¡HOLA! uf... ha pasado tiempo, ¿no? PERDÓN! ;_; soy la peor persona del mundo, pero terminé mi tesis, la defendí (me saqué un 6,0 de 7,0 :D) y ahora trabajo en un colegio, así que no me queda tiempo para nada ;_; llveo como dos meses con este capitulo aquí sin poder hacer mucho, pero ya estoy aquí!
Muchísimas gracias a todos los que me han comentado los capítulos, en especial a quienes se tomaron el tiempo de dejarme un "SIGUE ESCRIBIENDO! *látigo* " ejejje, y a aquellos que ponen Follow y Favorite, gracias! de verdad muchas gracias. Alma de Muggle tiene para rato, así que relágense que lo terminaré, lo juro por Merlín :D
Declaración: Todos los personajes reconocibles de la Saga Harry Potter son propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright) Esta historia está disponible tanto en Fanfiction. Net como en Potterfics. com con la autoría de AliceMlfy (Firma Alice~). Di "No al plagio".
ahora a leer :D
Capítulo 21: Los Monckeberg
¡yo maté a Sirius Black, yo maté a Sirius Black!― resonaba en la cabeza de Harry Potter aquella la voz histérica de Bellatrix con su inconfundible risa
Harry se tapó los oídos y miró el piso. Estaba sentado en la sala de la madriguera. A su lado Astoria acariciaba lenta y tranquilizadoramente su espalda. En otro sillón más cercano, Pansy, Theo, Luna y Ron conversaban en voz baja con Ginny y Blaise. Cerca de la chimenea, Tonks hablaba con Molly y Lupín, tratando de entender lo que había ocurrido.
Tras la comprobación de la muerte de Dolohov, Draco soltó el arma y salió corriendo en dirección opuesta a los presentes. Harry tomó el arma y junto a Ron y Hermione fueron en su búsqueda, sabiendo dónde podría estar.
Ahí estaba, arrodillado en la tumba de Mirack. Respiraba con dificultad y miraba sus manos; había comenzado a nevar. Hermione se acercó de inmediato, pero fue rechazada con un "no me toques" bastante violento de parte de Draco.
― ¿Qué demonios pasa, Lobo?—preguntó Ron notoriamente molesto por la actitud de su amigo.
― Estoy manchado… soy un asqueroso mortífago― susurró con los dientes apretados― no puedo estar entre ustedes; soy un asesino
― ¡Nos estabas defendiendo Draco, no utilizaste magia!― alegó Harry llegando al lado de su "primo por derecho"― mira― Harry le levantó la manga izquierda.
Ahí estaba la marca tenebrosa, de un color gris muy pálido. Hermione la miró por primera vez y lo único que pudo sentir fue rabia. Rabia hacia Voldemort, hacia los padres de Draco, hacia la magia misma… no quería que nada les pasara y contempló a Harry y Ron tratando de levantar a Draco. Ellos pertenecían a ese mundo… ellos eran sangres puras y debían pelear por su mundo… ella era una sangre su…
¾ ¡No termines ese pensamiento, Minou!- dijo Draco levantando la voz, asustando a los presentes― no eres eso… y sí perteneces aquí. Sin ti, estos dos estarían muertos de qué rato.
Y caminó hacia la casa, siendo seguido de cerca por Hermione. Ambos comenzando una discusión que no alcanzaron terminar de escuchar, pues Hermione desapareció del lugar.
Y ahí estaba él, "el elegido", cabizbajo y siendo consolado por su novia.
― Juro que no entiendo a esos dos, Ángel― dijo Harry mirándola al fin― Hermione se fue a su casa indignada y Draco está arriba como niñito berrinchudo… no sé qué hacer.
― Ve y enfréntalo… por lo que me has contado, son como hermanos, ¿no?— preguntó Astoria haciendo que Harry la mirara animándola a continuar― y si es así, sabrás bien qué hacer para que se le pase el berrinche― dijo convencida.
Harry sonrió ante esto y besó con fuerza los labios de Astoria. Ella quedó un poco mareada pero sonrió con los ojos cerrados sabiendo que los pasos acelerados que escuchaba eran los de Harry subiendo al segundo piso.
― Creo que es hora de irnos― dijo Blaise levantándose.
― Toda la razón. Mi papá debe estar preocupado― dijo Luna― ¿dónde se quedarán?—preguntó la rubia a los Slytherin
― Por lo pronto, en la mansión Zabini― dijo Blaise alzándose de hombros
― ¿Es seguro ese lugar?—preguntó Ron abrazando posesivamente a Pansy, quien solo se dejaba consentir.
