NOTAS: ¡HOLA! Les traigo el nuevo capítulo.

Titulo: Aprecia lo que tienes, no lo que perdiste.

Disclaimer: NARUTO es trabajo de Kishimoto; yo solo tomo prestado los personajes.

Autora: Yukihana-Hime. (Y-H)

Aclaraciones:

-...- = Dialogo de los personajes.

~...~ = Flash Back (Recuerdos)

*...* = Pensamientos.


CAPÍTULO 20 - Segundo examen...-


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Límite del país del viento

En pleno amanecer justo en la frontera de Suna, se encontraba reunido un grupo muy peculiar. Se trataba de Shin Uzumaki acompañado de los Bijuu restantes en su forma humana, se encontraban recogiendo las cosas que habían usado para pasar la noche en la intemperie para retomar su camino a la aldea de la arena. Les faltaba alrededor de dos días para llegar a Suna pero estaban ansiosos ya que ese día se realizaría la segunda prueba, como amigos de Naruto y Gaara, así como tíos de sus hijos, sabían de la importancia de ese día.

Hubieran deseado viajar desde el inicio con Naruto y su familia hacia la aldea de la arena para animar a los mellizos, sin embargo se habían tenido que quedar en la aldea del remolino con la misión de escoltar más adelante a Shin y la herencia de Itachi. Era por el bienestar de la familia del rubio que el heredero de la voluntad del sabio llegara con bien.

-Espero que no les cueste tanto a los chicos. -expreso Isobu mirando en dirección de su destino.

-Estarán bien. Después de todo son los hijos de Naruto. -animo Chomei, mientras forcejeaba con el Uzumaki para que se levantara de la bolsa de dormir.- ¡Levántate!

-¡No! - El heredero de Hogoromo no quería levantarse, disfrutaba de dormir hasta pasado el mediodía, pero en esta ocasión no podía darse ese lujo, debían llegar pronto a la aldea

-Tienes razón. Ellos lo lograran. -el Bijuu de tres colas sonrió, ignorando la pelea de los otros dos.

-Y en caso de que no pasen, ya tengo pensado el entrenamiento al que los someteré. -Son Goku rio de manera siniestra imaginando aquel infernal adiestramiento.

-¿Por qué tan cruel? -chillo Shin asustado por la expresión del mono.

-¡Porque no les ayude a entrenar para que pierdan! -grito el cuatro colas alzando las manos en puño al aire.- ¡Y mucho menos contra el hijo del Hokage!

El Uzumaki no pudo comentar nada ante tal respuesta, después de todo Son Goku se había dedicado durante una temporada a entrenar a los mellizos; de ahí provenía que los pequeños fueran tan agiles en su estilo de pelea, por no decir salvaje. Aunque Matsuri se había encargado de mostrarles las estrategias más básicas, cautelosas, efectivas y que requerían de una gran disciplina, los mellizos no podían con un régimen tan cerrado, por naturaleza eran juguetones y osados, les gustaba enfrentar al enemigo de frente, cara a cara, razón por la que al final se acoplaron más al tipo de pelea de Son Goku, más liberal y más temerario.

Aun así, terminaron uniendo ambos estilos de pelea, convirtiéndose en ninjas capaces de jugar en una misión importante y peligrosa, saliendo victoriosos. Ambos pelirrojos se acoplaban entre sí, apoyándose solamente lo necesario para protegerse y a su vez para atacar al enemigo sin piedad. A tan peligrosa combinación, se unía Shinki, quien para sorpresa de todos debido a su carácter tan opuesto a esos diablillos se integró de manera perfecta. Formando un equipo que generaba miedo al enemigo.

-¡Ah! ¿Pero no este año también competían los hijos del bastardo Uchiha? -pregunto a nadie en particular Shin, desde su bolsa de dormir.

-¡Ah! ¡No les perdonare si pierden contra esos mocosos! -grito el mono.- ¡Debe de demostrar lo superiores que son!

