Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.

45.

Habían llegado al futuro e iban de camino a casa de Kasumi, ya que Akane quería hablar con ella por lo sucedido con Yuki, aunque no era algo alarmante o que mereciera castigo. Sin embargo, llevó a Izanami al pasado sin hablar con ella sobre cómo serían las cosas de ahora en adelante incluyendo sobre las visitas porque tampoco tenía que estar todos los días.

—Traes muchas maletas—comentó Izanami viendo a Yuki con dos maletas de ruedas en sus manos y arriba otras tres bolsas.

—Sera porque ahora viviré aquí—contestó obvio—. De hecho, aun me faltan cosas.

—Mi tía se pondrá feliz de tener a sus dos hijos en casa, a excepción de mi tío que sigue de viaje en el extranjero—recordó.

—Pero estará en navidad—aclaró.

—Ya que voy a tu casa, iré a la habitación de Aki para al menos verlo en persona y me muestre su área de computadoras donde hackea—dijo emocionada.

Maru la acercó a él como una forma de abrazó sin dejar de caminar.

—Ja, te dije que lo haría—dijo Yuki con una sonrisa—. Solo pensé que lo haría conmigo y no por Aki.

Izanami gruñó.

Akane que caminaba delante de ellos los miraba de reojo. Por dentro tenía la esperanza de que Izanami no aceptara lo que le propuso a Maru hace unas horas.


Akane estaba en su oficina y le llamó a Serena para que trajera a su hijo porque quería hablar con él. Ya lo tenía enfrente y lo miraba con atención al igual que él.

—Iré al punto, ¿mi hija y tú están saliendo? —preguntó Akane.

—No—respondió.

—¿ósea que te aprovechaste de mi hija? —explotó Akane.

—Ella lo hizo, no dejaba de molestarme

—¡¿Cómo te atreves a ofender a mi hija?! —gritó Akane.

—No la estoy ofendiendo—aclaró—. A lo que me refiero es que Izanami insistió e hizo todo lo posible para que me gustara y como se le acabó las ideas, fue su último recurso, ¿lo que no entiendo es como se enteró? Usted se queja de que Izanami no le tenga confianza y ¿Qué paso? Se lo dijo.

—Shun me dijo que escuchó…

—Si, que Izanami y Emi hablaban por teléfono, ya lo sé.

—¿Izanami si te cuenta lo que le pasa?

—No todo, hasta hace poco lo hizo… solo para que yo me calmara y no pasara nada.

—¡¿Ha pasado más de una vez?! ¡Dijiste que no te gustaba!

—Yo nunca dije eso.

—Entonces, te harás responsable de tus acciones—decidió Akane.

—No me quiero casar con ella y dudo mucho que ya quiera

—Muy bien, entonces tienes dos opciones—se calmó un poco—. Yo no soy tonta a ti te interesa Izanami, por lo que tu elijes, no te acerques a ella de la manera que lo has estado haciendo, compórtate cariñoso, ya sabes, como si fueran novios y si ella acepta esas demostraciones, entonces aceptare que estés con ella. La otra, si tú no quieres eso, aléjate de ella lo más que puedas porque no puedo romper relación con tus padres. Además, yo haré lo posible para que no se roben la espada porque si pasa, yo me iré e Izanami tomara mi lugar, pero… —le lanzó la hoja para que leyera la parte que subrayo— no entiendo porque la generala pensaba que tú eras el único que la puedes controlar.

Maru lo leyó y no le gustó mucho la idea.

—Si Izanami se queda al mando de los decadentes, yo tengo que estar al pendiente de que no tome malas decisiones, en conclusión…

—Tú serás el segundo de Izanami—terminó Akane—. Entonces…

—Haré el primero—decidió.

—Pensé que elegirías la segunda porque, tú no me gustas para Izanami.

—¿Qué trata de decir?

—Que tú no puedes ser el hombre que necesita Izanami—sonrió Akane.

—¿En serio? Se supone que eres su madre, entonces debe de saber que nadie tendrá la paciencia para estar con Izanami

—¿Me estás diciendo que tú si la tienes?

