DISCLAIRMER: Este fanfic usa lugares, personajes, criaturas y está basado en el juego de Game Freak y Nintendo (Pokémon)

Son originales míos los personajes principales de esta historia.

Capítulo 21: Magnezone, chispas de la batalla.

El sonido de la batalla entre Erico y Lilith se podía oir desde fuera del gimnasio y resonaba con fuerza en su interior. Menta, el Sableye de Lilith, tenía visibles quemaduras del Rayo que acababa de recibir de Magneton. La estrategía de esquivar con Golpe Bajo empezó a fallar a la segunda vez que la intentó, como si Erico hubiera aprendido sus patrones de movimiento y ahora los usaba en su contra. La niña ahora debía pensar una nueva estrategia. Erico volvió a dar la orden y Magneton atacó a Sableye.

-¡Menta, esquívalo con Golpe Bajo!- Gritó la niña, a pesar de que sabía lo que iba a ocurrir.

Efectivamente, el Rayo golpeó a Sableye y le impidió realizar su ataque. Entonces una idea se le vino a la mente y le echó un rápido vistazo a su Pokédex. Allí estaba la respuesta. La mirada de Lilith cambió y con una sonrisa ordenó a su Sableye sus siguientes movimientos.

-¡Menta, Rayo Confuso y después Fuego Fatuo!-

La velocidad de Sableye al oir esos ataques superó visiblemente a la de Magneton. Primero le impactó el Rayo Confuso desequilibrando a su rival y después el Fuego Fatuo. Aun así Magneton intentó realizar un ataque pero la confusión hizo que se sobrecargara demasiado, causandose daño a si mismo además del que le causan las quemaduras del Fuego Fatuo. Magneton estaba en las últimas y la chica lo sabía. Sableye usó Recuperación para curar el daño y remató a Magneton con Golpe Bajo.

-¡Muy bien, niña! Ese Sableye tiene Bromista y has sabido aprovecharlo bien pero... aún no has megaevolucionado. ¡Electrode, te toca!- Erico mandó a su siguiente Pokémon al combate.

Electrode salió de la Pokéball alzándose imponente y chispeante. Al igual que su compañero, Electrode usó las bobinas el gimnasio para recargarse de energía y potenciar sus ataques. Sableye se preparó para esquivarlo con Golpe Bajo pero Electrode sorprendió con su movimiento. Toda la sala se llenó de una explosión de energía eléctrica que alcanzó a Sableye sin poder hacer nada.

-¡No, Menta!- Lilith se acercó a su derrotado Pokémon cuando toda la electricidad volvió a Electrode.

Menta ya no estaba en condiciones de luchar. Le devolvió a su Pokéball y sacó a su siguiente Pokémon. Patata salió al combate. A Lilith le hubiera gustado sacar a Meloncito pero contra tipo eléctrico habría sido un suicidio. Prefería sacar lo segundo mejor que tenía.

-Has perdido a la mejor baza que tenías para ganar este enfrentamiento ¿Aguantará tu Kirlia el Chispazo de mi Electrode?-

Electrode volvió a cargar energía pero Patata se adelantó con Sombra Vil y le golpeó desviándolo del rango de las bobinas eléctricas. Chispazo se disparó de nuevo por todos lados pero Kirlia fue lo suficientemente rápido para evadirlo. Su rival no parecía muy contento con el resultado y, sin cargar energía, atacó a Patata con Rapidez. Patata resistió los ataques con dificultad, acabó visiblemente herido pero en condiciones de luchar. Electrode parecía preparado para otro ataque Rapidez pero Patata repitió su Sombra Vil para impedírselo como con Chispazo. O eso creía.

Electrode comenzó a brillar y generó una Explosión. Cuando la nube de polvo se disipó ambos Pokémon estaban en un cráter muy heridos. Lilith retuvo sus ganas de llorar al ver a su compañero tan herido y lo devolvió a la Pokéball. Erico sacó a su siguiente Pokémon, un Magnezone.

-Solo te queda un Pokémon y ya puede ser tan fuerte como tu Sableye si quieres derrotar a Magnezone, niña.- Erico hablaba con un tono de decepción. Hacía rato que había dejado de reir.

-No... No es tan fuerte como Menta..- La niña cogió una Pokéball y liberó su interior.- Es Menta.-

Sableye volvió al combate totalmente recuperado del daño. Lilith había aprovechado el combate de Patata contra Electrode para curar a Menta y prepararlo para su siguiente combate pues, como había dicho Erico, era su única baza para ganar este duelo.

