Una vez más: ¡Disculpen el retraso! Ya sé, ya sé, no tengo perdón de Dios, justo me tardo dos semanas cuando viene el gran momento, ni yo me lo perdono... Gracias por leer y 'firmar'! Fue un capítulo difícil (muy difícil) de escribir, espero que la espera haya valido la pena, Enjoy!


Durante ese tiempo Quinn había sido una novia maravillosa, soportaba los arranques de histeria de Rachel, la apoyaba en todas las ideas que aportaba al club Glee, le ayudaba a hacer más ligera su carga de responsabilidades y, sobre todo, había sabido controlarse en esos momentos de pasión que eventualmente las acechaban. Ya no era ella quien se encargaba de controlar a la rubia, ahora se encargaba de provocarla, de buscar momentos a solas y de intentar que no pudiese controlarse, cosa que, muy a su pesar, no estaba logrando.

Era lunes y los lunes le encantaban desde que tuvo uso de razón, veía en ellos un nuevo comienzo: Un excelente día para iniciar dietas, planes, metas… Ese lunes era el primer día del mes y el primer día de la semana que daba paso a la competición local. Ese día era EL día.

Nada de abrigos de animalitos o alguno de sus particulares y extraños vestidos, optó por uno sencillo que no llegaba a cubrir sus rodillas, de cuello redondo, líneas horizontales azules y blancas, mangas ¾, adornado por un fino cinturón y un zipper en la parte posterior. Supo que ese día era simplemente perfecto cuando llegó a la escuela y Finn la abordó con una estupenda noticia… Aunque la misma llegó acompañada por una invitación que decidió ignorar.

- R: "Tal vez otro día" – Contestó sonriente y sin apartar la vista de su objetivo. A lo lejos Quinn hablaba animadamente con Harmony; en otra ocasión habría explotado de celos, pero ese día nadie lo arruinaría.

Como cosa del destino, Quinn pudo sentir la mirada de Rachel y rápidamente cerró su casillero y dio por finalizada su conversación con la pequeña que, enojada solo pudo hilar una frase tratando de convencerla

- H: "¡Quinn! Ven acá, ¡El trabajo es para mañana!"

Quinn dio dos pasos hacia atrás sin dejar de mirar a su diva

- Q: "El amor de mi vida me llama, que le den al trabajo…" – Y decidida continuó su camino con una inmensa sonrisa en su rostro.

...

Sus cuerpos se detuvieron a escasos centímetros de la otra, sus miradas solo se veían interrumpidas por el necesario pestañeo, resultaba difícil mantener la distancia

- Q: "Te ves preciosa… Bueno, siempre te ves preciosa pero hoy…" - Mordió su labio reprimiendo las ganas inmensas de besar a la morena.

Rachel dibujo en su rostro una media sonrisa, mientras repetía el acto de la rubia, al morder su labio inferior…

- R: "Tú también te ves preciosa…"

- Q: "Agradezco el halago" – Sonrió – "…pero no hay nada de especial en mi y menos estando a tu lado"

Rachel ignoró esas palabras y continuó su discurso

- R: "Hace mucho no te veía con uno de los típicos vestidos de Quinn Fabray, acompañado por el respectivo saquito" – Hizo ademán de arreglarlo. Ambas rieron – "…Te ves tierna… Me encanta…" - Mirando a su alrededor se acercó provocativamente al oído de la rubia y susurró rápidamente – "Aunque debo confesar que estoy mucho más pendiente de verte sin todo eso" – Y en un rápido movimiento se alejó sonriendo inocentemente

- Q: "¡Rach!" – Rió tímidamente. Últimamente la morena lograba sonrojarla con mucha frecuencia y ella estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano por dejar sus deseos a un lado. Le hubiese encantado besarla allí, sin importarle nada más, pero el absurdo miedo de la reacción de los demás alumnos del McKinley, seguía atormentándola… Se reprochaba cada día por eso.

- R: "¿Ya te dieron la buena noticia?"

- Q: "No lo sé… ¿Cuál es?"

