ERES LA MÚSICA EN MÍ
Capítulo 21 "Tú y Yo"
Sakura
Pasaron dos semanas desde aquella noche donde encontré a la madre de Syaoran en la habitación del hospital. Parecía una mujer muy fría y seria.
Durante los siguientes días, yo seguía visitando al ambarino después de clases, pero, ¡No contaba con que la madre de Syaoran iba a estar ahí también!
Nuestra "rutina", por llamarlo de algún modo, era algo así; Yo llegaba a eso de la de la tarde al hospital, y su madre ya estaba ahí desde las 4 de la tarde, según me contaba Syaoran.
A decir verdad, no intercambiábamos muchas palabras. No pasábamos del "Buenas Tardes", "Quiere un poco de café o té" (obviamente, esto se lo decía yo), "¿Cómo está?" (También de mi parte…) y "Hasta luego"…
Cuando le preguntaba algo, ella solo se limitaba a responder con un simple "Sí", "No", y en general hablaba con su hijo…si a eso se le puede llamar hablar…y a mí me ignoraba casi por completo. Y digo casi, porque podía sentir su mirada sobre mí en todo momento.
Pero dejando esos incomodos momentos a un lado, hoy no podía estar más feliz, y es que el día de hoy, darían de alta a Syaoran por fin. Aun no podía estar mucho tiempo de pie, por lo que la mayor parte del tiempo se la pasaba ya sea recostado o en la silla de ruedas.
Lo darían de alta a medio día, era viernes así que decidí no asistir a clases para poder estar con él y ayudarlo a instalarse en su casa.
-¿Listo para irnos de aquí? – le pregunte con una sonrisa mientras terminaba de guardar algunas de las pertencias de mi novio en una pequeña maleta.
-¿Bromeas? – Respondió con una enorme sonrisa. –Ya no puedo esperar a salir de aquí. – Syaoran ya se encontraba en la silla de ruedas y a pesar de no poder maniobrarla por sí mismo debido a su mano fracturada, no perdía el ánimo.
-Bien, ya está todo. –decía mientras recorría con la mirada la habitación, cerciorándome de que no se nos olvidara nada. –Ahora sí, vámonos.
-Espera.- interrumpió mi novio.- ¿Qué tal si damos una última vuelta por el jardín? –me dedico una sonrisa un tanto picara.
-Mmmm…- puse mi dedo índice sobre mi mentón fingiendo estar pensando en su propuesta. –Claro, ¿por qué no? – respondí con una sonrisa muy similar a la suya.
Desde que hace una semana que a Syaoran lo dejaron usar la silla de ruedas. Para que no se aburriera solíamos dar una vuelta por todo el hospital (cuando no estaba su madre, claro.) y también por el hermoso jardín que tenía. Me sorprendió lo grande que era, y cuando digo grande es porque ¡era muy enorme! Incluso Syaoran y yo encontramos, digamos un "rinconcito" más privado, un lugar detrás de un bello árbol de cerezo que se encontraba detrás del edificio principal del hospital. Por ahí no pasaba nadie, así que Syaoran y yo nos quedábamos un buen rato ahí. Y ¡No vayan a pensar mal! Solo platicábamos de muchas cosas, de nuestros amigos, de la universidad, de su madre, de nosotros, en fin, hablábamos de todo y de nada al mismo tiempo.
Aunque debo confesar que cuando nos aburríamos de hablar…bueno, la batalla de besos comenzaba…
-Lo único que extrañare de estar en el hospital, será venir contigo a este cerezo.- decía Syaoran una vez llegamos a nuestro "rinconcito".
-Yo también.- sonreí.- Pero seguro que después encontraremos más lugares tan bonitos y tranquilos como este.
-En cuanto pueda estar de pie, te prometo que nos iremos de viaje…-decía animado.-Solos tú y yo, y descubriremos muchos lugares y más increíbles que este.
La idea no me desagradaba en lo absoluto, ya me lo podía imaginar, sólo él y yo recorriendo el mundo juntos…bueno, pero primero tendría que reponerse y aún nos quedaba el tema de que su familia lo quería de regreso en China.
-¿Qué te parece esa idea? –pregunto al notar mi silencio.
-Ah…me encantaría.-sonreí levemente.- Pero, creo que primero debemos resolver lo de tu familia ¿no crees?
