Lo que un líder debe hacer…


Goteaba…

En su interior, parado en medio de los 9 Biju, los cuales mostraban su verdadero aspecto, Naruto meditaba con los ojos cerrados lo que le acababan de comunicar Saiken y Shukaku.

-No puedo creerlo…- murmuró Matatabi, algo sorprendida.

-… Traicionados por uno de los suyos, ¿no?- Isobu frunció el ceño, serio.

Gyuki frunció el ceño, pero sin decir nada…

¿Qué reacción tendrían los demás Yokai, si se enteraban que Hoshi, el Yokai tortuga, era quien había traicionado a su gente?

Especialmente Hiromi…

Esa misma pregunta se la hacía Chomei, pero pensando en Rakku…

-¡¿Así que la culpa de todo es la de ese vejestorio?!- pataleó enfurecido Son Goku, sobresaltando al Hachibi y al Nanabi- ¡Haciéndose el inocente con su numerito dormilón! ¡GRRRR! ¡Nos tomó por tontos!-se ofendió.

-Es difícil de creer…- murmuró Kokuo, seria- ¿Qué piensas, Kurama?- miró al zorro, quien se había mantenido en silencio, serio.

El zorro la miró, haciendo que Son dejara la pataleta.

Naruto lo miró de reojo.

-… -el Kyubi miró serio al humano, para cerrar los ojos- Solo tomémoslo como el enemigo. Ichibi, Rokubi, encárguense de él- ordenó.

-¡Eso estoy haciendo! ¡Y NO ME DES ÓRDENES!- exigió ofendido el mapache, haciendo sonreír incomoda a Saiken.

-Yonbi, Hachibi, será mejor que regresen a la aldea. Tengo un mal presentimiento- Kurama miró a sus dos hermanos.

-¡¿DESDE CUÁNDO LLEVAS EL LIDERAZGO?!-exigió saber molesto el mono, zarandeando al zorro, quien miró para otro lado- ¡NO ME IGNORES!-

-… ¿Le pasó algo a Natsumi?- le preguntó Gyuki, tomando la atención de los presentes, haciendo que Son dejara de zarandear al Kyubi.

-…- Kurama lo miró sin decir nada, serio-… Sí-

-¿Está bien?- se preocupó de inmediato Matatabi.

-… Físicamente, sí…- murmuró el zorro, y miró a Naruto, quien estaba serio- Naruto, estás peleando contra ese maldito de Ryusei, ¿no?-

-Sí. Quiero hacerlo entrar en razón, por Natsumi-chan… Pero si por lo que hizo Hoshi, Jashin decide hacer un movimiento, temo que no tendré de otra que terminar con esto rápidamente-dattebayo- aseguró el rubio, serio.

-... Si por mi fuera, te pediría que lo acabaras de inmediato- admitió Kurama, frunciendo el ceño- Ese imbécil me hizo lastimar a los mocosos, y me engañó de tal forma que el resto de los Biju vinieron a salvarme el maldito pellejo…-ante sus palabras, sus hermanos fruncieron el ceño, preocupados y serios-… Pero, sobre todo, me hizo lastimarte…- lo miró, serio, sorprendiéndolo levemente-… Naruto, ese desgraciado no tiene perdón…- le aseguró, casi gruñendo-… Pero… Pero…- apretó levemente sus puños, sin estar seguro de lo que diría.

-¿Kurama?- Naruto frunció levemente el ceño, notando la indecisión en su amigo.

-…- Kurama cerró los ojos, respiró profundo, y miró a su compañero humano-… Sálvalo-

Los ocho Biju, que habían estado observando la conversación en silencio, se quedaron totalmente en blanco.

-¡¿PERO QUÉ TIENES EN LA CABEZA?! ¡ESTÚPIDO ZORRO!- Son comenzó a ahorcarlo, sobresaltando a Saiken, Isobu y a Chomei.

-E-Esperen un poco…- pidió Gyuki, con una gota en la cabeza, mientras Kokuo y Matatabi se miraban, algo preocupadas por la petición del hermano menor.

-¡ESE IDIOTA YA LE HIZO MUCHO DAÑO A MI SARADA…! ¡¿Y QUIERES SALVARLO?!-Shukaku le tiró ambas mejillas al Kyubi, enfurecido.

-¡¿CÓMO QUE TU SARADA?!- reaccionó Kurama, tirando de una mejilla al Ichibi, ignorando al mono de cuatro colas que lo estrangulaba por detrás- ¡ES MI MOCOSA, MAPACHE IDIOTA!-

-¡¿QUÉ ESTÁN HABLANDO USTEDES DOS, DEBILUCHOS?!- exigió saber Son, de repente más enojado, agarrando una oreja de Shukaku, quien, sin soltar una mejilla de Kurama, lo empujaba por la nariz verde- ¡¿POR QUÉ TIENEN LA MANÍA DE QUERER ACAPARAR A LA UCHIHA?!-

-¡¿Y A TI QUE TE IMPORTA?!- gruñeron ambos hermanos, soltándose de su agarre.

-¡Y AHORA QUE ME FIJO, ESTÁS APEGANDOTE MUCHO A LA MOCOSA!- le señaló molesto Kurama, sobresaltándolo.

-¡CIERTO, CIERTO!- lo apoyó indignado Shukaku- ¡¿QUÉ ACASO NO DIJISTE QUE: NUNCA CONFIARÍAS EN ELLA?!-le recordó, haciendo sudar a mares al mono.

Son Goku miró para otro lado, silbando, haciéndose el desentendido.

-¡EXPLÍCATE!- exigieron saber Kurama y Shukaku, hasta que Matatabi les arañó la cara a ambos- ¡AAAYYY!-

-¿Pueden mantenerse callados?- pidió la gata de dos colas, con sus garras brillando peligrosamente, observando como ambos hermanos se tapaban el rostro, adoloridos.

Son suspiró aliviado, sin darse cuenta que Chomei, Isobu y Saiken se fijaron, intercambiaron miradas, y sonrieron levemente.

Gyuki solo negó con la cabeza, aliviado de que se resolviera la infantil disputa.

-M-Maldita gata…- gruñó Kurama, adolorido.

-Kurama- lo llamó Naruto, quien había estado mirando serio la discusión entre Biju.

El Kyubi dejó de soltar improperios, y lo miró, serio.

-Creo entender tu situación…- admitió el rubio, frunciendo el ceño- ¡Pero no te preocupes, Sarada-chan sigue queriéndote, aunque Son y Shukaku quieran quitártela-dattebayo!- le aseguró, levantando el pulgar, sonriéndole seguro.

Los nueve Biju lo quedaron mirando…

Y una cola de cada uno aplastó al rubio, haciendo salpicar una gran cantidad de agua…

-¡QUE CRUELES SON USTEDES!- se enfadó Naruto, incorporándose rápidamente, con nueve chillones en la cabeza- ¡¿ACASO NO PUEDO DAR MI OPINIÓN-DATTEBAYO?!-

-Volvamos al tema- pidió Gyuki, interrumpiéndolo- Kurama, ¿por qué quieres salvar a Ryusei, a pesar de todo el daño que ha causado, a ti, a los niños, a Naruto, y a Natsumi?- miró serio a su hermano.

-… ¿Y desde cuándo me llamas por mi nombre?- el zorro frunció levemente el ceño, notando que, desde que se habían encontrado en la isla, el Hachibi, al igual que el Ichibi, habían comenzado a llamarlo por Kurama.

-¡No cambies el tema y responde!- exigió impaciente Son.

-¿Tiene algo que ver Natsumi-chan?- le preguntó Matatabi, seria.

-… Tsch. Sí- admitió Kurama, bufando, y miró a su Jinchūriki- Naruto, sabes que ese imbécil mató al padre de Natsumi, ¿no?- le preguntó sin miramientos, haciendo que el rubio asintiera, serio-… Encontramos su tumba-

Eso sorprendió a Naruto.

-¿Una tumba? ¿Qué acaso los Jashinistas no son bestias sanguinarias con sed de sangre?- se extrañó Shukaku, rascándose el mentón- Momento… así nos llamaban a nosotros- recordó, siendo rodeado de un aura deprimente, haciendo sonreír nerviosas a Kokuo y a Saiken.

-No son graciosos- les aseguró Matatabi, seria, recordando como Yugito había sido derrotada por Hidan…

Los Jashinistas eran peligrosos… lo sabía muy bien…

-¿Por qué enterraría a una de sus víctimas?- murmuró Chomei, igual de consciente de lo sanguinarios que eran los Jashinistas a causa de Fu…

Los demás Biju fruncieron el ceño, meditativos.

-… ¿Por respeto…?- Naruto habló lo primero que pasó por su mente, sorprendiéndose de sus palabras, y miró a Kurama, quien asintió, serio.

-Eso es lo que temo…- le aseguró el zorro, frunciendo levemente el ceño-… Ahora mismo, Natsumi está llorando…- murmuró, sorprendiéndolo- Escucha, Naruto. Si ese desgraciado realmente tiene una posibilidad de salvarse… de redimirse… Eres el único que puede descubrirlo. Lograste salvarme a mí del odio, lograste salvar a Sasuke de su oscuridad… Por eso, sé que puedes hacer algo por ese tipo, a pesar de todo lo que ha hecho-sentenció, serio.

Naruto lo miró, al principio sorprendido, pero después serio.

Asintió.

-Lo haré- le aseguró al Kyubi- No trataré, lo haré- puso su puño en el pecho-Por favor, díselo a Natsumi-chan- le pidió.

-… Sí- asintió Kurama, ya que aquel humano nunca le había fallado…

Tanto como compañero de pelea y como amigo…

-Nosotros haremos lo que podamos- les aseguró Son, tomando su atención- La novia de Gyuki aún está herida, así que no podemos movernos del lugar, pero estaremos alerta por si Jashin se aproxima- informó.

-¡¿EH?!- lo miró de golpe Gyuki, descolocado- ¡¿Ha-Hablas de Hi-Hiromi?!- exigió saber, ignorando que los demás Biju y Naruto lo miraron sorprendidos.

-Vamos, vamos, hermanito. ¿No te has dado cuenta de todas las miraditas que ella te pega~?- le preguntó divertido el mono, dándole varios codazos amistosos.

-¡T-Te equivocas!- aseguró honestamente Gyuki- E-Ella solo quiere empalarme cada vez que me ve. Estas malinterpretando las cosas-

-¿Oh~?- sonrió burlón Son- Isobu, ¿tú que crees?- preguntó, sobresaltando un poco a la tortuga al meterlo en el tema.

-B-Bueno… Estoy de acuerdo con Gyuki sobre que quiere empalarlo…- admitió el Sanbi, con una gotita en la cabeza- Pero… No sé…- se rascó la mejilla, pensativo-… Puede ser cualquier cosa-suspiró.

-¿Tal vez Hiromi-chan sea el tipo de mujer que en vez de expresarse sentimentalmente como mi Hinata, sea la que demuestra su amor a golpes-dattebayo?- se preguntó Naruto.

-¡No te metas, Naruto!- pidió el Hachibi.

-Probablemente…- murmuró pensativa Nibi.

-¡MATATABI!- se escandalizó Gyuki.

-JAJAJAJA. Al parecer nuestros hermanos menores se aprovechan de las circunstancias- se burló Shukaku, fastidiando a Kurama- ¡Si, Chomei, a ti también te hablo!- miró al Nanabi, sobresaltándolo.

-¡¿EH?!- parpadeó el escarabajo.

-Vamos, vamos, galanazo, que vi que te ponías nerviosito con la mariquita-Shukaku le dio unos codazos amistosos.

-¡T-TE EQUIVOCAS!- aseguró Chomei, de golpe todo rojo.

-Es verdad…- se dio cuenta Saiken, sobresaltándolo.

-Eso lo explica…- meditó Kokuo, algo curiosa.

-¡KOKUO! ¡SAIKEN!- se horrorizó el insecto.

Kurama los quedó mirando, fastidiado, hasta darse cuenta que Naruto se reía, tomando la atención de los demás Biju.

-¡Así me gusta verlos!- aseguró el rubio, sonriendo- ¡Hablando como familia!-

Los Biju lo miraron, sumamente sorprendidos, pero no solo por lo que había dicho, sino cómo lo había dicho…

Por unos momentos… Por unos momentos, detrás del sonriente Naruto, habían visto a Otsutsuki Hagoromo sonriéndoles…

Los nueve hermanos se miraron, y suspiraron levemente, extrañando al rubio.

-¿M-Me van a golpear de nuevo-dattebayo…?- preguntó Naruto, sonriendo algo temeroso, hasta que el puño de Kurama se le acercó, extrañándolo.

-…- el Kyubi no dijo nada, solo le tendía su puño.

Naruto se sorprendió levemente, y chocó su pequeño puño con el del enorme zorro, para comprender lo que sucedía.

No pudo evitar sonreír, contento.

-¡V-Vamos…! ¡M-Me hacen sonrojar-dattebayo!- aseguró avergonzado, rascándose la cabeza.

Kurama sonrió de lado.

-Je, no te alagues tanto- le pidió Son, mientras Kurama separaba su puño- Bien, como dijimos, nosotros tres haremos lo que podamos- recordó, serio.

-Nosotros también- asintió Matatabi- Kurama, te encargamos a Natsumi-chan-miró a su hermano.

-… Sí- murmuró el zorro.

-Kurama, recuerda mandarle mi mensaje a Natsumi-chan- le pidió el adulto.

El zorro asintió, serio…


-¿K-Kurama…?- escuchó, por lo que abrió los ojos, para ver a Natsumi, en su forma de zorrita, mirarlo, preocupada.

Seguían en uno de los acantilados del sur de Uzushiogakure, pero se habían alejado de la tumba de Kurokiba, para poder estar más atentos al entorno.

Aun así, Natsumi de vez en cuando hacía ruidos con la nariz, indicando que aún se sentía pésimo por haber visto esa tumba.

En esos momentos, estaban sentados cerca de un árbol, donde sus ramas muertas se sacudían por la ventisca que provocaba el choque del oleaje con las rocas de la isla.

-Estoy bien…- le aseguró Kurama, serio, mirando el estruendoso mar, pensando si fue bueno o no alejar a Natsumi de la tumba.

-¿Y-Ya hablaste con Naruto?- le preguntó la zorrita roja, haciendo un ruido con la nariz, por lo que con su patita negra se la rascó, nerviosa.

-… Sí- murmuró Kurama, mirándola de reojo- Maldición, ¿cómo puedes ponerte a llorar en la situación en la que estamos?- le preguntó fastidiado.

-¡Si vosnia, zorro con patas, tenes problema con mi persona, id a reclamar a la casa de compensación!- le reclamó ofendida Natsumi.

-¿Ah?- Kurama alzó las cejas, algo descolocado-¿De qué demonios hablas? ¿Y de dónde sacaste ese acento?- preguntó, dudoso, ofendiéndola más.

-¡Vos ser un desconsiderado del año del cuete!- le aseguró la zorrita.

-… Ya, en serio. ¿Te golpeaste en la cabeza o algo así?- Kurama la quedó mirando, algo preocupado.

-¡BIJU CRUEL!- Natsumi comenzó a llorar a mares, desprendiendo dos enormes cataratas que sobresaltaron a Kurama.

-¡GHA! ¡C-CÁLMATE!-exigió incomodo Kurama, pero no había caso. El desagüe de la Yokai no se detenía- ¡TE VAS A QUEDAR SECA SI SIGUES ASÍ!- explotó, exasperado.

-Ah, cierto- se dio cuenta Natsumi, dejando en blanco al Kyubi- Lo mejor será conservar mi parte liquida para no deshidratarme- murmuró, pensativa, sin darse cuenta que Kurama se golpeó la cara con la mano.

"¿Cómo pude enamorarme de ella…?" se preguntó Kurama, algo deprimido e implorando ayuda.

-… Oye, Kyu-chan- lo llamó Natsumi, tomando su atención, extrañándolo al verla de repente deprimida-… Tú… ¿Tú extrañas a tu padre?- preguntó, algo dudosa.

Esa pregunta lo dejó algo sorprendido.

Kurama la miró serio, entendiendo lo que había detrás de la pregunta de la Yokai, quien, mirando al piso, hacía ruidos con la nariz, con sus ojos verdes algo húmedos.

-¿Y tú?- le preguntó el Kyubi, haciéndolo verlo.

-¡No responded con una preguntés!- pidió Natsumi, señalándolo con su patita acusadora, fastidiándolo.