- R: "El profesor de historia está enfermo y…"

Quinn fingió un exagerado asombro

- Q: "¿Desde cuando mi amorosa chica se alegra por la desgracia de sus semejantes?"

- R: "Desde que la 'desgracia' que NO es desgracia" – enfatizó – "hace que mis planes se agilicen, se dibujen solos…"

Quinn no comprendía muy bien a donde quería llegar…

- R: "El punto es, Lucy Fabray" – la rubia rodó los ojos, a Rachel parecía gustarle llamarla así - …"el punto es AMOR, que tenemos estas horas libres... y ya sabemos que luego tienes un par de horas más" – Hablaba aceleradamente, se acercaba el momento de su gran proposición - … "Yo poseo un fabuloso record en mi asistencia y por un par de horas que decida faltar creo que no se acabará el mundo… Entonces, no sé, he estado pensando que… tal vez, tu y yo… podemos…" - Quinn la miraba mitad fascinada, mitad confundida, se había perdido entre tantas palabras… "¿Me sigues?"

- Q:"¿Cuál es tu plan, Berry? Escuché 'Amor' y me convenciste"– Rachel sonrió.

- R: "Mi plan es…" - Cambió su gesto por uno más serio –"Tu y yo, sin nadie que pueda interrumpirnos… ¿La casa de los abuelos, tal vez?"

- Q: "Ohhh…" - La rubia sonrió con picardía- "Eso suena peligroso, ¿No crees?"

- R: "¿Peligroso? A mi me suena como un plan perfecto" – Tragó saliva, su gesto permanecía serio, expectante…

Quinn imitó el gesto

- Q: "No… no sé si pueda…" - tragó saliva – "seguir controla…"

- R: "No quiero que lo hagas" – Interrumpió – "¿No te has dado cuenta que todo lo que busco es que no te controles?"

- Q: "Me estás queriendo decir que…"

- R: "Te estoy queriendo decir que estoy lista… Y que hemos perdido media hora…" – Dijo sonriendo y señalando su reloj

Una gran sensación de felicidad invadió a la rubia, dejándose notar en su rostro

- Q: "Demasiado tiempo, ¿No?" – Dijo tomando la mano de su novia y arrastrándola hacia la salida del lugar. Rachel reía emocionada. Harmony que las observaba a lo lejos, interrumpió su charla con Mike y comenzó a correr tras las chicas

- H: "Quinn, ¡Quinn!" - Gritaba

A escasos pasos de la anhelada puerta de salida, Quinn detuvo su marcha sin desprenderse de la mano de Rachel, giró para ver a la pequeña insistente

- Q: "¡Qué fastidio! ¿Qué quieres?" – Rachel la miraba desafiante

- H: "No te puedes ir…" - Alternaba su vista entre Quinn y Rachel –"Podemos aprovechar estas horas para…"

- Q: "Hazlo sola, busca otra pareja, no lo hagas ¡Haz lo que quieras!" – Contestó de mala gana y giró nuevamente para continuar su camino. Antes de salir, Rachel volvió su rostro encontrándose con la mirada de odio de Harmony, la morena aprovechó el momento y en una actitud infantil le sacó la lengua, dejándola sorprendida y preguntándose como alguien tan astuto e inteligente como Quinn podía estar con un ser tan… idiota. No encontraba otra palabra.

Las chicas por fin habían logrado salir del instituto.

- F: "¡Rach!" – Gritó Finn

- Q: "Otro…" - Dijo la rubia soltando la mano de Rachel, mientras se disponía a abrir la puerta de copiloto de su auto.

- R: "Ahora no, Finn…" - Y colocándose en puntas de pie, besó la mejilla del chico y rápidamente entró al auto.

Desde hace mucho tiempo Finn intentaba engañarse: 'No, Rachel y Quinn no pueden tener algo. Solo son amigas, muy buenas amigas… Lo que sucedió con Santana y Brittany es un caso particular que no tiene porqué repetirse en esta escuela… No cuadrarían las estadísticas' Una vez más focalizó en Quinn su mirada iracunda, ésta lo veía triunfante y sin más tomó asiento en un pequeño espacio frente a Rachel, hipnotizándola con su mirada mientras con sus manos le ajustaba el cinturón de seguridad. Sin apartar la vista de los ojos de la rubia, Rachel habló

- R: "No era necesario el numerito… Finn ya se fue…"

Quinn intentaba descifrar si la pequeña estaba enojada o no, su voz le decía que sí, su sonrisa le decía que no y su mirada era un gran "puede ser" que a la vez expresaba una gran carga de deseo.

