CAPITULO 20
Descargo de Responsabilidad: Los personajes de Vampire Academy no me pertenecen.
Un día de retraso, lo sé. Quería hacer con este capítulo algo diferente, por eso la demora, quizá no este perfecto, pero espero que lo disfruten!
DIMITRI
Tres horas o quizá más y todavía no podía verla. Pasaba las manos por mi rostro intentando entender como pudo haber ocurrido, se supone que Rose estaba tomando pastillas anticonceptivas, con todo el trabajo que teníamos estos meses, nunca hablamos realmente sobre la posibilidad de ser padres en un futuro cercano y ahora; eso era una realidad, una realidad que podía desaparecer sin que pudiera hacer nada para impedirlo.
_Señor Belikov – me levante deprisa, junto con Angelo en cuanto me llamo el doctor – Puede ver a su esposa, pero no haga nada que la altere, debe estar tranquila.
_Está bien – asentí rápido.
_Seguiré esperando aquí – dijo el italiano.
_Gracias. – asentí.
Sin esperar más, abrí la puerta de la habitación. Encontré a Rose recostada en la cama con una bata azul y con algunos aparatos conectados a ella.
_Dimitri – habló con voz asustada. Impulsándome a llegar a ella – Yo no lo sabía – negó, sus ojos cristalizados parecían a un segundo de soltar lágrimas – Pero no quiero perderlo.
_Shhh...tranquila Roza. – besé su frente suavemente – Los dos estarán bien, pero tú tienes que calmarte.
Asintió levemente, aunque pude ver en sus ojos que aún estaba insegura, sostuve su mano tratando de infundirle confianza.
_Vamos a salir de esto, no lo dudes.
_Siento que es mi culpa…estaba embarazada y ni siquiera lo sospechaba.
_Por supuesto que no, ninguno de los dos consideramos que podía pasar – acaricie su mejilla y la obligue a mirarme – No pienses que es culpa tuya. – aseguré y si fuera necesario iba a repetírselo hasta convencerla.
No la deje en ningún momento. Algunas enfermeras vinieron a monitorearla, no nos decían mucho. Esperamos.
Intente distraer a Rose para que se mantuviera tranquila, aunque por dentro yo sentía la misma preocupación que ella. Cuando finalmente apareció el doctor, la ansiedad de saber lo que diría se incrementó un poco más.
_Aun no del todo, pero ya podemos asegurar, que el riesgo de aborta está casi controlado. – al oír esas palabras tanto Rose como yo pudimos respirar tranquilos – Esperaremos un poco más y haremos una ecografía para poder aseverar que él bebe se encentra fuera de peligro.
Con esa noticia y Rose visiblemente más aliviada, el doctor no puso ninguna objeción a que ingresara alguien más a la habitación.
_Amore, no sabes que susto me diste – dijo Angelo.
_Para mí tampoco fue divertido – esbozo una sonrisa débil.
Definitivamente para nadie lo fue, pensé.
Xxx O xxX
Cuando el doctor volvió para hacer la ecografía, Angelo decidió retirarse, para ir a comer algo, prometiendo que volvería después.
_Debido al corto periodo de gestación tenemos que hacer una ecografía transvaginal – nos explicó a medida que preparaba el equipo – Bien, señora Belikov, necesito que apoye sus piernas aquí – señaló unos respaldos – y se relaje.
El momento inicial fue incómodo para Rose al igual que para mí. Pero eso desapareció cuando la pantalla a nuestra derecha se encendió con una imagen que aunque podía parecer abstracta, era perfecta.
_Tiene casi cuatro semanas, aún es muy pequeño – lo era, pero ya lo amaba
_Es él… – susurró Rose emocionada.
–Así es, parece que todo está en orden. Sin embargo sería conveniente que se quede esta noche en el hospital – dijo antes de que la pantalla vuelva a apagarse.
Alivio y felicidad eran lo único que Rose y yo sentíamos en este momento.
ROSE
Iba a ser madre… tocaba mi vientre plano, aun sin creer que tenía una vida desarrollándose dentro, pero lo vi, era asombroso.
