¡Hola!
Al fin puedo pasarme por aquí. Publico la historia y ahora contesto los revies, es que he tenido una semana ajetreada y bueno, quería publicar este vicio cuanto antes.
Disclaimer: Todo pertence a JK Rowling y no recibo nada con esto. xD. Ya me gustaría.
¡Nos vemos abajo!
Vicio 23, Soñar.
El Gran Comedor se iba quedando poco a poco vacío, exceptuando ciertos grupos de adolescentes tardíos que todavía estaban sentados en sus respectivas mesas. Los demás habiéndose marchado después de una copiosa y abundante cena.
Harry Potter y Hermione Granger estaban todavía sentados esperando a que Ron Weasley terminara su tercera repetición de mousse de chocolate que habían servido de postre.
-Mmm, egte muche egta mu weno –exclamó Ron con la boca repleta de chocolate y cerrando los ojos mientras degustaba el mousse.
-Ya vemos cómo la devoras –dijo Hermione esbozando una sonrisa sarcástica y resoplando por lo bajo.
Harry se limitó a asentir.
De repente un rubio con una sonrisa burlona y condescendiente, se separó de su grupo de amigos y se acercó a paso decidido y firme a su mesa. Ron frunció las cejas al ver a Draco Malfoy sentarse al lado de Hermione.
-¿Qué quieres, Malfoy? –preguntó tragando súbitamente su cucharada de mousse de chocolate y lanzándole una mirada cargada de odio.
-Ron¿Qué te pasa? –preguntó Harry extrañado.
La mirada despreciativa de Draco no hizo callarse a Ron.
-¡Harry, es Malfoy! –exclamó Ron-. El chico más prepotente, repugnante, y capullo de todo Hogwarts.
-Ron¿Qué te pasa? Pensé que ya lo habías aceptado. Draco Malfoy es mi novio, y ya está, y si quiero salir con él, salgo con él. ¿Entiendes? No eres mi padre. Y te prohíbo que vuelvas a insultarlo de tal manera.
El tono de voz de Hermione era una mezcla de enfado y cansancio. Se había levantado y había cruzado los brazos mirando acusadora al pelirrojo que, todavía sin comprender, había bajado la cabeza abochornado.
-Es verdad Ron, Draco ha cambiado. Tienes que dejar de vivir en el pasado –le acusó Harry.
-Harry, pellízcame –Ron había levantado la cabeza y miraba a Harry suplicante-. Pellízcame por que esto es un sueño, no puede estar pasando.
Hermione resopló ruidosamente.
-No te preocupes Mione, solo quiere llamar la atención. Típico de niñitos.
Draco, mientras hablaba, había tendido el brazo y Hermione le cogió la mano con una sonrisa.
-Tienes razón. Anda, vayámonos. Adiós Harry, hasta luego. Y tú Ron, espero que reflexiones.
Se fueron alejando bajo la mirada alucinada y aterrada de Ron.
-Harry. ¡Se van! Hermione va a estar a solas con Malfoy. Es capaz de lo peor.
-Ron ya basta. Déjales. A mi también me costó al principio, pero Malfoy se está portando muy bien con ella. Además… bueno, ya le ha hablado al padre de Hermione de sus propósitos con su hija.
-¿Qué propósitos?
-Ya sabes. Casarse en cuanto terminen este año.
Ron abrió los ojos sorprendido.
-¿Qué? Malfoy casándose con Hermione. ¡Por encima de mi cadáver! –gritó indignado-. Mira, si esto es una broma, estoy soñando, o lo que sea que esté pasando, se tiene que acabar. Ya mismo.
-Eh, Ron¿A dónde vas? –le llamó Harry al ver a su mejor amigo levantarse y salir corriendo hacia la puerta de salida por el mismo camino que Hermione y Draco.
Sin embargo Ron no se volvió, si no que siguió corriendo. Les alcanzó cuando estaban a punto de salir fuera del castillo y sigilosamente les siguió ocultándose en dónde podía. En seguida llegaron a los jardines y se sentaron al lado de un árbol; Ron deseó tener la capa de invisibilidad con él. En el mismo instante, notó un bulto en el bolsillo del pantalón.