-Tsch. Sí, si extraño a ese viejo- bufó Kurama, sorprendiendo un poco a la zorrita- ¿Cómo no hacerlo? Es el humano que me crió y cuido… El que me quiso…- murmuró, serio, para después suspirar- Natsumi, es bastante doloroso perder a un padre, lo sé muy bien- la miró, a lo que ella bajó un poco la mirada, agachando sus orejitas- Lo sé, pero… Si te quedas estancado, sufriendo, no avanzarás…-

Las palabras del Biju sorprendieron a la Yokai, quien lo miró, para ver que este hacía una mueca con los labios, molesto, sin siquiera mirarla, como si hubiera recordado algo que lo amuraba pero no iba a admitirlo.

Natsumi parpadeó, y sonrió, comprendiendo que Kurama, a pesar de todos sus años después de la muerte de su padre, seguía sintiendo pena al recordarlo. Aunque, claro está, aquel zorro de nueve colas no iba a admitirlo, no tan fácilmente, y menos frente a ella.

Se le acercó y le lamió la mejilla, dejándolo estático, con todo el pelaje erizado, como si la muestra de su cariño hubiera sido alguna especia de energía estática que lo electrocuto por completo.

-¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASA?!- saltó Kurama, retrocediendo hasta chocar de espaldas contra un árbol, sorprendiendo a Natsumi por su velocidad- ¡¿A-A QUÉ DIABLOS FUE ESO?!-exigió saber, bastante sorprendido.

-Mm…- la zorrita roja lo miró seria, muy pensativa, dándole mala espina al Biju- Creo que Sir Peludo de olores cuartetos presenta un claro caso de "Mieditis femenitis aguditis, caso tercero con síntomas al colesterol"- diagnosticó, descolocando al Kyubi- Nunca antes se te había presentado frente a mí, ¡¿te estás enfermando?!- le preguntó, asustada.

Kurama la quedó mirando, y, sin más, se tiró de cara al piso, fastidiado, extrañando a la zorrita.

-¿Kyu-chan?- parpadeó Natsumi, mirando como el Kyubi apoyaba el mentón en su mano, mientras que con la otra contaba hasta diez, sumamente fastidiado…

¿Por qué Natsumi… tenía que ser tan Natsumi…?


Naruto, con los ojos cerrados, respiró profundamente, y los abrió, observando como Ryusei se le abalanzaba con su guadaña en mano, después de haber cruzado el campo lleno de cráteres y árboles caídos a causa del combate que llevaban.

-¡Cuidado!- se alertó Rakku, pero la cola de Chomei se posó en su cabeza, tomando su atención.

-…-

-Él estará bien- le aseguró Matatabi a la Yokai mariquita, al ver que su hermano, rojo como tomate, echando mucho vapor, no iba a decir nada a causa de su vergüenza- Naruto-kun está decidido a terminar con esto- miró seria al rubio esquivar la guadaña del pelirrojo, para darle un puñetazo, el cual fue detenido con el bastón del arma, haciendo fruncir el ceño al Jinchūriki.

-Siento… Siento mucho chakra peligroso…- murmuró Mimasu, algo nervioso.

-…- Kokuo miró al joven Yokai ciego- No te preocupes. Estamos a buena distancia, así que no creo que nos veamos involucrados- le sonrió.

Lo que dijo alegró levemente a Mimasu.

-Matatabi… ¿No deberíamos ayudar a Naruto?- le preguntó Chomei, serio, recuperándose de su anterior shock.

-…- Nibi frunció levemente el ceño, y presenció la batalla-… Es verdad que, si intervenimos, podríamos derrotar fácilmente al Jashinista…- admitió- Pero recuerda lo que hablamos, y lo que quiere Kurama…- le recordó, seria, haciéndolo asentir con la cabeza al igual que a Kokuo-… Además… Además… Son Uzumaki… Deben resolver esto, solos…-


-Y esa es la situación- declaró Son Goku al grupo en el que estaba.

-Ya veo…- murmuró Sakura- Así que Naruto quiere intentar hacer algo por Ryusei…-

Ella sabía que su amigo era así… Pero estaba realmente sorprendida de que hasta él, Naruto, entendiera que se podía hacer algo por el líder de los Jashinistas.

-Nininini- se rió Seiya, en su forma de murciélago, sentado en el caparazón de Isobu, quien lo miró- O sea, o sea, señores Biju. Este famoso señor Uzumaki a mí me suena más como un pacifista que como un guerrillero- admitió.

-Bueno, a Naruto no le gusta utilizar la violencia si no es sumamente necesario- admitió Gyuki, a lo que Hiromi lo miró de reojo, cruzando sus ocho tentáculos- Él prefiere resolver los problemas con palabras…-

-¡Y si no funciona, a golpes!- terminó Yonbi, quien prefería la segunda opción a lo que el Hachibi lo quedó mirando.

Gyuki suspiró, sin darse cuenta que Hiromi lo miró frunciendo el ceño, entendiendo que con ese gesto a aquel Biju no le gustaba llegar a golpes…

No era… agresivo…

-Mm…- Seiya se quedó pensativo, e hizo una pose de manos, tomando la atención de los presentes- "Talk no jutsu", y "Fight no jutsu"- bromeó, haciendo que lo quedaran mirando- Nininini. Acabo de hacer un gran nombramiento, ¿no creen, chicos?- miró al resto, para parpadear al verlos aburridos.

-… ¿Todos los Yokai son igual de raros…?- le preguntó Son a Sakura.

-B-Bueno… N-Natsumi no es muy… normal… que digamos…- admitió la pelirrosa, sonriendo incomoda.

-Ese ha sido uno de tus peores chistes- aseguró Hiromi, fastidiada.

-… Ni… ninini…-el murciélago morado se fue a un rincón, con las orejas gachas- Yo solo quería… alegrar el ambiente, chiquillos…- suspiró- Ah, tengo sed. ¿Nadie tiene un poco de sake que me convide?- preguntó.

-¡CLARO QUE NO, ALCOHÓLICO!- aseguró de inmediato Son, enfadado y harto de ese borracho.

-… Naruto está perdiendo el tiempo, queriendo sacar algo bueno de Ryusei- murmuró Sasuke, tomando la atención de Sakura, quien lo miró, preocupada- Pero… a veces, con él perder el tiempo puede resultar ganar tiempo…- admitió, haciendo sonreír a su esposa- Estaremos alerta, por si Jashin decide viajar al sur desde aquí-

-¡¿No sería mejor ir a patearle el trasero nosotros mismos?!- pidió saber Son, levantando su puño, hasta que recibió tal palmada en la espalda por parte de Sakura, justo en donde tenía vendado, que se quedó estático, tembló, y cayó al piso, adolorido.

-¿Qué dices? ¡Shannaro! ¡Tus heridas no están del todo sanas, y aunque seas un Biju, no deberías arriesgarte mucho!- le aseguró la pelirosa- Ya has hecho suficiente ayudándonos en esto-se cruzó de brazos.

Isobu miró con una gota en la cabeza como Son, tirado en el piso, gemía de dolor, con lagrimitas en sus ojos amarillos.

-¡Apoyo al Biju!- asintió Hiromi, haciendo suspirar a Gyuki, dejándola quietita- ¡MALDITO TAKOYAKI!- se enfureció, persiguiéndolo por todo el lugar tirándole las piedras que encontraba.

-¡¿ACASO TE HE HECHO ALGO?!- preguntó asustado el Hachibi, corriendo por su vida.

Ante eso, la pulpo frunció el ceño, indignada…

Aquel Biju, Hachibi, siempre actuaba de tal manera como si le molestara cada acción o palabra que ella realizaba…

Y no le gustaba que él pensara eso de ella…

-¡MUERETE, MUERETE, MUERETE!- aumentó la velocidad junto con la cantidad de piedras que lanzaba al darse cuenta de sus pensamientos, aterrorizando tanto a Gyuki que este se subió al primer árbol que encontró, aferrándose a la punta de este.

-…- Isobu parpadeó al igual que Seiya, y ambos intercambiaron miradas-… Esto sería… ¿"Kill no jutsu"?- se le ocurrió, algo aburrido.

-Ninininini- se rió por lo bajo el murciélago- ¡Esa está buena, chico tortuga!-

-No sería prudente ir contra Jashin, Yonbi- le aseguró Sasuke a Son, ignorando al pobre Gyuki- Si es tan poderoso como creemos, iríamos a una muerte segura- eso hizo fruncir el ceño al mono- Eso lo aprendí con Madara. Pensé que tenía la oportunidad para acabarlo, pero al final termine al borde de la muerte, y la habría alcanzado si Kabuto no me atiende…- el Uchiha frunció levemente el ceño, recordando aquel momento en La Cuarta Guerra Ninja- Esperaremos- sentenció.

-Tsch- Son se cruzó de brazos, sin querer admitir que iba a obedecer a aquel humano.

Sakura sonrió.

-¡MUERETE! ¡MUERETE! ¡MUERETE! ¡MUERETE!- Hiromi agarró con sus tentáculos el árbol en el que se aferraba Gyuki, y comenzó a zarandearlo de tal forma que estaba a punto de desprenderlo.

-¡TE PROMETO NO HACER LO QUE SEA QUE TE HAYA MOLESTADO!- aseguró asustado el Hachibi, sudando a mares.

-Hi-Hiromi-chan…- Sakura se rascó la mejilla, comenzando a pensar que aquella Yokai pulpo podía cruzar la línea mucho más que ella misma…


Uzushiogakure.

-¡Hakke Kūhekishō!

Hinata y Neji, en conjunto, golpearon sus palmas al aire en la dirección de lo que una vez fue Hiruki, quien se les abalanzaba, liberando una gran cantidad de chakra, deteniendo a la ogra naranja, quien se protegió con los brazos.

-¡Hinata-sama!- llamó Neji, abalanzándose a la ogra por un extremo.

-¡Sí!- asintió Hinata, corriendo por la otra dirección.

-¡¿QUÉ PRETENDEN?!- Hiruki sacudió sus brazos, librándose de la ráfaga de chakra del anterior ataque.

-¡Hakkeshō Kaiten!- ambos primos se detuvieron al mismo tiempo a los lados izquierdo y derecho del enemigo, y, girando sincronizadamente, expulsaron sus puntos de chakra, formando dos barreras que aplastaron a Hiruki, deformándola con una gran cantidad de fuerza.

-¡G-GUAU!- se sorprendió Bolt, sin haberse movido de donde estaba, sujetando a su hermanita inconsciente, al lado de Obito, quien miraba serio el combate.

-¿N-No vas a ayudarlos?- le preguntó Sarada a Itachi, quien aún la tenía en brazos, parado en uno de los techos de la aldea, mirando serio la situación.

-Confía en ellos- le sonrió el joven, haciéndola meditar, algo preocupada- Tal vez el enemigo se vea peligroso, y tiene una fuerza descomunal…- admitió el Uchiha, mirando como Hiruki, rugiendo enfurecida, volvía a sacudir sus brazos, lanzando a Hinata y a Neji en diferentes direcciones, pero, para sorpresa de Mirai, Bolt, y de Sarada, ambos primos aterrizaron en las paredes, sujetándose a ellas con sus pies rodeados de chakra-… Pero, le falta experiencia- le aseguró a su sorprendida sobrina.

-¡MALDITOS HEREJES!- rugió enojada la ogra, irradiando una gran cantidad de chakra rojo.

Al ver ese chakra, Itachi frunció levemente el ceño, serio.

-¡Guau! ¡Eso es mucho chakra malo!- aseguró Hiroshi, quien se había recuperado de su mareamiento, y estaba en la cabeza de Mirai, sumamente sorprendido.

Kuromi se levantó cuanto pudo, sintiendo como no podía volar a causa de su ala lastimada.

Podía sentir, como aquel conejo rosado que no paraba de sorprenderse, que aquel chakra era demasiado oscuro…

-¡Uzumaki-san!- llamó el cuervo de pico y ojos blancos, tomando su atención- ¡Ese chakra es una bomba de tiempo! ¡Lo acumula de tal forma que explotará!-le informó.

-¡Entendido! ¡Neji-nisan!- llamó Hinata, preparada para saltar.

-¡Sí, Hinata-sama!- asintió Neji, también preparado.

Ambos se impulsaron en las paredes en las que habían estado agachados, abalanzándose a aquel monstruo de Jashin, con sus manos preparadas, pero, para sorpresa de ambos, Hiruki los apuntó con sus palmas, lanzando una onda expansiva contra ellos.

-¡MAMÁ!- se asustó Bolt.

-¡Kamui!- Obito activó de inmediato su Sharingan, haciendo desaparecer a los primos en el momento en que aquella energía destructiva estuvo a punto de dañarlos, impactando solamente contra unas casas, destruyéndolas por completo.

-¡¿D-Desaparecieron?!- se sorprendió Mirai, pero puso su mano en su abdomen, sintiendo el punzante dolor de su herida a punto de abrirse.

-¿Q-Qué…?- murmuró atónita Sarada, a lo que Itachi sonrió levemente.

-¿M-Mamá…? ¿Y-Y mi mamá…?- murmuró asustado Bolt.

-Tranquilo, los mandé a un lugar seguro- le sonrió Obito, para asustarse por la miradita que le pegó el niño-… ¿Eh?-

-¡MI MAMÁ! ¡DAME A MI MAMÁ-DATTEBASA!- exigió, zarandeándolo con una mano, mareándolo rápidamente.

-E-En… c-camino…- aseguró el mareado pelinegro- K-Kamui- gimió, haciendo aparecer a los dos Hyuga cerca de él, quienes aterrizaron sin problemas en el piso.

-¡¿R-Regresaron?!- se sorprendió más Sarada.

-¿C-Cómo…?- murmuró Mirai, atónita.

Al verlos, Hiruki apretó sus colmillos, y rugió, enfadada.

"Eso… Eso fue el Sharingan…" Kuromi frunció levemente el ceño.

-¡MAMÁ!-se alegró Bolt, soltando al mareado Obito, quien cayó al piso.

-¡Bolt! ¡Himawari!- Hinata se les acercó, y tomó el pulso de su pequeña, para aliviarse al ver que se encontraba estable.

-Nos salvaste- Neji miró de reojo al pelinegro- Ese chakra nos hubiera eliminado-

Al escucharlo, Obito se sonrojó un poco, rascándose la cabeza, algo avergonzado.

-¡MALDITOS…! ¡MALDITOS…! ¡MALDITOOOOS….!- rugió enfurecida Hiruki, ondeando fuertemente su chakra que llegó a formar una gran ventisca, logrando hacer que hasta se desprendieran varias tejas de los techos de las casas que habían sobrevivido al combate.

-¡S-Se enojó…! ¡La mala se enojó-dattebasa!- se asustó Bolt, mientras Hinata miraba seria a su enemiga.

-Como dijo el Yokai, la Jashinista ha perdido total control de su chakra-sentenció Itachi, tomando la atención de los presentes- Explotará en cualquier momento, llevándonos a nosotros con ella-

-¡NOOOO!- se asustaron Bolt, Hiroshi y Obito.

-Entonces debemos derrotarla cuanto antes- Hinata se levantó, decidida.

-No, Hinata-sama. Eso no serviría- le aseguró Neji, también levantándose- Si la matamos, solo la haríamos explotar como un globo que ha sido pinchado-

Hinata lo miró, seria y preocupada.

Itachi observaba calmadamente la situación, analizándola correctamente.

El usar el Amateratsu sería lo mismo que tirar una piedra al agua, expandiendo sus ondas peligrosamente, y aunque activara al Susano, la agarrara, y lanzara contra el cielo, igualmente se verían envueltos en la explosión…

-¿M-Moriremos?- le preguntó Sarada, asustada, tomando su atención.

Itachi no pudo evitar preocuparse al ver en los ojos negros de su sobrina miedo.

-Ahora que estoy a tu lado, nadie te volverá a tocar, Sarada- le sonrió su tío, a lo que ella asintió, aun algo nerviosa.

La ogra rugió con fuerza, mientras su cuerpo comenzaba a hincharse, y su peligroso chakra a expandirse de tal forma que el área había tomado un tinte rojizo, asustando a Bolt y a Sarada.

-¡Luz roja, luz roja!- señaló Hiroshi, silbando.

"I-Incluso en estos momentos… ¡Es tan tierno~!" se lamentó Mirai.

