Los personajes de Dragon Ball Z y Naruto no me pertenecen. Son obra y creación de Akira Toriyama y Masashi Kishimoto respectivamente.

21. La Decisión del Hokage

Anuncio: Nunca hago esto, pero es que este capítulo tiene algo diferente a todo lo que he escrito hasta ahora. Es una escena mínimamente subida de tono, así que advierto que a quienes no les gusta eso, se la salte, es justamente la segunda escena. Pero también digo que más que nada es desde un punto de vista humorístico, y es breve, así que no se preocupen mucho, tampoco es algo importante ni relevante.


—Goku, entiendo tu situación, no debe sel nada fácil. —Se decidió a hablar finalmente Kaiosama, una vez que el saiyajin tomó entre sus manos, el trigésimo tazón de comida, aunque no por ello dejaba de engullir los diferentes contornos esparcidos en otros platos sobre la mesa—. ¡Pelo eso no significa que te puedas quedal aquí! ¡Debes volvel a tu casa en algún momento!

Goku le contestó en el acto, pero la cantidad de comida dentro de su boca era tan grande, que toda palabra resultó ininteligible.

— ¡Que muchacho tan mal educado! ¡Goku, ten la decencia de mastical los alimentos antes de hablal!

Obedeciendo a las palabras de la deidad con acento asiático, tragó todo al mismo tiempo, haciendo que su cuello se ensanchara casi al doble de su grosor normal debido al enorme bolo alimenticio que descendía por su esófago.

La mueca de Kaiosama era más que suficiente para expresar su desagrado. Un espectáculo repugnante cuando menos.

—Dije que cuando termine volveré, no te preocupes Kaiosama, sólo quiero aprovechar toda la comida que pueda… porque cuando Milk se entere...

No quiso terminar. Un escalofrío inhumano, recorrió por su columna sin compasión ni pudor. Tuvo que respirar profundo, intentando llenarse de valor o de lo contrario, se quedaría sin terminar de comer y con dolor de estómago por los nervios.

Los palillos chinos golpeando sin tregua alguna los finos tazones de porcelana, reprodujeron el único sonido audible en el jardín del pequeño planeta por los próximos veinte minutos, hasta que Son terminó con el último grano de arroz. Por si acaso se trataba de su última cena, Goku comió como tenía tiempo que no podía recordar.

Dejando la increíble y descomunal pila de platos sucios sobre la mesa, el maleducado saiyajin se despidió de Kaiosama sin siquiera limpiarse bien la boca y con dos dedos sobre la frente, se teletransportó a su casa en la montaña Paoz.


Antes de ingresar a su hogar, Goku tuvo una idea que quizás le daría resultado. Si todo marchaba a la perfección, la furia de Milk podría no ser tan enorme.

— ¡Milk, ya estoy de vuelta! — Anunció mientras levantaba una pierna e ingresaba a su hogar a través de la ventana que permanecía abierta.

— ¡Goku! ¿Por qué te fuiste así de repente? ¡Y no vuelvas a entrar por la ventana, es de mala educación!

Ok, primer error. Ya la cosa no iba tan perfecta, pero aún tenía tiempo de enmendarlo.

—Nada por lo que tengas que preocuparte Milk, en serio. Fue sólo un pequeño asunto que ya tengo solucionado. —Dijo con su sonrisa amplia e inocente, aunque de inocentes, sus intenciones no tenían nada.

Desde que llegó, su esposa apenas giró la cabeza para verle, pues se hallaba en el lavaplatos fregando los últimos trastos para dejar todo impecable e irse a descansar un poco. Menuda rutina de ama de casa con la que tenía que cargar al ser esposa de un saiyajin. Aunque al menos, sin Gohan y Goten sus deberes disminuían sustancialmente.

Hasta que se dignó a mirar mejor a Goku y notó que llevaba su camiseta azul toda sucia y rasgada. Quería preguntarle que le pasó a su dogi, pero no tuvo tiempo. Sus ojos se ampliaron cuando evidenció como su esposo se quitó la camisa y la tiró al suelo recién limpiado.

—¡GOKU! ¿CUÁNTAS VECES TENGO QUE DECIRTE QUE NO TIRES LA ROPA AL PISO? ¡PONLA EN EL CESTO DE LA ROPA SUCIA!

Error número dos. La estaba cagando más de la cuenta y eso que aún no le soltaba la terrible noticia. Pero todavía contaba con un par de ases bajo la manga.

— ¡Tranquila, Milk! —Exclamó mientras agitaba sus manos al frente y caminaba directo a su esposa, para tomarla suavemente por los hombros—. Si quieres te ayudo con los platos…

¡CRAAACCKK!

Eso fue demasiado. La hija de Ox Satán quedó tan impresionada, que soltó el plato que tenía entre las manos, el cual quedó hecho añicos sobre el piso de madera.

—¿Va-vas a ayudarme a…?

— ¡Lo que escuchas, Milk! Debes estar agotada, deja que yo me encargue y tú mientras tanto, descansas por acá. —Sin dejar de sujetarla por los hombros, Goku sacó a su esposa del lavaplatos y la condujo poco a poco hasta la sala, llevándola al sillón más cercano y empujándola un poco hacia abajo para obligarla a tomar asiento.

Milk estaba tan conmocionada, que permaneció en estado de trance por varios minutos, con la mirada perdida en ningún punto en específico, al tiempo que el saiyajin la sustituía en su labor como podía.

Las tareas del hogar no eran lo de Goku, razón por la que Milk ni siquiera le pedía fregar. Y tenía la razón, pues de sólo 10 platos sucios que quedaban, rompió 5, y habría sido peor el desastre de no ser porque el inmenso caldero donde la mujer guisaba la carne, estaba hecho de metal.

Sí, hasta las ollas y sartenes se le caían a Goku. No le tomó demasiado tiempo terminar, porque quedaba mucho menos de la mitad.

Durante todo ese tiempo, la pelinegra se mantuvo casi en estupor, ignorando incluso el sonido de la vajilla que se estrellaba y hacía pedazos contra el suelo cada dos por tres. Algo debía estar tramando Goku para ofrecerse tan voluntariamente a ayudar.

Tan anonadada estaba Milk, que apenas comenzaba a comprender que su esposo le ocultaba algo importante. No sólo era el asunto de los platos, sino que se fue de repente sin decir nada y volvió con la ropa hecha un desastre, como si hubiera librado una batalla.

Estaba a punto de exigirle que se explicara en ese preciso instante. Pero no pudo, era demasiado tarde. Ya Goku había iniciado la segunda parte de su plan sin previo aviso.

Se hallaba de pie, detrás del sillón donde la aturdida Milk permanecía sentada. Colocó las manos con delicadeza sobre sus pequeños hombros y se inclinó, para comenzar a llenar el delgado cuello de su esposa con numerosos besos.

Goku era un maldito. Planeaba tirarse a Milk, extenuarla con todos los orgasmos que le pudiera brindar y así, esperar a que su carácter se apaciguara un poco cuando le tocara darle la noticia.

—Goku… —Jadeó a duras penas, embelesada con la cálida respiración de Son que continuaba besándole el cuello, al tiempo que comenzó a rodearla con sus brazos lentamente.

Aún sentada y de espaldas, no pudo descifrar como fue que Goku la tomó por la cintura como a una muñeca y terminó cargándola igual que cuando se casaron, momento en el que por cierto, la golpeó en la cabeza cuando entraban a la casa.

Rodeó con sus delgados brazos el cuello de Goku, buscando sujetarse mejor y así, unieron sus bocas en un apasionado e interminable beso, donde luchaban entre sí por ver quien le robaba por completo el aliento al otro. Casi se devoraban mutuamente, dada la indescriptible ferocidad de aquel impetuoso beso que parecía no cesar jamás.

Hasta que Goku se separó, no para tomar aire, sino para hacerle una pregunta a su mujer.

— ¿En nuestra cama o la de Gohan?