-No te preocupes por eso.- me decía con una leve sonrisa pero se notaba seguro de sus palabras. –No hay ningún problema. En cuanto pueda hablaré con mi padre, él es más sensato que mi madre y seguro comprenderá que no quiero regresar a China ni mucho menos encargarme de los negocios de los Li….Además…
-¿Además?
-No quiero separarme de ti nunca más…-dijo jalando gentilmente de uno de mis brazos para que me agachara y poder quedar a la altura de él que se encontraba en la silla de ruedas. Tomo una de mis mejillas y me besó. Yo correspondí de inmediato el gesto.
Así nos quedamos un buen rato, sin decir mucho, solo disfrutando de la compañía del otro…
…...
Syaoran
¡Por fin! Estaba fuera del hospital. Ese día, Sakura muy amablemente no asistió a la universidad para ayudarme a trasladar a mi casa. Tomamos un taxi y el conductor me ayudo a sentarme de nuevo en la silla de ruedas una vez que llegamos a nuestro destino.
Al abrir la puerta de mi departamento me lleve una de las mejores sorpresas. Ahí estaban mis dos amigos, Eriol que fue el menos afectado del accidente, estaba ahí de pie en la sala como si nada hubiera pasado, y por el otro lado, junto a él, estaba mi mejor amigo Mark, de pie pero con muletas. A comparación de la última vez que lo vi, se veía muchísimo mejor, y claro, su ánimo y esa enorme sonrisa eran muy difícil de apagar.
Me dio mucho gusto verlos felices, sanos…vivos…
-¡Bienvenido Syao! –Me dijo Yui que al igual que Tomoyo se encontraban también ahí.
Nos pasamos lo que quedaba de la tarde platicando y riendo los seis. En algún momento alguien pidió un par de pizzas y no las devoramos como si no hubiera un mañana.
Lamentablemente aquello fue interrumpido por una llamada a mi teléfono móvil.
Rayos…era mi madre…
-Xiao Lang.- decía mi madre desde el otro lado del teléfono. –Me alegro que ya salieras del hospital.- decía con su misma fría y seria voz. –Me temo que no puedo quedarme más tiempo en Japón, tengo asuntos que resolver en casa. Recupérate pronto y recuerda, en cuanto te pongas de pie…
-Ya se…-interrumpí.- No te preocupes madre. En cuanto me ponga de pie, yo mismo iré a Hong Kong, eso tenlo por seguro.
-¿Todo bien? –preguntó Sakura preocupada una vez que termine la llamada.
-Si. Todo bien.- dije serio. Y no era mentira eso de que iría yo mismo a Hong Kong, como le había comentado a Sakura, tenía pensado ir a hablar con mi padre y hacerlo entrar en razón y que me dejaran quedarme en Japón. La verdad no me importaban los negocios familiares, yo sólo quería vivir de la música, claro…si es que aún podía con mi mano fracturada…pero eso ya lo vería más adelante…y lo más importante de todo, era ella, Sakura. No quería alejarme de ella por nada del mundo.
…...
Pasaron un par de semanas más y podía notar como mi cuerpo se iba recuperando poco a poco. Ya podía ponerme de pie con la ayuda de un bastón y empezaba a poderme valer por mí mismo, aunque mi novia insistía en hacerlo todo ella.
La verdad estoy muy agradecido con ella, ha hecho tanto por mi…
Eriol que era el que estaba recuperado casi en su totalidad, ayudaba a las chicas a cuidarnos a Mark y a mí, aunque en realidad, ya no necesitábamos tanta ayuda.
Desde el accidente, Eriol ha cambiado mucho, aún nos hace bromas y todo, pero se ha vuelto una persona más amable y agradable, aunque pensándolo bien…no sé si fue por el accidente o por el hecho de que está saliendo con Tomoyo…yo me inclino por lo segundo.
Esa noche Sakura y yo nos encontrábamos en la sala de mi casa viendo una película. Se suponía que era de suspenso pero a decir verdad, yo estaba un poco aburrido, aunque al voltear a ver a mi novia, se notaba que ella lo estaba pasando mal. ¿De verdad le espantaba un tipo robusto con una motosierra mientras perseguía a la típica chica valiente del grupo? Al parecer sí, y si se lo preguntaban, estábamos viendo Masacre en Texas.
