Capitulo 21 : No sé que opinar.

Konan se sintió bastante triste cuando la fiesta que intento preparar fue suspendida por falta de gente y de tiempo, puesto que minutos después de pensarlo, los habían llamando para hacer varias misiones. Como compensación hoy me acompañaba de compras para el bebé, estábamos las dos sentadas en una pequeña terraza de un bar, donde ambas bebíamos un par de batidos y comíamos algo que estaba bastante rico.

-Así que... Pain esta enfadado conmigo.- Se quejó y yo sonreí.

-Tal vez debas solo hacerle un poco más de caso, llevas unos cuanto días de fiesta, es tu chico.

-¡Ains, lo sé! Pero... Odio cuando se pone así, odio cuando me ata, quiero ser libre.

-Puedes hacer lo que quieras Konan, eso nadie te lo quita, pero debes hacerle más caso. - La dije y ella suspiro cansada.

-Pues sí, tal vez hoy le prepare una cena romántica o algo así... Bueno, dejemos de hablar de mí. ¿Qué tal con Sasuke?

-Bien, ayer me dejo claro que no quiere nada conmigo.

-¿Y eso?

-Pues no lo sé, y la verdad no me importa. Me toca ser libre y feliz, y pienso hacerlo

-Haces bien- Suspiró pesadamente por mi, y sentí ganas yo también de hacerlo. Pero logré despedirme de ella, y me aleje aguando mis ganas de mandar todo de paseo. Me dirigí hacía nuestra casa, cuando me di cuenta de hoy empezaban las clases según la carta que nos había mandando tsunade a primera hora. Había algo que no sabía que era, pero me preocupaba, y tal vez era la sensación de no saber que hacer con mi vida, de no saber quien era...
Cuando entre en casa, vi como Naruto salía corriendo a mi y me abrazaba fuertemente, detrás de él estaban ya todos esperándome, sonreí falsamente mientras que le apartaba y me dirigí escaleras arriba, hacía mi habitación, tarde poco en cambiarme de ropa y ponerme el uniforme ambu reglamentario con el cual debíamos ir a clase... también llego esta mañana. Bajé escaleras abajo, y todos salimos dejando la puerta cerrada y la casa vacía. Conforme íbamos andando me quede atrás, absorta en lo que eran mis pensamientos, veía la espalda de Naruto con sus manos en la cabeza, sonriendo ampliamente, a su lado iba Sasuke con las manos en los bolsillos, ambos parecían mantener una conversación y en mi cabeza, se replanteaban mas dudas... Y sin querer, me dí cuenta de lo que me estaba pasando... Estaba enamorada de Itachi, y en un intento de olvidadlo, fue Sasuke el que me sedujo, y cuando le perdí, más exactamente cuando él se fue... me quede sola, sin ninguno de los dos.
Rechisté suavemente mientras que mis labios se abran dejando pasar el sonido, y sin evitarlo me acorde de la frase que alguien me dijo alguna vez " Quien juega, siempre pierde, y quien no juega nunca gana" Y aunque entonces me pareció una contradicción ahora lo entendía del todo. No sé podía jugar a dos bandas... porque se perdía, pero si nunca arriesgabas nunca te hubieses llevado nada... Que estúpido y paradójico me sigue pareciendo.

Llegamos a la academia de Konoha, donde habíamos ya recibido alguna vez clase, los dos hermanos no tardaron en averiguar donde estaba situada la clase, y cuando llegamos todo aquel salón estaba lleno, eramos los últimos que faltábamos, el profesor nos dejo pasar, y todos nos colocamos atrás, en seguida Shikamaru se colocó en la esquina que daba a la ventana y dejo caer su cabeza sobre el pupitre, itachi le miró de reojo, mientras que se acomodaba lentamente, me senté a su lado, mientras que veía como Naruto se acomodaba y Sasuke, a mi lado dejaba caer la mochila al suelo. Cogí mi pequeña mochila, todos debíamos llevar una con al menos un cuaderno, pero cabía decir que Naruto iba sin ella, como siempre.
El profesor comenzó a dar clase, y yo automáticamente bostecé, mientras habría mi cuaderno y cogía aquel lápiz para comenzar a rayar sobre él ninguna cosa importante, había aprendido que en la vida hay cosas que no enseña la escuela, y que en la guerra la teoría no sirve. Aquel hombre tenía el pelo blanco y decía ser de la villa de la arena, supuestamente, nos tocaba ahora dar primeros auxilios de medicina... Quise tirar algo a la cabeza del profesor.