Milk lo tomó casi con rabia por los cabellos, enloquecida por continuar cuanto antes con la cuestión.

— ¡En la de Gohan, en la de Gohan!

El cuarto de Gohan era el que estaba más cerca y además, tenían que turnarse cada tanto de cama. El sexo saiyajin era muy salvaje y por ello, Goku y Milk dañaban los colchones muy rápido y dada la precaria situación económica que tenían, aprovechaban la desocupada cama de Gohan cada vez que se les presentaba la oportunidad. Tenían que ahorrar lo más que podían.

Apenas le dio las indicaciones, continuaron besándose con el mismo furor de antes, mientras el saiyajin caminaba a tientas con su esposa en brazos e intentaba abrir la puerta como podía. No fue tan difícil como en otras ocasiones.

La habitación era tan pequeña, que con dos pasos ya había alcanzado la cama del incauto de Gohan, quien era incapaz de imaginarse que sus padres lo hacían allí, pues de lo contrario, habría quemado el colchón en el acto. Después de todo, aún los visitaba y a veces hasta echaba alguna que otra siesta luego de un gran almuerzo.

Sin mucha delicadeza, Goku soltó a su mujer en el colchón, poco menos que lanzándola, pero a ella no le importaba en lo más mínimo, así solían ser sus relaciones. Cualquiera apostaría a que los encuentros más fogosos y vehementes eran los de Bulma y Vegeta.

Goku comenzó a bajarse los pantalones muy de prisa, ya que la camiseta la dejó tirada en la sala, mientras que Milk, acostada en una pose que nadie en el mundo esperaría propia de ella, hizo lo mismo con sus prendas, cosa que le tomaría tiempo dado el vestido de monja que acostumbraba a usar.

Aunque Goku no estaba dispuesto a esperar demasiado. Quizás todo era parte de su plan, pero eso no evitaba que lo disfrutara en el proceso. Viviría su posible último día al máximo, llevando a cabo sus tres actividades favoritas en estricto orden: pelear, comer y tener sexo con su mujer.

Esa era la parte oculta que nadie conocía de Goku. Aún tenía la suficiente pureza para montar en la nube voladora y sin embargo, recordaba la primera noche de su luna de miel, la misma en la que Milk le explicó con calma y lentitud que lo que estaban por hacer, era algo normal, algo que se suponía que debían hacer los esposos con cierta frecuencia.

Ese día, Goku descubrió que lo tercero que más le gustaba, era aquello que le enseñó Milk esa noche de luna de miel. Por eso la ayudó a desvestirse, quitándole las botas púrpuras mientras ella hacía lo propio con su vestido tradicional chino amarillo.

Los ojos del saiyajin adquirieron un brillo particular, exaltado ante la figura de su esposa que le invitaba con la mirada a que se le echara encima. A pesar de su edad, Milk se conservaba muy bien, sin mencionar que Goku la continuaba viendo tan hermosa como siempre. Parecía no darse cuenta del paso del tiempo.

La ayudó a quitarse las bragas, cosa que a pesar de haber hecho en muchas otras ocasiones, continuaba haciéndolo con la misma torpeza y hasta brusquedad con que lo hizo la vez en que se las quitó a Bulma, mientras ella dormía cuando él era sólo un niño.

Apenas Goku deslizó la prenda íntima fuera de los pies de su esposa, cuando comenzó a besarle los tobillos, y continuó ascendiendo, escalando lentamente por sus piernas y centrándose sobre todo en los muslos, ignorando el estremecimiento que las caricias de sus labios provocaban en la humanidad de su mujer, que lo halaba con brío de los cabellos para que subiera un poco más...

Parecía que ese día la apurada era ella, mientras que Goku prefería ir un poco más despacio. Lo que si no pudo evitar fue extender un brazo, tomar el sostén de Milk con su dedo índice y desprendérselo como si nada, rompiéndolo en lugar de tomarse la molestia de desabrocharlo con cuidado.

El roce entre ambos cuerpos resultaba tan placentero para la pareja, que la cordura y los sentidos comenzaban a nublarse poco a poco, abriendo paso a conductas más atrevidas, viscerales e impulsivas.

Milk era una hipócrita. Criticaba en demasía el excesivo entrenamiento de su esposo y que jamás se dedicaba a conseguir un empleo, pero en ocasiones como éstas, le valía mierda esa idea.

Era en estos momentos en los que disfrutaba más que nunca de que Goku no dejara de entrenar. No podía culpársele, entre tanto trabajo y cosas que tenía que soportar, se merecía al menos gozarse a un esposo del que casi ninguna mujer en el mundo, podía presumir en cuanto a físico se refería.

Y es que se convulsionaba entre las sábanas con cada contacto que su grácil y delicada figura, tenía con aquel cuerpo definido en extremo y tan duro como el acero mismo.

Wiki, wiki, wiki, wiki.

No tardaron en rechinar los viejos y desgastados resortes de aquel pobre colchón, el mismo en el que Gohan se acostaba con una sonrisa después de los almuerzos de los domingos.

Otros sonidos se unieron a aquel chirrido, componiendo toda una particular y extraña sinfonía en la que algunos gemidos, susurros, injurias, resoplos, reclamos, sollozos, maldiciones, gritos y bramidos, no dudaban en acoplarse a la inusual melodía, conformándose así un lujurioso concierto.

Los extraños sonidos a veces llegaban por las noches a oídos de Goten, quien intentaba ignorarlos y se escondía bajo su cobija pensando que se trataba de alguna clase de fantasma.


Las dos de la tarde fue la hora en que se dio por finalizado el examen. Hubo pocos cambios, salvo dos equipos que arribaron a último momento.

Con el fin de disminuir la competencia, el equipo de Dosu permaneció a las afueras de la torre casi por un día entero, robando el pergamino de dos incautos equipos que intentaban acceder a las rondas preliminares. Fue una decisión correcta, pues al ingresar, evidenciaron la enorme cantidad de genins allí presentes. Había más de 20 candidatos.

De hecho, por primera vez en 5 años, se veían en la necesidad de llevar a cabo una ronda preliminar, cosa que hacía rabiar a Anko hasta más no poder. La kunoichi criticó con dureza a Ibiki por dejar pasar a tantos, y ahora, a ella le pasaba lo mismo. En definitiva, los candidatos de ese año eran mejores. La generación ninja que coincidió con la época de Naruto, era grandiosa.

Los genins estaban todos de pie en una formación ordenada, en medio de la arena de combate y frente a los jounins de cada equipo y algunos examinadores de la etapa. Faltaba que el discurso de Hiruzen Sarutobi diera comienzo.

—Veo que a tu equipo no le fue tan mal, Kakashi. —Murmuró con sorna Maito Gai—. ¡Ja! Sólo fue un golpe de suerte. Después de todo, para la siguiente etapa lo más importante es la habilidad en combate, y mi equipo ha demostrado ser muy superior en todos los aspectos. Creo que para madurar hay que aprender a manejar la decepción, ¿no lo crees, Kakashi? —Una sonrisa que emitió un leve destello de su blanca dentadura, fue el final de su ridículo discurso.

El ninja copia giró su rostro con fastidio, observando a Gai con esa mirada que reflejaba pesadez, desgano y hasta cinismo.

— ¿Dijiste algo?

La bestia verde se halaba los pelos de sus abundantes cejas, gritando con desespero y cayendo al suelo de rodillas, mientras la habitación se tornaba completamente oscura y sólo él era visible, gracias a un foco de teatro que iluminaba su derrotada figura. Otra nueva victoria de Kakashi… según él, ya que para el jounin de cabellos plateados, no significaba nada.

El Hokage aclaró la garganta, de modo que todos giraron su atención de inmediato a la anciana figura. Sólo Goten se mantenía indiferente, observando la enorme estatua de la arena que representaba un par de manos realizando un sello de carnero, sin dejar de agitar su cola y provocando la distracción de la pequeña Hinata que estaba detrás de él.

