Capitulo 21

Cada muro del castillo estaba en ruinas, ni si quiera la más remota y fortificada torre del inexistente castillo Hyrule había resistido los terremotos que habían sacudido todo el reino y no fue solo el castillo, cada poblado, cada edificación, todo estaba destrozado, en ruinas. Las planicies estaban relativamente tranquilas por ahora, la calma después de la tormenta. El viento comenzó a soplar de una manera tan natural a diferencia de como soplaba antes de que comenzara el terremoto, fue como si algo hubiera tomado posesión del aire mismo y lo controlara a voluntad, los animales habían comenzado a comportarse de una manera muy extraña, como si hubieran podido presentir la catástrofe que estaba a punto de pasar, muchos murieron en los primeros terremotos, aplastados por las edificaciones en las que vivían tan tranquilamente, muchos ríos se desbordaron como si un monzón de lluvia hubiera azotado a todo Hyrule. La relocalización de la población no fue nada fácil, tuvieron que encontrar llanuras a donde crear puntos de reunión para todo aquel que busque refugio o atención médica, los pocos que eran capaces de cabalgar eran enviados a todos los rincones del reino en busca de ayuda, alimentos, medicinas y ayuda para atender a todo aquel que lo necesite. Colin había aceptado formar parte de este tipo de misiones, aún era joven y le faltaba mucho que aprender, pero su habilidad para el combate estaba por encima del promedio, cosa fantástica para un muchacho de su edad, su vestimenta de combate reflejaba mucho a la túnica verde icónica del héroe que Link siempre usaba en sus aventuras por todo Hyrule, el verlo como un modelo a seguir todos estos años le impulso a convertirse en un gran guerrero a la altura de su amigo a quien a veces veía como si hermano mayor.

Cuando la princesa Zelda regreso del viaje y escucho la noticia de que Link había caído naufrago al mar casi destrozo a Colin por completo, su mejor amigo, su hermano de otra madre, su héroe, su modelo a seguir perdido en medio del mar, quien sabe si aún siga con vida pensaba Colin constantemente torturándose a sí mismo cada vez que pensaba en él, y no era el único.

Ahora que el reino estaba en la necesidad de voluntarios para apoyar a la población, buscar medicinas y otros recursos para los heridos y los desamparados Colin fue uno de los primeros que se ofrecieron, al principio la princesa zelda no deseaba ponerlo en tal posición, tenía el mismo espíritu que Link tenia pero no era tan hábil como el, aún tenía mucho que aprender y en el combate cuanto mucho tenía la habilidad de un novicio pero dada la situación y la amistad que Colin tenía con el desaparecido Link, Zelda vio a Colin como el sucesor de la presencia de Link en Hyrule. Zelda había recordado las pláticas que tuvo con Link después de que reconstruyeron el castillo acerca de sus amistades, de allí supo que Colin deseaba ser como Link, le admiraba, le idolatraba, era más que lógico que Colin quería ser como Link.

Después de que los terremotos comenzaran a azotar a Hyrule Colin recibía órdenes directas de la princesa Zelda para ir a otras villas y pueblos de todo Hyrule y así analizar la situación de cada una de ellas y poder repartir los recursos que estaban disponibles de la mejor manera posible, afortunadamente nadie de la villa Ordon había muerto en los terremotos, para cuando estos comenzaron la gran mayoría pudo escapar de las casas rápidamente para así correr a los espacios abiertos del rancho del que Link solía trabajar, los que vivían en las zonas más pobladas llenas de edificaciones lamentablemente no tuvieron la misma suerte, de todos los afectados los zora llevaron la peor parte, gran parte de su territorio y sus edificaciones acuáticas se habían derrumbado, debido a que estos estaban ubicados en lo profundo muchos de los escombros habían atrapado a muchos zora o peor, habían caído encima de ellos aplastándolos. Afortunadamente los Goron no fueron tan afectados como el resto, la gran mayoría había aceptado ayudar a los poblados a remover los grandes escombros sacando a la gente atrapada o incluso a ayudar a construir hogares provisionales muy resistentes a los terremotos para mantener a la gente desamparada bajo un techo. Colin era como el emisario de la princesa y su contacto con todos los poblados del reino. Todo el tiempo montaba a Epona quien también extrañaba mucho a Link, Colin pensó que así ella mantendría la mente ocupada y no extrañaría de una manera tan depresiva a su antiguo amo.

