Jou se acerca hasta donde está Alex sentada, camina con nervios sabe que nuevamente ha metido la pata. Kate y Rick han decidido dejarles a solas, pese a la reticencia mostrada por el escritor al principio.

-Alex yo...

-Tú ¿qué?-le pregunta con frialdad la joven.

-Yo - Jou se mueve nervioso, se pasa la mano repetidamente por el pelo.

-¿Qué?

-Lo siento -Logra de ir finalmente Jou, haciendo que Alex cierre los ojos.

-Estoy cansada, últimamente esa es casi la única frase que escucho de tus labios -Jou suspira y agacha la cabeza, ella tiene razón.

-Lo siento - repite torpemente haciendo que Alex apriete la mandíbula.

-¿Qué es lo qué sientes? ¿Sientes haber sido un hijo de puta hace unos meses? ¿O tal vez sientes el haber golpeado a mi novio como si yo fuese te tu propiedad? Espera que me olvido de lo más importante, ¡te ibas a casar! - Dijo Alex golpeando el pecho del joven. Jou la miró con los ojos abiertos como platos al escuchar su reproche.

- No hago nada bien - Se dejó caer en el sofá.

-Hagamos una cosa - Jou la miró esperanzado- Dejemos toda esta mierda que nos traemos, tenemos una boda en dos semanas. Olvidemos nuestros malos rollos, dejemos que nuestros padres disfruten, se merecen ser felices - Jou asintió pero algo dentro de él esperaba que ella dijese algo diferente- Preparemos esa boda.

-Tienes razón, ellos se lo merecen, han esperado mucho tiempo para poder vivir su amor, no les vamos a fastidiar su día - Suspiró, negó con la cabeza y tras coger aire nuevamente continuó hablando- ¿Quieres ver el catering que he contratado? - Alex asintió- Perfecto, iré por los papeles.

-Jou - Él se giró mirándola - ¿Dónde vas a estudiar? - Jou se encogió de hombros.

Caste y Beckett se sentaban en un banco de Central Park, en sus manos un helado, Kate apoyaba su cabeza sobre el hombro del escritor.

-¿Crees que lo habrán solucionado? -Preguntó con algo de miedo.

-Eso espero - Castle pasaba el brazo por el hombro de la detective- ¿Cómo han podido llegar a esto?

-Son jovenes, inmaduros, y sobre todo son dos cabezotas.

-¿A quien habrñan salido en eso de cabezotas? - Decía Castle sonriendo.

-Nosotros nunca llegamos a pelearnos.

-No, lo nuestro fue peor, nosotros pasamos veinte años separados, pero tienes razón no llegamos a pelearnos - KAte le dio un golpe cariñoso en la pierna.

-Hubiera preferido una pelea - De la boca del escritor salió un "yo también"- Espero que la boda salga bien.

-Saldrá bien, seguro - Contestó Castle acercando un poco más si cabe ambos cuerpos.

Cuando Kate y Rick regresaron a casa sonrieron al encontrársela en total calma, el único sonido provenía del despacho cuando se asomaron a la puerta vieron a sus hijos enfrascados en eleguir al DJ, saludaron con un hola que fue contestado con una pequeña sonrisa por parte de los jóvenes y después subieron a su dormitorio. Aquella noche saldrían a cenar con sus amigos, Esposito, Lanie, Kevin y Jenny.

-Me apetece algo de marcha - Dijo el escritor mientras abría el grifo del agua para darse una ducha. Castle se fue despojando de sus ropas, le quedaba tan solo el bóxer cuando Kate entró en el servicio.

-¿Qué clase de marcha? - Preguntó desnudándose ella también, sintiendo sobre su cuerpo la mirada lasciva de su pareja.

-Copas, bailar después de la cena. ¿Te duchas conmigo? - Preguntó quitándose el bóxer y pegando su cuerpo al de la detective.

-Los chicos están abajo - Contestó ella sin mucha convicción, sintiendo como las manos del escritor recorrían su espalda.

-Entonces ¿por qué te has desnudado? - Preguntó él alzando las cejas.

Ambos entraron tomados de la mano en la ducha, Rick tomó la esponja de la detective, la mojó y le puso el gel favorito de ella. Comenzó a pasar la esponja por la espalda de ella, lavándola con dulzura, tras la espalda fue bajando glúteos, piernas, Kate dejó escapar un suspiro mientras apoyaba sus manos en la pared y se mordía el labio, sabía cómo iba a terminar aquello y realmente por le importaba que sus hijos estuvieran en el piso inferior.