- Q: "No es ningún numerito solo quería ser amable con mi chica… Por cierto, tampoco era necesario ese beso en la mejilla"– Miró a su alrededor comprobando que nadie estuviese viendo y posó un corto beso sobre los gruesos labios de su chica. Rápidamente se dirigió a su asiento y encendió el auto…

- Q: "¿Preparada?"

- R: "Absolutamente preparada… y ansiosa…"


Treinta y siete minutos, solo eso tardaron en llegar… Todo un record. En otra ocasión la mini-diva habría reprochado el exceso de velocidad pero, a pesar del miedo, agradecía la prisa. Una vez dentro de la casa, casi con desesperación, abordó los labios de la rubia. La pasión y el deseo reprimido salieron a flote materializados en intensos besos e intensas caricias. Poco a poco, Quinn fue marcando un ritmo más lento, más sentido… La morena insistía en no disminuir el ritmo, pero la rubia, dejando cortos besos en cuanto milímetro de la piel de Rachel tuviera a su alcance, logró frenar el momento.

- Q: "¿Recuerdas nuestro primer beso?" – Preguntó sin cortar la serie de besos que ofrecía en ese instante.

Rachel asintió con una sonrisa. Recordó aquel momento en el que la rubia en un arrebato, con algo de rabia y otro tanto de pasión logró aquel primer beso sin mucho romanticismo, beso que la morena frenó, logrando "enderezar el camino". Era exactamente lo que hacía la rubia en ese momento.

- R: "¿Cómo olvidarlo?"– Un suspiro escapó de sus labios.

- Q: "¿Me prestas tu móvil?" – Preguntó extendiendo su mano. Rachel lo sacó de uno de sus bolsillos, entregándoselo extrañada pero sin preguntar. Quinn lo cambió a modo vibración e hizo lo mismo con el suyo. Dejó ambos teléfonos en una mesita que adornaba la entrada de la que no se habían alejado hasta el momento. Luego tomó la mano de Rachel, quitó su reloj e hizo lo mismo con el suyo, dejando ambos en la misma mesa…

- Q: "Sin tiempo, sin interrupciones, sin prisas… No existe nada más ¿Ok?"

Rachel asintió acercándose nuevamente a su chica y acariciando delicadamente su rostro fundió sus labios en un tierno beso. Las manos de la rubia descansaban en la cintura de la pequeña y, sin querer alargar más el momento, cuidadosamente la guiaba hacia la habitación.

Por un largo rato no hubo palabras, solo intensas miradas y manos inquietas que buscaban sentir y hacer sentir. Con delicadeza, Quinn logró deshacerse del vestido de la morena, ésta hizo lo mismo con el abrigo de la rubia pero tuvo algunos problemas técnicos con el vestido. Ambas reían por el accidentado momento

- R: "Te ves demasiado linda, pero no más vestidos para ti, Quinn Fabray" – Finalizó lanzando el vestido hacia cualquier lado.

Entre risas, la ex-cheerio sujetó con fuerza a la morena y se dejó caer sobre la cama, donde rápidamente giró para dejarla bajo su cuerpo

- Q: "A riesgo de elevar tu ego a niveles insospechados"- susurraba con voz ronca - "...debo decir que eres perfecta, Rachel Berry... Tus ojos…" - Su mirada expresaba devoción - "…tu nariz es perfecta" - dibujaba el recorrido con su dedo índice y finalizaba cada frase con un tierno beso - "...tus labios son mi perdición" -permanecía ensimismada en su recorrido y Rachel se estremecía con cada caricia y cada beso recibido... Pronto la parte superior de su ropa interior, encontró refugio en el suelo, con su mano derecha Quinn se encargaba de acariciar con vehemencia el seno derecho de su novia mientras el otro era muy bien atendido por sus sedientos labios. Sin pausa fue descendiendo y, al llegar a la altura de la parte más íntima de Rachel, se detuvo y buscó su mirada.