-Esto es malo…- murmuró serio Neji, tomando pose de pelea, aunque sabía muy bien que no iba a poder detener la explosión por sí mismo, a menos que…- ¡Obito!- miró al niño, sobresaltándolo.

-Te la encargamos- le dijo Itachi, sobresaltándolo aún más.

-¡¿EH?! ¡¿YO?!- se señaló Obito, atónito.

-Usa la técnica de recién, Uchiha- le pidió Kuromi, tomando su atención- Teletransporta a la Jashinista a un lugar lejos de nosotros-

-¡Ah!- comprendió Obito, chocando su puño con su palma- ¡Ya lo tengo! ¡Usaré el Kamui!-

-¡Te lo acabamos de decir!- le señaló Neji, sin creer que era tan idiota como Naruto.

Hiruki volvió a rugir, mientras la tierra temblaba, asustando a los niños.

-¡Obito!- llamó Itachi, mirándolo de reojo.

-¡Sí!- el niño de pelo negro se subió los googles naranjas, para tener una mejor visión- ¡Kamui!-

Entonces, la criatura naranja fue succionada y enviada a una dimensión desconocida para ella, dejándola sin palabras, mientras todo su chakra estaba por explotar, iluminando con un tono rojizo aquel extraño lugar.

"D-De nuevo…" Hiruki abrió sus ojos, sintiendo como unos haces de luces salían de su cuerpo hinchado, indicando su pronta destrucción "… te fallé…" cerró los ojos con pesar, mientras la totalidad de su cuerpo era iluminado, junto con aquella dimensión, y, en silencio y en soledad, formando una peligrosa onda de chakra, explotó…


Bolt abrió sus ojos azules, sumamente sorprendido al ver que aquella mala había desaparecido como si la hubieran succionado, junto con aquella ventisca y tinte rojo que estuvieron causándole un gran temor.

-G-Ge… Genial…- musitó el rubio, sumamente sorprendido.

-¿D-Desapareció…?- murmuró Sarada, tan impresionada como su amigo.

-… Al fin…- murmuró Hinata, observando el punto donde había desaparecido aquella mujer que le causó tanto daño a su familia-… Ha acabado…-

-¡G-Gha!- Obito se tapó un ojo, tomando la atención de todos.

-¡Obito!- Neji se le acercó.

-E-Estoy bien…- aseguró el niño, restregándose un ojo-E-Es solo q-que pude sentir… pude sentir levemente c-como explotaba…- explicó, sorprendiendo un poco al Hyuga.

-Debió ser una gran cantidad de chakra, como para que lo sientes desde este lado- le señaló Itachi, aterrizando en la destrozada calle, dejando a Sarada en el suelo, quien de inmediato se acercó a Bolt y su hermana.

-¡Tranquila, Cuatro Ojos! ¡Estoy perfectamente-dattebasa!- aseguró el rubio, dándose aires, levemente sonrojado.

-… Me preocupa Himawari-chan- le aseguró Sarada, mirándolo fastidiada, sin darse cuenta que sus palabras atravesaron dolorosamente al pequeño.

Neji respiró hondo al ver la actitud de su sobrino, hasta darse cuenta que Itachi había fruncido el ceño, activando su Mangekyo Sharingan, sobresaltándolo bastante.

-Neji… ¿No hemos hablado que tu sobrino no respeta a mi sobrina?- le preguntó el pacifico Uchiha, con la sombra de su Susano en la espalda.

-No hay nada que pueda hacer al respecto…- le aseguró Neji, con un tic nervioso en la ceja- Salió a Naruto… lamentablemente…-

Hinata los miró a ambos con una gota en la cabeza, sonriendo nerviosa, pero después miró a Himawari, en los brazos de Bolt, quien inflaba los cachetes, amurado por las palabras de Sarada, la cual miraba para otro lado.

-¿Esto es un final feliz?- preguntó esperanzado Hiroshi, mirando a Mirai, quien se mordió el labio al ver que aquel conejito rosadito ponía una carita que daban ganas de apapacharlo y quitarle el relleno esponjosito sin piedad alguna.

-No lo creo…- le aseguró Kuromi, serio- No hasta que Jashin sea derrotado-le recordó.

-¡V-Vamos, ya derrotamos a uno de sus secuaces!- señaló Obito, queriendo ver el lado positivo.

-Esperemos que los demás tengan la misma suerte- murmuró Neji.

-Y aún falta saber quién utilizó la técnica que nos trajo a todos nosotros a estas formas- agregó Itachi, mirando una de sus manos.

-¿Ustedes, los Yokai, saben algo?- Neji se acercó al cuervo de pico y ojos blancos.

-No estoy seguro…- admitió el Yokai, ignorando como Hiroshi, aun en la cabeza de la Sarutobi, intentaba en vano en pensar en algo-… Pero debe haber sido efectuada por un Yokai- aseguró, serio, sobresaltando al conejo, como a los presentes.

-¡¿Eh?!- lo miró sorprendido Hiroshi- ¡Pero si somos debiluchos en estas formitas!- le señaló, levantando su patita blandita.

-… Lo sé…-Kuromi frunció levemente el ceño- Por eso temo… Que fue uno de los nuestros- admitió, serio.

Hiroshi abrió la boca, totalmente sorprendido, pero después bajó sus orejitas, deprimido.

-… N-No digas eso… No lo d-digas…- le pidió el conejo rosado, triste.

-Hiroshi-kun…- murmuró Hinata, preocupada.


Jashin levantó levemente la mirada, sintiendo la pérdida de los chakras de aquellos seguidores a los que había brindado poder…

Ambos habían fallado…

… ¿Fallaría también… su escogido… contra aquel que desprendía el mismo poder que… su hijo…?

Quedaba media hora…


Bosque Uzushiogakure….

Shio emergió levemente del lago en el que acababa de entrar, sin evitar poder disfrutar de estar en agua, a causa de su forma de tiburón.

Al borde del lago, se encontraban Hanta, en su forma de lobo, y Soyokaze, en su forma de caballo, junto a Saiken, quien miraba sonriendo al Yokai tiburón.

-Disculpe que me haya tenido que traer aquí, Saiken-san- se disculpó de antemano Shio, comprendiendo bien la situación en la que estaban.

-Está bien. Mi hermano Isobu es una tortuga, y él suele preferir estar en agua que en tierra, aunque no le molesta estar en el suelo- aseguró la Rokubi, asintiendo.

-Pero… ¿Pero es correcto que nosotros tres estemos fuera de esto?- preguntó Soyokaze, algo nervioso- Incluso Seidō-san ha ido a la captura de Hoshi…san…- murmuró, preocupado.

-Incluso yo no podría hacer algo contra Hoshi- le aseguro Hanta, seria, mirando su reflejo en el agua en la que estaba Shio, quien frunció levemente el ceño- Soy una cazadora nata, Soyokaze, pero, a diferencia de Seidō, mi experiencia en batalla es baja…-

-Seidō también es un cazador- murmuró Shio, serio- Pero, como tú dijiste, Hanta-san, la diferencia entre ambos es grande-

-… Yo no me preocuparía mucho- aseguró Saiken, tomando la atención de los tres Yokai- Shukaku, aunque es un Biju escandaloso, es realmente fuerte. Y el Hokage también lo es… La verdad, una vez me enfrenté a él- admitió algo avergonzada, sorprendiéndolos- Aunque sea humano… es muy fuerte…-


Una veloz silueta corría entre los árboles muertos, esquivando la peligrosa arena en forma de bala que se le abalanzaba, dirigida a sus pies.

-¡No escaparás, vejete!- le aseguró Shukaku a Hoshi, quien lo miró de reojo, sin importarle que sus piernas fueran el objetivo del Biju.

El mapache perseguía al Yokai encima de una porción de arena, aunque su velocidad no se comparaba a la de su presa.

"Tsch. Este vejete es bastante veloz" pensó molesto Shukaku, y miró de reojo a las ocho siluetas pequeñas que lo alcanzaron, con la misma misión de capturar y, si era necesario, derrotar a Hoshi.

Ocho Ninken… Los Ninken de Kakashi.

-Oh… Es una tortuga muy veloz…- murmuró Pakkun, aunque su cara y voz no denotaban entusiasmo alguno, a pesar de sus palabras.

-Que molesto…- bufó Shukaku, y miró la silueta de la enorme águila que también participaba en la persecución- ¿Por qué tuvo que invocar a sus canes?-

-Tsch. Debí darme cuenta desde antes que fue Hoshi el traidor…- murmuró molesto Seidō, observando con sus hábiles ojos amarillos al Yokai tortuga que corría velozmente por el bosque.

-Enojarnos ahora no nos ayudará a detenerlo- le aseguró Kakashi, sentado en su espalda, observando seriamente al enemigo.

-…- el águila lo miró de reojo, serio- ¿Por qué invocó a esos Ninken, Hokage?- le preguntó, tomando levemente su atención- Y más encima informarles sobre nosotros, los Yokai… No lo entiendo- aseguró.

-Bueno, Pakkun y los demás han sido mis compañeros casi toda mi vida- sonrió levemente Kakashi- No voy a pedirles arriesgar sus vidas sin antes al menos informarles la situación- aseguró- Aunque temo que se estén volviendo viejos al igual que yo-

-¡Te escuchamos, Kakashi!- le ladró enfadado Urushi, haciendo sonreír incomodo al peliblanco.

-Bueno, no creo que seamos tan viejos como tú o Shukaku- se corrigió Kakashi.

-¡¿ACASO TE PAREZCO UN VIEJO?! ¡SOY UN BIJU JOVEN!- le aseguró ofendido el Ichibi.

-Lo siento, lo siento- se disculpó sinceramente el peliblanco, hasta que se aferró a las plumas de Seidō, quien había hecho un viraje brusco a causa de las peligrosas ramas que se les habían abalanzado.

Eso sorprendió al Hokage, quien se asomó cuanto pudo, para apreciar como Hoshi, sin dejar de correr, blandiendo su bastón, hacía que las ramas y rocas que estaban a su alrededor se levantaran y se abalanzara, no solo a ellos dos, sino que también al Biju y a los Ninken, quienes las esquivaron por poco.

-Ya veo… Pitcha no shizen-murmuró serio Seidō, elevando un poco su altura para esquivar unas peligrosas rocas.

-¿Conoces sus técnicas?- le preguntó Kakashi, usando una Kunai para cortar a la mitad una rama que casi le lastima el rostro.

-No todas… Los líderes solemos ocultar nuestras técnicas de las otras razas, así que lo único que sabemos de los otros son solo rumores o suposiciones- aseguró serio Seidō, y, dando un gran aleteo con sus poderosas alas, produjo tal ventisca que logró detener y desviar varios de esos proyectiles.

-¡Ya me enfadé!- aseguró molesto Shukaku, después de recibir una dolorosa piedra en la frente- ¡Fūton: Renkūdan!- con un sello de manos, abrió su boca, lanzando de ella una poderosa bala de aire comprimida, la cual logró destruir las ramas y piedras que se habían estado abalanzado a él y a los Ninken

-Tsch. La tortuga se aprovechó de esto para tomar terreno- murmuró molesto Bisuke, observando como Hoshi había alcanzado una gran cantidad distancia entre ellos al protegerse y esquivar los proyectiles.

-Eso es malo…- aseguró Pakkun, sin mostrar mucha sorpresa en su rostro.

-¡Basta de huidas!- Shukaku levantó su brazo en dirección del Yokai.

Su brazo de arena comenzó a agrandarse y alargarse, en dirección a Hoshi, quien miró de reojo, sorprendido, en el momento en que la enorme mano del Biju lo agarró con fuerza, haciéndolo chocar contra un árbol, rompiéndolo en pedazos.

-¡Ahora, babosos!- les gritó el mapache a los canes.

-¡Somos Ninken!- corrigió molesto Urushi.

-¡Vamos, todos!- ordenó Pakkun, y seguido de sus compañeros, se abalanzó al Yokai retenido por la mano gigante de Shukaku, quien frunció el ceño al notar un leve forcejeo por parte de la tortuga en su palma.

Pero, antes que los Ninken llegaran con Hoshi, este, en el firme agarre en que lo tenía el Ichibi, logró tomar su bastón, desprendiendo tal chakra verde que formó una fuerte onda que no solo lanzó a los canes a varios metros, sino que también destrozó el brazo de Shukaku, con tanto impacto que lo tiró de la porción de arena en la que estaba, rodando por el piso, chocando de espaldas contra un árbol.

-¡Pakkun! ¡Shukaku!- se sorprendió Kakashi.

El Biju de una cola frunció levemente el ceño, inconsciente, mientras los Ninken tirados se movían levemente, sin despertar.

Kakashi frunció el ceño, enojado.

-¡Es su bastón!- le explicó de inmediato Seidō, sobrevolando el área, observando molesto a Hoshi incorporarse, aunque algo adolorido, como si el apretón que le dio Shukaku le hubiera roto varias costillas- ¡Los líderes de los Yokai tortuga dependen de ese bastón…! Es como una reliquia que pasa de generación en generación-

-Pensé que ya no habían líderes- le señaló Kakashi, serio, sacando un pergamino y extendiéndolo en la espalda del Yokai.

-Yo igual, pero si pensamos que fue Hoshi quien llegó a esa conclusión…- murmuró la águila, tomando levemente la atención del Hokage- Tal vez, en vez de once exlíderes, somos solo diez-

-¿Acaso existe alguna forma para que haya mantenido sus poderes, aunque tenía que darlos a Jashin?- preguntó Kakashi, acomodándose un guante, mirando serio el pergamino que tenía frente a él.

-Ya te lo dije, Hokage- Seidō lo miró de reojo, serio.

-… Ya veo… Su bastón- entendió Kakashi, mirando a Hoshi, quien acababa de levantarse, aun apoyándose en su bastón, con una mano en el abdomen- Aunque le arrebaten a su cuerpo su chakra y poderes de líder, mientras tenga su bastón, lo seguirá siendo… Parece como una reserva de chakra infinita-

-Debe de serlo- aseguró Seidō, serio- Esa reliquia de las tortugas ha conservado chakra por milenios-

-Entonces nuestro objetivo cambió-sentenció Kakashi, poniendo su mano en la superficie del pergamino- No nos enfrentamos a un Yokai traidor: nos enfrentamos a un líder Yokai traidor-frunció levemente el ceño-¡Kuchiyose no Jutsu!-invocó del pergamino una enorme espada que, a pesar del peso, tomó con una mano del mango sin ningún problemas.

Al aparecer en su espalda, Seidō sintió molesto como esa arma era bastante pesada.

-Ah, lo siento. Debí avisarte primero- se disculpó Kakashi, al notar la miradita que le pegó el Yokai.

-¿Qué clase de espada es esa?- preguntó Seidō.

-¿Esta? Es Kubikiribocho-el Hokage le mostró la espada que sostenía- Una de las espadas de los Espadachines de la Niebla… Es un tesoro que me brindó un buen contrincante hace muchos años- posó la espada en su hombro, mirando serio a Hoshi, quien los apuntó con su bastón.

Aquella reliquia de los Yokai fue rodeada de chakra verde, el cual fue impregnado varios árboles muertos del lugar, desprendiéndolos y lanzándolos en dirección al águila que sobrevolaba la zona.

-Tsch- Seidō frunció el ceño, comprendiendo que no iba a poder esquivar esos enormes proyectiles.

-Quédate estable- le pidió Kakashi, levantándose en su espalda y sosteniendo con fuerza su arma.

El Yokai lo miró serio, pero después asintió, de acuerdo.

Kakashi miró serio los enormes árboles, y, con una sacudida de Kubikiribocho, los partió a la mitad de tal forma que ninguno de los escombros los lastimó, sorprendiendo levemente a Hoshi, quien frunció el ceño.

"Lo siento, Zabuza, Haku… De nuevo tengo que emplear esta espada para pelear…" Kakashi frunció el ceño, saltó, y aterrizó a unos metros cerca de Hoshi, quien lo apuntó con su bastón, pero escupió sangre, cayendo de rodillas…

Al parecer, aquel Biju de una cola le rompió más que una costilla…

-¡Pakkun! ¡Chicos! ¡¿Se encuentran bien?!- Kakashi miró de reojo a los Ninken.

-D-Define… bien…- gimió levemente Pakkun- Tal vez si nos estamos volviendo viejos-

El comentario de su fiel amigo le hizo sonreír levemente.

-¡Shukaku!- llamó al Biju, pero este seguía inconsciente. Frunció el ceño, preocupado, ya que al mapache le faltaba un brazo.

