Capítulo 20.
Cuando llegaron a la Torre, María Hill, quien ahora trabajaba para Industrias Stark después del incidente en SHIELD hacía dos años, se encargó de informarle al equipo sobre los dos únicos seres humanos que habían sobrevivido a los experimentos de Strucker junto con Svetlana y la información que había traído. Sus nombres eran Pietro y Wanda Maximoff, ambos hermanos gemelos. Ella poseía la capacidad de controlar mentalmente a las personas y él era muy rápido.
Ella estaba en camino al laboratorio que compartía con Tony y Bruce viendo su brazalete en su muñeca, dispuesta a repararlo, cuando escuchó la voz de ambos discutiendo.
—¿Entonces planeas crear un programa para protegernos a todos sin decírselo al equipo? —preguntó Bruce. Ella se detuvo en ese momento antes de entrar al lugar.
—¡Exacto! —exclamó Stark. Svetlana se escondió detrás de una columna de metal, ya que le había parecido un poco interesante ese tal programa del que hablaban.
—Oh, Tony, no…
—Escucha, tenemos el cetro de Loki aquí. Podremos usarlo para darle vida a Ultrón, con el equipo que tenemos aquí, no es suficiente—dijo. —Jarvis tiene que descargar un material muy denso, no podrá lograrlo—hubo silencio. Tony se escuchaba como si le estuviese rogando a Bruce. —Dos días, dame dos días. El mundo necesita una armadura que nos proteja de invasiones y guerras, estamos debajo de eso.
—¿Eso no lo hace un mundo más frío? —dudó Bruce.
—He visto cosas peores—Svetlana escuchó como el doctor suspiró. Quizás ya sabía que Tony lograba lo que quería. —Paz en nuestros tiempos.
La chica no se dio cuenta de que había una mesa de metal a su lado, y cuando se movió, se tropezó con ella, llamando la atención de los dos científicos. Svetlana se levantó y caminó hasta el laboratorio lentamente, sintiéndose un poco incómoda por la mirada de los hombres. Sabían que había escuchado todo... quizás parte de eso nada más.
—Sólo soy yo—habló y entró como si no hubiese escuchado nada. Se quitó el brazalete de su mano, ya que con él controlaba su armadura y comenzó a arreglarlo encima de una mesa. Tony y Bruce no hacían más que quedarse parados viéndola como si nada. Ella suspiró al sentir la mirada de ambos y rompió el silencio. —Paz en nuestros tiempos, ¿eh?
—Supongo que ya escuchaste todo—dijo Bruce. A su parecer, sonaba inseguro por lo que había pasado.
—Sí, pero tranquilos. No le diré a nadie, será nuestro pequeño secreto—sonrió para calmar las cosas.
—¡Bien! ¿Y qué tal si nos ayudas? —preguntó Stark.
—¿Qué? —se volteó a él sorprendida.
—Al menos investiga el cetro de Loki, no lo sé—contestó y se encogió de hombros. A Tony siempre le daba igual, ¿no?
—Me llevo más con los robots, gracias.
Svetlana no sabía cómo demonios Tony la había arrastrado hasta el laboratorio los últimos dos días. Además, ni siquiera había dormido la noche anterior por pasar tiempo con él y Bruce, tratando de crear el programa de Ultrón. La fiesta que Tony había planeado ya se había llevado a cabo. Había llegado mucha gente y se la habían pasado bien. Entre ellos, la doctora Cho, quien había llegado desde Corea para ayudarles y ayudó a curar a Clint, Sam fue invitado de Steve y el coronel James Rhodes, llamado Rhodey por todos, también estaban ahí. Ya era muy tarde en la noche y sólo había quedado su pequeño grupo. En ese momento ella se encontraba con muchísimo sueño en el sofá a la par de Steve y todos trataban de levantar el martillo de Thor.
Clint había empezado el juego para ver quién era "digno". Luego Tony intentó levantarlo, pero no pudo. Ni siquiera con la ayuda de Rhodey pudo hacerlo. Bruce también intentó y no logró nada. Cuando Steve intentó levantarlo, Svetlana podía jurar que lo había movido un poco y la había despertado en ese instante, sin embargo no tuvo suerte. Finalmente, ella, Bucky y Natasha se negaron.
—Es biometría, ¿no? —habló Tony después de todo. — ¿Un código de seguridad? "Cualquiera que lleve las huella de Thor es digno", ¿esa es la traducción literal? —Thor se puso de pié con una sonrisa en ese momento y caminó hasta su martillo.
—Sí, bueno, es una interesante teoría, pero tengo algo más simple: ninguno es digno—dijo y lo tomó en sus manos.
Todos comenzaron a abuchear y bromear sobre eso, hasta que un ruido metálico penetró en los oídos de todos, cuando un robot comenzó a caminar frente a todos los vengadores.