-Debe ser frustante para ti escuchar esto- Me habló el Uchiha mayor, y yo le miré levemente.

-Tal vez cuando creas una medicina tras otra, se te vuelve repetitivo pero nada más.-Dije en un leve suspiro, y sin poder evitarlo llame la atención de media clase. El profesor se giró hacía a mí y me señalo con el dedo.

-¡Tú! ¿Cómo te llamas?- Me levanté y entable total contacto con sus ojos marrones.

-Sakura Haruno.

-¿Te atreves tú a interrumpir mi clase?- Preguntó bruscamente, mientras que sus manos se colocaban en su cadera.- ¿¡Tú!? ¿Qué estas aquí sólo por la situación? Seguirás siendo de Akatsuki por mucho que a Konoha no le guste.

-Yo en ningún momento he ido a interrumpirle su clase- Me defendí- Aunque esta equivocado en miles de cosas- Le ataqué con una sonrisa cínica- Y no tiene nada que ver, que yo haya sido de Akatsuki.

-Pues si dices que tan mal la estoy dando ven a demostrarlo- Me invitó a salir a la pizarra, y evidentemente no me achanté, me dirigí firme y recta hacía allá, pero justo antes noté como Itachi susurraba levemente un "Dejale mal" y sin más me dirigí hacía abajo, dejando que mis botas ambu resonasen contra la madera en un leve taconeo. Cuando llegue al frente me giré dándole la espalda a él, y enseñándoselo a la clase, en mis dos manos apareció la leve aura del chakra rodeando mis dos manos, en casa una era distinta. - Mi mano derecha es capaz de curar a cualquiera que este presente, y en cambio mi mano izquierda puede matar a cualquiera. Para ser médico se debe tener un total domino del chakra, si en el campo de batalla no lo tenéis, no intentéis curar a nadie, o morirá. Por ello en vuestro equipo siempre habrá alguien que sepa curar, y al cual tendréis que proteger, o estaréis muertos. Por eso esta clase no sirve para nada, y muchas personas aquí me secundaran.- Me dirigí hacía arriba de nuevo y el profesor esperó a que llegase a mi sitio para volverme a atacar.

-Tienes suerte de ser quien eres, sino yo mismo te hubiese matado.

-Antes de tocarla deberías matar a medio Akatsuki, y a media Konoha- Me defendió rápidamente Naruto- Porque por lo menos por mí, no llegarías ni a olerla antes de morir.

-Eso díselo a los líderes de las villas, cuando vean los que se les viene encima se la darán a Orochimaru y a Madara antes que a nadie.-Espetó el profesor y yo sujete a naruto de la muñeca.

-Dejale, no es ni siquiera ambu, es un jounin que se dedica a dar clase, y viene de la villa de la arena, hemos pasado demasiado tiempo allí, para no caer en sus estúpidas provocaciones- Le dije a mi compañero.

-¡Pero sakura-chan! ¡Se esta metiendo contigo!

-Y que mas da- Sonreí captando toda la atención- Es evidente que me sobrarían las dos manos para matarlo- Sonreí y sentándome guié mi vista hacía delante.
-Quedaras molestada, tú junto a tu equipo- Murmuró el profesor y se giró abriendo la puerta corredera de la sala y saliendo.

-La clase ha terminado- Escuché a Sasuke. Entonces suspiré y deje que mis brazos sujetasen mi cabeza encima de aquella mesa. El chico de pelo moreno que tenía delante se giró.

