Sasha POV
-¿Y tú por qué estás con esa cara? –Me preguntó Sophie al ver que estaba distraída, mirando a cualquier parte– ¿Acaso te estás drogando? ¡Jajaja!
Todos rieron con su chiste, yo no. Me limité a estirarme y seguir tomando sol. Últimamente estaba muy distraída, pensaba mucho, y nada más y nada menos que en Connor. Empecé a recordar todas esas veces en que Connor iba a visitarme cuando no podía salir de la casa, esas veces donde parte de su timidez desaparecía y se comportaba conmigo de una manera muy tierna. Pienso mucho en esto porque hace poco hablé con Daisy, una conversación que me dejó pensando.
Las dos estábamos hablando de muchas cosas, mientras Sophie pasaba un tiempo con Chester. Nosotras conversábamos de cosas sin mucha profundidad, hasta que tocamos el tema de la relación entre Daisy y Gaspar –Él ya no me quiere, está más preocupado de complacer a Chester y a Sophie a la vez que se olvida de mí. Tiene que elegir; o ayuda a Chester, a Sophie, o recuerda que soy su novia y empieza a preocuparse por mí. A veces tengo ganas de… A veces tengo ganas de terminar con él.
-¿Qué estás diciendo? Ustedes hacen una pareja magnífica. Sólo están en un mal momento. Y es verdad que Gaspar te ha dejado un poco abandonada, pero eso tiene su lado bueno, puedes tener un poco de privacidad. No como Connor, él siempre está persiguiéndome, buscándome.
-Al menos tú tienes a alguien que te quiere y te lo demuestra, pero yo sé que Gaspar ya no me quiere, soy sólo un adorno para él.
Al menos tú tienes a alguien que te quiere y te lo demuestra, eso me llegó directo al corazón. Yo siempre estoy quejándome de que Connor es un baboso y arrastrado. Lo es, pero no veo todo lo que hay detrás de eso. Connor será todo eso, pero no es un sicópata, tiene una vida propia, no soy una obsesión para él. Simplemente… Le gusto. Claramente no me lo dijo porque él es muy tímido, pero esa semana que pasé junto a él me sirvió para darme cuenta de eso; además, Connor es un chico muy sensible, a diferencia de Gaspar. Debe ser porque él es el hermano menor, no lo sé.
En fin, ahora siento un remordimiento terrible cada vez que lo miro. Me dan ganas de encararlo y hacer dos cosas; golpearlo por causarme esta culpabilidad, y después disculparme por todo lo que he hecho. Pero, todos creen que odio a Connor; siempre esperan a que yo haga algo, que lo humille, pero tantos años con lo mismo empezaba a aburrirme. Es más, Connor no merece el maltrato que yo le doy.
Pero no podía demostrar que me caía bien de un día para otro; todos se burlarían de mí y empezarían a molestarme con él, eso es lo último que quiero. Tengo que empezar a ser simpática con él, pero de un modo paulatino sin que nadie se dé cuenta. Y si primero lo odié y a veces fui indiferente, ahora tenía que tratarlo como a una persona normal; ni como un amigo ni un extraño, sólo un conocido. Tenía que encontrar un modo para que él hablara, pero no dirigiéndome específicamente a él –¿Oigan chicos qué tipo de música escuchan?
Ya sabía todas las respuestas en respecto a casi todos; a Sophie le gustaba la música pop, a Chester la música disco en general, a Daisy cualquier salsa, de Gaspar no tengo idea, creo que también ritmos parecidos, y a mí me gustaba la música electrónica, cosas que se pudieran hacer con las computadoras. Soy la única en este grupo que escucha este tipo de música, Sophie y Daisy apenas lo soportan y se aprovechan de reírse de mí cada vez que pueden –…Yo escucho algo de Skrillex, pero Gaspar dice que esa música es basura.
-¡Por fin alguien que escucha mi misma música! Aunque, ¿tenías que ser tú, Connor? Preferiría que cualquier otra persona le gustara.
-Ah, okay.
-No, espera… Lo siento. Quise decir, que me gusta que tengamos gustos parecidos, eso es todo.
No quiero ni recordar cuánto me molestaron por decir esa pequeña e insignificante frase.
Chester POV
-¿Hey, qué le vas a regalar a Sophie?
-Las clases de manejo, ¿qué tengo que darle algo más?