-¡Si pierden les hare comer la comida de Shin! -agrego Saiken, terminando de guardar todo en sus mochilas.

-¿Qué significa eso? ¿Acoso insinúas que mi comida…?

-¡Si, si! ¡Que coman la comida de Shin! -agrego Chomei siguiendo el juego.

Ambos Bijuu sabían que debían molestar al Uzumaki para que se levantara y comenzara una pelea con alguno, de lo contrario les tocaría llevarlo el resto del camino a arrastras o cargando, algo que no deseaban hacer.

-De esa manera conocerán el verdadero significado de estar cerca de la muerte. -continuo Saiken, agregando una venita más de enojo a la frente del ofendido.

-Incluso podrían conocer a sus abuelos en el proceso…-añadió Isobu uniéndose a la causa de levantar al perezoso.

-¿Se imaginan lo que podría cocinar Shin? -Chomei tembló ante la sola imagen de alguno de esos platillos.

El Uzumaki ya comenzaba a enojarse y por tanto a levantarse para de ese modo comenzar a pelear con sus agresores.

-¡Oigan ustedes dos…!

-¿No creen que exageran?...-pregunto Son de manera preocupada e interrumpiendo al contrario.

Shin sintió que el monito lo ayudaría, después de todo no cocinaba tan mal ¿cierto? Solo había mandado a Naruto y a Gaara al hospital en cuatro ocasiones, de cuatro. Desde que el rubio casi moría en la cuarta ocasión, se le prohibió cocinar para alguien a parte de él, y es que era inmune a lo que preparaba.

-Son…-el segundo sabio vio al siempre enojón mono con lágrimas en los ojos.- Amigo…

-Está bien que debamos castigarlos pero de ahí a querer matarlos…

Eso fue todo lo que soporto el Uzumaki, quien solo deseaba castigar a sus agresores verbales… y eso haría, les haría tragar sus palabras. Con su mano derecha invoco un abanico hecho de las alas que se le caían a Chomei tiempo atrás conforme cambiaba de una larva a su apariencia actual, un objeto heredado por Hogoromo.

-¿Shi…Shin? -los Bijuu abrieron los ojos al ver aquella herramienta ninja, retrocediendo unos pasos.

-Jijijiji… han sido muy malos.-murmuraba el Uzumaki avanzando lo que los contrarios retrocedían.

-Vamos, que ha sido una broma ¿verdad? -dijo Isobu mirando a sus hermanos.

-¡Sí! ¡Sí! Ha sido una broma. -respondieron los demás, asintiendo de manera frenética

-¿Eh? Yo lo he dicho enserio -dijo Son.

-¡Cállate! -le regañaron los demás.

De esa manera comenzaron a pelear, todo porque el mono no se daba cuenta que sus palabras habían cavado la tumba de todos. Shin harto de la situación, agito el abanico para atacar a los Bijuu. Con grandes esfuerzos las bestias con cola esquivaban los fuertes ataques de viento cortante, que levantaban la arena a su paso, creando caos por tan fuertes vientos que incluso podrían parecer tormentas de arena.

Ninguno de las bestias quería sufrir alguna cortada grave por culpa de las ventiscas combinadas con chakra, lo que nadie noto es que aquellas ventiscas no quedarían solamente así.

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Sunagakuren-Desierto infernal

Los equipos participantes fueron guiados a la cima de las murallas que rodeaban el desierto infernal. Algunos se encontraban nerviosos como en el caso de los Uchiha u otros estaban emocionados como Kushina y su equipo. Todos los murmullos se detuvieron cuando desde lo alto de una de las torres de control, apareció el encargado principal de aquella prueba en compañía de algunos examinadores, los Kage´s invitados y el Kazekage con su hija menor y su esposo.