—Si—sonrió.

—Sabes, no me caes bien, eh.

—Usted tampoco—le respondió—Todos les tiene miedo, pero yo no.

Akane estaba impresionada, definitivamente debía tener cuidado si no quiere que su hija sufra las consecuencias.


Akane seguía pensando en eso y debía lograr que Izanami no cayera. Hará trampa lo sabía, pero no lo quería cerca de Izanami y no le importaba si su hija se quedara sola, es más, a su hija tampoco le importa, no lloraría por eso. Llegaron a la casa de Kasumi y cuando vio a su hijo brincó de felicidad.

—No sabía que vendrías—dijo Kasumi emocionada que se encontraba en la cocina.

—Quería darte la sorpresa

—Solo que primero fue al pasado a excavar en el terreno donde será la escuela provocando el enojo de mi otra yo—comentó Akane.

—Eso no se hace—dijo Kasumi viendo a su hijo.

—Lo que quiero saber es que era lo que discutían cuando te caíste—pidió Izanami.

—¿Quieres que te diga? —sonrió Yuki.

—En otro momento—contestó Maru.

Izanami esperó a que se fuera Maru, lo cual le extraño porque se supone que estaba "al pendiente de ella" aunque eso también le sorprendía porque no era así. Lo que no sabía era que Akane le había mandado un mensaje a Serena para que le pidiera a su hijo que regresara. Bloqueaba su celular con una sonrisa.

—En fin, quiero ver a Aki—sonrió Izanami.

Yuki e Izanami fueron a la habitación de Aki dejando solas a Akane y Kasumi.

—Por tu cara veo que las cosas con ella no están bien—dijo Kasumi sentándose en una silla y pidiéndole a su hermana que se sentara.

—Tú me conoces—dijo Akane sentándose en la silla—. Por más que lo intento ella no me puede ver de la misma manera que a la otra.

—Ni lo hará porque estoy segura de que ella no ve a la otra como su mamá—intuía Kasumi.

—No lo decía en ese aspecto, yo me tengo que enterar por otros lo que le pasa a Izanami.

—Pero al menos te quiere.

—Ella no me lo ha dicho, aunque hace un momento me dijo que no pensara que no la quería.

—Aunque no lo diga, no importa que no sea cercana a ti, ella debe de tener algún aprecio hacía a ti porque en su interior sabe que eres su madre, ¿por qué crees que ella no se separaba de la otra? Porque dentro de ella sabía que era su madre, aunque ella no haya nacido de esa Akane, entonces el cariño contigo debe de ser aún mayor.

Mientras ellas platicaban, Izanami y Yuki llegaron a la puerta de la habitación de Aki.

—¡Estoy emocionada! —dijo Izanami brincando.

—Tampoco es para tanto— dijo Yuki tocando la puerta por tercera vez.

Aki abrió la puerta y sabía que era su hermano, pero no Izanami.

—Como lo dijo mi otro yo, evita los comentarios respecto a mi estatura—se adelantó Aki al ver que Izanami estaba a punto de decir algo.

Izanami se guardó las palabras.

—Es tu culpa, no te gusta la leche —sonrió Yuki.

—Eso también va para ti— aclaró Aki refiriéndose a lo que había dicho.

—De cualquier manera, me da gusto conocerte—sonrió Izanami—. Muéstrame tu cuarto

No esperó que él respondiera y entró y se asombró de ver todo lo que usaba como monitores y otras máquinas.

—Me imagino que no dejas que Raiko lo toque, ¿no?

—Él no entra a mi habitación porque yo no se lo permito —contestó—. ¿así que ahora vivirás aquí? —preguntó viendo a su hermano.

—Si, por lo que me regresaras esta habitación porque recuerda que era mía —sonrió.

—¿Cuál es la justificación?

—Lo que te acabo de decir.

—Para mí no es válido, tienes que tener una justificación coherente para que yo te lo devuelva.

—He regresado, por lo que esta habitación es mía.

