Notas de la traductora: Y bueno, mil perdones por la tardanza, se vinieron las lluvias y ventarrones y pues anduve sin luz D= pero helo aquí el siguiente episodio ^^ gracias por sus comentarios y alertas =3 ¡nos leemos el martes!
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Notas del autor: ¿Realmente se detiene el ataque enteramente cuando el otro país aún está planeando bombardearte a tus espaldas? Mmm.
El Quinto Acto
Capítulo 21
Por Sinnatious
Cloud avanzó por los blancos pasillos, ignorando resueltamente la sensación fantasmagórica del mako empapando su piel. Esta era la enfermería, no un laboratorio, y había pasado mucho tiempo ahí cuando era cadete. No había nada de qué preocuparse. Visitar a Angeal superaba cualquier incomodidad mental. Necesitaba dejar de alterarse por cada pequeña cosa, o en verdad se volvería tan loco como todos pensaban que estaba.
Habían regresado a Midgar antes del anochecer y Angeal aún había continuado sangrando. Aún y cuando sabía que no tenía caso, Cloud había añadido los esfuerzos de su materia Restaurar en nivel maestro a la CuraCompleta de Génesis, pero las dos invocaciones con la brillante materia verde solo habían logrado sellar el flujo de la sangre. No había dicho nada al respecto, pero dos invocaciones normalmente eran suficientes para regresar a cualquiera de sus aliados del borde de la muerte.
Era sin lugar a dudas degradación.
Aerith y él se estaban quedando sin tiempo.
Se detuvo rápidamente en el escritorio de la enfermera para obtener el correcto número de la habitación, antes de ser educadamente informado de que el paciente estaba en medio de una consulta en ese momento, pero que podía esperar en la sala de visitas cruzando el pasillo. También recordaba esto. En la enfermería no importaba si eras el mismísimo General – hacías lo que las enfermeras te dijeran que hicieras, sin preguntas ni argumentos.
Aunque deseaba que las enfermeras le hubieran al menos advertido sobre el otro visitante. Debía haber estado cansado – su ingenio no estaba con él y no se había percatado hasta que fue demasiado tarde.
"Sephiroth."
En General levantó la vista. Se encontraba recargado en la pared, de brazos cruzados, con Masamune recargada contra el sofá a dos pasos de él. "Cloud."
El rubio estuvo a punto de girar sobre sus tobillos, pero luego de una breve batalla interna, eligió su propio sitio un poco más lejos, contra la pared. "¿Y Angeal?"
"Génesis está con él y saldrá para hacernos saber sobre su avance, pronto. ¿Asumo que fue él quien te informó?"
"Fue Zack. Se marchará a una misión por una semana." Y quería que Cloud revisara a Angeal en su lugar. No podía decirle que no a Zack. Además, no había esperado que Angeal fuera enviado a la enfermería a tan solo un día después de su regreso. Aunque esa era la decisión sensible, especialmente si el SOLDADO permanecía ignorante a la verdadera naturaleza de su condición.
Cayeron en un incómodo silencio.
Cloud observó al General por el rabillo de su ojo, sintiendo cómo un frío entumecimiento lo rodeaba.
Llevaba ya tres meses bajo el ala de ShinRa, y no estaba nada cerca de encontrar la localización de Jenova. Se estaba quedando sin tiempo – la fundación del Proyecto DeepGround iniciarían pronto, y Nanaki sería secuestrado de Cañón Cosmo en cualquier momento. Ambos problemas era mejor cortarlos desde la raíz. Aún así, Hojou seguía siendo inalcanzable, enterrado en las profundidades del Departamento Científico.
El General estaba aquí ahora, a su alcanza. Había estado permitiendo pasar por algo el asunto 'Sephiroth' para tener un camino libre hacia Jenova y Hojou, pero conforme el tiempo pasaba, la idea obtenía más y más mérito en su mente.
Eso y que Cloud en verdad quería matarlo. Aparentemente haberlo asesinado tres veces no era venganza suficiente.
¿Entonces por qué se había detenido?
Sephiroth giró su cabeza para retar su mirada. "¿Hay algún problema?"
Cloud solo apartó su vista.
