21. SE ACABÓ LA FIESTA

Mientras la fiesta de los guerreros seguía en el Santuario, en el Olimpo, el Dios de Dioses empezaba a cumplir algunas de las promesas que sus hijos y hermanos le habían sacado aprovechando su "benevolencia". Pero como recordarán, la mayoría de los guerreros ni siquiera lo había notado pues estaban muy entretenidos viendo cómo Milo intentaba convencer a Shaka de aceptarle un trago.

-¡Por Zeus, Milo! ¡Deja en paz a Shaka!- le pidió Camus a su amigo intentando lograr que cesara en su obstinación.

-¡No! ¡Shaka va a probar mi preparado especial!- sentenció el escorpión dorado intentando abrirle la boca al santo de Virgo- ¿Verdad, Shaka?-

Pero el santo de la Virgen se limitó a responder con una sonrisa enigmática sin despegar ni un poco sus labios.

-¡Eres un terco, Milo!- suspiró el aguador dorado dejándose caer en una silla- Bien merecido te tendrás que Shaka se harte y te mande a volar de una patada-

El santo de Acuario jaló una copa que había dejado a medio tomar para tranquilizar sus ánimos ante la necedad de su amigo, pero justo cuando estaba por llevársela a los labios notó que la bebida estaba congelada.

-¿Y ahora?- se preguntó Camus con expresión confundida a la vez que volteaba la copa sin que su contenido se derramara por lo congelado que estaba- ¿Qué fue lo que pasó? ¿Acaso yo…?- el santo de Acuario soltó la copa y observó sus manos, notando la misma sensación extraña que Mu y Saga sintieran.

Para comprobarlo, el aguador dorado trató de concentrar un poco de su cosmos en una de sus manos y una fina escarcha la cubrió rápidamente.

-¡No puede ser!- exclamó el francés levantándose de golpe y con los ojos como platos.

-¿Ya lo notaste, Camus?- le preguntó Saga al ver su reacción.

-¿Ustedes también?- interrogó el santo de la ánfora al gemelo y a Mu y ambos asintieron con el rostro- Entonces, eso quiere decir que…- la mirada del francés se dirigió entonces hacia Milo, que seguía insistiendo con Shaka- Oh, oh-

-¡Shaka, deja de dejarme en mal frente a todos y tómate lo que te ofrezco!- exigía el santo del bicho, digo, del escorpión.

-Milo, te doy la oportunidad de que me dejes en paz por las buenas- ofreció Shaka aún sonriendo de manera misteriosa.

-200 a que el alacrancito recibirá un buen golpe a su siguiente insistencia- exclamó Aiacos visiblemente emocionado.

-¡Nah! Shaka no va a golpearlo, acepto tu apuesta- aceptó Aioros.

-Yo también le entro, Shaka no golpea a Milo- coincidió Shura.

-Les recuerdo que yo ya había apostado que algo iba a pasarle a Milo antes de insistirle a Shaka 500 veces y le agrego 200 euros a mi apuesta a que ese "algo" pasa en los próximos 5 minutos- dijo MM con una sonrisa maliciosa.

-¡50 euros a que el alacrán recibe un puñetazo!- exclamó Eo.

-¡70 a que será una patada!- corrigió Sylphid.

-¡¡500 a que mi maestro no lo golpea!!- sentenció el santo del Pavo Real.

-¡Shiva!- Ágora volteó a ver a su compañero con ojos más que abiertos.

-¿Qué? No va a golpear a Milo- protestó el aludido.

-Pues por la cara de Shaka, ya no estoy tan seguro de eso- comentó Kanon con algunas gotitas en su nuca.

-¡Shaka, cuento 3 para que te tomes lo que te doy!- advirtió Milo aún metido en lo suyo.

-¿Si? Pues yo cuento 3 para que te des la vuelta y te retires- propuso Shaka ampliando su sonrisa.

-¿Y si no lo hago?- lo desafió el escorpión.

-Milo, hazle caso a Shaka y déjalo en paz- le sugirió Camus jalándolo de un brazo.

