Acomodarlo en la cama había sido la misma batalla que tuvimos en la entrada. Además de retirar su ropa y colocarle la pijama, todo estaba sucediendo de maravilla, Peeta me ayudaba con la fuerza de sus brazos a levantarse y aunque era un poco difícil por su peso, logre cambiarlo, taparlo y darle un beso como un niño pequeño.

—Buenas noche, Katniss—susurro en la oscuridad y la tenue luz de la luna.

—Buenas noches, Peeta.

Y lo rodee con mis brazos para cerrar los ojos y dormir.

Por la noche había tenido que ayudar a Peeta unas dos veces a ir al baño. Levantarlo, colocarlo en la silla, llevarlo al baño, ayudarlo y repetir el proceso.

—Siento que tengas que hacer esto—le escuché mientras estaba sentado en la silla de ruedas fuera de la habitación esperando a que apagaba las luces del baño.

Estaba con las manos entre sus cabellos dorados y los codos apoyados en las rodillas, se veía miserable, si pudiera hacer algo por él.

—No pasa nada.—le contesté pero no recibí respuesta.

Lo volví a acostar y antes de apagar las luces de nuevo, fui en dirección a las ventanas para dejarla abierta.

—Tal vez esto te anime—le sonreí

Me devolvió la sonrisa y volví a su lado...

...Alguien masajeaba suavemente mi cabeza, trazando círculos con las yemas de los dedos sobre el cuero cabelludo, se sentía tan bien que en vez de despertarme, hacía que me durmiera más.

Le diría a Peeta después que hiciera eso más seguido. Peeta, de pronto recordé que podría necesitar algo, por eso trataba de despertarme. Abrí mis ojos y mire los suyos observándome.

—¿Necesitas algo?—le pregunte adormilada.

—Tengo todo lo que necesito.

Oh, Peeta. Como adoraba las palabras que decía, amaba que me amará.

—¿Llevas mucho despierto?

Me senté en la cama apoyando mi espalda en la cabecera de madera. Peeta hizo lo mismo, trate de ayudarlo pero me detuvo con un "yo puedo solo" a lo que lo deje, tardo un poco, pues sólo tenía sus brazos pero al final lo hizo.

—No lo suficiente para recuperar todas las mañanas que no desperté junto a ti y pude observarte.

Sonreí. Con Peeta solo eran sonrisas, no oscuridad, no pesadillas, solo amor, felicidad, vida y esperanza. Acaricie su mejilla suavemente.

—¿Quieres algo de desayunar?—pregunte levantándome

—No, no te vayas—me retuvo —. No tengo hambre, solo quédate conmigo.

No se lo que me impulsó a hacerlo, su falta de contacto, el querer sentirlo, él no tenerlo por meses, sentir que mi diente de león se me estaba escapando de las manos, en realidad no estoy muy segura pero terminé sentada sobre su pierna al tiempo que lo besaba y le quitaba la playera de franela de encima.

—Siempre— ahora era mi turno de susurrar esa promesa.

Traía una blusa de seda color amarillo claro con botones, los cuales Peeta abrió lentamente hasta que sentí el frío botar sobre mi abdomen. Mi piel se tornó de un leve tono escarlata por la intensa mirada de Peeta.

—Perfecta—exhaló

Le sonreí, lo bese y dije:

—Prepararé algo para desayunar.

✖️✖️✖️

Solo una pequeña pausa. Chicas no, nada de smut aquí, lo siento, pero si la autora no nos redactó como Peeta y Katniss se amaban. Yo tampoco lo haré.

Gracias y ya no los/as molesto más.

✖️✖️✖️

Cuando termine de poner la mesa, me dirigí por Peeta, quien se había puesto la playera de nuevo y ahora se encontraba con los ojos cerrados y la cabeza apoyada sobre el respaldo. Abrió los ojos en cuanto me sintió entrar y lo ayude con la silla.

