A veces la quinta es la vencida

Tuvimos una semana bastante agitada pese a que les di el lunes libre, luego de habernos quedado hasta la madrugada viendo películas, los días solo podían resumirse en más entrenamiento y más destrucción y terror cuando íbamos a entrenar en la torre… enserio, ¿Quién carajos definió el nivel de dificultad de ese lugar?

Al menos todos amasaron una buena cantidad de puntos de habilidad, por fin Alfonse, Anna y Sharena eran de cuatro estrellas, Camilla ya era nivel cuarenta y el resto, solo esperaban que tuviera las plumas necesarias para pasarlas a cinco estrellas, aunque no estoy muy segura a quien aumentare su rareza primero.

Como era de esperarse no tuve opción más que volver a mendigar orbes y esperar que no me tocara algo potencialmente mortal y, esta vez me toco comer comida para perros… enserio, al parecer debe probarse para saber si es apto para el consumo humano en caso de emergencia… francamente seria una de mis últimas opciones de comida…

Me acabe prácticamente medio enjuague bucal quitándome ese mal sabor de boca pero, sigue siendo mejor que mi contacto con enfermedades que ni siquiera sabia que existían, decidí irme directamente a hacer mis invocaciones, al menos si estaré de mal humor prefiero que me dure una noche y no un día y algo.

Mi suerte prácticamente no iba bien como de costumbre, luego de mandar a la mierda otro Arthur, decirle a un Ogma que no lo necesitaría hasta que tuviera a alguien que requiriera su espada del valor e invocar un Batre… por segunda vez siendo el mismo, sabía que esto no iría por buen camino…

-¡Si no me necesitas! ¿¡Porque rayos me volviste a invocar!?-dijo Batre molesto exigiéndome una explicación.

-Batre, ¿De verdad crees que yo elijo a quien invoco? Si así fuera traería a Héctor y no a ti-dije con cierto fastidio, ¿Por qué demonios tiene que ser tan gritón?

-¡Insinúas que Héctor es mejor que yo!-grito Batre furioso.

-¡Tiene una maldita arma mata dragones y contrataca a distancia! ¡Por su puesto que es mejor que tú!-dije también gritando ¡Dios! No recordaba que este tipo fuera así.

-Esa arma le provoco una muerte horrenda-dijo Batre en tono seguro y demandante.

-Cierto, pero eso no quita el hecho de que sea mejor soldado que tú-dije con cierto fastidio.

-Oh por favor, al menos dame una oportunidad-dijo Batre también muy fastidiado.

-Batre te juro que no encajas en cómo está organizado este ejército, y además ya tenemos una buena unidad que usa hacha-dije tratando de sonar calmada.

-Me niego a irme sin probar lo que realmente valgo-dijo Batre en tono firme y con los brazos cruzados… bien tendré que cambiar de táctica.

-¿Qué acaso no le prometiste a Karla, mientras moría de esa enfermedad que protegerías a Fir?-dije en tono inquisitivo, haciendo que Batre se tensara un poco ¡Perfecto!-No recuerdas que tu mundo esta en guerra, ¿Qué pasara con Fir si no estas ahí cuando te necesite?-dije en tono serio.

-Bueno… yo…-comenzó a decir Batre, era evidente que no sabía cómo responder a eso.

-Y eso no es lo peor, ¿Qué tal si un mal parido intenta de aprovecharse de tu hija?-dije con aire preocupado, la expresión de Batre no tenía nombre-Sabemos que Fir es muy fuerte pero no sabe mucho de la vida, que tal si algún muchacho del ejercito de Roy la engatusa y antes de que te des cuenta, ya eres abuelo-dije manteniendo cierta preocupación… creo que encontré el punto débil de Batre.

-¡Regrésame a mi mundo! ¡AHORA!-grito Batre completamente colérico, ¡Si! No hay padre que no cele a su hija de esa forma.

-Pasa por el portal y ve, ¡Protege a tu hija de esos tipos calenturientos!-dije en tono fuerte y algo sobre actuado la verdad, Batre salió disparado como una bala dejando en su lugar un montón de plumas, bueno al menos son trescientas plumas más para el almacén.

-¡Hahaha! Te pasaste con eso, fue muy rastrero usar a su hija para sacarlo rápido de aquí-dijo Anna en tono divertido antes de volverse a atacar de la risa.

-Ningún padre que se respete no es, extremadamente territorial con sus hijas-dije en tono seguro mientras aspiraba las plumas con mi arma.

-¿Lo dices por experiencia propia?-preguntó Anna con cierto aire curioso y pícaro.