-Sakura…-susurré.
-¡QUÉ! – gritó de repente. Yo sólo atine a reírme.
-¡Jaja! ¡Tranquila! –Seguí riendo.- No pensé que te asustaran tanto este tipo de cosas.
-No sé de qué hablas…-dijo esquivando mi mirada. Note un leve sonrojo en su cara.
-¿Qué te parece si hacemos otra cosa? –pregunté al ver que de verdad lo estaba pasando mal con la película. Aunque me hacía mucha gracia, no quería que estuviera sufriendo.
-¿No quieres terminar de ver la película?
-La verdad ya me aburrió un poco…pero si quieres la terminamos…
-¡No!, mejor hacemos otra cosa…-interrumpió.
-Lo sabía…estas muriendo del miedo.- moleste un poco.
-Sólo un poco.- río e hizo un pequeño puchero como niña pequeña. – Oye Syaoran, cambiando de tema; no es muy peligroso que este Mark sólo en la calle a estas horas.- comentó de pronto.
-Tranquila, apenas son las 8pm, ya puede caminar mejor y aparte Yui está con él.
-De acuerdo.- comento más tranquila.
-Sakura…quédate esta noche…
…...
Sakura
¡¿Qué?! ¿Escuche bien? Syaoran quiere que me quede esta noche con él… -tranquila Sakura.- me decía a mí misma.- Quizá quiere hacer una pijamada o algo así y…rayos, a quién quiero engañar… ¿Acaso quiere que él y yo…?
-¿Qué dices? –preguntó.
-Ah… ¿Quieres que pase la noche aquí?
-Si.- decía un poco apenado.- Es decir, ¡a dormir! ¡No creas que para otra cosa! – decía apenado y con un leve sonrojo en su cara.
-Ah…bueno…este…yo…-estaba un poco nerviosa y no sabía que responder.
-Digo, es que quizá Mark llegue tarde y Eriol esta con Tomoyo y no se ve que vayan a regresar pronto y bueno, quizá estén en tu casa y dudo que quieras interrumpirlos de nuevo en alguna escenita…-dijo haciendo que llegaran a mi mente cierta imágenes de mi mejor amiga con Eriol en su cama…al instante me puse roja.
-No, la verdad no me gustaría encontrármelos de nuevo en esa situación.- reí un poco sonrojada.
-Bueno…piénsalo.- seguía un poco sonrojado. –Yo lo decía para aprovechar el tiempo juntos, ya sabes…desde el accidente no hemos podido estar realmente solos.
-Si…tienes razón.-dije un poco nerviosa. Digo, no es que no hubiéramos dormido juntos nunca ¿no? Recuerdo aquella noche en mi cumpleaños que nos quedamos dormidos en el sofá de mi casa. Y también si contamos aquellas noches que me quedé en el hospital, aunque creo que ninguna de esas situaciones fueron planeadas.
–De acuerdo, me quedaré...
…..
Tomoyo
-¿Quieres que vayamos a tu habitación un rato? –me decía Eriol mientras me besaba el cuello.
-Es lo único que quieres de mí, ¿verdad cariño? – bromeé.
-No es lo único, tienes muchas otras virtudes, pero justo ahora, tengo ganas de explotar esa virtud tuya…-decía mientras rodeaba mi cintura con sus brazos. - ¿Acaso tú no tienes ganas cariño…?
-La verdad…-dije mientras pasaba mis brazos por su cuello. -…Si, no te mentiré, quiero estar contigo pero…
-Pero…-comenzó a besar mis labios.
-Pero…Sa…-Eriol seguía besándome.-Saku…Sakura puede llegar en cualquier momento.-terminé de decir.-Y no quiero incomodarla.- dije separándome un poco nuestros labios.
-Bien.- decía.- Si ese es el único inconveniente…yo me encargo de eso…-dijo sacando su teléfono móvil y comenzó a escribir lo que parecía ser un mensaje. – Listo.
-¿Qué hiciste Eriol? – pregunte divertida.
-No te preocupes, nada malo…Pero te aseguro que nada ni nadie nos va a venir a interrumpir. ¿En qué nos quedamos? –dijo abrazándome y besando mi cuello de nuevo.
