Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi...menos Iza-chan, Kenji y Shigeru que son parte de nuestra imaginación enferma xp

Ai wa yasei da!
por

Freya & Sakura

Hola a todos! Muchas gracias a todos por seguir acompañándonos con nuestros epílogos, también agradecemos de corazón a las personas que nos dejan sus comentarios, nos encanta saber que no somos las únicas que la pasan bien con esta historia. No tardamos mucho en actualizar ¿o si? xp si hubiésemos superado cierta cantidad de reviews habríamos publicado antes...vamos sean buena onda con nosotras y déjennos un comentario, solo tienen que ir hasta abajo y apretar esa cosita que dice "GO" onegai ;)

Epílogo I Parte 2 : Noche de chicas

Simbología

"blablabla" Lo que piensa el personaje.
- …. – Lo que dice el personaje.
Cambio de escena -----------------------


La noche comenzaba a caer sobre la ciudad cuando las chicas llegaron a una lujosa suite del hotel más caro de la ciudad, el lugar era espectacular; disponían de habitaciones, una amplia sala perfecta y lujosamente acondicionada, una mesa llena de distintos tipos de pasteles, chocolates y por supuesto un amplio bar con todo tipo de licores.

- ¿Les gusta? Es un regalo para nosotras de parte de Tatewaki – sonrió Nabiki dejando ver un leve matiz de ternura en su rostro – realmente tiene muy buen gusto ¿ne? – sintiéndose observada cambió rápidamente su expresión – Akane, esta noche tendrás que contarnos muchas cosas – sonrió pícaramente mientras la tomaba de la mano para llevarla hasta el sofá donde la empujó levemente haciendo que ésta se sentara.

- ¿Nani?.. ¿de qué hablas? –preguntó nerviosa Akane.

Las muchachas se sentaron alrededor de ella. Ukyo habló mirando a la joven de cabellos cortos – Bueno veras… hoy cuando no estabas en el Dojo aproveché para hacerle una serie de preguntas a Ranma para un juego que haremos ahora… yo te preguntaré lo mismo que a él y tú deberás responder lo que crees que Ranma hubiera dicho… ¿de acuerdo? – sonrió pícaramente la muchacha. – ¡Ah! y por cada acierto te daremos un regalo... – finalizó guiñando un ojo.

- ¿Qu...qué le preguntaste a Ranma? "kuso...espero que no le hayan preguntado cosas intimas...me voy a morir de vergüenza si tengo que responder cosas así frente a la tía y Kasumi..." – preguntó sonrojada Akane.

Ukyo sonrió maliciosamente. – Ahora verás… - cambió su expresión a una divertida – ¿Sabes? Al principio Ranma no quería hacerlo, pero después abrió la boca muy fácilmente… lo malo es que creo que en algunas respuestas querrás asesinarlo... – finalizó con una gotita en su frente.

Akane frunció levemente el ceño – Está bien...voy a responder todo...- contestó mirando a las chicas - demo...ustedes también tendrán que responder las mismas preguntas, así es más justo...- sonrió mientras miraba a sus ahora nerviosas acompañantes.

Kagome, Kasumi, Ukyo asintieron un poco asustadas. Nodoka sonriente movió la cabeza en señal de aprobación.

-Soy un libro abierto...no me apena responder nada – afirmó descaradamente Nabiki mientras bebía un poco de sake.

Ukyo sonrió. – Veamos... la primera pregunta es… ¿de quién te pones más celosa por Ranma? –

- Supongo que de Shampoo...- masculló Akane - pero conociendo a Ranma...estoy segura que el muy baka te dijo que me pongo celosa de todas las ofrecidas que se acercan a él – contestó con el ceño fruncido, poniéndose de pie luego para servirse un poco de sake el que comenzó a beber muy despacio.

- ¡Yatta! Eso mismo respondió – exclamó Ukyo sonriente. – Kagome apretó uno de los pequeños botones del grabador portátil para dar paso a la respuesta de Ranma:

"Um… ¿de todas¡Je!... Bueno… creo que en especial de Shampoo… aunque ella es muy celosa y también lo es con las chicas que van a ver las prácticas… y… etto… con prácticamente toda chica que se me acerque..".

- Engreído...ya vas a ver...- murmuró Akane – es su turno chicas¿de quién se ponen celosas?- preguntó sonriendo.

- Cabellos de fuego y Tendo Akane...aunque eso fue hace mucho tiempo...- sonrió de forma burlesca Nabiki.

- Bueno antes era con Kikyo… ahora es con la multitud de ofrecidas que se presenta todas las mañanas por el espectáculo de Jii-chan e Inuyasha… - respondió Kagome frunciendo el ceño.

- ¿Oro? aún no tengo celos de nadie… recién comenzamos a salir con Ono... – respondió Kasumi algo sonrojada.

- Etto… debo admitir que antes estaba celosa de ti, Akane-chan… pero ahora las cosas con Ryoga han cambiado mucho... – terminó Ukyo mirando al suelo furiosamente sonrojada.

Nodoka sonrió con una gotita en su frente. – No soy celosa...no tengo de que celarme...hace años que ya superamos la etapa de los celos - se limitó a responder. -Ukyo-chan, la próxima pregunta – agregó sonriendo nuevamente.

- Matte Ukyo...-sonrió Nabiki mientras le entregaba a Akane una pequeña cajita – para ti hermanita...te van a servir...-

- Arigatou – sonrió alegremente mientras abría el regalo. Su rostro se sonrojó furiosamente al ver dentro un par de esposas – q...qu...pa... ¿para .qué...demo...demonios es...esto? – tartamudeó avergonzada Akane.

Ukyo sonrió traviesamente. – ¿Para qué crees tú? Para cuando Ranma no te obedezca son ideales… para domar a ese caballo salvaje¿ne? – respondió mirando con picardía a una sonrojada Akane – ¡Bien! Ahora la segunda pregunta… ¿con quién se pone celoso Ran-chan? -sonrió alegremente

- ¿Eh? Ranma... – contestó Akane muy sonrojada por la respuesta de Ukyo – bueno él es mucho más celoso que yo...se ha puesto celoso sin motivos de Inuyasha, Ryoga, y de todos los hombres que me miren...ah y como olvidar el berrinche que hizo cuando conocí a Kouga-kun... uno de los amigos de Kagome-chan...- finalizó sonriendo.

- Ah… me temo que respondió algo diferente... Kagome-chan... – murmuró Ukyo mirando a la chica de cabellos azabaches. La joven asintió, una gotita adornaba su cabeza mientras presionaba nuevamente el pequeño botón:

"¿Yo¿celoso? je! Ranma Saotome no conoce esa palabra…"

Akane sólo se limitó a murmurar algunas groserías mientras comenzaba a comer rápidamente unos chocolates.

- Tatewaki no es celoso...nuestra relación es libre...no hay celos – contestó Nabiki mientras comía algunos bombones de licor.

- Ara... no sé… nunca me he fijado en eso – respondió Kasumi sonriendo angelicalmente.

- Con la pregunta anterior ya respondí esta también... – indicó Nodoka sonriente.

- Ryoga se ponía muy celoso por Tsubasa antes… pero hace un buen tiempo desapareció, parece que entendió nuestra relación… aunque estaba furioso la última vez… - respondió Ukyo riendo nerviosa. – Etto... y ahora suele ser bastante aprensivo cuando se acerca algún cliente a alabar mis okonomiyakis... – finalizó un poco sonrojada.

Kagome bebió un sorbo de sake y respondió: – Por casi todos los hombres que se me acercan… Inuyasha es un hombre muy celoso… - la chica tomó de la mesa un trozo de tarta de fresas con crema y continuó - Cuando conocimos a Miroku-sama, Hojo-kun cuando estábamos actuando en el festival de la escuela… pero especialmente con Kouga-kun… - la muchacha sonrió radiante. – Creo que a veces exagera… pero debo admitir que me encanta que sea así... – concluyó mientras bebía un poco más del sake y sonreía con sus mejillas teñidas de rojo.

- Deberías presentarme a Kouga-Kun...- sonrió descaradamente Nabiki.

-----------------------------------

Un fuerte llanto aterrorizaba a todos los transeúntes que pasaba cerca del Dojo Tendo. Inuyasha había salido en búsqueda de pañales para su pequeñita. Izayoi estaba bajo los cuidados de Ranma, Ryoga, Soun y Genma, los cuales, ya muy agobiados, no sabían como contentarla ya que con la ausencia de su padre se había puesto a llorar desconsoladamente y nada de lo que hacían lograba arrancar una sonrisa de la chiquilla.

Ranma tomó a la pequeña en brazos y la movió un poco para entretenerla, pero lo único que logró fue que la bebé llorara con más aflicción.

- Baka...pobre Akane-san...no debe ni imaginar lo mal padre que serás...– dijo Ryoga mientras le quitaba la bebé a Ranma, meciéndola luego cuidadosamente logró que se callará por un minuto -...¡ja! hasta en esto puedo vencerte Saotome... – sonrió triunfal segundos antes que Izayoi volviera a estallar en llanto.

- Bakayaro... – murmuró Ranma mientras le quitaba a la bebé de sus brazos. – Iza-chan… tío Ranma te dará el biberón… seguro es eso lo que quieres... – el chico tomó del bolso la botella y la introdujo en la boca de la niña, pero ésta movió su cabecita rechazando el alimento y continuó hipando.