—Dignos. ¿Cómo pueden ser dignos? —habló, y todos se pusieron de pie muy alerta. —Todos ustedes son marionetas controladas por hilos… Quieren proteger el mundo, pero no quieren que cambie…
"—¿Eso no lo hace un mundo más frío?" era la voz de Bruce.
"—He visto cosas peores" ahora la de Tony.
"—Paz en nuestros tiempos, ¿eh?" oh Dios, era ella.
Nadie creía lo que veía. Era un maldito robot. Ni siquiera Tony sabía de dónde había salido, además intentaba desconectarlo llamando a Jarvis pero no funcionó.
—Sé que tienen buenas intenciones, pero no piensan en ello.
—¿Ultrón? —preguntó un Bruce asustado.
—En carne y hueso. Sólo hay un camino hacia la paz: su extinción.
En ese instante, Svetlana sabía que todos los matarían a ellos por haber hecho eso sin haber mencionado palabra alguna. De pronto, los centinelas que Tony había creado salieron disparados por control de Ultrón. Uno iba hacia ellos, pero Steve y Bucky usaron la mesa del centro como escudo para todos. Tony salió corriendo para tratar de desactivar a los robots y Svetlana corrió junto a Natasha hasta el bar y sacó sus bastones que estaban debajo de la barra, la pelirroja sacó su pistola.
Svetlana electrocutaba a los centinelas tirando sus bastones, ellos rápidamente volvían como un búmeran, ya estaban conectados con su brazalete también. Por otro lado, ella había pasado toda una noche en vela, sin dormir y para empeorar las cosas estaba tratando de aniquilar robots con un vestido. Al menos ya se había quitado los tacones al igual que Natasha. Dios, enserio era un mal momento para enfrentarse pedazos de metal andantes y asesinos. Esos robots estaban causando estragos en la torre, ya habían mandado a Bucky y a Clint contra los cristales que separaban una de las habitaciones. Mientras que Thor y Steve salvaron a la doctora Cho de ser asesinada por un robot. María y Rhodey también ayudaron y Natasha escoltó a Bruce para evitar que se convirtiese en Hulk. Tony finalmente logró subirse encima de un centinela y logró apagarlos a todos.
Sin embargo, Ultrón había escapado.
—Al parecer Ultrón usó internet como vía de escape—anunció Natasha cuando todos se reunieron en laboratorio, ya que Ultrón se había "comido" a Jarvis y por si no fuera poco, también se había llevado el cetro de Loki.
—Se ha ido a 160 kilómetros al norte, no pude alcanzarlo—dijo Thor, quien acababa de entrar a la habitación.
—¿Creen que esté usando más códigos? —preguntó Rhodey.
—¿Qué, como códigos nucleares? —habló María.
—De todos modos, ya sabe todo sobre nosotros—dijo Svetlana. —Es por eso que quiere destruirnos.
—No lo entiendo—habló la doctora Cho viendo a uno de los centinelas destrozado sobre una de las mesas y captando la atención de todos. —Tú lo creaste, ¿por qué quiere asesinarnos? —se volvió a Tony.
Sorpresivamente, él comenzó a reír frente a una de sus computadoras, haciendo que sus compañeros le vieran con mala cara.
—Recuérdame por qué esto le parece divertido—comentó Bucky a la par de Svetlana. Ella negó por el comportamiento de Stark.
—¡¿Te parece divertido?! —exclamó Thor. —¡Pudimos haber evitado esto si no hubieras jugado con algo que no entiendes!
—Lo siento…, sí, creo que es divertido—respondió. —Creo que es algo que tú nunca hubieses escuchado, ¡porque no sabes cuánto necesitamos esto!
—Tony, este no es el momento de empeorar las cosas…
—¿Enserio? —interrumpió a Bruce. —¿Eso es todo? ¿Sólo hablas cada vez que algo pasa?
—Sólo cuando he creado un robot asesino—respondió el doctor.
—No lo hicimos, ¡ni siquiera estuvimos cerca! ¿Nos acercamos a que fuese una interfaz? —se volvió a Svetlana también, ya que ella había tenido un poco que ver.
—Bueno, sí, hicimos algo, y fue justo aquí—contestó ella un poco apenada.
—¿Alguien recuerda cuando llevé un misil hacia un portal y salvé Nueva York?
—No, casi no lo mencionas—comentó Rhodey.
—Bueno, estamos debajo de él. Somos los Vengadores, podemos luchar contra matones narcotraficantes todo el día, pero, ¿cómo enfrentamos algo como esto?
—Juntos—habló Steve.
—Perderemos.
—Lo haremos juntos también.
La tensión era palpable entre todos ellos ahora. Los demás comenzaron a abandonar el laboratorio después de eso, excepto Bucky, Steve, Tony, Bruce y Svetlana, quienes se quedaron en completo silencio. Bucky porque, bueno, quería ayudar y pensar en algo más, Steve porque no sabía que su novia tenía algo que ver con el maldito robot, Tony y Bruce, bueno, ellos sabían, y Svetlana porque sabía que tenían que detener a Ultrón, pero ¿cómo? Tony lo había dicho. Perderían. De algo sí estaban seguros: harían lo que costase para detener a Ultrón. Svetlana negó con la cabeza a sabiendas que rendirse no era una opción.