Después de hablar con Dimitri y pensarlo mucho, me di cuenta de lo descuidada que había siso al anterior mes con los anticonceptivos. Estaba tan concentrada en el trabajo que olvide lo demás y justamente eso fue lo que me llevó aquí.
El estrés de estos días unido al poco descanso que tuve provocaron una…amenaza de aborto. Un escalofrío me recorrió al recordar el momento en el que me dijeron que estaba embarazada y que podía perderlo.
Cerré los ojos llevando esos recuerdos al fondo de mi cabeza, haciendo que se quedaran ahí. Me sentía cansada por todo lo que había pasado, pero aun así no podía dormir.
Si tuviera que escoger un lugar donde pasar la noche, definitivamente no sería en un hospital, siempre hay gente caminando recorriendo los pasillos, entrado a otras habitaciones, a veces hablando…en fin, no era cómodo. Aunque creo que era mucho peor para Dimitri ya que al insistir en quedarse conmigo, terminó durmiendo en un reducido sillón a lado de mi cama.
_No quiero pensar en lo adolorido que despertaras mañana camarada…
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_Rose!
Dijeron mis padres al mismo tiempo, en cuanto entre a casa.
_ ¿Qué sucedió? ¿Por qué no nos dijeron que estabas en el hospital? – preguntó Janine acercándose intentado ver si tenía alguna lesión.
_Estoy bien mamá…
_Lo siento, fue mi culpa – intervino Dimitri – Tenia tantas cosas en la cabeza que olvide lo demás.
_ Pero ¿Qué paso? – insistió Abe.
_ ¿Les parece si vamos a sentarnos? Así podemos decirles lo que pasó.
Sin contar muchos detalles Dimitri y yo resumimos el día bastante intenso que tuvimos ayer, aunque lo más importante de todo era el saber que nuestro hijo estaba fuera de peligro.
_Entonces seré abuelo pronto. – dijo Abe sin esconder su alegría.
_Estamos muy felices por la noticia – agrego Janine – Pero supongo que después de lo que pasaste, debes tener más cuidados.
Asentí.
_El doctor dijo que debo descansar, al menos los primeros tres meses hasta que el bebé se desarrolle más y sea más fuerte.
Y justamente esa parte, era la que más trabajo me iba a costar cumplir.
Xxx O xxX
Luego de que mis padres decidieran irse, fuimos directamente a nuestra habitación, Dimitri iba a tomarse el día libre para acompañarme.
Solté un suspiro de satisfacción en el momento en el que pude recostarme en nuestra cama, demás está decir lo mucho que Dimitri también lo disfruto, ese sillón debió ser tan incómodo como se veía.
_ ¿Qué haremos con Anderson? La reunión de ayer se suspendió y ahora…
_Ahora lo más importante es nuestro hijo Roza. – sus brazos se cerraron alrededor de mi cintura haciendo que mi espalda choque son su pecho. – Tenemos que hacer algunos cambios, pero hablaremos de eso mañana. Ahora no – depositó un beso en mi hombro.
_Está bien…
Ambos estábamos cansados y tenía razón, no era el mejor momento para hablar.
Después de haber compartido la noticia de mi embarazo a las hermanas de Dimitri y recibir muchas felicitaciones eufóricas, lo siguiente fue discutir sobre mi trabajo y esa sí que fue una larga plática, sabía que debía tomarme las cosas con calma pero no quería renunciar totalmente a algo que me gustaba hacer.
_Solo han pasados cuatro días Lisa y siento que moriré de aburrimiento – me deje caer sobre el sofá.
_Pero se supone que la próxima semana volverás al trabajo. – intentó darme ánimos, mientras alimentaba a Sophie.
_Si, pero solo por las mañanas, para ayudar en lo que haga falta. Ahora prácticamente Marcus y Adam son los encargados del proyecto.
_Pero eso es mejor que no hacer nada, ¿cierto?
_Si…
_Y me dices que tu madre se queda la mayor parte del día contigo.
_Si… justamente ahora salió a comprar algunas revistas de maternidad.
_Entonces ¿Por qué dices que te aburres?
_No estoy acostumbrada a quedarme todo el día en casa – suspiré – Y mucho menos que me cuiden tanto – me cruce de brazos, causando su risa.
