Ave sin alas

-¿papá?- dijo suavemente James sin querer

-¡¿papá?!-repitió Harry desde la entrada

-¿Charlus?-susurró Remus incrédulo por lo que había oído

-¿pueden dejar de decir solo una palabra?-interrumpió Sirius harto de oír una palabra por presente, pero entonces cometió el error de haber captado la mirada curiosa del ministro ruso.

-¿Black?-

-aquí vamos de nuevo-repitió Sirius algo molesto

Harry desde la entrada había escuchado las pocas palabras que habían dicho los presentes como para saber que lo que había dicho su padre sin querer era cierto, había llamado papá al ministro ruso lo que significaba que era su abuelo, si los cálculos no le fallaban significaba que tenia un miembro de la familia sin conocer. ¿Por qué siempre ocultarle todo?

-esto no les ayuda en nada-dijo Harry molesto de la situación de siempre saber a medias la verdad, sus padres habían regresado de la muerte y no se habían tomado ni siquiera 5 minutos para contarle. En verdad no les ayudaba a acercarse más a él, Harry lo sabía y lo tomó como excusa para salir del comedor velozmente medio enojado y medio sorprendido. James al ver la reacción de su hijo dividió su mente, ¿debía quedarse a averiguar lo que pasaba? O ¿debía salir tras Harry para explicarle que ni siquiera el, sabía que su abuelo estaba vivo?

Muy difícil decisión pero no tardó mucho en comprender lo que tenia que hacer, su responsabilidad como padre era anteponer las necesidades de su hijo ante cualquier cosa, y no repetir los errores de su propio padre. Con un paso veloz y sin dirigir la mirada a nadie salio rápidamente del comedor, casi corriendo para evitar que su hijo mal interpretara las cosas.


Pasillos…

James corría agitadamente resbalando en cada esquina al no poder detenerse de lo rápido que iba, hasta que al fin dio con su hijo.

-¡Harry!- gritó James, pero el adolescente no quería recibir ninguna de las muchas explicaciones que recibiría en ese momento. Cuando su padre gritó ya estaba abriendo la puerta y eso no era bueno para el mayor, apresuró su paso tratando de llegar antes de que se hijo se encerrara y no lo dejara entrar, pero sus esfuerzos fueron en vano.

-¡Harry!-gritó de nuevo -¡abre la puerta! ¡Déjame explicarte!- el muchacho estaba del otro lado de la puerta recargado contra esta como si su padre pudiera abrirla solo girando la perilla pero no era tan tonto, tenia un encantamiento. James estaba frustrado tratando de abrir la fortaleza de su hijo pero lo era imposible, desgraciadamente tenía el carácter de su madre que cuando no quería escuchar a nadie, se encerraba y no la podías ver en un mes.

Los sonidos de los puños de James tocando la puerta se dejaron de oír, al igual que sus gritos e intentos de explicación así que Harry dio por hecho que se había marchado y se disponía a abrir la puerta.

Del otro lado, James seguía parado mirando la puerta de su hijo con una sonrisa maligna ¿creyó que con un hechizo lo detendría? Por dios, el podía abrir cualquier puerta en el mundo, especialmente en Hogwarts. A unos metros de la habitación, sostenía su varita firmemente y estaba listo para pronunciar el hechizo.

Harry tenía la mano en la perilla de la puerta…

James pronunció el hechizo…

En el cielo apareció una aurora de color verde en diferentes tonalidades.

-¡alohomax!-

En ese instante, el marco de la puerta comenzó a arder en llamas muy vivas en tan solo dos segundos, pero así como llegaron se volvieron a ir.

Harry solo empujó la puerta para que esta cayera hacia el frente, dejando ver a su padre con los ojos muy abiertos con cara de signo de interrogación. Regresó su mirada a donde hacia unos segundos había una puerta y se sorprendió al ver las marcas del fuego. ¿Qué diablos pensaba su padre?

-si querías hablar conmigo…- empezó a decir Harry con una sonrisa nerviosa y asustado –estaba a punto de abrirte-terminó mirando a su padre y de nuevo la puerta. James no podía articular palabra alguna, lo que había visto lo había dejado sin habla.

-yo…pero…es que…no…aloho…si…no…!que!-

Al ver tanta confusión en el rostro de su padre, Harry dejó la conversación de lado para acercarse a la entrada de su cuarto. El fuego que había usado no era fuego ordinario, era fuego maldito ¿su padre lo quería matar o que? James le estaba dando la espalda a Harry como si pudiera pensar mas tranquilo, pero seguía hablándose solo, intentando averiguar el porque del fuego. Hacia todo tipo de ademanes con las manos contando con los dedos cada paso que siguió antes de incendiar la puerta, la cual solo quería abrir. El había dicho el hechizo correcto ¿no?