- Ranma… ¡qué vergüenza!… ni siquiera sabes manejar una pequeñita de seis meses... – dijo Genma mientras tomaba a la criatura de los brazos de su hijo.

- ¡Cállate oyaji! Quiero ver como la calmas tú… - protestó Ranma visiblemente irritado.

- Se necesita de experiencia para solucionar algo así ¿no Saotome? – dijo con seriedad Soun mientras le mostraba algunos juguetes a la bebé tratando de llamar su atención pero todo fue en vano ya que lloraba cada vez con más fuerza. – Tiene los mismos pulmones que mi Akane cuando era bebé...- espontáneamente dos géisers brotaron de sus ojos- ¡BUUAAAAAAAA MI AKANE SE VA A CASAR! ...¡YA NO SERÁ MÁS MI PEQUEÑA NIÑITA!...¡AKANE!... – siguió llorando con todas sus fuerzas olvidándose por completo de la bebé.

Izayoi observó a Soun curiosamente y luego estalló en una carcajada divertida por su llanto, luego balbuceó algunas palabras mientras jugueteaba con el cabello del hombre.

Ranma y Ryoga contemplaron la escena con una gota de sudor.

- ¿No tardé mucho o sí? – preguntó Inuyasha llegando mientras miraba con curiosidad el rostro de los otros hombres los cuales lucían extrañamente agotados y a la vez sorprendidos.

- Pa.. pa.. pa.. pa – balbuceó Izayoi feliz de ver nuevamente a su padre.

Inuyasha sonrió embobado mirando a su hijita – Iza-chan es un ángel ¿ne? – preguntó mientras recuperaba a la bebé y la cargaba en sus brazos – ella nunca llora...es una señorita se porta siempre muy bien ¿ne preciosa? – preguntó mirando a su sonriente bebita.

- Hai...es un ángel.. – comentó Ryoga sonriendo nerviosamente al recordar los chillidos de la bebé.

- Sí... claro... – murmuró Ranma con una gotita en su frente mientras fingía una sonrisa.

-----------------------------------------

Ukyo tomó el papel con las preguntas. – ¡Ah cierto¿qué haces cuando quieres seducir a Ranma, Akane-chan? – preguntó mirándola pícaramente

- Eso es muy fácil...- comentó Akane mientras comía un trozo de pastel de chocolate – Ranma...cae rápidamente...sólo necesito mirarlo a los ojos, acercarme y como golpe final susurrarle sensualmente..."anata" – sonrió traviesamente.

- ¡Muy bien Akane-chan!... – sonrió Kagome mientras encendía el grabador:

"Oe… ¿qué clase de pregunta indiscreta es esa?... Etto… supongo que cuando me habla sensualmente, cuando se acerca y me susurra "anata"... cuando me mira con esa seguridad a los ojos… eh.. y… dime la siguiente pregunta.."

Ukyo le alcanzó una cajita alargada y angosta a la muchacha. – Espero que te guste… - agregó sonriendo traviesamente.

Akane abrió la caja está vez con algo de miedo – ¡YIIIAAAAAAHHHH! – gritó furiosamente sonrojada al ver el contenido de esta –...¡hentais!...¡¡no necesito una fusta¿¡en qué estaban pensando!? -

- En que le dieras su merecido a Ran Ma...hermanita – rió abiertamente Nabiki al ver la cara de shock de su hermana menor – Ahora sobre la pregunta... los hombres son muy fáciles... – comentó bebiendo ya su cuarto vaso de sake – ...sólo necesito insinuarme un poco y Tacchi se convierte en mi esclavo - sonrió pícaramente.

Nodoka bastante alegre por los 4 vasitos de sake que había tomado: – Con mi katana puedo conseguir todo lo que quiera… - murmuró sonriendo levemente sonrojada.

- ¿Oro¿Akane-chan vas a tomar clases de equitación? – preguntó extrañada Kasumi.

- Iie...oneechan...es sólo una broma de las chicas...- sonrió sonrojada Akane.

- Hai...oneechan...- contestó Nabiki mirando pícaramente a Akane - era una broma...además Akane ya sabe montar hace mucho tiempo ¿ne hermanita? –

- ¡¡Nabiki!! – protestó Akane furiosamente sonrojada – tú...tú...¡cállate...!.-

- Sólo era una broma...Akane – rió abiertamente Nabiki.

Kagome sonrió levemente sonrojada y contestó: - Creo que a Inuyasha le gusta cuando me comporto como gatita... – la chica bajó la mirada mientras jugaba con sus dedos.

- ¿Como gatita¿Dócil, tierna? – preguntó Akane mirando pícaramente a su amiga.

- ¡Vamos Kagome ilústranos!...quiero aprender algo nuevo – comentó Nabiki mirando a la chica de cabellos azabaches con curiosidad.

- Etto… el cuestionario es para Akane-chan... Sigue por favor Ukyo… te toca responder a ti... – contestó Kagome furiosamente sonrojada.

Ukyo probó un poco de la tarta frutal y bebió un sorbo de licor de menta- Bueno... a Ryoga le gusta mucho cuando me quito el uniforme que uso para cocinar y me pongo ropa más femenina… creo que sólo con eso ya lo tengo a mis pies… - comentó sonrojada pero con una expresión triunfal.

Kagome tomó el papel y continuó con el cuestionario: - ¿Qué hace Ranma-kun para seducirte? – preguntó mientras sonreía pícaramente.

Akane se sonrojó levemente – le cuesta mucho lograrlo...mi fuerza de voluntad es muy grande...pero cuando quiere seducirme se acerca mucho a mí, susurra sensualmente...él...suele usar un tono de voz sólo conmigo que me vuelve loca...y su mirada...cuando me mira me olvido absolutamente de todo y sólo quiero...etto esa es mi respuesta...no...no voy a agregar nada más – finalizó la chica furiosamente sonrojada.

Ukyo con una gotita de sudor en el rostro tomó el grabador – Um… creo que después de escuchar esto querrás matar a Ranma.. – murmuró antes que se escuchara la voz del joven:

"Con sólo una de mis miradas basta para dejarla rendida a mis pies..."

Akane frunció el ceño totalmente – Baka...me las vas a pagar...- murmuró mientras jugueteaba con la fusta moviéndola lentamente de un lado a otro.

- Mi cuñadito tiene razón Akane...se te cae la baba cuando te mira...- comentó mordazmente Nabiki – ..cuando Tacchi me quiere seducir...suele regalarme joyas – finalizó con una gran sonrisa en el rostro.

Kasumi y Nodoka ya se habían dormido en los cómodos sofás que se encontraban en el lugar.

- Akane-chan… deberías empezar a utilizar desde hoy los regalos que te dimos – comentó divertida Kagome.

- Definitivamente los voy a usar...- afirmó Akane mientras bebía otro poco de sake - ...engreído... ¿qué significa eso de que me tiene rendida a sus pies con una sola mirada?...¡baka!...- refunfuñó.

- Me gusta cuando Ryoga obedece a lo que le ordeno – rió maliciosamente Ukyo. – Aunque... a veces él también me sorprende… ya saben... como lo que pasó hoy… - susurró mientras un leve rubor cubría sus mejillas.

- Nee Ucchan... ¿qué tipo de órdenes le das? – preguntó Nabiki mirándola con perspicacia.

- ¡Nabiki! – contestó Ukyo bastante alterada. – Me refería a cuando le pido que deje el Ucchan's en condiciones cuando cerramos por la noche… o a la mañana cuando limpia los vidrios... ¡que cosas dices!... – concluyó sonrojada.

Las jóvenes miraron a Kagome la cual estaba bastante sonrojada. – Etto… bueno Inuyasha es muy especial… me gusta mucho cuando se acerca a mí y su mirada penetrante… sus ojos… también cuando utiliza esa voz ronca… - Kagome se sonrojó furiosamente. – Cuando utiliza esos trucos no puedo resistirlo, por muy enfadada que esté… debo aceptarlo… siempre termino rendida ante él... – rió alegremente mientras se servía un poco de licor de chocolate.

-----------------------------------------------------

En el dojo Tendo, Inuyasha estornudó sonoramente. Soun y Genma convertido en panda ya se habían dormido en algunos almohadones tirados en la sala, Ryoga y Ranma miraban una película muy concentrados mientras comían palomitas de maíz. Izayoi colocada sobre un cojín ingenuamente pellizcaba el pelaje del Panda mientras el animal se quejaba entre sueños.

- ¿Qué demonios estarán haciendo? – preguntó Inuyasha.- Oe Ranma... ¿qué te preguntó Ukyo? – reiteró con una media sonrisa.

- Nada importante… - contestó Ranma evadiendo la pregunta mientras comía algunas palomitas.

- Ukyo no me hubiese obligado a venir hasta aquí para ayudarla a que respondieras esas preguntas si no fueran importantes...- comentó Ryoga mirando de reojo a Ranma.

- No molestes P-chan, no es de tu incumbencia... – contestó Ranma mirando burlonamente al chico.

- ¡Keh! que sensible estas... ¿te tiene muy nervioso lo de la boda? – preguntó de forma burlesca el hanyou.

- No estoy sensible, sólo trato de mirar la película – contestó Ranma levemente sonrojado. - ¿Qué estarán haciendo? – preguntó girándose hacia los jóvenes.

- Seguro están hablando sobre el cuestionario que te hicieron...baka...- sonrió Ryoga -...preferiría que Ukyo estuviera conmigo...a estar mirando una película aburrida con ustedes...- murmuró.