_Déjate consentir, pronto veras que no es tan malo. Además Sophie y yo vendremos a visitarte seguido.
Maldición.
Tuve que dejar mi cálida cama y correr al baño, es como si las malditas náuseas solo esperaran a que abra los ojos para atacarme. Empecé a vaciar mi estómago sobre el inodoro, al mismo tiempo que las manos de Dimitri sostenían mi cabello ayudándome.
_Unas semanas más y se supone que los vómitos desaparecerán – dije cuando finalmente pude respirar – Pero sinceramente empiezo a dudarlo.
Los primeros 2 meses los sufría solo algunos días, pero después de eso, empezaron a ser más constantes y ahora eran diarios.
_Podríamos preguntarle a la doctora o a Karolina – me ayudó a pararme – Creo que ella tenía algunos remedios para estos malestares.
_La llamare – suspiré.
Me lave los dientes rápido mientras Dimitri preparaba un baño para los dos. Juntos nos metimos a la tina, el agua templada era un excelente relajante.
_Empieza a crecer. – dijo emocionado acariciando mi vientre.
_Mmm? – respondí apoyando mi cabeza en su hombro – Yo no he visto ninguna diferencia, se supone que debe pasar más tiempo antes de que sea más notorio. Estaré gigante, ¿seguirás queriéndome así? – levanté la cabeza para mirarlo.
_Te amare incluso más. – sonrió antes de darme un beso que estuve encantada de corresponder.
_Finalmente estamos entrando en la última etapa, amore. – decía Angelo.
Salimos de la empresa para ir a comer y luego yo, volvía a casa. Ya empezaba a acostumbrarme a esa rutina y ahora mis tardes las aprovechaba para organizar mi baby shower con mi madre y Lisa.
_Si, dos meses más y podremos concluir, el señor Anderson está ansioso por que llegue esa fecha.
No estaba al cien por ciento involucrada como antes, pero aun así asistía a las reuniones mensuales.
_Lo sé. – afirmó – Pero dejando ese tema a un lado. ¿Realmente no piensan saber el sexo del bebe?
_Queremos que sea una sorpresa. – sonreí acariciando mí ya abultado vientre de casi 6 meses.
_Dificultas mi elección – se quejó – Ya había visto un body rosa muy hermoso, pero no quería comprarlo hasta saber si será niña o niño.
_Siempre puedes elegir otro color. – respondí entrando a su coche.
_Pero no será lo mismo. – refutó al sentarse frente al volante.
_Te quejas más que yo – reí – Y se supone que tú no llevas un bebé dentro.
Xxx O xxX
Cada vez que me miraba en el espejo parecía más y más grande. Las camisetas de Dimitri eran lo único que podía usar para dormir cómoda y mi armario ahora estaba lleno de ropa de maternidad.
_Rose, ¿me puedes decir que es esto que encontré debajo de la cama? – me preguntó, desde el otro lado de la habitación.
Demonios! Mis chocolates…olvide esconderlos.
_Mmm…no lo sé – repliqué saliendo del baño.
_ ¿En serio? – levantó una ceja sin creerme – Entonces no te importara que me deshaga de esta bolsa llena de cosas que no deberías comer.
_Pero no los como a diario – dije con voz arrepentida ya que fingir inocencia, no iba a funcionar.
_Sabes que no es bueno ni para ti ni para el bebé. – suspiró cansado.
_Pero a los dos nos gusta y trato de no excederme. – contesté, tuve que parpadear varias veces ya que las hormonas hacían nuevamente estragos en mí y estaba a casi nada de llorar.
Dimitri también lo notó y ahora fue él quien se mostró arrepentido.
_Está bien, está bien – dejó los dulces para acercarse y abrazarme – Si realmente quieres chocolates, dímelo y no los escondas, porque de igual manera terminaré encontrándolos.
_Bien…ya no los esconderé. – acepté.
Y al menos por una vez, en lugar de que mis hormonas me causaran problemas, me ayudaron a salir de una posible discusión.
_Rayos Rose!…en serio estas embarazada. – exclamó Christian, mirando sorprendido mi vientre.
