Hola de nuevo a todos, he regresado después de los odiosos exámenes lista y recargada jejeje después de dormir todo el día de ayer para recuperar energía y también un poco de inspiración por que con cada capi todo esto se va haciendo mas y mas complicado jejeje, pero bueno en fin mejor iré directo a los que nos interesa a todos.

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Cap. #21 Maquinar.

-Repasemos todo de nuevo Potter.

A estas alturas Harry podía jurar por sobre su alma y su vida que si tenía que volver a contestar todas aquellas estúpidas preguntas una vez más se lanzaría directo al cuello de alguno de aquellos hombres… ¿Cuál? Tal vez el que estuviese más cerca.

Harry conocía bien sus métodos, había tenido psicología y psiquiatría en la facultad, lo que ese trió de enormes y musculosos subdesarrollados mentales querían provocar, pero no lo lograrían, Harry tenía una historia completamente bien planeada y estudiada que aun bajo la más intensa presión recordaría detalle a detalle, no podía permitirse a si mismo contradecirse en la más insignificante oración… eso podría costarle demacrando, su trabajo, su libertad, su vida entre otras cosas menos importantes y sobre todo, podría perder a Draco.

-¡Hemos repetido esto cinco veces! – dijo Harry fingiendo mucho mas desesperación de la que en realidad tenia, tal vez si se mostraba más inestable emocionalmente y repitiera la historia por fin ese atajo de idiotas se largaría de una buena vez. Pero claro, el oficial alto de cabello castaño hurgando entre sus cajones y muebles, desorganizando sus importantes papeles del hospital y por demás sus cosas personales. – ¡Hey deja eso! – exclamo furioso cuando aquel sujeto poso sus manos sobre unos importantes análisis de su más reciente y raro caso del cual estaba pensando escribir un artículo para alguna importante revista. Se lo arrebato de las manos alertando inmediatamente a los policías.

-Muéstrame eso – ordeno el rubio con la cicatriz que por obvia deducción era el más "inteligente" de todos, claro si un animal como ese podría clasificarse como inteligente. Analizo los papeles con cuidado, de seguro para descartar estos papeles de tener cualquier relación con el crimen.

-Tenga cuidado, crearme cuándo le digo que esos estudios valen más que su placa – dijo con soberbia.

-Mi placa también puede refundir su arrogante trasero en una cárcel de máxima seguridad tan solo anhelando caminar por el pasillo de la muerte – bien, el sujeto no era tan idiota como esperaba.

Si bien los policías no encontraron el falso-muro que dividía su "casa" de su "santuario" si habían revuelto todos sus papeles importantes y hecho un completo desastre en su casa. Los imbéciles se habían llevado incluso algunas de sus costosos trajes. Sin duda estaba furioso, pero también preocupado, en cuanto los oficiales se fueron dedico el resto de la noche a buscar cualquier indicio de que esos sujetos habían instalado cualquier tipo de radar o cámara, incluso reviso los alrededores del jardín para asegurarse de no encontrar policías encubiertos o también cámaras… ya más tarde tendría que llamar a algunos "amigos" para verificar bien esos puntos.

Sin embargo aun con el nerviosismo a flor de piel, lo más prudente fue no sacar aun la evidencia, a la mañana siguiente se desharía de toda la ropa y cubriría lo mejor posible la entrada al sótano… aunque tal vez el montón de cenizas tendría que pasar a segundo término, no podía arriesgarse a que le vieran con una pala en el jardín.

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Se asomo por el ventanal de su oficina que le brindaba una hermosa vista de la ciudad, así como del hermoso BNW que conocía ya muy bien, sonrió satisfecho mientras aun acomodaba todo el desastre que habían causado sus molestas visitas la noche anterior. Cuando el rubio bajo del auto y se dirigió al hospital, no tardo ni unos segundos para que comenzara a ser acosado por todo el personal del hospital, claramente el no respondió a ninguna de sus preguntas con algo más que una sarcástica sonrisa o una mirada de su prioridad. Sonrisa que se borro al instante de ver quien acompañaba a su pequeña serpiente.

-Dr. Zabini – saludo de forma cortés, aunque su mirada rencorosa y su sonrisa torcida, distaban demasiado de ser cordiales

-Dr. Potter – recibió el mismo e ingrato saludo por parte del más alto – me he tomado la libertad de acompañar a Draco hasta aquí… -explico mientras innecesariamente pasaba sus dedos por el delicado hombro de su rubio y lo miraba de forma lasciva como si estuviese al asecho de una frágil presa.