Izayoi dejando de molestar al panda, miró a su padre y gimoteó suavemente para llamar su atención.

Inuyasha sonrió tiernamente tomando en sus brazos a la bebé, delicadamente la acomodó sobre sus piernas – nosotros también preferiríamos estar con Kagome...-musitó

- ¡Je! como si yo estuviera tan a gusto… sólo deseo que ya sea el día de la boda y… después cuando estemos en… - Ranma se interrumpió mientras se sonrojaba notablemente, luego sacudió su cabeza mirando hacia otro lado.

- ¡Oe Ranma¿por qué no celebraron la boda un día viernes?...aún no entiendo por que escogieron un día entre semana – comentó Ryoga.

- Bueno… eso es porque el miércoles es una fecha especial... – Ranma comenzó a relatarles...

Flash Back

Ranma se encontraba en el tejado recostado mirando el atardecer, ese día había llegado de China, extrañaba mucho la tranquilidad de momentos como ese. Sonrió cuando vio que su prometida estaba trepando por el techo para acompañarlo, rápidamente se puso de pie para ayudarla, luego volvió a la posición en que se encontraba antes y la muchacha se acomodó a su lado.

- Pensé que llovería todo el día...pero me alegra que se detuviera...el atardecer se ve hermoso...- comentó Akane mirando a su prometido - ...mucho más ahora que estas de regreso...- murmuró sonrojada.

Ranma sonrió y tomó una de las manos de la chica. – Por las noches en China antes de dormirme miraba una fotografía tuya… para intentar soñar que estabas conmigo… te extrañé mucho... – afirmó mientras entrelazaba su mano con la de la joven.

Akane acarició con ternura la mano de Ranma - Te extrañé mucho...aún no puedo creer que estés aquí de nuevo...-

- Claro… aquí estoy… además ahora que soy por completo un hombre… como te di mi palabra ese día que nos despedimos… tenemos que hablar sobre algo... - Ranma se sentó y observó intensamente los ojos de su prometida - ¿Ya pensaste en la fecha de nuestra boda? –

Akane sonrió - ¿Te parece muy pronto dentro de seis meses? Miércoles quince de Enero... me gusta esa fecha – afirmó mirando tiernamente a Ranma.

- ¿Por qué¿No sería mejor un viernes? Así tendríamos dos días por delante libres ¿no te parece? – preguntó Ranma mirando curiosamente a la chica.

- ¿No sabes qué pasó un quince de enero ne? – preguntó Akane frunciendo levemente el ceño.

- Um… - Ranma se rascó la cabeza mientras pensaba. – No, no recuerdo nada – soltó finalmente sonriendo tontamente.

- ¡Baka!...- refunfuñó Akane poniéndose de pie bruscamente para dirigirse hacia la escalera que había utilizado para subir hasta ahí – ¡insensible!... no llevamos ni veinticuatro horas juntos y ya estamos discutiendo...¡BAKA!- gritó.

- ¡Oe¡Akane¿Por qué te enfadas? No era mi intención… vamos dime que pasó ese día, koishii… no te enojes... – murmuró Ranma mirando dulcemente a la muchacha.

- Se cumplen seis años desde el día en que nos conocimos...- contestó Akane evadiendo la mirada de Ranma.

- Ahh… cierto… como lo pude olvidar… - exclamó Ranma fingiendo aflicción. - ¿Me perdonas? – musitó mientras se ponía de pie y la tomaba de la mano para acercarla a él.

- No es necesario que finjas...- Akane lo miró con una media sonrisa – pero te juro que si lo olvidas...te voy a asesinar lentamente...-

- Te prometo que no lo olvidaré… - respondió Ranma seductoramente mientras tomaba a la joven por la cintura. – Oe... entonces te enamoraste de mi desde el primer día,¿ne? ...como para que lo recuerdes... ¡je! – dijo egocéntricamente mientras unía sus labios a los de una Akane que ya empezaba a fruncir el ceño, silenciando con sus labios todas sus replicas.

Fin flash back

- ¡Keh!... ¡Malditas mujeres!...siempre recuerdan ese tipo de cosas...y lo peor de todo es que se ponen como fieras si uno no las recuerda...¡están locas! – comentó el hanyou.

- Eso es verdad...aún recuerdo todos los golpes que recibí cuando olvidé la fecha de mi primera cita con Ukyo – suspiró Ryoga con resignación.

- Hai… - asintió Ranma mientras prestaba nuevamente atención a la película.

Izayoi desde el regazo de Inuyasha se quejó jalando un poco el cabello de su padre como si comprendiera de que trataba la conversación entre los hombres.

--------------------------------

Ukyo ya un poco más alegre de lo normal tomó un poco más de sake y continuó con el cuestionario - ¿Cuál es la parte del cuerpo de Ranma qué más te gusta, Akane-chan? – la chica de las espátulas guiñó un ojo.

- Sus ojos..."y todo lo demás...absolutamente TODO" - respondió Akane muy sonrojada.

"Etto… supongo que mis ojos..." – se escuchó de la grabación. Kagome apretó pausa y miró curiosamente a su amiga. – Sí, como no… seguro que sus ojos... – comentó entretenida.

- ¡Mou Akane¿Quién te creería eso? ...por muy bobo que sea Ranma...hay que reconocer que tiene lo suyo ¿no chicas?- preguntó Nabiki sonriendo pícaramente.

- Completamente de acuerdo¡Ran-chan es muy lindo! – exclamó Ukyo sonriendo.

- Pervertidas...- murmuró Akane algo celosa – ¡me gusta TODO su cuerpo!...¡todo!...- admitió furiosamente sonrojada.

- Créeme hermanita...- rió abiertamente Nabiki – era más que obvio por como te lo comes con la mirada ...y no te atrevas a negarlo – agregó al ver que Akane se disponía a replicar – Mi Tacchi debajo de esas ropas anticuadas que usa...tiene un cuerpo increíble...- comentó la chica con su mirada más libidinosa.

Kagome le dio una cajita a Akane. – Esto es para tu luna de miel Akane-chan, espero que le guste a Ranma-kun – sonrió traviesamente mirando atenta la cara de la joven que desenvolvía el paquete.

Akane miró el contenido del regalo - ¿Se comen? – preguntó furiosamente sonrojada mirando con curiosidad la cajita que decía "bragas sabor frambuesa"

Ukyo se sonrojó – Bueno... a mi me gusta el colmillito de Ryoga… - luego murmurando para sí agregó – Y otras cosas más… -

Kagome continuó: - A mi me gustan las orejitas de Inuyasha… - dijo sonriendo abiertamente, la bebida comenzaba a hacer efecto – Je je, y otras cosas más… como su estupendo trasero... – concluyó mientras se servía del licor de menta.

Akane sonrió y muy sonrojada comentó:- ...el de Ranma también es increíble...-

- ¡Así se habla, Akane! – exclamó Ukyo mientras tomaba el papel para continuar:- ¿Cuál es la parte de tu cuerpo que más le gusta a él? – dijo sonriendo vivazmente.

Akane sonrió embobada recordando la anatomía de su futuro esposo -...Eso es fácil...- murmuró muy sonrojada mientras comía despacio algunos chocolates - ...le gusta todo mi cuerpo...- finalizó aún más roja.

- Eso mismo respondió – asintió Ukyo sonriendo mientras encendía el aparato:

"Pues.. etto.. me... me gusta toda…todo su cuerpo.."

– Esto es para ti – dijo Ukyo alcanzándole un paquete más grande a una joven de cabellos cortos.

Akane sonrió mirando dentro del paquete, en el había varias prendas de ropa intima MUY reveladoras – Arigatou...espero que Ranma sobreviva a esto...- murmuró sonrojada.

Nabiki con bastante alcohol ya en el cuerpo contestó desinhibidamente: - a Tacchi le gustan mis pechos...y supongo que todo lo demás también -

- Creo que a Ryoga le gustan mis pechos también… cuando nos conocimos, Ranma le mostró mi escote porque no sabía que era mujer… y desde que salimos dijo que nunca había visto algo tan maravilloso... – finalizó Ukyo totalmente sonrojada.

- Bueno, Inuyasha dice que le gustaba mucho mi aroma… - Kagome sonrojada bajó la mirada. Un silencio invadió la sala y ella levantó la vista, las muchachas la observaron como diciendo "sí claro, te creemos", la joven furiosamente sonrojada continuó: – Um… bueno también me dijo que le gustaban mis pechos… mi boca… mi cabello… etto.. bueno toda supongo.. – concluyó riendo nerviosa, rápidamente se levantó tambaleando un poco, se dirigió a la mesa y tomó un pequeño bombón, para luego regresar.

------------------------------------

Cerca de la 2 A.M en el Dojo Tendo.

- ¿Dónde esta papá preciosa?.. ¡Aquí estoy!... – jugaba un embobado hanyou con Izayoi -...ahora no estoy...-continuó mientras ocultaba su rostro detrás de un cojín.
Izayoi reía una y otra vez feliz y sin muchas ganas de dormir...

- Oe... ¿no se supone que ella debería dormir? – preguntó Ryoga con una gotita de sudor en la frente.

- ¿Y crees que no lo sé? – suspiró resignado el hanyou - pero tiene mucha energía... especialmente hoy...no sé que demonios le pasa...-

- ¿Por qué mejor no llamas a Kagome por teléfono?, quizás ella sabe… - murmuró Ranma entre dormido y aburrido.

- ¿Y cómo diablos vamos a comunicarnos con Kagome sino sabemos dónde están baka? – respondió Inuyasha.