—Antes de dar las instrucciones, necesito explicar algo sobre el examen mismo, así que pongan mucha atención. Deben saberlo…

Atención. Esa palabra la había escuchado muchas veces en boca de su madre, cuando le obligaba a hacer las tareas. Sólo recordar a Milk formándole un gran regaño, le hizo tensar su postura y dignarse a escuchar las palabras del viejo.

—Voy a decirles el verdadero objetivo de estos exámenes. ¿Por qué creen que nuestro país hace esta prueba en conjunción con nuestros aliados?

La pregunta era retórica. El anciano tomó el borde de su sombrero rojo, bajándolo levemente para ocultar un poco su rostro. Tras unos segundos de silencio y la consternada expresión de los jóvenes, retomó su discurso.

—Parte del objetivo es incrementar el nivel de habilidad de los shinobis, así como la confianza y amistad entre las naciones aliadas. No obstante… —hizo una pausa, retiró la pipa de su boca y dio una gran exhalada de humo blanco—, el verdadero objetivo es la representación de la batalla entre las naciones aliadas… algo así como una tradición…

Todos quedaron con más dudas que al principio. Una causa parecía contradecir a la otra. La mirada de Trunks se tornó punzante, claramente interesado en las palabras del anciano líder. Tenía curiosidad por saber de qué iba toda la cuestión.

—No es secreto que, antiguamente, las naciones que ahora son aliadas fueron también enemigas, cuando luchaban por domino y expansión de territorios. Resultaba más inteligente evitar las grandes bajas militares, por lo que en determinado momento, las naciones acordaron elegir campeones que representaran a sus respectivos países, que lucharan en un lugar neutral seleccionado de mutuo acuerdo… en pocas palabras, los actuales exámenes permiten brindar un lugar donde los shinobis, pueden llevar el orgullo de su nación sobre sus espaldas, y luchar contra otros ninjas por sus propias vidas…

El Hokage calló y el silencio era absoluto. Muchos genins estaban poco menos que impactados. Pensaban que se trataba simplemente de escoger chunins de alto nivel, no la continuación de una sangrienta y brutal cultura basada en la guerra, la muerte, el conflicto y la innumerable cantidad de crueles virtudes que sacaban a flote, la violencia escondida dentro de la verdadera naturaleza humana.

— ¿El orgullo de nuestra nación? —La pregunta de Sakura sonó tan bajo, que apenas Sasuke logró captarla, y eso que estaba junto a ella.

—Para la tercera ronda, los gobernantes y personajes más influyentes de las distintas naciones, presenciarán los encuentros, todo como forma de evaluar el poderío y las capacidades que cada ninja y cada aldea está desarrollando. Así, las naciones fuertes se llenan de solicitudes para las misiones, mientras que las débiles, son rechazadas. Por lo tanto, la fortaleza de nuestra nación radica en tener una mejor posición cuando se trata de negociones con países vecinos. Es importante demostrar cuanta fuerza militar tiene nuestra aldea…

— ¿Y por qué es tan necesario que arriesguemos nuestras vidas? —Espetó sin preámbulos el impulsivo Kiba, haciendo que Kurenai se mostrase indignada dada su impetuosa y poco comedida actitud. Si tan sólo pudiera copiar algo bueno de la conducta de Hinata.

—La fortaleza del país es la fortaleza de la aldea. La fortaleza de la aldea es la fortaleza shinobi. —El semblante de Sarutobi era serio, tanto que sus palabras lograron erizar, por causa desconocida, la piel de Inuzuka—. Y la verdadera naturaleza del shinobi, sólo se alcanza cuando se le lleva hasta el límite, como en una batalla de vida o muerte. Éste examen es la oportunidad para que cada país exponga la fortaleza de sus shinobis y así, la fortaleza de la nación. Esa es la razón por la que ustedes y sus predecesores, pelearon en los exámenes chunin, ¡Es un sueño hecho realidad!

— ¿Y por qué mencionó que el examen sirve para fortalecer la confianza entre las naciones aliadas? ¡No tiene sentido! —Fue Tenten quien intervino esta vez, haciendo que Goten la mirara sorprendido, para luego asentir enérgicamente en clara muestra de apoyo a la chica, aunque su cerebro en realidad estaba fundido, ya que no entendía ni mierda.

— ¡Apenas escuchaste la mitad de lo que he dicho! —Exclamó el anciano, no molesto, sino más bien sonriente, satisfecho de que al menos un genin se interesara en preguntar, pues sabía que más de uno de los chicos, quedaría con dudas—. Tampoco deberían mal entender lo que los exámenes significan. Es una costumbre cuyo balance se conserva peleando y muriendo. Es amistad. —Lanzó una mirada firme sobre Trunks, quien era uno de los que se mantenía al frente—. En nuestro mundo shinobi, eso es amistad. La siguiente etapa consistirá en enfrentamientos de vida o muerte, por el orgullo de su aldea y el de sus propios sueños en riesgo, por…

—Tonterías…

Todos quedaron enmudecidos. Asuma más que nadie, lívido por el impertinente comentario de su alumno. Esa palabra de Trunks contradiciendo el discurso del Hokage, era casi una blasfemia, un sacrilegio a todo lo que representaba la cultura shinobi.

Pero el chico, a pesar de ser muy joven, tenía sus razones. No podía comprenderlo del todo, por no vivir en el mundo de los ninjas, pero ellos tampoco podían entenderle a él. Sencillamente, la estructura de cada mundo era completamente diferente.

De donde venía Trunks, no existían países ni naciones independientes, sino capitales, pueblos y ciudades que eran gobernadas todas por el Rey Furry, aquel perro azul que ejercía de monarca de todo el planeta Tierra y dada su naturaleza canina, era fiel y justo con todos los humanos por igual. (1)

Por ello, no existían las guerras, sólo alguno que otro organismo con intereses propios que podría amenazar la paz mundial, como la extinta patrulla roja gracias al niño Goku. De resto, eran extraterrestres que buscaban conquistar o destruir. En pocas palabras, en el mundo de los saiyajins, los humanos no peleaban entre sí por territorio o dominio de una nación sobre otra.

Peleaban por el extraño gusto y satisfacción que les brindaba la superación personal y las artes marciales, aunque tal cosa no obedeciera siempre a una causa justa; incluso, ésta era la actividad favorita de la humanidad. Pero era suficiente para mantener complacidos a los dioses, cosa que no ocurría en la Tierra del universo de Naruto. (2)

Habiendo terminado su discurso, el Hokage pronunció sus últimas palabras.

—Goten y Trunks, están descalificados del examen. Por favor, si son tan amables, vengan conmigo a la oficina…

Fue un anuncio increíble. Ni siquiera los saiyajins estaban tan impresionados como lo estaban el resto de los genins. Obviamente, sus compañeros de equipo no eran capaces de concebir semejante noticia, aunque otros como Neji y Kabuto, se hallaban en la misma situación.

Un leve gesto del Hokage con la cabeza, fue la señal para que Anko diera un paso al frente y leyera un reporte escrito, sobre lo que parecía ser un informe con todos los datos de los actuales participantes.

—Son Goten: una misión de rango C. Brief Trunks: una misión de rango B y una de rango C sin completar. Al parecer, ninguno de los dos cuenta con el número de misiones pertinente, a diferencia del resto de sus compañeros de equipo. Se necesitan al menos 9 misiones para tener derecho a presentar el examen. Quedan descalificados y sin derecho a otra oportunidad para convertirse en chunins.

Sí, era increíble. El castigo parecía ser demasiado, pero había más. ¿Cómo semejante par de idiotas lograron engañar al sistema con algo tan estúpido y risorio como el número de misiones? Nadie se lo creía.

Las sospechas de Kabuto continuaban en aumento. En cuanto viera con sus propios ojos las habilidades de Sasuke, renunciaría al examen y se retiraría a hablar con Orochimaru, quien no se hallaba presente en forma de jounin disfrazado por obvias razones. Había mucho escondido tras esos dos chicos.

