Cato conducía su moto, mientras Clove iba de paquete abrazada a él.

-¿A dónde vamos?- Preguntó Clove, era la primera vez que hablaba desde que habían escapado del internado.

-A uno sitio muy especial.- Contestó Cato.

Clove apoyó su cabeza en la espalda de Cato y decidió disfrutar del viaje.

Un tiempo después Cato aparcó la moto y bajó de ella.

-Y hemos llegado, bienvenida a la mansión Hadley.

Clove tuvo que pestañear dos veces para creer lo que veía ante sus ojos, era una gran mansión, con un gran, gran jardín.

-¿Es tu casa?- Preguntó una anonadada Clove.

-Sí, y aquí pasaremos unos días, pero antes se lo tengo que decir a mis padres. ¿Vienes?- Preguntó tendiéndole la mano a Clove.

Clove le dio la mano en modo de contestación.

-¡NO ESTÁN POR NINGUNA PARTE!- Gritaba Katniss a sus amigos.

-Kat, tranquilízate, a lo mejor han ido al Hueso.- Contestó Annie.

Ya era por la noche y no había rastro de Cato y Clove, lo único que sabían es que la moto de Cato no estaba en su sitio.

-Pues siento decirlo Magde, pero me alegro de que Cato y Clove estén juntos ahora mismo, es lo que ambos necesitan.- Dijo de repente Finnick.

-No quiero que hablemos del tema.- Contestó Magde muy cortante.

-¿Gale, qué tal estás?- Preguntó Katniss acercándose a Gale que estaba un poco más alejado del grupo.

-Bueno… considerando que me he pegado con uno de mis mejores amigos, que ahora está desaparecido con una de mis mejores amigas y que además le ha roto el corazón a la chica que me gusta, pero que ella me ha dicho que yo se lo rompí primero; pues muy bien no estoy.

-No, no sé qué decir…

-No hace falta que digas nada.

-Pero… ¿estás enamorado de Magde?

-No, únicamente me gusta.

-¿Y quieres tener algo con ella?

-Sí, se lo dije, que yo la intentaría arreglar su corazón, y nos besamos y se fue corriendo.

-Pues eso es que quiere algo contigo pero necesita tiempo, si necesitas algo dímelo, volvemos a ser mejores amigos ¿no?

-Sí, muchas gracias. ¿Y tú qué tal con Peeta?

-Bien…

-No hace falta que me lo cuentes, lo he preguntado por cortesía.

¨Finnick Odair, le están llamado por la cabina 5¨

Sonó por megafonía.

Todos los amigos se miraron y fueron corriendo al pasillo de los teléfonos.

-Entonces… ¿Tú eres Clove?- Preguntó la madre de Cato cuando reaparecieron en la entrada después de estar discutiendo con su hijo.

-Sí, señora Hadley.- Afirmó Clove con miedo.

-Creo que tengo algo de ropa que te puede valer de una prima.- Dijo la señora Hadley mirando de arriba abajo a Clove.

-Gracias.

-Sígueme, arriba.

Cuando subían por las enormes escaleras, Clove miró para abajo y cruzó su mirado con la de Cato, el cual estaba pensando en que no debería haber dejado solas a su madre y a Clove.

-¿Estás saliendo con esa chica Cato?- Preguntó su padre.

-Bueno, es una cosa rara…- Contestó su hijo.

-Me lo tomaré como un sí.

-¿Dónde está Ariadna?- Preguntó Cato para cambiar de tema.

-Hoy tenía un cumpleaños, supongo que la traerán a casa dentro de nada, y podemos cenar todos juntos.

Cato asintió

-Voy a llamar por teléfono, ¿vale?

-Vale, supongo que no habréis avisado en el internado ni nada, ¿no?

Cato volvió a asentir, su padre le conocía realmente bien.

-Hola Finnick.

-¿¡DÓNDE COJONES ESTÁIS!?

-Tranquilo fiera, estamos en mi casa y nos vamos a quedar aquí unos días.

-Podríais haber avisado.- Se escuchó gritar a Peeta.

-No sabéis el susto que nos habéis pegado cuando no os encontrábamos.- Le regañó Annie.

-Lo siento, pero nos hemos ido sin pensarlo.- Intentó disculparse Cato.

-¿Dónde está Clove? Quiero hablar con ella.- Dijo de repente Magde.

-Se está duchando y cambiándose de ropa…- Contestó Cato casi en un susurro.

-Pues dila que quiero hablar con ella.- Dijo Magde y después se fue.