-No lo dejo hasta que acepte mi preparado- declaró el griego soltándose de su amigo y cruzándose de brazos.

-Ok, pero que conste que intenté detenerte- sentenció Camus alejándose a prudente distancia.

-Creo que mejor seguimos el ejemplo de Camus y nos retiramos un poco- les propuso Shiryu a sus amigos.

-¡Por favor, lagartija bigotuda! ¿Acaso crees que el perfecto iluminado golpearía al alacrán?- inquirió Ikki.

-Más vale prevenir que lamentar- opinó Hyoga alejándose de Shaka y Milo- Shun, Seiya, moviéndose-

Los aludidos le hicieron caso al gansito Marinela, digo, a Hyoga y se retiraron con Shiryu, sólo el fénix permaneció en su lugar para tener un buen panorama de lo que estaba por pasar.

-¡Shaka, no seas cobarde y atrévete a probar cosas diferentes!- seguía insistiendo el santo de Escorpio.

-1…- empezó a contar el rubio sin inmutarse.

-¡No intentes asustarme! ¡No te dejo en paz hasta que aceptes mi bebida!-

-2…-

-¿Qué piensas hacer?- interrogó Milo- ¿Vas a golpearme? ¿A mí que soy como tu hermano?-

-Milo, yo nunca te golpearía- aseguró Shaka sonriéndole amablemente al escorpión dorado- Deja por la paz tu insistencia y olvidemos todo esto-

-Acéptame un trago y te dejo en paz de una vez por todas- propuso el bicho con una sonrisa.

-Última oportunidad para que te retires, Milo- sentenció el santo de la virgen.

-¡No, señor! ¡Tú vas a aceptarme un trago y lo harás ahora!- declaró el escorpión cruzándose de brazos- ¡Hazte hombre y acepta lo que te doy!-

-Y tú deja de actuar como niño y deja de molestarme- le reprochó Shaka, quien ya no estaba precisamente sonriendo.

-¡No quiero!- replicó Milo haciendo berrinche como niño chiquito- Eres el único que nunca me acepta ni un trago, ¿y sabes por qué? Porque eres un cobarde al que le da miedo probar cosas diferentes ¡Gallina!-

-Uuuhhhh- todos los presentes contuvieron el aliento esperando la respuesta del de Virgo.

-Te paso eso sólo porque sé que has tomado de más- dijo Shaka respirando profundamente- Pero no pienso seguirte soportando tus necedades-

-¿En serio? ¿Y qué piensas hacer, Budita? ¿Vas a golpearme? ¿Eso quieres? ¿Eh? ¿Eh?-

-¿Y quién dice que voy a golpearte, Milo? Yo nunca haría eso-

-Claro que no, ¡porque eres un cobarde!- el santo de Escorpio avanzó unos pasos acercándose peligrosamente al santo de Virgo- ¡Vamos, Shaka! Golpéame, te doy la oportunidad de que lo hagas, ni siquiera pienso defenderme- (NA: Bien dicen que el alcohol pone impertinentes a algunos u.u')- ¡Anda, ¿qué esperas?!-

-Tú te lo buscaste, Milo- Shaka finalmente se puso de pie frente al santo de Escorpio.

-Da tu mejor golpe, Shaka- lo animó el griego abriendo los brazos.

-Ya te dije que no pienso golpearte-

-Ya sabía que no te atreverías, GA-LLI-NA, ¿qué tienes que decir al respecto?- se burló Milo.

-Sólo 3 palabras, Milo- respondió Shaka con una GRAN sonrisa en el rostro...

Entrada del Santuario (Algunas horas después)

Faltaba poco para el amanecer cuando dos siluetas llegaron al Santuario de Atena, siendo recibidos por algunos guardias que se cuadraron de inmediato ante ellos, aunque dichos guardias no pudieron evitar ver con cierta curiosidad a los recién llegados, ¡y no era para menos!, puesto que ambos llevaban algunas marcas de lápiz labial adornando sus rostros.

