Capítulo 20
—las tropas de Ba Sing Se crecen cada día, sospecho que es cuestión de tiempo para que comiencen a marchar hacia ciudad república— decía Hiroshi a sus cuatro compañeros, quienes escuchaban atentos a excepción de Toru, quien, postrado en su cama miraba por la ventana perdido en sus propios pensamientos, habían pasado dos días desde que despertó, el dolor que sentía en todo su cuerpo poco a poco iba remitiendo, pero aún era incapaz de permanecer de pie por un tiempo prolongado, se encontraba un poco fastidiado por eso, para aumentar su molestia sus amigos pasaban todo el día metidos en su habitación haciéndole compañía, sin entender que lo que el chico más quería en ese instante era estar solo y poder poner sus pensamientos en orden
—el líder de ciudad república está comenzando a atacar los pueblos cercanos a su ciudad, al mismo tiempo que recluta más soldados y ejecuta a los pocos que quedan— dijo esta vez Luna con sus manos apretadas en puño, moría de ganas de volver para pelear, aunque no lo externara
—lo más probable es que marchemos con las tropas tambien, ¿no lo crees Toru? — cuestionó Moku captando la atención de su mejor amigo, quien lo miro con indiferencia
—esa es una buena idea, si lo que quieren es llevarme a rastras, por no mencionar los grandes muros de la ciudad y que tardaríamos meses en superarlos— respondió cortante el avatar antes de regresar la mirada hacia la ventana
—no digas eso Toru, el doctor dijo que vas a recuperarte, es cuestión de tiempo que vuelvas al ataque— desde que Toru había despertado, Moku trataba sin cesar de animarlo, después de todo lo sentía como su deber de mejor amigo
—aunque logre recuperarme por completo, el dominio de los elementos me será mucho más difícil ahora que solo tengo un brazo— replicó Toru pasando su mano inconscientemente por donde el muñón de su hombro izquierdo
—será difícil, nadie lo niega, pero no imposible, he escuchado varias historias de maestros que dominaban su elemento a pesar de faltarles uno o los dos brazos— intervino Kairi hablando por primera vez en el tiempo que llevaban ahí —mi padre mato a uno hace mucho tiempo—
—respecto a tus demás heridas, pronto llegara alguien que te ayudara a recuperarte con rapidez— señaló Hiroshi captando la atención del avatar, quien lo miro con escepticismo —él fue mi maestro de agua control y es el mejor usando sus poderes para sanar heridas—
—espero llegue pronto, estoy harto de estar aquí sin hacer nada— dijo Toru en voz baja, sus compañeros lo miraron por una fracción de segundo antes de comprender que lo mejor sería dejarlo solo por un rato, por lo que se dispusieron a salir de la habitación, después de que lo dejaron solo, Toru hizo acopio de todas sus fuerzas para levantarse un momento de su cama, las piernas y espalda le dolieron horrores al hacer ese esfuerzo, apretando sus dientes para evitar gritar al mismo tiempo que comenzaba a retirar los vendajes que cubrían toda la parte superior de su cuerpo, una vez las vendas cayeron al suelo se acercó al espejo que yacía en una esquina de la habitación, no pudo evitar mostrar un gesto de desagrado al ver por primera vez el estado en que su cuerpo se encontraba, su torso solo mostraba algunas heridas leves junto con varios moretones, sin embargo, en su espalda era donde residía la mayor parte del daño.
Su espalda mostraba varias quemaduras bastante graves, Toru supuso que el arma con la que su hermano menor le había disparado era bastante más potente que las que el avatar había tenido en su poder cuando entrenaba con su padre, al parecer el departamento de investigación de Ciudad Republica estaba decidida a crear armas más mortíferas.