-Que verdades acabas de decir, Sakura- Me felicitó en cierta parte, y yo se lo agradecí- Perdona, no me presente me llamo Kira Nokashi de la villa oculta de la arena, y ese fue profesor mio en la escuela, le tengo asco desde entonces, yo también soy médico, y estoy aquí igual que vosotros por pura diplomacia- Me sonrío y yo se lo devolví.

-Encantada- Murmuré

-¡He escuchado historias fantásticas de ti! Realmente tenía ganas de concerté, escuche que estuvisteis en la arena, pero yo estaba destinado aquí- Me volvió a sonreír y yo asentí.

-Sí estuve en la villa intentando evitar un encuentro diplomático bastante feo.

-Imagino, me sorprende que la villa te haya admitido y te proteja tanto, supongo que a fin de cuentas todo lo que dicen sobre ti es cierto.

-Que va- Negué- Sólo soy una persona más, que intenta sobrevivir a ser madre, a ser ninja, y a ser medico.

-¡Oh, es verdad! ¿Esperas un hijo Uchiha?

-Sí- Asentí- Aunque de momento es mas Haruno que Uchiha- sonreí, provocando la mirada moral de itachi sobre mi persona, la cual yo hice que cayera en saco roto, ignorandole por completo. Kira río.

-Una madre soltera de armas tomar- Me dijo, y yo también solté una leve carcajada, tal vez ese era mi propósito. Se giró nada más entrar el siguiente profesor, y no tuve más remedio que callarme y escuchar. El bolígrafo en mis manos se convirtió en pincel y el cuaderno en un lienzo, y empece a garabatear en mi cuaderno miles de cosas, nombres, apellidos, dibujos... La clase acabó cuando terminaron dos horas que se me antojaron tan eternas como vivir constantemente una vida de rutina, suspiré cuando nos toco hacer filas por equipo en el campo de entrenamiento de la escuela. ¡Ahora eramos niños pequeños! Yupi... Era realmente fastidioso todo esto. El profesor nos comenzó a dar ordenes de que íbamos a realizar combates individuales para calificar nuestras actitudes como una sola unidad... Mi equipo y yo estábamos sentados pegados a la pared, como casi todo los otros equipos, todos habían combatido, todos menos yo... Suspiraba aburrida y cansada, pensado que mi turno nunca llegaría hasta que me llamó el profesor.
Me tocó luchar contra una chica de mi misma altura, mucho más delgada que yo, evidentemente porque ella no estaba embarazada, sabía el riesgo que tenía lucha sin embargo... vivíamos en un mundo de ninjas, donde la muerte era el sinónimo de vivir.

Llevamos ya minutos combatiendo me había dedicado a saltar de un lado a otro, sin hacer mayor esfuerzo que el de esquivar, y atacar con leves golpes que realmente no hacían nada.

-¡Haruno, haz el favor de atacar de una vez!- Me gritó el profesor, y yo asentí levemente.

Aquella chica no tenía culpa del dolor que sentía por dentro, y sabía que en cuanto golpease por primera vez con mi chakra saldría mucha furia que tenía acumulada, y posiblemente ella me contrarrestasen con algo mil veces peor, lo que convertía esta historia... Un duelo de titanes. Sin embargo, asumí el riesgo.

Cogí mi katana y ante todos quedo aquel nombre esplendido sacado a la luz, chasque los dedos y en estos apareció mi chakra fino y verde, formando una delgada cuerda. Salté al aire y deje caer varios shuriken encima de mi enemiga, los esquivo con facilidad, sin embargo moví los dedos, y el hilo que estaba entre ellos comenzó a moverse al rededor de su cuerpo atándola, se intento escapar haciendo un justu que la escondía debajo tierra, rompí el suelo al caer con mi tacón y ella aprovecho para golpearme en la boca del estomago de una patada, agarré su pie a centímetros que me tocase, y con la katana me moví formando un circulo y la golpee con la empuñadura en la boca, provocandola que se fuese varios metros hacía atrás, de repente note como algo ardía en mi pierna,y no me dio tiempo a esquivar aquel papel de fuego, antes de acabar estampada contra un árbol, en seguida mande a todo mi chakra curarme envolviéndome en una capa verde.

