Sakura Kinomoto P.O.V
Había visto varias cosas en mi vida. O al menos eso creía.
La visita de Ieran fue breve, por lo cual, mi salida de la habitación de mi madre fue también breve.
Y Dios sabe que no había estado preparada para ver lo siguiente.
Dos enfermeras entraron de repente, interrumpiendo una conversación que Clow y mi madre mantenían. Yo había estado pensando en la inmortalidad del cangrejo —más bien en lo tortuosa que sería la próxima semana— cuando vi que cada enfermera cargaba un pequeño bulto entre sus brazos.
Mi imaginación se disparó en el momento en que la primera enfermera le entregó uno de los bultos escondido entre una sábana.
La cara de mi madre se iluminó y una sonrisa se colocó en sus labios.
Tragué en seco al oír mi nombre.
—"Sakura, ven aquí," Mis piernas me llevaron automáticamente hacia mi madre, y pude escuchar la orden de la enfermera —"Tiene que alimentarlas," Apreté mis mandíbulas al ver que mi mamá ignoró por completo la disposición de la mujer. En vez de eso, me extendió el bulto —muy pequeño— y encontré a mis brazos traicionándome, mientras se extendían como si mandaran solos, sin que mi mente tuviera cualquier clase de participación en eso.
El peso en mis brazos fue casi nulo, sin requerir de mí ninguna clase de esfuerzo. Mi garganta se cerró al ver la carita arrugada y las manitas encogidas en un puño. Hizo un puchero, moviendo los brazos como si estuviera en desacuerdo. Respiré con fuerza, intentando calmarme. Levemente fui consciente de un sonido de succión desde donde estaba mi madre.
Me concentré en no derretirme en el lugar donde estaba parada, mucha emoción contrajo mi pecho. Era curioso. ¿Cuántas veces había pedido una hermana? Siempre había estado cansada de ser la menor en mi familia, y mucho menos ser la única hija. Pero mis plegarias se habían cumplido un poco tarde, porque había oído casos de chicas menores a mí, que ya tenían nietos. Bueno, estoy exagerando un poco. Pero sí había oído de chicas de quince —dos años menores a mí— con dos hijos.
Me mordí el labio, observando la cabeza redonda de mi hermana menor. Toda su piel tenía un brillo rojizo, y su panza se levantaba con calma, a cada respiración.
—"¿Cómo se va a llamar?" Pregunté en un susurro, no atreviéndome a perturbar el sueño de mi hermana.
Hermana. Puf.
—"Estábamos pensando en... Ruby," Escuché a Clow contestar mi pregunta. Pero fue mi mamá quien me dio el otro nombre —"Y ella se llamará Luna,"
No dije nada, porque ahora estaba concentrada en Luna.
Y Luna, había abierto sus ojos.
Al principio, su mirada fue desorbitada, sus ojos más grandes en proporción de lo que debería ser para un adulto, con relación a su cara.
Pero luego, sentí su mirada. Sus ojos eran grises, grises muy pálidos. En ese momento supe que tendrían en el mismo color que los de mi madre, por lo tanto, serían iguales a los míos.
Sonreí, mientras la mecía —"Luna," Su mirada pareció aún más enfocada al mencionar su nombre.
Hizo de nuevo otro puchero, y sabía que si no me apresuraba todos oirían llanto. Tenía hambre.
—"Toma," Le extendí a mi madre la bebé, que al mismo momento le estaba entregando a Ruby a la enfermera. Le eché sólo un breve vistazo a la otra bebé, que ahora dormía en los brazos de la enfermera. ¿Cuál era el punto de observar a las dos? Eran gemelas. Si habías visto a una, definitivamente ya habías visto a la otra.
Además, no quería acercarme a Clow y a su estúpida cara de embelesado.
Y como tampoco quería ver el pecho de mi madre y quería darle su privacidad, lo mejor era salir de aquí.
Nadeshiko notó mi impaciencia, —"Sakura. Ya puedes ir a la casa. Mañana tienes que asistir al instituto e irás a la práctica en la pasarela en la tarde. Debes estar cansada," Extraño. Hasta que no lo había mencionado, no lo había notado.
—"¿Cuándo crees que te den de alta?" Mi mamá lució incómoda por la pregunta.
Otra vez salió Clow al rescate —"Todavía no lo sabemos. El doctor dijo hasta que fuera necesario,"
Quise tragarme mi sarcasmo, pero fallé —"¿Cuánto crees que sea 'hasta que fuera necesario'?"
Clow frunció su entrecejo y pareció querer espetarme algo, pero mi mamá lo interrumpió.
—"No lo sé, cariño. Probablemente unos días," Se encogió de hombros, sin darle importancia. —"Sería bueno que me ayudaras empacando, mientras tanto, en la casa," Ahí tuve el recordatorio de nuestra maravillosa estadía en la Mansión Li. Noten que maravillosa está aplicada en sarcasmo, por favor.
—"Está bien," Decidí dejar el asunto a un lado, y me acerqué a mi madre, que tenía a Luna en sus brazos. —"Vendré a verte mañana," Susurré, no sé si a Luna o a Nadeshiko.
—"Está bien, hija. Creo que Clow arreglará para que alguien te lleve a la casa. Y ten cuidado al cerrar las puertas, mira que esta noche te quedarás sola," Síp. Ya habían discutido eso. Clow se quedaría esta noche en el hospital, cuidando de mi madre. Me parecía justo, después de todo, él era el responsable por todo este caos.
—"Sí, mamá," Solté mecánicamente, para no preocuparla.
—"Y levántate temprano para ir al instituto. Aliméntate bien, no te saltes el desayuno, pero no comas grasas, recuerda que la presentación está a la vuelta de la esquina. ¡Ah! Y no quiero oír quejas de tu conducta durante los ensayos, ¿eh?" Creí que la retahíla de recomendaciones no terminaría nunca, así que aproveché para hacer mi escape cuando se detuvo a tomar aire.