El sabía la respuesta. Se había detenido porque el combate del día anterior había cambiado las cosas. Ahora él sabía sin lugar a dudas que podía derrotar a este Sephiroth. Este era el Sephiroth que giraba sus ojos ante las citas de Loveless, quien pasaba la mitad de su día firmando papeles, quien dejaba a Masamune del otro lado de la habitación cuando se encontraba en compañía de amigos. Cloud lo había derrotado tres veces ya, y todos esos Sephiroths habían sido mucho más fuertes que éste. Él pudo haber ganado esa batalla en el desierto si no se hubiera detenido. Y también había estado reprimiendo su fuerza.
Este Sephiroth, sin embargo, tenía amigos. Amigos que eran SOLDADO Primera Clase, así como una armada entera tras él. Cloud sabía que podía escapar de ShinRa – antes lo había hecho ya, después de todo – pero el recuerdo hacía que su piel temblara. Necesitaba ser cuidadoso. Es por esto que se había retirado en Wutai. Los amigos eran peligrosos. Volvían por venganza. Los 'hermanos' Kadaj eran un buen recuerdo de eso. Su mano frotó su pecho, buscando la cicatriz de una herida de bala que no estaba ahí.
Aerith había hecho trampa.
"Algo parecido ocurrió en el pasado," Habló Sephiroth repentinamente, rompiendo su cadena de pensamientos. "Antes de que nos conociéramos en Wutai. Génesis sufrió una herida que se negaba a sanar."
El ya sabía esta historia, pero de todos modos preguntó. "¿Qué ocurrió?"
La penetrante mirada verte, parcialmente oscurecida por el cabello plateado, se giró hacia él. "Pensé que quizá tú podrías iluminar ese asunto. Se marchó a la guerra y regresó en perfecto estado de salud."
Debido a su fuerza sobrehumana era sencillo olvidar que Sephiroth también era conocido por su aguda inteligencia. Evadiendo la pregunta, comentó, "Estoy sorprendido de que Lazard lo pusiera a cargo de la campaña en ese estado."
"Entonces era Heidegger. Y Heidegger no sabía." Sephiroth no sonaba como si aprobara eso. Entonces, en un tono de voz más bajo, dijo, "Por suerte, Angeal es más sensible."
Cloud asintió en acuerdo y alejó su atención de nuevo, sintiendo cómo se contraía su estómago.
Sephiroth estaba preocupado por su amigo. Se sentía culpable por lo que había ocurrido. Temía perderlo. Todo estaba ahí, claro a la vista si simplemente observabas.
Lo odiaba. Lo odiaba porque hacía que Sephiroth pareciera humano, le recordaba sus momentos de duda antes del Cráter del Norte cuando se había dado cuenta de que estaban persiguiendo los restos fragmentados de un gran hombre que se había vuelto loco. Cuando había meditado que el verdadero Sephiroth había muerto en el Reactor de Nibelheim y el monstruo que había luchado no era nada más que una sombra.
Al final, había sentido lástima por él. Solo un poco.
"Oye," dijo. Sephiroth levantó una ceja, esperando. "Angeal es fuerte – estará bien. Pero la próxima vez que quieras un duelo, solo pídelo. No quiero pasar por esto cada vez que quieras liberar algo de estamina."
Los labios del General se curvaron en una sonrisa apenas reprimida. "Tendrás que perdonarlos. Génesis en particular tiene un don con el dramatismo."
"En eso estamos de acuerdo," murmuró.
Sephiroth se rió entre dientes – con un sonido cálido desde lo profundo de su garganta. "¿Ya estás cansado de Loveless? Yo he tenido que soportar que lo recite durante años."
Cloud se encogió de hombros. "No me importa mucho." El pensamiento le recordó algo del día anterior. Algo que él genuinamente quería saber. "Oye... El Quinto Acto - ¿cómo piensas que debería terminar?"
Sephiroth giró su cabeza de lado, entrecerrando sus ojos y haciendo que su cabello hondeara por el movimiento. "No me digas que tendremos que lidiar con un segundo fanático de Loveless"
"... Entonces olvídalo," Gruñó por lo bajo.
¿Qué diferencia haría la respuesta? Si Sephiroth quería el final feliz, ¿eso cambiaría en algo lo que él necesitaba hacer?"
Aunque el General no parecía estar dispuesto a dejarlo ir tan fácilmente. "¿Qué hay de tí, Cloud? ¿Cuál final es el que deseas?" Las palabras fueron dichas alargadamente, casi como burla. Pero no pudo escuchar nada de malicia en ellas. Pudo haberlo hecho sentir mejor si pudiera.
