Hola! Subo este capitulo una hora antes de que sea el cumpleaños de una de mis amigas mas queridas, cumple 15 y bueno se merece la dedicatoria de este capitulo jaja. Espero les guste y sin mas que decir ¡comencemos!
Incendio
Lizet
Ya habían pasado dos horas y en una partiríamos hacia Forks, no estaba realmente ansiosa por volver pero tampoco quería quedarme aquí. Me resigne suspirando fuertemente mientras prendía la tele, Ness y Jake habían salido a dar el último paseo de este viaje y yo para no estropear la salida me quede aun cuando también quería recorrer y disfrutar un poco de la magia de Alaska.
Sentí que un brazo me rodeaba, mire hacia arriba mientras mi cuerpo de amoldaba al otro. Un atisbo de pánico había llegado pero se fue al ver la cara de Alec sonriendo. Lo mire extrañada y me deshice de su abrazo, el me miro ceñudo:
— ¿Qué te pasa?—pregunte con cuidado, el me sonrió y dijo:
—Molestarte es realmente divertido y además nunca te dije que me gusta sentir el calor, tu cuerpo lo irradia—me sonroje un poco por alguna extraña razón desconocida para mi y voltee mi cabeza hacia otro lado, sentí una risa picara a mi lado y me levante del sillón. Apague la tele y le dije:
— ¿De que te ríes?—el se paro y volvió a reír, luego dijo:
—tus reacciones siempre son divertidas
—Jajá—dije yo con sarcasmo y procedí a retirarme de la cabaña. El me tomo por la muñeca y me paro, luego dijo:
— ¿A donde vas?—lo mire ceñuda ¿Qué le importaba adonde iba?
—Me voy al lugar mas lejano de ti—el volvió a reír, parecía que alguien estaba de un humor magnifico. Me solté y refunfuñe, el dijo:
—No existe ningún lugar que este lejos de mí, porque yo te perseguiría hasta la luna si es necesario—lo mire con odio y dije:
—Bien, en ese caso, simplemente me voy a caminar por los alrededores—dije saliendo de la cabaña, sentí que la puerta se cerraba detrás de mi y dos segundos luego Alec se encontraba a mi lado.
—Bien, dime la verdad ¿Qué te pasa?—el me miro extrañado y dijo:
—no me pasa nada
—Eso es mentira—le dije alzando la voz—estas de muy buen humor y me estas persiguiendo, tiene que haber alguna razón—el me sonrió y acercándose a mi rostro dijo:
— ¿Es que necesito tener una razón para gozar de tu dulce compañía?—me eche hacia atrás tan bruscamente que perdí el equilibrio y casi caigo al suelo, sin embargo el me agarró por la cintura quedando su rostro a unos escasos centímetros de mi cara. Lo mire sorprendida cuando el acerco sus labios y cerré los ojos. Unos cuantos momentos después los abrí y el me miraba divertido.
— ¿Qué esperabas que hiciera?—me sonroje e indignada, y por que no aceptarlo, decepcionada le dije:
—suéltame pervertido—el sonrió y me soltó, no pensé que lo tomaría tan literal y caí al suelo. Lo mire sorprendida y luego me enoje:
—Dijiste que te suelte—se excuso el, moví mi cabeza en señal de desaprobación. El me ofreció su mano pero la ignore y me pare del suelo sin ayuda. Comencé a caminar rápido y el, por supuesto, siguió mi ritmo sin ninguna dificultad. Lo mire entre enojada y extrañada ¿Desde cuando me prestaba tanta atención? El me dedico una sonrisa resplandeciente y yo solo pude quedarme mirándolo, moví mi cabeza enojada ¿Qué demonios pasaba conmigo? Estaba claro que hoy no era el día de nadie.
El se pasó su mano por sus cabellos y luego me abrazo, me corrí como cuando se le echa agua a un gato y lo mire enojada:
—Deja de tocarme—me aleje a unos metros de el, sin embargo volvió acercarse: — ¿comprendes que quiero que te alejes?—el me sonrió y tomo mi mano con aire distraído, trate de soltarme en vano. Por lo que me senté en el suelo.
— ¿Quieres que te arrastre?—lo mire desafiante y dije:
—No te atreverías—el comenzó a carcajearse y contesto:
— ¿Eso crees?—al segundo era arrastrada por Alec por todo el patio de la casa.
— ¡Ya!—le grite
— ¿ya que?