-Pero, ¿y Sakura?
-Por ella ni te preocupes, creo que estará un poco ocupada…
-Eriol…-lo reprendí un poco, aunque la verdad me estaba muriendo de la risa. Sabía de sobra que Eriol no le haría nada malo a mi mejor amiga, pero me causaba mucha curiosidad en que situación seguramente vergonzosa, la estaba metiendo.
…..
Mark
-Oye Yui, muchas gracias por acompañarme a pasear, la verdad necesitaba salir de la casa un rato.- Yui y yo nos encontrábamos en una pequeña cafetería cerca del apartamento de Syaoran.
-No hay problema, cuando quieras salir avísame.- me dijo sonriente.
-Por cierto, muchas gracias por cuidarme este tiempo, no tenías que hacerlo y aun así estuviste, y sigues cuidándome. Gracias.- le dedique una de mis tantas sonrisas.
-No tienes nada que agradecer.- me devolvió el gesto.
-Vaya.- dije sacando mi móvil. –Me ha llegado un mensaje de Eriol, que extraño, supuse que Tomoyo lo tendría ocupado un buen rato.- Ambos reímos.
-¿Qué dice? ¿Se puede saber? – preguntó curiosa.
Reí.- Si, claro que puedes saber, pero primero dime… ¿te importaría pasar otro rato conmigo? – dije riéndome un poco.
-¿De qué hablas? –pregunto divertida.
-Mira lo que me mando Eriol.- dije mostrándole el mensaje.
"Tomoyo y yo necesitamos que Sakura no regrese a casa por un buen rato, ¿sabes a lo que me refiero no? xD ¿Podrías entretenerla un rato en casa?"
-Ok…-decía un poco confundida mi acompañante. -Entiendo pero… ¿Qué tiene qué ver eso con pasar tiempo contigo?
-Que dejare el asunto de entretener a Sakura a su novio. – reí. -¿No crees que le corresponde a Syaoran esa tarea? Jaja.- Yui río conmigo.- Además, creo que no han pasado suficiente tiempo solos. Anda, te invito al cine, dejémosles un buen rato solos, ¿qué dices?
-Jaja, claro, me parece una excelente idea.- río.
…..
Syaoran
Bien, no sé de dónde salió todo eso de pedirle a Sakura que se quedara esa noche, no es que me arrepienta, pero en realidad no sé por qué se lo dije…Bueno, ahora a hacerme responsable de mis actos…
-Y ammm…-decía pensativa la ojiverde. -¿Qué quieres hacer ahora?-preguntó un poco nerviosa.
-Bueno, ya que no quieres ver más películas de terror.-proseguí.- No sé, ¿Quieres comer algo?
-La verdad no tengo mucha hambre, ¿tu si? ¿Quieres qué te prepare algo?
-Eh…no, gracias…
Desde que acordamos que se quedaría esa noche, se formó un ambiente un poco extraño, ambos estábamos un poco tensos y creo que nerviosos. A tal punto que pareciera que se nos acabaron los temas de conversación.
-Perdón si te incomodé con mi pregunta.- le dije de repente refiriéndome a la petición de hace un momento.
-No.- respondió de inmediato.- Para nada. A decir verdad…sólo me tomó por sorpresa, pero…-se puso roja.- Me hace mucha ilusión quedarme contigo esta noche, y como dijiste…pues, aprovechar el tiempo juntos.
-¿De verdad?
-Si…y…-se puso aún más roja si eso era posible y desvió la mirada.- Quiero confesarte algo…
-Ah… ¿qué pasa? – pregunté.
-La verdad…Syaoran…yo…bueno...tu y yo…quiero que…
A esas alturas he de confesar que no tenía idea de lo que estaba pasando.
-Tú quieres…-comenté confundido.
-Syaoran.- dijo mirándome a los ojos, tenía la cara de lo más roja.- Quiero…quiero que tú y yo hagamos el amor…
¡¿QUÉEEEEEEEEEEEEE?!
ESPEREN….ESPEREN… ¡¿Qué acaba de decir Sakura?!