_Creí que ya te lo había dicho, pero parece que te golpeaste la cabeza – me cruce de brazos.
_Una cosa es saberlo y otra verlo – rodó los ojos – La última vez que te vi, aun no se notaba nada y ahora estas tan…
_No te atrevas a decir que estoy gorda – le advertí.
_Solo iba a decir que ahora tu vientre esta más…grande – sonrió al decir lo último.
_Rose – Lisa apareció antes de que golpee a su esposo – Ven, tu madre está buscándote.
_Te salvaste por ahora Chrissy – dije antes de irme.
_ ¿Por qué les gusta provocarse tanto? – me preguntó Lisa mientras íbamos a la cocina.
_Es algo natural. – me encogí de hombros.
_Pero hoy no. – negó – Debes disfrutar del baby shower.
_De acuerdo – concedí.
En la cocina tanto mi madre como Amanda estaban acomodando, bocadillos y refrescos en varias bandejas y junto con Lisa llevamos algunas a la sala. Toda la decoración, así como el pastel era una combinación de colores beige y blanco. Era un baby shower un poco particular, podía describirlo mas como una celebración familiar.
En el transcurso de las siguientes horas, empezaron a llegar más gente, primero las hermanas de Dimitri que tuvieron que venir desde Boston, Viktoria se había quedado con ellas todo este tiempo, pero ahora volvería con nosotros ya que quería estar presente para el nacimiento de su nuevo sobrino o sobrina.
Del trabajo solo había invitado a Lilia, Angelo y algunas personas más.
_ ¿Cómo te sientes? ¿Tuviste molestias en el día? – me preguntó Dimitri en cuanto llegó acompañado de Iván, hoy era viernes, así que estuvo toda la mañana en el trabajo. Yo ya tenía la licencia materna.
_No muchos, finalmente empieza a comportarse bien – reí pasando mis manos sobre mi estómago, pero esta vez fue diferente.
_Está pateando…
_ ¿Que? – Dimitri coloco sus manos y segundos después volvió a patear. – Es increíble…ya quiero que esté con nosotros.
_Solo dos meses más Dimitri…
Si no hubiera tenido a Vika en casa, definitivamente encontrar un vestido me hubiera sido imposible, nada llamaba mi atención. Pero el vestido rojo que ella escogió, hacia lucir mi vientre, no era escotado ni se pegaba demasiado a mi cuerpo, pero el color y la tela me hacían sentir sexi y cómoda.
Todo sería perfecto si no fueran por los zapatos.
_A pesar de que llevo zapatillas planas, no sé cuánto pueda soportar antes de que mis pies se hinchen.
_Solo nos quedaremos lo necesario – replicó Dimitri. Me dio un beso a mí y luego a nuestro bebé.
Esta noche finalmente se llevaría a cabo la exhibición de los autos B & Z en asociación con la compañía de Anderson. Fueron largos meses y por fin pudimos concluir con buenos resultados.
Llegamos temprano al amplio salón, era el mismo donde se realizó la anterior exhibición, algunas personas ya estaban adentro, con copas en sus manos, observando curiosos los autos al centro del lugar. Los colores metálicos y el diseño resaltaban a la perfección.
Como era costumbre, empezamos a saludar a los invitados, varios nos felicitaron no solo por los autos, sino también por mi embarazo.
Esta vez Christian y Lisa sí pudieron venir, aunque no llegaron solos, Tasha venía con ellos. Por lo que Lisa me había contado hace semanas, Tasha terminó disculpándose con ella y de esa manera, volver a reconstruir los lazos familiares con Christian. Me alegraba por él.
Pero no tanto cuando Tasha se acercó a nosotros para saludar, siendo más efusiva con Dimitri, como si el escote de su vestido no fuera suficiente, claramente quería llamar su atención.
_Ya entiendo a lo que te referías cuando me dijiste que ella es persistente. – me dijo Lisa al alejarnos un poco del grupo – Creí que contigo embarazada se rendiría.
_Pues ya vimos que no…
Omitiendo ese momento, la noche transcurrió con tranquilidad, mis padres habían llegado hace una hora y yo aparte de que empezaba a sentirme cansada, iba y venía al baño contentamente, era como si ya no tuviera control de mi vejiga.