― Si… tiene encantamiento Fidelius. Solo puede entrar el trio de plata― dijo Blaise guiñando un ojo.
― Pues… ¿dónde me quedaré yo?—preguntó Astoria
― En mi cuarto, conmigo, ¡obvio! ―dijo Ginny rodando los ojos como si fuera la cosa más obvia del mundo― ¿cómo llegarán a la mansión?
― Mmm… ¿Dobby?, ¿Estás por ahí?—llamó Theo.
El elfo apareció frente a ellos con los ojos aún llorosos.
― ¿Llamó el joven Nott? ―preguntó el elfo tranquilamente
― ¿Podrías hacernos un favor?, necesitamos ir a la mansión Zabini… ¿sabes dónde queda?
― Si… Dobby fue a buscar al joven Malfoy a la mansión cuando llegamos a la madriguera, señor― dijo con la voz temblorosa, típica del elfo.
― Podrían hacer algo para conectar la chimenea de la mansión con la madriguera, sería más seguro― comentó Ron alzándose de hombros, con las cejas alzadas y la boca torcida, en una mueca típica de despreocupación.
― ¡Buena idea! Pero tendríamos que ir con alguien más…- dijo Pansy mirando a los presentes.
La puerta se abrió, y Fred junto a su hermano, quienes fueron a dejar a Alicia, entraron tranquilamente. Ron les explicó la situación. Quedando al tanto, se decidieron en ir ellos junto al grupo de serpientes hasta la mansión Zabini a conectar la Red Flu.
― La mansión podría ser muy útil para la orden― acotó Zabini. Los adultos miraron la situación sin emitir juicio― profesor Lupín, Tonks… ofrezco humildemente la mansión Zabini para los planes de la orden… Draco, Pansy, Theo y yo somos los guardianes, así que podemos llevarlos para que tengan acceso a ella y sepan dónde está.
― Que maravillosa noticia, hijo― dijo Molly― hay veces en que Grimmauld place se hace pequeño con tanta gente―
― No se diga más... mañana mismo los llevamos… ―
― Vamos― dijo George
Theo besó tiernamente la cabeza de Luna y rozó su nariz con la de ella, pidiéndole que se cuidara. Ginny y Blaise se besaron tiernamente y Ron abrazó a Pansy como si su vida dependiera de ello.
― Cuídate amor por favor―. Suplicó Ron aun abrazándola― sabes que eres mi vida, no quiero que te alejes de mí.
― No lo haré, mi comadreja… estaré contigo hasta que Merlín me lleve― dijo Pansy mirándolo con amor.
― Pues no te llevará hasta que seamos muy viejitos, y nuestros nietos tengan nietos, ¿me escuchaste, Mamba?
― Sí amor― dijo para luego besarlo.
Dobby tomó la mano de Theo y de Blaise mientras que Pansy tomaba la del primero y Fred y George tomaban la del segundo. Desaparecieron casi al instante. Luna se despidió de todos y desapareció por la chimenea. Ginny tomó la mano de Astoria y despidiéndose de todos, subieron al segundo piso, donde dormirían y, quizás, podrían comenzar a hacerse buenas amigas.
OoOoOoOoOoOoO
Draco estaba acostado en la que, desde los 12 años, fue su cama; entre la de Ron y Harry. Tenía su mano izquierda vendada; la marca le ardía horrores y a pesar de que en un principio estuvo negra, Molly le hizo ver que estaba Gris; él no era mortífago aún, pues no había matado a nadie.
Pero si había matado… mató a Dolohov, por lo tanto, era un asesino.
Sintió que la puerta se abría y casi de inmediato un peso muerto encima de él.
― ¡Quítate de encima, rayo!― alegó Draco, reconociendo el aroma Musk de Harry.
― No… no me pienso mover de aquí― dijo colocándose encima de él.
― Hermano… estás con Astoria, no me digas que ahora te gustan los hombres.
― No… me pongo así para esto― dijo para luego darle un golpe en la frente
― ¡Me dolió, suéltame!
― Vaya cobarde― dijo Harry serio. Draco lo escuchó― te escondes en vez de aceptar lo ocurrido. Lo siento hermano, mataste a un hombre… pero nosotros también vamos a matar. Draco, entiende… entramos a la guerra, mataremos gente.
Draco miró hacia la ventana. Harry tenía toda la razón del mundo…
― ¿Qué pasará con Minou?