Amor y temor. Era todo lo que Rachel observaba frente a sí. Con vigor se impulsó y alcanzó el rostro de la rubia obligándola a caer sobre ella, las caricias no cesaban y pronto Rachel logró posicionar a la rubia debajo de ella. Luego de una pausa en la que sus miradas entablaron un mudo dialogo, la morena decidió llegar a donde la rubia no se había atrevido. Decidida, dejando a su paso húmedos besos, descendió con un sublime objetivo. Pronto logró deshacerse de la única prenda que le impedía ver a su novia tal como Dios la trajo al mundo. El paso de su lengua sobre la intimidad de la chica dio inicio a la más placentera de las torturas.

- Q: "Rach, se supone que…" - Logró decir entre suspiros. Una embestida de los labios de la morena, logró enmudecerla… No, aquello definitivamente no era nada parecido a lo que había hecho con Puck.

No recordaba esa noche con claridad, no estaba consciente, había tomado demasiado y simplemente quería sentir cualquier cosa que lograra mantenerla alejada de su estúpida realidad… Lo que estaba viviendo en ese momento era tan distinto! Quería a Rachel, ¿La amaba? Podía perderse en su mirada, en sus labios… Rachel había estado por mucho tiempo en su vida pero puede decir que llegó realmente en el momento justo, en el momento en el que debía ser rescatada, ¿La merecía? Una pregunta muy difícil de responder, pero últimamente estaba haciendo méritos para que la respuesta se convirtiera en un gran sí… Y poniendo a un lado sus sentimientos, ¡La pequeña era tan jodidamente sexy! Sí, Rachel era amable, tierna, cariñosa, comprensiva, romántica, talentosa, graciosa, inteligente, no tan arrogante como parecía y un sinfín de cualidades por las cuales era inevitable caer rendida ante ella, pero, tras su extraña forma de vestir y sus innumerables dotes, se encontraba una pequeña morena con una piernas larguísimas, unas curvas en las que cualquiera desearía estrellarse y, por si fuera poco, sabía utilizar ese cuerpo, esos labios y esas manos como -estaba segura de esto- ningún otro ser sobre la tierra.

Un escalofrío recorrió todo su cuerpo, estaba a un paso de llegar a donde nunca antes había llegado… No le extrañaba, con Rachel todo era "llegar a donde nunca antes"

- Q: "Rach, creo que… Ya no… No…" - No podía terminar ninguna de sus frases, ni siquiera estaba segura de lo que quería decir. Rachel continuaba en su labor de hacerla disfrutar del momento… Y sin dudas lo había logrado. Con delicadeza dejó un último beso en la zona en la que se sumergió por, sabe Dios cuanto tiempo y fue marcando un tierno recorrido hasta alcanzar los labios de Quinn que, con la respiración entrecortada y aun con sus ojos cerrados intentaba recuperarse.

- Q: "Se supone que debía ser yo la que diera el primer paso… Soy yo la que tiene experiencia" – Susurró cuando por fin abrió sus ojos

- R: "Yo solo veo dos novatas por aquí" – Sonrió – "Puedo jurar que esta también es tu primera vez…"

¡Joder! ¿Podía ser más perfecta? Tal como Quinn, Rachel sentía que aquel encuentro con Puck no contaba… y sí, Beth era una prueba física de lo que pasó, una prueba que amaban y que por nada del mundo borrarían de sus vidas, pero no había más que rescatar de aquella noche.

