Primero que nada yaa saben, un saludo cordial de su escritora preferida (si como no xD) y un agradecimiento por todos sus maravillosos reviews.
Espero que disfruten este capítulo
Les dejo un aviso sobre los siguientes capitulos:
A D V E R T E N C I A: NO TODO SERÁ MIEL SOBRE HOJUELAS ._.
Puede que en este si xD Disfruten :O
Estaba nerviosa. No, la palabra nerviosa quedaba súper corta para la cantidad de nervios que verdaderamente tenía. Mis piernas y mis manos temblaban como si tuvieran voluntad propia, tenía un frío horrible pero al mismo tiempo estaba temblando.
Y las uñas de mis manos estaban totalmente mordidas.
Ja, pero nadie me culpaba por estar tan nerviosa. ¡No! ¡Nadie podía culparme! Porque tenía buenas razones.
Me encontraba en la sala de un consultorio clínico privado, a la espera de que mencionaran mi nombre para que el doctor pudiera atenderme.
Pero yo no soy una psicópata ni una cínica ni nada de eso, no era un simple doctor particular. No, este era un terrible GINECÓLOGO.
No era que yo fuera una niñita asustada que no quería ir al dentista por berrinche o porque quisiera ir mejor al salón de Belleza, claro que no. O bueno, en mi caso no era una chica asustada que no quería ir al ginecólogo por berrinche o porque sería mejor estar teniendo sexo con su novio, pero… bueno, la verdad si era así.
En fin, no podía dar vuelta atrás, pues eso ya había llegado muy lejos. Y para empeorar la situación, Akari, mi hermana, había estado totalmente de acuerdo con la absurda insistencia de Sasuke en que las pruebas de embarazo que vendían en las farmacias no funcionaban con certeza o eran variables.
Yo intenté cambiar esa idea tan estúpida, insistiendo a Uchiha Sasuke que todo el lío de la consulta en el ginecólogo era absurdamente innecesaria.
Pero vamos, no soy una adolescente asustada. Fui una adolescente asustada. Es por eso mismo que le tengo un pavor horrible a los ginecólogos, por una experiencia que espero no vuelva a repetirse:
/FLASH BLACK/
-Tía Tsunade- habló una pequeña chica de 14 años que se encontraba con una mujer en la sala de espera, claro que la rubia estaba sumamente ocupada con los miles de asuntos que atendía por celular para poder prestar atención a su pequeña sobrina. -¿Estarás conmigo cuando me atienda el doctor, verdad?-
-Claro que si, cariño. ¡No! ¡No Howard, te dije perfectamente que fueran $10'000,000! Ah, espera, una llamada, ¿Si? No Liliana, el número del banco era el 15486615, si claro espera. ¿Qué Patricia? No, no te dije hoy en la mañana, hoy en la tarde…- mencionaba la rubia al momento que presionaba el botón de "línea siguiente" en su móvil.
-¡Sakura Haruno!- llamó una mujer vestida de blanco desde su escritorio, al lado de la puerta del consultorio del doctor.- Tu turno.-
-¡Tía Tsunade!-apresuró la pequeña.- ¡Nos toca!
-Ah si, lo siento linda entra tú, tengo que atender algunos asuntos. Enseguida vuelvo- y dicho esto, la mujer salió del consultorio con todos sus celulares a la mano.
La chica tragó saliva y entró lentamente, con un aire purísimo de inocencia.
Cuando entró vio a un hombre castaño muy apuesto que tenía su uniforme que lo hacía reconocer como doctor.
-Oh, tu debes ser Sakura Haruno, ¿No? Eres toda una preciosura. Por favor, siéntate linda.- ofreció el médico. La joven obedeció y se sentó en la silla que estaba enfrente del escritorio del doctor.- Y dime, ¿Porqué has hecho tu cita, querida?-
-Mi tía dijo que tenía que venir a verlo para que me dijera que todo está bien en mí…- dijo con un poco de confusión la pelirrosa tratando de recordar qué le había dicho Tsunade.
