Sin ti mi vida no era nada

Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.


Capitulo 21: volviendo a empezar

Lamento todo lo que ha ocurrido.

Espero que alguna vez puedas perdonarme

Y tal vez me dejes explicarte las cosas.

Te necesito.

E

Eso decía la nota que había llegado el sábado por la tarde con un nuevo ramo de rosas. Esta vez de color blanco.

¿Qué querrían decir esas flores? ¿Se habría cansado de intentarlo? ¿Ya no me quería? Sin embargo, me necesitaba, o al menos eso había escrito. Era su letra desde luego, eso no podía mentir.

Arrojé el ramo a la basura y así igual la tarjeta tras hacerla un bollo.

No podía seguir con ello. Tenia que superarlo y seguir adelante, justo como había hecho la noche anterior.

Y es que la cita con Riley no había estado nada mal. El cine y la comida… todo había estado bien. Y si, él no había hecho más que abrazarme durante la película mientras comíamos palomitas, y eso me gustaba. Con Emmett… siquiera había salido a comer al menos una pizza, mucho menos al cine. Y sí, lo había besado al final de la cita, aunque no había sentido absolutamente nada.

¿Es que acaso me había vuelvo una perra insensible y desconfiada? Al parecer eso era.

Fui a mi alcoba y me arrojé en la cama. No deseaba pensar, en nada, ni nadie. Tenia que lograr sacarme todo eso de la cabeza de una vez, o al menos por unas horas.

Cerré los ojos e intenté descansar.

Eventualmente termine dormida o al menos solo fui conciente de ello cuando me desperté al oí sonar mi teléfono. Tanteé la cama para buscarlo y al ver la pantalla por poco lo arrojo al suelo.

Unas malditas horas. ¿Era tanto pedir?. Me senté en la cama y puse el teléfono a mi lado. Volvió a sonar. Otras cuatro veces más, y entonces ya no pude soportarlo.

Cuando fue la quinta llamada, presioné el botón de contestar y entonces hablé.

-Emmett- dije

-Rose...-su voz sonó aliviada- hace tanto que quiero hablarte. Dios, no contestabas y yo...- y ahora parecía desesperado

- Emmett- volví a decir y sin dejarlo continuar

-¿si?- pregunto

-ya deja de llamarme- dije seca y entonces colgué.

Eso había terminado. Y eso había sido definitivamente el final.

Me di una larga ducha después de eso y me fui a la cama temprano y sin importarme nada.

Los días pasaron y ningún otro llamado me sorprendió, tampoco mensajes. Las flores sin embargo, continuaron llegando, sin tarjetas esta vez, pero incluso así yo sabía que eran suyas. Me sentía bien, pues él había terminado con todo, o casi, aunque una parte de mi odiaba que eso se hubiera terminado. Maldita sea ¿es que tanto se me había calado? No podía olvidarlo, por mucho que lo intentara, la menos una vez al día lo recordaba y recordaba como había sido todo, con lo que tenia que seguir adelante.

Riley y yo continuamos saliendo, tres veces más esa semana y ya para la siguiente me había convertido en su novia oficial.

Pero yo continuaba sintiéndome vacía. Estaba con Riley y pasaba un buen rato, me olvidaba de las cosas, pero no podía enamorarme de él, no podía amarlo.

Y en todo caso, él era demasiado bueno para mí, y no me refiero al sexo. Era un buen chico, paciente, tranquilo y respetuoso, tanto que cuando yo lo había tocado en nuestra ultima cita él me había detenido.

-no tenemos que ir rápido, nena- dijo acariciando mi cabello- digo, hay tiempo para eso.

Claro que lo hay, pensé, pero yo no quiero esperar.

Es que cuando más necesitaba un revolcón para olvidarme de él, el tipo no quería hacerlo conmigo. ¿Qué tenia de malo acaso?

-¿no te gusto?-pregunté

-por supuesto que lo haces- dijo- pero no es necesario que apresuremos las cosas. Me gustas Rosalie, y es por eso que te quiero a ti, no tu cuerpo

-¿no te gusta mi cuerpo?- genial, eso se estaba poniendo cada vez mejor.

-no- dijo y comenzando a ponerse nervioso- no quise decir eso. Me encantas, todo de ti me gusta, solo digo que no comencé a salir contigo porque me gusta solo tu cuerpo, me gustas tú, entera

-¿y no quieres acostarte conmigo porque…?

-creo que deberíamos esperar un poco más, eso es todo-dijo sonriéndome con dulzura para luego darme un tierno beso.

Y esa eso exactamente lo que yo hubiera querido que Emm… hiciera conmigo. Pero no había pasado, él no era así. Solo… había sido un buen polvo, o unos cuantos, durante varios meses, a espaldas de mi hermano, y ya. Había terminado.