― ¿a qué te refieres?― preguntó Harry contrariado
― Me querrá siendo un asesino…
― Otra vez la mula al trigo― dijo el niño que vivió apoyando su cabeza en la almohada al lado de Draco. Se deslizó y quedó a su lado― ¿sabes? Tengo el mismo miedo con Astoria… tengo claro que puedo morir…
― No digas eso, hermano…
― Pero sé que ella estará conmigo en todo momento― dijo Harry ignorando la interrupción― es por ella que sigo aquí y no he huido como un cobarde al ver nuevamente a Belatrix y oírla gritar que mató a nuestro Tío, querido primo.
Ambos se quedaron quietos mirando el techo.
― ¿Recuerdas cuando nos conocimos?— preguntó Rayo en la misma posición.
― ¿En la tienda de Madam Malkin?, cómo olvidar el inicio del resto de mi vida― dijo Draco sonriendo con cariño.
― ¿Te acuerdas lo que me dijiste?
― "No te juntes con las personas equivocadas" eso te dije― dije con disgusto.
― Pues… te digo lo mismo a ti, Lobo… no te unas a las personas equivocadas.
― No quiero unirme…
― Pero si te separas de ella, lo harás― interrumpió Harry― si te separas de la única persona que nos mantiene unidos y vivos, ¿crees que tendrás el valor de decir No cuando te pidan que hagas algo? Reconcíliate con Minou… la necesitamos entera, no con la mitad del alma en tus manos.
Harry apretó el hombro de Draco antes de levantarse, dejando el arma en la almohada y salió del cuarto.
OoOoOoOoOoOoO
Eran las 3 de la madrugada y Hermione estaba acostada en su cama. La cortina estaba entreabierta para mirar las estrellas. Había dejado de nevar y el cielo estaba despejado. A penas había acabado todo se había aparecido en la casa de sus padres enojadísima con Draco, ¿cómo se atrevía a terminar con ella? ¿Cómo se atrevía siquiera en pensar en ello?
Siguió abrazando una almohada que tenía entre las piernas. Era larga y mullida, ideal para abrazar. Sintió que la puerta se abría y se cerraba a tiempo. Siguió intentando dormir. Quería dormir y olvidarse un rato del maldito Lobo albino que estaba perforándole el pecho. Un peso se posó a su lado y un fuerte brazo la rodeó. Un aroma a menta y manzana verde la embriagaron.
― Draco― murmuró Hermione
― Hola― dijo Draco besando el cabello de la muchacha.
Tenía el brazo izquierdo arriba de la almohada y la abrazaba fuertemente con el brazo derecho.
― Entiéndeme por favor― pidió el platino en un susurro. La casa estaba completamente en silencio― no quiero que sufras… no quiero que en un futuro seas apuntada con el dedo por estar con un mortífago.
― Eres un doble espía― dijo Hermione dándose la vuelta. Los ojos castaños estaban miel con la sal de las lágrimas contenidas―, estarás bien. No serás apuntado con el dedo.
― ¿no entiendes? Esto no es por mi… es por ti.
― A mí no me interesa― susurró Hermione tocando la cara de Draco― tu eres más importante que cualquier cosa― la voz de Hermione sonaba quebrada y respiraba grandes bocanadas de aire―. Vámonos, Draco… vámonos de aquí. Vámonos a Estados Unidos, podemos continuar el séptimo año en Salem― susurró.
Draco la miró impresionado. Nunca pensó que Hermione fuera la que le pidiese esto. Esa era una opción válida para ellos. Sus padres lo entregaron a los mortífagos y perfectamente podría dejar que les hicieran lo que quisieran… pero era su madre.
― Sabes que lo haría… pero…
― Harry… tu madre… lo sé― dijo Hermione escondiéndose en el pecho de Draco―. Tampoco podría dejar a Harry solo con esto.
Se quedaron por unos minutos ahí. Draco estaba sobre las cobijas, hacía frio y mantenía a Hermione tapada.
― ¿Lobo?—llamó Hermione
― ¿dime?
― ¿me amas?
― con el alma― dijo abrazándola fuerte.
― ¿Podrás vivir sin tu alma?― dijo la muchacha tranquilamente. Draco suspiró.
