Cap. 15: Como manipular a un vampiro.

Bella P.O.V

Albert seguía mirándome perturbado, yo seguía en blanco por lo acababa de decir.

-Bella- susurra él y yo entro en razón pero cuando estaba a punto de responderle mi teléfono celular suena, me separo de Albert y lo escucho bufar molesto, tomo mis ropas y saco el teléfono, veo que es Thristan, conteste su llamada.

-Thristan….si me encuentro en el bosque…si… a uno dos kilómetros del arrollo donde Allan de cayo la otra vez…si ese mismo….¿que nos vemos allí?…pero...Eh...De acuerdo...- dije pesadamente terminar de hablar con Thristan y mire a Albert, el cual ya se había puesto su camiseta nuevamente.

-Parece que tendremos que dejarlo para otra ocasión- dice el decaído.

-Si…-fue lo único que pude decir, el ambiente estaba algo tenso entre ambos.

-Y creo que es una reunión privada y yo no estoy invitado ¿no es así?- dice acercándose a mí.

-Así es…disculpa en verdad- dije suavemente mientras posaba mis brazos sobre sus hombros y él me tomaba por la cintura.

-Prometes compensarme…..-susurra el contra mis labios.

-Por supuesto….- dije yo besándolo al final, el se separa de mí y me da una mirada lésbica.

-Deberías vestirte, si no lo haces te saltare encima- dice el divertido pero con un toque de deseo en su voz, yo solo le doy una suave sonrisa y rápidamente vuelvo a vestirme- awwww, con la buena vista que me estabas dando- lo escucho decir a mis espaldas.

-¿Regresaras a la casa?- le pregunte mirándolo.

-No, iré a cazar algo primero- dice el desinteresadamente

-Bueno es hora de que me valla, Thristan debe de estar esperándome - le dije mirándolo el vuelve a acercarse a mí y me besa dulcemente.

-Entonces nos veremos más tarde querida-

-Nos vemos….- dije yo poniéndome en marcha a mis espaldas lo escuche decirme divertido- Recuerda que me tienes que compensarme con creses Bella- y yo solo pude perderme en mis pensamientos nada puros, sobre lo que Albert me tendría preparado.

Samantha P.O.V

Estaba frente a la casa de los Muller esta lucia abandonada, el jardín estaba lleno de malas hiervas y las hermosas rosas que habían antes estaban marchitas y secas, cosa que me extraña a decir verdad, me acerque a la puerta y entro a la casa , el lugar lucia a decir verdad algo aterrador, todo estaba oscuro y al igual que el exterior se veía todo descuidado, cubierto de polvo con tela de arañas por todas partes como si hubieran pasado años sin que nadie viviera en ella, el ambiente era frio y pesado, me sentía como en una de esas películas de terror donde algo saldría a matarme repentinamente de la nada o aparecería un fantasma, seguí mi recorrido hacia la sala de estar pero al pasar por un espejo que había colgado en la pared me doy cuenta de algo, mi físico no era el mismo, lucia igual que cuando tenía 18 mi cabello corto y teñido de rubio y mis rasgos eran más joviales y ya no lucia tan demacrada, pude ver mis ojos bañados por el oscuro maquillaje y el delineador negro , mire mi cuerpo y en efecto mi físico ya no era el mismo sino también mi ropa, todo había vuelto a cuando yo tenía 18 años.

-¿Pero qué demonios?- solté sorprendida pero escuche una voz en el piso de arriba al igual que unos pasos corriendo, eso me asusto un poco.

-¡Hola!... Tony, Ness, Allan , Abi…alguien- dije mientras tomaba comino a la escalera que llevaba a la segunda planta de la casa, observe la pared que estaba al lado de la escalera y vi que todos las fotografías que habían de la familia Muller habían desaparecido, solo estaban en la pared las decenas de marcos sin nada en ellos, recordé que Tony nos había comentado a Liza y a mí que esa pared Catherine la titulaba "el mural de los recuerdo" y en el estaban plasmados en cientos de fotografías varios momentos felices e importantes de la familia Muller, recordé ver varias fotografías de Tony y su hermana cuando eran niños y bebes y varias de ella incluían también a Thristan, también recordé que la primera vez que había pisado la casa Muller con Liza ese mural no estaba y Tony me explico que era porque su abuela lo había quitado ya que no podíamos enterarnos de su verdadera naturaleza, como podía el explicarnos que su familia se veía técnicamente igual mientras que él y su hermana crecían en las fotos, me detuve en medio de las escalera y observe uno de los marco en especial, que a pesar de que estaba vacío yo recordaba perfectamente que imagen ocupaba ese lugar, era una fotografía de Thristan que simplemente me parecía perfecta, él en la imagen aparecía con Renesmee en sus brazos ella parecía tener unos 2 años de edad, el sonreía muy feliz ante la cámara y su expresión era de alegría total, lo que lo hacía ver radiante ,yo nunca lo había visto sonreír de esa manera, por eso esa fotografía me llamaba tanto la atención, seguí mi camino hasta llegar a la planta de arriba y escuche a alguien gritar mi nombre.

-¡SAMANTHA ¡- se helo el alma al escuchar es voz, ya que la reconocía muy bien era la de mi hermano Max.

-¡MAX!...! MAX! ¿DONDE ESTAS?- grite corriendo por el pasillo que daba al despacho de Thristan, escuche un fuerte grito de terror del otro lado de la puerta, al igual que el sonido de dos disparos surcar el aire perforando mis oídos, trate de abrir la puerta pero esta no abría, retrocedí un poco tomando distancia y me lance contra la puerta fuertemente y esta se abrió de manera brusca dejándome caer al suelo dentro del despacho, levante mi vista y quede horrorizada ante lo que veía, allí estaba mi hermano Max tirado en el suelo junto a una laguna escarlata que empezaba a formarse bajo su cadáver, su cabeza estaba girada hacia mi dirección, sus ojos estaban abiertos y sin vida podía verme perfectamente reflejada en ellos, su rostros tenía una expresión de miedo y dolor, inevitablemente mis ojos se llenaron de lagrimas, gatee hacia su cadáver manchando mis ropas y manos con el liquido carmesí, coloque su cabeza en mi regazo acunando su cadáver entre mis brazos y comencé a llorar amargamente.