Estaba reunido con Gaspar y Connor un poco apartado de los demás. Me sentía muy mal, estaba nervioso por el cumpleaños de Sophie. Por más que lo pensara, no se me ocurría ninguna manera para hacer que me deje en paz. ¿Y cómo voy a poder juntarme con Melly entonces? Porque tengo que juntarme con ella sí o sí. Además, con lo que le pasó a Patrick, y con la idea de que el campamento está terminando, todo eso me deprime –jefe, es sólo un consejo, pero creo que deberías regalarle algo más a Sophie, digo, algo que pueda ver mañana.
-Tú lo dijiste, es sólo un consejo.
-Gaspar, ¿podrías dejar de fumar? No me gusta el olor del humo. Te hace mal.
-Tenemos que aprovechar ahora antes que Rufino empiece a buscarnos. Además, si tanto te molesta puedes ir a ver a Sasha.
Connor era muy sensible en cosas de salud; él era un chico deportista y sano. Y Gaspar… Deportista. Aunque no tiene nada de malo, ya somos mayores de edad. Es sólo que Rufino no lo entendería. Solté una bocanada antes de volver a la conversación –¿Y a ti cómo te está yendo con Daisy?
-Mejor que nunca.
-Sí, te creo. Eres patético, incluso a Connor le está yendo mejor que a ti.
Definitivamente, los tres no estábamos en nuestro mejor momento en lo que respecta a chicas. Yo con Sophie hostigándome, impidiéndome ver a Melly, Gaspar y Daisy distanciados, y Connor siguiendo igual que siempre, ya que Sasha lo odia. Ahora que lo pienso, tal vez si el campamento terminara de una vez todo sería mejor, no tendría que esperar tanto para mi encuentro con Melly.
Estaba cerca de terminar el penúltimo año de la escuela de Sophie. Yo debería estar en mi tercer año de carrera, pero no quiero trabajar en nada. Sophie me mantendrá, tal vez ella tampoco trabaje, nos mantendremos con su fortuna. O podría esperarla para que fuéramos juntos. Cuando deje de gustarme Melly, claro. No lo creo posible.
-Qué mal que tengan que volver las chicas a clases –exterioricé mis preocupaciones– Sophie no puede volver a repetir, no puede quedarse enganchada en el penúltimo año de nuevo.
Era un asunto muy complicado. Sophie había repetido supuestamente porque yo era un distractor. En todo caso, esa palabra sonaba genial. Para no dejarla sola, Daisy y Sasha prefirieron repetir con ella. Gaspar y Connor nunca repitieron pero piensan tomarse un año sabático. Por mi parte no hay prisa.
Aunque este año tendría que ayudar más a Sophie para que ella salga adelante. No sé cómo pude terminar el colegio sin repetir, pero definitivamente no soy bueno en el estudio. Mi único aporte a Sophie será pasar menos tiempo con ella. En otras palabras, mientras Sophie esté en esa cárcel yo podré ir a visitar a Melly –¿Qué opinan? ¿Ayudamos a las chicas a estudiar este año?
Todos reímos a carcajadas. A los Black no les interesa si Daisy y Sasha repiten el último año para siempre, pero a mí no me da lo mismo. Sophie se pone de muy mal humor, y prometió terminar el colegio con excelentes notas, sólo le falta terminar este año y el próximo. Aunque, si está haciendo este campamento cuando debería estar en clase, no creo que tenga muchas ganas de estudiar.
-Okay, mañana es el cumpleaños. Sophie Astori será mayor de edad en unas cuantas horas–dije con un fingido tono de orgullo– Ya quiero que esto acabe de una vez, siempre me pongo nervioso para estas ocasiones.
No es que nada haya salido mal en algún cumpleaños de Sophie, todos han sido excelentes. Pero éste… Ahora Sophie debe estar muy emocionada, y no me dejará en paz para ir a buscar a Melly. ¡Qué hago, qué hago!
Tendré que pedirle a alguien que la mantenga entretenida para que no me vea. Tiene que ser alguien que me tenga tanto miedo que obedezca mis órdenes y ni piense en delatarme. A Gaspar ya le he pedido mucho, y Connor como siempre hará una idiotez. Hasta que por fin se me ocurrió alguien que podría ayudarme, Maca.
Carl POV
-Señor Leblanc, no podemos esperar mucho tiempo más. Estamos prácticamente listos para atacar a Gryden, tal vez en menos de un año estaremos completamente preparados. Necesitamos que nos dé una fecha, lamento que es estrictamente necesaria esta información…
-¡Aún no debemos atacar! –Gritó Padre. Yo estaba espiando, escuchando desde el pasillo los ruidos de la oficina– Tenemos que esperar. No sean apresurados, sólo ha pasado poco más de un mes desde el secuestro de la princesa.