― No… pero no tengo otra opción― dijo cegado. Hermione lo miró
― De acuerdo… termina conmigo― dijo ella tranquila mirándolo a los ojos. Draco sintió que algo se partía en su interior… sintió que la desesperación lo invadía. Trató de controlarse pero no lo lograba. Hermione habló antes de que tuviese un desmadre emocional― termina conmigo, pero yo no terminaré contigo― Draco la miró animándola a continuar― yo seguiré siendo la novia y futura esposa de Lobo Black… aunque él no quiera.
Draco sonrió. Lobo Black. ¿Podía ser esa la opción? Al carajo con todo.
― Olvídalo. ¿Digamos que soy un imbécil?― ella sonrió asintiendo.
Draco besó a Hermione por lo que parecieron horas. No quería dejarla ir. Luego de un rato, Draco estaba notoriamente incómodo, más bien, su brazo izquierdo reposaba incomodo en la cabecera.
― Abrázame bien.
― No quiero tocarte con esta cosa
― Es solo una marca― le rebatió ella. al ver a Draco reacio, tomó la mano izquierda de Hermione y la colocó cerca de ella, para que Draco la abrazara― ¿ves que no es tan terrible?
― Aun así…― Draco quedó en silencio. La mirada de reproche de Hermione hizo que dejara de rebatir― está bien― accedió Draco.
Se mantuvieron abrazados hasta que la mañana llegara. Hermione estaba de lado, dándole la espalda a Draco, sin querer soltar el brazo izquierdo de su novio. El nuevo mortífago sentía que, a pesar que no le gustase que Hermione tocara la marca, el dolor se iba cuando la tocaba. ¿Sería acaso el poder del amor? ¿O simplemente era el alma pura que Hermione tenía? La abrazó fuerte y se quedó dormido en un rato.
OoOoOoOoOoOoO
Cuando Hermione abrió los ojos, una mano grande y fuerte aferraba delicadamente su seno izquierdo. Draco aun dormía tras suyo, abrazándola posesivamente. Hermione sonrió y cerró nuevamente sus ojos. Luego recordó que estaban en su casa.
― Draco, levántate, mis papás pueden enojarse porque pasaste la noche aquí― chilló Hermione asustada dándose la vuelta para encararlo.
― Tranquila que tía Jane me dijo que durmiera aquí― dijo Draco aún algo dormido; su cabello estaba enmarañado, pero seguía siendo manejable. Hermione sonrió al mirarlo― ¿qué?—preguntó abriendo el ojo derecho dejando ver el gris claro.
― Nada… me gusta mirarte dormir… no me dejes si esto― susurró la castaña besándolo―. Es mejor que bajemos a desayunar… quiero que mi padre nos explique de dónde diablos sacó esa arma.
Draco asintió besando la cabeza de Hermione y levantándose. 20 minutos más tarde bajaban la escalera de la casa de los Granger para saludar a los padres de Hermione quienes los recibieron con un abrazo.
― Vamos, a tomar desayuno niños, que ya es tarde― dijo Jane sirviendo panqueques. Hermione se sentó junto a Draco y sus padres.
― Necesito que nos cuentes qué diablos es esto, papá― dijo Hermione mientras Draco colocaba el arma en la mesa haciendo que jane se tapara la boca con sus manos.
― Dios mío… Romeo Monckeberg haciendo de las suyas― murmuró Jane sonriendo.
― ¿qué tiene que ver mi "Tata" con todo esto, mamá?—preguntó Hermione
― Él me la entregó― dijo Hugo alzándose de hombros― esta pistola salió al mercado en 1983… pero en 1981 ya estaba lista, y tu abuelo ya la usaba como un experto― dijo Hugo mirando un punto lejos en el horizonte como recordando algo maravilloso―. Es una historia larga.
― Tenemos tiempo― dijeron los jóvenes magos.
― Está bien― dijo Jane― después de todo, ya es tiempo…
[Flash back]
La llegada del bebé de Jane y Hugo Granger estaba a punto de suceder. Romeo Monckeberg, padre de Jane, miraba por la ventana aquella noche del 18 de Septiembre de 1979; estaba lloviendo torrencialmente. Pensaba en cuánto le gustaría que su único nieto –pues su segundo hijo, Oberón, no podía concebir- fuese de su raza. Él era un Squib, pero no cualquier Squib. Román Monckeberg pertenecía a la más alta clase de sangres pura que, para mala suerte, todos sus descendientes varones fueron Squib, mientras que las mujeres, fueron brujas que por opción propia, se unieron a Muggles teniendo también hijos Squibs, por lo que el apellido Monckeberg en el mundo de la magia no pudo continuar. Sus hermanos habían tenido solo niñas y él, que era el único que había tenido un varón, no podía seguir con el legado de la familia. Pero Romeo Monckeberg era feliz. Tenía un buen trabajo -era médico forense-, una esposa increíble y dos hijos hermosamente maravillosos. Oberón, su hijo menor, había adoptado a unos pequeños niños huérfanos junto a su esposa, y su hija mayor, Jane, se había casado hacía un año y esperaba su primer hijo. Cuánto quería él que ese pequeño bulto en la panza de su hija fuese un mago, el apellido Monckeberg estaría arriba otra vez.