-No…no..No..Esto no puede estar pasando nuevamente…Max…..-decía entre el llanto mientras abrazaba más fuertemente el cuerpo de mi hermano sin vida, llenándome completamente de sangre- Max…por favor…no …me dejes…- yo seguí llorando amargamente, hasta que escuche a alguien aplaudir, eso me aturde, levanto mi vista hacia el escritorio y mi furia crece al ver a la persona que estaba sentado del otro lado, con una pose relajada y sus piernas cruzadas sobre el escritorio, su mano derecha tenía un arma que yo conocía muy bien y fumando uno de sus habituales cigarrillos, estaba Steve que me daba una mirada llena de burlona.

-¡Oh vamos niña! porque me miras así, no te alegras de ver a tu padre- decía el arrogante y burlón, yo lo miraba furiosa, me levante de inmediato enfrentándolo, quería lanzarme contra él, pero vio mis intenciones y me apunto con el arma- Shhhh… quieta Samantha o quieres terminar igual que Max- dice el burlonamente.

-Tu…maldito…cómo pudiste….- escupí con odio- era tu propio hijo

-Te lo advertí…si fallabas alguna vez, el pagaría las consecuencias, me hiciste perder mucho dinero la ultima vez….así que tenía que reprenderte…además crees que no me enteraría de tus planes de dejar la ciudad con Max…..y eso no lo podría permitir tu y el sabían mucho- dijo él con mucha tranquilidad mientras que le daba una calada a su cigarrillo, yo estaba furiosa al escucharlo y perdí el control no me importaba si me disparaba, me moví rápidamente subiéndome al el escritorio y me fui contra Steve él y yo caímos al suelo saque mi fiel navaja y comencé a clavarla en su cuerpo una y otra vez liberando esa frustración y odio que tanto años me había reprimido.

MALDITO!…! MALDITO!…!PUDRETE EN EL INFIERNO!- grite colérica mientras seguía apuñaleándolo.

-Sa..mi…..- escuche un pequeño murmuro agónico, observe el rostro de Steve y me horrorice al ver que no era Steve sino Tony, el cual me miraba con una cara llena de dolor y agonía, mientras mi navaja seguía clavada en su pecho- ¿Por..Qué?…..sé que la muerte…de liza…fue mi culpa …..Pero que tu …..Me…hicieras…esto…eras mi …..Mejor amiga…..tu….-fue lo último que logro decir antes de guardar silencio mirar algún punto fijo del techo ya sin vida.

-¡TONY!…. TONY….PERDONAME…YO NO….., TONY NO FUE TU CULPA PORFAVOR- gritaba angustiando moviendo su cuerpo con desesperación mientras más lágrimas caían de mi rostro.

-Como te atreviste a matar a mi hijo- escuche la voz seria de Thristan, levante mi vista y en efecto allí estaba de pie todos los Muller, los cuales me daban una mirada de odio y repulsión.

-Thristan….yo- mas no pude decir más nada ya que él había acercado a mí rápidamente y me tomo por el cabello apartando de Tony bruscamente yo lance un quejido ante esto.

-No te basto matar a tu hermano, sino que también tenias que matar a mi hijo- escupí Thristan esas palabras llenas de odio- eres una asesina Samantha Collins- yo sentía miedo por la manera en que Thristan me miraba, era con tanto odio y asco que hasta me dolía.

-No….- susurre temerosa ya que sentí con el jalo mi cabello fuertemente, haciendo que mi cabeza fuera hacia atrás, dejando mi cuello al descubierto ante sus ojos- No….

-¿No?... Acaso tú no me habías dicho que cuando quisiera podría morderte nuevamente- decía el esas palabras algo burlesco- no me digas que ahora tienes miedo de mi… - pude sentir su frio aliento sobre mi oreja- ¿o es que acaso no lo disfrutaste la última vez?- susurro lo ultimo roncamente como un ronroneo.

NO!….-grite asustada al sentir como baja su rostro hacia mi cuello.

-¡Oh querida! no te preocupes lo disfrutaras…..- dijo el mordaz, yo iba a decir algo mas pude sentir como me mordía fuertemente casi desgarrando mi garganta y como la sangre comenzó a dejar mi cuerpo.

-¡AHRRRRRRRGGGGGGGGG!- grite de dolor, mí vista comenzó a hacer pesada y todo quedo en tinieblas, mas el dolor de mi cuello seguía allí punzante como una tortura.

-¡MALDITA SEA!- grite abriendo los ojos abruptamente, me lleve una mano a mi cuello en donde aun podía sentir la sensación de la mordida en el, me di cuenta de que había sido una pesadilla y lance un suspiro de alivio, me percate de que estaba en un habitación de hospital por el color blanco de las paredes y el sonido molesto de los aparatos, junto al asqueroso olor de limpieza absoluta que me mareaba- ¿cómo llegue aquí? - pensé aturdida mirando a mi alrededor en una esquina pude observar mi bolso de viaje y mi bolso de mano junto a otro bolso todos apilados en un sillón, trate de recordar lo último que había pasado y a mi mente llegaron las imágenes del aeropuerto y las del chico misterioso que se parece a Tony- es cierto ese chico ….dios ahora que hago- pensé sentándome en la cama algo mareada y aturdida- tengo que irme de aquí ahora - trate de levantarme de la cama pero mi cuerpo pesaba una tonelada, así que me dejo caer pesadamente a la cama nuevamente – maldición odio los hospitales- cerré mis ojos nuevamente tratando de poner mis pensamientos en orden un minuto, escuche la puerta abrirse , mas yo no abrí los ojos ya que supuse que sería una estúpida enfermera o medico de pacotilla que vendría a querer darme algún tratamiento dándome falsas esperanzas de vida.