-¡Dō-wa no ame!- Shio sacudió sus alas, lanzando varias plumas que se abalanzaron a Hoshi, quien levantó su brazo, deteniendo las plumas.

-¿No consideras que estás en el bando equivocado, Seidō?- le preguntó Hoshi, frunciendo levemente el ceño- Eres un Yokai que siempre ha pensado en el bienestar de nuestro pueblo, y consideras que cumplir nuestra obligación es el mayor honor de todos- le recordó- Pero no te das cuenta que la obligación que tienen los de tu generación ha sido alterada por el tiempo… No debemos evitar el resurgimiento de Jashin-sama, sino que debemos apoyarlo, con todo nuestro poder-

Seidō frunció el ceño, y se posó en una de las ramas de los pocos árboles que estaban intactos.

-Te confundes, Hoshi… A mí me preocupa mi gente, no Jashin- corrigió el Yokai, serio- Es verdad que estoy dispuesto a cruzar la línea, y si es necesario matar a uno de los nuestros- le aseguró, haciendo que Kakashi lo mirara de reojo, serio- Busco el bien mayor que se le puede brindar a nuestro pueblo, porque estoy consciente que no se puede obtener bienestar sin dar una cosa a cambio, o sacrificarla…- lo miró fríamente, con sus ojos amarillos brillando- Mi objetivo es salvar a todos los que puedan, y, si es posible, evitar perder vidas si no es totalmente necesario-

Kakashi lo miró, y no pudo evitar sonreír levemente, mirando su espada.

Ese era un pensamiento realista, y tal vez algo frío… Pero un líder, a veces, tenía que pensar así por su gente…

Aunque, gracias a Naruto, y el mundo que logró cambiar, habían muy pocas situaciones en las que había que tomar una decisión como esa…

Lamentablemente, estaban en esas pocas situaciones…

-Entonces, ¿no podemos llegar a un consenso?- preguntó Hoshi, levantándose costosamente, limpiándose un hilo de sangre de su mentón.

-No- Seidō emprendió vuelo, en dirección al Yokai traidor, con sus peligrosas garras extendidas.

Hoshi lo apuntó con su bastón, pero no se esperó que Kakashi se le abalanzara blandiendo su enorme espada, obligándolo a detenerlo con su bastón.

-Te pediré que no te olvides de mí- le pidió Kakashi, chocando a Kubikiribocho contra aquel bastón.

Hoshi frunció el ceño, algo molesto, y, para sorpresa del peliblanco, del circulo que componía la punta del bastón del Yokai, se desprendió un chakra esmeralda que se extendió, formando un filo de chakra que se clavó en el hombro de Kakashi, atravesándolo.

-¡GHA!- Kakashi no pudo evitar gritar, y, a pesar del dolor, no soltó su espada, sabiendo que si la soltaba permitiría que ese filo de chakra lo cortara a la mitad.

Ese bastón no era una reliquia, sino un arma de chakra, que formaba una lanza.

-¡Kakashi!- se asustó Guruko, el más joven de los Ninken.

-¡Hokage!- Seidō se abalanzó a Hoshi, agarrando uno de sus brazos con sus garras, permitiendo que Kakashi saltara para atrás, tomando distancia del Yokai.

El peliblanco observó sorprendido como ambos Yokai se enfrentaban. Hoshi atacaba con su lanza a Seidō, quien, a pesar de recibir varios cortes en sus garras, arañaba con fuerza al traidor, hiriéndole los brazos, obligándolo a retroceder y lanzar un árbol, el cual el águila no alcanzó a esquivar, cayendo a varios metros, lastimado.

-¡Seidō!- Kakashi, apoyándose en su espada, se levantó, preocupado, pero se agarró el hombro herida, sintiendo algo extraño su extremidad lastimada…

Se miró el hombro, para darse cuenta que del corte salían letras de chakra esmeralda, que se propagaban a su brazo derecho por completo, causándole un gran daño.

-¡K-Kakashi!- ladró Pakkun, preocupado.

-Y-ya veo…- gimió Kakashi-… A-Así que está es la habilidad del líder de los Yokai tortuga- miró serio a Hoshi, quien se recuperaba de su combate contra Seidō- Natsumi puede invocar a los espíritus de sus antepasados… Pero tú, puedes sellar las extremidades de tus enemigos con ese filo creado de chakra…- se dio cuenta, y miró de reojo al enorme águila de plumaje cobrizo, quien intentaba incorporarse, adolorido, pero le era imposible, ya que los cortes que tenía en sus garras formaban letras que se propagaron en ellas, haciéndolo caer, sin poder moverse.

Kakashi frunció el ceño, y miró serio a Hoshi, quien se le acercaba, con su lanza en mano.

-No es personal- le aseguró el Yokai, preparado para degollarlo.

Los Ninken ladraron, enojados, a pesar de que no podían moverse aun a causa de sus moretones.

Los ladridos de los canes hicieron que, por unos momentos, las orejas de Shukaku se movieran levemente, pero el Biju seguía inconsciente.

Antes de que el Yokai actuara, el Hokage agarró con su mano izquierda a Kubikiribocho, y la sacudió de tal forma que Hoshi retrocedió, algo sorprendido.

-E-Es verdad que es difícil moverse con un brazo sellado…- aseguró Kakashi, levantándose con la ayuda de la espada, para sacudirla levemente, haciendo ondear el césped muerto que pisaban- Pero eso no significa que esté fuera de combate- miró serio al Yokai que tenía enfrente, quien frunció el ceño y blandió su lanza de filo esmeralda- Soy el Hokage de Konoha. Mantengo intacta y con honor la Voluntad de Fuego, para proteger y luchar por el bien de mi aldea y mi gente- el filo de Kubikiribocho fue imbuido con el Raikiri, sorprendiendo a Hoshi- Por eso, no puedo perder contra ti- lo miró, decidido.

-Sí, esa es la actitud- aseguró Pakkun, aunque, como siempre, tanto su voz como la expresión de su rostro contradecían sus palabras.

El Yokai frunció el ceño, y, sin más, se abalanzó al humano, comenzando ambos a chocar sus armas, siendo solo el sonido de metal y el de sus pisadas lo único que se escuchaba en el ambiente.

Seidō miraba serio el combate que se llevaba, jadeando levemente, sintiendo que las escrituras de sellado se extendían por la mayor parte de su cuerpo…

Voluntad de Fuego…

Luchar por el bien de una aldea… de su gente…

Entrecerró los ojos, serio…

Los humanos tenían ideologías… bastante extrañas…

El choque de armas entre Yokai y humano se volvió más peligroso.

Hoshi no se esperaba esto… Pensaba que con solo sellar una extremidad sería suficiente para volver presa fácil a aquel humano… Se equivocó por completo.

Se distrajo, recibiendo un corte en el brazo por parte de Kakashi, por lo que aprovechó de que la espada estuviera arriba para lastimar la pierna del humano, pudiendo retroceder con un salto, tomando así una distancia segura, observando como su contrincante caía de rodillas, sintiendo como de la herida aparecían letras de sellado, cubriendo toda su extremidad.

Kakashi jadeó, aferrando su arma que había dejado de ser imbuida con el Raikiri, y miró serio al Yokai, quien parecía estar en igual estado de cansancio.

Hoshi frunció el ceño y señaló al humano con su lanza, lanzando una peligrosa bala de chakra que el Hokage logró detener clavando su Kubikiribocho frente a él, aunque el impacto hizo que la espada saliera volando y cayera a varios metros, mientras él caía sentado para atrás.

El anciano se molestó levemente, y se propuso a lanzar otra bala de chakra hacia Kakashi, pero se quedó quieto al sentir arena en su pierna, por lo que bajó la mirada, para ver, sorprendido, efectivamente arena aferrada a su extremidad, de tal manera que, aunque él quiso sacarla, no hubo resultado.

Estaba retenido.

Kakashi se incorporó, adolorido, para mirar sorprendido lo que retenía al Yokai, por lo que miró para atrás, para ver a un cansado Shukaku señalando con su brazo izquierdo al enemigo, jadeando y con un ojo abierto y otro cerrado por el cansancio.

-… Rayos… E-Estoy algo oxidado…- admitió el Biju, cansado- Últimamente en Suna no he hecho más que dormitar o hablar con… con ese mocoso Shinki que le gusta tanto mis habilidades… Je…- sonrió levemente, recordando a aquel niño de la edad de Sarada, con una actitud algo similar a la de la Uchiha, pero intrigado tanto en las marionetas como en el control de arena… especialmente la arena de hierro- V-Veamos si sigo igual de hábil que en los viejos tiempos- abrió ambos ojos, alertando a Hoshi- ¡Sabaku Kyū!- apretó su puño.

En ese momento, la arena que retenía la pierna del Yokai se aferró con tanta fuerza que el silencio del lugar fue roto por el sonido de un hueso al romperse, sorprendiendo a Seidō.

Hoshi gritó de dolor, cayendo de rodillas, mientras la arena dejaba su pierna rota.

-Jeje… No he perdido el toque…- sonrió de lado Shukaku-… Eso es… Eso es por la novia de mi hermano, vejete traidor… Oye, Hokage… Dale el tiro de gracia- le pidió, serio, jadeando levemente.

El hombre enmascarado sonrió levemente.

El Yokai tortuga apretó sus puños, sintiendo el latente dolor de su hueso roto. No esperaba que aquel Biju fuera tan peligroso. Frunció el ceño, pero se sorprendió al ver que Kakashi se levantaba costosamente, jadeando.

-S-Soy… un irresponsable…- aseguró el peliblanco-… T-Tsunade-sama… me ha dicho q-que debería de dejar de usar el Raikiri… incluso aunque lo utilizo en armas…- miró de reojo su brazo izquierdo, el cual desprendía varios hilos de sangre, a causa de las heridas causadas por los rayos de la técnica- Pensé que, aunque no tengo el sharingan, podía ocuparlo al menos una vez al día… A veces solo obtengo una mano quemada, y otras veces quedo así…- suspiró, y sonrió levemente- Soy un shinobi bastante terco-

Lo que dijo, causo una leve sonrisa en los cansados Ninken, quienes sabían muy bien lo terco que podía ser a veces aquel hombre con el que habían peleado lado a lado por tantos años.

-… Soy un shinobi terco…- repitió Kakashi-… Pero creo que hasta yo sé cuándo mi cuerpo no me reacciona como antes… y cuando debo tirar la toalla… y entregarla a la próxima generación…-respiró hondo, sintiendo como venía la imagen de Naruto a su mente…

Esta sería la última vez que pelearía como shinobi… como el Hokage

Era hora de pasarle el cuidado de la Voluntad de Fuego a la próxima generación.

A pesar del gran dolor que sentía, para gran sorpresa de Hoshi, Kakashi extendió su mano derecha, luchando contra aquel sellado que retenía fuertemente sus movimientos, mientras de su palma y de sus dedos comenzaban a desprenderse una corriente de electricidad purpura.

El Yokai frunció el ceño, dándose cuenta que, si recibía un golpe más, ya no podría mantener el "Shin no unmei: Shizen'na gaikan o abake"

Se aferró con ambas manos a su bastón de madera, y formó un círculo en el aire con él, creando una gran cantidad de balas de chakra al hacerlo, sorprendiendo a Shukaku y a los Ninken.

Kakashi frunció el ceño, enojado, y más aún cuando las balas fueron expulsadas a gran velocidad.

No iba a poder esquivar algo así con la pierna en ese estado.

-¡Rayos!- Shukaku levantó su brazo para proteger a Kakashi, pero abrió los ojos sorprendido al darse cuenta que esas balas se dirigieron a él, por lo que extendió su palma, creando una pared de arena.

Pero, para mayor sorpresa suya, las esferas doblaron su rumbo cerca del escudo, impactando en sus costados con tanta magnitud y fuerza que gritó de dolor, mientras las balas explotaban, creando una bola de humo en donde estaba.

-¡Shukaku!- se asustó Kakashi, mirándolo de reojo.

La bola de humo se deshizo rápidamente, mostrando a Shukaku tirado en el piso, herido, jadeando adolorido.

Kakashi frunció el ceño y miró a Hoshi, quien había preparado otra gran cantidad de balas, las cuales fueron expulsadas contra él, haciendo que abriera los ojos, sorprendido.

-¡Kakashi!- ladró asustado Pakkun, levantándose pero cayendo de inmediato, sin estar totalmente recuperado.

Pero las balas no le dieron a Kakashi, ya que, a una gran velocidad, la enorme águila de plumaje cobrizo batió sus alas, dándose impulso para interponerse entre el Yokai y el humano, recibiendo todo el daño él mismo, siendo envuelto en la explosión formada por las balas.

-¡SEIDO!- se asustó Kakashi.

Hoshi se quedó en silencio, bastante sorprendido con lo que acababa de presenciar.

Los Ninken se quedaron sorprendidos ante la acción de aquel Yokai, pero la sorpresa de ambos no se comparaba a la de Shukaku, quien, con los ojos totalmente abierto, no podía creer que aquel sujeto había utilizado su propio cuerpo para proteger a Kakashi.

El Yokai águila cayó al piso, sumamente lastimado, con sus plumas cobrizas manchadas de sangre.

-S-Seidō…-murmuró Kakashi, totalmente sorprendido y asustado.

-N-No… N-No creas q-que te protegí…- jadeo el águila, sorprendiéndolo- S-Si un Yokai asesinara al Hokage… P-Podría ocasionar una guerra entre humanos y Yokai…-aseguró, haciendo que abriera sus ojos, sorprendido-… Si eso pasara… Mi pueblo… peligraría…

-… Seidō…- murmuró Kakashi, comprendiendo los sentimientos de aquel Yokai…

Tal vez sus métodos eran cuestionables, tal vez no ganara la empatía de todos… Pero a Seidō no le importaba…

Solamente le interesaba proteger a su pueblo, y si era posible, salvar a la mayoría…

Era un líder…

Hoshi frunció el ceño, cansado…

Había utilizado la totalidad de la energía que le permitía usar el bastón dos veces… Si lo usaba una tercera vez, perdería la vida…

"… L-Lo siento, Jashin-sama…" jadeó Hoshi, observando como el Hokage lo apuntaba con su mano llena de electricidad purpura "Al parecer… al final… Esta generación es más fuerte…"

-¡Raiton: Shiden!-gritó Kakashi, desatando la corriente eléctrica que retenía hacia Hoshi, quien, comprendiendo que lo habían acorralado y vencido, cerró los ojos, aceptando su derrota.

Se creó una enorme explosión en el bosque, acompañado de una ventisca que dobló los árboles muertos, mientras una cantidad de ellos comenzaban a quemarse a causa de la electricidad a la que entraron en contacto.

Kakashi, jadeando, observó el pequeño incendio que había provocado aquella técnica que creó al no poder usar en su totalidad el Raikiri, para darse cuenta algo salió volando de entre las llamas, clavándose a unos metros cerca de él.

El bastón de Hoshi…

Aquella reliquia comenzó a brillar, emitiendo una onda blanca que abarcó toda la isla.

Al tocarlo, esa onda deshizo los sellos en su brazo izquierdo y pierna derecha, al igual que los sellos en las garras de Seidō, quien frunció levemente el ceño, con sus ojos agotados…


Uzushiogakure.

En la calle que había sido utilizada para el combate, se encontraba el grupo que se había quedado en la aldea.

-¡WOA~!- sonrió Himawari, como si nunca se hubiera desmayado- ¡Pájaro-chan~!-apapachó por el cuello a Neji, quien no sabía si sentir que su pequeña sobrina, o era tan tierna como Hinata, o tan entusiasta como Naruto.

Era un completo misterio.

-¿Cómo te sientes, Mirai-chan?- le preguntó Hinata a la joven, terminando de aplicar el jutsu "Palma Sanadora" en su abdomen lastimado, siendo observadas por Hiroshi.

-S-Sí… El dolor pasó- sonrió la Sarutobi- Gracias, Hinata-san-agradeció.

-No te preocupes- sonrió Hinata, contenta de que la hija de su sensei estuviera a salvo.