-¡Basta!-gritó el profesor.

Guardé mi katana y quedándome en silencio me volví a mi sitio.

Más tarde salimos de la escuela, y yo seguía entusiasmada en mis pensamientos. Ver a Itachi me mataba por dentro, no poder consolarme con Sasuke me irritaba... Vivir la vida así, me estaba matando. Puse las manos en mis bolsillos y me olvide de todo caminando hacía otro lado de mi grupo Ambu, suspiré y me deje llevar por el caminar de los pasos.
Cuando la luna estuvo en pleno auge encima de la villa, fue cuando volví a casa, llevaba todo el día perdida entre mis pensamientos. Entré por la puerta de casa, y pude ver como kakashi estaba en la cocina conociendo algo, como sai estaba leyendo tirado en el sofá, como Sasuke afilaba su katana, Naruto e hinata se abrazaban en el sofá mientras miraban la tele, Itachi estaba sentado en las escaleras con varios royos entre sus manos. Fui a subir cuando las palabras de aquel que fue mi maestro me detuvieron.

-¿Entiendes esto?- Me preguntó tirándome el royo a las manos, le cogí, lo abrí y lo observe por encima.

-Supongo que con análisis si... Es una técnica de fuego...- Arrugue el entrecejo- ¿De donde la sacaste?

-De algún lugar-Murmuró- Mira a ver que puedes sacar de ahí.

-Esta bien, veré que tengo en la habitación... y que puedo hacer.- De repente comencé a sentirme mal, y tuve unas ganas enormes de vomitar, mis rodillas cayeron brutalmente contra la escalera, no puedo decir en que momento perdí el equilibrio, note un golpe bastante severo en mi abdomen, la vista se me nublo.

-¡Sakura!-Escuche decir a Itachi, que en seguida me agarro por el pecho, y me tendió en sus piernas- ¿estas bien?- me preguntó, yo sólo cerré los ojos, note como se movía, y pude sentir como Hinata caía a mi lado de rodillas ¿me había dejado itachi en el suelo? Estaba desconcertada, y pronto sentí como algo me quemaba por dentro, intente gritar, pero no pude, sé que mi boca se abrió soltando aire, quizás el poco que me quedaba.

-¡¿Qué la pasa!?-Exigio saber sasuke

-¡No soy medico!- Se quejó hinata nerviosa, era evidente que los tres me estaban examinando con su ojo. Kakashi se acerco, y tocó mi frente.

-Tiene mucha fiebre, hay que llamar a Tsunade- Eso era evidente maestro, debo de decir que en estos instantes notaba como la vida se me estaba yendo... De repente sentí un dolor muy fuerte en la zona donde estaba mi bebé, me comencé a preocupar, pero a la segunda contracción todo mi sistema de defensa se reafirmo.

-¡Voy yo a por ella!- Gritó Naruto, y todos le dejaron ir, era el mas rápido. Moví mis manos lentamente, ante la vista de todos, y las posé en mi vientre. ¿Qué mierdas me estaba pasando? Tenía miedo de perder a mi hijo, era el único recuerdo que me quedaba de que aquel amor fue sincero, y acumule chakra, mientras sentía que ardía con más furia por dentro. Grite y esta vez fue en serio.

-Para-Me ordenó itachi, mientras quitaba mis manos de mi vientre.

-¿Tu también te has dado cuenta?- Pregunto Sasuke hacía Kakashi.

-Sí, su propio chakra la esta matando.- Cerré los ojos exhausta, intente abrirlos, pero no pude... Y ante el silencio que comenzaron a escuchar mis odios, en mis labios se escondía aquel te quiero que deseaba decir, y aquella preocupación que sentía.