Kate sintió las manos de él sobre sus caderas, sintió pegaba ambos cuerpos, los labios de él comenzaron a recorrer su espalda, logrando que Kate suspirara más fuerte cuando sintió una mano de Rick sobre su pecho. Beckett echó la cabeza hacia atrás apoyándola en el torso del escritor, Rick pasaba sus labios por el largo cuello de ella, tomaba entre sus grandes manos los pechos de Kate, ambos soltaron un gemido.

Kate sentía sobre el final de su espalda como crecía la erección de su amante, aquello hacía que se mojase aún más, sentir su dureza la ponía a mil. Una de las manos del escritor comenzó a bajar por el estómago de la detective, terminando por perderse entre sus piernas, haciendo con ellos que KAte lanzase un nuevo gemido.

-Me vuelves loco – dijo con la voz cargada de deseo. La giró, quedando ahora ambos enfrentados, Rick posó sus labios sobre los de ella, comenzando ambas lenguas una guerra sin tregua.

Las manos de la detective se aferraban al culo del escritor, clavando sus uñas en él, haciendo que sus cuerpo se pegasen más aun, sintiendo de esa forma la tremenda erección de él ahora sobre su bajo vientre.

Rick no había sacado su manos de entre las piernas de ella, continuaba acariciando su clítoris, comprobando como estaba empapada, separó los labios con los dedos, y tras ello introdujo dos en el interior de la detective logrando que ella lanzase un grito de placer. Comenzando a moverlos en aquel interior, tocando las paredes, acariciándolas, logrando llevar a la detective al borde del abismo, y entonces sacó los dedos, comprobando la súplica de había en los ojos de ella.

Kate elevó instintibamente sus piernas rodeando con ellas la cintura del escritor, ambos se miraron y Kate lanzó un gemido al seintirse llena.

-¡Dios! – grito ella.

No fue calmado, las embestidas fueron duras, salvajes, Rick acompañaba cada golpe con un gemido, la penetraba hasta el fondo, aceleró cuando sintió que ella estaba a punto de llegar a un nuevo orgasmo.

Kate sintió como se llenaba con su semen, al mismo tiempo que a ella le llegaba uno de los orgasmos más brutales que nunca en su vida había sentido.

-Te quiero - Rick abrazaba el cuerpo de su amada mientras ella intentaba recuperarse escondiendo su cara en el pecho del escritor.

-Te quiero - contestó cuando finalmente fue capaz de hablar- Y ahora, ¿terminamos de ducharnos? tenemos una cena a la que ir.

Cuando bajaron se encontraron a loc chicos en el salón, ambos les miraron y sonrieron.

-Nos vamos hemos quedado para cenar - Dijo Kate sin mirarlos a la cara.

-Habeis tardado en decidir como os vestiais, ¿no? - Dijo Jou siendo acompañado en su risa por Alex.

-Un respeto, que somos vuestros padres - Contestó Rick mientras Kate se sonrojaba- No nos esperéis despiertos - Ambos salieron de la casa tomados de la mano.

-Dios, qué vergüenza - Dijo Kate justo antes de comenzar a reirse.

Alex se puso en pie y cuando iba a subir las escaleras se giró mirando a Jou, tras pensarlo durante unos segundo decidió regresar junto a él.

-He quedado con Espo y Sara, ¿te apetece venir?

-¿Quieres que vaya?

-Repito ¿quieres venir? - Dijo cruzandose de brazos- Son ambién tus amigos.

-Ya pues lo disimularon muy bien -Se arrepintió al instante de esa frase al ver como el rostro de la joven se ponía serio.

-Haz lo que te de la gana. Voy a cambiarme, tengo que hablar con Sara, se ha enfadado conmigo y aún no sé la razón - Subió las escaleras diciendose que era idiota por intentar ser amable con Jou.

Cuando bajó ya vestida se encontró con Jou esperándola junto a la puerta de la vivienda, aquello le sorprendió pero también le agradó, aunque esa sensación se la guardaría para ella.

-¿Nos vamos? - Preguntó pasando junto al joven el cual tan sólo asintió mirando el cuerpo de ella- Cierra la boca Jou- dijo riendo.