"Esperas que te lo diga, ¿aún y cuando tú no respondiste?"
"¿Te molesta el que no te lo diga?" Sephiroth sonaba genuinamente curioso.
"No es justo. Te da una ventaja injusta," murmuró Cloud y cruzó sus brazos contra su pecho, haciendo que la gruesa tela púrpura de su uniforme de Segunda Clase le hiciera cosquillas en los antebrazos. Deseaba usar sus propias ropas de nuevo, solo para este encuentro. El recuerdo de la diferencia en clases entre él y Sephiroth le dolía por ninguna razón lógica. Nunca habían sido iguales - ¿por qué le importaba tanto ahora?
"No soy una marioneta."
El General, por su parte, solo lucía divertido. "¿Por algo tan pequeño? ¿Cómo, por el Planeta, podría usar eso en contra tuya?"
Cloud podía pensar en un número de maneras, pero bueno, había pasado la primera mitad de su vida soportando las burlas de los bravucones en Nibelheim. "Solo olvídalo," repitió, comenzando a sentirse avergonzado. "No me importa en realidad, de cualquier modo."
Sephiroth lo estudió brevemente, pero cuando abrió su boca para responder, fueron interrumpidos por una frase sin aliento, "¡General Sephiroth!" Un cadete se apresuró hacia ellos y se enderezó en un nervioso saludo, casi tirando su casco en el proceso. "¡Lamento molestarlo, señor, pero el Presidente solicita su presencia! ¡Algo sobre una dedicación, señor!"
El gruñido que Sephiroth hizo en su garganta pudo haber pertenecido a un Coeurl. "Lo había olvidado." La confusión de Cloud debió haberse mostrado, ya que el General explicó, "Otro almuerzo publicitario para el Presidente. Génesis logró librarse de él de algún modo." Colocó una mano contra su frente, como si revisara un dolor de cabeza que esperaba tener, pero por supuesto los SOLDADOs no tenían dolores de cabeza tan fácilmente. "Muy bien, cadete. Por favor informe a quien quiera que lo haya enviado que voy en camino."
El cadete dirigió otro saludo y un agudo '¡señor!' y se marchó. Cloud lo observó. ¿Alguna vez él había actuado así?
... Probablemente.
Recuperando a Masamune, Sephiroth dirigió una mirada de arrepentimiento hacia la puerta aún cerrada de la habitación de Angeal. "Es una pérdida de mi tiempo. Preferiría estar aquí."
Cloud asintió en acuerdo. "... Me alegra no tener que lidiar con eso." Había sido invitado a más de un par de funciones de la WRO en su tiempo, pero nunca vio el punto de ellos. No ser un empleado directo de la WRO hacía que fuera fácil el negarse.
Sephiroth se detuvo. "Si... si pudieras llamarme, cuando escuches... lo apreciaría. Génesis tiene mi número."
Sorprendido por la petición, Cloud preguntó, "¿No sería más sencillo que Génesis te llamara él mismo?"
Otra pausa. Entonces, con algo de esfuerzo, el General admitió, "Considerando que fue mi error en primer lugar... me sentiría más cómodo escuchándolo de ti. ¿Puedes hacer eso por mí?"
Quería decir no – debió haber dicho que no, debió haber reestablecido esa distancia entre ellos. Pero en su lugar, se encontró asintiendo. Sephiroth tenía más derecho a estar preocupado por Angeal que él.
Con la promesa asegurada, el General se marchó de la enfermería.
Cloud se sintió enfermo.
¿Qué estaba sucediendo? Estaba siendo amable. No debería ser amable con Sephiroth, ni siquiera por un momento. No cuando estaba planeando matarlo. Solo porque no planeaba matarlo justo ahora no lo hacía correcto.
Esto era solo para hacer las cosas más fáciles, intentó razonar. No podía soportar el estrés de buscar a Hojou y agregarle el estrés de evadir a Sephiroth. Si podía llevarse bien con los Turcos luego de todo lo que habían hecho – quién podía olvidar el Sector 7, el Séptimo Cielo y a toda esa gente inocente – entonces podía hacer las cosas a un lado con el General, solo hasta que se hubiera encargado de Hojou y Jenova.
No serían amigos, pero podían ser compañeros de trabajo. Podía saludarlo en los pasillos y combatir con él cuando se lo pidiera y darle una llamada para hacerle saber cómo iban las cosas con Angeal. No necesitaban tener una pequeña charla – ninguno de ellos era buen conversador.