La vista era muy triste, ya se había intentado reconstruir el castillo pero los terremotos continuaban cada vez más frecuentes, la gente casi ni dormía debido a la constancia de estos sucesos, la primera experiencia fue extremadamente perturbadora para la mayoría, el volcán en Hyrule provocaba uno que otro temblor pequeño, pero jamás habían sentido algo de tal magnitud y en tal constancia en tan poco tiempo. A la más mínima sacudida de la tierra comenzaban a gritar despavoridos como si presintieran que uno grande fuera a ocurrir de nuevo.

Colin mantuvo la vista fija hacia el castillo por varios minutos pensando detenidamente y preguntándose la misma pregunta que muchos se hacían, ¿Qué era lo que causaba este cataclismo? Algo en el interior de Colin le decía que esto no era normal, que esto no era un simple suceso natural.

-Colin, ¿Qué estás haciendo? Tenemos que regresar al campamento, seguro que la princesa nos está esperando y a las medicinas también- dijo Beth quien también montaba a Epona detrás de Colin.

No era muy común que Colin fuera acompañado por alguien en sus travesías, generalmente iba solo pero cuando necesitaba ayuda para recolectar medicinas, comida y otros recursos le pedía a Beth que le acompañara, al igual que Colin, Beth creció de una manera impresionante, en los últimos años se había dedicado a observar de lejos el progreso de Colin con su entrenamiento que Link le daba esporádicamente, él siempre estaba ocupado como los encargos de la princesa después de convertirse en el héroe de Hyrule, pero cuando tenía tiempo de ves en cuanto ayudaba a Colin en sus prácticas con la espada, Beth le gustaba observar como Colin comenzaba a parecerse mucho a Link en cuestión de espíritu, aunque aún le faltaba mucho para si quiera llegarle a las rodillas en cuestión de habilidad de combate. Ella se había convertido en una adolecente muy hermosa y al final termino acaparando la atención de Colin. Días antes de que Link fuera a ayudar a la princesa zelda en su viaje al reino de Valtima Link había animado a Colin de que invitara a salir a Beth, era la época en que todo adolecente comenzaba a sentir la atracción hacia las chicas y viceversa. Cuando Colin necesitaba la ayuda de Beth ella aceptaba sin ningún pero ni reproche, siempre que Colin necesitara ayuda ella aceptaba, a veces recordaba como Colin solía ser un chico introvertido, algo tímido, pero ahora era sagaz, era valiente, era aventurero y más aún ahora que Link estaba desaparecido, ella entendía más que nadie esta necesidad que Colin sentía de ser el heredero espiritual de Link, la necesidad de proteger todo por lo que Link había luchado en la invasión de Zant, sentía que debía de cargar el legado de Link sobre sus hombros y lo admiro por eso a tal grado de generar cariño por él.

Colin respondió al llamado de Beth y le miro – sí, lo siento, es solo que me perdí en mis pensamientos al ver al castillo así…es solo que…bueno….-

-no te preocupes Colin, el castillo será reconstruido al igual como fue reconstruido antes, cuando averigüemos lo que pasa y todo esto acabe podremos iniciar en recuperar lo que perdimos- Beth puso su mano sobre el hombro de Colin para reconfortarlo

-eso no es lo que me preocupa, el castillo es solo muros y roca, la gente de Hyrule es la verdadera imagen del reino…..es solo que saber que tantos han muerto y ni si quiera sabemos lo que ocurre…sé que Link habría querido que protegiera nuestro hogar como él lo habría hecho. Pero esto es mucho, no sé si podamos hacerlo Beth-

-lo sé, esto también es nuevo para mí, tampoco sé si podremos averiguar lo que ocurre, pero por eso seguimos con vida y tú también, mientras estemos a salvo el espíritu de Link seguirá vivo- contesto Beth

-hablas como si él estuviera muerto beth – el rostro de Colin mostro una faceta de tristeza aunque trato de ocultarla de Beth, ella ya sabía con precisión que Colin estaba melancólico de nuevo debido al tono de voz, ella también extrañaba a Link y trataba de mostrar lo contrario para mantener el ánimo, pero cada vez era más difícil, mantenía la esperanza al igual que todos que siguiera con vida, donde sea que el este.