-Debo aceptar que esta fue una buena idea, Dohko- admitió Shion caminando al lado de su amigo (NA: ¿Lo sospechaban? XD)

-Sí, fue una noche grandiosa- asintió el maestro de Libra con una enorme sonrisa.

-Aunque de verdad que el inesperado regreso de nuestros poderes especiales aún me tiene confundido- comentó el Patriarca con rostro reflexivo.

-Pero no pudo sentarnos mejor, gracias a que de nuevo puedes teletransportarte pudimos ir hasta el Moulin Rouge en Francia- festejó el chino.

-Sí, es verdad, sólo espero que los muchachos no hayan armado mucho alboroto con su fiesta- suspiró Shion.

-¿Fiesta? ¿Qué fiesta, Shion?- pregunto Dohko deteniéndose de golpe y riendo nerviosamente.

-¡Por Zeus, Dohko! ¿Pues cuántos años crees que tengo?- le reprochó el peliverde viéndolo seriamente- Ya no me chupo el dedo y conozco perfectamente a mis santos como para saber que estaban planeando una fiesta y que tú los tratabas de encubrir, por eso insististe tanto en irnos a otro lado, ¿verdad?-

-¿Estás molesto?- le preguntó el santo de la balanza poniendo ojos de borrego a medio morir- Tú sabes que ellos iban a organizar su fiesta contigo o sin ti en el Santuario, ¡yo sólo quería evitar que Atena o Apolo nos castigaran a nosotros si los descubrían y por eso te dije que nos fuéramos!-

-Da igual- suspiró Shion resignado- Tal y como dices, ellos hubieran hecho su fiesta conmigo o sin mi vigilándolos. Además, no puedo enojarme contigo, porque gracias a tu idea tuvimos una noche inolvidable- agregó con una sonrisa.

-Qué bueno que no estés enojado, Shion- suspiró Dohko aliviado- Cuando te enojas hasta a mí me das miedo-

-Sí, bueno… no sé por qué, pero creo que pronto tendré buenas razones para estar molesto- comentó el Patriarca con algunas gotitas en su nuca y continuando con su camino.

-¡Nah! De seguro que los muchachos no causaron grandes problemas- aseguró Dohko siguiendo a su amigo, pero de pronto puso rostro pensativo- Aunque, me pregunto si notarían que ya pueden utilizar sus ataques especiales de nuevo-

-¡Ay no! No lo había pensado- gimió Shion deteniéndose de golpe y ligeramente pálido e inmediatamente salió corriendo como loco.

-¡Shion, espera, ¿dónde vas?!-

Pero el Patriarca no se detuvo y siguió corriendo rumbo a las 12 casas, aunque ni siquiera tuvo necesidad de llegar a la escalinata que daba hacia estas, puesto que se encontró con varios de sus santos, y algunos otros colados, aún en el comedor del Santuario.

-¡¡¿Pero qué demonios pasó aquí?!!- exclamó Shion viendo con los ojos muy abiertos a un grupo de guerreros que se encontraba limpiando un semidestruido comedor.

-¡¡Maestro!!- gritó Mu con escoba en mano a la vez que se ponía más blanco que el papel.

-Ah, ah, Shion, ¿por qué la carrera?- Dohko llegó corriendo tras su amigo respirando agitadamente y entonces notó el estado del comedor- ¡¡¿Pero qué rayos le hicieron a este lugar?!!-

Y si se preguntan por qué la sorpresa, les diré que esta quizás se debía al hecho de que todas las mesas y sillas estaban volcadas por todos lados; o quizás a que había restos de comida por doquier; o podría ser porque algunos de los guerreros que se encontraban en el comedor llevaban vendas en diferentes parte del cuerpo; ¿o sería acaso porque había un espectro colgando del techo, cierto minino congelado en un bloque de hielo, un juez del Inframundo y un arquero de 4 patas encadenados a un pilar, un ángel hecho estatua de piedra, un sirenito y un santo dorado clavados a una pared por unas rosas, un pollo a las brazas amarrado a otro pilar más y otro general marino y un santo plateado inmovilizados a la entrada del comedor?