Continuaba la sesión de besos enredando sus dedos en el cabello de la morena, acariciando su espalda y, con cierta timidez, un poco más… Pronto sus posiciones cambiaron, la pierna de la rubia rozaba con frenesí el centro de la morena. Con su mano derecha se encargaba de intensificar sus besos, con la izquierda recorría con pasión el cuerpo que se encontraba bajo ella: Primero el rostro, luego el pecho, un apretón fuerte y a la vez comedido en la cintura, un salto, un recorrido ascendente de la rodilla al muslo donde, tras mojar sus labios y separar su rostro del de la mini-diva, se detuvo para adentrarse en aquella zona deseada. Sus miradas chocaron. Quinn sonrió al sentir la humedad de la morena. Instintivamente introdujo uno de sus dedos, Rachel dejó escapar un gemido y un casi imperceptible gesto de dolor

- Q: "Te… te hice daño?" – Preguntó con temor

La morena negó con la cabeza, tragó saliva

- R: "Me gusta… Si… sigue…"

Ninguna apartaba su mirada de la otra, Quinn seguía un ritmo lento e intenso, Rachel intentaba sostener el contacto visual hasta que la rubia calculó que era el momento preciso para incluir otro dedo en la batalla. Como acto reflejo, la mini diva se aferró a las sábanas y comenzó a jadear aumentando el tono a medida que aumentaba el ritmo de la rubia. Ésta cerró sus ojos por primera vez y se unió a los sonoros suspiros al sentir como la estrechez en la intimidad de su novia le dificultaba el paso…

Sintió como su cuerpo se paralizaba, temblaba y finalmente, se sumergía en una extrema relajación. La dulce tortura había terminado… O eso creyó hasta que sintió los traviesos labios de su chica recorriendo nuevamente su cuerpo

- R: "Amor.. que" – rió – "qué haces"

- Q: "Termino lo que comencé hace un minuto…" - Dijo desde su cómoda posición frente al centro de la morena.

(...)

- Q: "Creo que es suficiente…"

Llevaban alrededor de 15 minutos acostadas, tonteando, acariciándose, besándose, hablando…

- R: "¿Si?" – Preguntó haciendo pucheros

- Q: "La verdad, nunca tendré suficiente de ti" – aseguró depositando un beso en sus labios – "pero allá afuera la vida sigue…"

- R: Y no podemos detenerla, verdad?

Quinn negó con la cabeza. Rachel giró sobre la cama cubriéndose con la sábana, rápidamente Quinn tomó una almohada y cubrió parte de su cuerpo con ella

- R: "No hay nada tras eso" – señaló – "que yo no haya visto y memorizado" – guiñó un ojo.

Veía a la morena entrar al baño... ¿Cuán pervertido sonaría querer entrar con ella? Se moría de ganas, pero no quería que su novia pensase que era una adicta al sexo o algo por el estilo… ¿Lo era? Habían tenido repetidas sesiones en un solo día y aun así, ahí estaba ella, muriéndose de ganas por probar lo que se sentía hacer el amor en otro ambiente… Aunque ella ya sabía la repuesta: Con Rachel el ambiente daba igual, el sexo siempre sería maravilloso.

Pasaron dos largos minutos antes que la morena asomase su cabeza por la puerta que las separaba

- R: "Quinn… Me preguntaba si… si quieres…"

- Q: "¡Si quiero!" – Gritó Quinn saltando de la cama y cerrando la puerta que acababa de abrirse para llevarla, una vez más, a la gloria.


- R: "Esa ducha conjunta fue una pésima idea…" - Dijo Rachel con frustración, al tiempo que tocaba su cabello.

- Q: "¿Te arrepientes?" – Inquirió la rubia posicionándose frente a ella y alzando una de sus cejas. Rachel cubrió con sus manos los ojos de la rubia

- R: "No me mires así…" - Ambas rieron – "Claro que no me arrepiento pero, a pesar de que quiero que todos se enteren de lo nuestro, no es mi intención hacerles saber que hemos hecho el amor" - Dijo acercándose un poco con la intención de besarla, pero, recordando que estaban en el estacionamiento del McKinley, se alejó rápidamente.

Un mensaje que, afortunada o desafortunadamente leyeron a tiempo, había llegado a sus móviles… Una reunión urgente del Club Glee las llevó de regresó al McKinley.