Ya en mi cuarta visita al baño de damas, aproveche para arreglar mi labial ya que se había corrido un poco.
_Oh, Rose..
¿Justo en este momento tenía que entrar ella?
_Tasha – respondí terminando de arreglarme.
_No te lo había dicho, pero felicidades – dijo con una sonrisa que por un momento creí que era sincera – No todas las mujeres están dispuestas a perder su figura.
¿Acaso era veneno lo que sentía?
_Eso no tiene importancia cuando sabes que recibirás algo mucho mejor.
_Supongo, pero no te descuides mucho, puede que...a Dimitri ya no le intereses después.
Finalmente lo hizo.
_Me alegra que por fin estés mostrando abiertamente tus intenciones, Tasha. Así que seré clara contigo. Aunque te insinúes y busques a Dimitri todo el tiempo, él nunca te vera más que como una amiga, a mi es a quien ama, vamos a ser padres y es molesto ver como pierdes tu dignidad tratando de llamar su atención, no pierdas mas tu tiempo cariño, que no conseguirás nada.
Tan solo terminé de hablar, salí por la puerta, para cuando Tasha reacciono yo ya estaba afuera, aunque aún así pude escuchar uno que otro insulto que me dedicaba.
Ahora si me sentía más tranquila, busque a Dimitri y lo divise al otro extremo del salón. Me dirigí hacia él, aunque al caminar más mis pies empezaban a incomodarme y pensar que me faltaba un mes más para dar a luz…
Me encontraba a medio camino cuando un hombre de espaldas a mi derecha giro de repente chocando conmigo, no fue muy fuerte, pero en este momento mi equilibrio no era el mejor.
_Lo siento mucho, no la vi – se disculpó.
_No se preocupe, estoy bien.
Sosteniendo mi vientre logré estabilizarme y continué mi camino. Dimitri al verme venir, se disculpó con las personas con las que estaba hablando y llego hasta mí.
_ ¿Ya estas cansada?
_La verdad sí – suspiré – ¿Sería muy malo si nos vamos?
_Claro que no, de hecho ya iba ir a buscarte. – replicó – Vamos a despedirnos y volveremos a casa.
Asentí.
Tanto mis padres como Lisa y Christian decidieron quedarse un poco más. Antes de salir, sentí una mirada quemándome en la nuca y solo con voltear un poco me bastó para ver que se trataba de una muy enojada Tasha y solo por molestarla aún más, detuve a Dimitri y antes de que me pregunte por qué, lo besé.
Se mostró sorprendido al principio pero no tardó en responderme, sus manos en mi cadera querían acercarme, pero eso era muy difícil en nuestra situación.
_ ¿Qué fue eso? – me preguntó al separarnos.
_Solo quería besarte – sonreí.
Negó con la cabeza.
_ ¿Qué voy a hacer contigo? – pregunto más para sí mismo mientras dejábamos el salón atrás.
_Creo que ya lo sabes. – reí.
Andrew ya nos espera con el coche listo a unos metros.
_Creí que estabas cansada. – levantó una ceja.
_Y ¿no te gustaría ayudar a relajarme?
_Roza… – me advirtió con voz ronca.
_Vamos Dimitri, quiero llegar rápido a casa – me metí en el auto y un segundo después él entró a mi lado.
A pesar de todo, mi noche termino bastante bien.
Trate de respirar con calma cuando sentí una contracción. La doctora dijo que eran normales y más comunes en el último trimestre. A veces era molesto, pero por suerte no muy dolorosas.
_Rose, no demores mucho, tenemos muchas cosas que comprar aun.
_Está bien, mamá. Hablare rápido con Dimitri.
Baje del auto para entrar a la empresa. Hoy íbamos a comprar los muebles que faltaban para la habitación del bebé, Dimitri y yo ya habíamos escogido algunos pero quería mostrarle otros más, antes de comprarlos.
Me dirigí al ascensor, espere a que bajara y cuando lo hizo, por un momento creí que estaba alucinando cuando vi a la persona que estaba dentro.
_ ¿Adrián?...
