Death note pertenece a su respectivo creador, yo solo tomo los personajes para crear la historia sin fin de lucro

Asesina y Detective

Capitulo 21: Sufrimientos de un alma rota

Las cosas habían pasado muy rápido. El disparo había resonado y esta vez si había dado en su objetivo. En cuanto se percataron de lo que Light hacia las armas apuntaron rápidamente dispuestas a ser accionadas pero antes que cualquiera pudiera hacerlo McLaren le había arrebatado rápidamente el arma a Gevanni y había disparado limpia y rápidamente contra la rubia quien con sorpresa recibió el impacto que la hizo abrir desmesuradamente los ojos y casi al instante Matsuda disparó hacia Light deteniendo su acción.

Misa cayó de rodillas al suelo con la sangre brotando de la herida y McLaren rápidamente fue golpeado para luego quitarle el arma por segunda vez. Por un segundo la furia estuvo presente y Misa con el pavor recorriéndola levantó la mirada temiendo lo que sucedería... pero no esperaba lo que sucedió.

Rem había observado caer a su protegida pero antes que pudiera hacer algo en contra del sujeto que la había herido Ryuk se le adelantó. El shinigami escribió con rapidez los nombres de Light y McLaren tras el disparo que la hirió y aun con su sonrisa y su sentido del humor rió de la situación.

- Ya todo se acabó – mencionó al tiempo que los últimos 40 segundos corrían – recuerda Light que te dije que el ultimo nombre que escribiría en mi libreta seria el tuyo y eso no cambio en ningún momento – y diciéndolo todos vieron como el cuerpo del shinigami comenzaba a desmoronarse como si fuera polvo

- Ryuk... ¡maldito shinigami! – le gritó aun con el dolor que le provocaba las balas recibidas por parte de Matsuda, su vida estaba llegando a su fin y no podía detenerlo

- No tenias que hacerlo – la sombría voz de Rem se dirigió a su igual... no esperaba volver a ver lo mismo dos veces ya que pensaba que sería ella quien moriría esta vez

- Es interesante como las cosas pasan... no esperaba que esto sucediera pero – miró a la rubia en el suelo sostenida por L quien miraba todo con extrañeza al igual que él resto – tal vez salvarla no sea tan malo... al menos el aburrimiento ya no será un problema – bromeó y ya casi la mitad de su cuerpo se había desmoronado

- Argh – el quejido de McLaren desvió la atención y vieron al hombre presionar su mano contra su pecho, señal de un ataque al corazón sin duda – maldita – le dijo a la chica viéndola de frente perdiendo su vida

- Argh – ahora fue Light, en medio del dolor de las heridas su corazón sufría un colapso que le dolía aun más... su ideal, todo él... estaba por morir – papá... Misa... L – mencionó sintiendo como la vida se le iba... sus recuerdos desde el momento en que encontró la libreta bailaban en su mente, una película y una serie de eventos en cadena... al final no había logrado nada... al final moriría por mano del shinigami que por tanto tiempo había estado con él... y sus ojos solo vieron el reflejo de la rubia y el detective y pensó: realmente eres estúpido al enamorarte de una asesina

Misa miró como aquel hombre que tanto daño le había hecho moría así mismo como Kira. Sintiendo un vacio en su ser miró al traslucido shinigami que lentamente se deshacía frente a ella. Nunca imaginó que Ryuk pudiera sentir algo por ella, siempre pensó que Rem seria la que se sacrificaría y aunque eso era doloroso sintió aun mas pesar al ver como Ryuk acababa consigo mismo frente a ella quien derramó las lagrimas.

- Ryuk – mencionó con la voz quebrada, de todo lo que podía haber esperado su sacrificio era lo que menos había previsto

- Salvarte no ha sido tan malo... fue divertido mientras duró... Misa – y tras esas palabras el shinigami sonrió de esa forma tan suya y terminó de desvanecerse, quedando la libreta en medio de la arena que eran los resto de aquel dios de la muerte

Los sucesores y el resto veían sorprendidos la situación sin comprenderla, habían visto morir a McLaren y a Kira así mismo a un dios de la muerte y era inentendible porque se suponía que estos no morían ¿o sí?

Con las lágrimas en el rostro y el dolor de su herida la cual sangraba de manera abundante la chica se alejo a rastras de L hasta estar frente a la arena que antes fuera el shinigami. La libreta abierta tenía los últimos nombres escritos en ella: Douglas McLaren y Light Yagami. Al final la voz de Soichiro y el llanto de Sayu rompieron el silencio. El resto pareció salir de un trance y trataron en vano de comprender el final del caso del mayor asesino de la historia.

- Y ahora qué rayos pasó – comentó confuso el pelirrojo, no había terminado de comprender porque es que un dios de la muerte había acabado con su vida

- Misa – la voces de Mogi y Aizawa sonaron bastante quedas, jamás esperaban que el caso terminaría de ese modo y la chica presionaba su herida sangrante y con su otra mano tocaba la arena y la libreta

- ¿Qué ha ocurrido? – inquirió el detective a la shinigami de blanco mientras observaba a la modelo en el suelo

- Solo existe una manera de matar a un dios de la muerte y esa es solo cuando el shinigami mata para salvar la vida de alguien a quien aprecia o ama – aclaró la shinigami – al hacerlo el shinigami le otorga su vida a esa persona – Rem se acercó a Misa, estaba preocupada por su vida, la herida no dejaba de sangrar pero parecía que eso no le importaba ni a ella misma ni a nadie – hiciste el trato de los ojos dos veces acortando tu tiempo de vida a la mitad en ambas ocasiones... Ryuk te ha dado su vida por lo que tu tiempo de vida se ha prolongado de nuevo – mencionó a lo que la rubia subió la vista a ella con las lagrimas bajándole

- Rem... yo no tenía idea... no sabía que Ryuk... – ella no pudo continuar, se estaba sintiendo mareada y desorientada... el dolor de la herida era agudo pero trataba de ignorarlo aunque al final no pudo más y cayó al suelo ante la mirada sorprendida de los agentes

- Amane – rápidamente Mogi se acerco así como Ryuuzaki, la chica había perdido la conciencia y la sangre seguía brotando sin control

- Debemos llevarla a un hospital rápido – mencionó Aizawa con un tono de urgencia mientras la pequeña Yagami sollozaba contra la pared ante lo que había ocurrido

Los agentes del FBI y el resto salieron de su estupefacción y con cierto aire vacio comenzaron con lo necesario por hacer pero la urgencia que repentinamente surgió por parte de Mogi indicó que algo andaba mal.

- No está respirando – anunció de manera urgente y el resto se puso en alerta de inmediato

- Hay que llevarla rápidamente al hospital – mencionó el detective y ante la urgencia Mogi levantó el cuerpo de la chica para sacarla rápidamente

- Agente Lester vaya con él, usted también Gevanni – anunció el pequeño albino

- Terminemos con todo aquí de una vez – mencionó sombríamente L mientras el resto hacia lo propio aunque sus emociones estaban todas alborotadas y aquella tristeza les inundaba

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Las horas habían pasado con lentitud y aunque había sido por demás extraño todos, a excepción de Sayu quien estaba descansando en una habitación del hospital siendo cuidada por su madre, se encontraban reunidos en una sala de juntas del hospital. Lograrlo había costado poco pues solo basto que dijeran que eran asuntos importantes de seguridad concernientes a la APN y el FBI para que les dejaran estar en aquella habitación sin ser molestados.