Hiruzen Sarutobi inició su retirada, seguido muy de cerca por Kakashi y Asuma.

—Mis disculpas, pero este asunto debe ser tratado de inmediato. Hayate, lo dejo en tus manos…

El enfermo examinador hizo acto de presencia, tosiendo cual víctima de la más grave de las enfermedades respiratorias.

Sakura quería intervenir, al igual que Naruto. Les parecía de lo más injusto que descalificaran así a su compañero. Además, era incuestionable que ellos no tuvieron nada que ver con lo de las misiones, ¡Por kami, acababan de llegar a la aldea hace menos de un mes! ¡Después del país de las olas, no habían tenido otra misión! Sin dudas se les había permitido participar a pesar de ello pero, ¿por qué ahora el Hokage cambiaba de opinión?

Ambos decidieron callar, cuando notaron la fiera mirada de Kakashi, quien parecía haber adivinado sus intenciones. Les advertía claramente que no se entrometieran. Más increíble, fue la sangre fría que demostraron los chicos, cuando salieron de entre la formación de genins, siguiendo con paso decidido a la máxima autoridad de Konoha y a sus respectivos senseis.


—Imagino que ya sabrán porque he decidido descalificarlos. —Declaró el anciano desde su escritorio, colocando la pipa a un lado para concentrarse en los dos chiquillos frente a él. Asuma y Kakashi permanecían apoyados a una pared, de brazos cruzados y decididos a intervenir cuando fuera pertinente.

— ¡Se lo juro señor! ¡Nosotros no hicimos nada! ¡Lo de las misiones…!

—No seas idiota, Goten. —Le interrumpió su amigo casi con resentimiento—. No se trata de las misiones. Apuesto a que se dio cuenta de lo que somos capaces y no quiere que llamemos mucho la atención… o destrocemos el lugar, ¿me equivoco? —Una sonrisa casi pícara trazó su rostro, cuando evidenció como el anciano se reía por haber acertado—. Aunque creo que fue error suyo no pedirnos antes una demostración. Nos habríamos ahorrado toda esta estupidez… aunque de no haber participado, Sakura y Naruto habrían muerto en manos de ese Orochimaru ¡Pregúntele a Goten!

—Tienes razón. —Admitió el Hokage con un gesto divertido, viendo que la conversación sería más breve de lo que imaginó—. No pensé que fuera tanto como para preocuparme, pero el asunto de Orochimaru y tu encuentro con Gaara, fue demasiado, más de lo que esperaba. Quiero que entiendan que no pueden pelear aquí. Los genins podrían salir lastimados…

—A propósito, Trunks, —se decidió a hablar Asuma, separándose de la pared y dando unos pasos en dirección a su pupilo—, ¿por qué te pareció que el discurso del Hokage eran sólo tonterías? No tienes idea de cómo funciona nuestro mundo…

—Pero sé cómo funciona el nuestro. —Le interrumpió de forma altanera. Era claro que la irreverente actitud de Bulma formaba parte de la idiosincrasia del malcriado saiyajin, ni mencionar la de Vegeta—. Y de dónde venimos, no existe tal tontería como las naciones enemigas o aliadas. Todos tenemos un único Rey y el ejército trabaja para un bien común: el de toda la humanidad, sin importar que, ante cualquiera que se atreva a desafiar la paz de mundo por expandir su poder.

—Y supongo que su ejército está conformado por… —Intentaba adivinar Kakashi, ya que sabía que a excepción de ellos y sus padres, el resto eran humanos.

—Por humanos comunes y corrientes. Sólo que tienen armamento mucho más avanzado que el de ustedes, como aviones o tanques de guerra. —Ninguno entendía semejantes términos. Era imposible imaginar algo que no conocías—. Pero eso no es lo importante. El punto es que el ejército rara vez sirve de algo. Cuando la Tierra ha sido amenazada por seres de otros planetas, sólo nosotros podemos hacer algo.

— ¿Ustedes y sus padres?

—Y mi hermano Gohan. Y los amigos de mi padre que también saben pelear y…

Trunks alzó una mano para detener a Goten, que comenzaba a enumerar con sus dedos a todas las personas que conocía. Menos mal y lo detuvo antes de mencionar a 18, pues sería tedioso explicar lo de los androides.

—Lamento si le ofendí. —Finalizó el chico, volviendo a poner la atención sobre el Hokage y haciendo una leve reverencia—. Es sólo que se me hizo muy extraño. Nosotros no peleamos por eso…

—Y entonces, ¿por qué razón lo hacen? ¿Por qué no paran de entrenar si ya son demasiado fuertes?

En el mundo shinobi, cuando un ninja alcanzaba un nivel muy alto, entrenaba para mantener sus condiciones, pero no era común el querer hacerse cada vez más fuerte. Después de todo, como humanos y usuarios de chakra, tenían un límite. Los saiyajins no.

—Hay dos razones. —La típica sonrisa de Vegeta marcó las facciones de su hijo—. Una de ellas es por placer…

Un escalofrío sacudió los cuerpos de los shinobis inevitablemente. Por suerte los chicos no eran seres malvados, aunque su concepto de lucha era aún más ridículo y carente del sentido que el expuesto por Sarutobi.

— ¿Pla-placer? —En efecto, Asuma pensó que resultaba muy sanguinario y bestia tal motivo—. ¿Pelean por placer?

—Es cierto, nos gusta mucho pelear. Y mientras más poderoso y peligroso sea el enemigo, es mejor. Me pongo muy feliz y mi corazón late con fuerza ¡Me emociono mucho!

Parecía imposible que semejantes palabras salieran de la boca de un chico tan ingenuo y jovial como lo era Goten. Aunque la monstruosidad que hizo con Manda y el bosque, no era como para tomarle a la ligera.

—No lo podemos evitar. —Intervino Trunks con gesto serio, para que dejasen de ver a su amigo como si fuese un desequilibrado mental—. Mi padre me dijo que los saiyajins son una raza guerrera por excelencia, hechos genéticamente para la pelea. Y a pesar de no ser puros, nosotros también llevamos parte de su sangre. Nos gusta pelear. Siempre que entrenemos, nuestro poder jamás dejará de crecer, no tiene un límite. Si sobrevivimos a una batalla y sanamos nuestras heridas, la experiencia adquirida aumenta nuestra fuerza varias veces.

— ¿Y qué pasó con los saiyajins? ¿Por qué sus padres se fueron al planeta Tierra? ¿Fueron exiliados o algo así?

Era algo gracioso que Kakashi soltara tantas preguntas. Permanecía sereno e imbatible como de costumbre, pero lo cierto es que la curiosidad, le carcomía desde adentro.

—Mi padre y el de Goten fueron los únicos sobrevivientes. Mi padre trabajaba exterminando razas enteras para después vender sus planetas, y el tipo para quien trabajaba, destruyó el suyo. No quedó ninguno. Mi padre sobrevivió porque no estaba en su planeta natal cuando todo ocurrió…

—Vaya, Trunks ¡Que interesante historia! ¡No me la sabía, es genial! —Comentó Goten sonriendo como el niño alegre que era, hecho que contrastaba con el terror en los rostros de los shinobis—. ¡Yo sólo sé que a mi padre lo mandaron de bebé para que conquistara la Tierra por ser un planeta muy débil!

Esa fue la gota que derramó el vaso. Allí enfrente, tenían a dos pequeños monstruos, cuyos padres pertenecían a la peor calaña del universo que podrían imaginar. A Kakashi casi le dio algo cuando recordó su primera conversación con Trunks, donde le dijo que en algún momento, quizás les vendrían a buscar.