—deja de arrastrarme
— ¿Por qué debería hacerlo?
—Porque yo digo y es mi cuerpo al que arrastras—el me sonrió, se acuclilló a mi lado y dijo:
— ¿Qué me das a cambio?—me aleje un poco y el se cerco, su cercanía me puso lo suficientemente nerviosa como para que tartamudeara y me costara pensar:
—y-y-yo-o…—el se rio y dijo:
— ¿Te pongo nerviosa?—me miro autosuficiente y arrogante:
—Por supuesto que no, yo no tengo porque ofrecerte algo—dije parándome rápidamente y mirándolo altanera. El solo se rio y yo bufe enojada de que no me tomara en serio.
Luego de que mi salida resultara un fiasco potencial volví a la cabaña y me dedique a leer los juegos del hambre. Estaba en la mejor parte cuando alec me saco el libro de mis manos. Traté de recuperarlo en vano ya que el lo puso alto y comenzó a hojearlo.
— ¡Dámelo!—le grite, el se mofo de mí diciendo:
—Si no fueras tan pequeña lo alcanzarías—lo puso aun mas alto y yo comencé saltar para obtener el mendigo libro, al cabo de un minuto me arte y me senté en el sillón enojada
— ¿sabes que? Mejor quédatelo al cabo ni que fuera tan bueno—el libro en verdad era bueno pero tenia la esperanza de que con esa frase el desistiera de su estúpido objetivo. Alec se sentó a mi lado y miro el libro:
—Entonces tal ves lo podría quemar—dio sacando un encendedor y poniéndolo cerca del libro. Salte en cima de el y tanto el libro como el encendedor cayeron al suelo. Quede arriba de Alec y el me miro pervertida mente. Me pare rápidamente pero el detuvo aquello y dijo:
— ¿Tanto por un libro?—me sentí un tanto humillada y me senté, entonces me percate de que mi libro ardía en el suelo. Lo mire enojada:
—Mira lo que has hecho—el se rio y dijo:
—Yo no lo iba a quemar sin embargo tu fuiste la loca que salto en cima mío—lo mire con ira ¿ahora yo tenia la culpa?
— ¿yo? Tú fuiste quien me saco el libro por empezar—le dije indignada
—pero tu fuiste quien hizo que el libro cayera
—es tu culpa no la mía y será mejor que compres otro ejemplar porque de lo contrario te matare—el se carcajeo y dijo:
— ¿y como planeas hacerlo?
—Ya se me ocurrirá alguna manera—dije luego de pensarlo un poco. Olí el aire y comencé toser, mire hacia delante y encontré con un incendio potencial que ya llegaba a nosotros ¡La mitad de la cabaña se estaba prendiendo fuego!
— ¡Alec! Busquemos lo bolsos ya y salgamos de aquí—le dije gritando mientras el humo se adentraba mas y mas a mis pulmones. Dos segundos después alec ya había buscado nuestras cosas y las de Ness y Jake. Corrimos hacia fuera donde ya habían varios de nuestros compañero viendo el incendio. Mire asombrada el fuego arder sobre la cabaña, mientras que los bomberos llegaban a apagarlo.
Unos minutos después, aun no apagaban el fuego, mas Jake y Ness llegaron.
— ¿Qué paso?—dijo Ness entre asombrada y alterada. Mire a Alec y el me miro a su vez a mi ¿Qué había pasado? La verdad todo había sucedido porque no habíamos entretenido en pelearnos y no en apagar el fuego. Reaccione antes que Alec y señalándolo dije:
—fue su culpa, que el te explique—el se sorprendió y me señalo a mí:
—mentira, fue tu culpa—Ness nos miro confundida y yo dije:
—tu me sacaste el libro
—tú me provocaste—repuso el, lo apunte con el dedo y dije:
—Tú me amenazaste con quemarlo—el imito mi gesto y dijo:
—tu saltaste en cima mío provocando que se tirara el libro y el encendedor
—tu tuviste que apagar el fuego porque era tu encendedor
—tu comenzaste la pelea que nos llevo a esperar
—pero tu me prestaste mas atención a mi que al fuego
—Tú me hiciste charla en vez de prestarle atención al maldito fuego—dijo el más exasperado, ambos nos miramos con rabia chocando nuestros cuerpos mas no importo.