¿Acaso escuche bien? ¿Quiere que ella y yo…? Bueno, en realidad por algunas de sus actitudes y comentarios recientes, no sé por qué me sorprende…
La verdad es que llevábamos casi un año saliendo y no habíamos pasado de caricias y besos, y aunque a veces subíamos la intensidad de estos, nunca pasaba a más. Y no es que no quisiera, ahora que lo pienso, tenía unas ganas inmensas de estar con ella, pero nunca hablamos al respecto, pero creo que no miento si digo que ambos lo teníamos en mente, y justo ahora me lo acaba de confirmar mi novia…pero ¿Y ahora qué hago?
Digo, no tenía idea si ella era virgen, es decir, sólo le conocí un novio y en realidad no creo que haya pasado a mayores con el chico de la tienda de música donde solía trabajar…
Porque si eso era así, había muchos factores de por medio, digo, no es lo mismo tener relaciones con alguien con experiencia que con alguien en su primera vez. Y no, no hablo de que piense que Sakura no estará al nivel, sino que, si resultaba ser que nunca lo había hecho con alguien, ¿de verdad me quería dar su primera vez a mí?
Pff…Todo esto pasaba por mi mente en ese momento…
-¿Syaoran…? – Dijo al ver que no decía nada. -¡Lo siento! ¡No debí decir eso! Y…
-¡No! –Interrumpí.- No te preocupes, no tienes por qué disculparte. A decir verdad.-tome una de sus manos y sentí como mis mejillas se tornaban del mismo color que las de mi novia.- Yo…yo también quiero estar contigo Sakura, quiero que hagamos el amor…Y no lo digo sólo porque lo acabas de mencionar, a decir verdad, ya llevaba un tiempo pensándolo y no es que quiera que lo hagamos justo esta noche pero…
-¿Pero…? –decía nerviosa y aún sonrojada.
-Hay muchas cuestiones…y creo que deberíamos hablarlo primero y…eh…ah…-rayos, comencé a tartamudear. A esas alturas no sabía quién estaba más nervioso de los dos.
-¿Cuestiones…? –preguntaba confundida.
-Sí, ya sabes…Si tu... tu...eres…Rayos, lo diré de una vez… ¿Eres…virgen? –A esas alturas no sé cómo no había explotado mi cara de lo roja que seguramente estaba.
Sakura pareció sorprendida por la pregunta y su cara se tornó aún más roja. Incluso me atrevería a decir que nunca la había visto con ese tono de rojo en su cara.
-Ah…yo bueno…Sí…-dijo desviando un poco la mirada.- Nunca lo he hecho con nadie pero, quiero…quiero hacerlo contigo…que tu…seas…el primero…
-Sakura yo…
-Syaoran.- me interrumpió.- Sabes…-continuó.- Nunca he hecho eso con nadie, y la verdad sólo tengo una leve idea de que hacer, y no sé qué tanto pueda brindarte, pero…quiero dar lo mejor de mí, quiero darte todo lo que pueda…darte, esa parte de mí…sólo a ti…
-Sakura…-No sabía que decir. –Yo…también quiero que estemos juntos, y te agradezco que quieras que yo…sea el primero pero... ¿De verdad quieres…que sea yo…?
-Te digo algo tonto.- dibujo una sonrisa en sus labios y aún con sus mejillas sonrojadas.- Tengo la tonta idea de que no sólo quiero que seas el primero…también…me gustaría…que fueras el único…
-Sakura…- No supe que más hacer o decir y la besé. Ella correspondió el gesto sin problema. Se podía sentir el deseo, la pasión, pero sobre todo el amor en el ambiente.
-¿Quieres…que…lo intentemos? –decía muy sonrojada mi novia, pero esta vez sin desviar la mirada.
-¿Qué? ¿Ahora? –me sorprendí. No me esperaba que quisiera que lo hiciéramos justo en ese momento.
-Bueno…estamos…solos…y…
-Mark…Mark puede llegar en cualquier momento y…
En ese preciso instante me llegó un mensaje. Era del anteriormente mencionado…
"Hola amigo, qué tal.
Oye, voy a llegar muuuy tarde, no me esperes…y Eriol y Tomoyo necesitan casa sola por un rato jaja…Mantén a Sakura entretenida por ellos…estoy seguro de que algo se te ocurrirá.
Saludos a los dos.
Mark."