-¡¡Mu!! ¡¡Exijo una explicación!!- rugió Shion viendo con no muy buena cara a su alumno.

-¡¡Gran Patriarca!!- Camus iba saliendo del comedor cargando una cubeta y, al igual que el santo del carnero se puso pálido como fantasma al ver al portavoz de Atena.

-¡Camus! ¿Tú también estuviste involucrado en este desorden?- inquirió Shion viendo sorprendido al francés- ¡¡Exijo que me expliquen qué demonios ocurrió!!-

-Maestro, ¿qué les hacemos a las sillas y a las mesas que se rompieron?- Hyoga salió tras el santo de Acuario sin notar que la máxima autoridad del Santuario había vuelto.

-¡¡¿Qué cosa?!!- gritó el peliverde al borde de un colapso nervioso.

-Oh, oh- muchas gotitas aparecieron en la nuca del cisne de las nieves.

-Hyoga, ¿recuerdas lo que te dije sobre ser inoportuno?- Camus sólo observó de soslayo a su pupilo.

-Maestro, cálmese, ya todo está bajo control y pronto terminaremos de arreglar todos los desperfectos- intentó tranquilizar Mu al carnero mayor al notar que a este le estaba dando un tic en un ojo.

-A ver, Mu, dime por favor…- Shion respiraba lo más profundamente que podía para intentar tranquilizarse- ¡¡¡¿QUÉ DEMONIOS HICIERON EN ESTE LUGAR?!!!-

-Gran Patriarca, por favor, deje que yo le explique lo que ocurrió- pidió Shaka saliendo al escuchar los gritos del antiguo santo de Aries.

-¡¡Shaka!! ¡¿Tú también?!- exclamó el bicentenario lemuriano con incredulidad- ¡¡No puede ser!!-

-Shion, ¿estás bien?- le preguntó amablemente Dohko al ver que su amigo se dejaba caer de sentón en el suelo.

-Acabábamos de terminar de reparar todo, ¡¿por qué justo ahora me salen con esto?!- gimió haciendo puchero.

-Maestro, le digo que ya todo está en orden y no hubo daños irreparables- aseguró Mu.

-¡¿Pero en qué estaban pensando para dejar el comedor en semejante estado?!- inquirió molesto el Patriarca.

-Otra de las fiestas de Milo que se salen de control, Maestro Shion- suspiró Camus.

-¡¡Milo!! ¡¿Dónde está ese pequeño bicho?!- rugió el peliverde crispando los dedos.

-Adentro, ayudando a trapear el piso junto con Kanon y los alumnos de Shaka- respondió Hyoga señalando hacia el interior del comedor.

-¿Y los demás?- interrogó Shion.

-Aldebarán está volviendo a poner mesas y sillas en su lugar, Shura y Afrodita ayudan a limpiar las paredes con algunos santos de plata; Ichi y otros de los santos de bronce están recogiendo los restos de comida; unos generales marinos están lavando los trastes sucios con Pandora, Marín y Shina y algunos cuantos espectros recogen la basura con Ikarus y Odysseus- explicó Shaka.

-¿Y qué rayos hacen aquí los generales marinos y los espectros?- cuestionó Shion apretando sus sienes.

-Pues es que se quedaron desde que vinieron a buscar a Poseidón y a Ares- explicó el santo de Aries.

-Ok- suspiró el Patriarca tratando de mostrarse tranquilo aunque una venita comenzaba a palpitarle en la frente- ¿Y qué hace Aioria en ese cubo de hielo?, ¿por qué Saga y el general de Siren están clavados a la pared por las rosas de Afrodita?, ¿por qué Aioros y Radamanthys están encadenados a esa columna?, ¿qué hace Ikki amarrado a otro pilar?, ¿por qué Orfeo está inmovilizado con el general de Scylla?, ¡¡¿y por qué demonios tenemos un espectro de veleta y una estatua de Thesseus en el comedor?!!- rugió Shion respirando agitadamente.