― ¿Papá?—llamó Jane de unos 25 años— ¿en qué piensas?
― Nada, nada, pequeña… siéntate a mi lado—dijo Romeo haciéndole un espacio en el sillón, abrazándola en el proceso—tú sabes que somos especiales, ¿cierto?
― Dirás tú… tú eres el que tiene sangre mágica… mi hermano y yo somos Muggles—dijo Jane riendo- aunque aun no entiendo por qué le pusiste a Oberón el nombre de unos de los personajes de Shakespeare, si no tiene magia
― Porque es tradición, hija… cuando Oberón nació, esperé que saliera el halo de luz que se ve cuando nacen…. Pero nada sucedió. Aun así, no importa... somos Muggles y somos felices así, ¿no es así?
― Si… Hugo no sabe nada de nuestra familia, papá… sería prudente que…
― En lo absoluto, querida- dijo Romeo sonriendo—a menos que tu pequeño sea mago. Si es así, él tendrá que saber.
― Saldrá arrancando― dijo preocupada mordiendo su labio inferior.
― No, no lo permitiríamos—dijo Romeo riendo.
Algo sintió Jane aquella en ese momento. El bebé se movía mucho. De un momento a otro, Jane comenzó a gritar de dolor; el bebé ya llegaba.
Romeo corrió con su hija hasta el cuarto ubicado en el primer piso y llamó a Myriam, su mujer. Ambos atendieron a su hija mientras esta gritaba "llamen a Hugo" pero ya era tarde. Jane comenzó el trabajo de parto, siendo Romeo quien recibiera a su primer nieto.
Un halo de luz rodeó las piernas de su hija cuando su nieto nació llorando.
― ¡Es una niña!- gritó Romeo al verla— ¿viste eso, Myriam?, ¿viste el halo de luz?
― Pues… yo no vi nada, Romeo—dijo Myriam tomando a su nieta y colocándola en los brazos de su madre.
― ¿Qué nombre le pondrás, hija?
― Pues… creo que Jane- dijo Jane cansada y mirando a su pequeña
― No, que se llame… Hermione—dijo riendo—ese era el nombre que te colocaría si llegases a salir bruja…
― Quieres decir que…
― El halo de luz apareció en Hermione… ella es la primera bruja de nuestra familia.
Cuando Hugo llegó, Romeo fue el que se encerró con él a contare su historia familiar y el milagro de que Hermione era bruja.
Pasaron dos años y la pequeña Hermione estaba más bella que nunca. Romeo tuvo que salir por varios meses y no se supo nada de él hasta que llegó un buen día… sin una pierna.
― ¡ROMEO!—gritó Myriam llegando hasta su esposo, embarrado y sangriento.
― Al fin se fue—dijo tendiéndose en un sillón—el muy bastardo se fue…
― ¿Quién?
― Ya sabes quién- dijo Romeo con dolor su pierna cercenada- en San Mungo me la cortaron, estaba destruida…
― ¡¿Quién te hizo esto?!
― El bastardo de Abraxas Malfoy… pero lo maté—dijo sacando un arma de su cinto, algo embarrada—descubrí, querida Myriam que tengo magia en mi sangre,… con ella pude hacer estas runas. Solo sirve para proteger a mi familia, cariño, nadie más puede usarla.
De la puerta, Jane y Hugo llegaron a visitar a los Monckeberg.
― ¡¿Papá, qué demonios haces con esta arma en casa?!... oh dios mío papá!― gritó Jane al darse cuenta del estado de su padre
Romeo sonrió a su hija y a su nieta que lo veía extraño. La pequeña Hermione reconocía en ese hombre embarrado a su abuelo y extendió sus brazos hacia él.
― Lo hice por ti, pequeñita― dijo en el momento que pudo tomarla― Quien-No-Debe-Ser-Nombrado no podrá alcanzarte más… ha desaparecido― dijo besando la cabeza de su nieta y entregándosela a sus padres
― ¡¿A dónde fuiste?!