- No sabemos, pero si tengo el número del celular de Nabiki – dijo Ranma mientras buscaba en un cuadernillo.

- Ahou...y esperaste todas estas horas antes de abrir la bocota...- refunfuñó Ryoga.

- Cállate baka – masculló Ranma mientras marcaba el número. El teléfono sonó varias veces hasta que atendieron, - Amor...por fin llamaste – contestó Nabiki con una voz un tanto extraña, de fondo se escuchaban risas.

Ranma extrañado respondió: – Sumimasen – luego cortó la comunicación y marcó de nuevo el número. – Qué extraño… pensé que lo había puesto bien... –

- ¿Bueno?..dí quién eres de una vez...estamos pasándola muy bien como para hablar – rió Nabiki al otro lado del teléfono.

Inuyasha cargó a Izayoi acercándose luego junto con Ryoga hacia donde estaba el chico de la trenza.

- Soy Ranma, Nabiki… ¿qué tanto están haciendo que se ríen como locas? – preguntó levemente irritado el muchacho.

- Nee...Ranma-kun, sólo estamos conversando, esta es una noche de chicas...deja de molestar...ah Akane te manda a decir que te va a matar por ciertas cosas que dijiste – rió la muchacha al otro lado del teléfono.

Ranma tragó saliva un poco asustado. - ¿Está muy enfadada? – preguntó

- ¿Enojada? Yo la veo bastante alegre...aunque deberías cuidarte de los rega...- se sintió como alguien le arrebataba bruscamente el teléfono a Nabiki - ¿Ranma? - preguntó al otro lado del teléfono Akane.

- Ak... Akane... ¿Cómo estás? – preguntó un poco nervioso el chico de la trenza.

- Bien...extrañándote y ¿tú? – murmuró tiernamente Akane tratando de no ser escuchada por las otras chicas, aunque en el estado que se encontraban dudaba que lo hicieran.

- También… - murmuró Ranma sonrojado. - ¿Qué haces¿A qué hora volverás, koishii? – preguntó en voz baja para evitar las burlas del par que lo miraba.

- Contestar las mismas preguntas que te hicieron a ti...no volveremos hasta la mañana...ah por cierto... ¿Saotome Ranma no conoce los celos, mi amor? – preguntó al otro lado Akane.

- Etto… ¿no bebiste nada, verdad? – preguntó nervioso Ranma tratando de cambiar de tema.

- No cambies el tema¿caigo rendida a tus pies con una sola mirada? - continuó Akane.

- Sabes que lo decía bromeando, linda… - contestó con una gotita en su frente – Te amo... ¿lo sabías? – preguntó.

- Bakayaro...- gruñó Inuyasha dándole un golpe en la cabeza a Ranma – deja de babear y recuerda para que llamaste – dijo mientras mecía lentamente a una risueña Izayoi.

- ¿Ranma?...¿pasa algo? – preguntó Akane al otro lado del teléfono.

- Ah... estúpido, ya me las pagarás – murmuró Ranma mirando irritado al hanyou. Luego apoyando nuevamente el teléfono sobre su oreja siguió: – Perdón, es que llamaba porque no sabemos como dormir a Izayoi… y pensamos que Kagome sabría... – explicó

- Pero eso es muy fácil...ustedes se complican mucho con cosas así – dijo entre risas Akane - déjame preguntarle -

Ranma asintió y escuchó de fondo más risas, un golpe, luego ruidos como de botellas. "Rayos… deben estar ebrias estas mujeres… espero que Akane no haya tomado nada…" pensó frunciendo el ceño.

- Kagome dice...que canten una canción de cuna para Iza-chan...si lo hacen todas queremos que graben el recuerdo para nosotras – contestó Akane una vez que volvió al teléfono.

- Están locas si piensan que vamos a hacer eso… - murmuró Ranma molesto – Oe... ¿qué fue ese golpe que escuché? – preguntó.

- Kagome y Ukyo... se cayeron...resbalaron con algo – contestó riendo Akane – bueno si no hacen eso...tendrán que arreglárselas solos... gambatte Ranma...-

- Oe... ¡Akane!... pero... – Ranma no pudo protestar ya que la joven había cortado la comunicación. – Kuso... – murmuró.

- ¿Qué pasó? – preguntó con curiosidad Ryoga.

- Kuso… Kagome dijo que Iza-chan se dormiría si le cantamos una canción de cuna... – espetó Ranma. – Inuyasha… adelante… es tu hija – dijo sonriendo burlonamente.

Inuyasha observó a su pequeña hija quien lo miraba tiernamente. Suspiró resignado-...kuso...veamos si resulta-.

--------------------------------------

Mientras tanto Nabiki se había recostado en un sofá, Ukyo estaba sentada sobre un cojín y Kagome trataba de pararse sin mucho éxito en los múltiples intentos.

- Akane… ¿Qué sucedió en el baño con Ranma? – preguntó de repente la muchacha de las espátulas.

- ¿Eh¿De qué hablas? – preguntó Akane sentándose al lado de Ukyo.

- ¿Qué hicieron en el baño? – rió Nabiki.

Kagome apretó el botoncito del grabador para dar paso a la voz de Ranma:

"¡Je! pregúntale a Akane que sucedió aquella vez en que entró al baño… cuando intentó acorralarme... y yo cerré con seguro… después llegó Nabiki… y bueno, mejor no te arruino la historia… lo mejor de todo fue el final…"

Nabiki se sentó rápidamente – Itte...- murmuró sujetando su cabeza – ...no puedo creerlo...mi pequeña hermanita...estuvo haciendo cosas en el baño con Ranma...¡jajajaja! –rió divertida mirando como Akane comenzaba a sonrojarse furiosamente. -...siempre sospeche...que la que había escapado por esa ventana eras tú... ¿también arañaste a mi pobre cuñadito ne? – finalizó mirando burlesca a su sonrojada hermana.

Kagome y Ukyo rieron – No sabía que habías arañado a Ran-chan… una faceta nueva de tu personalidad que acabo de conocer – comentó la joven de cabellos castaños carcajeándose.

- Claro… cuando los vimos en el dojo semidesnudos Inuyasha vio algunas marcas en la espalda de Ranma-kun – agregó Kagome divertida con la situación. – ¡Por favor, cuéntanos esa historia del baño! – dijo con expresión suplicante.

- ¿En el Dojo también? Akane, eres una pervertida...- comentó de forma mordaz Nabiki.

- Voy a asesinar a Ranma cuando lo vea...- murmuró Akane frunciendo el ceño, luego se puso de pie para ir por una caja de bombones – todo ocurrió luego del berrinche que hizo cuando conocí a Kouga...- continuó mientras se sentaba de nuevo – se negó durante toda la tarde a hablar conmigo...y no me quedo más remedio que acorralarlo en el baño, logré que me escuchara, pero cuando quise irme...lo impidió...-comento la chica mientras comenzaba a comer algunos bombones.- nos encerró en el baño...y comenzó a besarme el cuello...quise irme...pero él puede ser muy convincente cuando quiere...finalmente cedí...- la expresión de la chica cambio a una totalmente embobada – nos besamos como si el mundo se fuera a acabar...hasta que Nabiki quiso entrar al baño...no me quedo mas remedio que salir por la ventana y atravesar todo el tejado...hasta mi habitación...- finalizó furiosamente sonrojada.

- ¿Pero por qué dijo que lo último fue lo mejor de todo¿omitiste algo, Akane-chan? – preguntó traviesamente Ukyo.

- Hentai...aún recuerda eso...- masculló Akane.- La maldita ventana es pequeña...cuando tenía la mitad de mi cuerpo ya fuera de la casa...él muy pervertido se aprovechó de la situación...- murmuró avergonzada.

- ¿Hentai?...no creo que le diera tiempo para tú sabes qué hermanita... – comentó irónicamente Nabiki.

- ¿Qué te hizo Ranma-kun? – preguntó interesada Kagome sonriendo pícaramente.

- Shimatta...-gruñó Akane- el muy baka se aprovechó de la posición en que estaba y me dio una palmada en el trasero, luego se burló diciendo que tuviera cuidado con resbalar – finalizó totalmente sonrojada.

Kagome, Ukyo y Nabiki se rieron escandalosamente ante la mirada furiosa de Akane.

Ukyo dejó de reír ya con lágrimas en los ojos y tomó el grabador – Akane-chan, Ranma dejó este mensaje para ti – dijo mientras pulsaba el botón:

"Dile que sólo hice esto porque me obligaste... ah y ¡que se cuide con tomar! me enteraré de alguna forma si bebe siquiera una gota de alcohol… y si me desobedece ya verá las consecuencias…"

- Baka...como si se fuera a enterar...no se dio cuenta de nada cuando hablamos...y él va a sufrir las consecuencias por hacerme contar algo así...- murmuró Akane furiosa.

-----------------------------

4 A.M. Dojo Tendo

Inuyasha semi dormido seguía arrullando a la pequeña bebé la cual balbuceaba sonriente con sus dorados ojos aún muy abiertos. Ranma y Ryoga yacían profundamente dormidos cerca de Genma y Soun.

- ¿Por qué no te duermes preciosa? Todos cantamos para ti pero sigues despierta...- susurró el hanyou casi dormido.

- Ba.. ba… ka.. ba.. – balbuceó sonriente Izayoi al escuchar la voz de su padre mientras le jalaba el cabello levemente.