Cada uno permanecía en silencio, uno por demás incomodo pero nadie parecía querer romperlo. Solo el sonido de Mello mordiendo su chocolate, de Matt jugando un videojuego y Near armando un edificio de palillos de fosforo era lo que se escuchaba además de el sonido que L producía al chocar el tenedor contra el plato cuando cortaba trozos de pastel.

Aunque tenían muchas cosas por decir ninguno parecía querer hablar. El caso Kira había concluido de una manera completamente diferente a como se esperaba. Soichiro Yagami soltó un suspiro, la muerte de su hijo aun le pesaba pero igualmente debía aceptar que su hijo había sido Kira todo el tiempo.

La puerta se abrió de improviso y por ella entraron Mogi, Anthony y Stephen. Se veían un poco agotados al igual que el resto de los agentes ahí presentes.

- ¿Cómo esta Misa-Misa? – preguntó Matsuda apenas entraron, aunque sabia que ella era el segundo Kira no dejaba de preocuparle después de todo la chica había declarado que no lo hacía porque quisiera sino por cumplir un objetivo que a final de cuentas había logrado aunque tal vez no de la manera que ella había previsto

Mogi negó con la cabeza dirigiéndose al primer asiento disponible mientras Lester y Gevanni se quedaban recargados contra la pared al lado de la puerta.

- Los médicos la han intervenido pero no han dicho nada, perdió mucha sangre y al parecer la bala se quedó alojada en la herida – respondió Lester no sin cierto cansancio

- Por poco esa bala la mata. El disparo de haber sido más centrado habría dado en el corazón – mencionó Gevanni cruzándose de brazos – tuvo suerte después de todo

El silencio volvió a instalarse mientras los tres chicos miraban a los agentes que habían escoltado a Misa Amane hasta el hospital. L por su parte siguió comiendo de su tarta de fresas sin evitar recordar a la rubia quien el día anterior le había llevado una hecha por ella. Siguió comiendo en silencio hasta que Rem apareció en la habitación, atravesando una pared.

- Rem – el señor Yagami fue el que la nombró y el ente simplemente los observó de manera absorta y sin atisbo de emoción

- Misa ya ha salido de esa sala... parece que esos humanos hicieron bien su trabajo – anunció seriamente y luego miró a L

- Muy bien – por toda respuesta eso fue lo que L dijo para luego simplemente seguir con lo suyo sin decir mas

- Oye... podrías explicar más claramente que paso con el otro shinigami – preguntó Mello mientras daba otra mordida a su chocolate

El resto simplemente observó al rubio y luego al shinigami. Near y Matt prestaron atención deteniendo sus actividades para no perder detalle.

- Ryuk se sacrifico para salvar la vida de Misa – respondió escuetamente a la interrogante y viendo que aquel niño de nombre Mihael Keehl iba a agregar algo volvió a tomar la palabra – nadie puede matar a un dios de la muerte ni siquiera con una libreta, es inútil intentarlo – aseveró sin despegar la vista del rubio – la única manera de matar a un dios de la muerte es amando... si un shinigami ama a un humano y salva su vida de una muerte premeditada o establecida por su tiempo de vida entonces el shinigami muere y su tiempo de vida pasa a la persona a quien salvó – explicó de forma neutra

- Eso quiere decir que Misa Amane sobrevivirá a su herida ¿no?, después de todo su tiempo de vida se vio aumentado ante la muerte del otro shinigami – comentó el albino con una voz carente de empatía o emoción, neutra completamente

- Eso dependerá de ella – ante sus palabras la shinigami se vio el centro de atención de todos

- ¿A qué te refieres con eso? – preguntó Matt completamente confundido al igual que el resto

La shinigami guardó silencio... miraba a los presentes hasta que su vista se posó en aquel humano quien seguía engullendo trozos de pastel sin atisbo de interés en lo que sucedía en su entorno. Antes que aquel chico pelirrojo dijera mas Rem simplemente se limitó a contestar de una vez.

- Misa puede tener más tiempo de vida pero la voluntad de los humanos equipara sus posibilidades de vida... dejarse morir es algo que Misa siempre había deseado y antes de involucrarse en todo este asunto ya había pensado en morir – explicó logrando que L le mirará por primera vez desde que llego

- Misa-Misa... pensó en morir – Matsuda no lo creía... nunca la había visto como una chica que tuviese pensamientos como esos, siempre expresaba alegría e irradiaba vitalidad... no iba en ese concepto depresivo y suicida al menos a su ver

- No me sorprende – aquel comentario de Halle hizo que le miraran interrogantes a lo que ella decidió aclarar – digo, después de todo lo que tuvo que sufrir siendo tan pequeña... perderlo todo frente a tus ojos puede crear pensamientos suicidas en cualquier inocente

- Puede ser... pero Misa siguió viviendo una vida normal durante 8 años así que no ha tenido una real fascinación por un acto suicida – declaró Wedy mientras fumaba un cigarrillo en una esquina de la habitación

- Ella no iba a vivir más allá de 16 años – declaró el dios de la muerte y el resto la quedó viendo contrariados

- ¿Qué cosa? – Aiber había sido tomado de sorpresa con esas palabras

- Ella no iba a poder cumplir ninguna venganza pero fue salvada el día que se suponía debía morir por Jealous

- ¿Jealous? Y ese quien rayos es – inquirió Mello con un tono pesado

- Jealous era el shinigami dueño de la libreta de Misa – aclaró – las libretas son propiedad de los shinigami y cuando un humano obtiene una él se vuelve el propietario temporal hasta que renuncie a su propiedad o muera. En cuanto a los shinigami que mueren por salvar la vida de un humano, ellos legan su libreta a la persona por quien mueren

- Entonces la libreta que Misa poseía al inicio de la investigación es suya realmente – el comentario de L llamó la atención de la shinigami, hasta el momento él no había dicho mucho y se mostraba bastante indiferente con la situación de la modelo

- Así es – afirmó Rem

- Ya veo – murmuró para luego seguir absorto en su mente

- Puedo preguntarle algo – la voz del albino captó la atención del resto y la shinigami asintió a modo de confirmación – las reglas de la libreta...

- Las de la portada final son falsas si es lo que quieres saber – afirmó Rem antes que aquel niño pudiera completar su pregunta – Light Yagami las usó como estrategia poco después que amenace su vida cuando Misa fue encerrada por él – mencionó mirando ahora a L

- Lo supuse – murmuró escuetamente – nunca lo hablamos pero observando la información de los archivos resultó obvia la falsedad de esas reglas que más bien fueron escritas para usarse de comodín y salir librados de sospechas... aunque nunca lo hicieron realmente no L – terminó por decir mientras nuevamente colocaba palillos de fosforo en aquella torre que construía

- Tienes razón Near – le dijo dejando salir una sonrisa al tiempo que sus ojos se dirigían al pequeño albino

- A todo esto Ryuuzaki ¿podrías explicarnos ahora quienes son ellos? – preguntó Matsuda señalando a los niños y viendo también a los agentes del FBI

- Ellos son Near, Mello y Matt – presentó sencillamente – y los agentes del FBI Lester, Gevanni y Lidner quien a su vez es una ex-agente de la CIA

- Desde cuando estuvieron en el caso Kira y porque no supimos de ellos en ningún momento – preguntó Aizawa sintiéndose como aquella vez en que L había mantenido vigilado al personal de la APN que trabajaba en el caso Kira sin que nadie lo supiera