-no está muerto, eso lo puedo decir, sé que a veces podemos pensar en lo peor sin saber bien las cosas, pero créeme, Link es demasiado testarudo como para morir de esa forma-

Colin dio una pequeña riza entre dientes aceptando que Beth tenía razón, Link era demasiado testarudo como para dejarse morir, ni mucho menos de tal forma después de todo lo que ha pasado, además él era el elegido de las diosas, Link contaba con la protección de ellas y de la trifuerza, alguien debería de ser estúpido como para pensar que alguien como Link moriría solo así.

-vámonos Colin- sonrió Beth al ver que había tenido éxito al alegrar a Colin un poco más, - tenemos que regresar con la princesa, además sabes que no me gusta dejar sola Ilia por mucho tiempo y mucho menos con la princesa Zelda cerca, sabes lo explosiva que se pone en su presencia.

-ah sí, como olvidarlo…vamos Epona-

Cabalgaron en dirección al campamento provisional que se había construido en las cercanías de la villa ordon, ya se empezaba a hacer tarde y el cansancio comenzaba a afectarle a Colin, las camas que habían hecho a base de paja en realidad eran las mejores, mucho más cómodas que un duro colchón a base de plumas, pensándolo bien Beth tenía razón en cuanto a Ilia y la princesa Zelda, lo menos que necesitaba era escuchar otra de sus discusiones.

Desde que Link decidió mantener una relación de amistad con Ilia las cosas entre ellos dos fueron mucho mejor pero aun así ella siempre mantuvo un ojo abierto hacia las intenciones de Zelda sobre Link. Sabía que la princesa Zelda trataría de mantener a Link en los rangos de los caballeros reales del castillo y hacerlo oficial personal, como Ilia seguía preocupándose por Link profundamente siempre intento estar al tanto de la situación entre ellos, en cierto modo para saber si desarrollarían algún interés romántico, por otro lado ella estaba al tanto de la indecisión de Link en cuanto aceptar un puesto de mayor poder en el reino, sabia sus preocupaciones e inquietudes en cuanto al tema y no quería que Zelda tratara de presionarlo a tomar una decisión de ningún modo. Sin embargo siempre se mantuvo distante ya que no quería interferir tampoco, pero todo cambió drásticamente cuando Link desapareció. Al escuchar que la pequeña flota de embarcación que escoltaba a la princesa había regresado ella fue una de las primeras en buscar a Link para saludarlo y saber que había pasado y por qué habían regresado tan temprano, ella pensaba que tal vez algún inconveniente había causado que se desviaran de regreso, cuando llego al puerto vio que algunos barcos faltaban y que Link no se veía en ninguna parte tuvo un mal presentimiento, como si en ese mismo segundo hubiera averiguado que Link ya no estaba con ellos.

Peor fue cuando se enteró lo que sucedió al escuchar la conversación entre unos tripulantes que hablaban de como Link había caído al mar y que tuvieron que abandonarlo para mantener segura a la princesa. Lo que más agravio el asunto fue que ella no lo escucho de Zelda, eso causo que Ilia mal interpretara la situación.