-No tienes ni idea de como hizo sufrir mi papá a mi cuñado y solo, para que le permitiera ser el novio de mi hermana-dije soltando un suspiro, lo peor es que mi pobre cuñado es de ese tipo de personas que no mataría ni a una mosca.

-Debí suponerlo-dijo Anna ya más calmada-¿Tu bilis puede soportar otra invocación de esfera verde?-pregunto Anna con una sonrisa.

-Ya estoy mentalmente preparada para patear al siguiente Arthur fuera de aquí-dije soltando un suspiro cansado, solo espero que no sea el mismo de hace rato o el de la semana pasada.

Coloque sin mucho ánimo mi última esfera de invocación verde, como odio que esta cosa te da las cinco esferas si o si, en lugar de darte la elección de querer seguir invocando o no, estoy segura de que esto lo debió de haber implementado Anna para que no pudiera almacenar orbes así… maldita mujer tacaña…

Luego del show de luces, se revelo la figura de… ¡Oh si! ¡Por fin algo bueno!

-¿Dónde estoy?-pregunto Fae en tono confundido mientras salía del haz de luz-¿Sophia, Irene, dónde están?-pregunto un poco preocupada Fae, antes de notar nuestras presencias-¿Quién son ustedes, son amigos de Irene?-preguntó Fae en tono curioso… awwwwwww de verdad es una ternurita.

-Mucho gusto pequeñita, soy Phyria la invocadora que te trajo al reino de Askr-dije en tono amable y con una sonrisa.

-Y yo soy la Comandante Anna, es un placer tenerte abordo-dijo Anna con una sonrisa alegre.

-Mucho gusto soy Fae, soy la ultima descendiente del dragón dañino… ¡Digo diablillo!... no, no… ¡Ah ya! ¡Del dragón divino!-dijo Fae emocionada… ¡HNNNNNNNNNNNNNNG! ¡Adiós a mi hígado!...

-B-bien Fae, veras te he traído aquí para que nos ayudes a ganar una importante guerra que decidirá el destino de munchos mundos, necesitamos el poder de un legendario héroe como tu-dije con cierto aire solemne.

-¡Entonces soy una heroína legendaria!-dijo Fae muy emocionada y con una gran sonrisa…

… ¡Ya no puedo soportarlo más!

-¡Claro que eres una heroína legendaria!-dije en tono alegre antes de cargar y decirle lo linda y fuerte que era, haciendo que Fae riera muy feliz ¡Es igualita a mis dos lindos sobrinitos!

-Ya me había dado cuenta con María pero, de verdad sabes tratar bien a los niños-dijo Anna con una sonrisa tranquila.

-Que puedo decir, tengo sobrinos-dije con una sonrisa orgullosa, si hay algo de lo que puedo presumir es de mis dos adorables sobrinos.

-¿Puedo conocerlos?-pregunto Fae en tono curioso mientras aun la tenía en brazos.

-Lo siento, pero viven muy muy lejos, pero quizás algún día pueda presentártelos-dije con una sonrisa amable… aunque siendo franca… no sé si algún día volveré a ver a mi familia o a mis amigos…

-¿Me lo prometes?-dijo Fae en tono inocente…

-Te lo prometo-dije con una sonrisa segura, ¿Por qué rayos me gusta hacer promesas que no puedo cumplir?…

-Bien ya que terminamos por aquí, deberíamos llevarte con los demás, tenemos muchos amigos que estarán encantados de conocerte-dijo Anna en tono seguro.

-¿Creen que querrán ser mis amigos?-pregunto Fae en tono esperanzado.

-Por su puesto que si y, hay algunas en especial que les encantara jugar contigo-dije en tono alegre.

-¡Que bien!-dijo Fae emocionada-Phyria, ¿Crees que puedes seguirme cargando?-pregunto Fae en tono bajo y apenado… ¡HNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNG! Y ahí van mis riñones…

-Claro Fae, si estas cómoda yo no tengo ningún problema-dije con una sonrisa.

-¡Si!-dijo Fae muy feliz.

Sin más y en vista de que ya no tenía más esferas de invocación, salimos de la sala de invocación rumbo a la sala de estar que hice en el transcurso de la semana, ya saben, para tener donde podernos reunir todos a conversar o simplemente tener un área común donde convivir y descansar.

Si no fuera porque es un dragón, sin duda diría que tiene la edad de mi sobrina… bueno por lo menos la edad mental si la tiene, estoy segura de que María estará encantada de tener una hermana menor, aunque Fae sea mucho mayor que cualquiera de los que estamos aquí.

Bueno ahora que lo pienso quizás Anna sea la mayor aquí, aunque no soy tan estúpida para preguntarle, en peligro y me pone hacer cosas peores para conseguir orbes o peor aún, me cobre el internet con orbes…