- No tienen mucho de haberse involucrado, de hecho solo llevan 4 días contando hoy de estar aquí. En cuanto a su intervención y desconocimiento de su presencia se debió a que preparaban el caso Amane mientras ayudaban en la vigilancia de Light así como ellos – señaló a los agentes – resguardaban la seguridad de los chicos – contestó mientras removía el tenedor sobre la superficie de otro pastel de fresas – nadie debía saber lo que incluía el pedido de Misa Amane por lo tanto delegue la responsabilidad a ellos quienes me han demostrado estar al nivel en que se encuentran por sobre el resto

- ¿Qué? – Soichiro al igual que los demás miembros de la APN no entendieron a que se refería L

- También esto fue una prueba – inquirió Matt parpadeando y mirando a L

- En efecto, delegarles trabajo y verlos trabajar en equipo me demuestra que pueden estar a la altura de cualquier reto

- Juntos podemos alcanzarte fácilmente – mencionó el albino sin mirar a nadie en especifico

- De hecho juntos pueden superarme – argumentó el detective dándoles una sonrisa a los tres – te incluyo en eso Matt, después de todo eres el tercero en la línea

- Por supuesto aunque de hecho los dos primeros son los que más compiten ¿no?

- ¿Juntos? – Mello lo mencionó con un toque de aversión – no lo creo

- No importan las diferencias, ni lo mal que se lleven pero si centran sus mentes en cooperar pueden sobrellevar las cosas con calma y eficiencia – mencionó Watari al escuchar el tono de Mello, comprendía que entre la guerra por el primer puesto Mello no aceptaba la idea de un dúo o trío, era uno quien sucedería al mejor detective del mundo y él siempre competiría contra Near

- ¿Quiere alguien explicarse mejor en cuanto a lo que han dicho? – inquirió Mogi confusamente

- Dado al hecho que el caso Kira finalizó y las personas aquí presentes han mostrado que tienen mi confianza después de todo les diré la verdad – habló de forma monótona el detective para luego ver de frente al resto sin dejar de lado su taza de café dulce – los tres chicos aquí presentes son residentes de Wammy´s House

- ¿Wammy´s House? – mencionó Matsuda sin comprender

- Si, Wammy´s House fue fundada por Watari hace ya muchos años

- Wammy´s House es un orfanato – aclaró el mismo Watari – ya que el joven Ryuuzaki será sincero con ustedes por merecer su confianza les confiare también sobre mí. No solo soy el ayudante y tutor de L sino también un inventor

- ¿Que qué?

- Gracias al dinero obtenido de las patentes de mis inventos funde el orfanato en el cual se encuentran niños con capacidades especiales. Niños genios – aclaró mientras se acercaba a L – el joven L fue uno de esos niños y hasta antes de su aparición como el mejor detective del mundo el orfanato funcionaba, además de hogar para todos ellos, como una institución para el desarrollo de las muchas y diversas habilidades de los pequeños con gran intelecto. Hasta la aparición y la importancia que el mundo le dio al joven L no habíamos previsto poner en mayor presión a los chicos pero dado al hecho de lo que representa L en el mundo el orfanato puso a prueba máxima las capacidades de todos con un único objetivo en mente

- Un objetivo – repitió Aizawa

- Encontrar al sucesor de L – dijo el señor Yagami captando la atención de todos – es eso ¿no?, forman a los niños y los prueban para poder encontrar al futuro sucesor de L

- Así es señor Yagami – afirmó Ryuuzaki – el orfanato Wammy's House prueba las capacidades intelectuales de todos sacando una lista de los candidatos a sucesión en caso que llegase a morir

- Entonces... estos niños – mencionó sorprendido Aiber pues a pesar de haberlos visto con anterioridad no había terminado de entender del todo su importancia o su intelecto

- Ellos son los tres primeros en la línea de sucesión al puesto de L – confirmó Watari

- Increíble – mencionó Mogi mirando a los tres chicos que se mantenían mirándolos sin mencionar ninguna palabra

- Dejando de lado ese punto ya aclarado es hora de pensar que sucederá a partir de este punto – mencionó el detective dando otro sorbo al café

- Es cierto... el caso ha terminado y Kira... Kira ha muerto – mencionó no sin pesar el señor Yagami – es hora que las agencias de seguridad sepan sobre la conclusión de esto... además también está el hecho de los cargos que tendrá que enfrentar Misa Amane como el segundo Kira – dijo aunque luego de sus últimas palabras la shinigami le miró sombríamente así mismo L detuvo cualquier movimiento que iba a hacer

Las agujas del reloj en aquella sala eran fácilmente audibles mientras el silencio parecía no tener fin. L lo sabía, sabía que Misa era el segundo Kira y por lo tanto era culpable de múltiples homicidios pero había algo que le molestaba en el fondo de todo eso... la imagen de Misa invadió su mente y recordó vívidamente lo ocurrido la noche anterior... lo había mantenido lejos de su mente durante todo el tiempo que llevó la confrontación pero ahora que el recuerdo volvía con tanta intensidad sentía una confusión tan grande, una confusión que nunca antes había tenido.

Watari observaba en silencio a su protegido, quien no le conociera no vería nada mas allá de una expresión vacía pero en sus ojos había un atisbo de confusión y para Watari le fue entendible dado el hecho que él mismo Ryuuzaki había hablado con él sobre algo que en ningún momento espero que viniera de él...

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Tomaba un café mientras seguía siempre vigilando aquellas cámaras de seguridad. Debería descansar y lo sabia pero prefería seguirle el ritmo al detective después de todo era su ayudante personal. Estaba un tanto absorto en el silencio cuando el sonido de la puerta al abrirse le llamó la atención. Se giró en su silla para ver al recién llegado que sabia no podía ser otro que aquel desaliñado detective aunque cuando lo vio le pareció curioso. Estaba con una expresión bastante difícil de comprender aun para él, parado rectamente aunque manteniendo la cabeza un poco gacha y con las manos fuera de los bolsillos.

- Ryuuzaki – aun en aquellos momentos en que nadie podía verles o escucharles jamás se atrevía a nombrarlo por su nombre... lo nombraba según el pseudónimo que escogía o simplemente por el nombre con que el mundo lo conocía pero jamás pronunciaba su nombre y empezaba a pensar que se le olvidaría con el tiempo aunque seguía en su mente

El detective no habló, solo miró al hombre frente a él sin mencionar nada ni mucho menos moverse. La verdad no entendía que lo llevaba ahí pero... la verdad es que necesitaba hablar, necesitaba decir lo que pensaba y creía en voz alta... necesitaba más que nada que alguien lo escuchara aun así se quedó en silencio, sintiéndose ridículo de cierta manera.

Watari esperó, sabía que al final aquel joven hablaría pero debía darle su tiempo para que dijera lo que tenía que decir. Algo le inquietaba, podía notarlo con solo verlo... usualmente no se paraba recto pero había ocasiones en que lo hacía y casi siempre era por algún motivo de inquietud y seriedad que debiera discutir con él. El reloj marcó las 2:13 AM y al fin parecía que había ordenado sus palabras debido a que apartó la mirada brevemente para luego acercarse.

