Capitulo 21 : De nuevo Hogwarts.

Harry se enfrentaba a un dementor en un lúgubre sótano, mientras un grupo de magos cubiertos con capuchas le enviaba una maldición tras otra. Su patronus mantenía a raya a la criatura tenebrosa, y el Griffindor se esforzaba en repeler las maldiciones con su potente escudo, buscando hacer blanco a su vez. Tenia varios arañazos y un pequeño corte en la mejilla, pero su semblante estaba sereno, bastante relajado, aunque sudoroso. Por último lanzó un expeliarmus contra su contrincante más próximo, derribándole, de manera que arrolló en su caída a sus compañeros, que protestaron ruidosamente.

A su orden, su patronus empujó al dementor contra el grupo de magos que pugnaban por levantarse del suelo y este cambió de objetivo, aunque uno de los magos logro detenerle con un patronus incorpóreo. Esta distracción permitió a Harry desarmar al resto de oponentes y mientras las varitas volaban, el ciervo plateado ahuyento definitivamente al dementor, que se perdió en la oscuridad.

Harry se irguió, el rostro serio e imponente, los ojos verdes brillantes como siempre y con su varita en una mano y las capturadas en las otra, se aproximó a sus derrotados contrincantes que no habían intentado huir de él.

Un perezoso gesto hizo que las mascaras volasen, revelando a un grupo de muchachos, sudorosos y agitados, que se miraban con nerviosismo unos a otros.

Muy bien señores, buen trabajo. Pero necesitan mejorar si desean ingresar en la academia de aurores.

Las tímidas sonrisas de sus alumnos, algunos de los cuales lucían cortes y moretones, fueron la mejor de las recompensas para él, después de la sesión de entrenamiento extraordinario para los EXTASIS de aquél grupo de Ravenclaws y Huphlepuff.

Repasemos los fallos de cada uno

Indicó, y a su gesto, el escenario se convirtió de nuevo en la clase de siempre, con sus pupitres y pizarras. Antes de que nadie pudiera tomar asiento, un águila plateada apareció frente al Griffindor, y este se heló. El patronus de Draco habló, con un cierto tono de urgencia.

Te esperamos en San Mungo Harry.

Lanzando las varitas a sus propietarios, el moreno disolvió la clase y salió a toda prisa del aula. Mac Gonagall le esperaba en su despacho y por su cara, supo ya sabia la noticia. Sonriente, le dijo:

- Ya me encargo yo de tus clases, igual que Slughorn de las de Draco. Corre junto a Draco, puedes usar mi chimenea si quieres.

El moreno asintió y a su gesto, su ropa y su cuerpo quedaron libres de suciedad, y arañazos y cortes se cerraron sin dejar huella. Las verdes llamas le enviaron al hall de San Mungo donde un nervioso Ron le esperaba. Se apresuraron por un corredor y entraron en una sala de espera, donde Draco, pálido y nervioso, paseaba de un lado a otro de la habitación. Al verle se echo en sus brazos, aliviado, mientras Harry murmuraba " te he echado de menos " aunque su voz denotaba preocupación.

- Me alegro tanto de verte! Comenzó a sentirse rara esta mañana y cuando la cosa fue a más, decidí traerla aquí, por si acaso.

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Harry preguntó ansioso:

-¿Cómo se encuentran?

Su voz era muy nerviosa y reflejaba su preocupación por su pareja, por su suegra, y por sus hijos, ya que esta llevaba en su vientre a sus nietos, los hijos de ambos jóvenes.

MI madre esta bien, pero me preocupan los niños. Hermione me ha dicho que me avisaría si había novedades.

Harry le rodeo los hombros y se sentó junto a él, tranquilizándolo, aunque él mismo estaba agitado, mientas Ron musitaba que iba a buscar a su madre.

Al cabo de lo que le pareció una eternidad, una enfermera apareció en la sala y pregunto:

-Srs Potter y Malfoy? Síganme por favor.