-No debió Dr. Zabini, Draco conoce bien el lugar – dijo con un tono tranquilo, demasiado lento que sonaba por sobre todas las cosas a una clara amenaza, no tenía tiempo ni mucho menos energía para discutir con alguien como él, después de la noche que había pasado estaba seguro que no necesitaría de mucho para perder los estribos y en realidad… Zabini no valía la pena. –Así que discúlpenos – continuo con ese siniestro tono tonado a Malfoy con mucha delicadeza de su blanca mano para guiarlo con firmeza hasta su oficina cerrando la puerta tras ellos sin molestarse en despedirse de aquel molesto sujeto.

No tuvieron más que unos segundos de silencio, antes que Draco comenzara a reír con soltura justo en la cara de Harry ganándose solo una mirada inquisitiva de aquellos hermosos ojos verdes, aunque al parecer la malévola mirada de Harry había perdido toda su fuerza la noche anterior, puesto que solo alentó mas la risa del rubio y pese a que a los oídos de Potter solo los gemidos de su chico eran los sonidos más hermosos después de la risa del mismo, no pensaba los mismo cuando esas carcajadas eran ocasionadas por su persona.

-Oh no me mires así león – le advirtió entre risas intentando tranquilizar los continuos espasmos – Son tal para cual, me sorprende en verdad que no se hayan despellejado mutuamente con la mirada – meneaba la cabeza negativamente como si estuviese regañándolo – Me sorprendió enserio que no te lanzaras sobre él – confeso antes de que su risa por fin se disipara.

-No es gracioso, solo tienes que percatarte de la forma en la que te mira dragón – hablaba moviéndose de un lado a otro mientras apretaba sus puños de todo el coraje reprimido, estaba demasiado estresado como para comenzar a aguantar la asquerosa y desinhibida forma en que ese medico de 4ta. Pretendía a su pequeña serpiente; giró sus talones hasta encontrarse de nuevo con Draco frente a él, con su usual sonrisa de superioridad y aquel porte tan galante que siempre utilizaba cuando estaba a punto de burlarse de él, y como ahora, sentado de aquella tan sexy pose en su escritorio, con los brazos cruzados sobe su pecho y una de sus rubias cejas elevada sutilmente demostrando incredulidad.

-¿Te han dicho alguna vez? – hablo lentamente buscando entre su escritorio el hermoso reloj sobre él – Como a las 2:42 pm… lo sexy que te vez cuando estas celoso.

Si bien odiaba que otros hombre pusieran siquiera sus ojos sobre Draco y le hacían perder la cabeza más rápidamente que cualquier otra cosa en el mundo y quisiese moles a palos a esos ingratos indignos de Malfoy que pretendía siquiera tener el honor de verle al andar… todo ese malestar se iba a la mierda cuando una vez más ese orgulloso hombre frente a él le demostraba de la forma más sutil y cómica que podía mantenerlo a raya solo con asegurar, que pese a ser adorado por todo aquel que lo veía, los únicos ojos que Draco deseaba tener encima… (Entre otras cosas) eran los ojos esmeralda que le miraban en este momento.

Sonrió complacido mientras se acercaba para besar sus rosados labios que se curveaban satisfactoriamente, seguramente al haber conseguido lo que deseaba –Es tan malvado Sr. Malfoy – le reclamo a unos pocos milímetros de esos besadles labios que sintieron claramente cada movimiento que los labios del moreno hacían al hablar.

-Y no sabe cuánto Dr. Potter – hablo pícaramente mientras le jalaba del estetoscopio que colgaba por su cuello pegando el moreno cuerpo de su hombre al suyo y atrapándolo entre sus piernas, las cuales no perdieron ni un segundo para enredarse sobre las caderas de Harry.

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Después de 45 minutos, un hermoso, sonriente y renovado Potter se dirigía al estacionamiento del hospital con un, aun más hermoso, sonriente y renovado Malfoy pegado a sus despaldas sosteniéndolo firmemente por la cintura mientras lo guiaba hasta su auto para escaparse un par de horas antes de su usual horario de salida, después de convencerlo de cancelar todas sus citas. Las miradas de todos sobre ellos, probablemente porque aun ninguno de sus compañeros y pacientes podía concebir que aquel gruñón y antisocial moreno de los verdes pudiese cambiar tanto su actitud en presencia del adonis tras de él, aunque las miradas de envidia tampoco faltaron.