-Soy Shira, supervisor de la segunda prueba de la Aldea Oculta de la Arena. -se presentó en voz alta un hombre de pelo gris en punta un poco largo, ojos café claro, una cicatriz en el mentón y otra en el cuello.- A continuación… ¡Voy a explicar la segunda prueba de los exámenes Chuunin! Sera una prueba de supervivencia y protección. ¡Es decir, la lucha por la supervivencia del más capacitado! El total de equipos será dividido en dos partes. A una mitad se le entregara el estándar del zorro y la otra mitad no obtendrá nada. La condición para aprobar el examen es llegar al punto de control en el centro del desierto infernal con el estandarte. Lo que significa que los equipos a quienes no les fue dado uno, deberán obtenerlo de un equipo poseedor, quienes a su vez deberán protegerlo…

Los participantes se miraron entre ellos, asimilando que ahora todos eran enemigos. Observando y analizando a los demás equipos, a fin de cuentas más adelante tendrían que enfrentarse.

-… ¡Tienen 72 horas! ¡Ustedes se buscaran sus comidas! A partir de ahora, puede que algunos mueran -levanto el brazo, mostrando un documento ante los participantes- ¡Todos los miembros de los equipos participantes deberán firmar este acuerdo de consentimiento! ¡A cada grupo se le cambiara el acuerdo de consentimiento firmado por el rol que desempeñaran…! ¡Ladrón o protector! Además, para evitar que reine el caos desde el inicio, cada equipo comenzara desde puntos diferentes ¡Equipos, diríjanse rápidamente a sus puntos de salida! Eso es todo…

El lugar quedo en silencio, mientras los participantes se miraban entre sí buscando algo que los hiciera reaccionar. Eran conscientes desde el inicio sobre los peligros de participar, pero el tener enfrente de sus ojos el lugar que posiblemente seria su tumba era diferente. Le daba un nuevo ajuste.

Al no ver movimiento de los gennin, Shira temió haberse equivocado, era la primera vez que se encargaría de supervisar un evento de gran magnitud por lo que él también estaba nervioso, sumándole que detrás de él se encontraba el hombre que más admiraba, el Kazekage.

*Are… are… ¿me equivoque? ¡Pero si lo hice igual que Temari-sama hace unos años!* Karura quien observaba todo cerca de los participantes solo encontró una manera para relajar el ambiente y deshacerse de los nervios de sus hermanos, disculpándose internamente con su profesor ya que lo pondría en vergüenza junto con ella.

-¡Shira-sensei luce muy guapo y sexy! -grito a todo pulmón la pelinegra.- ¡Cásese conmigo!

El silencio que se generó después de tan eufórica declaración fue terminado cuando los mellizos menores estallaron en carcajadas, Ryuu y Shinki gritaron "que no lo permitirían" -después de todo había una gran diferencia de edad- y Sarada se sonrojo por la valentía de su hermana. Por otro lado, más exactamente con los padres de la chica; Gaara hizo presión en su frente con una mano, su hija los tomo desprevenidos a todos. Como una respuesta condicionada ante la idea de un prospecto para su pequeña, el pelirrojo iba a atacar a su ex-alumno, de no ser por que escucho la risa de su esposo e hija más pequeña, la arena a los pies de Shira lo hubieran envuelto y enterrado. No dejaría que su hija mayor se casara con nadie, con esfuerzos sobrehumanos aceptaba que saliera con Yuu.

-Respira, era solo una broma…-el murmullo entre risas de su rubio lo tranquilizo por completo.

Al mismo tiempo, Hinata y Kankuro que se encontraban al lado de Yuu y Karura entre la multitud reunida por los demás padres, amigos y profesores de los participantes, comenzaron a hacerle bromas a su pequeño adolescente, quien solo negaba con la cabeza por la nueva locura de su amada.

-… ¡Shira-sensei lo am… mhp… mmm!

La arena personal de Gaara silencio a la pelinegra, quien cayó al suelo apresada de manos y pies, así como con arena en la boca para que no siguiera hablando tonterías. Shira dejó escapar un suspiro y con eso toda su incomodidad. Estaba acostumbrado a los desvaríos de su alumna, por lo que también sabía como lidiar con los desastres que provocaban sus ataques de espontaneidad.

