Ya han pasado unos cuantos días desde que Eli y Nozomi se volvieron a reencontrar y todos esperamos ansiosos que la operación sea exitosa. Sin embargo cada uno tiene sus propios problemas, yo incluida, que desde hace tiempo no he podido decidir qué rayos hacer con cierta enana que, sin yo quererlo me distrae y acelera mi corazón. Nico-chan y yo nos conocemos hace bastante tiempo, o mejor dicho años, pero no importa cuán cercanas seamos, nunca avanzamos más allá de ello. Estoy empezando a perder la paciencia, demasiado diría yo. Ando irritable, me peleo con mis padres cada vez que algo o alguien me molesta.
Ser adulta me hace la vida difícil, ya nada es como antes, debes lidiar con cosas y personas bastante complicadas, debes trabajar para mantener una vida "digna", aunque trabaje o no, se que debo de todas formas heredar el hospital, solo estoy trabajando como pianista en el restaurante a modo de pasatiempo.
No puedo creer que me quede un mes de vacaciones de la Universidad... - Suspiré.
A lo lejos escucho a Honoka y Nico hablar del inventario de comida y víveres, Hanayo habla con Rin, una de las guardias con la que se está llevando bastante bien hace un tiempo. Umi y Kotori coquetean en la barra, y Eli, quien ahora se reincorporó al trabajo, limpiaba las mesas. Yo por mi parte, estaba sentada frente al piano intentando componer algo diferente, pero mi vista y mente se distraían cada vez que escuchaba o veía a Nico-chan.
"Esto no es bueno..." - Pensé.
Me levanté y dirigí a la salida, necesitaba urgente algo de aire fresco para distraerme. Justo cuando abrí la puerta, noté una mano jalándome hacia atrás. Me giré y sorprendí al ver aquella chica de cabello negro mirándome fijamente.
Necesito hablar contigo... - Dijo. - Es urgente... o mejor dicho, es algo importante... ¿podemos ir a hablar afuera?
S-Sí...
Bien... - Me abrió la puerta y nos dirigimos a una pequeña plaza cerca del lugar. Nos sentamos una junto a la otra, había completo silencio, no sabía si hablarle o simplemente esperar a que ella empezara. - Maki...
¿Sí? - Intenté sonar indiferente, pero no pude evitar que mi voz temblara un poco.
Necesito decirte que... yo...
Nico-chan, por favor habla... - No sabía el por qué, pero mi corazón empezó a latir fuertemente, mi rostro estaba seguramente rojo, pero no quería dejar las cosas así, sentí una gran necesidad de expresarme, pero no podía, me era casi imposible articular palabra alguna.
¿Recuerdas nuestra conversación en el restaurante aquella vez? Aunque dudo que lo hagas... pasó hace meses...
¿La de si tenía pareja o no? - Me miró sorprendida. - Creo que algo así era... - Jugué con un mechón de mi cabello.
B-Bueno... quería preguntarte lo mismo... ¿hay alguien con el que estés saliendo?
No... - Respondí secamente, pero el nerviosismo me estaba ganando. - ¿P-Por qué preguntas?
¡Maki! - Se puso de pie tan rápido que no evité asustarme.
¿Q-Qué?
¿Saldrías conmigo por favor? - Hizo una reverencia.
¡¿Qué?! - Grité tan fuerte que las personas pasantes, me quedaron mirando raro. - N-Nico-chan... ¿estás hablando enserio?
Sí... - Respondió aún sin levantar la cabeza.
B-Bueno... si no hay otra opción entonces sí, acepto salir contigo... p-pero no malinterpretes nada...
Gracias... - Su forma de ser era inusual, me dio una sonrisa que jamás había visto, una sonrisa sincera, haciendo que mi corazón se contrajera. - ¿Te parece el sábado a las 11 am en la estación?
¿Qué tienes planeado ese día?
Bueno, no poseo tanto dinero así que... me tendrás que disculpar si el nivel no alcanza tus expectativas...
"¿Lo dijo con sarcasmo, o realmente era una disculpa?" - No pude diferenciarlo, tenía aún esa sonrisa puesta.
E-Está bien... dejaré todo en tus manos entonces...
Daré lo mejor de mí, Maki-chan... - Toma mi mano por sorpresa, haciendo que me sobresalte y sonroje. - Adiós... y gracias...
"Esto es raro... ella es rara... todo es raro..." - Sacudí mi cabeza ante lo recién pensado.