_Rose… – me miró tan sorprendido como yo a él.
_Realmente eres tú – murmuré si poder creerlo – ¿Cómo? ¿Cuándo llegaste? – me moví a un lado para que pudiera salir.
_Apenas ayer y por lo visto, si estas embarazada…me negaba a creerlo. – en su tono no se escuchaba reproches pero si cierta melancolía.
_Paso mucho tiempo desde que…
Me detuve cuando la contracción más fuerte que la anterior regresó.
_ ¿Estás bien? – Adrián me sostuvo del brazo.
_Si… – respire con calma, sobando mi vientre, eso sí había dolido. De un segundo a otro sentí mis piernas mojadas, mire al suelo para comprobarlo.
_Maldición…
Se supone que todavía no es tiempo.
Todavía no es tiempo bebé.
_ ¿Rose?
_Necesito ir a un hospital.
DIMITRI
Adrián estaba de regreso, cuando Lilia me dijo que se encontraba esperando afuera para verme, creí que se trataba de otra persona. No había sabido nada de él en todo este tiempo, pero ahora que lo vi, parecía distinto, había algo diferente en él.
_Me alegra ver que regresaste. ¿A dónde fuiste?
_Me dedique a viajar. – respondió sentándose frente a mí.
_ ¿Volverás a reinstalarte en el trabajo?
_Aun no lo sé, solo bien a saludar. – se encogió de hombros – Fui a ver a Karolina y Sonya antes de llegar a Montana, Paul está más grande.. – asentí – me dijeron que Vika estaba aquí y que…pronto serás padre.
_Así es. – aclare mi garganta – Adrián nunca hablamos realmente sobre Rose.
_En este momento ya no hay nada que decir. Ella te escogió y por lo visto están formando su propia familia. Ahora creo que puedo ser capaz de aceptarlo, aunque siempre la voy a querer.
Volví al presente cuando mi teléfono comenzó a vibrar sobre mi escritorio.
_Dimitri – habló Janine – Rose rompió fuente, estamos llevándola al hospital.
ROSE
Joder, como dolía.
Nuevamente instalada en una cama de hospital y aunque mi madre e incluso Adrián estaban acompañándome, quería que Dimitri también estuviera aquí.
La obstetra que se hizo cargo de mi embarazo todos estos meses, apareció para revisarme y ver cuán dilatada estaba, al parecer todavía faltaba mucho.
El tiempo parecía eterno y las contracciones cada vez eran más dolorosas.
_Roza.
Dimitri finalmente apareció, con Abe e Iván detrás de él.
Tener cerca a Dimitri me provoco cierto alivio a pesar del dolor que sentía mi cuerpo. Las horas pasaron, no sé cuántas realmente, aun luchaba con las contracciones y cuando vino la doctora para revisarme nuevamente. Solo había dilatado 5 centímetros, estaba a la mitad del camino y no sabía cómo iba a llegar hasta el final.
_Respira Roza… – me decía intentando ayudarme.
_Es más…fácil decirlo…que hacerlo. – apreté su mano con fuerza cuando el dolor volvió.
No sé cuánto tiempo más tendría que esperar, Iván y mis padres se quedaban un momento y luego salían, solo podían esperar, mientras que Adrián fue por Vika.
_Aún falta Rose, casi tienes 10 horas en labor de parto – indicó la doctora – Esperaremos un poco más.
"Un poco más" se convirtieron en horas o al menos a mí me lo parecían. Pero a pesar de todo apreciaba que Dimitri se haya quedado conmigo todo el tiempo.
Cuando la doctora volvió y dijo que finalmente podía pujar, casi llore de alivio. Despejaron la habitación y aparte del personal médico, Dimitri fue el único que se quedó.
_Cuando te lo diga, pujaras con todas tu fuerzas.
Lo hice. Pero cada vez me sentía más débil.
_Ya no puedo… – gemí cansada.
_Vamos Roza, solo un poco más.
Estaba tan cansado pero aun así lo intenté, ya no sentía mis piernas y entonces…un llanto sonoro llenó la habitación.
_Es un niño.
Un niño… sonreí, dejándome caer rendida a la cama, Dimitri se movió de mi lado, solo escuchaba pasos y voces.