- Watari – dudó un poco en continuar... aun sentía una revolución en su interior después del encuentro nada inocente que tuvo con Misa pero luego simplemente prefirió decir las cosas de una vez – ¿Qué piensas sobre Misa Amane? – ok, eso no era lo que quería decir y se sentía estúpido pero antes tenía que agregar unos minutos más de alargue porque a pesar del tiempo compartido con Watari, temas como el que debía tocar no le eran del todo cómodos puesto que siempre fueron una reacción secundaria a su persona y estaba demás decir que su trabajo no le permitía el relacionamiento más que con los pequeños genios del orfanato de Watari y con él mismo

Le sorprendió su interrogante puesto que no lo esperaba aun así lo pensó un poco para luego decir...

- La señorita Amane me parece una joven bastante linda, sé que es el segundo Kira pero... parece ser que su perspectiva sobre ese puesto difiere mucho a los ideales de Kira mismo. No niego que sea culpables de muchos homicidios pero aun así ella parece una chica bastante solitaria aun cuando siempre le sonríe a todos – terminó por decir, ya L le había explicado sobre el pedido de Misa y sus motivos para involucrar a los tres principales sucesores en Wammy's House por lo que había podido sacar muchas conclusiones sobre la chica y comprendía bastante sus motivos de rendición, eso contando también con la información que recopilaron los chicos así como las diversas informaciones sobre la chica quien lo perdió todo siendo tan pequeña... igual que los pequeños de su orfanato, no tenía nada pues su abuelo paterno murió cuando tenía 13 poco antes de su viaje a Los Ángeles - ¿A qué debo la pregunta Ryuuzaki?

El detective volvió a quedarse en silencio, una respuesta bastante sencilla y algo técnica relacionando tanto su persona como su rol de asesina es lo que le había dado... pero sentía que debía decirle más sobre su percepción de ella misma aun así no se atrevió a pedirle ese tipo de respuesta.

- Tú crees que pueda querer – inquirió casi sin pensar logrando que Watari dejara escapar un leve sonido de confusión

- Te refieres a la señorita Amane – preguntó para estar seguro de seguir la misma línea de conversación

- Me refiero a mi también – contestó mirando los monitores con indiferencia

Se quedó en silencio, podía haber dicho algo rápidamente para contestar pero la interrogante y su actitud le tomaron de sorpresa y eso no era muy usual pues de manera personal él casi nunca hablaba sobre sí mismo.

- Todos tenemos la capacidad de querer – afirmó para luego dejar la taza de café a un lado y mirarlo de frente al igual que el joven quien tras sus palabras volvió sus ojos negros hacia el mayor – la señorita Amane a pesar de todo es capaz de querer aunque no estoy seguro si ella misma sabe darse cuenta de que quiere o a quien quiere. En cuanto a ti, eres un ser humano y no una maquina por lo tanto, y a pesar de que no lo demuestras, puedes querer a tu manera – mencionó dándole una sonrisa paternal

- Y... estaría bien si yo amara – inquirió y Watari lo miró con algo de sorpresa aunque luego de pensarlo un poco volvió a darle esa sonrisa paternal y afectuosa

- Por supuesto que está bien, en algún momento y aunque parezca increíble podemos experimentar sentimientos como esos L – le dijo sin dejar de lado su sonrisa, por un momento se sentía como si estuviera hablando con un pequeño entrando en adolescencia que le hace preguntas respecto al sexo... era como si L estuviera apenado de sentir o más bien era como si estuviera confundido con dichas emociones que hasta la fecha el joven detective no había experimentado – tus preguntas tienen que ver con la señorita Amane verdad – inquirió a lo que el detective giró la mirada sintiéndose idiota con su propia actitud

Watari se puso de pie y se acercó al joven. Posó su mano en el hombro derecho del detective como lo había hecho alguna vez y le sonrió. No juzgaría sus intereses porque nadie puede decidir realmente a quien amará en la vida y aun si pudiera tener objeciones el que la chica fuera Kira no era suficiente puesto que le había demostrado a su joven protegido que no tenía intenciones de matarlo y que no quería seguir mas con ese juego.

- L – le llamó y el joven de manera reticente le miró a los ojos sintiéndose como aquel niño que aferraba con miedo la mano del hombre frente a él cuando lo llevó a Wammy's tantos años atrás – si lo que piensas es que juzgaré tus sentimientos puedes estar tranquilo que no lo haré – afirmó con tranquilidad – nadie decide de quien enamorarse – agregó mientras él comenzaba a sentirse demasiado transparente frente a su tutor y esa sensación era tan equiparable a la revolución de sensaciones que experimentaba con Misa

- Si te dijera que quiero salvarla ¿qué pensarías?... ¿crees que haría lo correcto al no imponer justicia en su contra? – preguntó liberando por fin sus interrogantes, la opinión de su tutor era importante... hasta el momento nadie había sido tan importante como el hombre frente a él quien lo había cuidado, alentado y acompañado en todos esos años hasta que el detective L se dio a conocer y por consiguiente tomo el rol de su tutor y ayudante para poder contactase con las agencias de seguridad de los países adoptando el pseudónimo de Watari... él se había dedicado a ser lo más cercano que podría tener a partir de su aparición siendo aun un adolescente, adolescente cuyo intelecto y capacidades era respetado y que nadie jamás había visto de frente hasta que decidió presentarse ante los agentes de la policía japonesa que siguieron en pie para continuar la investigación de Kira

- No lo sé – respondió sinceramente sin quitar su mano del hombro del detective – la justicia debe ser impuesta pero... también hay que tomar en cuenta otros aspectos de vez en cuando. Dependerá de ti y lo que decidas respetaré tu decisión – mencionó con tranquilidad – solo haz lo correcto

- Entiendo – mencionó para luego quedarse en silencio de nuevo

- Hay algo inquietándote aún cierto – inquirió ante su silencio

- Creo que... he pasado un poco el límite con ella – mencionó a lo que el hombre le miró curioso así que el detective agregó – tuvimos un encuentro unas horas atrás supongo que lo sabes ¿no? – inquirió a lo que Watari asintió recordando que ella había llegado hace varias horas y a través del intercomunicador le había pedido permiso para entrar en la sala de monitores cosa que no le negó pero que tampoco avisó a L – hablamos... aunque después cruzamos un punto de conversación diferente y un poco personal sobre ella – las palabras del detective se quedaron bailando en la duda de agregar más y Watari lo capto fácilmente

- Sucedió algo más ¿no? – indagó a lo que él giro la vista lejos de Watari

- Terminamos con un encuentro que podría ser clasificado como demasiado intimo, incluso es en sí un avance demasiado grande dado el grado de relación que actualmente manejo con Amane Misa – dijo a lo que Watari le miró con sorpresa, L y Misa... habían...

- Dices que...

