-... Akane...- Shizuru llamó desde la cama- una nueva adquisición en cambio del futon tradicional, era diferente en la altura, pero daba la comodidad que prometían los americanos.
La nueva joven ayudante asomó a cabeza desde la pequeña abertura en la puerta corrediza.- Lamento llegar tan temprano, mi señora...volveré más tarde...-se disculpó.
Shizuru reprimió las náuseas que amenazaban con hacerle vomitar.- ...la hora es correcta...simplemente me encuentro indispuesta...podrías traer para mi algún té que calme la inquietud en mi estómago? Quizá así podría salir de la cama...
- Como diga...volveré pronto...-la chica se alejó casi corriendo.
Shizuru se cubrió en la cama...realmente cada movimiento agitaba la inquietud en su estómago...aunque no tenía recuerdo de comer algo inusual que causará tal malestar.
Natsuki estaba de muy buen humor, nada le hacia sentir mejor que tener a Shizuru entre sus brazos durante toda la noche y despertar a su lado.
Sus ojos esmeralda se posaron en los batallones alineados frente a ella. Hoy supervisaba los cuarteles militares en la base de Tokyo y, le habían preparado una pomposa bienvenida. Nada que afectara su juicio sobre lo que realmente iba a evaluar.
- Cuantos nuevos hombres se han alistado?
- Sólo cien más ...señor.-dijo el comandante de la zona militar. Natsuki observó a los hombres, muy jóvenes todos ellos.
- Desde aquí todo parece ordenado, pero quiero ver como se mueven en el campo. Que rompan filas y continúen con sus actividades, quiero ver como trabajan realmente.
- Como ordene, señor. - el soldado dio la orden y todos partieron a sus zonas del campo.
Natsuki fue de lado a lado del campo, observando las clases en las aulas, los ejercicios de entrenamiento y las simulaciones en batalla. Concluyó si visita haciendo un par de entrevistas a reclutas al azar, tomando a los nuevos y a los veteranos como muestra.
- Ha sido bueno presenciar el funcionamiento del cuartel de primera mano. Nos estaremos viendo pronto. -Natsuki guardó los papeles de información en su maletín, otro útil objeto traído por los americanos.
- Será un placer recibirle, señor.- el jefe militar hizo el saludo pertinente hacia su superior.
Después de un arduo día de trabajo a Natsuki le rondaban infinidad de pensamientos por la mente, entre ellas si debía o no retirar por completo el uso de la katana y el adiestramiento de los hombres sobre la misma. La verdad era que ante un arma de fuego, su ventaja era básicamente inexistente, sin embargo, cualquier luchador que se respete siempre debe contar con un arma secundaria y terciaria, para salvaguardar su vida. Será uno de los temas que tendrá que abordar con sus asesores y el mismo emperador.
Cuando volvió a casa le recibió la jefe de personal, su rostro serio de siempre mostraba un ligero semblante de preocupación. Natsuki se tensó de inmediato.
- Que ha sucedido? Donde se encuentra mi esposa!?-sus pies se movían automáticamente hacia su habitación, la mujer que le recibió quedó olvidada. - Shizuru!-clamó al entrar velozmente en la habitación.
Un hombre y una mujer se encontraban en la habitación sobre la figura de la castaña postrada en la cama. Sin dudarlo se abalanzó a su lado, dando un empujón al hombre para que retrocediere. - Que te han hecho,cariño!? - sus manos buscaron el rostro de su esposa. Shizuru lucía pálida.
- Natsuki...
- Si me permite conti...-trato el hombre. Natsuki le miro con desdén.
- Silencio que estoy hablando con mi esposa y, por su bien, espero que usted no sea el responsable de esto.-gruñó. La mano de su esposa se posó sobre su mejilla atrayendo su atención de vuelta a ella.
- Natsuki, el doctor Tenma no me hace ningún daño, el esta aquí para ayudar...
- Pero, que te ha pasado? - pregunto angustiada.
El doctor carraspeo.- Si me permite continuar con mi examen, sólo tomara un par de minutos, tendrá su respuesta.
Natsuki observó a Shizuru, esta asintió. Natsuki dio espacio a el hombre y su ayudante, más no soltó la mano de la castaña.
- Y bien? - inquirió Natsuki.
Tenma miró a la pareja. - Debo informarle que su esposa se encuentra embarazada...los síntomas que presenta ahora son debido a que su cuerpo se esta adaptando a la nueva vida que hay en su interior, el reposo y una alimentación balanceada deberían devolverle a su estado normal de salud...
El médico continuó hablando sobre los alimentos que serían buenos para que consumiera, lo que debería evitar de hacer y consumir; más lo único que rondaba en la mente de ambas era que en poco tiempo serían padres.