—No es lo que parece, —dijo Goten, que a pesar de su ingenuidad, pudo notar como Asuma sudaba a cántaros—, nuestros padres no son malas personas, aunque…—, se inclinó hacia adelante y cubrió un lateral de su boca, para que su amigo no pudiese escuchar sus cuchicheos—, el papá de Trunks da mucho miedo, tiene un carácter del demonio…

—Goten, estoy aquí imbécil, puedo escucharte. Pero sí, admito que mi papá es un poco diferente al tuyo…

Nada de lo último tenía mucho significado para los adultos allí presentes. Seguían obsesos en las ideas de planetas estallando, razas exterminadas, invasiones extraterrestres y pelear por puro placer.

—Sólo ruego que entiendan mi decisión. No pensé que ustedes fueran capaces de tanto, pero es un peligro que sigan tan cerca de los genins. Deben aprender a controlar sus poderes, o de lo contrario…

—Espere. —Intervino Trunks, ahora sí un poco alarmado por lo que el viejo probablemente tenía que decir—. No piensa sacarnos de los equipos, ¿verdad? Yo pi-pienso que no hay que exagerar ta-ta-tanto… ¡Nosotros sí sabemos controlar nuestro poder, en serio!

Era evidente que no quería que le apartaran de sus amigos. Su único amigo era Goten, pero ahora se sentía un poco diferente. No llevaban mucho de conocerse y tampoco conversaban demasiado entre sí, pero valoraba enormemente que los chicos siguiesen tratándolo con relativa normalidad, a pesar de que sabían lo terriblemente fuerte que era. Y tampoco quería alejarse mucho de Ino.

—Sé que fue un error lo que hice con ese chico de la arena, pe-pero prometo no hacer esa técnica de nuevo, lo juro ¡Y miren a Goten! De seguro piensan que lo que hizo estuvo mal, pero lo conozco muy bien y sé que se contuvo para hacer el menor daño posible

— ¡Es cierto! —Exclamó el menor de la familia Son, montando un pie en el escritorio del anciano y alzando un puño al aire, cosa que le hizo ver más infantil de lo que de por sí, ya era—. ¡Cuando esa serpiente gigante se empezó a salir de control, le corté la cabeza de inmediato! ¡ZAAAS! ¡Para evitar que alguien resultara herido! ¡No lanzaría un Kamehameha sin…!

Trunks le tapó la boca allí mismo, riendo bastante nervioso. Quería evitar que los ninjas indagaran sobre las poderosas técnicas de energía que eran capaces de arrojar. Esas diminutas y "débiles" bolitas de ki, eran lo máximo que se podían permitir.

Kakashi alzó una ceja, sintiendo la imperiosa necesidad de averiguar.

—Con que Kamekameha ¿eh?

— ¡Se dice Kamehameha! —Gritó Goten, zafándose de la mano de su amigo que le amordazaba y cagándola definitivamente. Trunks lo quería matar.

—Supongo que no dirán nada al respecto. —Continuó el jounin, viendo como Brief sofocaba nuevamente a su amigo para callarlo en definitiva—. Creo que se refieren a una técnica muy poderosa, algo altamente destructivo… lo que nos da más razones para separarlos. Sin embargo, continuarían bajo nuestra tutela.

— ¡Esperen por favor! ¡Yo prometí entrenar a Sakura! ¡Ella también lo quiere, necesita una mano!

En definitiva no eran malos chicos. Se comportaban como unos niños con tal de no separarse de sus compañeros, pues al parecer, realmente lograron entablar cierta amistad con ellos.

—Lo siento, no puedo tomar riesgos. —Comentó el Hokage con pesar, viendo la desilusión que denotaban los rostros de ambos—. Desde ahora, no pueden trabajar junto a sus respectivos equipos. Es muy peligroso y además, serán fácilmente notados, sus presencias no pasarán por alto, ya muchos sospechan enormemente de ustedes. Deben alejarse de ellos. Si pretenden vivir en Konoha, obedecerán nuestras reglas…

Era un arma de doble filo. ¿Y si decidían marcharse y los acogían en la ambiciosa Kumogakure? ¡Podría ser peligroso! La esperanza del anciano residía en que si los chicos no querían irse de sus equipos, menos de Konoha, así que de seguro podrían aceptar eso. Tenían que mantenerse escondidos de los demás, hasta que fuesen capaces de regresar.

—Bien. —Espetó Trunks, colocándose abruptamente de pie y tumbando la silla sobre la que se hallaba. Apretó con tanta fuerza la mandíbula, que los músculos de su fuerte quijada se marcaban con ferocidad—. Hemos hecho todo lo que quieren, y así seguirá siendo. Ahora déjennos en paz ¡Goten, ven! ¡Nos vamos a casa!

—No es necesario, pueden quedarse y ver los combates con normalidad. Luego pensaremos en algo, no deben exagerar tanto, podemos…

—¡No! —Interrumpió a Asuma, casi perdiendo los estribos y empuñando las manos con fuerza, haciendo que los músculos de sus definidos brazos, se marcaran en extremo por la tensión, dando la impresión que en lugar de carne, estaban tallados sobre la roca más dura—. ¡Usted no confía en nosotros! ¿Y si deseo matarlos a todos ahora mismo? ¡Es mejor que nos escondamos, somos muuuy peligrosos!

— ¡Trunks! ¡Recuerda que soy tu sensei! —Replicó el jounin, perdiendo su habitual serenidad y tratando de imponerse al temperamento del chico—. ¡Y como tal, me debes respeto!

El saiyajin comenzó a reír con ironía, mientras desataba la banda ninja de metal ceñida a su brazo. La sostuvo unos instantes hasta que apretó su puño, comprimiéndola con tal brutalidad, que la dejó más pequeña que un centavo. Luego la soltó, haciendo que tintineara contra el piso como una moneda cualquiera.

—Se supone que un sensei confía en su aprendiz, así como un aprendiz confía hasta su vida a un sensei. Usted no confía en mí. Usted no es mi sensei. —Dejó a un lado toda risa o mofa, dirigiéndose a Asuma con voz calma, pero con esa mirada tosca, casi agresiva, que había heredado de su padre—. O quizás si es mi sensei… sólo que el peor que he tenido…

—¡Descuiden!—Comenzó a decir Goten, guiñándoles un ojo y hablando con un lateral de su boca cubierto, nuevamente secreteando de forma inútil—. Sólo está un poco alterado porque no podrá ver más a Ino ¡Creo que le gusta!

En serio el chico ignoró el comentario. No estaba de buenas. Ino era la razón más importante, pero los chicos también le importaban y por sobre todo, le molestaba que Asuma y los demás, los vieran como una amenaza.

—Goten, ¿cómo te explico? —Kakashi suspiró con pesadez, colocando una mano con delicadez sobre el hombro de su alumno, comprendiendo que él no había asimilado toda la conversación—. Tú también estás fuera de mi equipo… no puedes entrenar a Sakura ni nada por el estilo…

El chico con cola se impactó de inmediato. Fue muy evidente, Kakashi sintió con su mano como los musculosos hombros del pequeño se tensaron de inmediato, notando que su físico era tan fuerte como el de Trunks, cosa que no notó antes debido a su indumentaria más cubierta.

—Pe-pero yo le dije que lo haría… ella lo está esperando… quizás Naruto también desea aprender un poco, yo puedo…

— ¡Goten! ¡Nos vamos! ¿Qué no lo entiendes? El examen me importaba una mierda, pero aquí son iguales… no, son peores que en nuestro mundo. Ellos no lo entienden…

Caminó hasta la puerta, sujetó la manilla con delicadeza, pero un leve temblor en su pulso, la deformó en el acto, haciendo que la pequeña pieza de metal chirriara en su mano.

La desilusión en el rostro de Goten, podía palparse. Había forjado algo parecido a una amistad con Naruto. Y es que el rubio se prometió a sí mismo que sin importar las cosas extrañas que pudiese descubrir de Goten, no lo juzgaría jamás, no caería en el error de calificarle como cuando lo conoció y le vio la cola. No haría lo mismo que siempre hicieron los demás con él.

Sakura no era nada amable, pero tampoco lo odiaba y podría hasta jurar que la chica, ya comenzaba a tenerle confianza sin importar qué.