- Q: "Pero amor" – comenzó a explicar con inocente picardía, jugando con el cinturón del vestido de la más pequeña – "el hecho de que hayamos desparecido por muchas horas y que ahora regresemos más sonrientes de lo normal, llevemos la misma ropa de esta mañana y el cabello húmedo no tiene por qué significar eso" – Levantó su mirada y se encontró con unos labios que trataban de frenar una risa y, un poco más arriba, esos grandes ojos marrones que tanto amaba.

- R: "¿En serio Quinn?"

Quinn alzó sus hombros e hizo un puchero

- Q: "No hemos comido nada" – decidió cambiar de tema – "¡Me muero de hambre!"

- R: "Yo tengo un poco… Pero el sueño gana…"

- Q: "Hambre, sueño… Creo que se nos pasó la mano con el ejercicio físico" – Rachel rió a carcajadas, la rubia pronto se unió. Entre charla y charla habían llegado al salón de coro, no había nadie más, faltaba una media hora para la cita. Tomaron asiento una al lado de la otra, tal como lo venían haciendo en los últimos ensayos.

Rachel encogió sus piernas en su asiento y apoyó su cabeza en las piernas de la rubia, ésta acariciaba su cabello y su rostro a partes iguales

- Q: "Rach…"

- R: "Mmmm…"

- Q: "He estado pensando que ya es hora de contarle lo nuestro a los chicos" - Rachel se incorporó nuevamente mirando a Quinn con ilusión – "somos como una familia y las familias se apoyan, ¿No?… Creo que es un buen primer paso" – Rachel besó con ternura los labios de su chica

- R: "Eso me haría muy feliz" – Volvió a besarla

- Q: "Lo sé… Perdóname… Yo sé que a ti no te gusta que ocultemos nuestra relación, pero…"

- R: "Me encanta que, aunque sea poco a poco, intentes sacarlo a la luz… Que lo sepan los chicos es suficiente para mi" – Dijo con sinceridad, apoyando su cabeza nuevamente en las piernas de la rubia.

Las risas de Santana y Britt pronto llenaron el lugar. Ninguna tuvo ánimos de cambiar su posición

- S: "¡Ay por Dios!" – Cubrió sus ojos – "¡Que imagen tan asquerosamente cursi!"

- B: "¡Santi! Reconoce que se ven adorables" – Sonrió mirando a Quinn, que le devolvió el gesto. Rachel permanecía con los ojos cerrados.

- R: "¿Tenemos una reunión con New Directions, ustedes que hacen aquí?"

- S: "Vaya RuPaul, ¡Qué genio! Agradece que fuimos nosotras quienes interrumpimos la desagradable escena"

Quinn la miró de mala gana, Santana sonrió con malicia y clavó su mirada en ella como si de un juicio se tratara

- B: "También nos convocaron" – Dijo una sonriente Britt, sentándose dos filas más arriba

Quinn sabía que no se iba a poder escapar de las deducciones de Santana… Sacudió su cabeza, a lo mejor esta vez podía ser la excepción.

- Q: "¿Britt, tienes alguna barrita energética de reserva? Galletas, chocolate, lo que sea… ¡Muero de hambre!"

Santana arqueó sus cejas

- B: "No Q, pero Santi si… Puedo?" – Señaló el bolso de la latina, pidiendo permiso para hurgar dentro de él, Santana asintió.

Brittany lanzó un par de barritas a la rubia. Casi con desesperación abrió la primera, cortó un trozo y rozó con él los labios de la morena, que rápidamente abrió su boca para comerlo, tomó un trozo para ella… La escena se repetía y en el transcurso Santana caminó hacia ella y, con sus manos tocó el aún húmedo cabello de cada una. Abrió su boca considerablemente

- S: "¡Ustedes dos…!" – Gritó alterando el ambiente

Kurt, Blaine, Tina, Mike y Puck, entraron al salón.

- K: "¿Qué hacen aquí?" – Preguntó refiriéndose a las Brittana

- Q: "También las convocaron" – Explicó Quinn

Los chicos siguieron en sus conversaciones, Santana se sentó al lado de la rubia

- S: "No hacen nada por ocultarlo…" – susurró – "Ustedes dos tuvieron sexo…"

- R: "¡Santana!" – Exclamó Rachel en un sonoro susurro

- S: "Salvaje, loco y desenfrenado sexo…" - Continuó

- Q: "No fue salvaje…" - Giró su rostro para ver a la latina

- R: "¡Amor!"