—No podremos derrotarlo juntos, necesitamos a alguien más—comentó ella, caminando hacia una de las computadoras holográficas y comenzó a buscar algo.
—¿Cómo quién? —inquirió Tony.
—¿Recuerdas que el gobierno quería un plan para proteger la Tierra? Pues, fracasó.
—Oh, genial, ¿y eso en qué nos ayuda? —dijo sarcásticamente.
—Relájate Tony, lo que sucede es que Hank Pym no pudo crear lo que el gobierno le pedía, pero, estuve investigando y este hombre, abandonó SHIELD en los años ochenta para no revelar el secreto de su tecnología—explicó Svetlana. —Pym Industries, ¿lo conocen, no?
—Cómo no hacerlo…
—Bien, este hombre es capaz de reducir y aumentar su tamaño sólo con un traje, usando las partículas Pym.
—¿Y eso que nos deja?
—Esto—dijo y Svetlana mostró con los hologramas los proyectos, trajes y robots que Pym había hecho, ya que había hackeado una central de la compañía. —Sabe de bioquímica, robótica, tiene conocimientos en inteligencia artificial y además en entomólogo.
—¿Qué? —preguntó Bucky y se acercó a ver un video de archivo sobre el traje que el científico había creado.
—Estudia los insectos—respondió y él solo alzó una ceja, completamente atento a la imagen en movimiento del científico.
—¿Y tú piensas que deberíamos contactarlo? —preguntó Bruce con inseguridad.
—Por supuesto—asintió. —Estuvo desarrollando el plan que tenía el gobierno. Quién sabe si esto también podría ser como un Jarvis pero de Hank Pym. Si Ultrón le tuvo miedo a Jarvis por lo que podía hacer, podríamos contraatacar con esto. No veo por qué no podría ayudarnos.
—O también podríamos empeorar las cosas—intervino Steve. —Trabajó con el gobierno, ¿cómo sabremos que no está siendo vigilado por ellos en estos momentos?
—El anciano tiene razón—habló Tony. —No podríamos arriesgarnos a esto.
—Recuerdo a este hombre—comentó Bucky moviendo los hologramas para buscar más información. —Era brillante, bueno, lo sigue siendo. Me topé con él un par de veces, tal vez deberíamos buscarlo.
—¿Y el gobierno? —preguntó Tony.
—No creo que lo estén siguiendo. Renunció a su puesto en SHIELD para proteger su tecnología, no dejaría que nadie más se interpusiera ahora. Fracasó, listo. No hay nada más que hacer, excepto buscarlo—dijo Bucky. —¿Por qué no darle una oportunidad? Es tan listo como ustedes. Sería como una explosión juntarlos a todos.
—¡Al fin alguien con sentido común!—exclamó Svetlana. Por unos momentos el laboratorio quedó en silencio. —Les sugiero que decidan ahora y rápido, hackee el sistema de Hank Pym y puede detectarlo en cualquier momento.
Tony y Bruce se vieron por unos momentos, como decidiendo sobre lo que harían. Tony suspiró derrotado al final.
—¿Y cuándo empezamos? —habló Bruce.
—Mañana—respondió Tony. —Quiero que busquen su dirección, lo visitaremos mañana—con eso, salió del lugar con Bruce siguiéndole los talones. Luego Bucky se despidió de ellos y Svetlana le agradeció por lo que había dicho. Era el único que estuvo de acuerdo con ella prácticamente, los demás habían aceptado a regañadientes.
—Espero que estés en lo correcto—dijo Steve acercándose a ella.
—Yo igual. —Svetlana suspiró al notar que Steve no dejaba de verla con preocupación. —Siento mucho no haberte dicho nada sobre Ultrón, nadie lo sabía, excepto nosotros tres.
—Me hubiese gustado detener ese programa antes de que se convirtiese en algo más…
—Pero ninguno de nosotros sabía lo que pasaría—interrumpió.
Steve la tomó de la mano y la abrazó, a lo que ella respondió gustosamente. Él sabía que algo le inquietaba desde que habían subido a la nave hace unos días, pero no quería preguntar. Incluso a él le había costado mucho olvidar que ella tenía la gema en su interior, y de hecho todo el equipo también hacía un esfuerzo por no mencionarla. ¿Y si la chica que controlaba mentes había controlado la suya? Steve no sabía, sólo esperaba que no. Svetlana levantó la cabeza de su pecho y se volteó a verlo, luego le plantó un beso en los labios. Ambos sonrieron un poco para calmar las cosas.
—Hay que ir a dormir—dijo Steve. Ella asintió y salieron del laboratorio.
—Mañana será un día duro.