¿Y eso qué tiene que ver? ¿En qué influye la huída de Melissa en el plan de Padre? Pensé que él atacaría cuando tuviera la oportunidad. No entiendo porqué Padre no ataca de una buena vez y termina con todo esto. Sería mucho mejor que sufrir en la incertidumbre.
-…Esperar más… secuestro… plan…
Los dos bajaron la voz, por lo que sólo podía oír cuando hablaban en un tono más alto. Tal vez advirtieron que había alguien espiando, tienen un oído muy sensible.
No había ningún lugar en el pasillo donde esconderme. Pretendí fingir que iba a tocar la puerta para entrar, como si recién hubiera llegado a la puerta, pero me percaté de que los de adentro no me habían escuchado –Tenemos que esperar… joya… incompleto…
-¡Señorito Carl! ¿Qué hace espiando conversaciones ajenas…?
Era sólo un sirviente que acababa de subir las escaleras, bandeja en mano, nunca me aprendí su nombre, era algo antipático. Casi me dio un infarto cuando lo oí. ¡Ahora sí que me va a escuchar Padre desde su oficina! ¡Van a ver qué está pasando!
-¡Déjame solo, idiota! –Y le di un golpe, lo tumbé y empecé a patearlo– ¡Te despediré…!
-¡Pero qué hice yo, señor!
Lo hice a propósito, pero nació de mi interior. Nunca había golpeado a alguien así tan injustamente. Nunca me agradó ese sirviente y tenía que deshacerme de él cuando ya sabía que me habían descubierto. Tenía que inventar una excusa de esa reacción.
De la oficina salieron un par de guardias armados, seguidos por un uniformado que parecía importante, y finalmente Padre. Estaba todo organizado, todos los guardias estaban acomodados para proteger a Padre desde todos los ángulos. Antes de que tuvieran más tiempo para dudar, continué con mi coartada.
-¡Este sirviente estaba insultando al rey! –Escupí al sirviente para dramatizarlo. Los guardias lo inmovilizaron, sin levantarlo del suelo, y quedó cabizbajo. Con la mayor elegancia posible, Padre levantó la cabeza del sirviente con el pie. Eso era muy humillante.
Padre no era de ese tipo de personas que les gusta impresionar a los demás. Padre simplemente era así de violento, elegante, cauteloso y explosivo a la vez. Miró furioso al sirviente, y luego empezó a reír.
-Déjame recordar tu nombre… Wallace. ¿Sabes qué, Wallace? –Preguntó sarcásticamente inclinándose un poco hacia el sirviente– Algo que admiro en las personas es la lealtad a sus superiores. ¿Por qué no eres leal a tu rey? ¿Qué te he hecho…?
-Mi nombre es William. Quiero decir, señor, yo no he hecho nada malo. Es Carl, digo, su hijo quién empezó todo esto, juro que estoy diciendo la verdad…
-¡¿Lo ven?! Además de traicionero es mentiroso. Padre, creo que merece un castigo.
Él tardó en contestar. Lo hizo a propósito, porque yo sabía que a él le gustaba ver la expresión de horror de su sirviente. Tengo que admitir que también me estaba empezando a gustar esa forma de intimidar a los demás.
Padre caminó, rodeando tal como un buitre a William. Ordenó que lo levantaran, pero sin dejar de sujetarle los brazos, inmovilizándolo. Ese sirviente ya había perdido toda la dignidad que le quedaba en ese mismo momento.
-Llévenselo. La traición es algo que castigo, sirviente. Ojalá hubieras aprendido eso antes.
-¡No, señor, por favor! Tengo una esposa y una hija, no las puedo dejar solas…
-¡Dije que se lo llevaran!
Fue tétrico. La imagen de ese sirviente siendo llevado por los guardias a rastras… Creo que eso era demasiado exagerado para un simple despido…
-Muy bien hecho, hijo. Cada día más te estás pareciendo a mí… –suspiró Padre totalmente enorgullecido de mí. Sentí vergüenza, pero también un orgullo propio.
Le pregunté por qué se habían llevado así al sirviente. Hubiera sido ya demasiado humillante para él ser despedido, y más encima lo echaban tan patéticamente…
-Carl, sigues siendo muy ingenuo. No vamos a despedir a William –dicho esto volvió a entrar a su oficina, no sin antes decirme unas palabras que me helaron la sangre–. Sabía demasiado del plan, no podíamos tomarnos el lujo de dejar que él divulgara el plan del ataque.