Tomando un profundo respiro, Cloud se enfocó en eso. Compañeros de trabajo. Nunca amigos. Nunca en un millón de años. No importaba qué tanta lástima le tuviera. No importaba qué tan humano pareciera.
Morbosamente, se le ocurrió que esta vez él finalmente sería el traidor que Sephiroth siempre le había acusado de ser.
Génesis dirigió una mirada crítica sobre su amigo. Angeal insistía en que estaba bien y que un par de pociones se habían encargado de eso cuando la materia no lo había hecho, pero él era inteligente. Sus ojos experimentados reconocieron el bulto de vendas bajo su uniforme, pero ya que Angeal nunca había comentado nada sobre su hombre, tampoco habló sobre su herida. Las vendas lo protegerían. Lo sabía de primera mano.
Sin embargo, preguntó, "¿Ya has visto a Hollander?" Hollander reconocería sus síntomas de degradación por lo que eran, inmediatamente. Las cosas tenían el potencial de volverse complicadas. Había estado esperando que Cloud obtuviera la cura antes de que llegaran a ese punto.
Angeal firmó el último de los papeles que la enfermera le había llevado y se bajó de la cama blanca. "Está fuera de la ciudad, visitando un laboratorio remoto para llevar a cabo unas pruebas en este momento. Hablaré con él cuando regrese."
Génesis frunció el ceño, pero su amigo simplemente dejó caer una pesada mano sobre su hombro. "Deja de preocuparte. Ya te dije que no es nada. Solo vine aquí como precaución."
No tenía corazón para decirle a Angeal que era un terrible mentiroso. "Si tú lo dices." Girando sobre sus talones, haciendo que su chaqueta ondeara por el repentino movimiento, abrió la puerta y salió hacia el pasillo desértico.
Entonces tuvo que revisar esa declaración. No estaba enteramente desierto. Cierto rubio con cabello puntiagudo los esperaba frente al pasillo, recargado, con sus brazos cruzados y aparentemente haciendo lo mejor de su estado antisocial para separar ese pequeño rincón de espacio del resto del mundo.
"¿Strife? ¿Qué estás haciendo aquí?" Preguntó Angeal, visiblemente sorprendido por la presencia del Segunda Clase.
"Les prometí a Zack y a Sephiroth que les haría saber qué tal estabas." Escaneó a Angeal con la misma eficiencia que Génesis lo había hecho y sus ojos reposaron en el bulto oculto de vendas durante el mismo tiempo.
"No debiste haber desperdiciado tu tiempo. Como puedes ver, estoy perfectamente bien."
Cloud le restó importancia, dirigiendo su fría mirada azul a Génesis en su lugar. "¿Sephiroth dijo que podría obtener su número de ti?"
Parecía ser que el plan de Angeal había funcionado después de todo, si ambos habían sido capaces de pasar por una conversación no supervisada sin sacarse sangre. "Y exactamente, ¿dónde está el General Sephiroth?" Preguntó, jugando con su PHS a la par que mandaba el número por mail a Cloud.
"Tenía un almuerzo con el Presidente del cual no pudo zafarse. Estaba esperando aquí, más temprano." El rubio dirigió la última parte a Angeal.
"¿No se suponía que tú también irías a algo así, Génesis?", señaló Angeal.
Cerró su PHS con un chasquido. "¿Intentan librarse tan pronto de mí?" El largo y sufrido suspiro que recibió en respuesta tuvo poco efecto. Alejando el cabello de sus ojos – tres veces maldito fuera ese estilista, nunca pudo ajustar el largo bien – declaró, "El Presidente es un bufón. ¿Qué relevancia tiene que personal militar asista a una dedicación para alguna empresa de fontanería?"
"Pero pensé que te gustaba ir a este tipo de funciones. Las redes de contacto y todo eso," Contestó Angeal. Herido o no, su seco sentido del humor había salido ileso.
"No me interesa relacionarme con ese tipo de gente sin uso. Asistiré a los eventos apropiados. El departamento de relaciones públicas de ShinRa debería aprender a aplicar sus recursos con propiedad. Sephiroth también debió haberse rehusado, pero supongo que carece de inteligencia para ver la locura completa por lo que es."