-Si soy médico, pero no uno de pacotilla…..- escuche decir a una voz aterciopelada, abrí mis ojos sorprendida y gire mi vista viendo a un chico como de unos 17 años de cabello era cobrizo desordenado y de pie mirándome fijamente con sus ojos dorados como analizándome- Jesucristo definitivamente es igual a Tony- pensé mientras lo miraba ahora más claramente, me fije en sus ojos dorados opacos- es una vampiro….- vi como el levanto una de sus cejas como si hubiera escuchado lo que pensé, el dio unos paso hacia mi hasta colocarse frente a la cama , tenía una expresión estoica y como todos los malditos vampiro parecía una hermosa estatua de dios griego allí de pie. El levanto sus perfectas cejas como extrañado y divertido por alguna razón.

-No te han dicho que deberías estar en un museo, deberías trabajar de estatua de dios griego, te pagarían muy bien por ello- le dije yo burlonamente, el seguía mirándome de manera algo divertida.

-Es la primera vez que escucho a alguien decirme eso…..Srta. Wilde- dijo el tranquilo mas su rostro no reflejaba mucho aun, yo estreche mi mirada al escuchar mi apellido salir de sus labios-¿Cómo sabe mi nombre?- dirijo mi vista nuevamente a mis pertenencias y volví a mirarle.

-Es de mala educación revisar las cosas alguien más sin permiso Sr….extraño- dije yo mirándolo tranquilamente, pero mi mente estaba trabajando a mil por hora tratando de encontrar la una manera de salir de aquí, en sus ojos puedo ver diversión pero su rostro seguía casi inexpresivo.

-Mason….Edward Mason- dijo el educadamente- y disculpe por revisar sus pertenencias Srta. Wilde, pero debe de entender que la situación lo ameritaba, quedarse inconsciente en un aeropuerto, frente a un extraño no es algo bueno- yo lo mire fijamente ya que mi intuición me decía una cosa –me está mintiendo Sr. Mason- pensé mordaz, lo seguía mirando fijamente y observe como el levantaba una de sus perfectas cejas nuevamente entre interrogante y curioso.

-Pues le agradezco su ayuda….Sr. Mason, si ese es su verdadero nombre- dije mirándolo inquisitivamente, mi mente pensaba aun la manera de hacer que se fuera y me dejara sola, mas él seguía allí de pie sin moverse ni un centímetro, vi como el izo un sutil movimiento en sus labios como una medio sonrisa llena de sorna y mis sentidos se pusieron alerta y intuición me gritaba en mi cabeza que él sabía lo que le diría, recordé lo primero que dijo al entrar a la habitación - Si soy médico pero no uno de pacotilla…- mas yo recordaba haberlo pensado, mas no haberlo comentado al aire, también analice toda nuestra conversación por los momentos.

-Así que puedes leer las mentes- solté mordazmente sin más, el abrió sus ojos sorprendido- valla que don tan interesante para un vampiro…..típico de Bram Stoker - dije yo triunfante, como si acabara de ganar una competencia, el me miro sorprendido y algo perturbado.

-¿Como lo hiciste?- me pregunta el sorprendido, como si hubiera quedado sin aliento.

-Pues fue fácil vampiro, tú mismo te delatas al hablarme primero antes de que yo hiciera mi comentario sobre los médicos de pacotilla- respondí en un tono de burla.

-No me refiero a eso- dice el serio y lo miro curiosa- me refiero a que hablaste primero antes de pensar tu respuesta, en tu mente estabas pensando sobre lo que dije primero al entra a la habitación, pero tú ya estabas hablando y dando tu respuesta antes de que a tu mente llegaras a esa conclusión….es …como si tu mente trabajara de dos maneras…dividida o…pensaras dos cosas a la vez...o hablaras antes de pensar es ….la primera vez que me pasa algo como esto- Yo seguí observándolo -Valla así que eso es lo que tengo que hacer para que no puedas saber lo que pienso con claridad- pensé fuertemente eso y el frunce el ceño , reí burlonamente.

-Así que tu don no es tan perfecto- seguí burlándome de él descaradamente.

-¿Cómo sabias que era un vampiro? No dudaste ni un segundo en que lo era- pregunto el serio.

-Ah..Ah..Ah- decía yo levantando un dedo y moviéndolo de manera negativa- no Sr. Mason, esas preguntas no se hacen sin antes invitarme un trago.

-Tú no puedes beber nada de alcohol, tu estas…

-Por morir lo sé – dije yo como si fuera lo más normal del mundo, un silencio cayó sobre nosotros, en ese momento comencé a cantar en mi mente una vieja canción de los Rolling Stones, lo escuche bufar molesto ante esto, ya que parecía que no podía leer mis pensamientos mientras cantaba la canción en mi cabeza.

-Necesito que me conteste algunas preguntas- dice el serio

-Ya te dije, que no voy a responderte nada, además ni siquiera sé quién eres y quieres, que te este dando información de gratis, estas algo desubicado vampiro- dije yo tranquila mientras ahora cambiaba la canción en mi cabeza.

-¿quieres dinero? Te daré todo el que quieras- dijo el algo molesto- y deja de llamarme vampiro…..mi nombre es Edward…..

-Edward, eh?, ves no es tan complicado, que te parece si jugamos a un juego- le propuse yo divertida, el frunció el ceño molesto.

-No estoy para tus niñerías…

-Entonces no te responderé nada y llamare a seguridad para que te saque de aquí no creo que te convenga o ¿sí?- dije yo triunfante, el gruño molesto lo que izo que una sonrisa surcara por mi rostro.