—Sigue sin ser válido.

Yuki comenzó a desesperarse y empezó a decir lo que se le ocurriera. Izanami se aburrió de escucharlos y salió.

—Nos vemos después —se despidió Izanami.

Izanami se regresó por el mismo pasillo y al ir a la cocina escuchó que Akane y su tía hablaban por lo que se quedó a escuchar.

—¿Entonces que hago? —preguntó Akane—. No puedo dejarlo así porque si sigue así terminaremos mal y eso no es lo que quiero.

—Has lo posible por hablar de vez en cuando con ella, estoy segura de que Izanami no te rechazara y esto también va para Ranma.

—La diferencia entre Ranma y yo es que yo la tuve dentro de mí por lo que Ranma no sufre lo mismo que yo, sé que él también le preocupa que no le hable mucho, pero a mí me mata porque viví sin ella muchos años y yo pensé que seríamos cercanas cuando volviéramos estar juntas, pero me equivoque. Ranma lo logró con Raiko y ¿por qué yo no he gano su confianza? ¿Qué tiene la otra que yo no tenga para que me quiera?

Izanami tenía pegada su frente a la pared con la mirada hacia abajo. No lloraba, pero si se sentía mal.

—¿Por qué sigues diciendo que no te quiero? —susurró Izanami—. Es su culpa, es su culpa, por su culpa la estoy haciendo sufrir, pero ¿por qué me debe de querer si yo soy un asco de persona por sentir este odio?


En ese instante, dos personas se encontraron, pero ambos sintieron y pensaron lo mismo.

—Cuando se siente este viento, nos avisa que el invierno ya está cerca, sin embargo, en esta ocasión no solo nos avisa la llegada de la estación, sino de que algo lo acompaña que puede ocasionar una desgracia, o como ustedes lo llaman, un mal presentimiento. Extrañamente puedo presenciar el aire alrededor de la persona y es así como sé si esa persona es peligrosa y cuando atacara. Pero, el aire que yo siento alrededor tuyo es de inquietud, tú no puedes detener esa tormenta, ni siquiera yo. Ya es demasiado tarde para evitar esta tormenta. Lamentablemente…—mostró una espada— ya no es necesario esto—terminó Yasmina.

—¿Cuándo…?

—¿entré a tu habitación? —terminó por él— A diferencia de Izanami yo no entré a tu habitación para violarte—sonrió Yasmina.

En una piedra de cemento que estaba en la entrada de un parque, Yasmina estaba sentada encima de ella con la espada en la mano. Desde la tarde seguía a Maru, solo que al ir al pasado, ella prefirió quedarse a esperar el momento para verlo.

—¿Por qué la robaste? —preguntó Yasmina.

—Tú misma lo sabes—respondió.

—¿Cuatro contra primer mundo? Hasta ahorita entre los tres estamos bien, ¿pero que pasa con los otros tres mundos? Mientras ellos no lo sepan, estaremos en paz—opinó—. Mi hermano aun la quiere, pero si fuera él, lucharía porque le regresen su país, no queriendo depender de esto—le lanzó la espada—. Tuve que escapar de él porque por más que le digo no quiero saber nada de él, pero Edik es terco y quiere que esté a su lado.

—Es porque te quiere.

—Una persona que quiso matarme no debe de quererme, como yo también quise matarlo no lo puedo querer, y ese es el problema al que enfrentamos. Ya es tarde, pero aún podemos hacer el intento de detener esto y no termine en una desgracia, ¿Qué piensas hacer? Tiene que ser rápido porque mañana es el día.

Maru atragantó.

Mas atrás, caminaba Raku y estando a unos metros, visualizó a Maru y Yasmina hablando. Sacó su celular y le tomó foto y comenzó a reírse con maldad.


En otra dirección, Akane e Izanami caminaban juntas y durante el camino estuvieron en silencio. Akane recordó lo que platicó con Kasumi y de vez en cuando la miraba de reojo. Tal vez tenía razón, podría involucrarse más con su vida y hacer lo posible para que le platicara algo de ella.