Desde lo alto de la torre dirigió una rápida mirada al pez sin agua en busca de aire que parecía Karura, revolcándose en el suelo intentando librarse de las ataduras. Se veía en verdad cómica, luego vio furtivamente a los Kage´s detrás, quienes reían junto a Naruto por las locuras de la chica, incluso vio como el Kazekage tenía una leve sonrisa al ver a la pelinegra aun peleando con la arena.

-¿Qué pasa? Están perdiendo tiempo valioso. -carraspeó antes de retomar de nuevo su postura como examinador a cargo, hablando como si nada hubiera pasado.- Dije que eso era todo y tomaran sus lugares.

-¡Sí! -gritaron todos al unísono.

-Ha llegado la hora. -exclamo extasiada Kushina.

-Hagamos esto. -apoyo Yashamaru con una sonrisa de lado, recibiendo un asentimiento de sus compañeros de equipo.

Sin más que decir, cada equipo fue retirándose después de pedir, firmar e intercambiar el acuerdo por el rol que tomarían en el examen. Después de que al equipo 7 de Konoha se le informara que serían un equipo sin estandarte, buscaron con la mirada a sus familiares. Riendo un poco al ver como Karura se libraba al fin de la arena; también vieron como su madre les sonreía al tiempo de mostrar una "V" de victoria con los dedos.

Les fue inevitable y les genero una gran sorpresa a los Uchiha, notar que Sasuke estaba al lado de Sakura. Por un momento se alegraron al pensar que en verdad fue a verlos pero al notar que la mirada negra del adulto estaba en otra dirección, la siguieron, encontrándose con Naruto al lado de dos de sus hijas y su esposo. Karura al ser libre subió a la torre para encarar a su pelirrojo padre, quien fingía no escucharla, algo imposible teniendo en cuenta como gritaba. Mientras tanto Naruto y Mito reían al ver los esfuerzos de Shira deteniendo de la cintura a su estudiante con tal de que no golpeara al Sabaku No enfrente de todos.

-Suerte. -el equipo de siete dejo de ver la escena al momento de voltear, encontrándose con su profesor.- Sé que están más que listos para esto.

-¡Sí! -dijeron con una sonrisa.

Comenzaron a correr hacia el punto de salida que les había indicado el encargado, notando que el equipo Sabaku No se dirigía hacia el otro lado. Los pelinegros suspiraron un poco decepcionados, les hubiera gustado tener un encuentro contra los pelirrojos, pero al estar de extremo a extremo el único punto neutro seria la meta. Detuvieron su andar al oír una fuerte explosión, al girar lo que encontraron que la torre donde estaban los Kage´s, estaba rodeada de una pantalla de humo.

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Desde su fallido acercamiento para desayunar con Karura, Sasuke había permanecido todo el tiempo al lado de Sakura, yendo también a la sede del segundo examen. Vio a sus hijos al lado de Konohamaru, recibiendo sus indicaciones y luego como se juntaron con los hijos del mapache. Los vio reír al lado de esos niñatos como nunca los había visto con nadie más. Cuando Shira comenzó a dar las instrucciones, observo cada segundo las diferentes expresiones que mostraban ante las indicaciones. Vio emoción, excitación al inicio pero conforme el examinador hablaba, noto nerviosismo en sus hijos…

Sintió un dolor en su pecho al darse cuenta de algunos detales que no había notado antes… ¿En que momento Ryuu se había dejado crecer el cabello? ¿Desde cuándo su hijo era su copia exacta a esa edad? ¿Desde cuándo Sarada usaba su bandana en la frente y no en la cintura como cuando se graduó? ¿Cuándo una diferencia de casi 10 centímetros se hizo presente en las estaturas de sus hijos? Él no los recordaba tan grandes. Mordió su labio inferior al darse cuenta que esa era la primera vez que los observaba detalladamente desde que sintió que le fallaron durante el primer examen chuunin.