-¿Qué clase de juego?- dice molesto Edward.

-¿Qué te parece si jugamos a las 5 preguntas?- le dije yo como niña pequeña, él me miro con molestia y asintió con su cabeza en forma de afirmación. Yo di una brinco en la cama de la emoción, después de todo cuantas veces en la vida podías hacer molestar a un ser sobrenatural y sobrevivir en el intento, bueno ya yo lo hice una vez, pero eso no venia al caso, volví a pensar en otra canción la cual comencé a tararear en mi cabeza- bien Edward, como se que eres todo una caballero empezare yo primero…. ¿cuál es tu nombre completo….y me refiero al verdadero?

-Edward Anthony Mason Cullen- mascullo entre dientes, vi como el acerco una silla que estaba cerca y se sentó pesadamente en ella frente a la cama, nuestras miradas se encontraban fijamente y ambos nos mirábamos de manera retadora.

- Bien, ahora dispara muchachote- dije yo haciendo una gesto de disparar una arma con mis dedos.

-¿Conoce a Charlie Swan?- pregunto el rápidamente, pude ver su mirada llena de angustia y ansiedad.

-Si- fue lo único que dije, el se levanto velozmente de su silla y me miraba ansioso.

-¿Como es el?, ¿tiene una hija?, ¿De dónde lo conoces?- pregunto el tan rápidamente que apenas pude entenderle.

-¡Oye! Ya te respondí tu pregunta, recuerda que son solo 5 y es mi turno- dije molesta, el me miro frustrado.

-No tengo tiempo para esto, debo saber si es el o no- dijo el frustrado.

-A mi no me interesa tu tiempo, tú tienes de sobra, a la que se le acaba el tiempo aquí es a mi- dije yo cruzando mis brazos, el lanzo un bufido y se llevo una mano a la cara y presiono el puente de su nariz con sus dedos, un gesto que se me hacía demasiado familiar ya que mi mejor amigo hace lo mismo todo el tiempo.

-Bien, sigamos con tu juego- dije el molesto y se sentó nuevamente en la silla.

-¿Tienes un clan, grupo, familia o eres un vampiro nómada?

-Tengo una…familia- dijo él en tono algo decaído – aunque hace tiempo que no los veo. ¿El Charlie que tú conoces tiene 1 hija?

-Sí...bueno, no solo 1 hija-le dije dudosa, el me miro interrogante- quiero decir que si tiene 1 hija, pero también tiene 2 hijos- el estrecho su mirada ante esto, en mi cabeza ahora rondaba otra canción y veo como el pareció molestarse.

-¿Cuál es tu interés en querer saber de Charlie, lo conoces?- pregunte yo y lo mire de manera analítica esperando su reacción.

-Yo…conocí a un amigo….con ese nombre hace tiempo…quería saber si era el- dijo él en una mezcla extraña de nostalgia y amargura, yo levante un ceja era obvio que volvía a mentirme- ¿Cómo es tu Charlie?

-Mmmmm, pues es apuesto como todo los vampiros- dije yo descuidadamente y después me di cuenta del error colosal que había cometido al revelarle esa pequeña información, el me miro sorprendido, estaba por decir algo pero lo interrumpí con mi otra pregunta.

-¿Tenias algún tipo de relación con su hija?- solté mordazmente, el me dio una mirada fría, como preguntándose como llegue a esa conclusión y yo sonreí triunfante al saber que el si tenía alguna relación con la hija de Charlie y que su interés era ella no él.

-El tenía una hija ….si tu Charlie también hubiera tenido solamente una hija me hubiera ayudado a saber si es mi amigo o no, pero tu Charlie tiene otros 2 hijos y además es un vampiro….- dijo él con algo de pesadumbre- ¿Así fue que lograste reconocerme como vampiro, porque tú has interactuado con ellos antes?

-Si- fue mi simple respuesta- ¿hacia dónde te diriges?

-Me dirigía a ver nuevamente a mi familia en Roxborough, hasta que una chica extraña se desmayo frente a mi- dice el con un toque de ironía en su voz, yo lo mire divertida- ¿Y tu hacia donde te diriges? , en tu estado no deberías estar haciendo esa clase de viajes y menos sola- mi sonrisa se izo más amplia al escuchar su interrogante.

-Sabes, la vida muchas vueltas- dije divertida- que te parece nada más y nada menos, que tenemos el mismo destino-finalice juntando mis manos y batiendo coquetamente mis pestañas, el me mira confundido y en ese momento deje de cantar en mi mente para que escuchara mis pensamientos claramente- parece ser que seremos compañeros de viajes Edward- el frunce el ceño ante esto y estaba por replicarme, cuando tocan la puerta de la habitación y vemos entrar a un doctor que se acerca a mí y comienza hablarme sobre mi situación, mi enfermedad y de las opciones que tengo para un tratamiento, yo no le prestaba atención ya que todo eso me lo sabía de memoria y mi vista permanecía fija en Edward, el cual me miraba molesto- después de todo una chica como yo no puede estar viajando sola y mucho menos en mi estado y que mejor guardaespaldas que un vampiro….no lo crees Edward…..- pensé divertidamente, el solo me dio la espalda y saco su teléfono celular y se alejo un poco de la cama, para poder hacer su llamada.

Esme P.O.V

Me encontraba en el centro comercial, comprando unas cosas para la habitación de Edward, estaba tan emocionada de volver a verle después de tanto, me alegraba ver que por lo menos volveríamos a ser una familia como antes- aunque no igual- pensé algo dolida, a mi mente llego el recuerdo de la última vez que vi Bella y como todo era perfecto- es una lástima que no podemos volver el tiempo atrás y no dejarte…Bella- seguí mi camino y trate de apartar esos pensamientos de mi cabeza, tenía que dejarlos a un lado cuando Edward estuviera presente para no hacerlo sentir mal, pase por varias tiendas y compre las nuevas cortinas y el nuevo diván para Edward, me metí en una que otra tienda de ropa y le compre algunas cosas al igual que a Carlisle, luego pase por una tienda y fije mi vista en un vestido en especial, era de color rosa viejo, Carlisle en una ocasión había mencionado que le gustaba ese color en mi ropa, así que me adentre a la tienda y lo compre, le daría una sorpresa hoy por motivo de celebrar el regreso de Edward.