Y Sasuke nada más necesitaba un empujón. No era mal chico, su chakra no era maligno ni mucho menos, sólo tuvo la desgracia de ser mordido por Orochimaru y sentía que se lo debía, ya que no pudo evitarlo.

Siguió a su amigo con desánimo, hasta que la voz del Hokage los detuvo.

Un destello de esperanza se reflejó en la pupila de ambos, creyendo en que quizás, el anciano decidiera dar marcha atrás a su decisión.

No fue así.

—Trunks, una cosa más. Dijiste que en tu mundo peleaban… es decir, que ustedes peleaban por dos razones. La segunda razón por la que entrenan para hacerse cada vez más fuertes, el motivo de su lucha, además del placer personal, ¿cuál es?

Trunks lo perforó con la mirada. Ese par de orbes azules resultaron tan profundos, que era difícil imaginar las sensaciones que recorrían hasta los rígidos tendones del chico. No le contestó. Giró sobre sus talones y se marchó.

Goten dudó un segundo antes de irse. Él sí habló, aunque tampoco disolvió sus dudas.

—Eso no será necesario. No aquí. —Sonrió como siempre. Parecía haber olvidado la dura decisión tomada por el Hokage, pero no era el caso. Simplemente, el carácter de Goten era idéntico al de su padre, parecía sonreír ante cualquier situación—. Y si hace falta, pueden contar conmigo, ¡Y también con Trunks! Lo conozco bien y sé que ya se le pasará.

No dijo más, comenzó a correr para ir tras su amigo. Apenas salió de la oficina, lo encontró recostado a la pared de afuera, con los brazos cruzados sobre el pecho y un semblante de los mil demonios.

—Al fin cerraste la boca y no hablaste de más. —Gruño malhumorado, refiriéndose al último comentario de su amigo.

—Vamos Trunks, no seas tan orgulloso. Sabes que tengo la razón.

Brief rió como siempre, con altivez, molesto consigo mismo porque su amigo estaba en lo cierto.

—No será necesario, pero sería triste morir aquí, ninguna de estas personas nos quiere cerca…

—No importa. —Contestó de inmediato, sonriendo y dándole leves golpes en las costillas con el codo— ¿Te quieres volver un Mr. Satán? ¿Necesitas que todo el mundo te reconozca?

—Sabes que no es eso. —Le empujó allí mismo, ahora sí caminando para dirigirse a la arena de combate. Quizás observaría el encuentro de Lee y el pelirojo loco de la arena que también era muy poderoso. Lo único que deseaba, es que ni a Ino ni a ningún compañero de su equipo, le tocara contra él—. Es sólo que si lo hiciera, desearía ver a mi mamá de nuevo, es todo.

Así eran la mayoría de los guerreros Z. No recordaban por media hora sus pasados tortuosos mientras se inmolaban, ni profundizaban demasiado en sentimentalismos innecesarios. Quizás las Esferas del Dragón tenían algo que ver, pero cuando Goku y Vegeta murieron, no tenían esa certeza en lo más mínimo.

Qué decir de Piccolo, aquel ser que fue maldad pura y según palabras del propio Kamisama, dio su vida por la de un insignificante niño. En esa ocasión, el Dios se hizo menos Dios y el demonio, un poco más humano.


Arribaron a la arena y notaron que estaba completamente vacía. Sólo algunos participantes permanecían conversando en los balcones, como si el evento ni siquiera hubiera empezado.

Subieron las escaleras y de inmediato, algunas miradas se posaron sobre ellos, curiosos por el verdadero motivo de la descalificación de ambos.

Ciertas personas como Neji Hyuga, sabían que el número de misiones no era la razón. Algo tan tonto como eso, les habría impedido ingresar a la prueba en primer lugar.

Kurenai escuchó ciertos rumores y en el caso de Gai, conocía de antemano las habilidades de Trunks. Sospechaba que el Hokage les impidió continuar por otros motivos… como el cráter fuera de la torre.

Algunos ya lo sabían y si no, lo intuían.

Otros como Naruto, lo descubrieron de boca del mismo Trunks. El rubio cuando vio el agujero, alegó que se trataba de un genjutsu para que la gente se asustara y alejara de la torre, por lo que optó a lanzarse de clavado y a punto estuvo de suicidarse como un tarado, de no ser porque Trunks estiró el brazo y lo capturó en el aire por el cuello de su chaqueta naranja.

Luego les dijo que no era un genjutsu, pues él fue el responsable.

Algunos quedaron en shock, otros, palidecieron cual hoja de papel. Curiosamente, Sakura notó que a Ino pareció no afectarle demasiado.

—Amigo, ¿qué te dijeron? —La voz de Uzumaki sonó casi a queja, indispuesto a aceptar que descalificaran a su compañero de semejante manera—. ¡El viejo no pudo echarte en serio! ¡Si quieres te acompaño y vamos a reclamarle juntos, de veras!

—Naruto, confía en mí, no lograrás sino meterte en problemas. —Era atípico que Shikamaru se inmiscuyera en semejantes asuntos—. No obstante, admito que es difícil digerirlo. Al menos pudieron tener la decencia de decírselos en privado.

—¡Me importa una mierda que tengan una o dos misiones! ¡Nadie patea traseros como ustedes, de veras!

La gota que derramó el vaso, fue cuando Choji extendió un paquete de galletas de queso a Trunks. Estaban empezadas, pero el gesto era lo que importaba. Un Akimichi compartiendo sus golosinas, así fuese como consuelo, era señal segura de que el mundo estaba por acabarse.

—No es la gran cosa, pero sé que debes tener hambre. Créeme, reconozco a un tipo de buen apetito cuando lo veo.

Trunks esbozó una sonrisa sincera. Empujó las galletas de vuelta al robusto muchacho y negó con la cabeza.

—Muchas gracias, estoy bien. Puedes comértelas.

En el fondo, Choji se lo agradeció, aunque no dudó ni por un instante regalárselas. Por otro lado, la boca de Goten se hacía agua, hipnotizado por las grasientas galletas.

—Por cierto, ¿Qué pasó con el examen? ¡No me digan que ni siquiera ha empezado!

Shikamaru negó en silencio e introdujo las manos en sus bolsillos. Estaba por responderle, hasta que se acercó Rock Lee y habló por él.

—Estamos en un intermedio. Ya han tenido lugar tres combates. El primero fue de Sasuke Uchiha contra un tipo llamado Yoroi. Fue reñido, Sasuke quedó muy desgastado por la habilidad de ese sujeto para absorber chakra, pero cuando logró liberarse, lo derrotó usando un taijutsu que copió de mí con su sharingan…

—Cierto. —Dijo Tenten, que también se unía a la conversación—. A pesar de eso, dijiste que él nunca logró ver tu técnica completa, por lo que terminó adaptándola en tan sólo segundos por una propia. No cabe duda que Sasuke Uchiha es un genio.

El cejudo bajó la mirada, apretando sus vendados puños que temblaban ligeramente. Admitía que en el fondo, tal cosa le impresionó un poco.

—Lo segundo fue asqueroso. —Comentó Naruto, haciendo una mueca repulsiva al tiempo que señalaba al joven Aburame—. El rarito de Shino y sus insectos derrotaron al charlatán del sonido. El muy sin vergüenza obstruyó sus conductos y ¡Baam! ¡Los brazos se le hicieron mierda!

¡PAAAAMMM!

Sakura iba llegando del baño, escuchó lo último y golpeó a Naruto en la cabeza con tanta fuerza, que llegó a sacarle hasta los mocos, incapaz de soportar el vulgar vocabulario del rubio. En parte estaba algo nerviosa por el asunto de Goten.

—En fin, en el tercer encuentro, ese tal Kankuro derrotó al último miembro del equipo del tipo con gafas, el que se retiró luego de la pelea de Sasuke… ¿Cómo se llamaba?

—Creo que Kabuto. —Agregó Lee, ayudando en su explicación a un taciturno Shikamaru que se recostaba al muro y cerraba los ojos, meditando sobre su posible enfrentamiento.

