Perdon, enserio perdon por tardar tanto en subir el capitulo. Solo espero que les guste y que me dejen sus comentarios como siempre ;)
Disclaimer: Los personajes de Once Upon a Time no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores. Esta historia esta creada con fines de entretenimiento y cualquier parecido con la realidad en coincidencia.
—No puedo creer que aun no la hayas encontrado, James — Comento Regina molesta mientras miraba al príncipe.
—Se ha sabido esconder bien — Se defendió él — Pero te prometo que la voy a encontrar aunque sea lo último que haga — James tomo a Regina por las caderas y la jalo pegándola a su cuerpo — No tienes que preocuparte por eso mi reina.
El príncipe beso a la reina con frenesí mientras apretaba el cuerpo de la morena salvajemente contra el suyo. Bajo sus labios a el cuello de Regina saboreándolo con pequeños besos y mordidas.
Regina se sentía deseada, como hace mucho tiempo no lo hacía. Había pasado ya tanto desde que un hombre la había tocado con tanto deseo. Se sentía bien tener a James volviéndose loco por ella.
La reina salió de sus pensamientos al sentir los labios del príncipe bajando hacia su generoso escote y las manos grandes colocándose en su trasero.
Ella se aparto lentamente dejando a James con la cara roja de pasión y la respiración entrecortada.
—¿Qué pasa? —Pregunto él confundido.
—Ahora no es el momento James — Respondió la reina esquivando la mirada del príncipe — Tengo cosas que hacer y tú tienes que seguir buscando a Snow White.
—¿Algún día… — James se acerco de nuevo a Regina — Me dejaras hacerte el amor? Te prometo que no te arrepentirás — dijo con una sonrisa seductora.
—Habrá tiempo para eso cuando nos casemos.
—Claro, cuando nos casemos.
James beso a la reina en los labios pero esta vez solo fue un beso corto para después salir de la habitación.
Regina se paso los dedos por las comisuras de los labios limpiándose el labial rojo cereza.
A pesar de que James era muy atractivo, ella no quería entregarse a otro hombre sin sentir algo por él. Ya había pasado una vez por eso con Leopoldo y se había prometido no volverlo hacer.
—Regina, necesito hablar contigo — Cora había entrado a la habitación can tal sigilo que la reina no se había dado cuenta.
—¿Qué pasa madre?
—¿Qué crees que estás haciendo? — Pregunto su madre indignada.
—¿A qué te refieres? — Respondió la reina sin darle importancia.
—Estas atemorizando a todo el pueblo con tu inútil búsqueda… Regina, necesitas darte cuenta que así la gente jamás te respetara.
—Ellos me respetan madre. Porque saben el poder que tengo — Presumió Regina con una sonrisa — El pueblo entero está a mis pies.
—Esa no es la manera Regina —Cora se acerco a su hija y la miro a los ojos — Tienen que respetarte y quererte al mismo tiempo, sentir que sin su reina no son nada.
—Tú querías que tuviera el poder sobre todo ¡¿No es así?! — Grito la reina apretando los puños — Pues ya lo tengo, así que ¿Qué más da de que manera el pueblo me respeta?
—¡Es importante Regina! Tienes que entenderlo… No puedes seguir comportándote así.
—No tengo tiempo para tus sermones, madre. Así que por favor, te agradecería si te retiraras en este momento y dejaras de molestarme.
—No me hables así — Advirtió Cora mostrando su dedo índice.
—Tú ya no me puedes dar órdenes… Perdiste ese derecho desde que me alejaste de lo único que amaba en esta vida. Yo te hablo como se me pegue la gana porque tu estas aquí, en este palacio, gracias a mí — Regina hablaba entre dientes tratando de contener todo su furia — Sin mi seguirías siendo la reina de nada. Así que no te atrevas a darme órdenes de nuevo. Yo soy la reina, lo que tanto deseaste que fuera, ahora atente a las consecuencias.