Me detuve en una tienda, miraba una vitrina cuando un aroma peculiar llega mi nariz, era dulce pero exótico así como el Kiwi, si es era el aroma, pero era a la vez picoso también, me pareció curioso esa combinación y me puse a buscar el aroma y lo encontré era un chico que estaba a unos metros, hablando por su teléfono celular y podía escuchar perfectamente lo que decía al parecer estaba discutiendo con alguien acerca de comprar un nuevo vestido para una tal Annie y el reclamaba que no sabía comprara cosas para niñas, pero luego se resigno y dijo que lo haría. El guardo su teléfono y se propuso a caminar a mi dirección, pero repentinamente se detuvo y fijo su vista en mí y me miro algo sorprendido pero luego siguió su camino - eso fue extraño- dije girándome y verlo acelerara el paso un poco, como si yo lo hubiera asustado o hubiera visto un fantasma.

Después de ese incidente curioso, seguí mi recorrido por el centro comercial y el aroma de ese chico volvió a mi nariz, vi que venía de una juguetería, me fije que el chico estaba dentro y parecía que no decidirse entre dos disfraces de princesas que tenía entre sus manos, el levantaba uno rosa con su mano derecha al aire y lo detallaba, luego lo bajaba y levantaba el izquierdo al aire que era violeta y lo detallaba igual.

-Porque las mujeres son tan difíciles- mascullo el frustrado, me dio algo de pena así que me acerque a ayudarlo un poco, después de todo algo de ayuda femenina no está de más. Note como él se tenso un poco y se giro hacia mi dirección y coloco ambos vestidos frente a él cómo su fueran un escudo o algo, cosa que para ser sincera me pareció graciosa y mas por la expresión de sorpresa exagerada que izo.

-Hola, parece que necitas algo de ayuda-dije yo amablemente mientras le regalaba una sonrisa amistosa el parecía algo nervioso pero después volvió a u estado tranquilo.

-Yo….eh….hola- dijo el suavemente- si a decir verdad si la necesito.

-Bueno yo podría dártela, si quieres- el pareció dudar y meditarlo por unos segundos.

-Si porque no…..- dijo el aun algo dudoso y me mostro los disfraces de princesa- son para una sobrina que tiene complejo de princesa y ya tiene cientos de estos vestidos y mi madre me ha pedido que le lleve uno nuevo….pero no se cual llevarle.

-Así que es una niña pequeña- dije yo, el asintió con su cabeza, mire ambos vestidos eran muy lindos, pero con lo que él me dijo seguro que esos ya los tendría la niña, mire a mi alrededor buscando otros vestidos y vi uno color vainilla con adornos y listones de un color roa suave, me acerque a él y lo tome mostrándoselo al joven- que te parece este, si tú dices que ella tienen cientos de ellos, seguro ya tiene vestidos de esos colores, así que porque no le llevas uno diferente.

-Me parece buena idea, a decir verdad es cierto ella tiene mucho vestidos rosas- el tomo el vestido analizándolo un poco- tiene razón me llevare este.

-Espero que le guste a tu sobrina…eh….disculpa pero creo que no nos hemos presentado- dije algo apenada- mi nombre es Esme, encantada

-¡Oh es cierto! Disculpe mis modales, mi nombres es Allan, encantada de conocerla Srta. Esme –dijo el mostrándome un deslumbrante sonrisa.

-Encantada, espero haberte sido de ayuda- le dije mientras ambos caminábamos hasta la caja registradora.

-Si lo fue muchas gracias, hubiera estado como 1 hora decidiendo cual llevar-decía el relajadamente, yo mantenía mi mirada en el, algo en este chico me recordaba a alguien, no sé si era su manera de hablar o sus gestos al expresarse, pero me recordaba a alguien, ambos seguimos conversando hasta que salimos de la tiempo, el mira su reloj de muñeca.

-Dios, se me hecho tarde- exclama el sorprendido levantando sus cejas graciosamente, yo sonreí ante esto- Creo es que hora de que marche gracias por la ayuda mi querida Esme- dijo el ahora encantadoramente , mientras chocaba sus manos en un gesto feliz y sonreía amable, yo lo mire fijamente al recordar a quien se me parecía este chico, ahora que lo miro mejor, el cabello negro, la piel pálida, sus rasgos que me eran vagamente familiar, su tono de voz y su sonrisa, esa sonrisa que en este caso era sincera y no practicada, me hacia recordar a Aro, a Aro Vulturi , me estremecí ante esto, lo volví a mirar y veo que él me ve fijamente curioso.

-¡Oh! Disculpa querido me perdí en mis pensamientos, creo que es hora de que yo también me valla, fue un placer conocerte Allan- dije dulcemente el solo serio.

-Espero volver a verla…pronto- dijo el ya marchándose y despidiéndose con su mano, yo le correspondí de igual manera y me quede allí de mirando cómo se alejaba- no, él no se parece en nada a Aro…él es demasiado dulce y encantador como para compararlo con el….aunque…..no es hora de irse- pensé mientras retomaba mi camino ahora hacia la salida, aun tenía que llegar a la casa y terminar de arreglar la habitación de Edward y alistarme para sorprender a Carlisle.