—Fue tu culpa—le dije mirándolo a los ojos
—No, fue la tuya—ambos nos miramos con odio llameante en nuestros ojos y Ness se interpuso entre ambos:
— ¡Ya déjense de echar a culpa ambos, porque la culpa la tienen los dos!—ambos íbamos a protestar pero Ness cerro nuestros labios con sus finos dedos antes de que alguno llegara a pronunciar una palabra. Luego dijo:
—He dicho que la culpa es de ambos y si no quieren que me encolerice más con ustedes ¡será mejor que cierren su maldito pico y me digan si sacaron nuestros equipajes!—me liberé de ella al igual que Alec y dije:
—Los sacamos y están ahí—dije apuntan a cuatro bolsos empapados y llenos de tierra, grite del horror, allí tenia por lo menos dos libros que estaban en mi lista de favoritos, Ness nos miro con odio y dulcemente dijo:
— ¿Chicos?—Alec y yo nos miramos e instintivamente me puse detrás de el y ambos, con miedo, preguntamos:
— ¿Qué?—ella respiro y luego lentamente suspiro, sus ojos parecían llamas cuando dijo:
— ¡Los voy a matar!— se tiro en cima de Alec que cayo al suelo aplastándome, por suerte no fue demasiado fuerte mas el era bastante pesado. Ness comenzó a golpearlo y dos minutos después vi que Jake la tomaba en brazos mientras ella seguía pataleando y refunfuñando.
Alec no se movió y se quedo allí tumbado, su peso ya comenzaba a dolerme y dije:
—sigo aquí abajo ¿podrías moverte?—el se dio vuelta y dijo:
—aunque estoy muy cómodo lo hare—me sonrío seductoramente y yo me sonroje ¿Qué me pasaba hoy que me sonrojaba por cualquier estupidez? El se levanto y luego me ayudo a pararme a mí. Cuando me di cuenta todo el alumnado nos miraba con ojos curiosos. Las chicas me miraban tan feo que pensé"si las miradas mataran yo ya estaría bien muerta" Alec pareció ver lo mismo que yo y sonrió complacido
—Egocéntrico—le dije de manera que solo el escuchara, el me sonrió y bajo hasta mi oído para susurrar:
—Enana—lo fulmine con la mirada y me aleje instintivamente.
Más no me pude alejar mucho ya que una oficial llego y dijo:
— ¿Ustedes son los responsables?—mire a Alec que se trataba de escabullir y dije:
—en verdad, el responsable es el—lo apunte con el dedo y la oficial se dirigió a el.
—La responsable es ella—se defendió antes de que siquiera la oficial le dijera algo, me apunto con el dedo. La mujer, de unos veinte años, nos miro confundida y luego dijo:
—Necesito que me acompañen—me asuste y contesté:
—pero si no hice nada malo toda la culpa es de el—puse mi mejor cara de niña buena, ella pareció pensárselo de nuevo y Alec intervino con su poder seductor:
—Yo tampoco hice nada—dijo el poniendo una sonrisa lo suficientemente deslumbrante como para que la joven oficial se quedara sin aire, perfecto. Se quedo aproximadamente un minuto mirándolo o más bien admirándolo, moví la cabeza decepcionada. Luego pareció reaccionar y dijo:
—Por el momento necesito que ambos me acompañen a la estación de policías—trate de parecer inexpresiva aunque creo que no lo logre ya que Alec tenia un sonrisa que me irritaba mas de lo que ya estaba.
Para cuando llegamos a la estación de policías ya había pasado la hora en que el colectivo vendría por nosotros. La estación era amarilla claro con el escudo de la policía de Alaska en el frente, las puertas eran de hierro con ventanas enrejadas. No parecía un lugar exactamente acogedor.
Adentro había varios escritorios llenos de papeles y al fondo se observaban varias oficinas. La oficial nos llevo hasta una de ellas, una vez allí nos indico que nos sentáramos y luego se sentó detrás de su escritorio con la computadora en frente.
—Bien—dijo ella jugueteando con una birome—supongo que saben por que están aquí—Alec y yo nos miramos como cómplices, en verdad, eso era lo que éramos en estos momentos.