He de decir que es uno de los mensajes más extraños que he recibido de mi amigo, aunque a decir verdad, ese mensaje fue la bomba que destruyó todas mis dudas para estar con Sakura…
-¿Todo bien?-preguntó la ojiverde.
-Mark va a llegar tarde…-dije sonrojado.- Si…tu...aún quieres que…
-¿Tú..quieres? - pregunto tímidamente.
No dije nada y solo la besé de nuevo, con ternura, pero cargado de pasión.
-Tomaré eso como un sí.- bromeó la ojiverde aún con nuestros labios juntos.
…
Sakura
De acuerdo…de acuerdo… Sé que desde hace tiempo yo soy la primera que dijo que quería estar con Syaoran pero… ¡No puedo evitar sentirme nerviosa!
¿De verdad lo íbamos a hacer justo ahora? Bueno, al pareces la respuesta era sí, y al dirigirnos a la habitación del ambarino era más obvio que la respuesta seguía siendo un sí…
-Syaoran.- dije sentándome en la cama. –Como te dije…no tengo experiencia en esto pero quiero esforzarme para que lo disfrutes y…
-No te preocupes Sakura.- dijo sonriéndome.- No te preocupes por nada, sólo…intenta disfrutar, y si te hace sentir mejor…tengo una mano fracturada y una pierna lastimada…me temo que mi desempeño no será el que me gustaría.- bromeó aunque se notaba el sonrojo en su cara. – Te amo.
-Te amo Syaoran.
Mi novio se sentó a mi lado y comenzamos a besarnos. Quizá era cosa del momento, pero este beso sabía diferente a todos los demás que nos habíamos dado. Estaba cargado de pasión, amor y deseo.
Lentamente Syaoran dejaba caer su peso sobre mí, haciendo que quedara recostada en su cama. No habíamos separado nuestras bocas en ningún momento.
Con su mano derecha y la única que tenía disponible ya que la otra estaba enyesada, soportaba su peso para no dejarse caer sobre mí.
Pose ambos brazos alrededor de su cuello, acercándolo más a mí si era posible. De pronto el chico rompió la conexión de nuestras bocas para posar sus labios sobre mi cuello y comenzar a depositar pequeños besitos.
No podía creer lo que estaba pasando, me sentía tan feliz de poder compartir este momento con él.
Syaoran se levantó un poco y haciendo maniobras entre su mano enyesada y la mano sana, comenzó a desabotonar mi blusa verde. Lo iba haciendo lentamente comenzando por los de arriba. Cuando sentí que llegaba a los botones a la altura de mi pecho, me puse más roja y nerviosa de lo que seguramente ya estaba.
-Lo siento.- dijo con una leve sonrisa.- Los botones no son mi fuerte.- sonrió aún más. Se veía tan lindo. En su rostro se podía ver una mezcla de deseo con nerviosismo y un poco de vergüenza.
Verlo así hizo que me bajaran un poco los nervios, así que decidí ayudarlo con su labor y termine de desabrocharme los botones faltantes.
Debajo solo llevaba un sostén color blanco. Syaoran deslizo la blusa por debajo de mí apartándola de nosotros.
…..
Syaoran
Dios…era preciosa…
Sólo la había despojado de una prenda y ya estaba que me moría.
Pase mi mano derecha por sobre su cuerpo, acariciándola desde el cuello, pasando por encima de su sostén hasta su abdomen, se notaba que la chica estaba en muy buena forma.
Baje hasta sus labios para besarla de nuevo. Besarla era como una droga, y era muy adicto.
Sakura bajo lenta y tímidamente sus manos hasta llegar a mi playera y comenzó a subirla, al llegar a la altura de mis hombros le ayude a quitármela. Y no es por presumir, pero creo que le gustó lo que vio porque en cuanto la playera voló, Sakura se sonrojo aún más.
Nos volvimos a besar pero esta vez podíamos sentir el contacto de nuestra piel desnuda. Sakura solo atinaba a recorrer mi espalda con ambas manos, podía sentir su nerviosismo en ellas, así que decidí intentar bajar un poco los nervios para ambos.
-Aún podemos terminar de ver esa película de terror si quieres….- dije separando levemente la unión de nuestros labios.
-Creo que esto está más interesante que la película.- dijo sonrojada pero firme, a la vez que me dedicaba una hermosa sonrisa.
-Como gustes…-ambos sonreímos.