-Parece que las cosas están un poco… tensas.- Dijo Finnick.- Bueno, después nos llamas otra vez ¿vale?, que queremos hablar con Clove.

-Vale, llamaré a otro para que no sospechen.

-Vale, cuidaos.- Contestó Katniss.

Y se finalizó la conversación.

Annie estaba en la habitación que compartía con Magde muy concentrada haciendo sus deberes cuando Magde entró.

-Hola.- Dijo Annie.

-¿Tú sabías que Cato estaba enamorado de Clove? A que sí.- Dijo Magde en modo de saludo.

-Eehh… sí.

-¿Por qué no me lo dijiste? Soy tu mejor amiga, pero lo peor… ¿por qué fui tan imbécil que no me di cuenta?- Y Magde empezó a llorar.

Annie fue corriendo a abrazar a su amiga.- Magde, no llores, por favor.

-No… lloro… por… Cato… lloro… por lo… estúpida… que… soy…- Dijo como pudo Magde.

-No, no eres estúpida, mira estúpida soy yo, pensaba que Finnick me ponía los cuernos con la chica que considera su hermana, eso sí que es ser estúpida.- Intentó animarla su amiga.

-Le dije ¨te quiero¨ ¿sabes?-Dijo Magde.

-¿Y? que más da, olvídalo. ¿Sabes que necesitas?

-¿El qué?

-Palomitas, mantas y MARATÓN DE HARRY POTTER.- Dijo Annie muy ilusionada.

-Me parece bien.- Aceptó Magde con una pequeña sonrisa.

-Voy a prepararlo todo, tú quieta aquí, ¿entendido?

-Valeeee.

Y Annie salió por la puerta en busca de palomitas.

-Te queda perfecto Clove.- Dijo la señora Hadley al ver cómo le quedaba el vestido a Clove.

Era un vestido azul verdoso muy alegre, con unos finos tirantes, la parte de arriba ajustada y un poco de vuelo en la parte inferior.

-Muchas gracias.- Respondió Clove tímidamente.

-Pues vamos a bajar, no creo que quede mucho para que llegue mi otra hija.- Dijo la madre de Cato cogiendo por el bazo a Clove.

-Ariadna, ¿verdad?- Preguntó Clove que no recordaba muy bien el nombre de la hermana pequeña de Cato.

-Sí.

Y ambas comenzaron a bajar la escalera cogidas del brazo.

Cato y su padre estaban hablando tranquilamente en el salón cuando vieron acercarse a las dos mujeres.

Cato no creía lo que veía, Clove llevaba vestido, nunca, nunca, la había visto con vestido o falda, pero la quedaba realmente bien.

-Hijo, cierra la boca que te van a entrar moscas.- Le regañó su madre.

Clove soltó una risita y se puso roja como un tomate.

-Que chica más guapa te has buscado.- Comentó el señor Hadley mientras le daba una palmada en el hombro.

Con este comentario Clove se puso más roja aún y Cato empezó a sonrojarse también.

En ese instante sonó el timbre, y Cato se dirigió a la puerta para abrir a su hermana.

-Hola Ariadna.- Dijo Cato con una gran sonrisa en su cara.

-¡CATITO!- Contestó la pequeña rubia mientras saltaba en los brazos de su hermano para que la cogiera en brazos.- ¿Qué haces aquí?

-Pues nada, que voy a pasar aquí unos días con una amiga.

-¿Es tu novia?- Susurró Ariadna en la oreja a su hermano.

-Después te cuento, porque me vas a tener que ayudar con una cosa…

Katniss estaba en su habitación, tumbada en la cama, pensando en nada y a la vez dándole vueltas a todo.

Sin darse cuenta se había quedado dormida, se despertó porque Peeta la estaba llamando desde fuera de la habitación.

-Peeta puedes pasar.- Dijo Katniss.

El chico entró en la habitación y estaba realmente sexy.

-Eehh… he pensado que podríamos dormir juntos… como no está Clove…

-Me parece una buenísima idea.- Contestó Katniss acercándose a su novio.

Se empezaron a besar, de manera salvaje y apasionada, porque sabían lo que vendría después.

Con delicadeza Peeta le quitó la camiseta a Katniss y ella a él, poco a poco la ropa fue volando por toda la habitación y se fueron acercando a la cama.

Katniss se tumbó sin dejar de besar a Peeta y ahí unieron sus cuerpos en el acto más salvaje pero también más bonito y placentero.