—¡Sigo pensando que es trampa! —Dijo el adolorido Naruto, cuyo chichón en la cabeza, despedía un ligero rastro de humo—. Digo, usar un títere es como dos contra uno. Son trucos algo bajos…

—Te equivocas, Naruto. —Habló Sakura, logrando estremecer al chico aunque en realidad, ni tenía pensado golpearlo de nuevo—. El títere es una herramienta ninja tan válida como la shuriken.

No pasó mucho cuando llegó Asuma y minutos después, apareció Kakashi en una nube de humo.

—¡Hola!

—¡Cómo que hola! ¿Qué pasó con Sasuke?

—Descuida, Sasuke está bien, durmiendo como un bebé en la enfermería. —y con la marca de maldición recién sellada. Ha sido puesto en custodia por cazadores especiales ANBU. Debemos prevenir que Orochimaru pueda acercársele, después de todo, Sasuke es su objetivo…

—Por cierto Kakashi sensei, ¿cómo es posible que permitiera que le hicieran algo así a Goten? —Preguntó la kunoichi, cosa que llamó la atención de Naruto, quien se cruzó de brazos y empezó a asentir con firmeza, mostrándose cuando menos indignado y de acuerdo con su amiga—. Las misiones no son la razón. Ustedes sólo han estado jugando con ellos, cualquiera puede notarlo, y ellos no han hecho más que seguir sus instrucciones, ¿y así los recompensan? ¡Ni si quiera se debe imaginar por lo que pasamos en el bosque! ¡Y Goten nos ayudó a todos! ¡Me ayudó a mí! —Comenzó a bajar su tono, hasta que su voz sonó como un hilo—. Me salvó la vida… dos veces…

El jounin se mostraba indiferente, intentando ignorar la declaración del ruidoso Naruto, que apoyaba al 100% el comentario de su compañera, pero lo defendía con malas palabras y a su propia manera de hablar. No pensó que fuera tan difícil.

Algo similar ocurrió con Shikamaru y Choji. Asuma no podía creer que el holgazán de Nara tuviera las ganas de decidirse a apoyar a su compañero, dejando a un lado su usual pereza para argumentar que Trunks fue de gran ayuda durante la prueba, a pesar de no haber participado en obtener el pergamino, pero explicando que hizo algo más importante: les dio su apoyo y confianza, demostrándoles que no eran tan patéticos como ellos creían. El saiyajin confió en sus compañeros primero que ellos mismos.

Cuando Ino llegó, no pudo evitar escuchar parte de la conversación, pero ella dio una opinión diferente, una breve que no significó absolutamente nada para los demás genins, pero que Asuma y Kakashi se tomaron muy diferente.

—No le den más vueltas al asunto. ¿Ustedes piensan que a Trunks y al niño mono les importa este tonto examen? Créanme, han pasado por cosas peores. Sus esfuerzos en esta prueba, no son nada…

Y tenía razón. A ellos no les frustraba el haber "trabajado tan duro" para ser eliminados en esta instancia del examen, no hicieron nada, fue como salir de campamento. En la montaña Paoz había animales mucho más peligrosos con los que de hecho, hasta jugaban. Les importaba, eso sí, que tuviesen que alejarse de sus amigos.

¿Qué sabe ella al respecto? Al parecer Trunks le dijo algo… Más que molesto, Asuma se sorprendió de que Ino se lo tomara tan a la ligera. Sin duda, sabía de algo que ellos no.

—Lo siento chicos, no fue nuestra decisión, respeten la voluntad de…

—El Hokage ni si quiera los conoce. —Finalizó la soberbia rubia, colocando las manos sobre su cadera.

En otras circunstancias, el jounin la habría reprendido por su mala educación, pero cómo hacerlo si en el fondo sabía que la chica tenía la razón. Quizás en esta ocasión, la decisión de su padre fue algo precipitada.

Estaban dejando de hacer lo que habían acordado desde un principio: tratar a Goten y Trunks como chicos normales. Y ahora, habían decidido apartarlos de sus compañeros de equipo, quienes habían dado un importante cambio en sus actitudes con la sola presencia de ellos, como si hubiesen madurado un poco.

La enorme pantalla sorteando los nombres, llamó de inmediato la atención de los genins, nerviosos y expectantes por ver el siguiente enfrentamiento.

—¡Vaya Trunks, mira ese gran televisor! ¡Pensé que aquí la tecnología era más retrasada!

—El retrasado eres tú. —Contestó el saiyajin de inmediato y con naturalidad, para desviar la atención, ya que su amigo no dejaba de meter la pata.

—Da igual. —Contestó el chico, parado de cuclillas sobre la baranda de metal y con su cola enrollada como un mono para evitar caerse—. No importa quién toque, la gente aquí pelea un poco raro, todos son medio extraños…

Una gota de sudor descendía por la nuca de todos, menos Naruto, que de brazos cruzados y con los ojos cerrados como si fuesen dos líneas horizontales, asentía en apoyo a su ex-compañero de equipo. Si se enteraran de que Goten y Trunks ya no estarían con ellos, varios se habrían vuelto medio locos reclamando.

La imagen se detuvo. Dos nombres que nadie esperó ver, brillaban en letras amarillas sobre el fondo verde de la gran pantalla.

Trunks suspiró de alivio, ya que a Ino no le tocaría con ese Gaara de nauseabundo chakra. Es más, de haber ocurrido eso, él se habría negado rotundamente a dejarla pelear, ese chico era un asesino, la habría matado allí mismo.

—Sakura, te toca. —Dijo Goten, el único que al parecer, no notaba lo obvio de la situación, no había la necesidad de anunciarle nada—. Aprovecha tu mejor habilidad, que es el control de tu chakra. Canalízalo en cada parte de tu cuerpo, ya sea para golpear, correr o protegerte. Sé que no es tan fácil regular la energía en cuestión de segundos, pero tú puedes hacerlo, eres la mejor aquí en eso…

La kunoichi escuchó cada palabra, pero parecía no prestarle atención, demasiado obsesa en el nombre de Ino que aparecía en la pantalla.

—Toma nota, frente de marquesina. —Le retó la sonriente rubia, una vez que logró deshacerse un poco de su propio asombro—. Esos consejos pueden ayudarte, pero sigues sin contar con un gran jutsu a tu favor.

Ino tenía la posibilidad de meterse en la cabeza de Sakura. A pesar de ellos, Trunks no opinaba igual, debía bajarle los humos de la cabeza a su ex-compañera o de lo contrario, podría perder.

—Ino, no te confíes demasiado. Recuerda la fuerza de Sakura. Un buen golpe y podrías estar en problemas. —La kunoichi se giró, algo asustada por la certera aseveración del saiyajin, no lo había visto de esa manera—. Asegúrate de mantener cierta distancia. Canaliza tu chakra pero más que nada para protegerte. Ataca cuando veas una brecha y estés segura de acertar. Debes reservar algo para tu técnica en el momento preciso…

Es cierto, ella ya había usado su jutsu con el chico, cosa que intentaba olvidar por la desagradable experiencia vivida.

Hayate las llamó desde abajo en medio de tosidas, un tanto apresurado porque la contienda diera comienzo. Ambas bajaron por las escaleras, con paso firme pero debido a los nervios que las abatía, se les hizo eterno el corto trayecto.

—De entre todos los contrincantes que le podían haber tocado a Ino, tuvo que ser precisamente con Sakura… ¡Que desastre!

Trunks estaba de acuerdo con Shikamaru, ya que la rivalidad entre ambas era peligrosa, pero eso le parecía mucho mejor a que Gaara hubiera sido su rival. Dentro de todo estaba muy aliviado.

—¡VAMOS SAKURAAAA! ¡TÚ PUEDES VENCERLA, NO PIERDAAAAS! — Gritaba Naruto a todo pulmón desde arriba.