Regina salió de la habitación dejando a Cora con las palabras en la boca. Su hija había cambiado tanto y ahora se daba cuenta de su error.
David corría arrastrando a Snow tras él. Los caballeros negros de Regina los habían visto por un descuido.
La princesa no podía más, sentía sus pulmones ardiendo y sus piernas comenzaban a fallar.
—Ya no puedo más — Comento ella en un susurro.
David se detuvo y comenzó a mirar hacia todos lados buscando algún refugio para ocultarse. Snow se inclino poniendo las manos sobre sus rodillas tratando de recuperar el aliento.
La puerta de una pequeña cabaña estaba entreabierta y lo único en lo que David puso pensar fue en correr hacia ella.
Tomo de la mano a la princesa y se apresuro a entrar cerrando la puerta y recargándose sobre ella.
Snow y David se dedicaron una mirada asegurándose de que todo estaba bien y después una sonrisa se escapo mientras recuperaban el aliento.
—¿Quiénes son ustedes? — Pregunto una vocecita.
La princesa y su amado miraron hacia abajo para encontrar un pequeño niño mirándolos con unos ojos llenos de curiosidad.
—¿Qué hacen en mi casa? — Pregunto de nuevo el niño.
—¿Pasa algo hijo? — La voz de un hombre adulto se hizo presente en la habitación.
El hombre abrió los ojos como platos en cuanto vio a sus inesperados invitados.
Snow observo al hombre con detenimiento. Era él. A pesar del cabello largo y la barba que cubría su rostro pudo reconocerlo. Vestía ropas sencillas y sucias como si trabajara en el campo y la reaccion de sus ojos grises fue lo que le confirmo sus sospechas.
Era Robín Hood.
—Robín — susurro Snow acercándose a él.
—¿Qué es lo que hacen aquí? — Pregunto él con una voz temblorosa.
—Nos venían persiguiendo y vimos la puerta abierta… Solo queríamos ocultarnos — Respondió David intentando aligerar el ambiente.
—¿Y se les hizo muy fácil entrar como si nada a mi casa?
Snow se acerco poco a poco hasta quedar frente al hombre y mirarlo a los ojos. Sin duda era él.
La princesa dio una bofetada a la mejilla del ladrón mirándolo con verdadera furia. Robín dio un paso hacia atrás y coloco su mano en la mejilla que había sido objeto del ataque de Snow White.
—Snow, ¿Qué es lo que haces? — Pregunto David tomando el brazo de la morena para alejarla del ladrón.
—Hijo, ve a jugar afuera — Susurro Robín mirando los ojos asustados del niño.
El pequeño asintió y salió de la habitación caminando hacia la puerta que llevaba al campo.
—¿Qué es lo que te pasa? — David miro a Snow a los ojos sin soltarla del brazo.
—Todo esto es su culpa — Respondió la princesa señalando al ladrón — Por el tenemos que escapar de los caballeros negros de Regina.
—¿De qué está hablando? — Pregunto Robín con una combinación de molestia y confusión.
—Tú dejaste a Regina… La dejaste — Los ojos de la princesa comenzaron a llenarse de lágrimas — Por ti ella ha cambiado a tal punto de volverse malvada y cree que todo fue mi culpa.
—¿Por qué cree eso? — El ladrón había escuchado sobre la actitud de Regina, sobre lo que se había convertido y le dolía en lo más profundo de su corazón.
—¡Porque tú te fuiste como si nada! — Snow no aguantaba más, necesitaba gritar sus sentimientos — ¡Porque tú la dejaste sin importarte que ella te amaba con todo su ser, que ella confiaba en ti ciegamente! Eres un hombre despreciable — La princesa escupió las últimas palabras sintiendo su garganta arder.
—Nunca fue mi intención dejar a Regina — Respondió Robín con la mirada perdida en el suelo.
—¿Entonces por qué lo hiciste?