"Pudiste haberlo ayudado a evadirlo," Regañó Angeal, aunque la aburrida reprimenda no tenía peso con la sonrisa en sus labios. El sonreiría – las Relaciones Públicas solo lo enviaban a escuelas o a orientaciones o a ceremonias donde cortar el listón, atendidas por mujeres maduras. Encantadores diez minutos, saludos de mano, que eran mucho mejores que estar horas y horas escuchando discursos mal hechos y peor entregados que sus compañeros eran obligados a soportar.
Algunas veces Génesis casi se arrepentía de la fama adicional que había obtenido por su amaestradamente ejecutada – si lo decía para sí mismo – campaña en Wutai.
Casi.
"Iré a llamar a Sephiroth y le haré saber que estás bien, entonces." La suave voz de Cloud apenas y fue llevada hacia ellos. Sin mayor ceremonia, se enderezó de la pared y se fue.
Angeal parpadeó. "Eso fue abrupto."
"No le gustan los doctores," le recordó Génesis, observando al rubio hasta que desapareció al girar por la esquina. "Imagino que eso se extiende a las enfermerías." Entonces, sosteniendo en su amigo una mirada disgustada, agregó. "Deberías estar más agradecido. A Sephiroth tampoco le gusta la enfermería, y ambos vinieron aquí porque están preocupados por ti." Y él lo estaba también, pero aún así su amigo tenía la audacia de solo encogerse de hombros y mentirle, insistiendo en que se preocupaban por nada.
Angeal giró sus ojos. "No puedo creer que tú de todas las personas me regañes sobre agradecimiento."
Génesis hizo un sonido con la nariz y la elevó. "Cuando esos dos hagan el más ligero intento de mostrar tacto social y entendimiento, deberíamos apoyarlos." La parada de Cloud en la enfermería también lo hizo sentirse algo seguro. Significaba que el Segunda Clase estaba tomando el asunto de la degradación de Angeal en serio. Aunque ya había explicado que había hecho todo lo que podía y ahora necesitaban esperar.
Desafortunadamente, el archivo personal de Génesis jamás había enlistado la paciencia como una de sus fortalezas.
"Aunque es una buena señal," comentó Angeal, pensativamente. "Pienso que comenzamos a agradarle."
"Tal vez deberíamos comenzar a traerlo a nuestros fines de semana de bebidas," bromeó Génesis y luego se detuvo ante la expresión del rostro de su amigo. "... Oh no. Estás hablando en serio. Pretendo tener esa oficina algún día, ¿sabes? Me gustaría que estuviera en una pieza."
"Pienso que podría ser bueno para él," justificó Angeal. "Después de todo, ¿no te preocupa a veces?"
"¿No me preocupa qué?"
"Me refiero a Strife," el tono de Angeal bajó, lo suficientemente silencioso como para que solo un SOLDADO con oído mejorado pudiera tener alguna esperanza de escuchar la conversación. "-¿no piensas que es algo extraño? Apareció en los suburbios, no parece tener nada más que su espada y su materia consigo, y por lo poco que nos ha contado, no tienen ningún amigo sobreviviente o familia. No tiene ninguna ambición, no tiene ningún pasatiempo, no parece importarle nada más que luchar contra Sephiroth."
Génesis frunció el ceño. "¿Y con esto a dónde quieres llegar?" Nada de esto era noticia.
"He estado pensando mucho al respecto desde su reacción ante su promoción. Ninguno de los Turcos ni Sephiroth pueden encontrar una razón concreta para su venganza. Ha estado aquí por ya bastante tiempo, pero todo lo que tienen son especulaciones. Si ni siquiera los Turcos pueden encontrarla, ¿en verdad existe?"
"Pero debe haber una razón. ¿Por qué otra cosa querría matar a Sephiroth?"
"Pero, ¿en verdad quiere matar a Sephiroth?" especuló Angeal. "¿O piensas que quizá, solo quizá, quiere que Sephiroth lo mate a él?"
Génesis abrió su boca para responder y luego la cerró de nuevo.
¿En verdad podía Angeal estar sugiriendo lo que él pensaba? Nunca había considerado alguna vez que Cloud pudiera tener tal problema. El hombre tenía mal humor, era cierto, pero, ¿que fuera suicida?
"Intenté preguntarle al respecto una vez, justo después de que fue promovido. No recibí una buena reacción," continuó Angeal, observando el pasillo, pensativamente.
"Eso fue hace ya casi dos meses." Señaló Génesis.