- Si – afirmó la duda que no formuló – tuvimos un encuentro de tipo preliminar en cuanto a sexo se refiere – explicó sin atisbos de vergüenza sobre la temática aunque interiormente se sentía confuso pues nunca espero hablar sobre eso con su tutor – no llegamos a mas que eso si es lo que puede preocuparte – indicó al mirar de nuevo a su tutor que le miraba con sorpresa

- Entiendo – mencionó el hombre, en cuanto le había dicho el tipo de encuentro creyó que había llegado hasta "ese punto" y le sorprendió sobremanera aun así, sabiendo que solo fue algo de previos, no dejo de ser bastante sorpresivo pues que recordara L no era precisamente una persona que hubiese experimentado o hubiese tenido la necesidad de practicar actividades de tipo sexual y a veces se preguntaba si él llegaría a tener ese tipo de experiencias - ¿Quieres decir algo sobre eso? – inquirió de manera calma

- Es extraño – comentó vagamente sin mirarlo a los ojos – con ella me siento extraño, parece que alguien más estuviera usando mi cuerpo y después de lo que paso... me siento confuso y muy inquieto. Que ella haya aceptado lo que pasó y demuestre afecto hacia mí no significa mucho

- Significa algo aunque ninguno lo haya dicho – interrumpió el mayor regalándole una sonrisa – no lo había dicho antes pero había notado que la señorita Amane se distrae contigo fácilmente, no lo demostró mucho y sus motivos tiene para hacerlo pero ella parece ser diferente contigo... te tiene un cariño especial y no quiere verte muerto de lo contrario ya no estarías aquí – le dijo mientras volvía a tomar asiento y le miraba de frente – además si permitió ese acercamiento significa que hay un algo de por medio

- Lujuria tal vez

- La consideras realmente una persona lujuriosa – rebatió a lo que el detective guardo silencio y se reprochó por lo que había dicho – L, he estado a tu lado por mucho tiempo. Te conozco mejor que nadie y sé que no eres el tipo de persona que permite que se te acerquen y menos que invadan tu propio control y hasta ahora me has demostrado que la señorita Amane te crea una confusión, lo cual es lo mismo que perder el control para ti – afirmó con seguridad – quizás no lo hayas visto así o quizás aun no lo aceptes pero considero que lo que te confunde es el haberte enamorado

- ¿Enamorado?

- Piénsalo bien – le dijo tranquilamente a lo que el detective miró con curiosidad hacia ningún punto en especifico – sentir no es en si algo malo pero recuerda que tus decisiones deben basarse apegadamente a lo correcto... aunque como te repito respetaré tus decisiones cualesquiera que sean – afirmó para volver a verlo de modo paternal

- Entiendo – mencionó al tiempo que parecía más relajado tras la conversación

Watari le miró como un padre a un hijo después de todo, para él, L era su hijo, su niño. Y por otro lado L lucia más tranquilo aunque aun esa sensación extraña seguía presente... tal vez si estaba enamorado realmente.

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Sonrió. Una sonrisa calma y comprensiva. Recordaba las palabras del detective así que entendía su silencio aunque el resto estuviera contrariado de que ninguna sola palabra fuera dicha acerca de la condena que le esperaba a la rubia.

- Ryuuzaki – el señor Yagami se sintió confuso por el silencio del detective, de hecho todos estaban expectantes pues tras las palabras que antes había dicho el jefe de detectives de la APN el silencio se había instalado

El detective siguió sin responder, de hecho no se movía. La taza de café seguía en su mano pero no se movía ni para ser dejada de lado, ni para llevarla a sus labios y beber del contenido. Esa actitud los estaba extrañando. Near le dirigió una mirada, Mello y Matt desde antes le mantenían la vista fija, y solo bastó verle unos segundos para comprender algo.

- No me digas que te importa tanto su vida... acaso te has enamorado de una asesina – las palabras de Light Yagami volvieron a resonar en su mente, no le había tomado peso a ellas porque no les veía ningún argumento sólido para tales declaraciones pero al ver a su mentor y ante su silencio... no pudo evitar sentirse confundido ante lo que posiblemente significaba

- L... será acaso... – el pequeño albino se lo quedó mirando un par de segundos más para luego seguir colocando palillos de fósforo en su edificación – no quieres juzgarla, es eso ¿no? – declaró el chico atrayendo la atención de todos quienes le vieron con diversas muecas

- ¿Qué dices Near? Te crees que L no puede hacerlo o que insinúas – le rebatió Mello, para él era estúpido que la bola blanca dijese algo como eso. L era el mejor detective del mundo y le había prometido que atraparía a Kira y lo encerraría... cierto que el Kira original murió pero estaba también el segundo Kira y era obvio que L haría prevalecer la justicia. Si lo que Near insinuaba es que el psicópata de Yagami tenía razón y que L estaba enamorado de esa mujer estaba equivocado... porque si, Mello recordaba las palabras que con burla le había mencionado al detective

- Por lo que deduzco hay dudas en cuanto a juzgar o no a Amane Misa. Las razones tal vez sean un tanto incomprensibles pero dado el silencio que L ha mantenido... creo cabe la posibilidad que ese comentario sea un motivo de duda – mencionó tranquilamente como respuesta a Mello, sin siquiera apartar la vista de su torre de fósforos

- No digas estupideces – renegó al tiempo que de un manotazo destruía la edificación que Near tan concentradamente construía

- Mello – el llamado de L lo hizo girar mientras el albino ni se inmutaba ante el arrebato del rubio – cálmate, por favor – sugirió sencillamente mientras tomaba un sorbo grande de café dulce

Gevanni y Lester miraban la escena con objetividad. Había algo rondando en el aire y las conclusiones del albino no parecían muy disparatadas después de todo el detective había declarado que no podría hacerle daño a la modelo. Halle por su parte meditaba un poco sobre las acciones que se habían visto durante la confrontación con Kira... y la verdad que no sabía que pensar realmente.

Wedy dejó de fumar y apagó la colilla del cigarrillo mientras, a través de sus gafas, observaba con detenimiento. L le parecía una persona bastante complicada, descifrarlo era un problema puesto que no dejaba mucho a la vista sobre sus ánimos o emociones pero esa reticencia cuando quisieron acabar con la vida de ambos Kira le había parecido extraña en él. Aiber pensaba lo mismo, el detective parecía protegerla más que solo respetar su vida y eso no podía ser dejado de lado... eso indicaba algo diferente.

L miró su taza de café y luego dirigió sus ojos hacia sus sucesores, en especial a Near, sonrió para sus adentros... el pequeño Near había dado en el clavo pero aun no quería aceptarlo. Watari le había dicho que debía tomar la decisión correcta pero ¿Qué era correcto? ¿Condenarla o dejarla libre?... ¿y cuáles serian sus argumentos para optar por lo segundo? ¿Decirles que no podía condenarla porque se había enamorado de ella o al menos que la quería de manera muy diferente a la amistad?... la verdad no terminaba de concebir su decisión final... alguien debía pagar pero... ¿debía ella pagar cuando fue su cooperación la que le puso fin a la contienda? No lo sabía y empezaba a sentirse completamente idiota.

- La vas a condenar – el sonido de la voz del shinigami le sorprendió pues estaba absorto en su mente, giró a verle encontrándose con sus ojos vacios – la condenaras a pesar de todo ¿no? – inquirió demandando a través de su tono de voz una respuesta, sabía que para Misa ese humano era importante... tan importante que le había pedido no hacerle nada con anterioridad a la confrontación y también él parecía apreciarla aunque eso parecía no significar nada puesto que parecía decidido a condenarla después de todo

- No – la negativa tomó por sorpresa a todos y Mello no pudo evitar abrir de golpe los ojos y mirarlo confundido y sorprendido

- ¿Cómo? – Aizawa estaba confundido, la chica era Kira entonces ¿por qué la negativa a una condena justa por sus crímenes?

