en los continuos golpeteos de mi hija para aclarar mi mente.

Lentamente pude sentir como los golpeteos en mi estómago se volvieron más intensos. Cuando estos calambres comenzaron yo pensaba que eran debido a los nervios, pero cuando una aguda sacudida de dolor atravesó todo mi cuerpo causando que lance un grito apagado, me di cuenta de lo que realmente era.

Había entrado en trabajo de parto.


Aprovecho el poco tiempo libre entre exámenes finales y voilá!

Ya tenemos el siguiente cap.

¡Y ya solo faltan 3!

Ya quisiera ver a este grupito peleandose por un set de sábanas de bebé

jaja

Como siempre, gracias a todos los que agregan a la historia (y a mi) como su favorita, o en alerta, y también gracias a todos los que se toman su tiempito y me dejan un review (y tambien gracias por sus buenas vibras para mis exámenes)

Lo bueno es que el miércoles termino los exámenes, por lo que a partir de ahí, soy toda suya para terminar los tres capítulos antes de fin de año.

Lo prometo por el meñique :)

¡Nos leemos pronto!

XOXO,

Sweet-aries