—Recuerdo que tú caminabas por este camino y yo estaba en tus brazos, me llevaste con mi tío para que me revisara porque tenía gripe—habló Izanami sin dejar de ver el camino—. Aun no entiendo por qué querías que creyera que no me querías si cuando en ese instante me mostraste lo contrario porque bien pudiste pedirle a mi tío que me cargara. Tenía cuatro años, pero no era tonta para no darme cuenta.

—Yo quiero que tú me veas como tu madre—contestó Akane—. Tenía miedo de lastimarte y al final no sufriste conmigo, pero Raiko si. Creo que hubieras preferido mil veces que no te hubieras enterado de tu origen y haber seguido pensando que Shun y Usui eran la única familia que tenías.

—Así hubieras estado tranquila, yo no estaría sufriendo y él no debió lastimarla porque así no la hubiera conocido, él es…—decía en un murmuró y agravando su voz.

—Izanami—llamó Akane deteniéndose y tocando sus hombros—. ¿Qué te sucede?

Izanami miró a Akane y respiraba agitadamente.

—Yo no quiero verlo—dijo Izanami.

—¿a quién?

—Solo a él lo quiero ver, necesito estar con él, pero no con el otro—decía Izanami con rapidez.

—¡Izanami! ¡¿Qué tienes?! ¡¿De que hablas?!

Izanami escuchó a Akane y hasta ahora sentía sus manos en ella. Pudo sentir paz con esa sensación cálida de ella.

—Quiero ir a descansar—pidió Izanami.

Akane sintió algo que no le estaba agradando, pero solo asintió y siguió caminando, pero acercándola más a ella y poder calmarla.


En el pasado…

—¿No podríamos hacer esto mañana? Es tarde—dijo Mousse.

—No ser tan tarde—respondió Xiam Pu.

Xiam Pu y Mousse estaban en el sótano del restaurante acomodando unas cajas y separando otras que se llevarían.

—Además, abriremos temprano y no tendremos tiempo—explicó Xiam Pu.

—Eso es cierto—Mousse cambió de opinión.

—Así que… Ranma y Akane tuvieron hijos—dijo Xiam Pu con un poco de tristeza.

—Si, y además conocí a la grande, la que viene del futuro—comentó Mousse—. Es muy buena para pelear al igual que él. Aun no conozco a su hijo, pero me imagino que debe de ser igual.

—Era obvio, pero… me siento arrepentida y…

—¿Qué sucede?

—Hay algo que Ranma no saber y por la historia que me contaste, Ranma debe de pensar que él otro influyó para que se relacionara con Ukyo, cuando no ser así.

Mousse levantó la vista para mirarla.

—¿De que estas hablando?

—La abuela me habló de los shirakus y conocí a uno que conoció Akane cuando era pequeña y le pedí algo…—miró a Mousse teniendo los ojos llorosos—. ¿Si decir que… Ranma y Akane se imaginaron todo al igual que Ukyo? Además… yo también conocer a Izanami.


Hace cuatro años…

—Abuela decir que ser muy malvados y fuertes—dijo Xiam Pu.

—Así es—sonrió Masaru.

El restaurante estaba casi llenó, pero todos ya habían sido atendidos y Xiam Pu platicaba con Masaru en una barra mientras él comía un plato de Ramen.

—Pero no verse malvado—comentó Xiam Pu.

—Tenemos nuestros momentos—contestó—. ¿Quería preguntarte si tú conoces a Akane Tendo?

—Si, ser amiga en algunas ocasiones, pero ser más rival en el amor—respondió Xiam Pu.

—Ella siempre me agradó, además de que me gusta, pero presiento que llegara un momento en el que nuestros caminos se cruzaran, pero bueno, solo me queda esperar.

—La abuela también decirme que maneja brujería.

—¿Brujería? —preguntó un poco confundido—Ahh, te refieres al decadente, la verdad es que a todos de nuestra raza no le interesa ese objeto porque tienen todo, no pueden pedir más, solo la muerte, pero no se puede cumplir ese deseo.