_Hora de nacimiento 11:15 pm.
Me costaba calmar los temblores de mi cuerpo.
_Es hermoso Roza. – Dimitri se acercó llevando a nuestro hijo en sus brazos, para luego entregármelo.
Era pequeño, tan frágil, su boca, su nariz y hasta la forma de sus cejas eran parecidas a las de su padre. Era absolutamente precioso.
_Finalmente lo tenemos con nosotros – dijo Dimitri besando su cabecita – Y creo que elegimos un buen nombre.
Asentí.
_Nuestro pequeño Alexander.
DIMITRI
_ Quién lo diría Dimitri, primero una esposa y ahora ya tienes un hijo. – Iván palmeo mi hombro, mientras salíamos de la habitación de Rose – Creo que empiezo a tenerte envidia.
_ Así que, ¿ahora si quiere sentar cabeza?
_Tal vez. – se encogió de hombros.
_Creí que nunca te escucharía decir algo así. – reí.
_Nunca digas nunca, hermano.
Tenía razón, nunca pensé que viviría todo esto y no podía agradecerle lo suficiente a la vida por poner a Rose en mi camino.
Xxx O xxX
Al ser pasada la media noche, el hospital estaba casi en silencio. Todos nos felicitaron y se enamoraron de Alexander al verlo y a pesar del cansancio de tantas horas, no podía dejar de estar feliz.
Ya con mi café en mano, volví con Rose. Con todo lo que había pasado probablemente ya estaba dormida.
CRACK!
Me puse alerta cuando escuché el sonido de un cristal romperse, estaba a unos metros de la habitación de Rose.
¡Aléjate!
Oí claramente su voz, corrí a su habitación. Dos hombres con pasamontañas la sostenían, intentando arrastrarla fuera de la cama.
_Cállate!
Uno de ellos llevo un pañuelo a su boca, pero no logró su objetivo, ya que lo empuje lejos. Estaban tan distraídos con Rose que ni siquiera se percataron de mi presencia.
_ ¿Tú quién diablos eres? – el segundo hombre arremetió contra mí, empezamos a pelear. No me costó mucho darme cuenta que él no era ningún novato. El tipo al que empuje volvió hacia Rose, pero ella intento defenderse lanzándole el jarrón de flores logrando impactar en la pierna de su atacante.
_Ah! – lo escuche gruñir.
El hombre con el que peleaba era fuerte, pero no muy ágil. Golpee varias veces sus costillas, dejándolo sin aire. El ruido empezó a llamar la atención y escuche pasos acercándose.
_Vámonos – gritó su compañero dejando a Rose y uniéndose a mi oponente en mi contra.
Consiguieron empujarme fuera de su camino, mi espalda choco contra la pared, fueron apenas unos segundos, pero los aprovecharon para huir. Poco después un doctor y varias enfermeras aparecieron.
_Roza…¿Estas bien? – me acerque a la cama, aun agitado por los golpes.
_Si, yo sí, pero tú? – me miró preocupada buscando mis heridas.
_Estoy bien. – Bese su frente – ¿Sabes por qué te querían llevar? ¿Te dijeron algo?
Negó con la cabeza.
_Estaba esperándote cuando ellos aparecieron.
_ ¿Qué sucedió aquí? – pregunto el médico de guardia.
En cuanto le relate lo que pasó, la seguridad del hospital empezó a buscar a esos hombres, creyendo que tal vez seguían aquí, pero lo dudaba. Me llevaron al cuarto donde tenían conectadas las cámaras para identificar a los sujetos, pero antes de llegar una enfermera que venía muy nerviosa nos detuvo.
_Doctor, tenemos un problema.
Él me pidió esperarlo mientras iba con la mujer, pero por alguna razón, no me sentía tranquilo. Quería volver con Rose rápido. Al menos el médico no demoró mucho.
_Señor Belikov – me dijo con tono grave – No sé cómo decirle esto, pero…irrumpieron en la sala de recién nacidos y…lo siento, su hijo desapareció.
Espero que el capítulo recompense la espera.
La gran pregunta de todas: ¿Quién se llevó al pequeño Alexander?