El silencio volvió a la habitación. Soichiro Yagami comenzó a sentirse molesto ante la respuesta que Ryuuzaki había dado. Su hijo había pagado con su vida sus crímenes y la chica que resultaba ser el segundo Kira ¿iba a quedar libre? Estuvo por reclamar el punto cuando L volvió a mirarlos a todos y retomó la palabra

- Daremos la noticia a las agencias de seguridad sobre la conclusión del caso Kira y decidiremos si hacer esta noticia del conocimiento público sopesando los pros y contras de cómo las personas puedan manejar la idea que Kira ya no seguirá ejecutando criminales – expresó de modo sereno y monótono – en cuanto a los detalles finales del caso estarán listos dentro de poco y por respeto a su familia señor Yagami no daremos a conocer el nombre de la persona que ejecutaba bajo el nombre de Kira – sorbió otro poco de café y continuo – respecto a McLaren... tendremos que ocuparnos de los registros sobre su muerte así como también se notificará a allegados y familiares

- ¿Qué hay con Misa Amane? – inquirió seriamente Lester tras las indicaciones y argumentos del detective

- Misa Amane permanecerá vigilada en este hospital hasta su recuperación – afirmó seriamente – una vez dada de alta... veremos – terminó diciendo con cierto toque de duda que no paso desapercibido para nadie

- ¿Cómo que veremos? – preguntó el señor Yagami con seriedad – ella es el segundo Kira

- También fue una ayuda clave para la conclusión del caso – argumentó sencillamente

- Eso no la hace menos culpable, se te olvida que ella mato a uno de nuestros compañeros – sentenció con dureza – Ukita murió por tratar de cumplir su trabajo, murió a manos de ella

- Lo sé perfectamente señor Yagami – afirmó con esa monotonía propia de él

- Entonces – demandó saber, no entendía como podía dejar libre a Misa cuando Light no tuvo más oportunidades que la muerte antes que ir a la cárcel y pagar su condena

Antes que nadie pudiera decir más unos golpes en la puerta se dejaron escuchar y Gevanni, quien estaba más cerca de la puerta, abrió para ver que sucedía.

- Si – inquirió al abrir y encontrarse con una enfermera

- Disculpe la molestia, la señorita Amane ya está instalada en una habitación. Me dijeron que podía encontrar a las personas que trajeron a la joven en este lugar así que he venido a informar dado que no hay familiares de ella – le dijo la mujer de cabello claro y ojos cafés con amabilidad

- Muy bien, iremos a verla en un momento – avisó a la mujer

- Está bien, el médico desea hablar con alguno para explicar la situación de la joven Amane – mencionó con cierto tono de urgencia que extrañó a todos puesto que todos escuchaban lo que decían Gevanni y la enfermera – por cierto, lamento decirles esto pero alguien parece haber difundido que la señorita Amane está internada en este hospital y necesitamos ayuda. Los periodistas están en la sala de espera y exigen detalles de la condición así como también de los motivos por los cuales termino aquí – comentó con cierta pena pues cuando habían llegado con ella habían pedido discreción sobre el asunto y que no se le dijera a nadie ni se hablara sobre la condición de la modelo pues sabían que como figura pública atraería la atención en caso que la prensa se enterara de su llegada al hospital

- ¡Rayos! – exclamó con cierto fastidio Mello al escuchar aquello, la chica al ser modelo llamaba la atención... justo lo que menos necesitaban en ese momento

- Disculpen – dijo apenada la mujer

- Descuide – el que habló ahora fue Lester quien se había acercado hasta estar tras de su compañero – nos encargaremos de eso mientras no queremos que se diga absolutamente nada sobre ella a los medios – pidió con seriedad

- De acuerdo, con permiso – y diciéndolo la mujer se retiró hasta perderse en el pasillo

- Justo lo que menos queríamos – murmuró Mogi con cierto pesar, librarse de la prensa iba a ser un lio

- Por el momento será mejor que controlemos a los medios. Por nuestra parte – mencionó refiriéndose a sus sucesores y él mismo – no podremos salir del edificio y menos de esta sala hasta que estemos seguros que los medios no puedan vernos – afirmó tranquilamente

- Que fastidio, modelo tenía que ser – mencionó Mello con cierta molestia

- Muy bien, nos haremos cargo – fue lo que el señor Yagami dijo aunque sin olvidar su anterior molestia respecto a la condena de Misa Amane

Tras esas palabras y una leve afirmación de parte del detective se dispersaron para realizar su labor en ese hospital... contener a la prensa seria un problema pero eso era menos de lo que habían enfrentado en las últimas horas.

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La oscuridad predominaba en su entorno mientras la joven permanecía con los ojos cerrados. En cuanto los abrió no supo que dominaba su ser ¿era miedo o era otro tipo de sentimiento? Se incorporó en medio de aquella oscuridad, observando el entorno y sintiendo un vacio en su ser. Poco antes que comenzara a cavilar en cómo había llegado ahí, las imágenes de lo ocurrido en el enfrentamiento contra Kira y contra McLaren le llegaron de golpe. Recordaba cada cosa suscitada hasta que llegó a la parte más desconcertante de todas... el sacrificio de Ryuk.

- Ryuk – mencionó, su voz apagada, la angustia marcada en aquella leve palabra – ¿por qué? – preguntó a la nada

El silencio que recibió como respuesta le hizo sentirse más triste... lloró al verse sola y sin nadie a su alrededor... lloró porque sabía que ya todo había acabado y ello había significado la muerte de un shinigami junto a aquel asesino y el hombre que había deshecho todo lo que amaba en el mundo hasta hacia 8 años atrás. Lloró también porque creyéndose en el limbo, porque no había otra explicación más que estuviese muerta ya, estaba sola como había quedado a los 9 años y como quedó a los 13. Sus lágrimas bajaron sin control por su rostro y ella no oponía resistencia alguna. De pronto algo más invadió su mente... el rostro de alguien enigmático, alguien excéntrico y aun así muy importante para ella y por quien había decidido darle fin a todo... el rostro de Elle Lawliet.

- L – una letra... solo eso lo definía enteramente y aquel vacio se fue acrecentando mas y mas en su interior... al final lo había salvado... al final él no había muerto y ella estaba feliz por eso

De antemano sabia que sus decisiones podían llevarla a caminos complicados y difíciles pero aun así lo aceptó. Aquel enigmático y excéntrico detective a quien consideró un raro antisocial pervertido se había convertido en alguien cuya presencia había aliviado el vacio de su ser de manera inesperada. No supo cuándo, cómo o porqué... todo lo que sabía era que su presencia le había devuelto poco a poco una viveza que creyó extinta tras la muerte de su familia... misma que termino de marchitarse por el miedo... el miedo que la llevo a estar durante casi más de medio año en un hospital psiquiátrico.

Recordaba claramente como su vida cambio de manera drástica tras ser llevada a Japón por el doctor Hesse. Tan solo estuvo por un mes en casa con sus abuelos quienes no sabían qué hacer ante sus constantes ataques de pánico. Solo sabía que cada noche cerraba los ojos para despertar gritando y llorando a las tantas, interrumpiendo la paz de su única familia restante quien trataba por todos los medios de calmarla. Fue un duro mes bajo medicación así como aislamiento propio y silencio lo que hizo que sus abuelos al verse completamente inútiles en ayudarla decidieran internarla en un hospital psiquiátrico. La tristeza tras la pérdida de su único hijo, su nuera y su segunda nieta los estaba consumiendo. Su abuelo no pudo viajar para el funeral que por decisión de sus amigos celebraron en América, el cual también consintió él tras darse cuenta que nadie debía saber que la pequeña rubia seguía con vida. Su abuela apenas y resistió un par de meses cuando el dolor y la tristeza la derrotó, eso sumado a un ataque cardíaco del cual no se pudo recuperar. Su abuelo la llegaba a ver tres veces por semana sintiendo que todo lo había perdido... la mirada de su único pariente vivo estaba más destrozada que cuando ella llegó y por ello lloró aun más por cada visita.