- Q: "Lo siento" – Inclinó su rostro… Rápidamente volvió a ver a la latina – "Fue romántico, intenso y…"

- R: "¡Quinn!" – Gritó despegándose de la comodidad que le ofrecían las piernas de su chica

- Q: "Lo siento amor, ella me busca"

- S: "Sometida…"

- R: "¡Ya!"

- S: "Tu a mi no me dices 'Ya', hobbit…"

- Q: "Tu a ella no le dices hobbit"

- S: "Yo le digo como me…"

- R: "¡Brittany!" – Gritó la pequeña.

La bailarina saltó rápidamente hacia donde estaban las chicas

- B: "Dime Rach"

- R: "Controla a tu loca… "

Brittany sonrió abrazando a Santana, ésta bajó su mirada y en un tono de voz muy calmado se dirigió a Rachel

- S: "Uno de estos días las delataré frente a toda la escuela… "

- B: "Jamás harás eso Santana López"

- S: "Ella me busca, Britt…" - Reprochó.

El resto de los integrantes de ambos clubes habían llegado al lugar. Shelby y Will comunicaron que durante los 3 días que restaban para la competencia, aplicarían dos horas de ensayos conjuntos. Todos protestaron, aquello carecía de lógica

- W: "No podemos olvidar el verdadero sentido de la música… Más allá de todo esto, ustedes son amigos…"

- Sh: "Estamos de acuerdo en que no podemos perder de vista nuestra meta" – Observó a Will – "Y la meta es ganar… pero gane el equipo que gane, recuerden que en el fondo, somos uno solo"

- S: "Esto es totalmente absurdo" – Habló Santana.

- M: "Yo estoy de acuerdo con Santana"

De nuevo la algarabía gobernaba el lugar, Will elevó su voz.

- W: "Las cosas se harán como las planteamos, estén de acuerdo o no… ¿La primera tarea? ¡Mashups!" – Aplaudió y sonrió… Solo Shelby, Brittany y Finn se mostraban entusiasmados

- R: "Esto es basura…" - Comentó. Will la miró enojado.

- W: "Bien, esperamos que maten este escenario… Mañana, misma hora, mismo sitio"

- Sh: "¡Mashups!"

Quinn y Rachel se acercaron a Shelby

- Sh: "No crean que no me di cuenta de su escapada de esta mañana" – ambas se miraron sonrojadas – "… No me tomaré la molestia de preguntar donde estaban ni qué hacían porque puedo suponerlo" – Dirigió por primera vez su mirada a ambas chicas – "…La gente dice cosas y el hecho de que ustedes paseen de manitos agarradas" – señaló las manos inconscientemente entrelazadas y conscientemente separadas en ese preciso instante – "no ayuda en lo absoluto. Me preocupa como les afectará cuando todo esto explote… Me preocupa no estar segura de que están preparadas para manejarlo, sobre todo tú, Quinn… ¿Estás preparada? ¿Está Judy preparada para lo que tendrá que escuchar?"

La ex - cheerio inclinó su rostro

- R: "Quinn y yo acordamos contarle a los chicos del club… De los clubes… ¿No es así Fabray?" – Buscó complicidad en la chica, que le regaló una sonrisa y un seguro 'Sí' dirigido a Shelby.

- Sh: "Es un buen primer paso… Aunque dudo que ya todos no lo sepan, es cuestión de confirmarlo, les repito, se escuchan cosas… Ustedes son demasiado obvias" – Suavizó su expresión por primera vez desde que comenzó la charla familiar – "¿Por qué no aprovechamos que siguen todos por acá?"

- Q: "¿Qué? ¿Ya? Ehhh… ¿Rach?"

- R: "Si no quieres…"

- Q: "No, no, por mi está bien…"

- Sh: "¡Chicos!" – Capturó la atención de la mayoría… - "Creo que Quinn y Rachel tienen un anuncio que hacer"

- R: "Y una canción que interpretar" – Quinn la miró extrañada – "…pero eso solo lo voy a hacer yo, no te preocupes" – acarició el brazo de la rubia – "¿Lo dices tu, lo digo yo?"

