Capitulo 20

POV Edward

-Pasa-se oyó del otro lado, era la voz de Bella, de mi Bella. Volví a llenar mis pulmones nuevamente y abrí la puerta. Inmediatamente ella cayó al piso al verme llegar. Mi único impulso fue casi saltar a donde ella estaba y ayudarla a pararse.

-¿Estás bien?, ¿Qué haces parada? Alice me dijo que caminabas con muletas-su rostro era inexpresivo. La senté en la punta de la cama.

-Decidí no traerlas-fue lo único que dijo.

-Bella-comencé

-No entiendo que haces aquí, Azul está contigo así que no puedes reclámame nada-se levanto para dirigirse hacia la ventana pero la detuve colocando mi mano sobre su brazo.

-No vine para hablar de Azul, sino de nosotros-le aclare.

-Ambos ya dejamos bien claro que no hay nada entre nosotros-sacudió su brazo soltándose de mi agarre.

-Solo escúchame-esta vez la tome más fuerte por su muñeca.

-Me lastimas-en ese instante solté su mano sintiéndome mal.

-Lo…lo siento-no quería seguir alargando aquello, quería decírselo de una vez-Alice me conto, lo que viste, lo de tus piernas, y lo del bebe-su rostro ensombreció y volvió a sentarse en la cama, esta vez con la mirada perdida, las manos en su vientre y lagrimas luchando por salir de sus ojos. Me invadió una tristeza absoluta. De no ser por mi, ella ahora estaría muy feliz de haberse enterado que volvería a ser madre. Me maldije una y mil veces deseando morir antes que verla de ese modo.-Necesito que me escuches por favor-al parecer ella aun seguía en shock por lo que comencé a explicarle-Mira, El día del accidente, yo pedí salir temprano del trabajo, para llegar antes contigo y con Alice. Pero no iba prestando atención y choque con alguien. Me disculpe sin voltear pero entonces una mano tomo la mía…. En ese mismo instante supe que no eras tú-para que me entendiera busque su mano lentamente y la rodee con las mías-¿Sientes eso? El calor-ella solo asintió un par de veces-pues no sentí esto-aun tenía su mano atrapada entre las mías, se sentía tan bien…-me di la vuelta y era ella, era Jane-vi como tomaba aire para luego soltarlo-antes de que yo pudiera decirle algo, ella se abalanzó sobre mí y me beso-la cara de Bella se frunció-antes de que pudiera percatarme de aquello, oí esa maldita bocina y te vi allí en el suelo y a nuestra hija llorando del otro lado de la calle…-mi voz se apago lentamente hasta que ya no pude seguir.-luego, tú me dijiste esas cosas en el hospital-esta vez hizo un gesto de dolor y comenzó a negar con la cabeza.

-Nada de lo que te dije es verdad-dijo en un susurro apenas audible para mis oídos mientras cerraba sus ojos y bajaba la cabeza. En cambio, los míos se abrieron y mi cabeza se adelanto.

-Pero… entonces..…¿Por qué…..-no podía terminar, era increíble lo que me estaba diciendo.

-No quería que te quedaras conmigo, si tú la querías a ella…-su voz no salió de sus labios así que atrape su mentón con mi mano obligándola a mirarme. Seque con mi pulgar la lágrima que caía por su mejilla. Yo no quería forzarla a nada, y meno en su estado pero no pude evitar inclinarme y besar esos dulces labios. Sentí como se abrían dándome permiso para entrar. Nuestras lenguas se juntaron y mi corazón estallo de felicidad. Pronto sentí de ella la misma necesidad que yo estaba sintiendo en ese momento. La tome por los hombros y la aparte suavemente de mi cuerpo. –Edward… ¿Tu me amas?-pregunto para mi sorpresa. Nuestras respiraciones estaban muy agitadas.