Los días que paso en ese hospital pasaban de forma indiferente para ella. Su familia estaba muerta, su abuela había muerto y su abuelo tan solo le mostraba dolor y tristeza al no poder ayudarla y eso la lastimaba porque sabía que ella en parte era el reflejo de lo que había sucedido... ella era la prueba viviente de lo que había sucedido realmente con el resto de sus seres amados. Los médicos y enfermeras que la atendían se sentían mal al ver a una pequeña en aquel estado. No había logrado que dijera más de tres monosílabos por cada visita que le hacían y la mayoría del tiempo permanecía en la cama de su habitación mirando por la ventana o a las paredes con un gesto carente de vida. Otras veces la veían llorar en silencio con el cuerpo temblándole por completo pero lo peor era en las noches... se habían visto en la necesidad de sedarla para que pudiera descansar correctamente pues tras varios días despertando aterrada, gritando y llorando en medio de la noche no habían visto manera de tranquilizarla. Las terapias no le estaban ayudando mucho que se diga, hacia lo que le pedían pero sus movimientos eran completamente mecánicos... era como ver una marioneta sin vida.

Cerca del cuarto mes ella simplemente lloraba a todas horas ante la menor muestra de preocupación, cariño o miedo. La pequeña estaba harta de los medicamentos, se había negado a tomarlos en más de dos ocasiones cada día durante una semana y en un arranque producido por sus constantes trastornos había intentado lastimarse. Los médicos que la trataban habían notado el miedo que le producía el contacto con hombres pues les había costado acercarse a ella y ganarse un poco su confianza, en parte por ello es que la pequeña rubia tenía un medico único asignado y no permitían que nadie más la tratara pues ella rehuía cualquier acercamiento de otro hombre, ya fuera medico o enfermero. Su cuadro médico era complicado y su abuelo no había dado muchos detalles pues según él la niña no había querido hablar más que solo para decir que nadie debía saber que estaba con vida.

Empezando el quinto mes y tras terapias todavía más intensivas ella parecía recuperar un poco de compostura. Sus ataques de pánico estaban cediendo pero aun no lograban que ella entablara una conversación lo bastante larga. Cuando su abuelo la visitaba ella trataba de sonreír y le decía un "estoy bien" aunque tras su mirada su gesto era amargo, mezcla de tristeza y deseos de hacer realidad sus palabras. Entrada en fase de confianza salía con una enfermara a tomar aire fresco y se le permitía integrarse a diversas actividades. Leía constantemente, apartada del resto de forma regular, y a veces dibujaba. A mediados de mes una joven voluntaria se le había acercado, sonriéndole y tratando de entablar conversación con la niña que poco o nada respondía. Con el pasar de los días y ante la sugerencia del médico a cargo de la pequeña ella fue asignada como una ayuda para la niña. Casi siempre la que hablaba era ella y con el paso de los días lograba alguna reacción positiva. Pasadas de las tres semanas de compartir tiempo con ella se notaba el cambio, comenzaba a tener más respuesta y entablaba más conversación, se le miraba un poco más animada y siguió evolucionando de manera satisfactoria.

Recordaba que en una de sus visitas aquella voluntaria había llevado algunas fotografías y revistas de moda y tras curiosear un poco se había enterado que ella estaba trabajando en el área de modelaje, era fotógrafa y actual coordinadora de la búsqueda de talentos para la publicidad de una juguetería. Comenzó como un juego, le tomaba fotografías mientras ella trataba de hacer lo que le pedía que hiciera cuando enfocaba la lente de la cámara hacia ella. Se divertía como no recordaba haberlo hecho en mucho tiempo y tras habérselo pensado durante mucho le pregunto si quería participar para posar en la revista de la juguetería. Ella, quien tenía mayor respuesta después de mucho tiempo, se lo pensó bastante... no se sentía segura pero la mujer le fue metiendo confianza, le fue mostrando la manera en que debía modelar, le daba animo y al final se dejo hacer varias fotografías que llevó para presentar a la junta directiva de la compañía de juguetes. Poco después se enteró que habían aceptado que modelara para la publicidad de la juguetería junto a 6 niñas más. Tenía miedo pero ella le abrazó y le dio seguridad... no pudo salir del psiquiátrico hasta que el doctor evaluó a fondo a la niña y tras consentirle una salida supervisada por la voluntaria la llevó hasta un estudio de modelaje. La sensación que la recorrió fue mágica por decirlo de un modo. Aunque en un principio sonreía de forma un tanto plástica logró mostrar una sonrisa más natural tras varios consejos de la joven fotógrafa. Varias semanas después ella llegó sonriente y le entregó una revista donde ella vio una fotografía de sí misma... sonriendo, sonriendo como si lo hubiese hecho siempre, como si no hubiera sucedido nada en su vida... su vista se empañó y las lagrimas bajaron lo cual confundió a la voluntaria... al final la niña levantó la mirada sonriéndole aun con las lagrimas... no era sino hasta ese momento que había visto que estaba logrando lo que su madre le había pedido... que viviera. Y aun cuando se sentía mal por sonreír después de haberlo perdido todo no pudo sino abrazar a la voluntaria y agradecerle por hacerla sonreír.

Fue sorprendente para los médicos como ella evolucionó rápidamente, hablaba más, tenía mas animo y sus ataques de pánico habían cedido. Había ocasiones en que recaía pero se volvía a levantar. Su abuelo estaba tan feliz y agradecido que su nieta estuviera volviendo poco a poco a ser la misma niña que conoció. Al cabo de un mes de haberse publicado la revista donde apareció ella fue dada de alta y tras varios días en casa con su abuelo la voluntaria la busco ofreciéndole una oportunidad: convertirse en modelo infantil. Tras discutirlo con su pariente, tal cual lo había hecho cuando decidió meterla para la revista de la juguetería, acordaron que lo haría aunque tomando cautela de ocultar todo lo referente a su pasado y su estadía en el hospital. Poco a poco recuperó la vitalidad que la caracterizaba y aquella imagen del pasado fue menguando... aunque nunca fue olvidada. Con el tiempo ella había recuperado su espíritu aunque aun había una sombra de tristeza que ella ocultaba del mundo a través de su sonrisa pero tuvo que volver a sufrir cuando un accidente le quito al único pariente que le quedaba en el mundo a los 13 años. La voluntaria que para esa fecha se había vuelto su manager se había convertido en su tutora pues así lo había estipulado su abuelo mucho antes de saber siquiera que iba a dejar sola en el mundo a su nieta. Sufrió una recaída que le tomo tres meses superar y cuando lo hizo tan solo prometió que seguiría adelante. Poco después se lanzó en un nuevo proyecto que la llevó a tener aun más auge y con ello tuvo una oferta para promocionarse en el extranjero... aunque cuando supo su destino no pudo sino encerrarse en su habitación presa del pánico pues sabía que regresar a ese lugar significaría probablemente que aquel hombre se enterara de su existencia. Habló con su manager y aunque no le dijo la verdad le prometió que la resguardarían muy bien por lo que accedió y con una fuerte vigilancia y protección ella volvió al lugar donde sabia se encontraban los restos de su familia... y ahí, frente a su tumba, sacando convicción de no sabía donde prometió que haría pagar al hombre que había marcado su vida para siempre... una promesa que sin mucha convicción en aquel entonces había hecho al cadáver de su madre... porque no solo le había prometido vivir... inconscientemente le prometió que él pagaría.