-Verá, maestro Shion- comenzó a explicar Camus- Lo que pasa es que cuando los muchachos notaron que habíamos recuperado nuestros poderes completamente pues… Ikki los probó prendiéndole fuego a Minos; entonces Aiacos quiso vengarse ocupando su ataque especial contra él, pero Ikki se quitó y en su lugar, el juez de Garuda mandó a volar a Valentine, el espectro que ahora tenemos de veleta. Obviamente, después de eso, Radamanthys también quiso tomar partido y se dispuso a atacar a Ikki, pero Shun lo detuvo sujetándolo a una columna del comedor con su cadena, aunque no pudo evitar que Lune ocupara su látigo para amarrar a su hermano a la columna y todos consideramos que era mejor que lo dejara ahí hasta que termináramos de poner todo en orden-

-Pero eso no explica lo de los demás- Shion veía seriamente a los presentes esperando una explicación más detallada.

-Lo que pasa- siguió Mu- Es que después de que Aiacos fallara su ataque, intentó volver a usarlo contra Ikki, pero él se volvió a quitar y entonces el que salió volando fue Isaac, el alumno de Camus, por lo que él se molestó e intentó congelar al juez de Garuda, pero este también se quitó y el congelado resultó Aioria, quien venía entrando al comedor con Marín. Entonces Aioros también se fue contra Aiacos y se pusieron a pelear, pero como estaban armando mucho revuelo, le pedimos a Albiore que los detuviera con su cadena, sólo que Aiacos se nos escapó de nuevo y sólo se quedó encadenado Aioros, aunque Aiacos no pudo ir muy lejos porque Marín lo noqueó rompiéndole una silla en la cabeza-

-¿Y cómo explican lo de Saga, Orfeo, Thesseus y los 2 generales marinos?- insistió el Patriarca.

-Es que…- continuó Shaka- En sus escapadas por todo el comedor huyendo de los jueces de Hades, Ikki le tiró encima a Afrodita lo que quedaba de espagueti y ahí empezó una guerra de comida de todos contra todos, hasta que Afrodita se hartó de que no le podía atinar al fénix y utilizó sus rosas para intentar detenerlo, pero a los que dejó clavados a la pared fue a Saga y a Sorrento. Eo se enojó por eso e intentó atacar a Afrodita, sólo que se resbaló al pisar algo y sin querer se fue contra Milo, quien ocupó su Restricción para detenerlo, pero accidentalmente también inmovilizó a Orfeo cuando este venía entrando con Euridice. Y en cuanto a Thesseus, lo que pasó fue que en medio de la guerra de comida, a Argol se le ocurrió ocupar su escudo para esquivar los proyectiles y sin querer queriendo convirtió al angelito en una estatua-

-¿Y cómo es que terminó todo esto?- interrogó Shion con muchas, pero MUCHAS gotas en su rostro.

-Pues todos se calmaron cuando Shaka amenazó con dejarnos a todos sin sentidos si no nos deteníamos- suspiró Mu.

-Sí- asintió Hyoga- Nadie quiso arriesgarse a que cumpliera su amenaza después de…-

-Después de 3 sillas y 2 mesas rotas, un ángel hecho estatua, un león congelado, 7 inmovilizados de una u otra manera y 4 personas inconscientes- lo interrumpió rápidamente el santo de la virgen.

-¡¿4 inconscientes?!- exclamaron Shion y Dohko con los ojos como platos.

-Sí, maestro- corroboró Mu- Le digo que Marín noqueó a Aiacos rompiéndole una silla en la cabeza e Isaac acabó inconsciente después del golpazo que se dio por el ataque del juez de Garuda-

-¿Y los otros 2?-

-Es que en medio de todo el revuelo, Aldebarán intentó pescar a Aiacos también, pero en su lugar, cogió a MM y lo aventó contra una mesa antes de notar que no era el juez de Garuda; y también entre todo el alboroto, Euridice le arrojó una silla a Milo por haber inmovilizado a Orfeo, pero sin querer le atinó a Misty y lo dejó noqueado- explicó Camus.

-¿Y cómo fue que se rompieron la otra silla y la otra mesa?- preguntó Dohko haciendo cuentas con los dedos.

