Buenas! Os traigo alguna que otra mala noticia :(. La semana que viene solo actualizaré el fin de semana porque estoy atascada en un capítulo que está muy cerca de este y claro, si sigo subiendo caps y no continúo el otro, tardaré mucho más tiempo en actualizar. Lo siento! :'(. Ahora mis respuestas y empezamos.
Prisfan: jaja yo también los odio. Disfruta del cap ;).
.Black: jaja subido :D.
yei-lin: jeje siempre hay que ir preparada, y más siendo detective ;).
memoriesofkagome: jeje no lo sabes tú bien... aunque tardará un poco :). Y llegó el gran día jejejeje!
Moka shijagami: jaja me gusta que me digas eso. Así sé si voy bien :).
MitsukiYoruNekoAllen: jaja creo que el fic te ama a ti también xD
Empieza el cap!
Capítulo 21: A mí no me engañas.
Jodie y James abandonaron el lugar para dirigirse a su cuartel para debatir los hechos, pero Conan sabía que (N) le ocultaba algo porque había algo que no encajaba.
- Ahora cuéntame lo que pasó, (N). Sé que nos ocultas algo. -adivinó Conan-.
- Cómo te iba a engañar a ti. Es imposible. -dijo sin más remedio (N), pero feliz por poder confiar en él- Cuando durmieron al profesor Agasa, la mujer se acercó a mí y me dijo que ya sabía mis intenciones y que andara con mucho ojo. No quería contarsélo porque sé que me meteran en un programa de protección de testigos y quiero seguir investigando como quien soy, no con una identidad inventada por el FBI. Sé que es arriesgado, pero confío en mis posibilidades.
- ¿De qué mujer se trataba como para que la reconocieras?
- Tú la conoces de sobra. -(N) miró al techo de la casa- A secret makes a woman, woman.
- ¿¡Vermouth!? -le cambió la cara a Conan-.
- La reconocí por su mirada. Es muy difícil olvidar una mirada así. Además, me llamó 'my second silver bullet'… ya me imagino yo quién es el primero. -miró de reojo a Conan-.
- ¿Y sabes quién era el otro tipo?
- No se giró ninguna vez. Ni siquiera cuando Vermouth disparó al profesor… ¡Ah! Eso me recuerda… tengo las huellas dactilares de Vermouth.
- ¿¡Quéeee!? -no se lo creía Conan-.
- Le puse al mango de la pistola un adhesivo ultrafino que no se pega a los dedos, pero que marca las huellas dactilares. Además, ella no llevaba guantes cuando disparó al profesor. Sólo hay que examinarlas y… -(N) sacó la pistola de su calcetín y vio una nota que había pegado Vermouth al mango-.
'Ingenioso, muy ingenioso tu truco con el mango de la pistola, my second silver bullet. No me lo esperaba. Menos mal que llevaba guantes transparentes. Bye.'
- Mierda. -se decepcionó (N)- ¿Cómo lo ha descubierto sin dejar huella? Puag, ahora tendré que quitárselo cuando no ha servido para nada. Profesor, ¿me puede hacer una recarga nueva?
- Por supuesto.
Conan se sorprendía cada vez más con (N). Era muy precavida y lo tenía todo bastante preparado por si sucedía alguna vez. La verdad es que le gustaba su manera de actuar ante las situaciones comprometidas y le parecía mentira que hubiera aprendido de él.
ooooo
Haibara volvió cuando vio al FBI pasar con sus coches. Tener que volver andando a la casa del profesor no le hacía mucha gracia, pero sabía que no volverían a por ella. Llegó a la casa del profesor y tuvo la sensación de que la espiaban. Un escalofrío recorrió por todo su cuerpo. Se giró para asegurarse si era cierta esa sensación y no vio nada sospechoso. Se relajó un poco, pero la sensación no atenuaba.
ooooo
- Bueno, creo que ya es hora de que me marche. Tengo cosas que hacer. -se despidió (N)-.
- ¿Ya te vas? -dijo Conan-.
- Sí. Adios.
Cuando (N) salió de la casa del profesor, se encontró con Haibara y (N) dejó que pasara primero. (N) se dio cuenta de que algo había sucedido por la cara que tenía. La tenía escondida en sus ropas y lo que pudo ver de su cara, mostraba una sensación de espanto y miedo. Ella pensó que se trataría de que alguien la vigilaba por la tranquilidad que tenía cuando entraba a la casa. (N) revisó disimulando todas las calles y rincones de los alrededores de la casa y no encontró nada sospechoso. Se marchó rápido a su casa para poder investigar en los documentos del FBI sobre Vermouth. "¿Cómo sabía que vine a Japón para investigarles? Es imposible que lo supiera.", se repetía (N). Nada más llegar a su casa, encendió el ordenador y entró en los archivos del FBI.
ooooo
- ¿Ya has vuelto, Haibara? -se sorprendió Conan-.
- Sí… -intentó disimular su temor Haibara-.
- Ai, ¿qué te pasa? -se extrañó el profesor al ver la cara de Haibara-.
- Nada que os interese. -respondió Haibara con la misma frialdad de todos los días-.
Haibara se fue al sótano para estar en el ordenador y cerró la puerta con un portazo. Conan y Agasa se miraron y dijeron al unísono:
- Mujeres…
¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado porque lo más seguro que hasta dentro de una semana no actualizo, aunque, si me desatasco, actualice antes. Eso es lo que espero, vamos. En el próximo cap...
Capítulo 22: Conversaciones telefónicas.