…..
Sakura
Sabía que Syaoran hacia ejercicio, pero no esperaba que tuviera el cuerpo tan bien torneado…
En ese momento no sabía muy bien que hacer, Syaoran era el que estaba haciendo todo el trabajo, y si bien él era el de la experiencia, yo también quería darle batalla.
Me separé un poco de él y lo empuje levemente a un lado para que intercambiáramos lugares, ahora yo estaba encima de él.
Deposite un breve beso en sus labios y proseguí bajando lentamente, marcando un camino de besos, pasando por su cuello hasta llegar a su pecho. Inconscientemente me quedé un momento ahí.
-Mmm…Sak…-soltó un leve gemido. Eso me hizo reaccionar un poco.
Me levante un poco y mis manos fueron directamente al cinturón de Syaoran. Él solo me observaba, estaba muy sonrojado lo cual me hacía gracia porque era un poco raro verlo así. Aunque en realidad, toda esta situación era bastante rara para mí.
-Te… ¿te ayudo? –me dijo nervioso…o más bien tartamudeando.
-No. Yo lo hago.-dije sonrojada.
Al igual que Syaoran con los botones, me costó pero al final logré desabrochar el cinturón. Desabroche el botón de sus jeans y baje lentamente el zipper. Y ahí amigos míos, es donde termino toda la osadía que me quedaba. Me paralice un poco en ese momento…
…..
Syaoran
A esas alturas yo estaba un poco paralizado con la valentía y osadía de mi novia. Para no tener experiencia, se veía muy decidida en cada una de sus acciones. Sobre todo cuando se posó encima de mí y comenzó a besarme, y cuando menos me di cuenta, la chica ya estaba desabotonando mis jeans, pero al bajar el zipper creo que fue el final de su valentía.
Aquello me causó un poco de gracia.
Pase mi mano por detrás de ella hasta encontrar su sostén, me costó un poco desatarlo con una mano, pero al final lo logré. Lo deslicé lentamente hasta que desapareció de mi vista, para dejarme con la imagen más asombrosa, erótica y hermosa que había visto.
Sakura, encima de mí y con sus "amigas" al aire…
Ella sólo se sonrojo y desvió un poco la mirada.
-Eres preciosa, ¿sabías eso? –le dije.
-¿De verdad lo crees? –sonrió.
-Estoy seguro de eso…
Ella se acercó y nos besamos de nuevo, se sentía tan bien su cuerpo sobre el mío, su piel era de lo más suave y agradable al tacto.
Me moví un poco para que ella quedara recostada de nuevo. Baje mis manos hasta sus jeans y al igual que ella, desabroché el botón de este, baje el zipper y a diferencia de ella no paré ahí.
Baje sus jeans lentamente, dejando al descubierto sus largas y delgadas piernas. Con una de mis manos las recorrí de arriba a abajo.
-Sí.- comenté.- Definitivamente eres preciosa.
-¿Alguna vez te dije lo guapo que eres? –sonrío.
-Creo que no.- fingí molestia.
-Pues, lo eres…eres muy guapo y me gustas mucho Syaoran…
-Te amo Saku.
-Te amo Syao.
Nos besamos de nuevo. A mi chica sólo le quedaba una delicada prenda, así que supuse que no era justo y me deshice de mis jeans.
…..
Sakura
Syaoran de quitó sus jeans, ahora sólo nos quedaba una prenda a cada uno. En ese momento me puse aún más nerviosa y me sonroje más de ser posible al ver el no tan pequeño bultito que se marcaba en los bóxers de mi novio.
Se acercó de nuevo a mí y me besó, pero rápidamente dirigió sus labios a otro lugar. De pronto sentí no sólo sus labios sino también su lengua sobre uno de mis senos mientras que el otro era acariciado por una de sus manos.
Se sentía tan bien su tacto sobre mi piel…
-syao…-solté un gemidito.
Syaoran regresó a besarme el cuello hasta que llegó a mis labios. Nuestros cuerpos estaban tan cerca que aquel no tan pequeño bultito suyo, lo podía sentir en la parte más íntima de mi cuerpo.
-Creo…que…-decía Syaoran jadeando un poco. –Es un poco tarde para preguntar, pero aun así lo hare… ¿estas segura? Aún podemos parar.