― La resistencia Squib, hija― dijo alzando los hombros― nuestra pequeña Hermione es bruja… no permitiré que alguien le haga daño por ser hija de muggle y la apunten con el dedo… él ya se fue.
[Fin del flashback]
― En ese momento, tu abuelo me entregó el arma y me dijo que se la entregara al mago quien pudiese proteger a Hermione… cuando me dijiste que Hermione y tú eran novios― Hugo sonrió y miró a Hermione quien tenía los ojos llenos de lágrimas y Draco tomando su mano tranquilizándola― no dudé un segundo en entregártela… y al parecer funcionó.
― De maravillas― dijo Draco alzando las cejas y recordando las runas.
― Así que… mi tata fue el que mató a tu abuelo… Draco…
― Eso parece― dijo alzándose de hombros.
Draco no se inmutó por esa información. Su abuelo había sido un hijo de puta con su padre, obligándolo a hacer miles de cosas… lo mismo que su padre estaba haciendo con él.
― Recuerdo lo feliz que se puso cuando le dijimos que entraría a Hogwarts… el me pasó todos los libros extra que tenía ese año. Por eso sabía tanto― dijo sonriendo― un mes antes de irme al colegio murió… mi abuela Myriam se quedó sola en la mansión Monckeberg hasta que la vendió y se compró en Francia una hermosa casa… mamá… ¿esto quiere decir que… que no soy "hija de muggle"?
― No… sigues siéndolo― dijo Draco adelantándose a jane― tus padres son Muggles… solo que ahora sabemos de dónde salió tu magia… lo que me sorprende es que "Omni" haya sido modificada por un Squib… creo que tenemos que buscar información de las runas.
― Hay que avisar al Tonks y a Moddy… ellos tienen que investigar esto también.
― Nadie me quitará mi arma― dijo ceñudo― ya sabemos que funciona…
― Por lo mismo… imagínate que uno de los mortífagos de ayer la reconoció como un arma muggle y vieron las runas… no me gustaría que me dispararan por la espalda con una AK-74M… olvídalo.
Draco reflexionó lo dicho por Hermione. Tenía razón, debían hablar con los aurores para investigar. Si tan solo Sirius estuviera vivo…
OoOoOoOoOoOoO
En la mansión Zabini, Pansy, Theo y Blaise estaban en la cocina. No tenían elfo doméstico pues tenerlo significaría ser ubicables, o al menos eso pensaban. Theo salteaba champiñones y verduras mientras Blaise hacía, con magia, malabares con 6 huevos para luego echarlos en la sartén en la que Theo salteaba. Pansy ordenaba la mesa y colocaba la leche caliente, el café y el té de cada uno. Todo estuvo listo y se sentaron a comer; eran las 9 de la mañana del día 25 de diciembre.
― Me agrada estar aquí—dijo Pansy luego de un silencio—me gusta estar con ustedes—dijo mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Theo quien se sentó a su lado.
― A mí también me agrada, Mamba—dijo Blaise sonriendo. la muchacha sonrió triste— ¿qué pasa?
― No sabes…— Mamba cerró los ojos— lo horrible que es salir de tu habitación porque tu padre te llama y encontrarte en la puerta de esta a cinco Mortífagos con las varitas levantadas hacia ti, y a tu padre haciendo lo mismo… es horrible— susurró.
― Lo entiendo— dijo Blaise mientras veía como Theo acariciaba la cabeza de su amiga— ¿qué les parece si vamos a almorzar a la casa de los Weasley? Llevemos de todo y así mi querida suegra no se complica con el almuerzo… ¿les parece?
― Me parece buena idea— dijo Theo haciendo sonreír a Pansy
― Tendremos que ir de compras— dijo Pansy de pronto recuperando su alegría
― Vamos a Londres muggle… ahí podremos comprar— dijo Blaise terminando su café mirando como terminaba su leche— aun no entiendo cómo puedes tomar leche, Theodore— Theo se alzó de hombros
― Me gusta— dijo mientras retiraba su taza y hacía desaparecer la loza hasta dejarla en el lavavajillas que comenzaba a lavar deprisa.