-Ya veo…- comprendió Kuromi, posado en el brazo de Itachi, después de que este le explicara su situación, la del Hyuga apapachado por Himawari, y la del otro Uchiha persiguiendo al pequeño rubio que le había quitado sus preciados googles naranjas, observados por una fastidiada Sarada- El Sabio de los Seis Caminos…- murmuró, pensativo- ¿Acaso él sabía sobre esto? ¿Sobre Jashin?-

-Tenemos poco conocimiento de este tema- le aseguró Neji, tomando su atención- Él nos envió a Itachi y a mí con nuestros respectivos parientes el día que comenzó el invierno, hace dos años- recordó, levantándose, haciendo que Himawari, quien no lo soltaba, estuviera sentada en su brazo-

-Para compensar el tiempo que no pudimos tener en vida, y vigilarlos, por si alguna vez algún miembro de Jashin se presentaba- continuo Itachi- Por eso, cuando comenzaron a escucharse rumores de que habían Jashinistas merodeando Konoha, le pedí a Sasuke que regresara a la aldea- eso tomó la atención de Sarada- Aunque, claro, no fue necesario- le sonrió su tío- Él ya había decidido venir a protegerte-

Ante eso, la pequeña no pudo evitar sonreír, algo sonrojada.

Ese gesto tomó la atención de Bolt, quien dejó de correr, mirando ensimismado a su compañera de clases…

-¡Mis googles!- Obito chocó con Bolt, cayendo encima suyo, comenzando ambos una riña por el accesorio.

-Por lo que tengo entendido, Obito se quedó junto a Natsumi, también para protegerla de los Jashinistas- continuó Itachi, mirando el revuelo de ambos niños- Y de informarle cuándo llegarían aliados al bosque Shakaku… Aunque lo último no lo completaste- agregó, recordando el lío que hubo cuando conocieron a la Yokai.

-¡No es mi culpa!- aseguró el pelinegro, tirando un lado de sus googles, mientras Bolt hacía lo mismo con el otro extremo- ¡Natsumi-chan nunca escucha!-

-¡Voto a favor!- lo apoyó Hiroshi, levantando su esponjosa patita.

Mirai y Hinata se quedaron mirando al Yokai conejo…

"¡Es muy tierno~!" pensaron al mismo tiempo, poniendo sus manos en sus mejillas.

-… El Sabio sabía desde un principio sabía lo que pasaba en esta isla, y lo que estaría pasando esta noche…- murmuró Kuromi, serio.

-No creo que él haya sabido que uno de sus hijos sería cruelmente controlado, para atacar a quienes ama- aseguró Itachi, acariciando la cabeza de Sarada, quien bajó levemente la mirada, sin querer recordar al Kurama malo…

Neji acarició el cabello de Himawari, quien seguía abrazándolo, sin escuchar la conversación… Y tal vez eso era lo mejor.

-¡¿Cuernitos-san sabía que iban a apalear a Pájaro-chan, Cuervo-chan, y a Canoso-chan-dattebasa?!-se sorprendió Bolt, soltando los googles, haciendo caer a Obito.

La mirada que recibió de los tres usuarios de Dojutsu lo aterrorizaron por completo.

-Bolt… No vuelvas a decir eso- ordenó Neji, activando su Byakugan.

-¡S-SÍ!- asintió asustado el rubio.

Hinata puso su mano en su mejilla, pensando que Bolt debía comenzar a aprender la magnitud de lo que decía, mientras Mirai, sin aguantar más, apapachaba de tal forma a Hiroshi que este se estaba quedando sin aire.

Pero, entonces, el conejo se quedó quieto, extrañando a Mirai.

-… No puede ser…- murmuró Kuromi, abriendo sus ojos blancos, horrorizado, levantando la vista-… Hoshi…-

Entonces, una onda blanca comenzó a pasar por el pueblo, tomando la atención de los presentes.

El cuervo y el conejo desaparecieron en una bola de humo negro y rosado respectivamente, para mostrar que habían vuelto a sus formas humanas.

-¿Volvimos…?- se sorprendió Kuromi, a quien Itachi sostenía con ambas manos, para dejarlo en el suelo.

-¡Guau~! ¡Soy yo de nuevo~!- sonrió contento Hiroshi.

"¡Que tierno~!" pensó Mirai, apapachando al niño.

-¿Eh?- Obito miró sus manos, sorprendido-… ¿P-Por qué nosotros… seguimos así?- miró a Itachi y a Neji, quienes también se dieron cuenta de ese detalle.

Sarada miró nerviosa a su tío, quien miró su mano, serio.

-¿Neji-nisan?- Hinata se acercó a su primo, quien, aun sosteniendo a Himawari con su brazo, se miraba, pensativo.

-… No volvemos a nuestra forma animal…- murmuró el Hyuga, frunciendo el ceño.

-¡Eso es mejor-dattebasa!- Bolt levantó el pulgar, contento.

-Esto está mal- aseguró Itachi, extrañando al rubio- Somos habitantes del Mundo Puro… Estar presentes de esta forma puede causar un desequilibrio…-apretó su puño.

El pequeño Uzumaki lo miró, sin comprender muy bien la situación.

-… Debe ser… porque no es el poder del Sabio- murmuró Neji, tomando la atención del Uchiha- Solo el poder del Sabio nos permite tomar nuestras otras formas, para vivir en este plano sin causar alguna anomalía…-

-Es más fácil deshacer, que rehacer, ¿no?- Obito frunció levemente el ceño, y se colocó sus googles-… Solo Naruto puede ayudarnos a volver a la otra forma…-

Itachi frunció levemente el ceño, hasta que Sarada se aferró a su túnica negra de Akatsuki, tomando su atención.

-… Kurama-chan… quemó mi libro favorito…- murmuró la pequeña, sorprendiéndolo un poco-… Por eso… por eso, para que él no se entere y no se sienta mal, tío… ¿Puedes ser tu quien me compre otro…?- le preguntó, nerviosa.

Eso sorprendió a Itachi, quien sonrió al ver lo bondadosa que era su sobrina.

-Lo haré-se agachó para estar a su altura- Lo prometo…- iba a darle un toque en la frente, pero se detuvo, y le acarició la cabeza, a lo que Sarada sonrió.

Ese gesto… se lo debía dar Sasuke…

-Si esta onda nos está volviendo a la normalidad, significa que el Yokai traidor fue derrotado…-murmuró Kuromi, quien tenía sus ojos amarillos abiertos-… Y… Y la existencia de Hoshi se ha ido…- apretó sus puños, temblando levemente- Eso… Eso significa que el traidor… era…-

Mirai lo miró preocupada, y después a Hiroshi, quien hacía ruidos con la nariz, con sus ojos rojos lagrimeando levemente.

La joven abrazó al pequeño, dejando que recargara su tristeza en su hombro.

-¿Zombie-chan? ¿Esponjoso-chan?- los miró Himawari, preocupada.

-…- Obito miró serio a los Yokai, y respiró hondo- Me preocupa Natsumi-chan- les aseguró a Neji y a Itachi.

-… Comprendo lo que quieres…- le aseguró Itachi, haciendo que el niño tragara saliva, no muy seguro de que lo iban a aceptar- Está bien- sonrió el joven, sorprendiendo a Obito.

-A mí también me preocupa Natsumi- asintió Neji- Te acompañaremos-


Saiken levantó la vista, sorprendida al ver aquella onda pasando por el lugar.

Se sorprendió al ver como los Yokai a los que acompañaba desaparecieron en humo celeste, café, y azul, de los cuales aparecieron respectivamente Hanta, Soyokaze y Shio en sus formas humanas.

-¡Volvieron!- se alegró la Rokubi, mientras la mujer se miraba las manos, y el joven correspondía a su sonrisa, contento.

-¡ACHU!- escucharon, y miraron a Shio, quien, parado en aquel lago, empapado, se tapó la boca-… Hacía tiempo que no entraba en contacto con el agua…- aseguró apesadumbrado, saliendo del lago.

-E-Está bien…- sonrió Hanta, para mirar seria y preocupada el cielo-… Pero… Pero esta sensación…-

-… Sí…- Shio también levantó la vista al cielo nocturno, tapado por las nubes-… Hoshi… ha muerto…-

Soyokaze apretó un puño.

-… Si es así… Debió oponer resistencia…- murmuró el joven-… ¿Por qué traicionarnos de esta forma?- miró a los Yokai mayores.

-… Él mismo lo dijo- Shio lo miró de reojo, serio, pero comprensivamente-… Su ideología era diferente a la nuestra… A veces los ideales y objetivos de un pueblo cambian según pasan las generaciones, pero siempre habrá quienes conservan las bases de estas… Eso puede ser tanto bueno como malo… En este caso, tenemos una respuesta clara…- frunció el ceño, preocupado.

Soyokaze y Hanta bajaron un poco la mirada, afectados por la situación.

Saiken los miró, preocupada…

Ojalá Shukaku estuviera bien… Al igual que el resto de sus queridos hermanos…


-¡MUERETE! ¡MUERETE! ¡MUERETE!- Hiromi zarandeaba con sus tentáculos el árbol en el que se sujetaba el aterrorizado Gyuki, ignorando como la miraba el resto del grupo.

-Nininini. Oye, Hiromi. Si destruyes ese arbolito, llevarás cinco- le señaló Seiya, acomodado en el caparazón de Isobu, señalando los cuatro árboles destrozados en los que antes se había subido el Hachibi para mantenerse a salvo.

-Vamos, Hiromi-chan- le pidió Sakura, sintiendo un poco de pena por el Biju que se aferraba con todas sus fuerzas a la punta del árbol.

Sasuke, simplemente, cerró los ojos, pero después los abrió al percatarse en la onda blanca que comenzó a pasar por el lugar.

Entonces, Seiya desapareció en un humo morado, y Hiromi en un humo azul oscuro, para mostrar a los dos Yokai en sus formas humanas.

-¡Volvieron!- se sorprendió Son- ¡Bien! ¡Debieron derrotar a ese vejete!- se alegró.

-Lo hicieron- Sakura le sonrió a su marido, quien cerró los ojos.

-…- Hiromi no decía nada, solo miró el tridente que tenía en sus manos, ignorando como Gyuki bajaba silenciosamente por el árbol.

-S-Supongo… q-que ya no estás enojada… ¿no?- preguntó el Biju, pero se extrañó al ver que la joven temblaba- ¿Hiromi?

-…- Seiya entrecerró sus ojos rojos, sentado en el caparazón de Isobu- … El Señor Hoshi…- murmuró serio.

-… Él… d-dejó este mundo…- murmuró Hiromi, apretando su tridente- ¡Se lo merece!- gritó, y miró molesta a Seiya, quien estaba serio- ¡Él nos traicionó, así que el morir es su castigo!- aseguró.

-… Chiquilla… Nadie merece morir…- le aseguró Seiya, serio, dejándola callada.

Hiromi bajó la mirada.

Gyuki la miró, preocupada.

El Yokai murciélago, simplemente, tomó un sorbo de su botella, ya que sentía seca su garganta…

¿Cuándo volvería el señor Seidō, para decir con su típico aire de superioridad que cumplió correctamente la misión?

No pudo evitar sonreír levemente.

Así era ese viejo Yokai


Con un último movimiento, las cadenas que controlaba Naruto amarraron a Ryusei en uno de los pocos árboles que quedaban del lugar en el que ambos combatieron.

El rubio, con unos hilos de sangre saliendo de su cabeza, frunció el ceño, bajando el brazo, cortando las cadenas que dirigía, las cuales se aferraron aún más al pelirrojo, quien frunció el ceño, molesto.

-¿Crees que el derrotarme, hará una diferencia?- preguntó Ryusei, serio- El matarme no cambiará nada- le aseguró- Solo soy un pilar, sin uso, que solo intenta usar su degastado cimiento para abrir el camino a Jashin-frunció el ceño- Un hereje como tú no podría comprender el tamaño de esta obra-

-…- el Jinchūriki frunció levemente el ceño.

-… Naruto-kun- murmuró Matatabi, junto a sus dos hermanos y los dos Yokai.

-… Tú…- murmuró Naruto, apretando su puño vendado- ¡Deja de parlotear cosas sin sentido-dattebayo!- le dio un fuerte coscorrón, sobresaltando a los Biju y a Rakku.

-¿Eso fue un golpe?- preguntó Mimasu, moviendo sus patas de cangrejo.

-S-Sí…- asintió Kokuo, aunque algo descolocada.

Ryusei miró algo sorprendido a Naruto, quien lo miraba enojado, apretando con fuerza sus dientes.

-¡Para empezar…!- el rubio agarró al Jashinista de la túnica- ¡¿Por qué hablas de esa forma tan rara?! ¡No te entiendo casi nada de lo que hablas-dattebayo! ¡Habla como la gente para que podamos conversar, idiota!-

-¡Naruto-kun, ese no es el problema aquí!- lo regañó Matatabi, sobresaltando al humano.

-Pero…- se amuró un poco el rubio, hasta suspirar, y mirar serio a Ryusei, quien frunció el ceño.

Naruto respiró hondo, soltó al pelirrojo, mientras se desactivaba su manto de chakra de Kurama, mirando serio a su enemigo.

-Sé… Sé lo que le hiciste al padre de Natsumi-chan- le aseguró.

-…- Ryusei frunció levemente el ceño- Él era solo un sacrificio más para la llegada de Jashin- aseguró, mirando para otro lado, sin darse cuenta en como Naruto apretó sus puños- Después de todo, los Yokai son solo herramientas, súbditos para Jashin, el creador de todos ellos- añadió, cerrando los ojos.

Naruto apretó sus dientes, enojado.

-… ¿Es eso… lo que realmente piensas…?- le preguntó Naruto, tomando su atención, para sorprenderse que la pupila de los ojos azules del rubio se habían vuelto rasgadas- ¡¿Crees que puedes engañarte a ti mismo y a los demás con esas palabras, aunque las digas tu-dattebayo?!- exigió saber, enojado- ¡Lo sé!- agarró de la túnica- ¡Sé sobre la existencia de la tumba de Kurokiba!-

Eso hizo que Ryusei abriera los ojos por completo, y mirara molesto para otro lado.

-… ¿L-La tumba…?- murmuró Rakku, sorprendida, tomando la atención de los Biju, quienes miraban la situación seriamente-… ¿D-De Kurokiba-san…?-se quedó sin habla, pero después miró arriba, mientras las patas de Mimasu se movían velozmente.

-¡¿E-Esto es…?!- se sorprendió el joven cangrejo ciego.

Entonces, una onda blanca pasó cerca de donde estaban, tomando la atención de los presentes.

-¡¿Y ahora qué?!- se molestó Naruto, hasta darse cuenta que los dos Yokai desaparecieron en bolas de humo fucsia y naranja- ¡Rakku-chan! ¡Mimasu!- se volteó, sorprendido

Cuando el humo se disipó, se podía apreciar que ambos volvían a sus formas humanas.

-… ¿V-Volvimos…?- preguntó Mimasu, moviendo sus patas, sintiendo el cambio de energía en el ambiente.

-Sí- sonrió Matatabi.

-… Ya no está…- murmuró Rakku, tristemente, tomando la atención de Chomei-… Hoshi-san… Ya no está…-

-…- Mimasu frunció levemente el ceño, abriendo levemente sus ojos ciegos-… Tal vez… era lo mejor, Rakku…-

La pelicafé asintió levemente, mirando preocupada su trébol, sin notar que Chomei la miró preocupado.

-…- Naruto miró triste a ambos Yokai-… ¿Ves, Ryusei?- apretó sus puños- Esto es… Esto es lo que estas logrando, lo que estás ga…- pero de repente abrió horrorizado sus ojos azules, que recuperaron su forma normal de la pupila, sintiendo un punzante dolor en el estómago-…nan…do…- jadeó…

Los Biju se voltearon de inmediato, y abrieron los ojos horrorizados al ver como Naruto era atravesado por detrás por la cadena de Ryusei, la cual salía de su cabeza…

-¡NARUTO-KUN!- se horrorizaron los tres Biju, comenzando a acercarse al rubio, quien estaba estático.

Rakku se tapó la boca, horrorizada, mientras Mimasu abría la boca, sorprendido, sintiendo un cambio en el chakra del Uzumaki.

-… R-Ryusei…- jadeó Naruto, agarrando la cadena con sus manos-… ¿P-Por qué…?- lo miró de reojo, enojado-… ¿Por q-qué… atacaste… el… sello… de Kurama…?- exigió saber, sintiendo como la cadena de chakra atravesaba exactamente el lugar donde tenía grabado el Hakke Fūin en su piel.

-Porque esa bestia es un estorbo para Jashin- aseguró Ryusei, frunciendo levemente el ceño- Al igual que tú, hijo de Kushina-

-… ¿No lo entiendes aún…?- Naruto frunció el ceño-… Lo que dices… lo que haces… no lo haces por ti, lo haces… por… Jashin…- escupió sangre, la cual se limpió con la manga-… Solo eres… un esclavo…-le aseguró, serio.