"Estas cosas no solo se desaparecen, lo sabes." Se encogió de hombros. "Se lo mencioné a Tseng y piensa que la idea tiene algo de credibilidad. Hemos estado deteniendo su promoción a Primera Clase por ello."
"¿Por qué? Seguramente las responsabilidades de ser un Primera Clase serían algo bueno en ese caso."
"Tseng estaba preocupado de que si se encontrara en una situación donde fuera superado, podría usar esto como una... supongo que podrías llamarlo, oportunidad. Él es alguien pasivo. Probablemente no tomaría su propia vida, pero si sucediera que se encontrara en una situación donde podría ser asesinado..."
Génesis reflexionó sobre eso. Admitía que su amigo sabía más sobre estos temas que él – los Segunda y Tercera Clases que tenían problemas emocionales normalmente iban con Angeal, quien en su lugar hablaba con ellos y les ayudaba a superarlo o los enviaba a las oficinas de los consejeros – pero él aún no lograba encontrar lógica en esto. "Entonces no tenemos nada de qué preocuparnos. Dudo que haya nada en el Continente que pueda matarlo. Y si en verdad quisiera morir, ha tenido muchas oportunidades mientras lucha contra Sephiroth."
"Pero entonces, ¿por qué quiere matar a Sephiroth? Ayer se detuvo. Dudo que fuera por el contrato." Angeal negó con su cabeza, algo triste. "Aunque si quiere tener un momento de gloria, ¿no tiene sentido? Es mucho más fuerte que cualquiera pero Sephiroth aún tiene esperanzas de matarlo en batalla. Y si comienza a pensar que ni siquiera Sephiroth puede matarlo... bueno, no le haría daño darle unas cuantas razones para quedarse aquí, ¿no te parece? Es un desperdicio." La última parte la murmuró por lo bajo.
Génesis aún no estaba convencido, pero tenía que admitir que mientras más lo pensaba, le parecía más creíble. Cloud había entregado una cura invaluable a un enemigo sin pensarlo – como si no creyera que tendría jamás algún uso para ella. Marchaba por la vida como una máquina y no era afectado por nada más que Sephiroth.
Esa expresión cruzó por sus ojos otra vez. Odio propio.
Ciertamente Cloud cuidaba de sus camaradas. Tomaba en cuanta al saltarín Cachorro de Angeal, encontraba un modo de ayudar a ese otro Segunda Clase con su entrenamiento y venía a la enfermería a revisar a Angeal aún y cuando lo hacían sentir visiblemente incómodo. Sin embargo, nunca jamás había visto Génesis que el hombre se preocupara por sí mismo, aún y cuando había notado anillos oscuros bajo sus ojos algunas mañanas y aún y cuando el hombre trabajaba en las misiones tan duro que Lazard tenía que decirle que tomara un descanso.
¿Podría Angeal tener razón? ¿En verdad Cloud era suicida?
Angeal se encogió de hombros. "Como sea, no puede hacer daño, ¿verdad? Uno más para el fin de semana de bebidas. Socializar un poco más puede ayudarle, del mismo modo que ayudó a Sephiroth." Giró sus hombros brevemente. "Pero basta de eso. Salgamos de aquí. Vine aquí para una revisión rápida y obtuve una horda de visitantes. Odiaría pensar cómo reaccionarían todos si saliera seriamente herido."
Génesis frunció el ceño, aún atrapado en sus reflexiones. "No lo pongamos a prueba."
Aún así no le parecía correcto. Las acciones de Cloud, aunque eran ilógicas en la superficie, no eran las acciones de un hombre que buscara el descanso eterno. Aunque se había moderado los últimos dos meses, su animosidad hacia Sephiroth era terriblemente real. Angeal nunca había presenciado la batalla en Wutai. Cloud había revisado la situación en una rápida mirada y había hecho una retirada táctica.
Los guerreros suicidas no hacían retiradas tácticas. Wutai le había enseñado eso. Angeal no tenía la crueldad para entenderlo. Él era un diferente tipo de SOLDADO.
Pero, ¿cuál fue el motivo de la retirada táctica? ¿Por qué unirse a ShinRa y luego evitar asesinar a Sephiroth? La misma pregunta que lo había molestado desde el inicio permanecía sin responder. ¿Dónde estaba el significado, la meta que Cloud estaba buscando?
Era el eslabón faltante, la llave del misterio, se sentía seguro de eso. Pero al mismo tiempo, Génesis no estaba seguro de que le gustaría la respuesta.