No había recordado que no había absolutamente nada bueno entre las alacenas, así que llamé a Haymitch para decirle que si no se le antojaba desayunar con nosotros, aceptó enseguida y le pedí que fuera al área comercial por todo lo que necesitaría, no tardó más de quince minutos en llegar, y yo media hora en preparar todo, a lo que en una hora más o menos ya estábamos los tres sentados en la mesa.

—¿Has visto a Effie?—pregunto Peeta en cuanto lo acomode.

—No va ni un día que no la veo chico.

—Es igual con Katniss y sabes que no puedo dejar de verla—le dijo como si fuera lo más natural.

—Bien Peeta, no todos somos como tú, soy prácticamente igual que Katniss, hasta podría llegar a ser su padre, no presiones.—le advirtió.

—Gracias al cielo, eso no sucedió—dije sobre el comentario de ser mi padre.

—Yo también lo agradezco, supongo—me siguió Peeta

—Y que bueno que lo haces. Te hubiera hecho dar 100 vueltas al distrito como condición para poder acercarte a Katniss.

—Eso no es nada con lo que tuvimos que pasar para llegar a este momento Haymitch.—bromeé soltando una risa.

Hizo una mueca con los labios —Tienes razón, carece de ingenio. De todas formas, nadie se acercara a ustedes sin mi autorización. Tal vez no sean mi familia de sangre pero sí de espíritu.

Con el bocado de comida que traía en la boca le sonreí a Haymitch y le di un asentimiento de cabeza en agradecimiento...

...—¿Seguro que estarás bien?—pregunte colocándome mi cazadora.

—Lo estoy. Todavía puedo moverme ¿lo olvidas? La silla tiene ruedas que puedo manejar con los brazos, no estoy paralizado.

—Lo sé, pero me preocupa dejarte sólo. — dije no muy convencida de lo que quería que Peeta hiciera.

—Solo serán unas horas, puedo manejarlo, sé cuánto añoras ir al bosque.

Hace unas cuantas horas atrás cuando estábamos teniendo un momento de relajación, donde el pintaba y yo leía un libro cualquiera, no me había dado cuenta de que lo había dejado de leer y me había enfrascado en mis pensamientos, a lo que Peeta me dijo que sabía que el bosque me llamaba. Pero por supuesto que no podía dejarlo solo.

—¿Sabes qué? No. Me necesitas más tú, otro día será.—me negué colocando todo en su lugar.

—Entonces harás que me sienta un completo inútil por no poder encargarme de mí por unas horas—atacó

—Eso se llama manipulación—lo señale

—Llámalo como quieras, pero si sirve para que te distraigas un poco vale la pena, te lo mereces.

Suspire resignada y le dije que estaba bien pero con la condición que no tardaría y el no haría nada extremo mientras no estaba. Tome un bolso conmigo y unas monedas que coloque en el bolsillo de la cazadora para pasar por el quemador de regreso para comprar comestibles.

Me despedí con un "te veo en un rato" y camine a la entrada al bosque, en busca de ese viejo tronco con el arco y el carcaj escondido. Ya no había necesidad de ocultarlos pero supongo que la costumbre no me dejaba hacerlo de otra manera...

...Por la posición en la que se encontraba el sol, sabía que me había tardado más de lo que había prometido, se me había ido el tiempo cazando pavos silvestres, llevaba más de dos en el bolsillo, Juno con unas cuantas ardillas y conejos, además de fresas frescas, lo cual venia de maravilla, podría dárselas a Peeta para que preparase una jalea para hacer pasteles, podría volver a hornear panes y ponerse en marcha de nuevo con la panadería, no sería tan difícil, podría ayudarle con lo que no pudiera.

Me apresuré a guardar las presas sin despellejarlas y limpiarlas, después lo haría, tal vez podría intercambiar un pavo en el quemador por algo de dinero.

Una hora después ya llevaba un puñado de verduras, huevos, queso, leche, harina de trigo y más cosas para la semana. También un pequeño regalo para Peeta, había llegado material de decoración de pasteles al Distrito, no sabía exactamente para que, pero el dinero nos sobraba y será algo bueno para él, así que no dude en comprarlo.