- ¿Eh?...la bruja de tu tía Akane te enseñó eso ¿ne preciosa?...oyaji no es baka amor...tu tío Ranma sí lo es...- sonrió cerrando los ojos sin lograr resistir ni un minuto más el sueño.

Al otro día 10 A.M. Dojo Tendo

Alrededor de la pequeña mesa en la sala; Ranma, Ryoga e Inuyasha estaba tendidos en el suelo profundamente dormidos, sobre Inuyasha una Izayoi completamente estirada en el torso de su padre descansaba sonriente.

Ukyo, Nabiki, Kasumi, Nodoka, Kagome y Akane llegaron al lugar. Nodoka y Kasumi se dirigieron a la cocina a preparar el desayuno. Kagome y Ukyo bastante decaídas tomaban su cabeza entre sus manos por la resaca que sufrían, mientras Akane parecía bastante irritada.

- Bueno creo que necesito dormir un poco más...- dijo Nabiki subiendo lentamente hasta su habitación.- ¡Matta ne! Kagome...Ukyo... –

Akane se acercó a su prometido, se colocó de rodillas a su lado para tomarlo bruscamente por la camisa, luego lo movió para despertarlo – Despierta...tenemos que arreglar cuentas tú y yo.-

Ranma despertó con la dulce voz de su prometida – ¿Eh¿Qué pasó Akane? – preguntó semidormido.

- ¡Voy a matarte!...no sabes la vergüenza que pasé por tú culpa...¡despierta de una vez!...-refunfuñó la chica.

Ranma tomó con fuerza a Akane por la cintura y la atrajo hacia él. – Duérmete, mañana hablamos... – susurró cerrando nuevamente los ojos.

- ¡Ranma!...- Akane se movió entre sus brazos tratando de levantarse pero él la tenía firmemente abrazada - ¡Ranma!...baka...Ranmaa...- se rindió finalmente acomodándose entre sus brazos.

Ukyo se acercó a un Ryoga profundamente dormido. Luego maliciosamente lo observó y se acercó a su oído para susurrarle sensualmente: - Ryoga… estoy aquí para que me hagas tuya… tómame... – finalizó sonriendo traviesamente esperando la respuesta del joven eternamente perdido.

Ryoga sintió entre sueños, la voz de su novia, nunca antes ni en su mejor fantasía con ella recordaba algo que le sonora tan sensual – Ukyo...Ukyo...soy tu esclavo...tú mandas... - habló aún dormido.

Ranma despertó mirando con curiosidad a la pareja junto con Akane, Kagome también los observaba con un leve sonrojo en su rostro.

- Etto… ¡Sayounara! – exclamó Ukyo notablemente sonrojada mientras se dirigía a la salida arrastrando a un dormido Ryoga.

Kagome se dirigió hacia Inuyasha y su bebita; enternecida contempló la imagen de padre e hija. – Kawaii... – murmuró radiante. Luego suavemente tomó a la pequeña en brazos cuidando de no despertarla. – Inuyasha… despierta mi amor… - susurró acariciando el hombro de éste.

- Ohayou...koishii –murmuró semidormido Inuyasha- tu hija tiene demasiada energía mujer...- comentó mientras se ponía de pie.

- Se parece a ti en eso... – respondió Kagome sonrojada mirando a su compañero.

- Tampoco te quedas atrás...- murmuró el hanyou mirando sonrojado a su mujer.

- ¿Nos vamos? – preguntó Kagome mientras lo tomaba de la mano.

- Hai...- contestó Inuyasha recogiendo el bolso con las cosas de su bebé – Akane, Ranma... ¡Matta ashita!- se despidió.

- ¡Sayounara! – saludó Kagome mientras se dirigía a la salida con la criaturita en sus brazos de la mano de su compañero.

- ¡Matta ashita! – se puso de pie Akane para despedirse alegremente de la pareja. Esperó a que estos se alejaran antes de volver a dirigirse a su prometido -¡¿Por qué diablos tuviste que decirle a Ukyo que me preguntara qué había pasado en el baño?! – preguntó con el ceño fruncido.

- Ucchan me preguntó cual era la historia más graciosa que tuvimos como pareja… y a mi me pareció la más adecuada – respondió Ranma sonriendo maliciosamente. – Oe… ¿y qué respondiste en la pregunta de la parte de mi cuerpo que más te gustaba? – interrogó mirando juguetonamente a la chica mientras se acercaba a ésta.

- A mi no me pareció gracioso...fue más gracioso cuando te ayudé a salir de mi habitación...- respondió Akane con el mismo tipo de sonrisa – No voy a responder algo así...deberías saberlo...- contestó levemente sonrojada.

- ¿Por qué no? – Ranma miró a su prometida descaradamente mientras la tomaba de la cintura.

- Porque no voy a repetir nada de lo que dije...ni de lo que escuché anoche – murmuró la chica evadiendo la intensa mirada de su prometido - cuéntame que hicieron ustedes – continuó tratando de cambiar el tema.

- Mirar una película y luego intentar dormir… aunque no recuerdo lo que pasó al final porque estaba tan agotado que terminé durmiéndome en la sala… no sabía que la hija de Inuyasha y Kagome tuviera tanta energía – suspiró resignado. - ¿Bebiste? – preguntó tratando de regresar al tema de la despedida.

- Iza-chan es adorable...son los hombres lo que se complican mucho con esas cosas, seguro la tenían tan entretenida que la pobrecita no quería dormirse – comentó Akane, frunciendo levemente el ceño continuó - ¿qué demonios fue el mensaje final que dejaste para mí? No soy tu hija...ni una niña que no sabe cuidarse Ranma...- contestó mirando molesta al muchacho - ¿acaso me notaste mal cuando hablamos o qué? – preguntó.

- No sé, tendría que haberte visto para comprobarlo… además Kagome y Ucchan no se veían muy bien… no creo que no hayas tomado ni una gota de alcohol¿ne? – dijo el muchacho de la trenza examinando a su prometida como si con ello pudiera darse cuenta si había bebido.

- Baka...- refunfuñó Akane separándose del chico – sé cuidarme sola...estoy bien...- continuó comenzando a dirigirse hacia las escaleras para subir a su habitación – tal vez lo único que no debí hacer anoche fue comer tantos chocolates...- murmuró por lo bajo.

Ranma se acercó rápidamente a su prometida y situándose por atrás la tomó de la cintura atrayéndola hacia su torso – Espera… quédate un poco más conmigo… - susurró sensualmente en su oído.

- Ran...Ranma...- murmuró Akane furiosamente sonrojada - yo...yo...etto..."kuso...me voy a volver loca...no voy a resistir si sigue así de cerca"...resiste hasta mañana...tú...tú sabes...- balbuceó nerviosa.

- ¿Resistir? - Ranma giró a la chica rápidamente - ¿Quién habló de "eso"?.. hentai… - sonrió mirándola juguetonamente antes tomar sus labios en un apasionado beso.

------------------------------------

En el Sengoku, al atardecer, luego de descansar un poco Kagome calentó el biberón para dárselo a la pequeña. Inuyasha con la chiquilla en brazos jugueteaba con sus manos. – Oe linda… espero que mañana no hagas sufrir a Miroku y Sango – rió divertido mirando la expresión de la bebé que reía con ganas.

- Inuyasha¿al final tuviste que cantarle¿O cómo lograste que durmiera? – preguntó Kagome acercándose al hanyou sonriendo juguetonamente.

- No sólo yo...también cantaron Ranma y Ryoga...- sonrió el hanyou – comienzo a creer que tú nos hiciste dormir a nosotros ¿ne linda? – preguntó dirigiéndose a su hija.

Kagome carcajeó sonoramente. – Lástima que no estuve allí para escuchar eso… - murmuró mientras le acercaba el biberón a la bebé que gustosa lo recibió, Inuyasha tomó del biberón para ayudarla a beber.

- ¿Qué tanto hicieron anoche? – preguntó mirando con curiosidad a su mujer.

- Cosas de mujeres… - se limitó a responder Kagome, luego con un brillo travieso en sus ojos castaños agregó – No creo que quisieras saber lo que hicimos... – concluyó guiñándole un ojo.

- ¡Keh! apuesto lo que sea a que estuvieron toda la noche hablando y comiendo chocolates – comentó el hanyou mirando con una media sonrisa a Kagome.

- No es cierto… -bufó Kagome un poco irritada ya que no habría logrado el efecto deseado en el medio demonio.

- ¿Recuerdas todo lo que comías durante el embarazo? – preguntó sonriendo de forma burlesca Inuyasha – llegué a pensar que cuando naciera el bebé tendría que llevarte rodando al hospital –

Kagome observó con el ceño fruncido al hanyou. – Baka… - murmuró pero esta vez sonriendo al recordar el modo que éste le prestaba atención desmedida durante los nueve meses.

Flash back

Kagome se encontraba agotada, su vientre abultado de cinco meses estaba empezando a afectar su columna, por lo tanto la mayor parte del tiempo estaba sentada o acostada en el futón.

- Inuyasha… - murmuró mirando al chico que estaba encendiendo algunos palillos para armar una fogata.

En menos de un segundo el hanyou se encontraba a su lado sosteniendo su mano - ¿Pasa algo¿te sientes bien Kagome¿ya viene nuestro cachorro? – preguntó mirándola con preocupación.

Kagome sonrió dulcemente. Luego jugando con sus dedos le respondió: - No… no es eso… es que me dieron inmensos deseos de comer algo... – murmuró mirando traviesamente al hanyou.