Zelda en realidad intento hablar con los ciudadanos de la villa Ordon quienes todos eran cercanos a Link para explicarles lo que había sucedido, pero Ilia nunca llego a esa reunión, además que la princesa trato de montar expediciones para llegar al punto en que Link había caído al mar en un intento desesperado de tratar de encontrarlo, pero nunca tuvieron éxito, para cuando Ilia decidió confrontar a Zelda las cosas se salieron un poco de control. Ilia culpaba a Zelda de haber abandonado a Link a pesar de que no fue su orden sino la del capitán del barco pero eso no fue suficiente para ella quien se había dejado llevar completamente por sus emociones. Cuando esa pelea tomo lugar los testigos quedaron boquiabiertos de la manera en como Ilia contestaba a Zelda no como si ella fuera una princesa pero como si fuera una mujer más entre las personas presentes. Zelda era conocida por mostrar una actitud serena todo el tiempo y a pesar de que no quería tolerar la actitud que Ilia había tomado enfrente de la gente y más aun considerando que ella era la princesa del reino aun así había dejado que Ilia sacara todo lo que tenía adentro en su ser, sabía que ella necesitaba desahogarse ya que ella quería mucho a Link, pensó que tal vez una vez que terminara de su fase de enojo sería más razonable sin embargo fue todo lo contrario, al parecer Ilia tomo la serenidad de Zelda como un reto y aumento el nivel de sus insultos, termino derrumbando la serenidad de la princesa cuando ella en un enorme arrebato de lógica se dejó llevar completamente por el enojo y la impotencia que termino llamándola princesa bastarda. Cuando sucedió eso los guardias que acompañaban a la princesa quedaron en un shock completo, nunca jamás habían escuchado a alguien referirse así a la princesa y mucho menos enfrente de su cara, Zelda aún no mostraba una faceta de enojo pero aun así el insulto fue suficiente como para darle una enorme cachetada que había terminado tumbando a Ilia al suelo, para cuando Ilia se tocó la mejilla aun tratando de procesar el hecho de que la princesa le había respondido de una forma tan humillante zelda simplemente le pregunto si ya había terminado y si ya se había calmado, Ilia no respondió y se había quedado completamente callada. Cerro los ojos tratando de entender el mal que había echo al actuar de tal forma que al fin trato de pensar una y otra vez las palabras que había dicho hacia la princesa, comenzó a sentir vergüenza por su propia actitud, Zelda al ver el arrepentimiento que sentía ayudo a Ilia a levantarse y la abraso, ambas extrañaban a Link, temían lo peor pero aun así intentaban mantenerse fuertes con la esperanza de que regresara. Colin pensaba que las cosas mejorarían, en realidad si lo hicieron pero aun así Ilia continuaba las discusiones con la princesa, esta vez no por Link exactamente, sino por el caos que inundaba a la población desde que los terremotos azotaban a Hyrule sin parar, Ilia tenía una gran habilidad organizando a la gente y en los últimos años había adquirido mucho conocimiento en el área de medicina en caso de que Link lo necesitara si saliera herido en sus batallas, ahora usaba esos conocimientos para curar las heridas de la gente a la que podía entender, no había muchos médicos y doctores después del primer terremoto, pero ella ayudaba a los menos experimentados mostrándoles como cerrar heridas, como limpiarlas y vendarlas, a veces tenía que realizar una que otra amputación en caso de ser necesario o en caso de que una infección se esparciera sin control debido a la falta de plantas medicinales.

La mayoría de las discusiones tomaban a lugar cuando Zelda tenía que tomar decisiones en cuanto a la repartición de recursos entre los campamentos temporales que se habían construido y reforzado, Ilia tenía bajo su responsabilidad a más de cincuenta heridos la mayoría con lesiones graves causadas por el primer terremoto, la fórmula que se usaba para combatir las infecciones estaba hecha a base de plantas medicinales que crecían en las montañas, pero su adquisición fue muchísimo más difícil ahora ya que muchos de los caminos que llevaban a las montañas estaban tapados por pilas de roca, Zelda había mandado a Colin hace un par de días a pedir ayuda a los Goron para removerlas del camino pero difícilmente podían ayudar, su número limitado no daba abasto para las necesidades de todos, la gran mayoría estaba ocupado tratando de crear túneles para que los zora atrapados bajo el agua puedan salir, otros trataban de construir hogares temporales resistentes a los terremotos para los habitantes de Hyrule y para ellos mismos, el resto de los pocos que quedaban ayudaban a tratar de despejar los caminos de las montañas, pero los muros de roca eran tan anchos y reforzados por toneladas y toneladas de escombros que la labor tomaría mucho tiempo, cada vez que Zelda tenía que repartir los recursos el campamento donde estaba Ilia tenía que dar más de lo que podía, la gran mayoría de los heridos necesitaba esas plantas y muchas más para si quiera mantenerlos con vida, pero cada vez que Zelda removía recursos de sus despensas mayor era el riesgo de que se quedaran sin los elementos necesarios para seguir manteniendo a los gravemente heridos, para empeorar las cosas se esperaba que otros cincuenta llegaran en un día recién sacados de los escombros de otros poblados, Zelda por otra parte estaba al tanto de la situación que Ilia enfrentaba, pero ella también tenía que entender que muchos otros campamentos como este también estaban en necesidad de medicamentos y el campamento de Ilia desafortunadamente para ellos eran los que contaban con una mayor cantidad. Zelda sabía que no era codicia lo que impulsaba la negación de Ilia, tenía conocimiento que en realidad Ilia estaba presionada al saber que muy pronto recibirían a muchos más heridos lo cual posiblemente duplicaría el número de heridos y tendrían que arreglárselas con un cuarenta por ciento menos de material médico, pero eso no evitaba que las discusiones tomaran lugar, cada vez eran más frecuentes entre ellas. Colin tenía que convencerlas de que ambas tenían que ceder un poco, lo menos que se necesitaba era otra pelea entre ellas dos.