—"¡Sí, mamá, adiós!" Prácticamente salí corriendo de la habitación, y suspiré de alivio cuando avancé por el corredor para llegar a la sala de visitantes.
Pero mi alivio fue parcial, porque al parecer, el auto que Clow había arreglado para que me llevaran a casa bien podría ser una carroza mortuoria.
—"Sakura," Shaoran me estaba esperando de pie, al igual que Wei. Noté la ausencia de sus hermanas, pero estaba presente su madre. Hubiera dado lo que fuera por hacer un intercambio entre Feimei e Ieran.
—"¿Sí?" Pregunté sin mirarlo.
— "¿Estás lista para que nos vayamos?" Incluso la voz de Shaoran me indicaba que estábamos en peligro. Es decir, ambos.
Hubiera querido decir 'no'. —"Sí, claro,"
Después, descubrí que nunca se estaba verdaderamente listo cuando Ieran Li te iba a interrogar.
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Shaoran Li P.O.V
Contuve un gruñido ante la pregunta indiscreta de mi madre. Incluso pude ver a Wei, moviéndose, como si él se estuviera encogiendo ante el disgusto.
— "Así que tu padre se va a casar," Soltó reflexivamente, y pude ver la incomodidad de Sakura. Busqué una forma de interrumpir, pero el cansancio mental jugaba en mi contra.
— "Y supongo que su novia no te agrada. Después de todo, es natural que así sea." Ante eso, Sakura se permitió sonreír y yo me permití rodar los ojos. ¿Qué pretendía mi madre con esto? ¿Sacarle alguna información jugosa qué chismosear sobre Nadeshiko? ¿Satisfacer su sana curiosidad? ¿O matarme de la furia?
—"No, en realidad no. Su novia es alguien especial," Los ojos de mi madre brillaron con interés. Creí que bilis subía por mi garganta.
—"¿Especial? ¿A qué te refieres con especial?" Sakura estaba haciendo un esfuerzo por no reírse. Al menos, eso parecía. Sakura me había comentado brevemente sobre su nueva madrastra y sabía que se refería a que era una mujer inteligente. Mi madre, por otro lado, creía que el padre de Sakura había reemplazado a Nadeshiko por un monstruo.
—"Es buena persona," Sakura soltó una risa gutural, como si el pensamiento le trajera buenos recuerdos —"No es muy fácil encontrar mujeres así, ahora" Sus palabras sonaron ponzoñosas y mi madre, que había estado a la expectativa de sus respuestas, evidentemente lo interpretó como debía ser. Una indirecta.
—"Supongo que tienes razón," Mi madre aligeró su expresión, y supe que su siguiente pregunta sería peligrosa. —"¿Te sientes feliz con todo eso?"
Fue mi turno para apretar las mandíbulas. Nunca me había preguntado si Sakura se sentía feliz. ¿Se sentía feliz, de estar conmigo, como yo con ella? ¿O se sentía presionada?
Su sonrisa no hizo nada para aliviarme —"Por supuesto. Me hace feliz que mi padre sea feliz," Sus palabras confirmaron mis temores. Sakura había respondido a la pregunta de mi madre, y había contestado que era feliz por su padre. No había contestado con un 'soy completamente feliz'. Suponía que era pedir demasiado, porque aunque yo había aprendido a amarla, no era completamente feliz cuando sabía que otros hombres entraban en su radar —Su amigo, Kero, por ejemplo—. No podía pedirle la misma cortesía.
—"Y querida, ahora que compartirás nuestro techo," Mi madre sonó humilde al respecto, cuando sabía que se regodeaba con la belleza de la mansión —"¿Estaremos esperando visitas de jóvenes pretendientes?" No bien la pregunta estaba fuera de su boca, me encontré tensándome de pies a cabeza en mi asiento. Agradecí el hecho de que Wei fuera el conductor. Probablemente esa pregunta hubiera conseguido que nos estrellemos, si fuera yo quien conducía.
Sakura palideció, pero mantuvo su mirada en alto. La vi más incómoda de lo que nunca la había visto, y supe que no quería responder a mi pregunta.
Casi podía adivinar lo que estaba pensando 'El único pretendiente que tengo también estará bajo el mismo techo'. Quise regodearme con ese conocimiento, pero sabía que era muy presuntuoso de mi parte. Fantoche. Al extremo.
Pero ella se encogió de hombros, como si la pregunta no la hubiera cogido en roja; una actuación digna de un Oscar.
—"Supongo que mi novio vendrá a visitarme. Pero si eso viola las reglas de la casa," Ahora sabía que su frase se había tornado burlona —"Creo que sería mejor que le advirtiera; no quisiera abusar de la hospitalidad que le ha extendido a mi madre,"
Mi madre sacudió el pensamiento, como si era precisamente lo que quería —"Oh, por favor, querida. No te sientas incómoda en absoluto, sé que debe ser difícil para ti con todo esto de tu madre. No quisiera deprimirte. ¡Ah, lo olvidaba! Supongo que Nadeshiko te pidió que empacaras, ¿verdad?" Sakura sólo asintió —"Ah, perfecto. Wei pasará por tus pertenencias mañana en la mañana, antes de que vayas al instituto. Creo que a tu madre no le agrada que te quedes en la casa, sola." Mi madre se encogió de hombros y mostró una pequeñísima sonrisa —"¿Te parece bien si desde mañana te quedas en la mansión? Eso ahorraría a tu madre muchas preocupaciones, ¿no?"
Vi a Sakura tragar en seco, fruncir su ceño y abrir su boca para refutar. Pero mi madre no le dejó ninguna opción.
—"Es decir, es mejor. Así ya estarás acostumbrada a moverte en la mansión y cuando tu madre salga del hospital, podrás ayudarla con mayor comodidad," Juro que podía oír los dientes de Sakura rechinar a través de sus labios. Estaba furiosa.