Toru soltó un quejido de dolor al intentar regresar a su cama, con ello se dio cuenta de lo mala idea que había sido remover sus vendajes para revisar sus heridas
—¿Qué haces fuera de la cama? — la voz de Kairi le hizo voltear hacia la puerta con brusquedad, ese movimiento le hizo gritar de dolor y caer de rodillas al suelo, de inmediato la maestra fuego llego a su lado para ayudarlo a levantarse y llegar a la cama —¿te encuentras bien? —
—lo estaré una vez no me mueva para nada— respondió el joven con voz temblorosa, la mujer comenzó a vendarlo de vuelta sin decir nada hasta después de unos minutos
—no debiste levantarte, no estás en condiciones de hacerlo—
—lo sé, pero quería ver el estado de mis heridas por mí mismo— dijo Toru apretando los dientes para no gritar al sentir como Kairi apretaba el vendaje contra su cuerpo —estoy peor de lo que ustedes decían, aun si las quemaduras de mi espalda dejan de doler, las cicatrices estarán ahí toda mi vida—
—por un momento creí que morirías— señaló la maestra fuego sin dejar la mirada de la tarea que realizaba —cuando logramos salir del barco en ruinas estabas completamente cubierto de sangre, apenas respirabas, estaba aterrada por ello, ¿sabes? —
—lo lamento, parece que tengo un don para atraer los problemas y hacer que los demás se preocupen— se disculpó el avatar sin quitar su mirada de la mujer, esta continuaba con su trabajo sin percatarse de ello —tu no resultaste herida, ¿o sí? —
—solo un poco, un par de heridas en todo el cuerpo, pero nada de gravedad, al igual que los demás—
—lo lamento, yo…—
—vuelve a decir lo lamento una vez más y te arrojo por la ventana— amenazó Kairi clavando su mirada en Toru —no eres culpable de nada de lo que ocurrió en ese barco—
—claro que si— soltó el chico al recordar a su hermano y su propia incapacidad para salvarlo —si no fuera tan débil pude haber salvado a Lee—
—salte detrás de él, sabía lo importante que era para ti, así que, intente salvarlo, pero… no pude encontrarlo— respondió la mujer rápidamente, comenzando a contarle lo sucedido después de haber saltado por la borda, ella había resultado ilesa en la batalla, las heridas que recibió fueron resultado de haber saltado detrás del hermano de Toru, de no ser por Hiroshi, ella tambien habría muerto, después el maestro agua había intentado encontrar al menor, sin embargo, la ferocidad de la tormenta, el estar rodeados de escombros y la preocupación por evitar que Toru muriera, le hizo imposible localizarlo
—no debiste hacer eso, no hubiera querido perderte ese día a ti tambien— mencionó Toru cuando Kairi termino de relatar lo sucedido posando su mano derecha sobre las de ella, ambos se miraron a los ojos comenzando a acercarse inconscientemente el uno al otro, de pronto unos pequeños golpes a la puerta de la habitación los hizo separarse abruptamente, Toru dio su autorización rápidamente, por la puerta entró un hombre mayor con vestimentas de los nómadas aire acompañado de Moku y Luna
—Toru, ¿Qué haces?, no deberías estar sentado— regañó la maestra tierra al verlo
—me doy cuenta de eso, duele horrores— dijo el avatar sin despegar la mirada del hombre, al igual que con Asami Sato, había algo que le era familiar, pero en menor medida, los chicos se dieron cuenta de la mirada de Toru, por lo que el hombre paso a presentarse
—mi nombre es Rohan, soy nieto del avatar Aang y el maestro agua que te ayudara a acelerar tu recuperación—
—supongo que no puede hacer crecer mi brazo de vuelta— cortó Toru con algo de brusquedad, sus compañeros lo miraron con lastima, cosa que hizo sentir al chico impotente por ello
—tus debilidades deben convertirse en fortalezas, aprenderás a vivir sin tu brazo y, créeme, después no lo extrañaras—respondió el hombre con una calma que el avatar relaciono de inmediato con Korra
—¿Cuánto tardara? — cuestionó el castaño cambiando el tema, no le apetecía recordar su inexistente brazo
—serán varios días— dijo Rohan acercándose a la cama, a pesar de recién haberlo vendado, Kairi comenzó a deshacer los vendajes del joven, después lo hizo tumbarse en la cama boca abajo —solo tengo que advertirte que esto no será sencillo para ti—
—haga lo que tenga que hacer señor— dijo Toru con calma, casi al instante soltó un grito de dolor al sentir como la piel comenzaba a arderle, sus amigos se acercaron de prisa preocupados
—Toru, ¿estas bien? — escuchó entre sus propios gritos la voz de Moku
—duele y arde como el infierno, supongo que no estoy bien—logró responder entre sus propios gritos, su mano derecha estaba cerrada en puño, sintió como alguien tomaba su mano en un intento de calmarlo, abrió los ojos un poco para observar que era la maestra fuego quien lo sostenía, sin embargo, no pudo decirle nada ya que continuaba gritando mientras el nieto del avatar Aang continuaba con su proceso de curación.
Supuso que en algún punto había perdido el conocimiento debido a que ahora se encontraba en, lo que él reconoció como ciudad república, bajo la mirada a su cuerpo percatándose que en ese lugar si conservaba ambos brazos, recorrió su vista por ese lugar siendo tomado por sorpresa por una explosión cerca de donde se encontraba, agudizo la vista reconociendo dos figuras que luchaban entre ellas, de pronto un gran haz de luz inundo el lugar y ahora se encontraba en otro lugar extraño, era árido, solo tres haces de luces parecidas a la que había visto en ciudad republica adornaban el lugar
—¿Por qué estoy viendo esto?, ¿es alguna clase de pista? — se preguntaba Toru viendo a su alrededor, de pronto algo dentro de su cabeza hizo clic, no haría ninguna falta que marcharan con las tropas, en realidad, su próximo destino seria la tribu agua del norte.