Thristan P.O.V

Me encuentro esperando a Bella, mis nervios están asaltando mi cabeza, como le explicaría a Bella la situación, por mi mente pasaba mi encuentro que tuve con el Dr. Cullen y me di cuenta del gran error que había cometido al enfrentarlo de esa manera dejándome a mí y a mi familia al descubierto, me golpee mentalmente- debo trabajar más en mi control de la ira – pensé, bufe molesto, puedo sentir que Bella se acerca y trate de mantener la calma.

-Thristan- dice ella suavemente acercándose a mí- ¿Qué te sucede?

-Bella…tenemos que hablar- dije serio, ella me mira preocupada.

-¿Qué sucede, le paso algo a Tony?- yo negué con mi cabeza y la mire fríamente.

-Los Cullen están en la ciudad…-masculle entre diente y Bella me miro primero con incredulidad luego con terror.

-No….- fue lo único que murmuro en estado de shock- no- volvió a decir mientras negaba con su cabeza varias veces yo me acerque a ella mas ella se aparto de mi lado- ¿Cómo lo sabes?- me pregunto angustiada.

-El Dr. Cullen comenzó a trabajar hoy en el hospital como el nuevo jefe de residentes- el rostro de Bella ahora lucia angustiado.

-¡Oh Dios!...no me digas que….vio a Tony- dijo ella acercándose a mi temerosa, yo no dije nada como modo de respuesta, pero le di a entender que si- no puede ser….esto es una maldita broma…¿Por qué?...¿Porque tienen que volver a aparecer en mi vida, Thristan? ¿Por qué cuando estoy comenzado a ser nuevamente feliz Thristan?..¿Por qué?- decía ella con voz rota, yo lo único que pude hacer fue abrazarla fuertemente y decirle-todo estará bien- ella se aferra a mí como lo izo la primera vez que la abrace- tenemos que irnos…

-No podemos…..sería muy sospecho- le murmuro.

-¿Entonces qué haremos Thristan? , dejar que venga a hacer lo que quieran y arruinarme la vida a mí y a mis hijos- mascullo ella molesta.

-No te preocupes, yo me encargare de todo- dije apartándola de mi un poco para mirarla fijamente- no permitiré que ellos te vuelvan a lastimar, ni dejare que se acerquen a Tony ni a Ness, primero los mataría…..

-Thristan…-murmuro ella perturbada.

-Ahora lo que tenemos que hacer, es evitar que mi madre se entere de que los Cullen están aquí.

-¿Por qué Catherine no puede enterarse?- me pregunta ella algo confundida.

-Por que se cancelaria la boda de ella y Charlie, nos iremos tan pronto cuando la boda termine, no quiero arruinar la felicidad de Charlie y de mama- le mentí descaradamente a Bella, pero que mas podía hacer, no podía decirle a Bella la verdad aun, no podía decirle que yo sabía quién eran los Cullen mucho antes de que ella me contara su historia, ni tampoco que yo era el hijo de Carlisle Cullen, tendría que seguir guardando el secreto antes de que llegara el momento de decirle la verdad, Bella guardo silencio unos segundos y de repente su mirada inquieta y temerosa que era la misma cuando era humana, cambio a la decidida que siempre tuvo desde hace algunos años después de su despertar como vampiro y era cierto Bella había cambiado desde su conversión, ya no era chica perdida, temerosa y vulnerable que conocí cuando era humana, ahora era una mujer fuerte y decidida que le hacía frente a lo que sea y no se dejaba pisotear ni utilizar de nadie.

-¡Espera!…..esto….es perfecto- murmuro ella yo la mire extrañado, sin entender a lo que se refería- esta es mi oportunidad…..Thristan, mi oportunidad de vengarme de ellos…de Edward- exclamo ella en un tono ronco escupiendo casi el nombre de ese vampiro, mas yo solo la seguí observando y en mi interior sonreí triunfante ya que esta oportunidad que ella me presentaba, era perfecta para hacer sufrir más al infeliz del Cullen y no solo a él, sino al imbécil de su hijo, me regocije ante ese pensamiento e inevitablemente sonreí lleno de malicia- ¿me ayudaras Thristan?- me pregunta ella llena de malicia y mirándome con una gran determinación.

-Estaré dispuesto a hacer todo lo que me pidas querida-le dije mientras tomaba una de sus manos y la acercaba a mi rostro besándola dulcemente, mientras aun le mantenía mi mirada fija en ella, la vi sonreír maliciosamente y yo hice lo mismo -a todo…

En mi mente ya se formulaba mi plan maestro para no solo hacer sufrir a Carlisle Cullen, sino también a su hijo Edward por lo que le izo a mi querida Bella y si todo salía bien, no solo los haría sufrir, sino también acabaría de una buena vez con todo el maldito clan Cullen de una buena vez, después de todo le dije a Bella que estaría dispuesto hacer todo lo que ella quisiera y eso incluye en matar a lo que sea que se interponga en su camino o en el mío y en mi caso esos son los Cullen…..

Edward P.O.V

Mire con frustración a la chica que estaba en la cama, en su mente lo único que podía escuchar eran viejas canciones de rock y una que otra vieja canción de Sinatra, ella lucia despreocupada, yo solo di un suspiro pesadamente y la ignoro, fijo mi vista en la ventana, hace unos minuto ella estaba conversando con el doctor y lo mando al diablo literalmente cuando este le propuso un tratamiento para su cáncer y dándole una posibilidad de alargar su vida, el doctor salió ofendido del cuarto y pensando cosas, como que porque tenía que haber sido medico y porque le tocaban pacientes como la chica, escuche a la chica moverse y volví mi vista hacia ella, vi que estaba levantándose de la cama y camino pesadamente hasta sus cosas, la enfermera había traído su ropa hace unos minutos.

-No deberías estar de pie- murmure, ella simplemente me ignoro y tomo su ropa, entonces ella izo algo que no me esperaba se quito la bata de hospital quedando en ropa interior frente a mi- pero que…- yo me gire rápidamente para no verla, yo la escuche reír ante esto.