- ¿Eh¿Ahora? – preguntó Inuyasha mirando con curiosidad a la chica.

- Hai... – musitó sonrojada. – Quisiera comer fresas con crema… y... – la joven sonrió nerviosamente - cubierto de salsa de chocolate. –

El hanyou desapareció rápidamente de la cabaña, sólo necesitó de veinte minutos para ir a la época de su esposa, recorrer los negocios cercanos y obligar a los dueños de estos a abrir para comprar lo que deseaba su mujer.
Veloz entró a la cabaña con varias bolsas en las que traía muchas fresas, botellas de salsa de chocolate y varias latas de crema.

- Ya...estoy...a...aquí...- jadeó agitado mientras miraba a una relajada Kagome.

- ¿Ah? Tardaste mucho Inuyasha... – comentó Kagome. – Ya no quiero eso... – sonrió tranquila.

- ¿Nani? – preguntó Inuyasha totalmente incrédulo de lo que escuchaba.

- ¡Hai! – exclamó sonriente Kagome – Ahora se me antojaron los okonomiyakis de Ukyo-chan… uno de calamar... – mirando al chico con una expresión suplicante preguntó: - ¿Irías al Ucchan's por mí? –

- ¿A esta hora? ...Oe... ¿no crees que es algo tarde?...Sé que conocemos hace tiempo a Ryoga y Ukyo...pero ya es muy tarde - insistió Inuyasha con un suave tono de voz tratando de no provocar un ataque de llanto en su mujer.

Kagome gimoteó dejando escapar algunas lágrimas. – Onegai… Inuyasha... – lo miró suplicante mientras tomaba una de las manos del chico entre las suyas.

- Ka...Kagome...no...no llores – balbuceó el hanyou antes de partir nuevamente a toda velocidad, ahora en dirección al Ucchan's.

Esta vez las cosas le resultaron más complicadas, al parecer había interrumpido algo importante porque un semi desnudo Ryoga lo atendió con claras intenciones de asesinarlo, además tuvo que esperar un poco hasta que finalmente Ukyo cocinó toda una variedad de okonomiyakis para su mujer.

Luego de casi cuarenta minutos finalmente estaba de vuelta en la cabaña...

- ¡Kagomeee ya estoy aquí! – gritó.

- ¡Inuyasha! – exclamó Kagome viendo a un agitado hanyou. – Creo que no es necesario… comí muchas fresas con chocolate y crema… ya no tengo hambre – sonrió con una gotita en su frente.

El hanyou la miró pálido, luego se dejó caer al piso murmurando todo tipo de maldiciones.

Fin flash back

- Demo...no puedo negar algo...- comentó mirando intensamente los ojos de su mujer - ...te veías realmente hermosa durante el embarazo...-

Kagome sonrió coquetamente, se acercó al rostro del hanyou depositando un tibio beso en sus labios. Luego se separó lentamente y acariciando su mejilla le susurró – Para mañana tengo una sorpresa para ti… - finalizó alejando su rostro del medio demonio mirándolo de forma sugerente.

---------------------

Akane se encontraba en la que sería de ahora en adelante la habitación que compartiría con Ranma; con las remodelaciones había quedado un poco más amplia que antes y en lugar su antigua cama había una matrimonial. Lo único que seguía ocupando el mismo sitio era su escritorio.

Una sonrisa nostálgica se formó en su rostro, suspiró mientras dejaba sobre la cama una bolsa con los regalos que había recibido en su despedida de soltera.
Abrió el armario y comenzó a guardar su ropa, luego se encargaría de preparar lo que necesitaba llevar a la luna de miel y por supuesto escondería muy bien las esposas y la fusta.

"Shimatta... ¿cómo se les ocurrió darme algo así?...con lo infantil que es Ranma...me va a molestar toda la vida..." pensó mientras continuaba guardando su ropa.

En ese momento llegó Ranma con algunas camisas y pantalones en su mano, con un pie arrastraba una caja que poseía diferentes elementos de uso personal. – Sugoii... – murmuró al ver el nuevo decorado de la habitación.

Akane le sonrió levemente sonrojada – Hai...se ve todo muy distinto...sólo el escritorio sigue ahí... – comentó mirando traviesamente a Ranma.- ya guardé mis cosas...déjame ayudarte..."jeje...ya estoy actuando como su esposa..." – se acercó muy sonrojada al chico tomando sus camisas y pantalones, luego volvió hacia el armario comenzando a guardar todo.

- Arigato – sonrió el muchacho mientras observaba curioso la bolsa que estaba sobre la cama. - ¿Qué es esto Akane? – preguntó mientras se sentaba a un lado de la bolsa.

- ¿Nani? – contestó Akane girando hacia él. Su expresión de mujer enamorada cambió rápidamente a una de autentico pánico. Dejó caer las cosas de Ranma – ¡Que ni se te ocurra!...- un ahogado gritito escapó de su garganta justo antes de lanzarse bruscamente sobre él.- ¡Itte!...- se quejó recostada sobre el cuerpo de su prometido.

- ¡Ouch!... ¿qué pasa contigo Akane¿qué escondes en esa bolsa que no puedo ver? – preguntó tratando de incorporarse.

- Na...Nada...- balbuceó nerviosa la chica haciendo fuerza con su cuerpo para impedir que Ranma se incorporara – nada que te importe...- murmuró tratando de alejar la bolsa con uno de sus brazos.

- Akane.. ¿no que teníamos que resistir?... ¿por qué no me dejas levantarme¿Lo que está en la bolsa es para mañana? – preguntó mirándola libidinosamente.

- NO...kuso...SÍ...NO...- balbuceó nerviosa – mierda...hentai...no es lo que estas pensando...y lo de la bolsa definitivamente NO es para eso – comentó totalmente sonrojada.

Ranma con un rápido movimiento aprovechó la distracción de la chica para cambiar la posición quedando sobre ella. – Mucho mejor… ahora podré ver lo que hay en esa bolsa… - sonrió triunfal mientras la alcanzaba.

Akane aprovechó el minuto en que Ranma tomó la bolsa para volver a dejarlo bajo ella, rápidamente se la quitó alejándola nuevamente de ellos – Pensé que te gustaba más esta posición anata...- comentó de forma burlesca mientras se acomodaba a horcajadas sobre Ranma.

- Me encanta... - susurró roncamente Ranma clavando sus azules ojos en los de su prometida. "Je! con esto la distraeré para tomar la bolsa de nuevo..."

- Ranma...- sonrió sonrojada Akane – no me mires así...- murmuró olvidándose por completo del motivo por el que se encontraba en ese minuto sobre el chico.

El muchacho nuevamente se benefició con la distracción de la joven para tenerla a su merced bajo él, se acomodó sobre la chica a horcajadas sujetando sus brazos con una de sus manos. – Ahora sí, koishii… - murmuró mientras vaciaba el contenido de la bolsa.

- Tramposo...- murmuró Akane con una expresión cercana al berrinche- ...antes de que pienses perversiones...esas cosas me las regalaron las chicas anoche - advirtió tratando de moverse.

El muchacho, de piedra, observó varios conjuntos de ropa interior DEMASIADO reveladores, se detuvo al ver una pequeña cajita que decía "Pantaletas comestibles sabor frambuesa", su sonrojo aumentó al ver entre las cosas un par de esposas y una fusta. – Ak... Akane… - atinó a decir totalmente sonrojado mientras caía hacia atrás.

- No fue mí idea...- musitó sonrojada Akane tomando la bolsa para guardar las cosas nuevamente, se detuvo tomando las esposas y la fusta.- ...si te portas mal tal vez las use...- comentó mirando traviesamente a un muy sonrojado Ranma.

- Hon... ¿hontou? – preguntó Ranma mirando con una expresión de pánico a la joven.

Akane dejó las cosas sobre la cama, se acercó luego despacio hacia Ranma - ¿tú que crees? – sonrió mientras se sentaba sobre sus piernas.- bobo...claro que no...- susurró antes de besar con dulzura sus labios.

--------------------------------

En el Sengoku Jidai el atardecer era hermoso, algunos matices dorados y rosas adornaban el amplio cielo.
Cerca de un bosque rodeado de arbustos cubiertos con flores había una amplia cabaña adornada por variedad de distintos tipos de florecillas. Dos chiquillos idénticos perseguían animosamente a una pequeña gatita, que parecía contenta con el juego. Dentro de la humilde morada se encontraban un par de parejas conversando animadamente.

- Mañana será la boda de Ranma y Akane – comentó Kagome mientras acariciaba la cabecita de su bebé.

- Felicítalos de mi parte, espero que sean muy felices y que tengan muchos hijos – sonrió Sango acariciando tiernamente su vientre - ...sólo espero que no sean tan inquietos como uno que conozco...- comentó sonriendo nerviosamente.

- ¡Keh!...tuviste suerte Sango...al menos sólo uno salió calcado al padre – sonrió el hanyou mirando de forma burlesca a Miroku.

- Inuyasha... – murmuró Kagome codeando al muchacho.

- No te preocupes Kagome-sama, ya estoy acostumbrado a éste tipo de comentarios… - dijo el monje sonriendo animosamente. – Estoy orgulloso de mis dos hijos… y de seguro Shigeru aprenderá con el paso del tiempo las manías de su padre – concluyó iluminando su rostro con una sonrisa libidinosa.

- ¡Miroku! Como te sorprenda enseñándole alguna de tus "costumbres" a cualquiera de nuestros hijos te vas a enterar...- lo regañó Sango.