Tendría que aceptar la propuesta de Riley. Él tenía razón, apresurando las cosas, no saldría anda bueno y menos aún una relación basada solo en sexo, y eso lo sabía bien

el lunes Riley y yo fuimos al centro a tomar un café después de clases y luego anduvimos andando por ahí como dos niños tontos. Entonces él me pidió que fuera a verlo a su entrenamiento del día siguiente. Tendía una competencia en dos semanas con otros dos chicos del equipo de natación, y bien, necesitaba algo de apoyo moral.

Acepté encantada y entonces él me llevó a casa.

Almorcé con el equipo de porristas al día siguiente y entonces me informaron de la fiesta que haría Alec ese viernes en su casa después de ganar el partido; típico de él, siempre dando todo por sentado. Bien, no podría faltar.

-¿no irás con Riley o si?- preguntó Irina

-estoy saliendo con él- le aclaré

- ¿y qué con eso?

Yo únicamente la miré mal. ¿Es que nunca podía mantener su narizota en sus propios asuntos?

-ya-intervino Tanya- pero tú no irás a tirarte otra vez a Jacob ¿o si?

Y con eso todas echamos a reír.

Tuve francés después de eso, y entonces fui a la piscina para ver a Riley. Recién estaba comenzando la práctica y pude ver lo feliz que estaba de que yo estuviera allí. Por supuesto, nunca lo había visto con su uniforme de natación, cosa que no estuvo nada mal. Claro, aunque tendría que esperar para tener eso de verdad.

Esperé que saliera y entonces me colgué de su brazo para andar y entonces le di un beso. Riley estaba feliz, mientras que yo estaba intentando volver a serlo.

Pero nada podía ir tan bien ¿o si?

Cuando ya estábamos en el aparcamiento y cerca de la salida pude ver a Emmett a lo lejos parado a un lado de su jeep. ¡Estupendo!

Así que actué por instinto. Tomé a Riley por el cuello y lo besé con desesperación y como si no hubiera en el mundo nada como el. Solo necesitaba demostrarle que estaba bien sin él, que podía ser…feliz.

Riley pareció algo sorprendido pero al final terminó siguiéndome el juego r incluso se permitió tocarme algo más por sobre la ropa. Muy bien, lo felicité internamente, y entonces me aparté de él.

-estuviste genial hoy- dije, cosa que no había sido mentira-¿te veré mañana de acuerdo?

-claro- dijo él- pues que debía ir a una cena con sus padres ese día- adiós Rose

Yo el sonreí y entonces él se fue en busca de su coche.

Lo vi subirse a el y entonces se fue de allí. Para cuando volví los ojos al frente, Emmett estaba avanzando hacia mí y no se veía nada contento.

-Rose- dijo y finalmente deteniéndose de cara a mi

Yo lo miré sin decir nada. Lo detestaba, y más que nunca en ese preciso instante.

-¿Qué es lo que quieres?-pregunté cruzándome de brazos.

- hablar contigo ¿Qué más?-dijo molesto pero al mismo tiempo algo apenado.

- no tengo idea de que quieres hablar conmigo

- no respondes mis llamados y tampoco mis notas- y eso lo tenía loco, por supuesto- se que estás enojada, pero nunca me dejaste explicarte las cosas.

- no tienes nada que explicarme-dije seria- tu tienes tu vida y yo la mía. Cada uno es dueño de hacer lo que quiera y ya vez que eso estoy haciendo.

-¿aun crees que te engañé con otra?-preguntó y yo por poco lo abofeteo.

- no lo creo, yo lo vi- dije y sintiéndome tan mal como si eso acabara de ocurrir- - y lo peor es que lo niegas y después me enviaste esas estupidas flores que llegan todos los días y por mucho que lo desee no puedo rechazarlas.

-me odias- no era una pregunta

- ¿tu crees?- dije

-Rosalie, por favor-dijo y casi estaba sonando a suplica- no sabes lo mal que me siento, nunca debí…

- no, no debiste, pero de todas formas lo hiciste- apunté- Pero no te preocupes por mí, ya lo superé- y con eso me ya había tenido bastante. Tenia que irme de allí, ahora.

Sin embargo, cuando comencé a andar hacia mi coche, el me detuvo por el brazo con fuerza.

-no he terminado-dijo serio

- pues yo si- dije y aunque lo intenté no pude lograr que me soltara- así que suéltame. Emmett, basta.

-Rose…

- no- chillé- no quiero esto Emmett. No te quiero de vuelta. No quiero volver a verte- dije como hubiera deseado hacerlo todo este tiempo frente a el- ¿No lo entiendes? No quiero saber mas nada de ti o tus flores o notas y menos aun de tus llamados o mensajes. No quiero, ya no- y entonces mis ojos comenzaron a arder.