Ahora esa promesa había sido cumplida. Él había pagado su crimen aunque no de la manera esperada pero aun así estaba satisfecha. Sonrió con amargura mientras las lagrimas se deslizaban por sus mejillas... ella ya había cumplido con su objetivo así que morir no era más que solo un hecho del cual no temía... pero el rostro de L seguía fresco en su memoria y eso solo hacía que su tristeza se dirigiera a un simple y llano hecho... ella jamás podría saber si iba a tener una oportunidad con aquel detective. Quizás era mejor así, L y ella jamás podrían ser nada... ella una asesina, la maldad, y él un detective, la justicia... tan solo podría quedarse en un tal vez. El recuerdo que guardaba de aquel hombre era lo que más apreciaba... y en su eternidad en el limbo tan solo le deseaba lo mejor.

- L... no importa nada mas... se feliz – pidió en un susurro pero antes de poder despedirse para siempre del detective escuchó una voz llamándola

- Misa – repetía una y otra vez aquella voz, muy familiar de hecho, que le hizo sorprenderse – vuelve –pidió a lo que ella sonrió al reconocer al fin quien le llamaba

- Rem – mencionó y sintió como su cuerpo caía en el vacio

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La shinigami custodiaba a su protegida, aquellos humanos que la atendían decían no estar seguros que ella recuperara la conciencia. Según lo que escuchó su condición era grave pero no había ningún órgano vital comprometido. Acaricio sus rubios cabellos, el humano que ella pidió no le hiciera nada siquiera parecía estar preocupado por su bienestar. Las últimas horas se la había pasado impasible y los otros chiquillos parecían no saber si tocar el tema o no. Al final había salido de ese lugar para cuidar de la chica mientras esos humanos discutían pues tras librarse de los problemas que tenían en la entrada de aquel hospital habían estado en una tensa situación de la cual no había querido enterarse.

Miró con neutralidad a la chica pero por dentro la preocupación era palpable. La había cuidado desde el momento en que le dio la libreta aun cuando ella no le quería cerca. Entendía su miedo a lo desconocido y aun así la siguió protegiendo a su modo. Cuando ella uso la libreta la primera vez recordaba el sufrimiento que vio en la joven. Lloraba por su acción, lloraba porque había asesinado a alguien... lloraba porque a pesar de no haberlo tocado había segado una vida. Sabía que ella deseaba vengar la muerte de sus padres, por un tiempo busco a aquel hombre con ahínco sin hallar mucho o nada pues él había desaparecido. A pesar de su odio hacia ese hombre sabía que era incapaz de llegar a tomar la justicia por su mano debido al miedo que tenia aun en su ser... pero conforme conoció el poder de la libreta y entendió el potencial que le otorgaba el trato de los ojos ella cambio su perspectiva. Poco a poco se fue llenado de mayor confianza, actuaba como siempre frente al resto y fuera de la vista de cualquiera investigaba la manera de encontrar a aquel sujeto... hasta que Kira apareció. Nunca se lo dijo pero lo vio escrito en sus ojos... iba a convertirse en Kira para poder encontrar al original y usarlo a su favor, cosa que al final consiguió pero termino enredada en todo aquel asunto y por consiguiente estaba como actualmente había quedado.

- Misa – dejo escapar su nombre... ella tenia mucho tiempo de vida gracias al sacrificio de Ryuk, solo restaba que ella quisiera vivir

- Ella es muy interesante... la he notado bastante triste y me pregunto qué pensará. Aunque por otro lado su convicción es fuerte, tiene una fortaleza a base de debilidad que me resulta muy inquietante. Pero verdaderamente es una chica especial – recordaba las palabras que Ryuk le había dicho un día antes de la confrontación, Ryuk parecía interesado en ella pero jamás pensó que dicho interés tuviera sentimiento de por medio pues el shinigami nunca mostraba apego real hacia nadie... pero tal vez simplemente no lo vio realmente

- Ryuk... verdaderamente la quisiste más que solo interesarte por su forma de ser y pensar – se dijo internamente para luego volver a acariciar a su protegida – Misa – volvió a llamarla como llevaba haciendo por un tiempo – vuelve – pidió a lo que la chica derramó lagrimas que al final hicieron a la shinigami sentir una sensación similar a la compasión por el sufrimiento de la rubia

En otra habitación una mujer lloraba en silencio la pérdida de su hijo. No le habían explicado nada, ni siquiera le habían dicho como había muerto realmente y eso le generaba aun más peso a su dolor. Miro hacia la cama de la habitación, su hija menor estaba profundamente dormida. Sonrió con amargura, su hijo estaba muerto, su hija había caído en un estado depresivo y de cierto shock por lo que los médicos le habían dado un sedante para que pudiera, a través del sueño, recuperarse... y su esposo apenas le había dicho sobre el asunto sin siquiera atreverse a verla a los ojos.

- Light... ¿por qué? – preguntó antes de volver a sollozar, debía ser fuerte pero aun así dolía... dolía saber que había perdido a un hijo y esperaba saber ¿cómo sucedió?

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Notas de Autora:

Okey... debo decir un par de cosas primeramente... soy un reverendo desastre T-T

Mi inspiración por otros rumbos anda mal y me di cuenta que cometí un pequeño error en el cap anterior ya que revele quien de los shinigami había muerto cuando pensaba dejarlo en suspenso ^_^#... soy un completo desastre pero en fin... dejando de lado eso ¿Qué les pareció el capitulo?

La verdad que había dicho que a lo máximo le daba dos capítulos al fic para terminarlo pero me di cuenta que necesitaba rellenar ciertas cosas y este capítulo aclara algunos hechos así como también deja en el aire lo que sucederá con Misa... como vemos hay contradicción de parte de L y los demás no saben que pensar sobre sus decisiones pero en el siguiente les prometo que hare más visible el LxMisa pues ya es hora que ellos vayan centrando sus sentimientos aunque no les prometo que será algo muy fácil... no quiero adelantar pues estoy en proceso de escribir el capitulo y las ideas surgen mientras releo lo que he escrito ^_^

No sé cuando publicaré, dependerá si no me quedo atascada como he hecho con otro capítulo, a decir verdad si he publicado un poco más ligero este fic es porque al menos por este lado las ideas fluyen de mil maneras y al final escribo guiada por todas esas puestas en escena que mi mente e imaginación generan ^_^.. nos acercamos al final así que eso me llena de más emoción y me inspira aunque a veces no quiera terminar, porque si soy sincera este capítulo me iba a quedar más grande pero tuve que cortar escenas, simplificarlas o simplemente plasmarlas de manera diferente para no alargarme y eso ha sido una pesadilla... ni se diga con el siguiente del cual ya casi tengo cuarto de fic escrito... peeero... no voy a molestarlos más y espero que hayan disfrutado de la lectura, si sienten que hay algo que deje navegando en el vacio solo avísenme y yo aclaro ya sea por PM o en el próximo capítulo ^_^

Me despido y les deseo un feliz día a todos ^_^

¿Me dejarían un review?... sería estupendo conocer sus opiniones ^_^

Luna Love