-Pues es que en medio de la guerra de comida, Seiya se resbaló con algo y se fue a estampar contra una mesa y la dejó hecha astillas; y hace unos minutos, cuando ya estábamos limpiando, Jabu se resbaló en el piso mojado y fue a estamparse contra una silla dejándola en similar estado- dijo Shaka.

-Entonces fueron 6 los que acabaron inconscientes, ¿no?- corrigió Shion.

-Pues sí, pero como no es novedad que Seiya y Jabu tengan accidentes ya ni los contamos- comentó Hyoga encogiéndose de hombros.

-Por cierto, ¿y Shiryu? ¿Está bien?- preguntó preocupado el santo de Libra.

-Sí, antiguo Maestro, él, Hyoga y Shun se mantuvieron a raya de la mayor parte del alboroto y ahora él y Shun se encuentran en mi casa con Kiki, vigilando a los que están desmayados- lo tranquilizó Mu.

-Gracias a Zeus que ni Atena ni Apolo pudieron ver todo este alboroto- suspiró Shion.

-Ni siquiera se darán cuenta porque ya casi terminamos de arreglar todo- lo consoló Camus.

-Qué bueno que todos se pusieron cooperativos para arreglar los desperfectos- comentó Dohko.

-Era eso o probar el Tesoro del Cielo de Shaka – murmuró el santo de Aries con una gotota en la cara.

-Gracias por eso, Shaka, pero a pesar de todo, no estás excluido del castigo que todos recibirán por hacer fiestas a escondidas- sentenció el Patriarca.

-Sí, maestro Shion- suspiró el santo de Virgo con cara de niño regañado.

-Pero ya hablaremos de su castigo mañana, por ahora vayan a terminar de arreglar el comedor y luego váyanse a dormir un rato antes de regresen los Dioses- sugirió el peliverde.

-Sí, Gran Patriarca- aceptaron los presentes resignados y volvieron a entrar al comedor.

-Yo no creo que ninguno de ellos haya iniciado los problemas- opinó Dohko viéndolos alejarse.

-Ya lo sé- suspiró Shion- Mu, Shaka y Camus nunca fueron de los que andan causando problemas, pero Camus siempre sigue a Milo, aunque sea para vigilarlo, y Mu y Shaka siempre van con los demás, aunque sea también para evitar que se maten entre ellos. Y así les tocara el castigo que les tocara, antes lo cumplían que delatar a alguno de sus compañeros-

-Se ve que todos son buenos camaradas- el maestro de Libra no pudo evitar sonreír al escuchar aquello.

-Sí, lo son- coincidió con él Shion esbozando una ligera sonrisa- Pero les encanta darme dolores de cabeza y ahora…-

-¿Ahora qué?- inquirió Dohko viendo que su amigo no podía terminar la frase por estar haciendo puchero.

-¡¡Y ahora también voy a tener que lidiar con los santos de plata y de bronce en todas sus ocurrencias!!- gimió el Patriarca empezando a llorar amargamente.

-No pienses en eso, Shion- lo calmó el santo de la balanza- Mejor vamos a descansar al menos un par de horas antes de que Atena regrese y nos ponga a hacer sabrá Zeus qué cosa-

-Sí, tienes razón, ¿te llevo a tu casa?-

-Mejor vamos a tus aposentos y vemos una película en lo que me da sueño- sugirió Dohko sonriendo despreocupadamente.

-Como quieras- suspiró el lemuriano y ambos desaparecieron en un parpadeo.

Y en el comedor…

-Moviéndose, señores, que ya casi amanece- ordenó Shaka mientras levitaba en su posición de flor de loto en medio del comedor.

-¡Al fin quedaron limpios todos los trastes!- exclamó Marín saliendo de la cocina con Shina, Pandora y algunos de los generales marinos.

-¡No pienso volver a lavar ni un plato al menos por un año!- anunció la cobra estirándose.

-Pero si las mayoría los lavamos nosotros- protestó Bian viéndola con mala cara.