-Ha, claro y… ¿Tu tía está aquí?- preguntó el hombre con cierto interés.
-No, está afuera y no regresará en largo tiempo, supongo que hasta que yo salga.- mencionó inocentemente.
-Perfecto. Ya sé qué hacer contigo. Vamos a revisarte, ¿Te parece?- habló el médico, poniéndose de pie.
La chica asintió y también se puso de pie.
-Muy bien, vamos a recostarte en la camilla de allá y revisaremos tus… genitales.- mencionó con cierto tono de pervertismo.
A Sakura le asustó esa palabra, pero no se dejó asustar y recordó que los doctores siempre ayudan.
-Muy bien…-mencionó, dudosa.- ¿Qué hago?-
-Sólo acuéstate.- ordenó el médico. Sakura hizo lo que le ordenaron y se recostó, un poco nerviosa.
El doctor empezó a revisarla como cualquier otro, la parte baja del vientre y cosas así, pero con cierta delicadeza en sus manos. Eso no le preocupó a la ojiverde. Lo que sí le preocupó fue el momento en el que sintió las manos de aquel médico adentrarse en los jeans que poseía y bajarlos delicadamente. Ella se asustó y de inmediato levantó la cabeza, preocupada.
-No te preocupes, linda. Es parte de la revisión.- comentó el doctor, siguiendo con su labor. Ella tragó saliva y asintió, esta vez muy preocupada y nerviosa. El ginecólogo terminó de bajarle los jeans y rozó con un dedo su parte Intima, a lo que Sakura ya no fue nada estúpida.
-Y-ya no me toque… ¡Usted no me está revisando! ¡Me está acosando!- chilló la dulce voz de la Haruno.
-¿Qué? Claro que no dulzura, yo solo estaba…- fue interrumpido mientras se acercaba a ella.
-¡No es cierto! ¡Tía Tsunade!- gritó la pequeña Sakura- ¡Tía Tsunade!-
En ese instante apareció la rubia por la puerta.
-¿Qué sucede? ¡Oh Dios! ¡Aléjate de ella, pervertido!- gritó la mujer al ver a su pequeña sobrina con los jeans abajo y con su pequeño rostro preocupado.-
-Se-señora Senju, yo solo quería revisarla….-trató de excusarse, mientras pasaba una mano por su mejilla izquierda, donde le habían golpeado.
-No es cierto, me estaba acosando… ¡No soy ninguna tonta! ¿Qué acaso cree que soy virgen?- gritó Haruno muy enojada. Tsunade se quedó en shock, pues no sabía ese detalle de su sobrina.
-Sakura… vámonos de aquí, estas en problemas.- y dicho esto, ambas salieron sin decir ni una palabra a las personas que miraban con sorpresa la escena.
FIN FLASH BACK/
Era por eso que se juró a capa y espada que nunca en mi vida regresaría a un ginecólogo al menos que realmente fuera súper necesario de vida o muerte.
Y esta situación no era de vida o muerte, y aun así estaba en el mismo consultorio que antes.
No le había dicho ni una palabra a Sasuke por cuestiones de… vergüenza. En fin, ni Akari sabía, absolutamente nadie, solo mi tía Tsunade y yo.
-Sakura Haruno.- llamó la misma mujer con unos años notablemente de más, pero vestida con el mismo uniforme blanco.- Tu turno.-
-Vamos.- ordenó el Uchiha, poniéndose de pie.
-¿C-como? ¿Vendrás conmigo? ¿No te irás?- pregunté, confundida.
-Estas LOCA si piensas que te dejaré sola con un tipo que verá tu vagina. LOCA.- comentó el azabache tomando mi brazo y guiándome al consultorio.
-Yo los esperaré aquí, no se preocupen.- comentó Akari.
Suspiré y caminé con Sasuke hacía el consultorio. Abrió la puerta y me dejó pasar a mi primero, después siguió el.