A estas horas Ilia aún seguía atendiendo a los heridos sin parar, afortunadamente muchos ya estaba fuera de peligro eso si eran sanados constantemente, los más pequeños eran los que tenían la prioridad por ahora, los ancianos y las mujeres estaban en segundo, algunos de los soldados habían dado la recomendación de limitar los recursos médicos a los ancianos ya que de cualquier forma ellos eran los que más probabilidades tenían de morir ya sea naturalmente o de cualquier infección por su edad y que sería más eficiente mantener esas medicinas ahorradas para aquellos que las necesiten más, ni Zelda y tampoco Ilia habían aceptado tal solución, al menos en eso estaban completamente de acuerdo.

Había terminado de desinfectar al menos docenas y docenas de heridas sin parar y le había llevado horas terminar con casi la mitad de los pacientes, muchas heridas eran profundas y requerían de una mayor atención y tiempo que el resto, se había dado un tiempo para ir a la habitación de atrás para dar un pequeño descanso y reponer energías. Cerro los ojos para descansarlos un poco del cansancio que sentían, con los últimos pacientes hiso enormes esfuerzos para evitar pestañearlos en deseo de tomar una siesta y mantenerse despierta para estar concentrada en el momento de la curación. Se sentó en una silla de madera que había sido reparada recientemente y puso una mano sobre su cabeza respirando profundamente.

A los pocos minutos escucho que alguien entraba a la pequeña habitación, abrió los ojos lentamente viendo que la persona que entraba era la princesa Zelda, Ilia compuso la postura a duras penas ya que el cuerpo apenas y le respondía por el cansancio que sufría.

-espero no haberte despertado Ilia, luces muy cansada- dijo la princesa.

-no te preocupes por eso, solo descansaba los ojos, aún tengo mucho que hacer antes de ir a dormir por un rato, ¿ya se van a llevar los medicamentos?- pregunto Ilia

-ya van en camino, los poblados que están al norte de aquí los necesitaran- le respondió Zelda

-si…y muy pronto nosotros también- dijo Ilia refiriéndose a los heridos que estaban a punto de llegar para el siguiente día.

-lo se Ilia, y créeme que desearía que hubiera suficientes para todos, pero hasta que los caminos de las montañas estén despejados tendremos que aprovechar al máximo lo que nos queda, pero tienes mi palabra de que en cuanto podamos acceder a las montañas habrá suficiente para todos, necesito que también entiendas mi posición, también me es difícil tener que hacer este tipo de decisiones-

-sí, me imagino, en especial cuando tú no eres la que está limpiando heridas todo el tiempo-

-Ilia por favor ahora no-

-sí, ahora sí, hasta que tu entiendas las necesidades de esta gente a la que atiendo día y noche sin parar, ¿tú crees que no es difícil para mí escuchar su dolor hora tras hora, minuto tras minuto y no tener los recursos suficientes para poder sanarlos aunque sea por unos instantes de sus sufrimiento?, puede que te duela tomar decisiones difíciles pero somos nosotros los que las experimentamos a primera mano, somos nosotros los que sufrimos a causa de eso-