-¡Oh vamos!, no me digas que tú eres un vampiro mojigato, ¿es que acaso nunca has visto una mujer en ropa interior o desnuda?- dice ella divertida mientras se vestía.

-Ese no es tu problema…. una señorita no debería de tener ese tipo de comportamiento, acaso no tienes vergüenza- le reproche algo molesto por su comportamiento, ella volvió a reír ahora con más ganas

-No…no tengo vergüenza, porque yo no soy una señorita, soy una stripper - dijo ella aun divertida- ya puedes voltear- yo me gire y la vi vestida nuevamente ahora se estaba colocando sus botas negras.

-El médico no te dijo que tenías que quedarte en el hospital- le dije

-No viste como lo mande al demonio, créeme si me quedo más tiempo aquí moriré más rápido- dijo ella terminándose de vestir y mirándome- y bueno es hora de irnos.

-¿Disculpa? ¿Irnos?, creo que estas equivocada, tu no iras a ninguna parte, yo soy el que se va- exclame acercándome a ella y tome mi bolso ella tomo sus cosas y me miro decidida.

-Llévame contigo, no tengo dinero para llegar a Roxborough- mas yo solo la mire fríamente, saque mi billetera y le tendí algo de dinero, mas ella no lo tomo- te estoy pidiendo aventón, no dinero Edward…..

-No iras conmigo…

-Mira sé que no soy tu responsabilidad, pero…necesito llegar a Roxborough - dijo ella decaída- se que para ti solo soy una carga y si no fuera tan urgente créeme que no te lo estaría pidiendo pero…es que no me queda mucho tiempo, si sabes a lo que me refiero- yo la mire con algo de pena y me removí incomodo -y lo último que quiero hacer antes de morir, es ver a una persona en especial y esa persona está en Roxborough, luego de que la vea se que seré capaz de morir en paz ….por eso Edward me ayudarías….. Por favor- dice ella en tono suplicante, eso me tomo por sorpresa y yo la mire solo con incertidumbre ya que no sabía qué hacer. Ella ya no me miraba sino que miraba al suelo, mientras apretaba sus puños hasta dejar sus nudillos, blancos- ¿Tú has amado alguna vez a alguien Edward? ¿Has amado alguna vez a alguien tanto, hasta el punto de que esa persona se vuelve tu única razón de existir? ¿Alguna vez lo has hecho?- me preguntaba, a mi mente llego el doloroso recuerdo de Bella, la culpa y el dolor invadió mi ser.

-Si….- fue lo único que murmure dolido.

-Esa persona…que tengo que ver, es la única razón por la cual aun he estado viviendo y no me he dejado sucumbir ante el cáncer por el….porque lo amo…..y aunque sea una vez deseo verle antes de morir….- dijo ella con voz quebrada, lo que hacía que me sintiera aun peor, ya que yo había sentido lo mismo con Bella y ahora que no estaba a mi lado, no encontraba ningún sentido para vivir – por eso me ayudarías a cumplir mi última voluntad….Edward- murmuro ella llena de angustia y cansancio, casi como si su vida se estuviera acabando y ese fuese su ultimo murmullo de vida que emitiría, ese tono me izo recordar a mi madre cuando estaba muriendo y le suplico a Carlisle que me salvara, ella sonó de igual manera que esta chica. Yo la mire unos segundos, ella tenía los ojos cristalizado por las lágrimas reprimidas, ella por su mente volvió a hablar suplicante-por favor- repitió, yo cerré mis ojos y suspire pesadamente.

-Nos iremos ya mismo…no conviene que el médico regrese- dije pesadamente, ella me dio una suave sonrisa y en sus pensamientos paso una suave – gracias-Dios en que me había metido, no tenía idea pero ahora tendría que andar con esta chica encima y ayudarla a cumplir su última voluntad.

Alice P.O.V

Ya la hora de clases había terminado, no dirigismos hacia el auto para ir rumbo a la casa.

-Alice- susurro Jasper-¿está todo bien?

-Si…es solo que no pude devolverle su teléfono celular a esa chica- comente suavemente- fue extraño, era como si hubiera huido de mi.

-Debe de ser muy tímida- comento el sin darle importancia abriéndome la puerta del auto para que me subiera en el, pero me pareció tan extraño esa chica , era muy hermosa con su cabello cobrizo rizado, su piel pálida y eso ojos…..esos ojos color chocolate que me recordaban tanto a los de Bella, me sentí algo decaída por eso y Jasper lo noto, él sabía lo que me pasaba, paso su brazo sobre mis hombros y me dio un suave abrazo, el y yo nos encontrábamos en la parte trasera del auto y Rosalie conducía, Emmett iba de copiloto en silencio. Yo saque de mi bolsillo el teléfono celular de la chica inspeccionándole con la mirada curiosa, lar de la chica inspeccionanadole este tenia un olor agradable y suaveeste tenía un pequeño colgante en forma de lobo hecho de madera y parecía hecho a mano, me pareció increíble lo bien detallado que estaba para ser tan pequeño , aparte el teléfono tenía un olor agradable y suave , presione una tecla y vi en el fondo de pantalla, era una fotografía de un hombre de piel cobriza y cabello negro al igual que sus ojo los cuales era alegres, tenía una radiante sonrisa y rasgos muy masculinos haciéndolo ver muy apuesto, sobre sus hombros estaba una niña pequeña de piel blanca y ojos verdes, su cabello tenía un peinado recogido, ella sonreía igual de radiante, la niña era muy linda y parecía una pequeña muñeca de porcelana, yo tenía la sensación de conocer al hombre de la fotografía pero no sabía de dónde- me hace recordar a uno de esos hombres de la tribu Quileute…..pero eso es imposible ellos no abandonan la reserva- pensé un poco confundida, en esos momentos tuve una visión.