—Me vi obligado a hacerlo.
—¿Por qué?
—La pregunta es: ¿Por quién? — Corrigió el ladrón mirando a la princesa — Cora.
—Lo sabía… Volvió a hacerlo, volvió a arrebatar la felicidad de Regina.
—¿Qué fue lo que paso? — Pregunto David con curiosidad.
Robín asintió sabiendo que tenía que revivir aquella historia. Les indico con la mano la dirección hacia una pequeña mesa y varias sillas de madera. Los tres tomaron asiento y el ladrón respiro profundamente antes de comenzar.
—Recibí una nota de Cora pidiendo verme. Creí que se trataba de contratar de nuevo mis servicios para proteger a Regina. Sin embargo, cuando llegue me encontré frente a una propuesta que incluía mucho dinero y oro para abandonar a Regina — Robín recargo sus codos en la mesa inclinándose hacia delante en una posición más cómoda — Yo me negué y por más que Cora aumentaba la oferta no pudo convencerme de hacerlo. Con su magia me hizo su prisionero y me encerró en uno de los calabozos del castillo… Por más que gritaba por ayuda nadie podía oírme. Ese mismo día Cora regreso e intento arrancarme el corazón, pero gracias a un hechizo que Tinkerbell, el hada amiga de Regina puso sobre mí, ella no pudo lograrlo.
"Me torturo durante semanas, un hombre entraba a golpearme día tras día hasta dejarme gravemente herido — Snow y David pudieron notar el dolor en la voz de Robín al recordar aquella escena — Nunca supe si era de noche o de día. La luz no entraba en aquella prisión. Solo supe que pasaron tres meses porque Cora apareció frente a mí con un niño en brazos. Me libero, me entrego al bebé y supe que era mi hijo. Era tan hermoso — El ladrón soltó una pequeña sonrisa — Cora me ordeno que me fuera y me escondiera en el pueblo más alejado del catillo si quería que mi hijo viviera. Llegue aquí, conseguí un trabajo en el campo y trate de no llamar la atención manteniendo un perfil bajo.
Roland fue lo único que me mantuvo en pie para seguir adelante sin Regina. Solo tuve que mirar los ojos cafés de ese pequeño bebé en mis brazos, unos ojos iguales a los de ella, para darme cuenta que valía la pena vivir por él. "
—Lo lamento tanto — susurro la princesa avergonzada y entristecida — No te merecías la bofetada que te di.
—Lo entiendo… Solo conocía la versión de la historia que Cora había contado.
—Roland — Snow sonrió al decir su nombre recordando a Regina diciéndole que así se llamaría su bebé — ¿Él sabe sobre Regina?
—Sabe que tiene una madre que lo adora, pero que no puede estar con nosotros — Respondió Robín con tristeza — Pero no sabe que es la reina… Ella nunca ha venido por aquí, así que nunca nos ha visto ni nosotros a ella.
—Robín, Regina tiene que saber todo esto — Intervino David con una voz suave.
—David tiene razón… Roland merece conocer a su madre y Regina merece saber la verdad. Merece saber que la sigues amando y que tiene una razón para corregir su camino
—Si regreso al palacio, Cora no dudara en matar a Roland.
—Entonces no lo hagas… Hagamos que Regina sea la que venga aquí.
—¿Cómo? — Preguntó el ladrón con curiosidad.
Los ojos de la princesa se encendieron al igual que una bombilla. Sabía perfectamente cómo hacer que Regina volviera a encontrarse con su verdadero amor y su pequeño hijo.
—Tengo una idea.
¿Cual creen que sea el plan de Snow?
¿Qué les ha parecido la reaparicion de Robin?
No pude hacer mucho sobre lo de James y Regina porque enserio no encontraba como xD
Después de leer un comentario me di cuenta de que me había olvidado de Cora así que por eso la traje de vuelta en este capitulo.
¿Sugerencias? ¿Reclamos?