-claro que lo sé perfectamente – Zelda comenzaba a levantar la voz – pero tú eres la que no quiere entender que hay muchos más campamentos como este llenos de gente en peores condiciones, con gente que también sufre a cada minuto, créeme si tuviera la capacidad de hacer algo para remediar todo lo haría, pero no sé, no sé qué hacer para detener esto, por primera vez no sé qué demonios hacer para que todo vuelva a la normalidad, maldita sea ni si quiera sé que es lo que está pasando-

Inmediatamente Ilia cambio la faceta de su rostro al escucharla tan exasperada y presionada, Zelda siempre se mostraba serena pero conforme los terremotos seguían con mayor frecuencia Ilia comprendía que era más difícil para Zelda tratar de mantener su mente en pie al ver a su gente sufriendo, no eran solo la gente de Ilia, también eran la gente de Zelda.

Ilia tomo un profundo respiro antes de hablarle – también desearía saber qué es lo que ocurre…aunque dudo que podamos hacer algo para detenerlo aun si lo averiguamos-

-tenemos que Ilia….es lo que él hubiera querido, es lo que él habría echo-

-lo sé- contestó Ilia- desearía que estuviera aquí, lo extraño mucho, colin lo extraña, tú también lo extrañas, solo espero que sea donde sea que el este, espero que este bien-

-él no está solo, las diosas están con él, sé que lo cuidaran, es el elegido después de todo, Link regresara eso lo sé.

Ilia aun no entendía del todo esto de ser el elegido por las diosas, tenía cierto conocimiento de ellas y de cómo crearon la tierra de Hyrule y la historia del guerrero gracias a las pláticas que Link le contaba pero había mucho que no entendía de estas diosas de las que tanto él y zelda hablaban, eran reales eso estaba bastante claro, pero ¿Por qué ellas no hacían nada para protegerlos? Si de verdad existen para cuidar de Hyrule ¿Por qué parecería que los hubieran abandonado a todos? En especial a Link.

En ese momento Colin entro por la misma puerta que Zelda había usado cargando la bolsa de las medicinas de sobra que pudo obtener de otros campamentos, había llegado en el momento justo antes de que el día de mañana llegara el resto de los heridos.

-disculpen la interrupción, traje lo más que pude, no es mucho pero debería de servir de algo- Colin le dio la bolsa semi llena de medicinas que le serían muy útil a los heridos a Ilia.

-gracias Colin, era justo lo que necesitábamos, les dejare solos, tengo que curar al resto de los heridos, entre más pronto termine mejor, sé que tienen cosas de que hablar-

Ilia se marchó del cuarto cargando la bolsa dejando a Colin con Zelda para darle su reporte – veo que las cosas ya van un poco mejor entre las dos- dijo Colin

-entiendo perfectamente sus preocupaciones y presiones, es una mujer de carácter fuerte, en realidad le estoy agradecida eternamente por todo lo que a echo por nuestra gente, es más de lo que yo he podido hacer por todos ustedes…..cambiando de tema, ¿hablaste con los Goron?-

-sí, me confirmaron que el Volcán no es el epicentro de los terremotos, dicen que intentaron ubicarlo usando las vibraciones de la tierra como una especie de rastreo, dicen que es estos terremotos están fuera de lo normal, es como si la tierra se moviera solo porque si, no hay movimiento debajo de la tierra, no hay presión terrestre que los cause, solo pasan de la nada, usted tenia razón princesa, algo no natural está causando el cataclismo-

-por las diosas….si, lo supuse, antes de que el primero comenzara sentí una especie de energía en el aire, es difícil de explicar-

-¿cree que esas criaturas del otro mundo, esos…Twili si no me equivoco estén detrás de esto?-

-¿sabes de ellos?- pregunto Zelda

-bueno, poco, solo lo que Link me contaba-

-entiendo, y no, me niego a creer que la princesa del crepúsculo está causando esto, es algo más, un poder antiguo, algo….no sé cómo decirlo…es como si tratara de escapar, diosas ni si quiera se lo que quiero decir, me temo que el temor de Ilia podría ser cierto, aun si encontramos lo que causa esto dudo mucho que podamos hacer algo al respecto, sin Link estamos solos…..Link…te necesitamos- dijo la princesa Zelda susurrando las últimas palabras.