"Eran Edward y un chica estaba con él, parecen estar tratando de salir de un hospital sin ser vistos, veo ahora como entran a las escaleras de emergencia y comienzan a bajar, la chica al parecer no se siente muy bien y casi cae por la escaleras, pero Edward la agarrara justo a tiempo y la carga en sus brazos.

-No puedes estar esforzándote- le reclama.

-No es hora de reclamos, vamos antes de que se den cuenta- dice ella algo agotada y Edward solo suspira y comienza a bajar con la chica en brazo por las escaleras, hasta que al final llegan a la salida trasera del hospital y llegaron al estacionamiento.

-¿Y ahora? – pregunto ella mirando alrededor. En esos momentos llego un auto con cristales oscuros y de él se bajo un hombre con aire de grandezas, Edward al parecer leyó sus pensamientos y frunce el ceño ante lo que el hombre pensaba, el hombre entro al hospital y Edward mira alrededor asegurándose de que no está nadie cerca.

-Voy tener que tomar un auto prestado…- murmura él y la chica ríe divertida.

-¡Genial! siempre quise robar un auto- comentó ella algo alegre, Edward se acerca y ve la cámara de seguridad, el baja a la chica apoyándola contra una pared y el rápidamente destruye la cámara de seguridad, vuelve a acercarse a la chica y la vuelve a cargar hasta el auto y con facilidad lo abre y desactiva la alarma, la chica lanza un silbido al aire- Valla parece que no es el primer auto que robas- Edward la mira de mala manera, ambos suben al auto, luego los veo salir del hospital y Edward acelerar a toda velocidad.

-Valla que te parece, somos compañeros de crimen, ¿ahora qué? secuestraremos y mataremos a alguien- decía la chica divertida.

-Podrías guardar silencio Wilde- dijo el serio.

-¡Oh vamos! Dime Samantha o Sami, ya estamos en confianza, Edward…- dijo ella mirándolo divertida y Edward siguió su camino por la carretera a todo velocidad.

-No estamos en confianza- siseo Edward.

-Claro que sí, me secuestraste de un hospital, vi como robabas un auto, creo que eso nos da algo de confianza ¿no crees?- dijo ella divertida mientras lo miraba.

-¿Disculpa?, ¿Secuestrarte? Si tú me obligaste a hacerlo, y en tal caso tu eres la que me está secuestrando a mí, con tus manipulaciones, mejor dicho me estas utilizando- exclamo el molesto.

-Sí, sí, lo que digas Edward, lo que digas….pero antes….podríamos pasar por un restaurante, tengo algo de apetito no he comido nada desde ayer- dijo ella como si nada, Edward solo lanzo una gruñido molesto al aire y siguió al volante"

Volví a la realidad y observe a Jasper mirándome expectante, yo solo reí suavemente y acaricie su rostro suavemente.

-Tuve una visión…de Edward- dije suavemente, el me miro interrogante y escuche a Emmett bufar molesto y a Rosalie lanzar un suspiro de molestia.

-¿Qué viste?- Me pregunto Jasper, mientras acariciaba mi cabello, pero yo no sabía si decirlo o reírme.

-Bueno ya viene en camino y…- dije yo divertida- creo que no viene solo- todos dirigieron sus vistas hacia mi extrañados.

-¿Qué quieres decir con que no viene solo?- pregunto Rosalie, mirándome por el retrovisor.

-Bueno, vi como escapaba con una chica de un hospital y robaban un coche- dije divertida, ellos me miraban confundidos.

-¿Qué?- exclamaron Emmett y Jasper juntos.

-¿Escapaba con una chica de un hospital? Y ahora ¿qué demonios está haciendo ese idiota?- dijo Rosalie fastidiada.

-Bueno…..en verdad por lo que vi, la chica tiene secuestrado a Edward- dije yo riendo sin poder evitarlo.

-¿Secuestraron al idiota de Edward?- dijo Emmett divertido, como hacía tiempo no lo escuchaba así de alegre - valla esa chica es mi heroína, le daré un premio cuando la vea- Jasper rio un poco, al igual que Rosalie y como si nada malo hubiera pasado en el pasado, los cuatros comenzamos a reír mientras les comentaba los detalles que vi en mi visión, el ambiente tenso que antes nos rodeaba había desaparecido en esos momentos, incluso Rosalie comenzó a conducir a una velocidad "normal" para alargar el camino a casa y disfrutar más de ese instante que hace mucho no teníamos como hermanos, como familia.

-Y dinos Alice, esa chica tiene nombre- pregunto Emmett

-Por lo que ella le decía se llama Samantha…- mas no pude continuar ya que otra visión llego a mi repentinamente y esta vez eran de Carlisle y Esme, yo me quede helada ante lo que veía y mas por lo que Carlisle decía, la visión se termino y yo me que petrificada, la preocupación y angustia me invadió de inmediato.

-Alice ¿Qué sucede?- me pregunta Jaspers angustiado ya que debió sentir mis emociones desbordadas, mas no le respondí.

-Rosalie, acelera….tenemos que llegar rápido a la casa- dije rápidamente.

-¿Pero porque? ¿Qué sucede?- me pregunta ella.

-No hay tiempo….! ACELERA AHORA!…..-Le grite y ella apretó el acelerador del auto, solo esperaba que llegáramos antes que Carlisle y estar junto a Esme en ese momento, aun mi mente procesaba lo que acababa de ver , eso era algo que nunca me espere, no podía creer que Carlisle guardara ese secreto tanto tiempo y mas a Esme y a nosotros, no me podía creer aun que Carlisle tuviera un hijo…y que este fuera también un vampiro…igual que nosotros, tenía un mal presentimiento sobre esto, sentía que la presencia del verdadero hijo de Carlisle no solo cambiaria nuestro destino, sino también traería caos a nuestra ya rota familia.