Tras varios corredores de inquietudes más, llegaron a una puerta por la que les invitó a entrar.

En su lecho, Narcisa dormía placidamente, mientras Hermione se afanaba en la cuna adyacente. Al volverse vieron la amplia sonrisa de la muchacha, que les hizo acercarse un poco más.

- Opté por la cesárea, para hacerlo más rápido, ya que el parto se ha adelantado.

Tomo un rosado bulto envuelto en mantillas y depositó en los brazos de Harry, un bebé de pelo moreno y le dijo:

Tu hija, Harry

Y tu hijo Draco

Dijo entregando a este un bebe con la cabeza cubierta de suave pelusa casi albina.

Ambos muchachos se miraron a los ojos, el Griffindor casi llorando, Draco con una expresión de asombro y devoción. Se acercaron y contemplaron a sus mellizos, tan diferentes como ellos mismos, con adoración, incrédulos , ya que después de cinco años de esfuerzos, por fin habían logrado dominar la compleja magia necesaria para poder tener entre sus brazos aquellos hermosos bebes, sangre de su sangre plenamente.

Sus vidas no siempre eran fáciles, porque todavía había mucha gente con prejuicios frente a su relación, pero aquel momento les compensaba de las amarguras sufridas desde su unión. Agitándose, los bebes bostezaron, y pudieron ver que los ojos de la niña eran grises, y los del niño, verdes. Draco acarició la mejilla de su hijo, y este parpadeo, desconcertado, antes de amodorrarse de nuevo. Hermione les dio sendos biberones y comenzaron a alimentarlos, sentados el uno junto al otro, saboreando sus primeros minutos de paternidad compartida.

Pronto los acostaron de nuevo, y Hermione preguntó en voz baja:

-¿Sabéis ya como los vais a llamar?

Draco agitó la cabeza y susurró, temeroso de despertar a los niños y a su madre.

NI siquiera sabemos que apellido van a tener. En el mundo muggle son hijos de mi madre, .y nosotros solo sus tutores legales. Al menos la comunidad mágica si que nos reconoce como sus padres biológicos a los dos. Va ser un tremendo follón de papeleo arreglarlo todo para no tener problemas con los muggles! Hasta tenemos que simular adoptarlos!

Harry comenzó a susurrar,

Solo se que me gustaría que la niña se llamase Lily, aunque no como primer nombre, pero respecto al niño, bueno,…

Observando a su esposo, Draco terció ofreciendo una alternativa:

- ¿Qué te parece si su segundo nombre fuese James, así no seria ninguno de los nuestros y…

-Pero ambos son nombres de mi familia y no me parece justo tampoco!

El Slytherin sonrió y continuó con su idea:

Déjame sugerirte los primeros nombres y si te parecen bien…

Harry había repasado los nombres familiares de la casa Malfoy, y no compartía su gusto por nombres exóticos o extraños. Pero escuchar no le iba a hacer daño, así que asintió en silencio.

- ¿Qué tal suenan Selene y Apolo?

Harry medito por unos momentos. Antiguos nombres para el sol y la luna, poco habituales, pero no extraños después de todo, y terriblemente apropiados para una pareja de mellizos de diferente sexo. Finalmente sonriendo ampliamente tomó una decisión.

Y que tal si añadimos Narcisa Lily y James Lucius por sus abuelos?

Me parece perfecto, mi madre estará muy complacida con esto, ya sabes, tradición Black después de todo.

Su sonrisa se hizo radiante, y su mirada de amor se deslizó por la habitación, observando a sus dormidos bebés, a su madre y a su amante esposo.

- Bien entonces

Dijo Harry levantándose de nuevo para observar a sus hijos, desbordando amor, mientras Hermione parecía darle su muda aprobación también.

Bienvenidos al mundo Selene Narcisa Lily y Apolo James Lucius Malfoy-Potter.

El brillo de orgullo de los ojos de Draco le dijo que era la decisión correcta también.

Bienvenidos

Repitió mientras abrazaba entre sus brazos a Draco, plenamente feliz.