—"Mi madre no me avisó de este cambio de planes," Ah. Ya sabía a quién estaba dirigida su furia. Su madre le había dado la puñalada por la espalda. No le había avisado nada de esto.
—"Ah, querida, eso no es importante. Serás muy bien recibida en nuestro hogar, ¿no es así Shaoran?"
Fue mi turno de rechinar los dientes —"Sí," En serio. ¿Desde cuándo el corazón de mi madre se había ablandado así?
—"¡Ah! ¿No es esto perfecto? ¡Podremos conocer a tu novio! ¿Qué tal si lo invitas a cenar con nosotros?" Sakura, sabiendo que no tenía ninguna opción, asintió. Apreté mis puños en ira. Ese Kero no se iba a sentar en mí mesa pretendiendo ser novio de una chica que me pertenecía.
—"Y podemos invitar a Meiling. Hace tanto tiempo que no invitas a cenar a tu prometida, Shaoran" Más furia se coló hacia mi hígado. Mi madre sería mi muerte. Era curioso. ¿Había animales que se comían a sus propias crías? Si no los había, mi madre podría apuntarse como una nueva especie.
Esquivé su mirada. Era inútil que dijera 'no'. Mi madre haría lo que ella quería y no consideraría para nada mi opinión en el asunto. Tampoco serviría decir que 'sí'. Sólo lastimaría a Sakura.
Observé el auto detenerse en frente de la casa de mi tío. Creo que Sakura y yo soltamos una respiración que habíamos estado conteniendo.
La cara de mi madre palideció en decepción. Al parecer, Sakura se había librado de preguntas aún más comprometedoras. O mejor dicho, agónicas.
—"Querida, recuerda que Wei vendrá a recoger el equipaje mañana, temprano" Sakura asintió sin prestarle mucha atención, ya que su mirada estaba en mí. Preocupada.
—"Sí. Gracias por el aventón," Dijo casualmente, su mirada suplicándome por salvación.
—"Hasta mañana," Dije abriéndole la puerta, como mi etiqueta me mandaba. Me sentía lo suficientemente avergonzado por la conducta desvergonzada de mi madre. No tenía ningún derecho de cuestionar a Sakura.
—"Hasta mañana, Sra. Ieran, Wei," Y mandándome una última mirada furiosa, —"Shaoran,"
Wei esperó a que ella entrara y estuviera adentro, segura, para poner el auto en marcha.
Uh.Oh. Perorata # 1562.
Estaba esperando toda clase de reclamaciones por mi conducta el día de hoy —que iba de abrazar a una chica que no era mi prometida, hasta gritarle a mi tío—. Mi madre era experta en ello.
Por eso, me sorprendió cuando todo lo que venía del auto, era el sonido del mismo, mientras se deslizaba en las calles de la ciudad.
Por un momento dudé de preguntarle primero. Ustedes saben el dicho. El que golpea primero, golpea dos veces. Pero su actitud y pose no eran agresivas, y sólo podían ser vistas más bien, como reflexivas.
Reflexivas... ¿Pero qué podía estar en la cabeza de mi madre?
¿Qué flores ocuparían el arreglo principal? ¿De qué color serían las invitaciones? Todo, para una boda que no se realizaría.
No si yo podía evitarlo.
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Sakura Kinomoto P.O.V
Cerré la puerta con más fuerza de la planeada. Tiré mi estúpida cartera a un lado, y por fin solté el grito que tanto venía conteniendo.
No. Lo que sentía en este momento no era sano.
Era una furia ciega, una cólera que amenazaba con borrar cualquier vestigio de paz que hubiera conseguido durante el día.
El cansancio que padecía no era nada en comparación con la ira que me embargaba. No era absolutamente nada. ¡Nada! Quería tener a Ieran Li en frente mío y golpearla tan fuerte. Apuñalarla como estaba haciendo con esta almohada. Quería borrarle su sonrisita confidente.
Quería eliminarla de la faz de la tierra, y como extra, ¡aniquilar a Meiling!
Me había tomado un momento. No había sabido las intenciones que se escondían tras su sonrisa fría. Sí, me había tomado un momento unir las piezas del rompecabezas. Pero ahora lo veía todo con claridad.
Ieran Li se había delatado a sí misma.
Había creído que quería observar de cerca de mi madre. Pensé que ella era su obsesión. Todas esas preguntas, ¿y cómo está tu padre? ¿Así que se va a casar? ¿Cómo te sientes al respecto? Blah, blah, blah. Yo había creído que estaban dirigidas a averiguar cómo marchaba la relación de Clow con mi madre. Y por un momento, mi teoría tuvo sentido, ya que en realidad era a Nadeshiko a quien había invitado a su casa.
Pero no. Las manipulaciones de la madre de Shaoran —ese pensamiento me hacían encogerme— iban más allá. Su curiosidad no estaba dirigida hacia mi madre. De hecho, creo que mi madre era más un medio para sus fines.
Porque Ieran, estaba apuntando sus armas hacia mí.
Y ahora todo tenía sentido.
Yo había sido lo suficientemente estúpida —probablemente Shaoran también — en dejarle ver cuán cercanos —por decir poco— ambos éramos. Y eso me colocó en su radar.
Y me había observado toda la tarde.
Y quería continuar observándome. De cerca. ¿Cuán cerca? Aún estaba por verse. Y debía aplaudirla porque la idea de ayudar a mi madre, podría ser sincera.
Eso explicaba la prisa que tenía por meterme en el maldito nido de las avispas.
Estaba confundida por mí. Eso era seguro. Le había confundido el enterarse que yo tenía "novio" —maldita sea, ya le debía muchos favores a Kero—. Sólo podía imaginarme lo que ella pensaba. Sus sospechas, cercanas, pero todavía continuaban como sospechas. ¿Tiene novio? Entonces no puede ser. ¿Será mi imaginación? Y me quería tan cerca y cerca de Shaoran para ver mi reacción.