OoOoOoOoOoOoO
Era medio día en la casa Weasley, y Molly tenía la casa llena. A pesar de lo ocurrido la noche anterior, ella sonreía. Sonreía porque tenía a sus hijos con ella, sonreía porque sus hijos adoptivos, como ella llamaba a Harry y Hermione, estaban a salvo, sonreía porque Draco, a pesar de que lo hayan marcado como ganado, estaba con ellos y no los defraudaría… sonreía porque habían más personas interesadas en la orden y tenían otro cuartel aparte de su casa, Grimmauld Place y la casa de Andrómeda Tonks… sonreía porque a pesar de todas las cosas malas… sus hijos y seres queridos, seguían sonriendo.
― ¡Harry, pareces niña, sal del baño!— gritó Ron desde el segundo piso.
― ¡Me estoy bañando!— gritó Harry de vuelta.
― … al menos se dan cuenta que están oliendo a bestias— dijo Ginny llegando a la cocina para ayudar a Molly junto con Astoria.
― ¿En qué puedo ayudarla, tía Molly?— preguntó Astoria, tímida.,
― Podrías…
El fuego de la chimenea detuve a Molly. Luego de un par de segundos, Theo, Pansy y Blaise entraron a la cocina.
― Perdón la imprudencia— dijo Blaise sonriendo de manera encantadora. Ginny sonrió cómplice—, pero pensamos que sería buena idea ayudarla en el almuerzo, si es que nos acepta— dijo mientras hacía un puchero Made in Malfoy.
― Claro muchachos, vengan.
Los tres recién llegados dejaron las bolsas con víveres y junto a Molly comenzaron a revisar para ver cómo ayudar en el almuerzo. Harry bajó la escalera junto con Ron con una escoba. Ron llevaba un pañuelo en el cabello, se notaba que estaba ayudando con el aseo de la casa sin magia. Al ver a Pansy se lo quitó de inmediato.
― Te dije que te ducharas— dijo Harry riendo mientras se acercaba a los recién llegado para saludarlos.
Ron se puso rojo cuando Pansy se le acercó. Sin perder tiempo, la pelinegra lo abrazó por la cintura y respiró hondo en el pecho del alto pelirrojo
― ¿Sabes que no me molesta tu sudor, cierto?— dijo Pansy haciendo un puchero al ver que el oloroso muchacho no la abrazaba.
― Estoy asqueroso…
― Me gustas— dijo Pansy empinándose— bésame, no te alcanzo— gimió con un puchero.
Ron no pudo más que reír y besó a su novia castamente
― Iré a bañarme— susurró sobre los labios de Pansy quien asintió para luego deshacer el abrazo.
Los chicos se reunieron en la cocina para ayudar a Molly. Esta sonreía porque tenía la cocina llena.
― ¿Por qué no van a abrir sus regalos, niños?
― Yo quiero esperar a Drake y a Hermione— dijo Astoria mientras pelaba unas verduras.
― Sí… vendrán a la hora del té, mamá— dijo Ginny ayudando con la carne mientras Theo salteaba.
― Entonces los esperaremos
Dijo a tempo que Tonks y Lupín llegaban de la mano con más bolsas de comida… Molly seguía sonriendo.
OoOoOoOoOoOoO
Draco ayudaba a Jane y a Hermione picando algunas verduras cuando escucharon un sonido en el techo.
― ¡Draco, ven a ayudarme aquí arriba!—se escuchó la voz de Hugo desde el techo. Hermione sonrió asintiendo y el platino fue. Subió por la escalera y encontró a Hugo agachado recogiendo hojas de las canaletas del techo— ¿me ayudas hijo? Puedes adelantarme trabajo.
Draco sonrió. Le encantaba estar en ese lugar. La nieve había dejado una capa espesa en el techo que el señor Granger había deshecho, así que sacó la varita y limpió con un fregotego
― eso fue rápido— dijo riendo y sentándose en el techo sin rastro de nieve. Draco llego a su lado y se sentó también— ¿cerveza?
― No hace mucho frio?—preguntó Draco
― Es negra… te deja el cuerpo caliente— Draco se encogió de hombros y aceptó la botella que el hombre le ofrecía.
― Gracias— dijo el muchacho bebiendo un sorbo.
Mientras tanto, Jane hablaba con su hija en la cocina.
― Me da tanto miedo hija todo lo que está ocurriendo en tu colegio… mi padre jamás se hubiese perdonado que pasaras por estas penurias.
― Tranquila mamá— dijo Hermione sellando una carne— estoy bien… mientras estemos en el colegio, no nos ocurrirá nada.
― ¡HERMIONE, VEN, DRACO SE PUSO MAL!— gritó Hugo desde el techo.