Me habían recibido con mucho gusto en la zona comercial y estaba contenta con lo que mi Distrito de había convertido, había florecido y salido adelante, por decirlo de alguna manera. Nuevas cosas habían llegado y hasta me preguntaron que si la panadería se abriría de nuevo, que hacía mucha falta pero sobre todo Peeta, a lo que les contesté que pronto. Jamás había conversado tanto.

Al llegar a casa deje todo lo que había comprado y cazado sobre la mesa de madera en la cocina y me pregunté si Peeta estaría en el estudio pintando.

Camine hacia allá para decirle que había vuelto pero probablemente ya lo sabía. Abrí la puerta y las pinturas de óleo estaban regadas por el escritorio sobre periódico, al igual que pinceles, había un caballete colocado cerca, pero ni rastro de Peeta.

—¡Peeta!—lo llame, pero no recibí respuesta.

Sentí un vuelco al corazón al no verlo, pero escuche unas respiraciones que tomaban aire con dificultad, me acerqué a donde las oía, para ver la silla de ruedas volteada detrás del mueble de madera y a Peeta en posición fetal un poco más lejos.

—Peeta—grité

Tenía las manos sobre sus oídos y su cara estaba arrugada en una mueca de dolor.

—¿Qué pasó, Peeta?—pregunte acercándome a él a ayudarlo a levantarse a toda velocidad.

Me aparto de su lado —Yo...yo solo quería tomar el tubo de pintura naranja que había sobre el escritorio...no la alcanzaba, pero no quise mover la silla porque era bastante difícil volver a acomodarla —explicó sin mirarme —, así que estire mi brazo pero no alcanzaba y la silla de ladeo y caí, trate de volver a mi lugar pero no podía, ¡no puedo!

—Vamos, Peeta, levántate.

—¡No puedo! ¡Soy un inútil, no puedo!—grito desesperado.

Este no era mi Peeta. Sabía que no sería nada bueno salir y dejarlo, ahora mira lo que sucedió.

—Peeta, solo es una simple caída, por supuesto que puedes...—le susurré tratando de calmarlo.

Dirigió su mirada hacia mí, desesperado —Han vuelto Katniss.

Fruncí el ceño —¿El qué Peeta?

Volvió a bajar la vista, acurrucándose más, ahora apretaba más sus manos contra su cabeza.

—Las pesadillas...han vuelto...los ataques...no puedo ver lo que es claro—dijo, mientras lo escuchaba con dificultad.

Ay, no. Esto es lo que el coma había traído como consecuencia, las pesadillas de nuevo en su cabeza...

✖️✖️✖️

Si el capítulo no termina en drama, no soy yo.

Les dije que actualizaría. Está bien, ya me voy. *va por su propia voluntad con los mutos, muere y su fantasma regresa*

Ahora que soy un alma perdida no pueden hacerme nada jajaja.

No pediré disculpas por ausentarme tanto, la verdad es que no tenía cabeza para este fanfic, por eso no escribía, sinceramente no sé que me pasa, siento como si hubiera perdido las esperanzas sobre esto. Pero luego me acuerdo de ustedes y de mi amor por la trilogía y esto salió.

Muchas gracias por TODO. Son lo mejor que me ha pasado, espero que no me odien lo suficiente como para no querer seguir leyendo.

Y nada, solo agradecerles por todo.

Hasta la próxima actualización. (Sí, habrá próxima)

RESPUESTAS A SUS COMENTARIOS:

sofitkm: jajajaja me muero de risa ver cuanto odian a Gale, anyway, muchas gracias nenis por comentar.

katniss - peeta: ya publique jajaja

Emma Skye: ¡Muchas graciasssss! Love u forevah

Sara: ¡Por supuesto que se quien eres! Jamás olvido a mis lectores que deciden dejarme un lindo comentario y que se toman el tiempo para hacerlo, muchas gracias por ello Sara y espero que este capítulo también te haya gustado. Besossss.