"Secretos"
Jasper Pov
Los días pasaban y Tanya y yo nos hicimos muy amigos, pero no había pasado de eso, eran preguntas inocentes y hablábamos de trivialidades, Alice ni se paraba por aquí más que para dormir, salía diario a quién sabe dónde, no me quería contar nada y yo me estaba hartando de ser el idiota que se quedaba a esperarla, ¿Qué tan malo podía ser que no podía contarme? Así que ese día finalmente hablaría con ella, o hablábamos o nos separábamos, sencillamente había llegado a ese punto.
-Alice tenemos que hablar.-dije tajante, ella me miro sin importarle.
-Mañana, ahora estoy cansada.-dijo pasándome de largo.
-No, Alice. Mañana no. Ahora mismo.
-Ya te dije que no.-dijo girándose a verme fijamente.
-Y yo te digo que sí.
-No quiero hablar ahora.
-Bien entonces simplemente te diré lo que tengo para decir.
-Di lo que quieras.-dijo indiferente.
-Me regreso a Forks.-dije serio, eso no era verdad pero necesitaba llamar su atención y lo conseguí porque se giro a verme sorprendida.
-¿Qué?
-Como lo oyes. Si decidí acompañarte fue porque creí que pasaríamos algo de tiempo juntos antes de tal vez formalizar esto pero ahora me doy cuenta que vine a encerrarme en el hotel mientras tu andas perdida en la ciudad y no puedo preguntar nada porque te enojas como si te hubiera ofendido y sinceramente estoy harto.
-¿De qué se trata esto? ¿Piensas dejarme?-pregunto enojada.
-Sí.-dije mirándola a los ojos, esperando ver algún sentimiento ahí pero no, nada. No había ni una pizca de tristeza en su mirada, en serio le valía si me quedaba o me iba.
-Pues vete, si es lo que quieres. Pero cuando te des cuenta de que me perdiste no pienses en volver porque yo no te pienso esperar.-dijo altiva.
-No pienso volver.-dije y me pase directamente a mi habitación para recoger mis cosas, metí todo en una maleta y luego volví para recoger mi computadora y otros aparatos.-Pagaré el hotel hasta el sábado.-dije viendo como ella seguía mirándome sin emoción y salí de ahí.
Maldito el momento en que me enamore de Alice Cullen. Fui a quedarme en otro hotel de la ciudad, ya instalado en mi habitación decidí hablar un rato con Tanya, generalmente hablábamos en las noches. Saque mi computadora y me di cuenta que no era la mía, está no tenía clave y al entrar no tenía ninguno de mis documentos.
Me había equivocado con la de Alice, suspire le llamaría para explicarle pero lo haría mañana, ahora decidí usarla para entrar a mi cuenta, pero al entrar a Facebook me tope con la cuenta de Alice abierta, no quería entrometerme e iba a cerrarla cuando de pronto la conversación con otro chico apareció a la vista.
"Hola hermosa, te extraño ¿Cómo estás?"
Era un tal Jacob Black, empecé a leer la conversación y me tope con grandes sorpresas, Alice no era la dulce chica que creí conocer, era alguien totalmente diferente, estaba con ese chico y conmigo al mismo tiempo.
"¿Estás ahí?"
No respondí nada, pero quise saber que otros secretos tenía Alice así que busque en sus cosas, era casi como entrometerme pero ahora no podía confiar en ella. Me tope con conversaciones realmente interesantes con otro hombre, no era otra conquista era más bien alguien con quien negociaba un diamante llamado "Estrella Rosa" hablaban de cifras enormes de dinero, al parecer ella le vendería la joya y él le pagaría muy bien, no sabía qué era eso pero sonaba malo pues decía que acababa de conseguirlo y que debía deshacerse de él lo antes posible sino todo se iría al infierno, esto era malo.
Edward Pov
Bella y yo estábamos en nuestra burbuja como era habitual, nos mirábamos coquetamente y la necesidad de ella me tenía alterado, quería tomarla en el sofá, en la cama, en la cocina, en el baño, en cada parte de este lugar.
-¿Cuándo me dejaras decirte lo que siento?-pregunto jugando distraídamente con mi cabello, estábamos en la cama con ella sobre mí y yo recargado en la cabecera de la cama.
-Cuando sea el momento nena.
-Yo quiero decirlo ahora.-dijo haciendo un puchero y enredando sus manos en mi cuello, yo pase mis manos por su cintura.
-Lo sé, amor. Pero quiero que cuando lo digas sea especial.
-Lo será mientras sea a ti a quien se lo diga.-la jale para besarla dulcemente.
-Te amo.
-No es justo que tú puedas decirlo.
-Lo sé mi niña.