Maldición Rosalie, no llores, me dije, no frente a él, no ahora.

Tironeé mi brazo y entonces le me soltó en tanto me miraba como si no pudiera creer lo que yo acaba de decirle. ¿Es que no se lo veía venir? ¿No había entendido todo este tiempo que yo no quería volver a verlo mientras se estaba tirando a otras a mis espaldas?

-ya no significas nada para mi Emmett.- dije de ultima y entonces me alejé de él.

Fui hasta mi auto y me subí sin vacilar. Sin embargo, las lágrimas ya habían salido. Me limpié los ojos y entonces encendí el motor.

Lo miré por ultima vez y entonces salí a toda prisa de allí y camino a casa.

Había terminado, justo como yo lo deseaba.

Ya no tendría que preocuparme por el ni nada que lo incumbiera. Después de todo sino era yo quien le ponía fin a todo eso ¿Quién lo haría?

Al llegar a casa no había nadie. Era temprano por supuesto, así que tras pasar por la cocina por un pote bien grande de helado me fu a mi alcoba.

Me sentía pésimo. Nunca que hubiera terminado con alguien o me hubieran terminado me había sentido así de mal.

Me desquité con le helado sentada en el suelo y mirando en la tv una película de drama.

Les envié un mensaje a las chicas, de otro modo, no lograría distraerme.

SOS. Soy un desastre. Rose

Y con eso bastó para que tras menos de media hora ambas estuvieran en casa.

-¿Qué ocurrió?- preguntó Victoria- ¿Riley..?

- no fue él- dije tomando otra cucharada de helado y volviendo a llorar.

-¿no fue Emm..?-Tanya preguntó

-no lo nombres- grité- ya no, por Dios.

-ok, bien-dijo Victoria-tranquila.

-no diremos nada si no quieres. Estaremos aquí, si quieres hablar o comer... o lo que sea.

Y así fue. Ni idea de cuanto rato permanecimos allí las tres, hasta que finalmente dejé de sentirme mal o no tanto como antes.

-necesito salir de aquí-dije

Tanya y Victoria me miraron como si esas hubieran sido las palabras que deseaba escuchar hace horas.

-bien, podemos salir, creo que incluso Félix tendrá una fiesta hoy.

-¿no salías con el hace como dos meses?- preguntó Victoria

-¿si, y? un revolcón no hace nada a nadie

Yo me reí sin pensarlo.

-ya, está de mejor humor, vamos

-oh, no- dije- Riley…

-no tienes por que hacer nada de lo que te arrepientas. Solo iremos las tres y nos divertiremos nada más.

Yo la miré seria.

-bien, tal vez si me dan veinte minutos…

-Tanya- se quejó Victoria- no te haría mal tener las piernas cerradas por un tiempo

-y tu deberías abrirlas de vez en cuando- apuntó al otra- ¿hace cuando no te acuestas con nadie?

-yo…

-no importa-intervine yo- aun no me acuesto con Riley ¿y eso que?

-¿no?- incluso Victoria parecía sorprendida

-él "quiere esperar"-dije

-¿esperar qué?

-que los cerdos vuelven- dijo Tanya- no lo creo, con ese cuerpo…

-ey-dije yo- ¿segura que tu no quieres acostarte con él?

-es tuyo-dijo- no voy a tocarlo

-no es mío, solo sale conmigo. En todo caso no creo que dure si sigue con esa actitud.

-necesitas a alguien que te haga olvidarlo a…él

-y Riley no es una buena opción- concordó Victoria

-ya-dije yo- no importa. Saldré con él, cuanto yo quiera y luego veré que hacer si no...pasa nada.

-bien-acodaron amabas y tras ayúdame a vestirme y arreglarme el cabello y maquillarme me sacaron de allí.

-me recuerdan otra vez ¿por que hay un fiesta en día martes?

-por que la vida es genial- dijo Tanya

-no importa el día, y si bien dormiremos a lo mejor una hora o dos en mi coche para después ir al instituto o no… la pasaremos bien

-y eso es lo que importa- dije yo sonriendo y prometiéndome a mi misma que nada arruinaría mi vida de ahí en adelante.


Tardé, pero espero que les guste. Trataré de actualizar algo más ese fic y así poner al día los dos. Igual prometo subir algunos capítulos del de Emmett entre medio.

Estoy de vacaciones en la universidad así que puedo escribir bastante, claroq eu tengo otros proyectos además de este. Pronto tal vez le suba algo del nuevo Fic en el que estoy trabajando

Muchas gracias a todas por leer y sus reviews.

En serio los aprecio.

Un beso muy grande y espero que estén bien

Bella McCartney Darcy