Pero lo que más me molestaba, es que planeaba restregarme el compromiso de Shaoran por la cara. Buena actriz o no, yo tenía límites. Y definitivamente los estaba empujando más allá de lo que debía, si tenía que habitar en esa jungla.
Era interesante. Lo que a Meiling le había demorado meses en sospechar —de Shaoran y de mí, juntos—, a Ieran Li le había bastado con unas pocas horas. Y estaba haciendo algo para confirmar o desmentir sus teorías.
Corrí hacia mi habitación y agarré el teléfono. En una esquina de mi cama, podía ver a mi gato desperezarse.
—"Sí, por favor, con la habitación 545" Tuve que esperar un momento hasta que la operadora trasladó mi llamada.
La voz de Clow, me recibió, —"¿Sí?"
Estaba furiosa. Sería mejor intentar calmarme un poco —"Hola, Clow. ¿Podrías alcanzarle el teléfono a mi madre?" Por algún motivo, –juro que no fue a propósito – eso salió como una orden.
Pero no tuve que esperar mucho para oír la voz de mi madre, después de que, milagrosamente, Clow no me había colgado.
—"¡Sakura!" Su voz era frenética. Rodé mis ojos. ¿En verdad creía que no podía cuidarme a mí misma?
—"Nadeshiko. ¿Se te olvidó decirme algún detalle en tus indicaciones?" Pregunté casualmente, teniendo mi idea bien clara en la mente —"Algo como que... ¡Mañana iré a la Mansión Li!" Espeté, intentando mantener la calma.
Una pequeña risa salió de mi madre. Estaba nerviosa —"Lo siento, hija. Sabía que te disgustarías. Pero créeme, es mejor así. Será sólo por unos días... el doctor dice que estoy bien," Olí la mentira antes de que la dijera. Sólo por unos días, mi trasero. —"Empaca bien, lleva tus libros para que hagas las tareas. No te olvides de nada, cariño"
Apreté mis puños. Al parecer, mi madre medía mi competencia por arreglármelas sola con las de un niño de tres años. Y si tenía que elegir, probablemente escogería al mocoso.
—"¿No podrías confiar en mí, mamá?" Me quejé, sintiéndome derrotada. La preocupación de mi madre era el medio que Ieran había explotado para poder observarme. Y aquí estaba ella, mandándome a la boca del lobo.
Aunque por supuesto, también estaba la posibilidad de que Ieran en verdad quisiera ayudarla y que todo este plan maquiavélico estaba en mi imaginación.
Bah.
—"No es que no confíe en ti, cariño. Pero si te dejara quedarte en la casa, pasarías mucho tiempo a solas en las noches y eso no me hace sentir cómoda," Claro. Pasar las noches sola, en la perfecta protección de mi casa, la perturbaba. Pero no enviarme tras las líneas enemigas. Nadeshiko y su sentido maternal apestan. Sólo podía imaginarme el pobre destino de mis nuevas hermanas.
Sabía que ya era muy tarde. Nadeshiko había sido utilizada y no había forma en que pudiera hacérselo ver.
—"Está bien, mamá" Suspiré, frotándome las sienes. Me comenzaba a doler la cabeza. —"Te veré mañana"
—"Gracias, Sakura. Esto me tranquiliza mucho," Y con eso colgué.
Saber que mi estadía en la casa Li se había adelantado antes de lo anticipado, hacía que mi piel se pusiera de gallina. Probablemente el interrogatorio de hoy era sólo una pequeña muestra de lo que sería. Quizás si pasaba menos tiempo... me tardaba mucho en los ensayos de pasarela... o en las pruebas de vestuario. Quizás si fingía cansancio y me encerraba en mi habitación, podría evadirla.
Ah. Maldita jaqueca.
¿Desde cuándo estar bajo el mismo techo que Shaoran —de verdad lo amo— era tan malo?
No tuve que esperar al estremecimiento en mi piel para saber desde cuándo.
Desde cuando me había enterado de que su madre —si aún era posible— era más arpía de lo mil Meilings juntas.
Y todavía no me había hecho nada. Pero mis instintos me gritaban que corriera cada vez que sentía su mirada acusatoria en mí.
Tenía que estar preparada.
Tomé mi celular, y escaneé mis contactos.
Tiempo de llamar a Kero.
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Shaoran Li P.O.V
Su cuerpo se sintió suave bajo el mío, justo en la forma que lo había imaginado otras veces. Podía sentir su respiración firme, cálida en mi cuello. Podía percibir el olor de su cabello.
—"Mírame," Le ordené, no sintiendo lo mejor de mi paciencia. Pero Sakura no me miró. Suspiré. Sabía que estaba molesta.
Síp. Sabía que estaba molesta y eso no evitaba que estuviéramos escondidos en el salón, su espalda contra la pared y mis manos a cada lado de su cabeza.
No me había costado nada atraparla desprevenida, pero todo esto de que ella me ignorara comenzaba a fastidiarme.
Puse mis manos en sus mejillas y besé su frente. Al sentirla temblar, supe que no era tan indiferente a mí como quería hacerme creer. Sí. Quise sisear, en vez de ello, sintiéndome algo descarado, rocé su labio inferior con mi lengua.
Ella suspiró ante el roce.
—"¿Es esto...?" Le pregunté mientras mi mano se deslizaba de su cintura a su cadera. —"¿Por mi madre?"
Ugh. No quería hablar de mi madre cuando la estaba besando. Pero Sakura seguía estoica. Si no fuera por el ocasional parpadeo y porque podía escuchar su corazón —la proximidad era exquisita— estaba seguro de que estaba besando a una muñeca. Un robot. Lo que sea.
—"Sakura," La volví a llamar, sin tener ninguna compasión con mis manos. Estaba dispuesto a todo para conseguir que me hablara. ¿Por qué estaba enojada conmigo?
Sólo Dios sabía qué pensamientos corrían en esa loca cabeza suya.
Suspirando, me aparté de ella.