Un pequeño de ojos azules y cabello castaño entró corriendo a la cabaña – ¡Nee oyaji! – se quejó Kenji – ¿por qué no dijiste que hoy vendría oba-sama con la preciosa Izayoi? – preguntó con una mirada que recordaba bastante a la del houshi.

Inuyasha sintió como un vena comenzaba a palpitar en su sien; posesivamente rodeó con uno de sus brazos la cintura de su mujer, acercándolas a ella y a su bebé hacia él – maldito mocoso...- masculló - ...también estoy aquí Kenji.. – soltó con una fingida sonrisa.

- Konnichiwa oji-san, oba-san – saludó Shigeru sentándose junto a su madre.

- Konnichiwa Kenji-chan, Shigeru-chan… - sonrió Kagome mientras colocaba en brazos del hanyou a Izayoi, feliz se acercó para pellizcar las mejillas de ambos niños. – Kawaii… - murmuró enternecida.

Inuyasha sonrió mirando de forma burlesca especialmente a Kenji.

- Kenji, hijo...¿no podrías ser un poco más educado?...- dijo Sango mirando a uno de los niños - ...aunque bueno...al menos así sé cual es cual, realmente nunca creí que fueran a ser dos – sonrió Sango – siempre dijiste que serían dos ¿ne Miroku? – preguntó tomando la mano de su esposo.

- Hai.. – asintió sonriente el monje mientras acariciaba el vientre de su esposa. – Espero que la próxima sea una hermosa niña igual a ti, mi bella Sango... – murmuró acercando su mano hacia cierta parte de la anatomía de la mujer.

- ¡¡¡¡MIROKU!!!- gritó Sango dejando la perfecta marca de su mano en una de las mejillas del monje – ¡¡Houshi hentai¡¿Cuántas veces te he dicho que no hagas esto en público y menos enfrente de los niños?! – lo regañó furiosamente sonrojada.

Kenji observaba todos los movimientos de su padre con una mirada ávida de conocimientos. En su mirada se reflejaba una profunda admiración por el monje.

Kagome se acercó a Inuyasha y tomó nuevamente a la pequeña en brazos. – Sango-chan… me preguntaba si podríamos dejar a Iza-chan con ustedes mañana… si no es mucha molestia… será durante la boda… -

- No es ni una molestia...ya sabes como les encanta a los niños jugar con Iza-chan ¿ne hijos? – preguntó ya más relajada Sango.

Shigeru asintió levemente sonrojado.

- Oba-sama – contestó Kenji acercándose a Kagome y tomando una de sus manos -...voy a cuidar siempre de Iza-chan...-afirmó mirando a los ojos a la mujer - ...porque quiero casarme con ella cuando seamos mayores...- sonrió mirando a una sorprendida Kagome y a un muy pero muy molesto Inuyasha.

Inuyasha apretó con fuerza sus puños, rápidamente se acercó a Miroku – ¡HAZ ALGO CON ESE MOCOSO!...- gruñó tomándolo por sus ropas para acercarlo a él – si lo veo en algunos años acosando a mi pequeñita...te voy a asesinar a TI no a él – finalizó furioso.

Sango se puso de pie tomando de la muñeca a Kenji para acercarlo hacia ella – je je...Inuyasha...no prestes atención es sólo un niño...- rió nerviosamente.

- Pero ma...- el niño fue interrumpido por Sango quien delicadamente le tapó la boca.

- Sango, deja al niño expresarse libremente – comentó Miroku sonriendo orgulloso. – ¡Ese es mi muchacho! – exclamó mientras acariciaba la cabecita del chiquillo.

Shigeru taladraba con la mirada a su hermano.

Kagome colocó un brazo alrededor de los hombros de Inuyasha para evitar que hiciera cualquier cosa contra el monje o su pequeño copia. – Nee, Sango-chan ¿qué sabes acerca de Kohaku-kun y Shippo-chan? –

Sango sonrió dejando por fin libre a Kenji - Están muy bien los dos...Kohaku ya tiene dieciocho años...es todo un hombrecito y Shippo ya tiene quince ; se fueron hace un par de semanas a un viaje de entrenamiento. Los dos partieron a una aldea cercana a exterminar algunos demonios – comentó.

Shigeru tímidamente se acercó a Kagome, luego un poco sonrojado la miró.

- ¿Qué sucede Shigeru-chan? – preguntó Kagome mirando tiernamente al niño.

- Etto… es que otou-san me regaló un barco y quería mostrarle a Iza-chan como flotaba en el agua… ¿puedo? – preguntó tímidamente mirando al suelo mientras frotaba uno de sus pies en el piso.

- Por supuesto... – asintió Kagome enternecida.

Kagome colocó a la criatura sobre un cojín al lado de Shigeru el cual sonriente puso el pequeño juguete en una palangana llena de agua. La pequeña contenta colocó una de sus manos en el agua y carcajeó al ver como el juguete flotaba. Shigeru acarició la cabecita de la bebé y le alcanzó el juguete para que pudiera inspeccionarlo.

La mujer de cabellos azabaches contempló a los pequeños con una sonrisa maternal, su bebé había crecido bastante, todavía recordaba cuando era una pequeña bebita de algunos días. Sonrojada volteó mirando a su compañero el cuál inmediatamente captó su mirada y correspondió observándola con sus abrasadores ojos dorados. "Inuyasha…". pensó mientras recordaba.

Flash back

Era de medianoche en la época actual.
En el cuarto de Kagome junto a la cama matrimonial que habían colocado pocos meses antes, regalo del abuelo, una pequeña cuna color rosa y lila. La pequeña de apenas unos días lloró enérgicamente reclamando alimento.
Kagome que yacía sobre el pecho de Inuyasha se despertó y rápidamente tomó a su hija en brazos, desabrochó los primeros botones de su camisón y sentándose con la bebé en su regazo comenzó a amamantarla.

Inuyasha se levantó de la cama, colocándose al lado de su mujer la miró con un brillo extraño en sus chispeantes ojos dorados.

- Inu.. yasha.. ¿qué sucede? – preguntó levemente sonrojada.

- Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida – susurró mirándola intensamente – y ella...- murmuró suavemente mientras rozaba muy despacio con uno de sus dedos las mejillas de la pequeñita - ...es el regalo más hermoso que pudiste darme koishii...- con delicadeza tomó entre sus brazos a la bebé arrullándola luego con cuidado.

La criatura dormía profundamente; cuidando de no despertarla la recostó nuevamente en su cunita, arropándola despacio.

- Te ves tan sensual...- susurró sentándose al lado de Kagome – sonrojada...- despacio la tomó entre sus brazos dejándola sentada sobre sus piernas – tus deliciosos labios algo separados...- su mirada se desvió hacia los pechos de su mujer – tus pechos...- soltó roncamente mirándola con deseo.

- Inu.. yasha.. – murmuró Kagome mientras acariciaba el pecho del hanyou con sus dedos. – Pero si me veo horrible… - musitó afligida mirando los ojos del muchacho.

Inuyasha besó suavemente los labios de su mujer, con mucha delicadeza la estrechó entre sus brazos subiendo y bajando despacio sus manos por su espalda. Despacio separó sus labios para susurrarle – Nunca más digas eso...eres la mujer más hermosa que existe ...- afirmó mirándola intensamente a los ojos mientras se ponía de pie cargándola entre sus brazos- ...mi mujer...la madre de mi hija...- continuó mientras se recostaba con Kagome entre sus brazos.- mi vida...-susurró suavemente mientras arropaba sus cuerpos.

El hanyou vio como su mujer lo miraba totalmente sonrojada – Así te ves aún mas preciosa...Oyasumi Koishii...tienes que descansar...- besó con ternura su frente.

Fin flash back

Kagome regresó a la realidad y observó a través de la ventana que ya empezaba a oscurecer.

- Bueno chicos… ya es tarde… debemos irnos – comentó mientras se acercaba a Izayoi para tomarla en brazos.

- Si ya es tarde...Nos vemos – se despidió Inuyasha, tomando la mano de Kagome para salir.

- Hasta mañana y no duden en dejar siempre con nosotros a Iza-chan – sonrió Sango.

- Hai hai...yo la voy a cuidar siempre – afirmó Kenji - ¿ne Iza-chan? – le sonrió a la criatura.

- Sayounara, oji-san, oba-san. – saludó Shigeru con la mano. Luego sonrojado y sonriente agregó – ¡Matta Ashita Iza-chan! mañana seguimos jugando -

La pequeñita sonrió alegre cuando Shigeru le habló y elevó una de sus pequeñas manos en señal de saludo.

-------------------------------

Akane aún se encontraba sobre las piernas de su prometido, ambos conversaban tomados de la mano levemente sonrojados.

- Nee... Akane… ¿Hoy tampoco dormiremos juntos? – preguntó Ranma.

- ¿Sólo dormir? – contestó la chica sonrojándose aún más.

- Ha... hai… ¿tú qué pensabas? – sonrió el joven mirándola seductoramente.

- En lo que tú estabas pensando...pervertido...- sonrió Akane – ...esta noche quiero dormir contigo...sólo dormir...- susurró acurrucándose entre sus brazos - ¿estas nervioso? – preguntó.

- No... para nada – respondió el joven mirándola intensamente. - ¿Tú si? –

- Hai...deseo que todo salga bien mañana...- murmuró Akane –...quiero terminar el día siendo tu esposa...- le sonrió – me da miedo que alguien arruine nuestra boda...como la última vez...- suspiró

- No te preocupes... todo saldrá bien – contestó Ranma seguro mientras rodeaba con sus brazos a la joven.