—¿Ósea cumplir cualquier cosa a excepción de la muerte? —preguntó con cierta maldad.

—Si, por tu cara quieres que te lo consiga ¿no? Lamentablemente es cuidado por unas personas, pero… esto es un secreto, solo que…


—Estoy segura de que él borrar la memoria porque no recordar ese secreto—aclaró Xiam Pu.

—¿Qué hiciste? —preguntó Mousse con un poco de agresividad.

—Pedir un deseo—respondió—. Pedir que Akane imaginara que Ranma se besaba con Ukyo al igual que su supuesta relación. Cuando ellos mirar, me escondía y pedía el deseo de que se besaban y otras cosas, pero la verdad es que ellos caían desmayados y lo soñaban. Con Akane ser solo aquella vez que Akane los miró en el restaurante al igual que la chica que venía con ella, pero ellos no estaban besándose y solo platicaban. Los tres se lo creyeron y ellos pensar que es real cuando no ser así.

—¿Ese tipo…?

—No saber lo que planeaba, solo dármelo, pero… hay algo que no estoy comprendiendo y tal vez tener que ver con ese secreto—Xiam Pu fue más al fondo del sótano buscando algo—. Cuando tú contar como era el decadente que ellos tenían, me confundí y pensar, ¿Qué fue lo que en verdad me dio para pedir deseos?

—No comprendo lo que dices.

Xiam Pu regresó para acercarse a Mousse y mostró una piedra que estaba un poco deforme, era negro como un carbón, pero una luz había en el centro.

—Antes no estar así por lo que pensar que con el tiempo y la cantidad de deseos se fue apagando y solo esta esa luz y creo que solo quedar un deseo—intuía Xiam pu.

—No puedo creer que fuiste capaz de eso… pero, ¿por qué dijiste que tu conocías a Izanami?

—Cuando iba a volver hacer, yo solamente hacía que se besaran en privado porque obviamente caerían dormidos, entonces yo vigilarlos cuando salían juntos, no ser seguido, pero varias veces yo mirar a una chica cuando pasaba eso y ella no dejar de observarlos.

—Pudiste darte cuenta por el parecido.

—No, ella siempre traía recogido su cabello y unos lentes por lo que no mirar de lejos el parecido—contestó—. Solo que… el día que ya no poder pedir deseo y que la piedra poner de este color, fue cuando darme cuenta de que hacer mal porque, al fin y al cabo, solo querer que sufriera Ranma por venganza, nunca imaginar que llegaría un día en el que tuviera estos sentimientos—dijo con tristeza—. A pesar de pelear, todos ser amigos, ¿no? Creo que por algo llamar así esta cosa, llegar a decaer y convertirte en una persona que no merecer lo que te ha dado la vida. Aun así, quedar con esa inquietud extraña cuando mencionas a esa chica, porque la última vez que la vi, yo pasar por un lado de ella y dijo algo que desde ese día provocar miedo.

—¿Qué dijo? —preguntó Mousse sintiendo un presentimiento.


En el futuro…

Akane entró a su habitación y Ranma estaba por acostarse.

—¿Se durmió? —preguntó Ranma.

Akane asintió.

—Creo que mañana hablare con Midori y si me puede recomendar a una doctora para que la vea y le pueda dar tranquilizantes o no se—dijo Akane sentándose en su lado de la cama.

Ranma recordó el sueño en ese instante y miró a Akane.

—¡Ni se te ocurra! ¡Ella no tomara esas cosas! —exclamó exaltado.

—¡Oye, cálmate, no es para que te pongas así!

—Ella no está loca.

—No dije que estuviera loca, cuando dije tranquilizantes es para que se relaje, no porque esté loca, además ¿por qué te pones así?

—Por nada, me iré a dormir—dijo y se acostó dándole la espalda a Akane.

Akane no comprendía el comportamiento de Ranma. Además, solo lo pensaba porque tal vez Izanami estaba así por lo cansada que se encontraba. Se acostó y también le dio la espalda a Ranma.