—"Okay," Acepté mi derrota, cansado. —"Me doy por vencido. Probaste tu punto. Soy el idiota más arrogante del planeta, y no te merezco. Ahora," No esperé mi frase sonara ridícula a mis propios oídos, ni mucho menos, que fuera casi ininteligible —"¿Podrías concentrarte?"
Sakura se cruzó de brazos, y me envió una mirada tranquila. Okay. Habíamos pasado de la cólera a la maldad helada. No sabía si eso era un progreso.
A lo lejos, podía escuchar el ruido de mis compañeros inundar la cafetería. Supongo que nadie se percataría de nuestra ausencia.
—"Llamé a Kero," Quise tragarme mis inseguridades y celos. No tuve éxito.
—"¿Ah sí?" Solté sin pensármelo mucho —"¿Por eso estás así? ¿Quieres volver con tu amiguito, eh?" Decir las palabras en realidad me causó dolor. Sí, seguía siendo egoísta. La quería completamente para mí.
Sakura rodó sus ojos —"No seas ridículo, Shaoran" Tuve que apretar mis puños para no descargar en ella mi furia. Ahora, yo me estaba furioso.
Preferí guardar cualquiera de los otros comentarios que tenía en reserva.
—"Aceptó ayudarme con eso de tu mamá," Su ceño se frunció, de repente —"Probablemente tengas que ver cosas que no te van a agradar, hoy en la cena" Rodó los ojos exasperada.
Sus palabras me cayeron encima como un balde de agua helada.
No pude contener un rugido —"¿A qué te refieres con eso?"
Por un momento pude ver sus ojos bailar con diversión. Para este instante me encontraba mareado por la furia que me inundaba.
—"¿Hablas en serio? ¿Crees que puedo engañar a tu madre si sólo llevo a Kero?" La diversión se borró de su expresión —"Tengo que pretender," Bufó como si la idea le pareciera ridícula.
Esperé un momento para no verlo todo rojo. Respiré, con lentitud, pero nada de eso sirvió.
El sólo pensamiento de ver sus manos en las de ese estúpido. Cerca. Abrazándose. Besándose. Contuve las náuseas con todas mis fuerzas, y la volví a presionar contra la pared. La vi encogerse en dolor por lo brusco de mis movimientos, pero nada de eso me importó.
—"Te lo prohíbo," Solté, sin despegar mis ojos de los suyos. Sus pupilas de dilataron y pude sentirla estremecerse bajo mi cuerpo.
—"¿Me lo prohíbes?" Siseó, igualándome en mi furia —"Shaoran, fuiste tú quien me metiste en esto en el primer lugar," La vi morderse el labio, —"Al tener una madre tan controladora y observadora," Me encogí al saber el motivo de su enojo.
—"¿Crees que lo sabe?"
Frunció el entrecejo antes de responderme —"No. Pero sospecha,"
Sabía que había sido mi descuido. Y ahora tenía que pagar las consecuencias de mis actos. Pero no quería que fuera así.
Respiré, buscando la calma que necesitaba, pero fui inútil porque su olor me inundó por completo, excitándome. Después de todo, ella era la protagonista de mis sueños húmedos.
Sakura lo sintió también y vi su mirada descender sobre mí. Tragué, mi garganta completamente seca cuando percibí sus manos en mi nuca. La escuché suspirar, como si estuviera rindiéndose. No podía contener mis movimientos y súbitamente no quise estar en un salón de clases.
—"Ah, Shaoran" Su voz sonó quebrada, y noté su pelvis rozar la mía, en un movimiento deliberado que ambos conocíamos bien, —"¿Por qué me haces esto?"
No contuve una sonrisa —"Te gusta, ¿no?" Mi voz salió más ronca de lo que esperaba.
Pero Sakura no contestó. Volvió a crear esa fricción entre su cuerpo y el mío, y empujó mi cabeza hacia la suya. No tardé nada en sentir su lengua devorar mi boca, y apenas pude contener un grito de victoria.
Mi mano derecha fue más veloz que mi propio pensamiento, y ahora subió por su cintura, por dentro de la camiseta que ella estaba usando hoy. No quería pensar en la falda que cargaba, tampoco. Me había vuelto loco durante toda la mañana y —grr— pude sentir que no había sido el único. Elevó sus piernas hasta rodearme con ellas, provocando que su falda subiera aún más arriba de sus muslos.
En medio de nuestro beso, fui consciente de sus manos, que me acariciaban el pecho, por encima de mi camiseta. Sus piernas se movieron —ah, se abrieron— más y la sentí como nunca la había sentido hasta ahora. Podía imaginarme la suavidad de sus pechos en mis manos y sus piernas abiertas para recibirme. Ése solo pensamiento me sirvió para que la incomodidad de mis pantalones se tornara insoportable.
—"Tócame," La escuché murmurar en mi oído, mis labios ahora ocupados con su cuello. Una de sus manos tomó la mía —la que se había quedado en su cintura— y la colocó sobre su pecho izquierdo. Encima de la tela de su sostén, podía sentir la dureza de su pezón, podía sentir la calidez de su excitación, que fomentaba la mía.
No necesité ninguna otra orden y mi cerebro entró a sobrecarga, cuando mis dedos acariciaron el montículo, como tantas otras veces había imaginado hacer. La escuché contener su respiración y me deleité con el sonrojo que ahora pintaba sus mejillas. Me tomé un segundo completo en observar su vulnerabilidad y escuchar sus leves gemidos.
Descubrí una de sus manos bajar de mi pecho hasta tocar el botón de mis pantalones. Mis sentidos estaban trabajando al máximo, cada uno cumpliendo por completo su función. Me revelé lo suficientemente audaz como para morder su cuello, mientras mi mano acariciaba con más audacia su pecho, mi respiración más elaborada ahora, y mi corazón a punto de salirse de mi cuerpo.
Escuché el distintivo sonido de mi cremallera bajarse, mientras la cara de Sakura ahora brillaba en misterio y seducción. Saqué mi mano de su lugar preferido, y recorrí su espalda para encontrar el lugar del sostén en donde se abrían los broches. Después de unos segundos de lucha, declaré mi victoria cuando lo sentí aflojarse.