- Q: "Comienza tu y yo te sigo…"

Todos las miraban como si de un partido de tenis se tratase

- R: "Bien" – respiró profundo – "Quinn y yo somos novias desde hace ya varios meses" – Dijo con prisa. Nadie comentó nada. Nadie se movió. Todos notaban la actitud extraña de las dos chicas pero nadie se atrevía a etiquetar aquello ¿Quinn y Rachel en una relación? a pesar de todo lo que veían a diario, el anuncio fue una gran sorpresa. Eran palabras mayores… "Estamos muy… muy enamoradas" – La voz de la morena comenzó a debilitarse ante el mutismo de sus compañeros. Kurt fue el primero en reaccionar. Sonrió, se acercó a Rachel y la abrazó con ternura

- K: "Debería vetarte por no darme la exclusiva, pero te veo feliz y lo dejaré pasar"

- B: ¿Nos vas a cantar, Rach? – Intervino Brittany

- R: "Si me permiten…" - Se sentó al lado de Shelby frente al piano y susurró algo en su oído. Shelby la miró negando

- R: "Vamos, mamá, por favor!"

Si, la palabra "mamá" siempre la convencía y la morena lo había descubierto…

- Sh: "Quiero que sepas que no estoy de acuerdo con esa canción"

- R: "Déjame ser, Shel… mamá" – Sonrió ampliamente. La morena sinceramente la sentía como tal, sin embargo no dejaba de ser raro llamarla así (Salvo en esos casos en los que requería convencerla).

Las teclas del piano comenzaron a sonar una melodía que Rachel dedicaba exclusivamente a Quinn, ancló su mirada en ella.

R: Y fui grabándome en tu piel,recorriendo hasta el atardecer – sonrió ante el cambio de letra adaptado a la situación que vivieron- cada rincón cada mirada que me diste y fui dejándome vencer descubriendo que tu desnudez nació para ser mía – Quinn se sonrojó muerta de vergüenza, la pequeña que antes la había regañado por aclarar un par de detalles a una amiga, ahora le contaba a todos (amigos y no tan amigos) lo que habían hecho – (…) Fuiste mía, desesperadamente mía y fui llenándome de Amor el corazón, porque fuiste mía…

Harmony salió del salón dando un portazo que hizo estremecer a todos. Afortunadamente la mayoría mostró su apoyo a las chicas… Finn, claramente decepcionado, abandonó el lugar sin hacer mayor escándalo. Sam se sentó serio y pensativo, Puck se sentó a su lado mirando al frente con una sonrisa pervertida que se borró casi de inmediato al sentir la mirada de Shelby .Schuster les manifestó su apoyo incondicional. Las bromas sobre su rivalidad no tardaron en llegar… Y luego, poco a poco los alumnos se fueron retirando.

- Sh: "Las invito a comer…"

- Q: "¡Por fin alguien me ofrece comida! ¡Estoy muriendo de hambre! "

Rachel rió

- Sh: "Adelántense, ¿Tienen su auto?"

- R: "Sí, vamos en el de Quinn"

- Sh: "Bien, espérenme en casa… Buscaré a Beth y voy para allá"

- Q: "Nosotras vamos por ella y tu puedes ir cocinando" – Dijo juntando sus manos en señal de súplica

- Sh: "Pensaba pedir algo…" - Comentó con obviedad

- R: "Igual queremos pasar por Beth"

- Sh: "Ok… "- Accedió – "¡Vayan con cuidado!"

Rachel y Quinn salieron del salón en silencio, estaban felices, cansadas, hambrientas, felices otra vez… No hacían falta las palabras, la rubia subió su brazo a la altura de los hombros de la morena, ésta se abrazó a la cintura de su chica. Ambas sonreían… Un frío granizado chocando en sus rostros, marcó el fin del día... ¡Lo habían vivido tantas veces! Y justo aquel día, se sintió como la primera vez.