-¡Listo!- exclamó Aldebarán poniendo la última silla en su lugar-Todo en orden de nuevo-

-Ya pusimos la basura en su lugar- informó Ikarus entrando con Odysseus y algunos espectros y santos de bronce.

-Y el piso quedó rechinando de limpio- exclamó Kanon admirando el piso que ayudó a limpiar (NA: Eso me sonó a cierto comercial n_n')- Aunque hubiéramos terminado antes con un poco más de ayuda- agregó el gemelo menor viendo de reojo a su hermano.

-¡¿Y cómo demonios querías que ayudara si me dejaron aquí clavado y lleno de espinas?!- protestó Saga aún sujeto a la pared por las rosas de Afrodita.

-¿Alguien piensa soltarme algún día?- preguntó Aioros con ojitos llorosos, aún encadenado a un pilar.

-Ya no siento mis piernas- gimió Eo todavía inmovilizado por la restricción de Milo.

-Je, je, había olvidado que hay que liberarlos- dijo Shura sonriendo con muchas gotitas sobre su rostro.

-¿Y qué pasará con Thesseus?- preguntó Odysseus.

-¡Es cierto! En un momento lo libero del efecto de mi escudo- prometió Argol.

-¿Y Aioria sigue congelado?- interrogó Marín.

-Como ha estado haciendo calor, dudo que tarde demasiado en descongelarse-comentó Camus encogiéndose de hombros.

-¿No sería mejor pedirle al antiguo maestro alguna de las armas de su armadura para sacar a Aioria del bloque de hielo?- sugirió Hyoga viendo a su maestro con muchas gotitas en su nuca.

-Mmm… Sí, también se puede hacer eso- admitió el santo de Acuario sin inmutarse.

-Odio causar problemas, pero yo ya tampoco siento mis piernas- se quejó Orfeo también aún bajo los efectos de la restricción.

-¡Pobrecito de ti, Orfeo!- Euridice estaba guindada de él y le besó una mejilla para consolarlo.

-¿Alguien podría ayudarme a bajar a Valentine del techo?- pidió Sylphid.

-¡¡Suéltenme, buenos para nada!!- exigieron Ikki y Radamanthys más que furiosos.

-¿A esos 2 también hay que liberarlos?- preguntó Afrodita mientras ayudaba a Saga y a Sorrento a liberarse.

-Mmm… no sé, creo que no les caería mal seguir ahí otro par de horas- opinó Saga a la vez que se estiraba para desentumirse.

-¡No pueden dejar a Radamanthys ahí!- protestó Pandora.

-¿Por qué no?- inquirieron todos los santos de Atena de lo más despreocupados, haciendo que la sirviente de Hades los viera con una gotota deslizándose por su rostro.

Y mientras los presentes decidían si liberar al Fénix y al juez de Wyvern, Albiore soltó a Aioros, Shura empleó Excalibur para sacar a Aioria del bloque de hielo creado por Camus, Argol liberó a Thesseus del efecto de su escudo, y Milo anuló los efectos de la restricción que actuaba sobre Eo y a Orfeo, después de lo cual, el santo de Escorpio se acercó a Shaka, que seguía levitando tranquilamente.

-¿Se te ofrece algo, Milo?- le preguntó el rubio al escorpión dorado sin abrir los ojos, pero el aludido simplemente observó con ojos de borrego a medio morir al santo de Virgo- Perdona, ¿dijiste algo? No alcancé a escucharte- comentó Shaka aún con los ojos cerrados y esbozando una ligera sonrisa, ganándose que Milo lo viera con muy malos ojos.

-Yo te dije que dejaras en paz a Shaka, Milo- le recordó Camus viendo aquella escena y su amigo de Escorpio le sacó la lengua como respuesta.

-Milo, te doy 100 euros si me dices cuál es la capital de Grecia- ofreció Kanon con voz burlona pasando un brazo sobre los hombros del escorpión dorado.

-No molesten a Milo- intervino Aioros acercándose mientras estiraba su cuerpo- Suficiente tiene con lo que Shaka le hizo… aunque bien merecido se lo tiene-

-No te desanimes, Milo- lo consoló Shura dándole una palmada en la espalda al bicho- Lo peor que puede pasar es que Shaka te deje sin hablar por otras 20 horas igual que hace años-

Y claro, después de semejante comentario, Milo comenzó a llorar en silencio.