Apoyé nuestros pesos en mis piernas, mis manos ahora libres. Escuché su alarido de sorpresa cuando desabotoné su blusa, y su sujetador cayó al piso con la otra prenda.
Ahí tenía otra imagen de Sakura que nunca podría borrarme de la cabeza.
Porque la tenía contra la pared, usando una ridículamente corta falda y su pecho descubierto.
Justo donde la quería.
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Sakura Kinomoto P.O.V
Había estado irritable toda la mañana desde que tuve que levantarme a las cuatro para empacar todo lo que necesitaba para mi pequeña —esperaba que lo fuera— estadía en la casa Li. Estuve irritable cuando le entregué mis maletas a Wei, mientras todavía vestía mis pijamas. Estuve irritable cuando me percaté que no había dejado ningún jean fuera de las maletas para usar hoy en el instituto. Estuve furiosa cuando me percaté que también había empacado mis faldas decentes y sólo había dejado una puti-falda, que no había usado desde hace años.
Culpé de todo esto a Shaoran, porque aunque su abrazo había resultado un aliviante poderoso en el momento en el que me sentía más insegura, ahora era la causa de más pesares al haberme colocado en el radar de su madre.
Estuve incómoda en el momento de tomar desayuno, sin poder sentarme del todo bien. Ugh.
Agradecí el hecho de que Wei se hubiera llevado a Spi, sin ningún reclamo al respecto, porque no me tenía ganas de lidiar con el gato en ese momento. De hecho, no quería lidiar con nadie.
Así que no contribuyó mucho a mejorar mi mal humor, ser el objeto de miradas lujuriosas desde que puse un pie en el instituto.
No a menudo me encontré apretando las mandíbulas y los puños para contenerme de golpear a algún idiota.
Ugh.
Saber que probablemente recibiría la misma atención camino al negocio de mi madre, o peor, camino a la casa de Kero no me satisfacía en absoluto. No tenía ningún problema con enseñar mis piernas en la pasarela. Si me pagaban por hacerlo. Pero sí lo tenía, cuando todos mis compañeros tenían derecho a observarme con sus miradas desenfocadas en mi cara... y bajando por mi cuerpo. Gratis.
Ugh.
La llamada a Kero no fue breve. Me costó unos buenos treinta minutos el convencerlo a ayudarme, y sólo porque cometí el error de mencionar dónde era la cena antes de comprometerlo a acompañarme. Kero aún resentía la relación de su padre con una de las hermanas de Shaoran, y al parecer, no le agradaba mucho conocer al resto de la familia. Pero por supuesto, era Kero. ¿Desde cuándo Kero me había negado nada? Tendría que ir a verlo a su casa, —es decir, la casa de su padre— para ir los dos juntos al purgatorio —es decir, la cena—. Había insistido en que fuera él quien me recogiera en uno de los autos de su padre, pero él insistió en que tenía trabajos pendientes que hacer y que no tenía tiempo. Apreté mis mandíbulas. ¿No tenía tiempo para recogerme? Okay. Podía aceptar eso. ¿Quién había sido la que le había dicho que tenía que ser más responsable? Ahora su responsabilidad venía y me mordía en el trasero.
Ugh.
Y justo había estado pensando en eso, cuando Shaoran había salido de la nada, —creo que ya era hora del receso— y me había secuestrado. En cualquier día normal, que Shaoran me secuestrara me hubiera producido alegría. Pero hoy no era un día normal. Y además, estaba furiosa con él.
Pero, ¿quién podía resistírsele a él? Segura que yo no podía. Toda mi furia y mis frustraciones se transformaron en frustración sexual cuando me percaté del paquete que se estaba guardando en esos pantalones que hoy le quedaban como segunda piel. Apenas pude contener un estremecimiento.
Mi energía se enfocó en sus besos... y decidí perdonarlo.
En menos de un parpadeo de ojos, él ya me tenía completamente seducida, con mis piernas rodeándolo, nuestras caderas pegadas en su lado más brutal y aparentando un encuentro físico aún más íntimo, y mi pecho completamente descubierto. Desnuda. Bueno, casi desnuda.
—"Ah," Solté, tomando una fuerte respiración mientras ambas de sus manos rodearon mi busto, y creí que calor se agolpaba en mis mejillas al ver la mirada de depredador que mantenía en su expresión.
Sabía lo que Shaoran estaba pensando. Y si no hubiéramos estado en un salón —sabiendo que mis compañeros entrarían en cualquier minuto— se lo habría dado. Al diablo con mi virginidad.
Ugh. El tiempo su casa sería una tortura.
Y entonces mis pensamientos fueron borrados de mi cerebro en el mismo instante en que sus labios se dirigieron a mi pezón izquierdo. Sentí la humedad de sus labios rodearme, y me olvidé por un momento acerca de mi exploración en sus pantalones.
—"Así," Murmuré mientras una nube de placer me envolvía al sentirlo besándome en ese lugar tan íntimo.
Shaoran no dijo nada, enfrascado en realizar su trabajo y fui lo suficientemente alocada como para continuar en lo mío. No había sido así en la playa. Sí, ambos habíamos estado excitados, pero nuestra vergüenza nos había atontado. Ahora me arrepentía de ello.
Con su cremallera abajo, fue sencillo deslizar mi mano por debajo de sus bóxers, sintiendo que me volvía loca por tocarlo todo en el proceso. Lo vi tensarse en su sitio, mientras mi mano tocaba la punta de su miembro, acariciando toda su extensión —ah, su maravillosa y larga extensión— con entusiasmo, temiendo que el movimiento era más para mi goce que para el suyo. Percibí que mis bragas no estaban ya secas, sino más húmedas de lo que recordaba que hubieran estado nunca.
Así que esto significaba estar excitada.