Gretel POV
-Te juro que fue sin intención, Trudy. Soy un monstruo. No lo sé, a él simplemente se lo llevaron. Estoy seguro que él, que él…
¡Lo que me estaba contando Carl era horrible! Él había fingido que un sirviente había insultado a su papá, y ahora ese sirviente estaba muerto. ¡¿Pero por qué tuvo que fingir eso?!
Tenía que recordarme a mí misma todo el tiempo que ahora era Trudy y que no podía hablar de cosas que sólo Gretel sabía. Había pensado decirle a Carl que aunque su padre me diera terror, él no sería capaz de hacer algo así. Pero, Trudy no conoce al rey, tengo que hacer que Carl me cuente más, esto no puede estar pasando. O sea, ¡quién mata a un sirviente! ¡Y por esa razón! No entiendo nada, una pieza está faltando en el rompecabezas.
-Tú me estás mintiendo, o me estás ocultando la verdad –le dije bruscamente. El asunto era serio y había que ir al grano.
¡Pero era tan difícil hacer que hable! Es estúpido que hayan matado a ese sirviente, a menos que haya sido una traición muy alta. Pero Carl lo había inventado todo, y no tenía el valor de confesarlo a su papá. Bueno, en realidad, yo tampoco lo haría. Pero yo no habría hecho la estupidez que él hizo.
Además, en el caso hipotético de que ese sirviente haya cometido algo grave, como máximo deberían haberlo encarcelado. Las medidas que se habían tomado eran muy severas. Y, hasta donde yo sé, la pena de muerte en Magnoland está prohibida. Estaban haciendo un proyecto de ley hace poco, pero todo se había congelado –Acá hay gato encerrado. Carl, me temo que tu papá es un maldito dictador. ¿Te duele la verdad?
-Qué dices… Lo único que sé es que tengo la culpa. Me siento horrible…
-Ese pobre hombre no había hecho nada. Pero si lo mataron fue para que no demandara. O, ¿tal vez sabía algo que no debería saber?
En la pantalla vi a un hombre negar con la cabeza rápidamente, nervioso. Pobrecito, estaba traumado, pero él tenía la culpa de todo esto. Si él no hubiera fingido esa pelea, ese sirviente estaría vivo. Carl no tendría ese peso de consciencia.
-¿En qué estabas pensando cuando hiciste eso? –Espeté secamente.
-Estaba escuchando una conversación que no debía oír. Ese sirviente habló en voz muy alta y me iban a descubrir, si le echaba la culpa tal vez no sospecharían de mí, yo pensé…
-¡¿Pensar?! ¡¿Estabas pensando?! –¡Es un asesino, tan cruel como su padre y no quiere admitirlo!– Tal vez tu papito mandó a matar a ese pobre hombre, ¡pero tú eres el culpable! ¡Eres un desgraciado, un cobarde, te odio!
A través de la cámara, Carl intentó tranquilizarme con las palabras más dulces que podía encontrar, pero ya no le creía nada. Si alguna vez me gustó, estaba equivocada. Tal vez antes fue bueno, pero ahora no. Es más, creo que debería dejar a Trudy por un tiempo, necesito alejarme de la presencia de Carl. Me enferma.
-¡No, no, tranquilízate por favor! ¡Si te digo esto a ti es porque confiaba que me ibas a ayudar, dar un consejo, algo! Trudy, entiende, lo he perdido todo. Mi madre, hace años. Mi querida Melissa, mi piano, luego mi cuñada. Eres la única persona que me queda. Por favor, no seas tan cruel conmigo.
Ese sentimiento fue extraño. Cuando nombró a su madre no me dio tristeza, cuando mencionó a mi hermana no sentí celos, ni remordimientos, ni nada especial. Sólo tristeza porque está lejos de mí. El piano de Carl se puede ir al carajo, y yo estoy en la lista como Gretel sólo porque fui la estúpida que lo apoyó cuando él no me quería. A quién engaño, él no me quiere, ni como Trudy, ni como Gretel. Jamás me quiso y jamás me querrá.
-Me das asco, eres un cobarde. Dejas que pasen tantas injusticias en tu propia vida y tú no haces nada para arreglarlo… ¿Sabes qué? No deberías contarme en tu lista. Apenas me conoces, para ti sólo soy la loca de las llamadas –dicho esto corté. Trudy sólo me trae problemas extra a mi vida.