Al parecer Nicocchi se ha sincerado contigo, Maki-chan...
¡Waaah! ¿N-Nozomi? - Me asusté ante la repentina aparición. - ¿Cuándo llegaste?
Hace unos minutos... pero debo decir, aunque no escuché nada, con solo observarlas pude deducir que Nicocchi al fin se atrevió a invitarte a salir... ¿sorprendente, no?
Dime, ¿tuviste algo que ver en esto? - Levanté una ceja esperando la respuesta.
Bueno, para serte sincera ella llegó al hospital el otro día a pedirme un consejo, pero no puedo decir más que eso... lo demás lo vivirás tu con ella... - Sonrió pícaramente, aumentando mi sonrojo.
N-No digas tonterías... no es como si yo... no es como si Nico-chan...
Si estás tan segura de eso, ¿por qué aceptaste salir con ella? - Me preguntó seriamente. - Nicocchi puede ser algo insolente, soberbia, terca, pero tiene un gran corazón, es atenta y siempre da lo mejor de sí en todo lo que hace... no es alguien con la que debas jugar o lastimar...
¿Cómo sabes eso? No has compartido mucho con ella que yo sepa...
A veces no es necesario pasar tiempo con las personas para saber este tipo de cosas, basta con escuchar, observar, y preguntar... cada vez que hay alguien en apuros, ella ayuda a su manera, regañando y a veces insultando... esa es Nicocchi... una gran hermana mayor para todas nosotras... - Sonrió dulcemente.
Mm... p-puede que tengas razón... pero yo no lo veo así...
¿Cómo lo ves tu, Maki-chan?
B-Bueno... para mí, ella...
¡Nozomi! Amor... me alegra verte... - Eli aparece de la nada corriendo a penas ve a su novia.
Hablaremos de esto en otro momento, solo recuerda lo que te dije, ¿sí?
Sí... lo haré...
Buena chica... - Me guiñó el ojo y los fijó en Eli. - Elichi, ¿cómo has estado?
Te extrañé tanto... - La abrazó con fuerza. - Oh! Maki... lo siento, no te había visto, hehe...
Imagino que no... - Sonreí. - Estaré adentro si me necesitan... nos vemos...
Adiós, Maki-chan...
"Una cita con Nico-chan... definitivamente debo... aclarar mis sentimientos..." - Pensé mientras entraba al restaurante.
...
...
...
Los días han pasado más rápido de lo que deseaba. Faltaba a penas un día para mi cita con Nico-chan, y aunque nunca me había pasado esto, y nunca creí lo haría, desordené mi closet eligiendo un atuendo adecuado para la ocasión. Mi madre entró alrededor de tres veces a mi habitación, y las tres me regañó debido al desastre. Estaba segura de que volvería, así que entre toda la ropa que arrojé al suelo, la tomé y deposité lo más "doblada" posible en mis cajones.
Luego de unas 2 horas escogiendo, me decidí por un vestido de una pieza, donde la parte de arriba era de un color rosa jengibre, y la falda blanca, con una chaqueta negra de manga tres cuartos, no llegaban más allá de mis codos. Para el calzado escogí un par de sandalias café claro que se unían hasta un poco más arriba del tobillo. Una vez mi selección lista, la puse sobre mi silla, me puse mi pijama y acosté a dormir. Revisé mi teléfono poniendo mi alarma a las 8 am, quería bañarme y tomar desayuno tranquila, aunque de todas formas la ama de llaves de la casa sabía de esto y me despertaría a la hora que le indiqué. Cerré mis ojos despacio, comenzando a ansiar el día de mañana.
En mi celular suena la canción "Darling" que yo compuse, claro, solo la melodía. Abrí mis ojos y estiré el brazo para apagar la alarma. A los segundos sentí a nuestra ama de llaves susurrar desde la puerta que era hora de levantarse. Le contesté con un "gracias" y se marchó. Me estiré aún algo somnolienta, descubriendo mi cuerpo de las cálidas sábanas. Me levanté y dirigí inmediatamente a la ducha. Allí, me desvestí lentamente, me dejé rociar por la calidez del agua, disolviendo mis preocupaciones. Luego de unos minutos, me di cuenta que ya eran las 8:30, aún me quedaban dos horas y media para encontrarme con Nico-chan. Me puse una bata y salí hacia el comedor. Una vez allí, la ama de llaves me sonrió, indicándome dónde sentarme, mis padres tenían turno en la tarde pero aún así se levantaron temprano debido a que deben hacer un par de diligencias.