-Menta, no sé cuanto más durará este combate pero necesito que saquemos todo nuestro potencial. ¡Necesito que Megaevoluciones!- La chica pulsó la piedra de su Mega Aro cerrando los ojos.

Cuando los abrió no ocurrió nada, Sableye la seguía mirando con una mueca de tristeza en su rostro. Magnezone se cansó de esperar y atacó sin cuartel. Los Rayos caían a diestro y siniestro rodeando al Pokémon Fantasma sin dejarle escapar y entonces un poderoso Trueno cayó sobre él. Sableye recuperó sus heridas con Recuperación pero no sabía que hacer ya que la niña seguía intentando que megaevolucionara. Entonces Lilith pensó en la primera vez que vió a Sableye, el cómo le protegío de los malhechores del Team Haunters, de su encuentro con la mujer que parecía la líder y de cómo la acompañó hasta ese combate en el que estaban. Lo último en lo que pensó fue en Patata herido en aquél cráter que adornaba el centro del Gimnasio ahora y Menta era su única forma de demostrar que el sacrificio de Kirlia no fue en vano. Estos pensamientos y sentimientos viajaron a través de su mano y llegaron a la piedra que estaba tocando, hacíendola brillar de una forma antinatural. El brillo que bañó la sala cegó por un momento a los presentes. Magnezone volvió a impacientarse y atacó a Sableye pero su Rayo fue desviado por una superficie de cristal. Una gran gema protegía ahora a Sableye el cuál poseía una nueva forma. No era muy diferente de su forma anterior pero era notablemente más fuerte y sostenía en sus brazos la gran gema de cristal que le protegía a modo de escudo. Magnezone lanzaba ataques sin cuartel pero todos se quedaban bloqueados por esa gema. Detrás de la gema, Sableye aprovechó para lanzar de nuevo Rayo Confuso y Fuego Fatuo. No los lanzó a la misma velocidad que antes y tuvo que hacerlo entre ataques de Magnezone por lo que tuvo que hacer varios intentos haciéndose ver como un tiroteo de ataques con una cobertura de por medio. Los ataques de Sableye acertaron y Magnezone cesó su intento de derrotarle. Un brillo de malicia pasó por los ojos adiamantados de Sableye y sujetó su gema escudo a modo de arma usándola para golpear a Magnezone repetidas veces. Lilith ya podía ver la victoria hasta que Magnezone volvió en si y usó la energía de las bobinas para cargar un nuevo ataque. Lilith temió un nuevo Chispazo y quiso ordenar a Sableye que se cubriera pero no le dio tiempo. Sableye usó por si mismo Golpe Bajo y remató a Magnezone con su gema.

El combate había terminado y Lilith había salido victoriosa. Menta volvió a su forma normal, la chica le devolvió a su Pokéball y se acercó al Líder de gimnasio.

-¡Vaya vaya con ese Sableye tuyo! ¿Qué te ha parecido la nueva forma de tu compañero? Fuerte ¿eh?- Dijo Erico soltando una carcajada- Has ganado la medalla Dinamo y el derecho a entrar en Malvalanova para ayuda sus amigos a parar los planes del Team Haunters.

Lilith cogió la medalla con lágrimas en sus ojos. Sin duda había sido un combate muy duro y si no llega a ser por la Megaevolución de Sableye ese combate no lo habría ganado jamás. Se disponía a salir cuando Aqua entró corriendo al gimnasio con gesto de preocupación.

-¡Erico, ha llegado! ¡Dicen que han visto a esa mujer en Malvalanova!- Aqua casi gritaba- Tengo que llevarme a Lilith a Malvalanova.

-Sin problemas, niña. Ha ganado el combate pero no voy a poder permitir que los otros chicos vayan con vosotros.-

-¿Por qué no? Ellos son tan buenos entrenadores como yo...- A Lilith le entristeció no poder ir con Nealikh y Deivix a pesar de haber dicho que irían juntos.

-No han superado aún el combate y no voy a arriesgarme a enviar chavales a una misión tan peligrosa a ciegas. Lo siento, niña. Deben ganarme primero.

-¡Vamos Lilith, G nos está esperando!- Aqua agarró a la niña de la manga y la sacó del gimnasio.

-¿Pero quién ha llegado? ¿La mujer de la cueva Granito?-

-Si, es Caribdis, la líder del Team Haunters y si está aqui no puede significar nada bueno...-

El recuerdo de esa mujer en la cueva volvió a invadir a la niña, recordando su cara rodeada de un aura oscura simbolizando el mal que representaba esa mujer. Ella y su Banette. Iba a volver a verlos y, seguramente, tendría que luchar.