- ¿Estas seguro que esta vez no tengo que esperar que una amazona loca llegue en la mitad de la ceremonia gritándote "airen"? – preguntó Akane mirando con curiosidad al muchacho.

Flash back

Ranma y Ryoga se encontraban perdidos en medio de China, llegaron a una aldea que se parecía a la de las amazonas, las mujeres del lugar los miraban con cara de pocos amigos.

- ¡Maldito P-chan¡kuso! nos perdimos… ¿Quién hizo este mapa¿Tú? – preguntó Ranma mirando de forma burlesca al joven del colmillo.

- ¡Hai¡Te lo dije cuando tomaste el mapa¡No es mi culpa que andes distraído todo el día por pensar en Akane¡Bakayaro! – refunfuñó Ryoga.

- Cállate P-chan – protestó Ranma sonrojado, luego observando el lugar y con una expresión curiosa preguntó: – Oye… ¿esta no es la aldea de Shampoo? -

- ¿¡Y cómo demonios voy a saberlo!?...nunca antes había estado en este lugar – contestó Ryoga.

- ¡¡Aiyaaa¡¡Airen!!! – exclamó feliz una voluptuosa mujer de cabellos morados mientras abrazaba de forma efusiva al chico de la trenza - ¿Qué hacer airen en Joketsuzoku? – preguntó.- Nihao chico cerdo...- saludó al otro muchacho que miraba la escena con una sonrisa nerviosa.

- ¡Sha... Shampoo! – exclamó Ranma mientras se separaba sofocado de la chica. – Nos perdimos por culpa de este cerdo – murmuró señalando a Ryoga. – Íbamos hacia Jusenkyo... – "Diablos… ¿ahora cómo demonios le digo que estoy por casarme¿cómo lo tomará? No sé si decírselo… tengo miedo que trate de lastimar a Akane o algo por el estilo... kuso…"

- Deja de decirme cerdo...nenita...- gruñó Ryoga – nos perdimos por tú culpa...ahou...-

- Ustedes seguir igual que siempre - comentó sonriente Shampoo -¿Airen vino a buscar a Shampoo? – preguntó mirando con una expresión bastante coqueta a Ranma.

- Sha... Shampoo... etto… te... tengo que...que decirte algo… - tartamudeó Ranma bastante alterado por la mirada de la amazona.

- ¿Airen vino a decirle a Shampoo que por fin se aburrió de chica violenta? – preguntó mirando sensualmente a los ojos a Ranma.

- Yo no tengo nada que ver con tus líos de faldas Saotome...sólo espera que alguien se entere de esto y vas a ver como te pone...- comentó Ryoga irónicamente comenzando a alejarse de los muchachos.

- Tú te quedas acá, bakayaro – murmuró Ranma tomando al joven del colmillo por el cuello para impedir que se alejara.

En ese momento una pequeñita niña de ojos verdes y cabellos morados de aproximadamente tres años corrió en dirección a su madre tomándola de una de sus piernas. – ¡Nihao! – exclamó un poco sonrojada contemplando curiosamente al par de hombres.

- Se parece...al idiota de Mousse...- murmuró Ryoga mirando sorprendido a la niña.

Shampoo sonrió cargando en sus brazos a la pequeña – Ella es Lian y parecerse al idiota de Mousse porque él ser su padre – continuó al ver la cara de sorpresa de los muchachos – Mousse no ser muy fuerte...y ser bastante idiota...pero dar hijas fuertes...además Shampoo no iba a esperar toda la vida a airen...-

Ranma cayó sentado mientras una gotita se formaba en su cabeza. "Kuso… para que me preocupe tanto… bueno al menos ahora me dejará de molestar¡je!"

- Airen no preocuparse...si Akane abandonarte...Shampoo lo recibirá con los brazos abiertos como su segundo esposo...- comentó mirando coqueta al chico de la trenza - ...y si chico cerdo no tener una mujer...Shampoo puede presentarle algunas amazo...- no pudo continuar ya que vió como ambos chicos corrían a toda velocidad en dirección opuesta a la aldea. – Los hombres son muy tontos hija...- sonrió dirigiéndose a la pequeña Lian.

Fin Flash back

Ranma abandonó sus pensamientos y mirando con seguridad a Akane respondió: - Seguro que nunca más vendrá a molestarnos, koishii… - contestó haciendo especial énfasis en la última palabra mientras acomodaba algunos cabellos de su prometida detrás de su oreja.

- Sí...lo sé...- murmuró Akane - ¿cuándo viste a Shampoo, ella no trató de aprovecharse? – preguntó mirando con curiosidad a Ranma – ustedes nunca nos contaron bien todo lo que paso...-

- No... pa.. para nada... – balbuceó Ranma mirando hacia otro lado.

- Mentiroso...- gruñó la chica mirándolo con el ceño levemente fruncido - ...bruja ofrecida...detesto a esa mujer...- murmuró separándose de él, luego bajó de la cama para continuar ordenando la ropa.

Ranma se acercó sigilosamente por atrás tomándola delicadamente de la cintura. – ¿Y tú crees que yo aceptaría una propuesta de ella teniendo a la mujer más hermosa del mundo a mi lado? – susurró seductoramente en uno de los oídos de la chica.

Un súbito calor recorrió rápidamente todo cuerpo de Akane al escuchar la voz del chico – Creo que no...- murmuró suavemente.

- ¿Sólo crees? – preguntó Ranma mientras besaba suavemente uno de los lóbulos de la oreja de la joven.

- Ranma...jejeje...me haces cosquillas...- sonrió Akane algo sonrojada.

- Mm… ¿Qué perfume traes puesto? hueles muy bien... – murmuró mientras empezaba a mordisquear la misma zona.

- Ahmm Ranma...- gimió suavemente Akane relajándose entre los brazos del chico - el mismo de siempre...- suspiró.

- Me encanta... – agregó Ranma mientras comenzaba a bajar sus labios hacia su cuello depositando suaves besos, lentamente comenzó a chupar una pequeña porción de su piel hambriento por probar más de ella.

Akane volvió bruscamente a la realidad al recordar que su vestido de novia dejaba ver bastante su cuello – ¡Ranma!... ¡Para!...- jadeó totalmente roja alejándose de él – shimatta...- musitó mirándose al espejo.

- Oe... ¿qué pasa contigo? pensé que te gustaba... – murmuró Ranma observando curiosamente a la chica.

- No es eso...- sonrió Akane acercándose de nuevo a él -...si quieres podemos seguir...pero en algunos años cuando nuestros hijos te pregunten por qué su madre tiene una marca roja en el cuello en las fotos de la boda...tendrás que darles una buena explicación –

Ranma rió nerviosamente. - ¿Debería irme ahora, ne? – murmuró mirándola un poco decepcionado. – Se me hará interminable el día hasta mañana por la tarde… - sonrió guiñándole un ojo a la joven.

- Sí debes irte ahora...demo...la ventana estará abierta esta noche...- respondió Akane regalándole una coqueta sonrisa.

Continuará

Notas de las autoras:
1.- ¿Por qué este tipo de despedida para las chicas? La respuesta es re fácil, sinceramente no le vemos el chiste a las despedidas esas con vedettos y toda la cosa...además que efecto podía causar en ellas ver a algún tipo de esos realizando sus bailes dizque sensuales teniendo SEMEJANTES especimenes para darles un show privado mucho mejor xp...además una noche de chicas conversando y comiendo cosas ricas es realmente entretenida aunque quedes al borde del coma diabético y con sentimientos de culpa como por una semana xp
2.- Pensando en su salud mental y en la nuestra decidimos que Nodoka y Kasumi se quedaran dormida en cierto momento...diablos al escribir esto no pude dejar de pensar en lo que dijo Nodoka de su katana xp
3.- ¿Por qué dejamos a los chicos en el Dojo? Porque Kagome, Ukyo y Akane nos amenazaron de muerte si mandábamos a los chicos a pasarla bien por ahí v.v...y para que mencionar el hecho de que Kagome dejo a Inuyasha de niñero...pobre hombre...bueno el quería cachorros ¿no? Xp
4.- ¿Les sorprendió que Shampoo ya estuviera casada y todo xp? No la pusimos antes en el fic porque a la otra parte de esta sociedad (Sakura xp) le provocaba alergia la amazona xp y yo perdía neuronas al escribir sus diálogos xp

Bueno dejamos las notas hasta aquí, esperamos que se hayan divertido con esta parte del epílogo...ahora...¿ven el botoncito que esta un poquito más abajo y que dice GO? ONEGAI PRESIONENLO xp ...ya saben mientras más comentarios nos dejen más rápido ponemos la última parte de este epílogo :)

Nos vemos!


Minuto cultural xp o palabras en japonés usadas en el capítulo:

Yatta ¡lo tengo¡ya lo se!
Bakayaro: Estupido cretino, estupido idiota.
Sumimasen: "Disculpeme" o "Lo siento".(incluida solo por baba de las autoras xp si tienen la oportunidad vean el cap. 1 en japonés xD)
Gambatte : "Buena suerte", "Has tu mejor esfuerzo"
Shimatta: "Maldición" (Expresion de desagrado), "¡Oh no!"
Matta ashita: Nos vemos mañana!
Joketsuzoku: Pueblo de Shampoo
Airen: Esposo
Nihao: Hola!