Buenos días, Maki... te levantaste temprano hoy... - Dijo mi madre.
Buenas, hija mía, ¿cómo amaneciste? - Preguntó mi padre.
Estoy bien, ¿qué hay de ustedes?
Nosotros estamos bien, algo cansados pero bien... - Dijo mi madre con una leve sonrisa.
Por cierto, ¿qué tal te sientes para tu cita?
¿Eh? ¿Cómo lo supiste?
Lamento eso Señorita, pero me ordenaron informarles sobre la situación... - Dijo la mucama a mi lado mientras hacía una reverencia.
No te preocupes... - Le dije.
¿Y bien? ¿Cuándo pensabas decirnos que la persona con la que sales es una chica? - Dijo mi padre, su tono era obviamente molesto, mi madre por otro lado lucía preocupada.
... - No pude contestar nada, no sabía qué contestar, sabía que mi familia esperaba que eligiera algún heredero de una gran compañía o algo por el estilo, pero por más que lo intentaba la única persona que imaginaba era ella, no sabía cómo expresarles esto, estaba demasiado asustada de terminar siendo regañada o amenazada, o que incluso pudieran hacerle algo a ella.
Querido, ¿podrías entender la situación y no atacar a tu hija con preguntas? Maki ya es mayor de edad, tiene la libertad de elegir con quién sale, aún si esa persona es una chica... - Irrumpió mi madre.
Pero cariño, ¿qué pasará con el hospital? Ella no puede descuidar sus deberes y vida futura... ¿cómo nos daría nietos y futuros herederos?
Para eso está nuestro hijo mayor, él volverá de América en unos meses más, ¿por qué obligar a Maki a una vida que no quiere tener? Ya bastante tiene con tener que heredar el hospital, pues Ken-kun estudió otra área de la medicina que a nosotros no nos sirve como director de hospital... Maki está poniendo todo su esfuerzo en convertirse en una médico cirujana de calidad... ¿podrías al menos dejarla elegir esta parte de su vida?
Debo admitir que no soy tan cercana a mi madre como quisiera debido al poco tiempo que compartimos, pero el verla defendiéndome tan fervientemente me sacó un par de lágrimas involuntarias, me sentía comprendida, amada, me sentía libre al fin en ciertos aspectos, tenía el apoyo de mi madre, la única capaz y con autoridad de enfrentar a mi padre respecto a las decisiones.
Gracias... madre...
Ahh... - Suspiró mi padre. - Está bien... te dejaré elegir el camino que quieras en cuanto al romance... siempre y cuando seas feliz, nosotros lo seremos... - Me sonríe.
Padre... - Me levanté de mi asiento y corrí a abrazar a ambos. Estaban obviamente sorprendidos ya que no hago esto desde que era una niña. Los apreté fuertemente entre mis brazos, agradeciéndoles una y otra vez por todo lo que me han dado, creo que una parte de mi maduró en ese instante, hasta la mucama sonreía.
Hija, terminemos de tomar el desayuno, no quiero que llegues tarde a tu primera cita...
Sí, comamos...
Itadakimasu... - Dijimos los tres al mismo tiempo.
Una vez terminado el desayuno, me dirigí al baño nuevamente a cepillar mis dientes. Volví a mi habitación para vestirme y arreglar los últimos detalles. El tiempo había pasado volando y ya eran las 10:20 am. Me tardaba alrededor de 20 minutos en auto, así que estaba bien en el tiempo. El chofer de la familia me abrió gentilmente la puerta del auto, me subí y le indiqué la dirección. Una vez cerca, decidí bajarme a una media cuadra del lugar de encuentro. Le agradecí al chofer y le indiqué lo contactaría cualquier cosa. Me posé bajo un árbol, nerviosa, esperando que la chica de mi cita apareciera.
H-Hola... - Escuché una voz conocida y algo temblorosa.
N-Nico-chan... h-hola...
T-Te vez... m-muy h-hermosa... - Desvió la mirada, algo sonrojada. En ese momento vi el atuendo que llevaba ella puesto. Se veía bastante linda a decir verdad, un vestido rojo apegado a su cuerpo, tacones negros con casi nada de taco, un sombrero negro, y una chaqueta sin mangas del mismo color, más un pequeño bolso color café. Se veía realmente adorable. - ¿N-Nos vamos? - Extendió a mi su mano.
Sí... - La tomé y comenzamos a caminar.
Primero quiero que vayamos a dar un paseo... ¿te gustan los lagos?