-¿Es mi imaginación o el ambiente se siente mucho más tranquilo en estos momentos que en otras ocasiones?- comentó Saga.

-¿Será porque Milo se la pasa alegando todo el tiempo y ahora no puede hablar?- sugirió Aldebarán.

-Eso y el hecho de que MM está inconsciente y no puede burlarse del estado de Milo ni de ninguna otra cosa- completó Afrodita con una sonrisa.

El santo de Escorpio se limitó a verlos aún llorando en silencio.

-Vevevelo del lalalado bububueno, Mimimilo- lo consoló Aioria temblando de frío- Al mememenos a tititi no tetete congelalalaron-

-Mejor vete a dar un baño de agua caliente, hermanito, o pescarás una neumonía- sugirió el santo de Sagitario.

-Estototoy bibibien- protestó el león dorado con los dientes castañeando.

-Vamos, Aioria, tu hermano tiene razón, debes darte un baño, cambiarte de ropa e irte a la cama- insistió Marín a la vez que jalaba al felino para llevárselo del comedor.

Y mientras la amazona prácticamente arrastraba a Aioria, Milo comenzó a llorar con más ganas.

-Déjame adivinar, querías decir alguna de tus ocurrencias con respecto a que Marín se llevó a Aioria, especialmente por la alusión a las palabras baño y cama, ¿verdad?- suspiró Camus viendo a su amigo con una gotota en su rostro y él asintió con el rostro aún con ojitos llorosos.

-Shaka, ya quítale tu Tesoro del Cielo a Milo, da lástima verlo así- pidió Mu.

-Unas cuantas horas más así no le pueden hacer daño- opinó el santo de Virgo poniendo los pies en la tierra, literalmente hablando, y el bicho lo vio con mala cara mientras él comenzaba a caminar rumbo a la salida del comedor- Sé lo que estás pensando, Milo, y no, no soy vengativo- aseguró Shaka volteando hacia el santo de Escorpio con una sonrisa- Sólo quiero que aprendas que debes tener cuidado con lo que dices. Toma esto como una lección de alguien que se preocupa por ti- agregó de lo más despreocupado y salió del comedor como si nada.

-Ni modo, Milo, te quedarás así por otras cuantas horas; pero no te preocupes, que dudo que Shaka te deje así por demasiado tiempo- le dijo Saga dándole unas palmadas en el hombro al escorpioncito y también se retiró del lugar.

-20 euros a que se queda así por al menos otras 10 horas- apostó Kanon entre murmullos con otros 2 de sus camaradas.

-25 a que serán 15- le siguió Aioros.

-30 a que serán 20- terminó Shura (NA: Cómo hay gente que busca sacar provecho del dolor ajeno u.u')

Y así, todos comenzaron a retirarse del comedor para irse a descansar por un par de horas al menos y finalmente todo quedó en absoluta calma… bueno, casi.

-¡¡¡EXIJO QUE ME SUELTEN!!!- rugió Radamanthys aún encadenado a una columna.

-¡¡JURO QUE TODOS ME LA PAGARÁN POR ESTO!!- gritó Ikki también amarrado.

Y en el techo del comedor…

-¡¡AYUDA!!- gimió Valentine aún colgando de una saliente.

Y pues bien, así fue como terminó la fiesta para los santos… aunque no los problemas, para desgracia de ellos XD

Ojalá que estos capítulos les hayan gustado; espero sus reviews para conocer su opinión n_n ¡Ah! Casi lo olvidaba, sólo una pequeña aclaración: Por más que en esta historia Zeus haya dicho que quería a todos sus hijos… ¡¡Atenea sí es su favorita!! Pero bueno, tengo la teoría de que ciertos padres se niegan a reconocer que tienen un hijo favorito aunque todo mundo note lo contrario. Jeje, en fin, ahora sí me despido. Hasta el siguiente capítulo n_n