Apreciar que mis pezones estaban tensos, mis pechos dispuestos a dejar tocarme. Deseando que me tocara. Esperando con ansias que lo hiciera.
Estaba más expuesta con él de lo que hubiera estado con cualquier hombre y aún así, lo único que quería era que continuara.
Lo oí gruñirme palabras que no me hicieron ningún sentido, sus manos más atrevidas ahora, su legua recorriéndome en todos los lugares que podía.
Lo agarré con firmeza, confirmando su excitación hacia mí, una vez más. Me deleité cuando fui consciente del temblor en sus piernas que le generaba cada vez que recorría su miembro en uno de mis toques audaces.
Me soltó por un momento, dejó de besarme, cuando ejercí más fuerza y velocidad en mis recorridos, pude sentir la fuerza de su erección, y al mismo tiempo la suavidad de la piel que lo rodeaba. Sus ojos se cerraron, como si estuviera recibiendo un castigo... o el más intenso placer. Fui consciente del poder que tenía en el mismo momento en que lo vi encontrando cada uno de los movimientos de mi mano. Lo tenía, literalmente, en la palma de mi mano.
Y, ¡ah! La gloria de oírlo gemir mi nombre.
Podía percibir su tensión acumulándose y me encontré satisfecha de ser yo quien le estuviera trayendo su placer. Era la primera vez que me sentía tan poderosa al respecto de un hombre.
Y sí, Shaoran había evolucionado en menos de cinco minutos. Había pasado del chico que más me encanta sobre la faz del planeta, a ser el hombre al que más deseo sobre la faz del planeta.
Sí. Shaoran estaba a punto de... Sólo un poco más de presión en la base...
¡¡RRRRRIIIIIINNNNNGGGG!!
Mi mano salió disparada de su lugar, mi cuerpo repelido del de Shaoran, cuando escuchamos el timbre del instituto anunciar el fin del receso.
Vi la mirada ultrajada de Shaoran, mientras ambos tomábamos fuertes respiraciones, la mía, parecía no tener control alguno.
Sabía que sólo era cuestión de segundos para que alguien entrara... y me viera de rodillas en frente de Shaoran Li, el capitán del equipo de fútbol, cuyos pantalones estaban en el piso.
Mi mente trabajó a mil por hora, mis manos a dos mil. No paré de arreglarme hasta que me sentí satisfecha con el trabajo hecho. Todo en su lugar — ¿en qué momento me había quitado el sujetador?— decidí mirar a Shaoran.
Todo estaba en lugar, excepto que la expresión torturada no se había ido de su rostro, ni había dejado de inhalar con fuerza. Sonreí al ver que sus pantalones no escondían su excitación. Me hubiera acercado a él, si mis piernas hubieran colaborado y si no hubiera escuchado, que finalmente habían pasos que se acercaban a no mucha distancia.
Lo vi suspirar, —"Eso fue..." No completó su frase, y sólo pude sonreír con picardía.
—"¿Frustrante? ¿Irritante? ¿Humillante?" Busqué adjetivos con los que él podría calificar que mi paja —ugh, qué término tan horrible— en él, no había terminado. Y al parecer, no terminaría.
Pero Shaoran movió su cabeza en negación —"No." Lo vi enviarme otra de esas miradas que podían consumirme en un instante. La mirada culpable de que estuviéramos así de frustrados —ah, créanme, él no era el único— en primer lugar.
—"¿Entonces qué?" Pregunté, sintiéndome renovadamente irritada.
Shaoran sonrió —"Fantástico," Se estremeció, como si la sólo memoria de eso lo consiguiera —"Me volaste los sesos,"
Su expresión me hizo reír, aliviándome el humor negro que se quería apoderar de mí.
Levanté una ceja, sabiendo que nuestro tiempo había terminado. —"Querido," Dije de repente, acariciando su mejilla —"Siempre te vuelo los sesos," Sus ojos volvieron a retarme, y me atrapó por la muñeca.
—"¿Recuérdame por qué es tan malo que vivas en mi casa?" Apenas escuché su susurro. Los pasos se acercaban.
Contuve un gruñido —"Porque tu mamita va a estar observando,"
Shaoran me sonrió con confianza —"Soy bueno para esconderme,"
Me reí ante eso y tuve que apartarme, porque era definitivo. Nuestro tiempo había acabado.
Okay.
Si Shaoran podía escondernos en su casa, y podríamos continuar con esto —un escalofrío recorrió mi columna— definitivamente me gustaría pasar tiempo de cualidad en su casa.
De hecho, ahora que lo veía desde este punto de vista... no podía esperar.
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Notas de Autora:
Ni nosotros tampoco, querida Sakura.
Hola!! Saludos, queridas. Aquí está el capi tal como lo prometí. Supongo que he de haber volado los sesos de más de una con el pequeño lemon que incluyó este capi, muajajajaja... y eso sólo está comenzando. Tengo ideas maquiavélicas para este par que nos pondrán a sudar a todas. Alguien encienda el aire acondicionado y todas abróchense sus cinturones porque viene mucho SS!
Una vez más agradezco a todas su constante apoyo durante el fic. Sin mis lectoras, esto no tendría ningún sentido. Me encanta que podamos divertirnos juntas.
Voy a coronar nuevamente a México por ser el país que más leyó el capi pasado. Pero también agradezco a todas mis lectoras que se encuentran en: Chile, España, Argentina, Perú, Colombia, Venezuela, Panamá, República Dominicana, Estados Unidos, El Salvador, Canadá, Ecuador, Paraguay, Brasil, Guatemala, Uruguay, Puerto Rico, Reino Unido y Costa Rica! Sakki es internacional ;) Gracias a todas!
Y como lo prometido es deuda, aquí están las respuestas para cada una de las lectoras que dejó su valioso review!
Ah! Y como dije que voy a responder a las preguntas, voy a incluir la pregunta para satisfacer la curiosidad de todas.