-Por favor.-dijo viéndome con esos preciosos ojos cafés.
-Solo espera.-dije antes de besarla, nuestros labios empezaron una danza llena de sensualidad y nuestros cuerpos se movían sincronizados rozándose.
-Hazme el amor.-pidió con esa voz que me volvía loco, ¿era el momento? No importaba para mí lo era y si ella quería hacerlo yo estaría feliz de hacerlo.
-Será un placer mi amor.-dije besando sus labios y girándola en la cama para quedar sobre ella, la bese con insistencia, mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo que solo llevaba encima mi camisa y su ropa interior, mis manos recorrían sus piernas y lentamente subí para sacarle la camisa y dejarla solo en su ropa interior.
-Espera.-dijo levantándose rápidamente y salir corriendo rumbo al baño, me quede sorprendido por su reacción, pero cuando salió del baño con un hermoso conjunto azul cielo todo se fue al infierno, se veía angelical y hermosa, su cabello enmarcaba su rostro de forma perfecta y se veía tierna y sexy al mismo tiempo, me levante y camine hasta ella.-¿Te gusta?
-Estás hermosa.-dije tomando sus manos.
-Lo compre para este momento.
-¿En serio?-pregunte sonriente, ella asintió sonrojada.
-Sí, quiero que sea especial.
-Haré lo que sea para que lo sea mi amor.-la jale a mis brazos y la bese dulcemente, la lleve a la cama y con lentitud bese su cuerpo, cada parte de ella la adore, con besos y caricias, ahora ambos desnudos nos mirábamos a los ojos como si fuera la primera vez.-Te amo-dije mirando esos ojos que tanto.
-Te amo-respondió mirándome a los ojos y la sonrisa en mi rostro fue enorme, había esperado siglos para escucharla decirlo pero había valido la pena.
Baje por su cuerpo besando con adoración cada centímetro, ella jadeaba y eso me hacía sonreír, saber que era solo por mí, solo mía.
-Quiero hacerte mía.-dije regresando a sus labios, ella sonrió y me beso enredando sus brazos en mi cuello.
-Ya soy tuya.-respondió, sonreí, claro que lo era.
-Siempre mía.
-Siempre tuya.
Nuestros labios se unieron y nuestros cuerpos también, en una sincronía perfecta, nuestras manos entrelazadas y nuestros ojos jamás perdieron contacto, era el momento perfecto.
-Te amo tanto, Bella.-dije mirando sus ojos casi negro por lo que hacíamos, por primera vez no era sexo aunque dudaba que aquellas veces lo hubiera sido, ahora le pusimos nombre a esto, ahora era hacer el amor.
-Y yo a ti mi amor.-dijo mirando mis ojos, di una estocada fuerte que la dejo sin aliento y la hizo arquearse su paredes se ciñeron alrededor de mí llevándome a un orgasmo tan fuerte que perdí la consciencia por unos segundos, al volver ambos jadeábamos y sonreíamos, la gire acomodándola en mi pecho para mimarla, besando suavemente su cuerpo y acariciando su suave piel.-Extrañe esto ¿sabes?
-No tanto como yo, mi amor.-dije sonriente, ella se pego más a mí buscando la abrazara y así lo hice, la acomode con las cobijas sobre nosotros.
-Te amo.-dijo cuando se estaba quedando dormida-Ahora puedo decirlo las veces que quiera.-sonreí, mi dulce niña me hacía feliz cada que decía esas simples palabras.
-Y yo seré feliz de escucharlo…-dije besando su frente.-Te amo, mi niña.
Nos quedamos dormidos, pero a la mañana siguiente no pude quedarme a complacer a mi amada porque la puerta golpeaba con fuerza.
-Haz que se calle.-dijo mi Bella enfurruñada escondiéndose bajo las sabanas, debía estar cansada y por lo que sabía odiaba que la despertaran temprano cuando podía dormir hasta tarde.
-Voy a ver quién es.-dije vistiéndome rápidamente, baje al ver quien estaba tan interesado en entrar, me tope con una Alice llorosa y con sus maletas.
-Edward.-dijo llorando y me abrazo con fuerza.
-¿Qué pasa cariño?-pregunto ayudándola a entrar y dejando sus maletas en la puerta.
-Jasper me abandono.-dijo llorando aun más, me sorprendí el chico no parecía malo y les había caído bien a todas las amigas de Bella y también a mi niña.
-¿Qué paso?
-No sé, llegue a la habitación del hotel y dijo que él se regresaba a Forks y que si no me iba con él terminábamos. Pero yo no quería irme y él enfureció y se fue.
-Tranquila.-dije acariciando su espalda.