Ryusei frunció el ceño.

-¡Naruto-kun!- Matatabi destruyó con sus garras la cadena de Ryusei, liberando a Naruto, quien cayó de rodillas, abrazándose el vientre herido.

-¡Naruto!- Kokuo y Chomei se le acercaron, y se asustaron cuando el rubio se apoyó en Gobi, jadeando.

-… E-Esto es malo…- jadeó Naruto, apretando su mano vendada, con la cual paraba la hemorragia en su herida-… El sello… fue dañado…-eso asustó a los Biju-… Kurama… volvió… Natsumi-chan está sola…-


-54 pulgas, 55 pulgas, 56 pulgas, 57 pulgas, 58 pulgas…-

Natsumi, recostada en la tierra, con el mentón en el suelo, movía su cola, aburrida, tarareando, observando como Kurama, ignorándola, miraba serio el borde del acantilado en el que estaban, donde el choque de las fuertes olas golpeaban las rocas.

Frunció el ceño.

Natsumi ya declaró que no huiría, lo cual ni él podría hacer que cambiara de opinión, y aunque estaban a salvo en ese lado de la isla no significaba que se quedarían quietos, siendo un blanco fácil.

-… 61 pulgas, 62 pulgas, 63 pulgas…- seguía tarareando Natsumi, comenzando a cabrearlo…- 64 pulgas, 64 pulgas…-

-¡¿Y AHORA QUÉ DEMONIOS TE PASA?!- explotó enfadado Kurama, tomando la atención de la zorrita.

-¡Mi estar aburrida!- se amuró Natsumi, pataleando.

-¡¿Te parece que me importa?!- el Kyubi chocó nariz con la Yokai, haciéndola inflar los cachetes- ¡Escucha, y escucha bien, idiota! ¡Estoy revisando si hay algún camino en este estúpido acantilado para que podamos seguir y alejarnos del maldito Jashin! ¡ASÍ QUE DEJA DE CONTAR TUS PULGAS!- exigió.

-Nop, no ser mías, ser de Kyu-chan- corrigió sabiamente Natsumi.

-¡YO NO TENGO PULGAS!- le gritó Kurama, cabreado, y se alejó, volviendo a la búsqueda de otra ruta entre el acantilado.

-…- Natsumi se quedó con los cachetes inflados, y volvió a apoyar su mentón en la tierra-… 1 garrapata, 2 garrapatas, 3 garrapatas…- comenzó a tararear, dejando estático al zorro de nueve colas- 4 garrapatas, 5 garrapatas, 6 garrapatas, 7 garrapatas…-

-¡NATSUMI!- la calló enfurecido Kurama, dándole tal susto que la zorrita pegó un salto, pero tan alto que terminó aferrándose con sus garras a una rama de uno de los árboles del acantilado.

-¡VOS SER UN DESCONSIDERADO PERRITO DE LA EDAD VIEJA!- aseguró Natsumi, ofendida.

-¡DEJA ESE MALDITO ACENTO DE UNA VEZ!- exigió exasperado Kurama, pero se quedó sorprendido al ver pasar encima de ellos una onda blanca, muy similar a la anterior- ¿E-Eso no es…?- se sorprendió.

Entonces, Natsumi desapareció en humo rosado, mostrando que había vuelto a su forma humana.

-…- La joven de pelo rojo bordes negros parpadeo, sorprendida, mientras se aferraba a la rama- I'm back!- levantó los brazos, contenta, hasta darse cuenta que haciendo eso se soltó, y cayó encima del sorprendido Kurama.

-¡ARG!- gimió el zorro naranja, con la Yokai encima suyo, mareada- ¡NO IMPORTA EN QUE MALDITA FORMA ESTÉS, SIGUES SIENDO UNA IDIOTA QUE NO HACE NADA BIEN!-aseguró enfadado, dando puñetazos al piso.

-¡BHUA! ¡Kurama, vos estáis atacando la moral de esta madura Yokai sin piedad alguna!- lloriqueo la jovencita.

-¡MADURO MI TRASERO, IDIOTA!-estalló Kurama, pero abrió los ojos, horrorizado, sintiendo un dolor en todo su cuerpo.

Gritó de dolor, abrazándose el estómago, haciendo que Natsumi se bajara de inmediato de su espalda.

-¡N-No estoy tan pesada!- aseguró ofendida la pelirroja, hasta darse cuenta que en el cuerpo del Kyubi comenzaron a salir marcas de sellado desde el vientre- ¡Kurama!- se asustó, mientras el zorro gritaba de dolor- ¡E-Esto es…! ¡Estos kanji…!- se dio cuenta- ¡Son marcas del Sello de los Ocho Trigramas, elHakke Fūin!-

-N-Na… ru… to…- jadeó Kurama, apretando un puño, intentando aguantar el dolor-… El sello… fue… da-dañado…- intentó levantarse, sin resultado, aunque Natsumi impidió que cayera, abrazándolo-… Hi-Hirieron… a Naruto… en… el sello…- gimió de dolor.

-T-Tranquilo… P-Puedo arreglarlo- le aseguró Natsumi, preocupada- Si es un daño en la superficie en la que está inscrito el sello, es posible repararlo. Mientras no se altere el equilibrio del sello con un impar…- pero se quedó callada, y puso su mano en el brazo de Kurama, leyendo los kanji que estaban impregnados en su pelaje-E-Espera, si el daño es tan grave que afecta a ambos seres ligados al sello, entonces… Entonces sería una anomalía como si se colocara un sello impar…- abrió los ojos, asustada.

-… Je…- a pesar del dolor que sentía en todo su cuerpo, el zorro no pudo evitar sonreír levemente, extrañando a Natsumi-… S-Suenas… diferente cuando hablas… de sellos…-

-¡KYA! ¡EL DAÑO ES TAN GRAVE QUE EL PACIENTE ME ESTÁ ALAGANDO!- se horrorizó Natsumi- ¡Tranquilo, Kyu-chan! ¡No dejes de ser el mal hablado Biju que todos amamos!-

-… Perdona… Natsumi…- jadeo Kurama, dejando callada a la pelirroja-… Pero… ya no lo aguanto…- se aferró a la mano de la joven que estaba posada en su brazo-… Lo… lamento…- y, sin más, desapareció en humo blanco, dejando atónita a Natsumi.

La Yokai abrió sus ojos verdes, completamente sorprendida…

Kurama había regresado al interior de Naruto…

Ella estaba sola…

-… ¿K-Kurama…?- murmuró la Yokai, mirando para todos lados, sintiéndose sola sin el zorro- ¡Kurama!- se tapó el rostro, asustada. No por ella… Sino por el Kyubi.

Fue entonces que lo sintió… La vida de Hoshi, el Yokai tortuga, se había desvanecido…

Se quedó quieta, y más aún al sentir que una segunda vida estaba por desaparecer…


Goteaba…

Kurama abrió sus ojos rojo sangre de golpe, dándose cuenta que estaba recostado en el interior de su Jinchūriki, en su tamaño real, por lo que se levantó costosamente, mirando para todos lados, hasta sentir algo en su mano, por lo que la miró, para ver algo pequeño en medio de su enorme palma…

Se había traído su banda de Konoha

El zorro apretó su puño, mostrando sus colmillos, enojado.

-¡NARUTO!- rugió, pero no hubo respuesta.

Volvió a mirar a su alrededor, pensando que tal vez los demás BIju también habían regresado, pero no… Solo le afectó a él por ser el Biju de Naruto…

-¡RESPONDE, NARUTO!- volvió a llamar, pero no había caso.

Intento recordar lo que había dicho Natsumi sobre lo que le pasó al sello…

Habló de los efectos de sello impar en uno par, como el Hakke Fuin… Tal vez sucedió lo mismo cuando Orochimaru uso aquel Gogyō Fūin durante la segunda fase del Examen Chunnin, en el Bosque de la Muerte…

Ese sello impedía que Naruto usara su chakra

Si el resultado eran los mismos, tanto en dañar el sello, como en imponer uno impar en él… Entonces esa era la razón de que él regresara al interior de Naruto, sin siquiera poder contactarse con él…

El Kyubi rugió, enfurecido.


El bastón de los Yokai tortuga dejó de irradiar aquella onda, quedando estático, ahí en el piso, cerca de aquel incendio que iluminaba aquella zona del bosque.

Kakashi miró serio eso, y después movió levemente su brazo y su pierna, ya que, aunque se había librado de aquel sello, las heridas seguían latentes.

-Oye, Kakashi- le habló Pakkun, acercándose a él junto a los demás Ninken, que mostraban varios rasguños y moretones.

-Lo siento, chicos- se disculpó el peliblanco, acercándose a ellos, y tomando en brazo al pequeño Ninken.

-¿Por qué te disculpas?- lo quedó mirando Urushi.

-Al final, no pudimos darte un buen apoyo- se disculpó Uhei.

-Creo que sí nos estamos volviendo algo viejos- admitió Shiba.

-¡No me cuenten a mí!- pidió Guruko, el más joven, a lo que Bisuke negó con la cabeza.

Buru se rió levemente, y cerró los ojos por la caricia que le dio Kakashi.

-¿Vas a necesitarnos?- le preguntó Akino, mirando de reojo al Yokai y Biju herido a unos metros.

-Ambos necesitan atención médica, pero me preocupa más Seidō- aseguró Kakashi, acariciando la cabeza de Akino- Al igual que ustedes- dejó a Pakkun en el suelo e hizo un sello de manos.

-No olvides llamarnos si necesitas ayuda- le recordó Pakkun.

-Gracias- sonrió Kakashi, e hizo desaparecer a sus ocho Ninken, para que pudieran descansar- Shukaku, ¿cómo te encuentras?- le preguntó, levantándose costosamente.

-G-G…E-Esto no es nada- aseguró Shukaku, con un ojo cerrado, mientras su brazo derecho se regeneraba- Me cansé solo por esta forma… Aunque Naruto arregló el problema del manejo de chakra, igual no tengo al alcance mi verdadero poder, y ya gasté mucho para llegar aquí y al enfrentarme a esos huesos vivientes…- bufó.

El Hokage sonrió levemente, y se acercó a Seidō, quien, a pesar de haber recibido la onda de chakra del bastón, seguía en su forma de águila.

-…- el Yokai miró acercarse a Kakashi, quien se agachó e inspeccionó sus heridas.

Abrió los ojos, sorprendido, al darse cuenta que el Yokai había perdido bastante sangre, y sus heridas eran profundas.

-S-Seidō…- murmuró Kakashi, mirando horrorizado al águila, quien miraba el incendio con sus ojos entrecerrados-… ¿A-Acaso tu…?-

-…- el Yokai volvió a mirar al humano-… ¿Qué es… la Voluntad de Fuego…?- preguntó cansadamente.

Kakashi se sorprendió por la pregunta, pero, comprendiendo al águila, se sentó de rodillas frente a él, apretando sus puños.

Shukaku se levantó un poco, con su brazo aun regenerándose, extrañado de que el Hokage no atendiera las heridas del Yokai.

-La Voluntad de Fuego es una creencia que heredamos del hijo del Sabio, Asura- le explicó Kakashi- La cual cree que el amor es la clave para la paz-

Al escuchar eso, Seidō frunció levemente el ceño.

-… ¿El amor…? Es extraño…- murmuró el águila-… Los humanos… usan la violencia… para llegar a sus fines…-

-… No lo niego…- aseguró Kakashi, tristemente-Según lo que nos decía el Tercer Hokage, la Voluntad de Fuego es lo que da al shinobi la fuerza para seguir luchando contra viento y marea, con una gran fuerza de voluntad y carácter-recordó-… Es también un símbolo de fe y esperanza para todos aquellos que creen en los sueños de las generaciones anteriores-

-… Generaciones anteriores…- murmuró Seidō, mirando el bastón tirado a varios metros-… Varios de nosotros… nos quedamos estancados en nuestra propia forma de vida…- entrecerró los ojos-… No solo Hoshi… Yo también cometí esos errores-

Kakashi entrecerró los ojos, preocupado.

-… No creo que seas igual a él…- le aseguró el Hokage, haciendo que el Yokai águila lo mirara, cansado-… Él decidió poner sobre encima de su gente a Jashin… Tú en cambio… Incluso para evitar provocar una guerra entre humanos y Yokai… tú…- apretó sus puños, temblando levemente.

-… Esta noche, intenté asesinar a la líder de los Yokai zorros- le recordó cansado Seidō, haciendo que el humano lo mirara, tristemente-… Siempre fui criticado por el resto de los Yokai por mi forma de hacer las cosas… Nunca me ha importado, ni tan poco ser considerado un buen líder…- aseguró-… Hokage… ¿Puedo pedirte un favor?- preguntó, entrecerrando sus ojos.

-… Sí- asintió Kakashi.

-… ¿Podrías… podrías decirle a Natsumi… que lo siento?- preguntó cansadamente.

Al escuchar su petición, Kakashi apretó levemente su puño.

Shukaku se acercó lentamente a ambos, frunciendo el ceño, serio.

-… Lo prometo, Seidō- aseguró el peliblanco, bajando la cabeza.

-…- el águila miró el gesto del humano, y después miró al mapache de arena-… Al parecer… también debemos cambiar… nuestra forma de ver a los Biju-

Eso dejo atónito a Shukaku.

-… O-Oye, pajarraco…- murmuró Shukaku, apretando levemente su puño- No me digas que vas a…- pero se quedó callado, ya que la cabeza del Yokai había ladeado levemente.

Kakashi al ver eso, apretó sus puños, mientras todo su cuerpo temblaba.

Lentamente, levanto una de sus manos, y con ella cerró los ojos de Seidō.

-… Me salvaste a costa de tu vida… para evitar un conflicto entre humanos y Yokai…- murmuró el Hokage-… A pesar de todo, eres… fuiste un gran líder, Seidō…-

Shukaku miró sin habla el cuerpo inerte de la enorme águila, y apretó sus dientes, enojado…

Él era un Biju… Un poderoso ser… pero, aun así… no pudo evitar la muerte de alguien que buscaba proteger a su pueblo…

Sus orejas se movieron levemente cuando escuchó como Kakashi daba un puñetazo a la tierra, enojado, sintiéndose igual que él…


Shio dejó de caminar por el bosque, al igual que Soyokaze y Hanta, por lo que Saiken, quien los seguía, también se detuvo, extrañada.

-¿Qué pasa?- preguntó Rokubi, pero se dio cuenta en la expresión de horror y tristeza que había en los tres Yokai.

-… S-Seidō…- murmuró Hanta, horrorizada, tapando su boca.

Soyokaze cerró los ojos, apretando sus puños, enojado y triste.

-…- Shio frunció el ceño, entrecerrando los ojos.

-¿Q-Qué pasó?- se le acercó Saiken, preocupada.

-… Ha ocurrido un tabú, Saiken-san- le aseguró tristemente el Yokai tiburón, extrañándola-… Tal vez, para los humanos el matarse unos a otros es considerado algo natural…- admitió- Pero para los Yokai eso es considerado un tabú, y los que lo hacen, aunque no accidentalmente como Hiromi, se les quita todo honor y respeto… Por eso nos enfadaba tanto la decisión de Seidō sobre Natsumi…- murmuró, y apretó sus puños-… Pero… Ahora mismo, Seidō…- cerró los ojos, haciendo que la Biju entendiera a lo que quería llegar-… No creo que haya sido un humano o uno de sus hermanos, Saiken-san… Por eso… la única opción que nos queda… Es que fue Hisho quien… lo ha asesinado…-


Seiya golpeó su puño contra un árbol, haciéndolo temblar levemente.

-… Seiya…- murmuró Hiromi, acercándose a él.

-¿Q-Qué le pasa al borracho?- se extrañó Son, ya que aquel Yokai, de repente, se había bajado del caparazón de Isobu y comenzado a golpear un árbol.

-L-Lo siento, chica…- murmuró Seiya, bajando el brazo y apoyando su frente en el árbol-… Pero… pero…-apretó sus manos, temblando levemente.

-¿Qué ha pasado?- se preocupó Sakura, mientras Sasuke miraba serio la situación.

-…Seidō murió…- murmuró la joven de piel morena.

La noticia sorprendió a los presentes.

Sasuke frunció el ceño, serio.