Sí... podrías decir que el agua me tranquiliza...
Con eso empezaremos entonces... - Dijo con una linda sonrisa.
Nos acercamos a un pequeño lago, estaban ofreciendo botes arrendados. Nos subimos a uno, el cual sería obviamente remado por uno de los encargados. Una vez acomodadas, partimos el paseo que duraba alrededor de 30 minutos.
Qué vista más hermosa... - Al ser primavera, las flores estaban en su máxima belleza. Desde el lago se veía un hermoso paisaje rodeándonos, pero más bellos eran los ojos color carmesí que me miraban intensamente. Me sonrojé al notar su mirada, a lo que ella reaccionó.
Yo creo que... tu eres más hermosa que todo esto... - Dijo desviando la mirada.
O-Oh... gracias... - Intenté sonar como siempre, pero mi voz quebrada me traicionó de nuevo.
Pasamos en silencio los últimos 10 minutos, pero en ese momento, sentí ganas de cantar, o tararear una canción. Una nueva melodía apareció en mi cabeza, y comencé a plasmarla.
Es una hermosa canción, Maki-chan... - Abrí mis ojos y me topé su sonrisa, lo que hizo que mi corazón se contrajera.
Nico-chan... yo...
Antes de que digas cualquier cosa... necesito decirte algo... - Aclaró su garganta y suspiró profundamente. - Maki-chan... yo... me preguntaba si... ¿te gustaría ser mi novia?
¿Eh? - Estaba sorprendida, esperaba que algo así pasara pero nunca imaginé que Nico-chan fuera tan asertiva en este tipo de cosas.
Yo... te quiero, me gustas y mucho... por favor, estaría muy feliz de que correspondieras mis sentimientos... se que no tengo dinero suficiente, puede que no te de lujos o cosas por el estilo... puede que no sea la más sofisticada ni nada de eso... pero por favor, lo he pensado demasiado y ya no aguanto esperar... Maki... yo... - Tapé sus labios con un beso que la dejó paralizada, rodeé su cuello con mis brazos, profundizándolo aún más.
Deja de hablar estupideces... - Nos separamos buscando aire. - ¿Crees que por tener una situación económica favorable es lo único en lo que me fijo?
Sé que no es así... pero no puedo evitar sentirme... insegura... - Bajó la mirada.
Nico-chan... nunca... ningún dinero ni la persona más rica del mundo podrían sacarte de mi corazón... tú, con tu forma de ser, personalidad y amor por lo que haces, has conquistado cada parte de mi mente, ya no puedo dejar de pensar en ti... ¿qué me hiciste?, es lo que me pregunto cada noche... por supuesto que acepto ser tu novia... además, no creo ser capaz de decirte esto nuevamente pero... me gustas... te quiero... y por favor, cuida de mí de ahora en adelante...
¿A dónde se fue tu lado tsundere? - Me sonrió.
Tonta... - Me acerqué a besarla nuevamente, sellando el comienzo de nuestro noviazgo.
...
...
Ara~... así que al fin se atrevieron a confesarse... - Nozomi sonreía de oreja a oreja. - Supongo que ahora tendré que pedirle permiso a Maki-chan para molestarte, Nicocchi~
Nozomi, piérdete... - Dijo en su usual tono, a lo que todas reímos ante la situación.
Me alegra ver que por fin estén juntas... se notaba ese aire distinto cuando ustedes dos estaban solas.. - Comentó Kotori.
Creo que la única que no se daba cuenta a parte de ustedes era Umi-chan... digo, no lo hizo cuando la misma Kotori-chan lo hacía con ella...
Honoka...
U-Umi-chan... p-por favor... p-perdóname... ¡auxilio!
Mou! Honoka-chan... Umi-chan! - Kotori comenzó a correr tras ellas.
Ese trío saca nuestras mejores sonrisas, ¿eh?
Ni que lo digas Nozomi... por cierto, ¿cuándo es la operación?
Mañana... - Sonríe fingidamente.
¿Asustada? - Pregunté con preocupación.
Sí... bastante, pero debo tener fe en que todo saldrá bien... mientras ustedes estén conmigo, tengo la fuerza que necesito... - Sonríe, esta vez genuinamente.
Esperemos que todo salga bien, Nozomi...
Yo también lo espero, Elichi...
Continuará...
¿Qué les pareció el especial de NicoMaki? e.e aoasjoasos espero les haya gustado el cap :) Lamento la demora kasajsk