Hermione se apresuró y vio arriba del techo a Draco diciendo incoherencias con una botella en la mano.
― ¡No me digas que le diste alcohol muggle!—gritó Hermione alzando la varita y levitando a Draco
― Feliz navidad, papapapaaaaaaaa, feliz navidad, papapapaaaa, feliz navidad, prospero año, ¡hip!, y felicidad… I'M GONNA WISH YOU A MERRY CHRISMAS!— cantaba Draco mientras levitaba hasta el piso.
Hermione levitó a Draco hasta el dormitorio y le quitó la botella.
― ¿cuánto bebió?
― Un sorbo— dijo Hugo asustado.
― Extrañamente, no sé por qué, a los sangre pura les afecta el alcohol muggle… me parece extraño que Draco no lo supiera
― Si lo sabía— dijo Draco notamente borracho—, solo que lo olvidé… ¡hip!—y rió con ganas.
Hermione sonrió con cariño, besó la frente de Draco y lo apuntó con la varita.
― Duerme… desmayus
Draco durmió de inmediato y bajó junto a sus padres. Ya en la cocina…
― Ahora entiendo por qué Romeo nunca me aceptaba el trago y solo tomaba esa cosa de mantequilla…
― Cerveza de mantequilla, papá… y sí… por lo que me contaron, mi abuelo al parecer era Sangre Pura… Dios, no puedo creerlo
― A mí me sorprende— comenzó a decir Jane— que se hayan saltado dos generaciones para que uno de nosotros fuese mágico…
― ¿creen que mis hijos salgan Squibs?
― Pues si es así, los amaras igual, ¿no es así?
― Sí… yo sí… y sé que Draco también…
― Draco es sangre pura… por lo que sabemos, las hermanas de tu abuelo se casaron con muggles… y por eso tuvieron Squibs… creo que la sangre no mágica afectará más— dedujo Hugo— no creo que mis nietos salgan sin magia.
La tarde pasó con rapidez. Draco se levantó con un dolor de cabeza horrible y bajo al primer piso sin zapatos. En el sillón, leyendo, estaba Hermione. El muchacho se acercó prácticamente arrastrándose y abrazó a Hermione de la cintura, acostándose en el sillón.
― Perdón… olvidé por completo lo del alcohol muggle.
― Tranquilo, todo está bien… es mi papá el que está mortificado.
― Sí… Hermione he estado pensando en algo, pero quiero consultarlo contigo porque sé que te opondrás— dijo riendo.
― Dime.
― Es sobre elfos domésticos— dijo Draco temiendo la tercera guerra mundial.
― ¿quieres comprar otro elfo?
― No… bueno… sí, pero… eso es lo que quería conversar contigo; necesito movilizarme, ¿entiendes?
― ¡Pues no son tus choferes!—aquí estaba la presidenta de la P.E.D.D.O
― Lo sé, lo sé preciosa, pero entiende que necesito moverme y aún no cumplo 17 años— dijo haciendo un puchero— quiero hablar con Winky… ¿te acuerdas de ella?
― ¿la efina borracha? Cómo olvidarla— dijo Hermione con tristeza— quedó devastada después de la muerte de su ex amo.
― Pues… si ella quiere puedo darle empleo… le pagaré lo que quieras y tendrá días libres, al igual que…
Draco apagó su sonrisa. Mirack había muerto la noche anterior y ya estaba pensando en reemplazarlo. Se sintió de repente como la persona más miserable del mundo y se alejó de Hermione, sentándose en el otro extremo del cómodo sofá de tres cuerpos. Por su culpa había muerto su amigo. Cerró los ojos y respiró hondo…
― Creo que… Mirack desearía que alguien más te cuidara tan bien como él lo hacía— dijo Hermione tomando su mano. Draco la miró con los ojos vidriosos— él quisiera poder cuidarte aquí, pero lo hace desde el cielo, cariño… vamos a contactar a Winky apenas lleguemos a Hogwarts… mientras tanto, yo seré tu medio de transporte.
― ¿Te he dicho que eres la mejor novia del mundo?—preguntó Draco sonriendo
― No… pero gracias— dijo Hermione besando a su novio— te amo
― Yo más.
Ok, cortito ejejej, ojalá que les haya gustado. Ahora revisaré cómo quedó la edición, así que si entran y no abre es porque estoy editando los guiones que me salieron como números, no sé qué onda eejejje
bueno, besos y nos vemos pronto (espero xD)
Besos!
Alice~
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Click para que Draco te abrace por las noches 1313