Magotito-Chan: Hola, querida!! No sabes qué gusto me dio ver tu review. Lamentablemente no tienes mucho qué envidiarme porque son vacaciones mega cortas! U.U en fin, te puedo asegurar que nuestra parejita va a quedarse solita, síp. Muchísimas gracias por dejar tu comment, espero saber de ti muy, muy pronto y quiero saber tu opinión sobre el capi, eh? Besos.
Sayuri Noa: Holitas!! ¿Qué tal? Espero que este capi te haya gustado, je, je, je, muchísimas gracias por dejar tu review! Con respecto a tu pregunta:
¿Qué quería decir la frase con la que cerré el capi 19? Mantén a tus amigos cerca, aún más a tus enemigos. Bueno, puedo decirte lo que significa la frase: Para estudiar el comportamiento de tus enemigos necesitas mantenerlos cerca, aprender sus debilidades y fortalezas... Ahora, te corresponde a ti encontrar la lógica con el fic... je, je, je, je no pienso revelar más! Un besote gigantesco, y muchos saludos para ti.
Gabyhyatt: Gracias por dejar tu comentario, je, je, je creo que Sakura tendrá que enfrentar bastante. Un saludo.
Diana Prenze: Hola! Creo que es justo que te haya dejado loca con el capi pasado, que tú también me hayas dejado así después de leer tu review, ja, ja, ja. Muchas gracias por dejar tu review, aunque no entendí qué te mató... U.U un besote muy grande y espero saber si este capi te resucitó!
aLeirBagPotteR: Holas! Muchas gracias por tu review, y tienes razón, Viva México! Y ya ves que las cosas "interesantes" entre SS van a estar MUY candentes! Un abrazote.
Alba Diggory-Black: Saludos!! ¿Qué tal te pareció el capi? Je, je, je no puedo evitar hacer esa pregunta. Muchas gracias por tus reviews, siempre me dan aliento. Tu pregunta:
¿Touya va a salir en el fic? Oh, entiendo muy bien el amor que le tienes a nuestro lindo Touya, pero lamentablemente Touya no fue tomado en cuenta durante mis planes para el fic o.O... y sólo será nombrado por Sakura, cada vez que ella se acuerde de él. Su participación en el fic no queda del todo descartada, pero tampoco pasará a ser un personaje principal. Siento desilusionarte. Supongo que tendrás que conformarte con Shaoran desnudo. Oops. Demasiada información. Je, je, je, je. XD.
Muchos besos y saludos!!
Dina: Hola!! Muchas gracias por hacer tus preguntas:
¿Actualizarás tus otros fics? Hmm. Esa pregunta es difícil de responder en este momento. En este momento estoy enfocada por completo en My World, mientras mis otros fics están en pausa. En general, creo que sí. Cuando termine My World, voy a comenzar con otro, y así hasta que los termine todos.
Muchísimas gracias por dejar review! En verdad lo aprecio! Un besote.
Miicaa: Hola! Muchas gracias por tu apoyo! Un beso muy grande para ti también.
Cainat06: Buenas! Muchas gracias por tu comentario, coincido contigo en muchos aspectos de tu review... nuestra parejita está que arde! En fin, un saludo muy grande y espero con muchas ansias saber qué opinaste del fic...
Chio: Hola! ¿Cómo has estado? Gracias por las felicitaciones, y estás en lo cierto, Ieran es muy calculadora. Espero saber pronto de ti, un besote!
Angel Zafiro: Hola, mi amiga! Me dio mucho gusto que preguntaras:
¿Cuántos capítulos le faltan a la historia? Bueno, nunca tengo las cifras exactas... pero yo calculo que le harán falta... unos diez capítulos? Supongo que sí. Quítale o ponles un par, pero yo creo que serían unos diez... Hmm. No estoy segura. Pero te puedo asegurar que tenemos historia para un rato...
Y lo del tráfico de lectores: Esa es una herramienta de ffnet que permite a los autores ver cuántos visitantes tuvo el capi... y también saber de qué países provienen los lectores...
Muchas gracias por tu opinión! Siempre espero con ansia tus comentarios, no lo dudes. En fin, me despido con un gran abrazo.
Mica: Ejem, ejem. ¿Ya se hizo M? No había leído los comentarios y me pareció graciosísimo que tú mencionaras eso, justo cuando ahora incluí un lemon en la historia. Muchas gracias por dejar review, un beso y un gran abrazo.
Honguito: Hola! Mmm. No entendí mucho tu review. Supongo que sí fue raro ver a Sakura llorar por Nadeshiko... Mmm. Un saludo!
Gatita-san: Hello! Muchas gracias por tu comentario, je, je, je se hizo muy chistoso lo que dijiste sobre Clow. Me despido, esperando conocer tu opinión muy pronto.
Ludita30: Hola! Lo prometido es deuda, no os desesperéis querida, aquí está la actualización. Muchas gracias por tomarte tu tiempito para dejarme tu review! Un XOXO.
Naguchan: ¡Saludos, mi querida amiguita! Creo que eres la única que dejaste una pregunta que en realidad no puedo contestar... Mm. Je, je, je. Muchas gracias por dejar siempre tu review! Un beso, te cuidas.
Beatriz Ventura: Ja, ja, ja, se mi hizo graciosa la imagen de Sakura quebrándole la pata a Meiling e Ieran... no sabes cuánto te agradezco por dejar review.
Nachie: Je, je, aquí está tu pregunta:
¿Habrá más sufrimiento para los protagonistas? En realidad, no hemos visto ni siquiera la punta del iceberg todavía U.U, eso es lo malo tener una autora sadista que le gusta herir a sus personajes —técnicamente no son míos—. Aún falta mucho.
Thank you very much! Gracias por dejar tu review!
Creo que esos fueron todos los reviews y las preguntas. LES EXIJO QUE DEJEN SUS COMENTARIOS!! XD ¿Qué están esperando para pulsar el botoncito para dejarme un review? Espero que todos lo hagan.
Un beso,
Sakki.