-¡Bha!-bufó Son, recuperándose de la impresión- B-Bueno, eso le pasa por meterse con la novia de mi hermano- se cruzó de brazos, pero de un momento a otro Hiromi le dio tal golpe con su tridente, que lo lanzó contra un árbol.

-¡SON!- se asustó Isobu.

-¡Hi-Hiromi-chan…!- se le acercó Sakura.

-¡¿CÓMO TE ATREVES, ESTÚPIDO BIJU?!- le gritó enfadada Hiromi, con lágrimas cursando sus mejillas, dejando quieto a Son, quien había estado incorporándose, adolorido- ¡ES VERDAD QUE SEIDO ACTUÓ MAL AL QUERER… LASTIMAR A NATSUMI!- aseguró, aferrándose a su tridente- ¡PERO ÉL ES UN LIDER COMO TODOS NOSOTROS…! ¡SE PREOCUPA DE SU GENTE…! ¡¿POR QUÉ LO CRITICAS POR LO QUE HIZO HOY?! ¡ACABAMOS DE DESPERTAR DE UN LETARGO DE DOS AÑOS…! ¡¿ACASO QUIERES QUE PENSEMOS CALMADAMENTE AL DESPERTAR EN ESTA SITUACIÓN…?!- exigió saber.

-… Hiromi-chan…- murmuró Sakura.

Gyuki miró preocupado a la Yokai pulpo.

-…- Son se sentó, y la miró serio-… N-No es que yo haya querido…-

-¡SI, CLARO!- lo calló enojada Hiromi- ¡¿PERO QUÉ LES IMPORTA A USTEDES, BIJU, LA MUERTE DE UN YOKAI?! ¡SIENDO USTEDES INMORTALES!-

-… Te equivocas…- murmuró Gyuki, tomando su atención-… Es solo que no sabemos reaccionar a estas situaciones- le aseguró, serio.

Hiromi lo miró sorprendida, se mordió el labio, para después taparse la boca, mientras las lágrimas cursaban su rostro.

Sakura se le acercó, y le acarició la cabeza, por lo que la joven no aguantó más. Soltó su tridente, y abrazó a la pelirrosa, comenzando a llorar.

-Tranquila, Hiromi-chan…- Sakura le acarició tristemente la espalda, sintiendo el temblor de la joven.

-... Oye, Son…- murmuró Isobu, acercándose a su hermano, quien estaba callado.

-No me lo digas… Sé que he dicho algo completamente estúpido- lo calló el Yonbi, mirando para otro lado, enojado.

Isobu lo miró preocupado, al igual que Gyuki, quien después miró a Hiromi, quien lloraba tristemente…

Frunció el ceño…

No le gustaba verla así…

Sasuke se levantó, y acercó a Seiya, quien se sentó apoyándose en el árbol al que había estado golpeando, tomando su atención.

-… Ninini… Supongo que los Uchiha saben mantener la calma… en momentos así…- murmuró el pelimorado, mirando al piso.

-¿Cómo saben lo de Seidō?- preguntó Sasuke, serio.

-… Vaya, señor Uchiha, no te andas con rodeos- sonrió levemente Seiya- No lo sé… Es solo que los Yokai podemos sentir cuando la vida de otro se apaga… No es agradable…-

-…- Sasuke lo miró de reojo y se dio vuelta-… Lo siento-

-Ninini… Ahora sí que me dan ganas de llorar…- Seiya se tapó el rostro con una mano, temblando un poco- Y-Yo debería lamentarme… Q-Quería demostrarle al señor Seidō que no soy un cobarde como mi padre… y que los murciélagos podemos hacer las cosas a nuestra manera…-lo que dijo hizo que Sasuke lo mirara de reojo, serio- Esto… es un mal chiste…-murmuró, mientras unas lágrimas bajaban a su mentón.

-¿Era tu maestro?- le preguntó el pelinegro.

-… Nini, a pesar de que él provocó que mi padre me abandonara… Y creía que los águila eran los más fuertes…- apretó su puño-… Me enseñó cómo debe ser un líder, a pesar de que soy un murciélago… Es el hombre al que respeto… No, respetaba-Seiya se mordió el labio.

Sasuke cerró los ojos, y se alejó de Seiya, comprendiendo que aquel joven Yokai necesitaba su espacio…

Al igual que Hiromi, a quien Gyuki miraba, sumamente preocupado.


Corriendo por uno de los senderos del bosque, Natsumi tropezó y cayó al piso dolorosamente.

La pelirroja se levantó cuanto pudo, ignorando las lágrimas que cursaban sus pálidas mejillas.

-S-Seidō-san…- murmuró Natsumi, apretando sus puños-… N-No alcancé a demostrarte… que al final de este día…- se restregó los ojos- ¡Iba a superar tus expectativas!-se tapó el rostro con las manos.

… Kurama se había ido de su lado… Y ahora… otro Yokai había muerto…

-¡Natsumi-chan!-

La Yokai abrió los ojos, sorprendida, y bajó sus manos, observando que a unos metros frente a ella, apareciendo succionados por el aire, se le acercaron Obito, Itachi y Neji.

-O-Obito…- murmuró la pelirroja, hipando.

-¡¿Estás bien?!- se le acercó el niño, tomándola de los hombros.

-¿C-Cómo…?- Natsumi miró a los tres jóvenes, sin palabras.

-Usamos Byakugan para rastrearte, y el Kamui para llegar aquí- explicó Itachi.

-¿Dónde está Kurama?- le preguntó Neji, sorprendido de no ver al Kyubi junto a la Yokai.

-C-Cierto… Kurama…- murmuró Natsumi- ¡Cierto!- miró a Obito, extrañándolo- ¡Te lo pido, señor canoso…!-gimió la pelirroja, sorprendiendo al niño, especialmente porque lo llamaba por el apodo que le dio ella- ¡Llévame junto a Naruto!- pidió, nerviosa- ¡Naruto y Kurama están sufriendo, y por culpa de Ryusei!-

Los tres usuarios de Dojutsu abrieron sus ojos, sorprendidos.

-Natsumi-chan…- murmuró Obito, y asintió, serio- Déjamelo a mí-


-¡Naruto-kun! ¡Aguanta, Naruto-kun!- le pedía Matatabi al rubio, quien, tirado en el piso, jadeaba, apretando levemente su puño vendado.

-Tú…- Kokuo miró enfadada a Ryusei, quien, aun atado a aquel árbol, frunció el ceño- Sino fuera por Natsumi, ya te habría…-

-¿Qué tiene que ver la traidora en esto?- preguntó el pelirrojo, levantando las cejas.

-¡Jashinista…!- se enojó Kokuo, pero Chomei se interpuso entre ambos, mirando serio al humano.

Aquel Uzumaki podía hacerles algo con solo acercarse a ellos…

-¡Rakku-chan! ¡¿No puedes hacer algo con el sello?!-le preguntó Matatabi a la joven Yokai, pero se sorprendió que ella estuviera sentada, tapándose la boca con ambas manos, dejando tirado su valioso trébol de cuatro hojas.

Chomei miró a Rakku.

-S-Seidō… sempai…- gimió la pelicafé, con las lágrimas cruzando sus mejillas.

-… Dos Yokai… han muerto…- murmuró Mimasu, apretando sus puños-… Seidō-osan… Te mató Hoshi-ojisan, ¿verdad?- se mordió el labio, temblando.

-…Aquel Yokai… ¿ha muerto…?- murmuró Kokuo, sorprendida.

-Que horrible… Seidō-sempai…- Rakku se tapó el rostro con ambas manos.

-Uno a uno, caerán los que van en contra de Jashin- aseguró Ryusei.

-¡TÚ…!- se enfureció Matatabi, al igual que Kokuo.

Chomei miró enojado a aquel humano, pero se elevó un poco y acercó a la joven Yokai que lloraba tristemente.

-…- la miró, no muy seguro de qué podría decirle, ya que los Biju no podían comprender muy bien qué hacer en esas situaciones.

Se fijó en el trébol en el piso, y lo tomó con su cola, para tenderlo a Rakku, quien, al darse cuenta de eso, bajó sus manos, mirando sorprendida al Biju.

-… Lo siento…- murmuró Chomei.

Rakku abrió sus ojos verde oscuro, sorprendida. Se mordió el labio, y abrazó a Chomei, dejándolo estático.

-G-Gracias…- gimió Rakku-… N-No solo representas… la suerte…T-Tienes… un buen… corazón- gimió.

Chomei, quien al principio se había puesto totalmente rojo, reaccionó a lo que dijo la joven, y le sobó la espalda con su cola.

Matatabi, a pesar de la situación, no pudo evitar sonreír, hasta sobresaltarse por el torbellino que se formó de la nada, cerca de ella, donde salieron Natsumi, y tres humanos que sorprendieron a la Biju.

-¡Natsumi!- se sorprendió Kokuo.

Al verla, Ryusei se quedó sorprendido.

-¡Y tú!- Matatabi miró enojada a Obito, quien palideció y sonrió, nervioso, recordando su muy mala relación con los Biju.

-¡Na-Natsumi-chan!- Rakku se quedó sin palabras al verla.

-¡¿E-Es Natsumi?!- se sorprendió Mimasu, moviendo sus patas- ¡¿En qué momento apareció?! ¡¿Y quiénes son esos tres chakras?!

-¡Naruto!- la pelirroja se acercó de inmediato al rubio, y se asustó al ver la herida en su abdomen, por lo que, con sumo cuidado, abrió la chaqueta naranja y le subió la polera, para apreciar mejor la herida, y el estado en el que estaba el sello…

Estaba desestabilizado.

-¿Cómo se encuentra?- preguntó Neji.

-P-Puedo reparar el daño- aseguró Natsumi, levantándose la manga de su brazo derecho hasta su hombro- P-Puedo hacerlo- se restregó los ojos, decidida a que la pena que la embargó por la muerte de Seidō no debía distraerla de la misión que tenía ahora.

-¿S-Segura?- Obito se sentó a su lado.

Ella asintió, respirando hondo.

-Estás perdiendo el tiempo-

Las palabras de Ryusei la dejaron quieta, por lo que miró en silencio al pelirrojo, quien la miraba serio.

-… Ryusei… Fuiste tú, ¿verdad?- preguntó Natsumi, frunciendo el ceño.

-Él es un Uzumaki que ha manchado el legado del gran Jashin- aseguró Ryusei- Va en contra del objetivo de nuestra sangre, y, peor aún, se involucró con estas criaturas-miró de reojo a Matatabi y Kokuo, quienes fruncieron el ceño, enojadas- Al igual que tú- miró con sus ojos ámbar a Natsumi.

Itachi se puso frente a Natsumi, tapándola de la vista de Ryusei, quien frunció el ceño.

-No digas nada más- ordenó Itachi, activando su sharingan- Para mí, eres imperdonable, especialmente por lo que le hiciste a mi sobrina- aseguró.

-Puedo decir lo mismo- Neji se acercó a Itachi, mirando al Jashinista con su Dojutsu activado.

-¿Sharingan y Byakugan?- murmuró Ryusei, para después sonreír levemente- Vaya… dos, no, tres ovejas perdidas que perdieron sus vidas hace muchos años, y han regresado a este plano de la vida. Pero, ¿para qué?- preguntó, alzando las cejas- Son solo unos atisbos errados del pasado-

-… Es verdad…- aseguró Obito, mirándolo de reojo- Pero, aun así, podemos hacer algo correcto ahora mismo-

-…- Natsumi miró preocupada a Naruto, y miró seria a Ryusei-… Ya sabía que tú le hiciste esto a Naruto- le aseguró, sorprendiendo levemente al Jashinista-… Lo que no sabía muy bien, era si fuiste tú quien enterró el cadáver de mi padre- lo que dijo sorprendió a Ryusei-… Por eso…- bajó levemente la cabeza, sorprendiendo a Obito-… Gracias, por respetar la memoria de mi padre…-

-… Natsumi-chan…- murmuró Obito.

-Solo agradezco, no doy mi lealtad- Natsumi levantó la cabeza, sonriéndole al niño- Compañero-

Obito no pudo evitar sonreír de lado.

-Bien…- Natsumi miró seria el dañado Hakke Fuin- Primero, para repararlo…- se mordió el pulgar, y puso su mano en el piso, provocando la aparición de una superficie de piedra en forma de octógono, con una vela en cada punta, en donde estaban ella, Obito y Naruto, sorprendiendo al niño, quien se levantó, atónito- ¡Yupi~! ¡Me salió a la primera~!- se alegró.

-¡Natsumi-chan!- la regañó Obito.

-Jeje…- sonrió nerviosa, pero no podía evitar alegrarse de haber hecho una invocación sin hacer aparecer una estatua que aplastara a Kurama…

Dejo de sonreír… Tal vez, porque Kurama no estaba a su lado, no apareció ninguna estatua…

Eso la deprimió un poco, pero se dio unas palmadas en sus mejillas, espabilándose.

Manchó uno de sus dedos con la sangre de Naruto, y, con ella, comenzó a escribir kanji en su brazo, murmurando algo tan rápido que los demás, además de Rakku y Mimasu, no entendían.

Cuando Natsumi terminó de escribir, los kanji de sangre se volvieron negros, y de la punta de sus dedos brotaron chakra anaranjado.

Kaifuku…!- puso su mano en el lastimado sello, preparada para repararlo, pero, lo que no se esperó, era que el sello palpitara, y de él se desprendiera tal cantidad de chakra rojizo que obligó a Itacho, Neji, Obito, Matatabi y a Kokuo alejarse, intentando aterrizar correctamente a causa de la presión de las ráfagas de chakra.

-¡S-Siento chakra oscuro!- se sorprendió Mimasu, notando la violenta ráfaga desde donde estaba.

-¡E-Eso es…!- Chomei miró sorprendido el chakra que salía del sello.

-¡E-El chakra de Kurama!- Kokuo abrió los ojos, sorprendida.

-¡El tener el sello desestabilizado está afectando el chakra que retiene de Kurama!- se dio cuenta Itachi, protegiéndose con los brazos.

-¡GHA!- gritó Natsumi, sintiendo como su brazo se quemaba al estar en contacto con aquel desestabilizado chakra.

-¡Natsumi-chan!- se asustó Obito, intentando ver algo entre toda esa ráfaga de chakra.

-N-No me permite… estabilizar el… sello…- gimió Natsumi, cerrando sus ojos con fuerza, intentando tocar con su mano el sello para repararlo, pero el chakra la retenía.

-¡El chakra de Kurama es oscuro por naturaleza…!- le recordó Matatabi, aferrándose con sus garras al piso- ¡Debe de estar reaccionando solo, ya que ni él ni Naruto-kun pueden controlarlo!-

-¡Natsumi, detente!- le pidió Neji- ¡Este chakra te va a eliminar!-

-¡Me niego rotundamente y tontamente a hacerlo!- aseguró Natsumi, aguantando el dolor de su brazo quemado- ¡Y no hago esto solo por Kurama…! ¡Naruto es mi amigo, y el hijo de Kushina-chan…!- recordó, cerrando los ojos, sorprendiendo un poco a Ryusei- ¡No puedo llamarme a mí misma líder si no lidio con algo como esto! ¡¿Verdad, Seidō-san?!- apretó con sus manos el chakra que le impedía tocar el sello, bajándola, de a poco y costosamente, logrando sumir toda esa energía- ¡KAIFUKU!-logró tocar el sello, y, girando su mano, mandó los kanji de su brazo quemado al Hakke Fuin, comenzando a estabilizarlo, haciendo entrar todo el chakra que había salido despedido como sistema de defensa.

Cuando todo aquel chakra regresó al sello, Natsumi sacó su mano, para mostrar que el Hakke Fuin había vuelto a la normalidad, y la herida había sanado.

Naruto frunció el ceño, tosió, y abrió los ojos, para ver a Natsumi.

-¿N-Natsumi-chan…?- se sorprendió el adulto.

-¡Logrado…!- la Yokai se tiró de espaldas, sumamente cansada.

-¡Natsumi-chan!- Obito y Rakku se acercaron a la pelirroja, mientras Neji ayudaba a Naruto a sentarse.

-¿Neji…? ¿Itachi? ¿Obito?- se sorprendió el rubio.

-Es largo de explicar- aseguró Neji.

-Natsumi reparó tu sello- le informó Itachi, sonriendo levemente.

-Naruto-kun, ¿cómo te encuentras?- Matatabi, Kokuo y Chomei se le acercaron, preocupados.