-Estoy…segura…-dije yo también jadeando un poco para mi sorpresa. -Y…no quiero que pares…
Syaoran me besó con pasión, sonrió, se levantó y salió de la habitación sin decir nada.
Me quedé un poco confundida, ¿a dónde iba? ¿Será que se arrepintió de lo que estábamos haciendo? A lo mejor no le estaba guastando lo poco que le estaba haciendo…
Mi cabeza se llenó de dudas hasta que lo vi regresar y cerrar la puerta detrás de él. Traía en su mano un pequeño paquetito plateado. No necesitaba experiencia para saber que lo que traía era un condón…
-La verdad no estaba preparado.- comentó.- Pero estaba seguro que Eriol tendría alguno.- sonrió.
Yo solo atine a devolverle la sonrisa, aunque estaba muy nerviosa.
-¿Nerviosa? – rayos, lo notó.
-La verdad…un poco…
-No te preocupes, es normal. Pero intenta no estarlo tanto ¿vale? Voy a ser muy cuidadoso, lo prometo.-sonrió tiernamente.
-Lo sé.- me acerque a él y le deposite un beso en la mejilla.
Syaoran hizo que me recostara de nuevo. Y con una de sus manos deslizó lentamente la última de mis prendas hasta que se deshizo de ella.
Me sentía expuesta, pero estaba muy segura de continuar con aquello, y más de hacerlo con él…
Seguido de esto, mi novio también se deshizo de su última prenda. Honestamente me dio demasiada vergüenza como para mirar, aunque con lo que se veía a través del bóxer y lo poco que pude sentir hace unos momentos, me podía dar una clara idea del tama….
Syaoran se colocó el condón en su respectivo puesto. De pronto sentí su mano acariciando la parte más íntima y sensible de mi cuerpo. Definitivamente se notaba la experiencia de mi novio.
-Mmmm…-suspire.
El chico siguió con su labor un momento más, yo estaba que me moría, en ese momento mi cabeza estaba muy por encima de las nubes.
-Bien.- comentó.- Aquí vamos… ¿segura?
-Segura.- dije mirándolo a los ojos.
Syaoran deposito un pequeño beso en mis labios y luego en mi nariz. Y sin decir o hacer más, lo sentí dentro de mí…
…..
Syaoran
De un solo movimiento estaba dentro de Sakura, ella emitió un pequeño gemido y unas cuantas lágrimas amenazaban con empapar sus ojos, sin embargo nunca salieron.
Espere un momento a que el dolor se disipara un poco y poder comenzar con el movimiento de nuestras caderas.
Al principio nos costó un poco captar el ritmo del otro, pero rápidamente creamos nuestro propio ritmo.
Sakura se veía tan hermosa, con su cabello todo revuelto sobre las almohadas, y con ese sonrojo que hacía de su rostro la cosa más terna y bella que haya visto.
Sin dejar de marcar el ritmo, acerque mi rostro al suyo y deposite un beso en sus labios.
-De…definitivamente…esto es…mejor que la película.- jadeaba mientras me dedicaba una sonrisa.
Esta vez fue ella quien me besó, posó ambos brazos sobre mi cuello y con una de sus manos revolvía mi despeinado cabello, haciendo que nos uniéramos todavía más de ser posible.
Cada vez el movimiento de nuestras caderas se hacía más rápido. En algún momento Sakura cerró los ojos y se dejó llevar. Creo que no miento si digo que ambos lo estamos disfrutando, y mucho.
-Sa…sakura…-salió de mi boca.
-Mmm….Syao…
Y después de un rato llegamos al clímax, yo había terminado y al parecer mi novia también.
Me deshice del utensilio de látex y me recosté a un lado de mi novia.
-Te amo Syaoran.- dijo sin más.
-Yo también te amo.- sonreí y nos besamos.
Y al poco rato nos quedamos dormidos…
Hola a todos! Espero que estén muy bien!
Bueno, aquí les dejo otro capítulo más, no quiero dar spoilers pero ya estamos en la recta final de esta historia :D
Como siempre muchísimas gracias a todos los que me comentan, le dan a favoritos y todo eso.
Platiquenme qué les pareció este capitulo, estaré en espera de sus comentarios.
Nos leemos muy pronto!