-¡Oh! ¡Pero qué veo! Es Sakura Haruno y…- comentó el mismo hombre al ver que no reconocía el otro rostro.
-Uchiha Sasuke, novio de Sakura, un gusto.- se presentó el azabache estirando la mano en señal de saludo, a lo que el médico respondió al gesto de amistad.
-Un placer. Muy bien, no se preocupe por la chica que estará muy bien…- comentó el hombre colocando una silla para que yo me sentará, pues dirigió su mirada a mi.
-Si lo sé.- respondió el azabache al tiempo que se sentaba en la silla que momentos antes seria destinada para mi.- Yo me aseguraré de eso.-
-¿Cómo?- preguntó el doctor, confundido.-
-Me quedaré a asegurarme que todo salga bien.- aclaró.
-Oh, oh no señor… eso no puede ser.- reclamó el hombre.- Verá, mis citas son privadas y…-
-Mi novia también lo es, así que cierre el pico o le llevaré los 10,000 dólares que le pagaré a usted a alguien más.- finalizó el pelinegro.
-Si.- asintió el doctor. Me sentí satisfecha, y me senté en la silla al lado de Sasuke.
-Muy bien… y ¿En qué les puedo servir?- preguntó el médico con un tono de voz totalmente amable. Ha, era sorprendente lo que causaba el dinero en las personas.
-Tenemos la ligera sospecha que la señorita se encuentra en estado de gestación y quisiéramos asegurarnos que NO es así.- comentó el Uchiha mirándome de reojo.
-Entendido, en ese caso necesitaré hacerle un examen vaginal.-
-¿U-un qué?- pregunté, seriamente asustada.
-Introduciremos una camarita a tu útero por tu vagina, también realizaremos pruebas de sangre y orina, pero tendrán un costo extra.-
-Pagaré lo que sea.- comentó el azabache.
-¿Pe-pero no es más sencillo hacer un eco?- pregunté, sumamente alterada.
-Muchas veces no vemos al feto porque se esconde o las posiciones en las que se encuentra no lo dejan ver. Ustedes quieren algo 100% exacto, ¿No?-mencionó el médico al tiempo que se ponía de pie.
-Si, haga lo que sea necesario.- autorizó el ojinegro.
-¡Sasuke!- regañé.-
-Muy bien.- asintió el castaño- Quítate tu falda y tu ropa interior de abajo y acuéstate ahí.- señaló. La verdad ya no estaba nerviosa como antes, ya que el azabache se encontraba ahí.
Pero estaba nerviosa por los resultados.
El doctor trajo un montón de máquinas, entre ellas un tubo de plástico con una extraña lente en un extremo, y el otro extremo estaba conectado a la pantalla.
-Abre las piernas, te introduciré la cámara. Sentirás una pequeña presión, ¿De acuerdo?- ordenó. Asentí y abrí las piernas nerviosa, claro que Sasuke tomó mi mano y la acariciaba tiernamente.
Sentí que el tubo ese entraba sobre mi, pero extrañamente no me incomodaba. Claro, el tamaño, la magnitud, el volumen y todo eso no tenia nada que ver con el tamaño, la magnitud y el volumen del pene de Sasuke.
El médico dejó de adentrar la cámara, se giró, sosteniendo el tubo, y prendió la pantalla. Se veía un montón de lucecitas y puntos raros, y no entendíamos nada.
-Oh, según yo lo veo… Si, felicidades, serán padres. Ahí está la cabecita, por acá vemos el cuerpo y….-
-¿OH QUE?- gritamos sorprendidos.- ¡NO PUEDE SER!-
-Oh no, lo siento, discúlpenme que tonto soy. ¡No señor! No es un bebé, lo lamento.- comentó el doctor.
Ambos suspiramos de alivio.
-Serán dos.-
-¿QUÉ?-gritamos de nuevo.-
Y después, Sasuke Uchiha calló al piso. Totalmente inconsciente.
¿Merezco RR?
¿Sasuke merece vivir?
No ._. xD