Ya justo enfrente del hermoso BNW, Harry se paralizo al observar justo a unos pocos autos atrás un Merzedes color plata que conocía bastante bien. Diablos… no pensó que esta oportunidad se le presentaría tan pronto… y mucho menos que lo haría con Draco junto a él interfiriendo en sus planes, pero estaba seguro que no volvería a tener una oportunidad así y tiempo era algo que Harry no tenia, seguramente Tom había venido a buscarle, y tenía poco tiempo antes de que regresara después de no encontrarlo, y la bolsa de ropa en su cajuela no podía esperar. Pensó rápidamente intentando por cualquier motivo alejar a Draco del lugar al menos por unos minutos. Y una vez más el mundo estaba a su favor. Un caluroso día de primavera.

-¿Dragón… puedes ir y comprar una botella de agua mientras dejo la bata en mi auto? – pregunto seductoramente mientras daba un coqueto mordisco a la oreja de su serpiente.

-Mmm yo conozco otras formas de deshacernos del calor –bromeo el rubio tomando las caderas del ojiverde para frotarlas contra las suyas.

-Anda Draco – insistió Harry intentando no verde demasiado obvio en su intento de deshacerse de él unos minutos.

-Ok… ya voy, ya voy – accedió por fin el rubio sin no antes acercarlo a su auto evitando que cualquiera viese como su mano viajaba hasta la entrepierna de Potter para acogerla firmemente con su mano para después frotarla unos instantes hasta tener a un Harry duro y goteando antes de separarse rápidamente de él dejándolo completamente excitado y frustrado.

-Maldito – fue lo último que dijo antes de que Draco estuviera los suficientemente lejos como para no escucharlo más.

Ese jodido carbón solo estaba dificultándole más su tarea.

Corrió hasta su auto abriendo la cajuela y dejando su bata dentro de ésta, saco un par de guantes de la caja que siempre traía dentro, la botella de agua le ayudo a quitar todo resto del talco con los que venían los guantes, tomo la bolsa de basura negra y antes de sacarla se cercioro que nadie estuviese cerca y la saco dirigiéndose al auto de Voldemort lo más rápido que pudo solo con su plan en mente y sobre todo de todos los problemas de los que se estaba salvado si es que lograba realizar correctamente su plan.

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-Flash back-

-Mi placa también puede refundir su arrogante trasero en una cárcel de máxima seguridad tan solo anhelando caminar por el pasillo de la muerte.

-Lo hará erróneamente oficial, no soy quien buscan – alego Potter con el rostro descompuesto de ira.

-Sabe lo que pienso Potter – hablo ese hombre mientras le rodeaba hasta quedar justo a sus espaldas. – Creo que es uno de esos locos maniáticos a los que solo se les para cuando ven a un pobre, dulce e inocente chico sangrar bajo su cuerpo. – dijo aquello horrible hombre claramente y sin ningún tapujo.

El cuerpo de Harry temblaba de ira e impotencia.

-Amo a mi novio – se defendió intentando no perder el control y decir algo inadecuado aunque sentía como sus uñas comenzaban a lastimar las palmas de sus manos –No encuentro motivos por los que alguien quisiera hacerle daño a… - y la clara respuesta le vino a la mente inmediatamente, sus ojos se abrieron de par en par al tener la solución a todos su problemas justo delante de sus narices. Sería complicado, seguramente lo más complicado que alguna vez haría en la vida, y también lo más peligroso, al lado de esto, el asesinar a hermosos chicos rubios no tenía problemática alguna, sobre todo porque esta vez tendría a la ciencia en su contra.

Se mostro desconcertado antes los 3 policías y todos lo miraron con interés cuando sus manos cubrieron su frente en claro gesto de asombro y frustración sujeto su cabeza firmemente con una mano mientras con la otra delineaba suavemente los rasgos de Draco en la fotografía.

-Díganoslo Sr. Potter, que es lo que está pensando justo ahora, usted sabe quien ocasiona esto ¿Cierto?

Harry asintió lentamente sin apartar la mirada de la fotografía esmerándose en su actuación inmiscuyéndose con todo su esfuerzo en el papel de víctima que ahora protagonizaba.

-Tom Ryddle. Creí que solo eres un perdedor enamorado de Draco… pero, no… no creo que el… que él pueda. – alzo su vista para que se encontrara con la mirada partida del rubio que ahora ya no lo miraba acusadoramente – Draco está en peligro y yo… yo siempre pensé que solo era un idiota tras de él – hablo con todas las intenciones de ir cortando su voz poco a poco y acelerando su respiración. Mientras por dentro sonría triunfante. Ahora Harry Potter tenía un plan.

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Gracias por leer n.n y no olviden que espero sus comentarios n.n!!!