-Claro que si.-afirme enseguida. Sin decir otra cosa se aferro a mi cuello y atrajo nuevamente mi rostro contra el suyo. Lentamente fue colocándose sobre mis piernas mientras jadeos salían desenfrenadamente de nuestras bocas. Con sus tibias manos comenzó a desabrochar mi camisa y me la quito. Su blusa se deshizo fácilmente bajo mis manos que acariciaban su espalda desnuda recorriéndola una y otra vez. Ella se acercaba mas a mi sexo haciéndome jadear muy alto. Nos deshicimos de las molestas prendas que faltaban en cuestión de unos pocos minutos. La tenia completamente desnuda debajo de mí, pude sentir mi miembro gritar por ella y deteniéndome para besar cada parte de su anatomía, entre lenta y durosamente en ella, podía sentir su corazón palpitar tan rápido como el mío a medida que mis embestidas tomaban velocidad. Cuando sentí mi esencia liberarse dentro de ella, con un veloz movimiento de caderas me giro para quedar sobre la parte baja de mi vientre. Recordé aquella maravillosa sensación que tuvimos una vez, por lo que tome sus nalgas y me senté en la cama haciendo rosar cada parte de ella en mi cuerpo. Un gemido ronco se escapo de su garganta y no pude evitar soltar otro como respuesta. Se restregó contra mí como si deseara hacerme sufrir y desearla aun más, el delicioso aroma que llegaba a mi nariz directo desde su centro me enloquecía. Tome su fino cuello y comencé a besarlo para luego bajar y atrapar uno de sus pezones con mi boca. Mientras _ arañaba mi espalda para indicarme que no me detuviera, yo continuaba besando, acariciando sus senos y entrando y saliendo frenéticamente de su cuerpo. Ella me pedía más y más con la voz muy ronca por la excitación y eso es lo que le daría, deliberadamente baje el ritmo de mis embestidas hasta hacerla gritar.

-Edward… no pares…no…sigue…sigue –me ordeno.

-Como tú quieras Hermosa-una sonrisa apareció en su rostro cuando volví a bombearla rápidamente y lanzo su cabeza hacia atrás.

Sentí otra liberación pero esta vez fuimos los dos los que gritamos de placer y nos dejamos caer entre las sabanas. Me dio la espalda y la atraje hacia mí de tal manera que podía sentir cada centímetro de su piel, y estaba seguro que ella también me sentía. Luego de unos minutos, antes de quedarme dormido, la sentí sollozar.

-¿Qué ocurre amor?-pregunte mientras enfocaba sus increíbles ojos chocolates que ahora se encontraban empañados.

-Lamento haberme ido-sollozo-Siento haberte dicho todo eso, no sabes cuánto me dolió-oculto su cabeza en mi pecho.

-Shhh calma, eso ya paso, imagino que tanto como me dolió a mi escucharlo-un "lo siento" salió casi inaudible de sus labios-No tienes porque disculparte, yo debí haberte dicho lo que paso con Jane apenas despertaste-

-¿No lo recuerdas? Yo te ataque, no te deje ni siquiera tocar mi mano. Todo fue mi culpa.-se recrimino.

-No lo fue amor, y no quiero que sigas diciendo eso-la mire serio. No tenia porque culparse de nada, el único idiota había sido yo.-Te amo-susurre contra sus cabellos alborotados.

-Te amo-replico besando mi pecho.

Nos quedamos en el hotel 3 díasmás. Decidimos tomarnos una pequeña luna de miel o reconciliación.

Cuando bajamos del auto que nos llevo hasta la casa, Alice salió con Ben en sus brazos y detrás de ella todos los demás, incluyendo a mi princesa.

-¿Tanto tardaste en encontrarla? ¿O es que se quedaron allí un ratito más?-preguntó Emmett con una sonrisa picara en sus labios mientras cargaba a Henry en un brazo y a Azul de otro. Bella se sonrojo. Amaba verla con ese color en sus mejillas. La hacía todavía más hermosa.-La próxima vez que te vayas, no te dejaremos volver-amenazo Emmett a Bella para luego sonreírle.

-Tengo que irme hoy Emmett-contesto ella, gire mi cabeza hacia ella y miro mis ojos.-No te lo había dicho pero…


Grrrr siempre pasa algo...a donde tendra que ir ahora? Lo sabran pronto. Espero les haya gustado XD