Escucho la risa de su esposa a un lado, al voltear a verla la encontró hablando y riendo con Temari.

-Míralo, míralo…-decía Sakura entre risas. -Se muere de los nervios y aun así trata de fingir indiferencia. Es tan lindo.

La rubia rio al ver al hijo de su amiga, aceptando que si parecía tierno al querer aparenta, luego suspiro al observar a su propio hijo, que se encontraba junto a sus compañeros y sus primos.

-En cambio Shikadai parece que le importa poco. -decía Temari encogiéndose de hombros, esa actitud era claramente herencia de los Nara.- No lo mataría mostrar algo de nervios… Yo me sentía morir a causa de ellos cuando presente el primer examen.

-Yo también me moría de los nervios. -confeso la pelirosa negando con su cabeza.- Recuerdo que en ese examen tu no parecías nada nerviosa… ¡Atacaste Konoha!

Las mujeres siguieron charlando pero Sasuke ya no las escuchaba. ¿Su primer examen? Los recuerdos de su primer examen se hicieron presentes a ver de nuevo a su copia juvenil -Ryuu-, en aquel entonces a pesar de no mostrarlo, él también se encontraba nervioso y confundido… Él también tuvo sus momentos así; donde sentía nervios, miedo, alegría y confusión… Mordió con más fuerza su labio haciéndolo sangrar incluso cuando se dio cuenta que era como dijo Gaara, él también había pasado por aquella etapa.

-¡Shira-sensei luce muy guapo y sexy! ¡Cásese conmigo! -Dejo todo de lado para darle paso a los celos cuando escucho a su hija gritar

Por unos instantes quiso golpear al famoso Shira, pero le pareció extraño que su hija gritara de repente estado su supuesto novio al lado. El grito de Ryuu lo pillo desprevenido, así como lo que sucedió cuando su hija volvió a gritar.

-… ¡Shira-sensei lo am… mhp… mmm!

Ver a su orgullo en el suelo, girando de aquí para allá forcejeando con la arena le pareció gracioso, no pudiendo evitar sonreír al ver la fugaz imagen de Naruto de pequeño. Karura era igual a él.

Al ver que Shira tomo de nuevo el liderazgo y que sus otros hijos le ponían atención, siguió con la mirada a Karura cuando se libró de sus ataduras, viendo con envidia como a pesar de lo raro de la situación Naruto, Gaara, su familia y los demás parecían divertirse.

Cuando regreso su atención a sus hijos para saber que les tocaría ser en aquella prueba los vio hablando con Konohamaru, sintiendo una opresión en su pecho al verlos sonreírle a él y marchándose sin siquiera mirarlo.

Después de su charla con el clon de Naruto, estuvo reflexionando sobre varias cosas… así como también más palabras de sus amigos y enemigos llegaron a su mente. No creía haber hecho nada malo con sus hijos, al menos así lo creía hasta que recordó los momentos en que veía a Gaara interactuar con los suyos… Ese mapache odioso era el más cercano a su carácter de joven, buscando venganza, el contra su hermano y el odioso contra el mundo, después de pelear con Naruto ambos recapacitaron de lo que hacían, Gaara se volvió Kazekage y él volvió a la aldea; similitudes -odiosas porque no quería ser igual a él- pero a la vez tan diferentes. Regreso a la aldea buscando revivir con alguien su clan, no vio lo que tenía y lo rompió, mientras que el contrario solo llegaba más alto como líder de su aldea. De cierta manera ambos habían terminado enamorados de aquel revoltoso rubio, quien les dio hijos…

Aun así, Sasuke sabía que él le hizo daño a Naruto mientras que el pelirrojo lo ayudo a salir adelante. Ambos eran ninjas poderosos y también eran padres; tenían hijos casi de la misma edad -ya que Karura seguía insistiendo en ser hija del Sabaku No-, estaban casados, ocupados en sus deberes como ninjas… pero había una gran brecha en ese campo familiar.