-Y tomo mi computadora por error, cuando abrí la que se quedo descubrí que era la suya y encontré conversaciones con otra chica.
-¿Qué?-el tipo podía caerme bien pero si había engañado a mi hermanita lo golpearía y sabía que Emmett me ayudaría.
-Una tal Tanya Denali.-dijo llorando más fuerte.
-¿Qué clase de conversación era, Alice?
-Yo no sé, solo leí unas partes pero llevan hablando desde que llegamos aquí.
-Bien, ahora puedes quedarte aquí el tiempo que quieras, hay una habitación extra al final del pasillo puedes dormir ahí.
-Gracias Edward. ¿Estás solo?-pregunto tomando sus cosas y sus ojos aun estaban rojos por haber llorado.
-No, Bella está durmiendo en la recamara.-dije y la sonrisa en mi rostro que no pude evitar reveló que estaba más que feliz de que ella se encontrara aquí.
-Bueno yo voy a dormir un rato. Saluda a Bella de mi parte.-dije sonriendo un poco.
-Claro.-ella se fue a la habitación y yo volví a la nuestra, Bella estaba sentada tallando sus ojitos.
-¿Quién era?-pregunto con una adormilada, sonreí era la chica más tierna que conocía y amaba. Llevaba solamente mi camisa sobre su cuerpo y se veía jodidamente sexy.
-Alice.-dije con un suspiro.
-¿Qué sucede?-pregunto al notar mi cambio de humor.
-Jasper termino con ella.
-Oh ¿Por qué? Se veían muy enamorados.
-Al parecer estuvo hablando con otra chica.-no sabía si decirle a Bella sobre quien hablaba, es decir, Tanya era una de sus mejores amigas, yo no era imparcial porque al final de cuentas la que estaba llorando era mi hermanita y podía decir alguna tontería que hiciera que Bella se enojara y no la culparía, no sería mi Bella sino defendiera a los que quiere.
-¿En serio?-pregunto sorprendida.
-Sí.
-Vaya no creí que él fuera así.
-Lo sé. Pero no hablemos de eso, mejor podemos dormir o hacer otras cosas.-dije subiéndome a la cama sobre su cuerpo.
-¿Qué cosas?-pregunto sonriente, sí, éramos un par de lujuriosos pero como culparme si ella era tan sexy y atractiva. La bese y volvimos a hacer el amor.
Alice Pov
Si el estúpido de Jasper llegaba a ver todo lo que había en mi computadora estaba jodida, ese idiota creía que podía dejarme así nada más, pues no sabe lo que está haciendo, a mí nadie me deja y mucho menos por una estúpida pobretona como la zorra de Denali.
Llore frente a Edward, quería que él lo odiara porque si a Jasper se le ocurría abrir la boca yo perdía todo y si ellos lo odiaban jamás confiarían en él. Saber que la zorra de Isabella estaba en el apartamento no me gusto, tener que hacerme la buena con alguien que odiaba tanto me enfurecía pero si no tenía de otra lo haría.
Llame a James para hablar sobre la venta del diamante, ahora que estaba en el apartamento de Edward sería más fácil, le dije que ya lo tenía para que él empezara a juntar mi dinero, luego decidí dormir, estaba cansada de todo lo que había tenido que hacer estos días. No solo me haría una chica muy rica sino que también me desharía de Isabella, dos pájaros de un tiro. En un par de días todo estallaría y yo me iría triunfante mientras ella se quedaba sola y Edward sería un herido más. Le dije a Jacob que en unos días volvería a Forks y que quería verlo, él estaba feliz por ello, otro idiota que creía que estaba loca por él, solo era sexo y punto ¿Por qué todos se tomaban tan en serio ese tema? No lo sé pero para mí solo era eso nada más.
Al medio día salí a buscar a mi hermanito pero aun no salían de la habitación, me acerque para escuchar de qué hablaban.
-Lo serás.-dijo él, casi podía jurar que sonreía.
-¿Ah sí?
-Sí.-dijo él engreído.
-¿Ni siquiera me preguntas si quiero serlo?
-Lo haré, cuando llegue el momento, pero sé que lo serás.
-"Señora Cullen" suena bien ¿no?
-"Isabella Cullen" eso suena mil veces mejor.-dijo él, me sorprendí ante sus palabras, ¿acaso pensaba casarse con esa cualquiera?
Tenía que acelerar mis planes ellos no se casarían, antes la mato que dejar que él se case y ella se quede con lo que me pertenece, todo el dinero de la familia y esa preciada joya.
Bueno aquí está el capítulo que les debía, espero les guste y dejen sus reviews, están por desatarse los problemas en la novela por eso estos capítulos son como la tranquilidad antes de la tormenta ;)