—Bien, quiero que me digan como se inicio el fuego—yo estaba apunto de hablar cuando Alec comenzó a relatar una historia completamente diferente a lo que en verdad había ocurrido, trate de disimular que no estaba sorprendida. Al terminar sonrió angelicalmente, el más bien era un demonio con cara atractiva. Mire hacia otro lado distraída y la oficial llamo mi atención:
— ¿Y tú concuerdas con su historia?—la mire y trate de mentir lo mejor posible, asentí con la cabeza y respondí:
—Por supuesto, nuestro descuido dejar el trapo tan cerca del fuego, la verdad es que nos despertamos con el humo y no pudimos hacer nada—me escudriñó con la mirada y luego dijo:
— ¿Estas segura?—sentí la mirada de Alec expectante, mi respiración se torno irregular y el intervino:
—Oficial ¿Cuál es su nombre?—dijo sonriendo seductoramente, la mujer no pareció pensar demasiado antes de responder:
—Berenice—Alec sonrió más ampliamente y la miro con sus penetrantes ojos:
— ¿Le molesta si le digo Bere?—ella suspiro y se sonrojo luego dijo:
—por supuesto que no—el le sonrió más ampliamente y dijo:
—Comprendo que no debes creer que esto no fue más que un accidente ¿no?—ella pareció salir de la especie de trance en el cual se encontraba y dijo:
—ya veo a donde quieres llegar, no permitiré que se salga con la suya asique ¿es eso lo que paso en verdad?—me pregunto ahora mirándome seriamente. Alec se paro y poniéndose detrás de ella le susurro:
—Bere, Bere, Bere… ¿De verdad crees que fue intencional?—ella se tensó al sentir su aliento frio mas no dijo nada, Alec me sonrió y guiño un ojo. Claro, para el era muy fácil coquetear.
—Porque no seriamos capaces de hacerlo intencionalmente, solo somos unos chiquillos y lo sabes—vi que titubeaba en su decisión y Alec aumento sus palabras dándole un rápido beso en el cuello.
La oficial se paralizo en su silla y miro hacia atrás mas Alec ya se había alejado unos cuantos pasos, suspiro y dijo:
—bien, dejare pasar esto pero solo por esta vez si vuelvo a encontrar los en una casa quemada pueden estarse seguros de que los encarcelare por piro maniacos sin respeto a la propiedad ajena—sonreí y dije:
—de cuerdo y muchas gracias oficial—ella me sonrió amablemente y luego sus ojos volaron hacia Alec. Yo procedí a retirarme un poco enojada, de acuerdo muy enojada y lo peor era que no sabia porque.
Ya había salido de la estación cuando Alec me alcanzó. Lo mire enojada y el dijo:
— ¿Qué?—procedí a ignorarlo, caminamos así hasta que el dijo:
—podría ir corriendo y llegaríamos mas rápido.
—No quiero, quiero ir caminando—el me miro escéptico y yo asentí con la cabeza. Me tomo de la mano y me volteo:
— ¿Qué te pasa?—me solté de el y le dije:
—no quiero queme toques— Alec pareció sorprendido, luego me tomo en brazos y bajo su cabeza hasta unos escasos centímetros de mí para decir:
—pues es una lastima porque yo no pienso quedarme a hacer de niñera solo por tus caprichos—y de pronto se encontraba corriendo hacia el complejo. Para cuando llegamos un tumulto de alumnos se encontraban dando vueltas. Nos dirigimos hacia el director y en cuantos nos vio el anuncio:
—bien, subamos, ya han llegado. Recuerden comportarse y no armar ningún tipo de alboroto. — todos se subieron rápidamente al autobús y Alec no me soltó la mano en ningún momento, peleé por soltarla pero todo mi esfuerzo fue en vano y en vista de que nos encontrábamos en un tumulto no pude hacer mis estrategias por lo que le permití tomarme la mano, por ahora…
Alec
Hace unas horas que habíamos partido del complejo y Liz se estaba quedando dormida lentamente, unos segundos antes de que se durmiera se acomodo en mis brazos y se durmió. No podía creer que ella se había acomodado en mis brazos sin que yo peleara con ella. Sonreí maliciosamente, mas al mirarla la ternura me ahogo y no pude más que suspirar pensando que algún día ella me quisiera como yo la quería…
Espero les haya gustado el capitulo, el adelanto vendrá el sábado o el domingo ya que ese estará dedicado a otras amigas q que también cumplen años jaja. Me gustaría que me dijeran si les pareció divertido o gracioso ya que lo hice pensando en que mi amiga vive con una sonrisa en su cara (teóricamente e incluso hay veces me recuerda alas niñas pequeñas) la verdad es que la quiero mucho.
Sin más que decir se despide atentamente hintacullen14
¡Hasta pronto amigos!