Sus hijos eran extraños para él y viceversa, él no soportaba la tensión que mostraban sus hijos cuando estaban en la misma habitación, incluso los menores preferían llegar tarde a casa cuando él estaba en la aldea, lo sabía pero no le importaba. La única conversación decente que recordaba fue cuando entraron en la academia y él les dijo que debían demostrar la superioridad de los Uchiha, desde entonces no recordaba haber cruzado más de tres palabras que no fueran críticas contra ellos…

Mientras que el contrario era muy unido a sus vástagos, le contaban todo y el pelirrojo también lo hacía. Los Sabaku No preferían estar en casa cuando sus padres estaban ahí, lo noto durante esos días. La pregunta no era ¿si hablarían o soportarían el ambiente estando juntos en la misma habitación? La pregunta correcta era ¿cuándo se callarían y si algunas vez habría un ambiente que no fuera amor familiar alrededor?

Todas esas situaciones lo hacían preguntarse, ¿cuál era la diferencia entre él y el pelirrojo? ¿En qué parte se hacia la diferencia con la familia? El clon de Naruto le hizo convencerse de que era un idiota, un estúpido y él estaba de acuerdo, después de todo perdió a sus primogénitos y al amor de su vida. Y en esos momentos se encontraba tan confundido. ¿Qué debía hacer? Incluso después de dejar su orgullo de lado al pedir perdón, suplicar una segunda oportunidad -en su opinión el demandar fue una súplica- no pudo hacer que el Naruto real aceptara hablar a solas. No logro acercarse a su hija mayor.

No sabía que deseaba en realidad de Sarada y Ryuu, nunca le intereso la vida de esos niños a menos que ensuciaran el apellido, pero ahora al verlos alejarse de ese modo, sin llamarlo, sin pedir su atención, sentía que algo estaba mal. Algo estaba muriendo.

Fue sacado de sus pensamientos cuando escucho una explosión, dirigió su atención a la fuente de la conmoción, encontrando que había sido sobre la torre donde estaban los Kage´s, estaba a punto de ir a verificar junto a los demás ninjas que comenzaron a movilizarse, cuando el humo fue disipado por una ráfaga de aire por parte de la espada del Mizukage. Salto hasta arriba de la torre colocándose al lado de Shikamaru que al igual que todos ahí, se encontraba muy entretenido viendo a los causantes de la explosión. Le sorprendió ver como su hija mayor esquivaba con agilidad los golpes que le dirigían Kurama y otro tipo, de largo cabello castaño claro y raros tatuajes por la cara, lo reconoció al ver como una cola aparecía por su espalda, se trataba del Ichibi.

-Niñata, deja de moverte y recibe con gusto un golpe. -le dijo el castaño.

-Bleh. -Karura esquivo otra de las colas de Kurama, enseñándole la lengua a Shukaku.- Como si le fuera a hacer caso a un mapache.

-¡Maldita! -antes de arremeter de nuevo, chasqueo la lengua.

-Maldito mapache, tranquilízate. No te dejes provocar. -le ordeno Kurama, ganándose un ataque de parte de su odioso hermano.

-¡No la perdonara! ¡No la perdonare! -repetía Shukaku.- Le sacare todos sus órganos.

-Nos vemos. -Karura pasó al lado de Gaara y Naruto despidiéndose rápidamente de ellos.

Nadie hizo nada al ver como los Bijuu seguían a la pelinegra con claras intenciones de seguirla golpeando.

-¿Qué sucede? -pregunto a Shikamaru, quien le sonrió levemente.

-Karura tiene las mismas manías de Naruto. Y gusta de hacer bromas en contra de las personas menos indicadas. -le respondió el líder de la hoja, recordando como los Bijuu acusaron a la chica de rosearlos con la misma agua que Kurama le dio a Mito para despertar a Karura días atrás.

Aquella agua contenía cierta sustancia que atraía a los insectos y un químico fluorescente que la hacía brillar en la oscuridad.