Metió la mano en su bolsillo y extrajo, enormemente asombrado, la capa de invisibilidad de Harry. Se la puso encima con rapidez, y con mucho cuidado de no hacer ningún ruido, se acercó hacia el lugar dónde la pareja hablaba animadamente.
-Draco, ya sé que es un cabezota y un terco, pero… le conozco desde que tengo once años, es uno de mis mejores amigos.
-No te estoy pidiendo que no le hables, si no, que bueno… no sea un invitado en la boda. Le haríamos un favor.
Ron apretó los dientes furioso y frustrado por la situación.
-No sé… Eso de casarnos nada más salir de Hogwarts… Draco¿No es muy pronto?
Bajo la capa de invisibilidad Ron asintió vigorosamente, frenando las ganas de partirle la cara al "imbécil" de Malfoy.
-Hermione, estamos hechos el uno para el otro. Y, no puedo esperar más.
Hermione pareció estar a punto de ceder, se tumbó en el regazo de Draco y murmuró:
-¿De verdad no puedes esperar?
-Hermione, te quiero.
Ron ahogó un gritó de rabia y vio horripilado cómo Hermione sonreía complacida.
-¡Ya basta! –gritó descubriéndose.
Hermione soltó un grito de susto y Draco alzó la varita hacía su dirección.
-¡Ron¡Estabas espiándonos!
-Hermione, mira, si es una broma. No hace ni pizca de gracia –dijo Ron haciendo énfasis en cada una de las palabras-. Espera. Claro, Hermione¡Draco te ha hechizado! Cómo no me he podido dar cuenta antes.
-Yo nunca haría eso.
Draco se puso de pie.
-Ron, te estás pasando. Cómo no le pidas perdón a Draco, no te vuelvo a hablar –le amenazó Hermione.
-Hermione, no me pidas eso. Tengo razón. No puedes estar enamorada de –Ron señaló a Draco-. …ese.
Hermione le miró decepcionada y dándose la vuelta se alejó.
-Y ese… tiene nombre –dijo Draco mientras su mano derecha iba directa a la mandíbula de Ron.
-.-.-.-.-.-.-.-
Ron Weasley se despertó chorreante de sudor y jadeante. El olor a gato de la tienda de campaña de Perkins le volvió a la realidad. Suspiró más aliviado.
-¿Estás bien? –preguntó Harry desde su cama.
-Sí, he tenido una pesadilla horrible.
-Algo relacionado con Voldemort –preguntó Harry.
Ron se quedó pensativo. Pensó en contarle la verdad, pero dado lo ridículo que era comparado a su situación actual decidió omitir ciertos detalles.
-Sí, algo parecido –dijo al final. Tampoco era una mentira, para él la pesadilla había sido tan terrorífica como lo era Voldemort-. Voy al baño.
Ron pasó por delante de dónde Hermione dormía. Se removía y parecía murmurar cosas ininteligibles.
-¡Lavender! –gritó abriendo los ojos.
Su mirada se topó con la de Ron y se sonrojó súbitamente. Ron también notó cómo sus orejas se tornaban en un rojo tomate por la vergüenza, ya que no había podido evitar fijarse cómo el camisón de Hermione se le ajustaba a su cuerpo debido al sudor. Y, muy contento, se alegró que Draco Malfoy no estuviera por los parajes.
Hola de nuevo. Espero que haya gustado este vicio. Jojo. En cuanto pensé en meterle un poco de miedo a Ron me pareció tan divertido, y aquí está. Supongo que en cuanto habeis leido el título ya habreis sabido que era un sueño desde el principio. xD
Bueno, quiero agradecer de todo corazón a todos los reviews que estoy recibiendo. Me alegran el día, y bueno, justo esta semana pasada he tenido una desagradable desilusión amorosa (y direis¿por que nos cuenta esto esta tia? Es que es muy fácil decirlo asi...), en fin que me subieron la moral, y me la siguen subiendo xD.
¡Muchos besos, y hasta el próximo vicio¡Os quiero mucho a todos y todas!