-S-Sí… Estoy mejor…- murmuró el Jinchūriki, poniendo su mano en el abdomen, y miró serio a Ryusei, quien frunció el ceño.

-N-Natsumi-chan, no has tenido mucha suerte esta noche…- le aseguró Rakku a su amiga, quien tenía los ojos dándole vueltas y vueltas, mientras Mimasu se les acercaba.

-¿Natsumi quedó muy para el arrastre?- le preguntó a su amiga.

-Lamentablemente sí, Mimasu-kun- suspiró Rakku.

-Lo sé, lo sé. Por eso mua deber ir a ponerse bloqueador solar en su bracito e irse a dormir como niña buena…- Natsumi levantó su brazo quemado, moviéndolo para todos lados.

-Tu condición no es un juego- la regañó Obito, haciéndola sonreír.

Naruto miró preocupado a Natsumi, y de inmediato puso su mano en su abdomen.

-¿Sucede algo?- se preocupó Kokuo.

-N-No… Estoy bien…- sonrió nervioso Naruto, aunque era mentira…

Acababa de sentir la furia de Kurama, quien, en su interior, apretaba sus colmillos, enfurecido, ya que acaba de ver el estado en el que había quedado Natsumi tras reparar el sello…

¡Su chakra la había lastimado! ¡Su brazo…!

[T-Tranquilo, Kurama… Estoy seguro que Sakura-chan puede sanarla-dattebayo] le aseguró su amigo, calmándolo un poco.

[… Sí…]

Naruto sonrió levemente, pero, como los demás, se percató en alguien que acababa de acercarse caminando, a varios metros de donde estaban.

Al principio, no sabía quién era, pero, al ver su cabello rojo brillante, y sus ojos ámbar, comprendió quien era…

-… Se ha acabado el tiempo…- murmuró Jashin, deteniendo sus pies descalzos, mirando sin expresión a los enemigos que tenía en frente…


-¡Sí! ¡Terminé, terminé al fin este cap!- salté del escritorio, contenta, pero me quedé quieta y crucé de brazos-… Seiya- llamé.

-Te escucho, chiquilla-

-… ¿Dejarías de usarme de asiento?- levanté la mirada, para ver al joven de pelo morado sentado en mi cabeza, con un equilibrio que no me sorprendió.

-Nininini. Lo siento, chica, pero creo que será imposible- aseguró Seiya, sonriendo algo nervioso- La verdad, desde tu aviso sobre que mi persona es el premio a las lectoras si este fic gana, ha hecho que tenga que esconderme, especialmente por Sol, la amiga del pobre lector de tierra-

-Oye, no llames a oristrong así. No es culpa suya que a Kurama le guste enterrarlo vivo¬¬'-

-Nininininini-

-¡Un minuto, lector! ¡A mi no me importa si ese estúpido zorro tuvo novia antes que yo!- aseguró Shukaku, ofendido.

Sí, claro¬¬.

-¡Cállate, Zoe!-

-¡No te preocupes, oristrong, estás invitado~!- aseguró Natsumi.

-… Si, a tu funeral- le gruñó Kurama al lector.

-¡Kyu-chan! Pero… ¿Por qué él no quiere que este a solas contigo?- se preguntó, sonrojando al zorro.

-¡PORQUE ES UN IDIOTA!-

Bueno, oristrong, sobre si mis fics se conectaran a Boruto, Naruto the Movie… Es algo que estaba pensando, y, siendo honesta, me gustaría hacer, pero no estoy segura si los lectores querrán una continuación de este fic, porque, si lo fuera, sería otra Trilogía, conectada al Gaiden de Sarada, a la Película de Bolt, y otra historia que por ahora mantendré en silencio…

Si es que quieren los lectores….

¡Ah, por cierto, oristrong! ¡FELIZ CUMPLEAÑOS…! Atrasados T-T

¡Perdona por haberme tardado tanto, pero te aseguro que más abajo explicaré la razón de mi ausencia tan larga!

¡Espero hayas pasado un muy buen feliz cumple^^!

-En fin - -'. HinataYaoi, os aviso que la cesta de Sasuke, después que te la di, desapareció misteriosamente^^'- aseguré- Pero, gracias a tus dangos…- señalé con el pulgar a Itachi, quien, sentado con Sarada sentada en su regazo, le leía un libro, ambos comiendo los dangos que regalaste- ¡Has creado un buen ambiente tío-sobrina ;)!

-Ah, sí- Itachi detuvo la lectura- Mando un saludo a oristrong de parte de nosotros, y a .puentes-

-¿No es un nombre muy largo?- parpadeó Sarada.

-No importa en lo absoluto- aseguró Kakashi, abrazando como niño pequeño la caja de tomos de Icha-Icha regalo del lector.

-Nininini. También le mando un saludo al chico de nombre largo- sonrió Seiya.

-Mejor bájate de mi cabeza- suspiré.

-¡It's Tasting Time!-apareció de repente Cilan, el invitado de takedigi, lleno de brillitos que me incomodaron un poco.

-¿Quién es el cabeza de verdura?- lo quedó mirando Kurama.

-No shé… Pero me dieron ganas de una ensaladita…- murmuró Natsumi, incomodando al zorro.

-¡Soy Cilan, el Pokemon Sommelier!- se presentó el invitado a ambos- ¡Estoy aquí para comprobar si ustedes están hechos el uno para el otro!-

-¡¿Pero qué demonios dices?!- se molestó el Kyubi.

-¿Cómo una prueba?- parpadeó Natsumi.

-¡Tú no le sigas el juego!-

-Ah…- suspiró Iris, a mi lado.

-Lo siento por la actitud de Kurama- me disculpé.

-No te preocupes. Sabía que no sería una buena idea…- me aseguró la pelimorada, y se acercó a su amigo, comenzando a alejarlo- ¡Vámonos!-

-¡¿EH?!- se sorprendió Cilan- ¡Espera, no he hecho siquiera…!-

-¡No!-

-Ah…- se amuró Natsumi- Me hubiera gustado hacer esa prueba-

-Serás una…- suspiró Kurama.

-Bueno, tranquilo, ronaldc v2, el EMOtivo Sasuke no dijo nada a tu comentario porque desapareció junto a la caja de tomates^^'-

-Tsch, justo no se aparece ese idiota- bufó Kurama, ignorando como Natsumi leía divertida el libro que le regaló el lector- ¡No leas eso!-

-¡¿EH?! ¡¿Por qué?!-

-¡NO ME HAGAS ESA PREGUNTA!-

-¡En nombre de todos acepto tus saludos, Dragonzord92!- sonrió Obito .

Y sobre lo de Shio… En realidad, es extraño, pero, cuando un Yokai se enamora, es correspondido. ¿Cómo decirlo…? ¡Ah, sí! Cuando un Yokai nace, nace destinado a una pareja, quien también está destinada a él, ya sea humana, Yokai… o Biju.

-Sipi- sonrió Natsumi, contenta.

-GRRRRR. ¡¿Cómo te atreves a amenazarme con esa foto?!- exigió saber molesto Kurama.

-¿Qué foto?- parpadeó Natsumi, sin conocer el contenido.

-¡NINGUNA!-

-B-Bueno…- Chomei miró parpadeando el ramo que había recibido, junto con la caja con todos esos objetos de la buena suerte por parte de Sara-chan- ¡¿EH?!- se alertó, todo rojo.

-¡Woa~!- se le acercó Rakku- 7 rosas, 7 trébol de cuatro hojas, y una caja de la fortuna. Eres afortunado porque los lectores te dan estos regalos-

-…- Chomei asintió varias veces, con su armadura color escarlata, y se lo dio todo a Rakku.

-¡Woa~!- lo tomó, contenta- ¡Gracias!-

El Biju asintió varias veces.

-Oye, Chomei. Estoy segura que los lectores no quieren estas reacciones tan monótonas tuyas- le coment鬬.

-¡N-No es mi culpa!-se avergonzó el Nanabi.

-¡Eso debería decirlo yo!- Gyuki miró el ramo de flores- ¡¿P-Por qué de-debo darse-dárselas a Hiromi?!- preguntó asustado- ¡Ya me intentó matar en este capítulo, no quiero que lo haga en esta sección…!-

-… Oh…- escuchó, y palideció al notar a la joven Yokai detrás de él- ¿Así que eso piensas de mi…?-

-Ah… b-bueno…- se asustó Gyuki.

-Además… Esta nota de Janshin…- mostró el papel que decía:

"Deja de torturar a tu novio.

Mejor apapáchalo y bésalo como Natsumi"

Gyuki se quedó en shock…

-… ¿Novios…? ¿Apapachar…? ¿Besar…? –preguntó enfurecida Hiromi-¡VEN AQUÍ, TAKOYAKI…!- y se fue a perseguir al pobre Biju.

-¡¿DÓNDE DEJÉ LA ARMADURA QUE ME DIO SARA-CHAN?!

-… Bueno, creo que así se quieren- sonrió nerviosa. ^^' Y nop, Janshin, no creo que Gyuki te lo agradezca -_-'

-¡Oye, chica Sara!-llamó Seiya, aun en mi cabeza- ¿Y si mejor me das ese licor tan rico de otra forma?- pidió, sonriendo- ¿Y qué son esos números que dices…? "24, 7, 12, 365. ¿Es matemática? Lo siento, chica, pero soy malo para ella, aunque, ¿Quién no? Nininininini- se rió por lo bajo.

-Oh, vamos, no digas eso en mi presencia¬¬- le pedí fastidiada- Tal vez estudio Derecho, tal vez soy humanista, pero me gustan las matemáticas y tuve promedio 7 en media en esa asignatura¬¬-

-Nininini. Pobre chiquilla, no te alcanzó al 10-

-¡Oye! Bueno, en fin soranomomo93, espero con ansias poder ver tu dibujo, al igual que el que hizo x-Chappy-x (perdón por no contestar tu PM- -', pero he estado ocupadita T-T) Por cierto, CCSakuraforever, el telefónico andante no usa todo su poder, porque quiere salvar a Ryusei, no acabarlo (aunque muchos quieren lo segundo, ¿no?^^')

Bien, desde ahora debo conocer a Rodrigo como Kitsuneblue, Oka . Y disculpa a Kurama, pero ya sabes cómo es referente a Natsumi¬¬'.Y sobre el pastel de "la gran fruta…" Erza y Natsumi se lo comieron en el cap anterior, sorry T-T…

Pero no te preocupes, al menos Natsumi está disfrutando del álbum de fotos del pequeño Kyu-chan…

-¡¿QUÉ?!- se asustó Kurama- ¡Maldición, por eso se quedó tan callada!- miró enojado a la Yokai.

-¡Aw~! ¡Kyu-chan~! ¡Eras una cosita pechocha hemocha esponjosha tan lindurita con unos ojitos tan bonititos~!- aseguró encantada la Yokai, hojeando el libro.

Kurama se quedó callado, totalmente rojo.

-Bueno, "eras", ahora nop- sonrió Natsumi.

-¡ARG!- enfadado, Kurama lanzó a volar el libro.

-¡AH! ¡Kyu-chan!- se amuró Natsumi.

Bien, Zafir, no puedo decirte nada sobre Soyokaze-Kokuo, Gyuki-Hiromi y Chomei-Rakku, pero sí de Shukaku-Hanta… Eso sería imposible. Hanta está casada y tiene un hijo^^', y tampoco podría ser Hiroshi-Mirai, sorry^^' (y no te preocupes, tus regalos, especialmente "los del sobre"^|||^', están escondidos de Kurama, para que los vea en la boda^^')

-¡A Hima le gusta su peluche de Kurama-chan~!-aseguró Himawari, apapachando al peluche siendo mirada por Neji, quien sonrió, mientras el Pikachu regalado jugaba con Bolt, Rayquaza y Lucario.

¡GUAU! ¡C-Calmante, Janshin! N-No sé cocinar sopa de tortuga, je… así que no podrás hacerlo…^^'

-¡¿QUIERES SABER LO QUE HAGO CONTRA TI?!- gruñó Kurama, sujetado por Naruto.

-¡C-Cálmate-dattebayo!-

-¡NO TE METAS!-

-No comprendo por qué te pones celoso porque hablan del cabello de Natsumi-chan- suspiró el rubio.

-¡¿QUÉ DIJISTE?!-

-¡AH, NO, CÁLMATE, KURAMAAAAAA!-

Eso dice Naruto, pero si alagaras a Hinata los papeles se intercambiarían¬¬'

Je, gracias por el saludo….

-¡Lo recibo con alegría!- me corre Erza, levantando el pulgar.

Auch T-T

Por cierto… sigue zarX durmiendo aquí- señalo a la lectora- ¿No puede venir alguien a recogerla? Temo que Kurama la entierre como a oristrong- -'

jaUzumaki, no te preocupes, yo me demoré siglos en subir este cap T-T

Asuna Kitsune, ¿seguro que tu amigo quiere una cita con Natsumi?- pregunto, notando la mirada asesina de Kurama- Porque él… no creo que lo permita ^^'


Bien, queridos lectores, es hora de justificar mi ausencia, pero, antes que nada…

¡Pasé el examen^^!

Fíjense que fue algo curioso… Normalmente el profe sube las notas a un blog, pero esta vez había que ir a la U a buscar la nota, ¿y saben con qué me encontré? Me habían sumado mal los puntos y puesto un rojo. Hablé con el profesor, y me puso el azul que me correspondía ;).

Moraleja: Siempre cuenta tus puntos en una prueba o examen. Pueden salvarte el pellejo ^^'

Bueno, la razón es que, después de hacer el examen, no pude escribir porque estuve de repostera, cocinando galletas para navidad (sipi, vuestra escritora cocina un poco de repostería) Después fui de pascuera, comprando y envolviendo regalos (no hay nadie aquí que aun crea en santa, o si ^^'), después fue navidad (¡PERDÓN POR NO SUBIR NADA, NI UNA FELICITACION! T-T), el viernes fui a ver Star Wars 7 (ASOMBROSA. ME RECORDÓ MUCHO A LA 4), el fin de semanas estuve pasando tiempo con mi papá, porque solo lo veo sábado y domingo, y como ya no tenía que estudiar, quise estar con él, y esta semana estuve con mi primita de 4 años (una lindura, pero tiene un temperamento…)

Y ahora, en año nuevo, estuve todo el día y casi toda la noche de ayer pegada a esta cosa llamada notebook, escribiendo como loca el cap (por eso, disculpad las faltas de ortografía, y que no haya contestado algunos review o mensajes -_-') Que bueno que mi mami entendió que no tuve tiempo para escribir, y me dejo estar todo este tiempo en esto (I LOVE YOU, MOM)

En fin, ahora que estoy en vacaciones, y las matriculas de la U son en Marzo, podré, no solo escribir regularmente, sino que haré los dibujos que me han pedido, queridos lectores, así que les pido un poco de paciencia

¡FELIZ NAVIDAD! (de manera atrasada, sorry) ¡Y FELIZ AÑO NUEVO! (wiii. Esto lo dije o'clock)


PD: si takedigi no me escribe un PM, no me doy cuenta, pero en Facebook, en Premios NarutoFanfics 2015, extendieron el plazo para las votaciones al 6 de enero, por lo que pido a los lectores que no han votado, si podrían votar, plis (Y AGRADEZCO DE RODILLAS, CARA AL PISO A TODOS LOS MARAVILLOSOS LECTORES QUE ME HAN DADO SU VOTO EN LAS CATEGORÍAS. NOMBRARIA A CADA UNO, PERO, SI LO HAGO, TEMO NO PODER SUBIR ESTE CAP A TIEMPO, PORQUE DEBO IR A PASAR AÑO NUEVO CON MI FAMILIA^^')

¡Espero vuestro apoyo!


PD2: Por cierto… ¿Hay algún fan de "Ladybug" entre ustedes? Ya saben, esa serie que salió hace un tiempo y ha sido un gran éxito^^.

Resulta que mi hermana, RilaZou, escribe un fic de esa serie, (y esto no lo digo porque sea mi Nee-chan) y es un muy buen fic. Ha tenido una buena recepción y críticas positivas, por lo que, si eres fans de Ladybyg y Chat Nori, te sugiero pasar a leer su fics^^


En fin. ¡PERDÓN POR HABERME DEMORADO TANTO, PERO HE CUMPLIDO Y SUBIDO ESTE CAP! (no siento mis manitas… T-T….)

¡FELIZ AÑO NUEVO, QUERIDOS LECTORES!