Los chillidos del rubio casi fueron opacados cuando Goten, por los nervios, estrujó entre sus manos el tubo de hierro que conformaba la baranda, deformándolo en medio del fuerte sonido del metal cediendo ante su exagerado apretón para cualquier humano.

Algunos lo observaron con cierta impresión, pero la voz del enfermizo examinador, fue más que el espectáculo de fuerza desmedida.

—El cuarto enfrentamiento será entre Sakura Haruno e Ino Yamanaka. —Tuvo que parar, para toser por unos cuantos segundos hasta casi escupir medio pulmón. En serio el tipo necesitaba ayuda.

—¡COMIENCEN!


(1)Sé que muchos saben que en DB el Rey del mundo es un perro, pero aproveché de describirlo de esa manera en base a lo que una vez dijo Toriyama en una entrevista. Resulta que él decidió hacer que un perro fuera el Rey por ser un animal de naturaleza fiel y no discriminar entre las personas. Todos sabemos que la trama de DB es muy sencilla al lado de la de Naruto, entonces aproveché de poner como si a Trunks le pareció extraña la charla del Hokage, ya que tales relaciones políticas, guerras y demás cuestiones no existen en su mundo. Desde Piccolo Daimaku en adelante, se enfrentan a enemigos extraterrestres (excepto los androides) que sólo les interesa destruir y ya, son enemigos comunes de toda la humanidad, sin muchos ideales ni motivos complejos que justifiquen sus acciones.

(2)Tal vez suene tonto, pero es un pequeño detalle que muchos pasan por alto. En DB nada es más importante que las artes marciales. En la Tierra no existe nada más admirado ni importante que un artista marcial, el Torneo de las Artes Marciales es el evento más importante, ni la música, actores u otro deporte, parece tener casi relevancia en ese universo, cosa que se afirma cuando vemos que los Kaiosamas hacen de entrenadores y el Torneo de las Artes Marciales del Otro Mundo, es también el evento más importante, tanto así, que ocurre sólo en ocasiones especiales y el premio es entrenar con el Gran Kaiosama, deidad que entre varias funciones, parece tener importantes técnicas y métodos de entrenamiento codiciados por cualquier peleador. El punto es que obviamente, en Naruto la pelea y la batalla no es vista de esa manera (discurso del Hokage), dado que su mundo es muy diferente y por ello, más adelante desarrollaré esa trama, en donde los dioses supremos del universo de Naruto, no tendrán mucho aprecio por la Tierra debido a varias razones que mencionaré en la continuación de este fic, aunque les anticipo que una de ellas es el motivo de las peleas que acabo de explicar, cosa que sabía Hagoromo pero no tuvo el éxito suficiente con la cuestión del Ninshu.

Fin del capítulo. Espero que me dejen sus opiniones y que les pareció la decisión del maldito… perdón, del Hogake XD.

Agradecer como siempre todo el apoyo recibido, sus consejos, comentarios e ideas para la historia ya saben que las leo y les respondo.

Sayachica lamento que me dijiste lo del pergamino, pero no lo puse porque sin darme cuenta fui escribiendo mucho y se me pasó la mano; podrás darte cuenta que en el último cap, me apuré en terminarlo y llevarlos a todos a la torre, ya que estaba extendiéndome mucho con la segunda etapa del examen, por eso opté que Trunks destruyera el pergamino, de pana discúlpame jaja. Y no, ni tengo lentes ni pienso que te la das de arrechita, eres arrecha completa! jaja tú como que crees que soy esclavo pa andar actualizando cada 5 días! Pues mira que tardé más de una semana. Espero que me respondas, porque sería el colmo que me exiges tanto y no te tomas la molestia de opinar después de que me maltratas. El viernes o sábado actualizo mi otra historia ¡Mil gracias como siempre por tu entretenido review! Saludos y no olvides tus medicamentos jaja ;)

Cani muchas gracias por tu mensaje, tardé un poco más de la cuenta en actualizar, espero se te haya quitado un poco la ansiedad jaja. Sí empezaron las peleas, pero como viste me salté las tres primeras, de lo contrario no terminaría nunca, sólo me enfocaré un poco en las más importantes.

Midorifanic en verdad que es mucha casualidad que veas la saga de Majin Boo, leas el manga de Naruto y te encuentres con mi historia, pero así es mejor, tienes todo más fresco. Te agradezco mucho que te haya gustado tanto el fic, veo que lo descubriste hace poco, pero le pusiste ganas para leerlo hasta donde va, son muchas palabras, pero me alegra por sobre todo que no te aburrieras y llegaras sin problemas al final, deseando incluso leer más. Muchas gracias! que bueno que te gustó el uso de los guiones, también creo que es mejor. Y respecto a la diosa del 9no universo sí es esa que dices jajaja, sólo que todavía no sé si ponerla.

Bulmiita tiny, sabes que olvidé si tu comentario lo había leído o no, al punto que lo estuve esperando hasta el día de hoy y bueno, me extrañó no verlo, te juro que hasta pensé en que te había pasado algo. Cuando termino el capítulo y me pongo a leer los reviews para recordarlos y escribir la respuesta de cada quien, me encontré el tuyo jajaja, llegué hasta impresionarme por esa tontería. Más mal me sentí cuando leí al final que tu eres fiel y leal en cuanto a seguir el fic ¡y yo dudé!... bueno, al principio, luego pensé de verdad que te había pasado algo… ¡Para luego dudar de nuevo!... y preocuparme otra vez. Me alegro mucho que el capítulo anterior te haya dado tanta risa, las peleas y demás, Wiss como fan de Lady Gaga (no lo había notado pero se viste igual XD). A Naruto le va a dar una hemorragia cerebral de tanto golpe, Goten por lo menos los resiste mejor jaja. ¡Saludos desde Venezuela a México! Muchas gracias por tu apoyo

Alex Regio lamento mucho que cuando me preguntas algo lo tomo muy en serio, pero luego mientras escribo, suelo olvidarlo. No creas que ignoro tus interrogantes jaja, es casualidad. Por ejemplo, llegué a escribir originalmente una escena larga con varias de las cosas que pasaban durante los dos días restantes en la torre (tal y como escribiste en tu pregunta), más que nada momentos graciosos y cosas así, pero el capítulo me quedaba muy largo y terminé por borrarlo (cosa que casi nunca hago), pero lo pondré más adelante sólo que en Konoha en lugar del examen. Ya puse la primera parte de Goku en la Tierra antes de dar la noticia pero créeme, Milk se molestará aún más con Goku, pues recurrió a semejantes métodos para apaciguar a su esposa y eso la hará sentir casi denigrada jajaja. Luego vendrán Vegeta y Bulma, y ya te podrás imaginar el problemón. Y la manera en que redactaste el review me gustó mucho! Algo original y en serio llegó a darme risa la forma en que ibas minimizando cada personaje hasta quedar la etiqueta del juguete y el "made in China" jajaja. Todo se responderá poco a poco, incluso lo de Kabuto, que lo pondré a conversar con Orochimaru en el otro capítulo.

Bien, eso es todo. Veré cuando puedo actualizar de nuevo. Espero les haya gustado y me dejen su opinión. Acepto cualquier tipo de críticas, pero con respecto a la escena de Milk y Goku (mientras lo escribía, puse Milk y Bulma, no sé qué mierda pasa por mi puta jodida cabeza, si me entienden XD)… bien, con respecto a la escena de Milk y Goku (ahora sí jaja) no se lo tomen tan enserio, quise hacerlo más humorístico que nada, por eso si no les gustan ese tipo de escena, sáltensela y ya, no tiene importancia alguna.

Lo último, perdonen que no puse el combate de Sasuke, es sólo que nunca me pareció muy bueno, fue puro absorberle energía el tipo hasta que se soltó y le tiró una rumba e coñazos. Claro, el de Sakura e Ino tampoco es muy bueno, pero me centraré más en las reacciones de los espectadores y eso.

¡Saludos, cuídense, hasta la próxima actualización!