Harry mientras veía a su padre discutir consigo mismo, levantó su varita para reparar su puerta y ponerla en su lugar, no podía permitir tan fácil acceso a su cuarto con tantos documentos importantes en el.

-reparo-dijo simplemente ondeando la varita pero la puerta no se movió, ni cambió. Extrañado volvió a decir el hechizo con más fuerza – ¡REPARO!- pero de nuevo no obtuvo resultados, estaba comenzando a asustarse.

-¡REPARO!

-¡REPARO!

¡REPARO!-

Dijo tres veces mas pero no sucedía nada, cada vez mas desesperado probó con otros hechizos simples pero no obtuvo resultado, intentó la magia sin varita pero la situación no cambiaba…se atrevió a pronunciar una maldición imperdonable pero los resultados seguían siendo los mismos. A punto de un colapso nervioso, James volteo al ver que su hijo no había puesto la puerta en su lugar.

-solo que tienes que decir esto-dijo james quien no había notado la palidez de su hijo – ¡REPARO!- si bien a james le salio el hechizo, no fue el que esperaban o el que había pronunciado. La puerta comenzó a levitar de un lado al otro hasta que llego al techo. James y Harry miraban sorprendidos la actual posición de la puerta y su padre fue el primero en hablar.

-yo dije REPARO-le susurró a harry quien ya tenia la vista fija en un punto fuera del castillo, miraba la aurora verde que se imponía por la mitad del cielo, por alguna extraña razón, sabia que no era nada bueno, que era cosa de Voldemort y que tenia que ver con la magia. Ambos se miraron unos segundos antes de salir corriendo al comedor.


El comedor…

-¡Sirius Orion Black!- exclamó Charlus –¡Estas vivo!- y se lanzó a abrazarlo a lo que sirius solo se quedó quieto pidiendo explicaciones a espaldas del ministro, haciendo todo tipo de señas a Remus quien estaba de brazos cruzados sonriendo ante la situación.

-¡Lilian!-siguió el ministro feliz de ver a los que creía estaban muertos -¿y mi hijo?-preguntó al ver que le faltaba alguien importante

-con su nieto-le contestó felizmente Lily

Pero como si hubieran estado ahí, solo nombraron a James y Harry y los dos entraron corriendo agitadamente al comedor, James estaba a punto de comenzar una larga explicación a no ser que antes de que pudiera decir ni "pío" Charlus lo tenia abrazado tan fuertemente que se le fueron las palabras. Pero las demás personas el comedor se quedaron en completo silencio con caras de angustia, habían visto la expresión en James y en Harry al entrar al comedor y aunque la del mayor se había borrado; la cara de Harry daba demasiado miedo, se le veía asustado, aterrado y eso no era normal en el.

-¿Harry?-preguntó angustiadamente Lily y acercándose a el -¿estas bien? ¿Qué te pasa?- al adolescente tampoco le salieron las palabras de lo asustado que estaba. ¿Cuántas veces en la vida te quedas sin magia? No lo podía creer, no quería creerlo.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un singular dolor de cabeza que lo tenia demasiado identificado como para confundirlo. Desgraciadamente sabía lo que se avecinaba pero por única vez en la vida se aterró al saber que voldemort se acercaba. Después de todo, no se podía defender contra el o contra sus mortifagos puesto que no podía hacer magia ¿Qué le estaba pasando? Volviendo a la realidad notó varias miradas sobre el, en especial angustiadas. Estaba abrazado a su madre fuertemente y poco a poco deshizo el abrazo para poder susurrar…

-Voldemort-

La siguiente acción de la mayoría fue asomarse a las afueras de la escuela para comprobar las palabras que salieron tan extrañamente temerosas de aquel joven. Para la desgracia de muchos, o más bien de todos, a lo lejos del castillo pudieron observar la figura viperina de Lord Voldemort bajo una capa negra, parado con superioridad junto con su enorme serpiente naggini enredada en su cuello. A su lado se encontraban seis mortifagos, tres de cada lado, en lo que muchos pudieron distinguir a Bellatrix, Lucius, Barty Jr. y Pettigrew.

Sirius gruñó por lo bajo, como ya era de costumbre, su odio por Peter estaba alcanzando de nuevos sus niveles mas altos, mientras Remus daba un paso de costado para alejarse del animago que estaba a punto de echarse a correr. Dumbledore estaba un poco nervioso, sabia que algo no andaba bien para que Voldemort solo atacara con seis personas, sabiendo que en el castillo los superaban en numero; pero entonces notó la extraña aurora que se estaba en el cielo, ¿habrá sido ese el motivo del nerviosismo de James y de Harry? ¿Sabían lo que era?

Entonces los dos sujetos de su pensamiento aparecieron para mirar lo que tenia un tanto extrañados a los demás, James palideció notablemente alarmando a su esposa y Harry se hizo unos pasos hacia atrás.

-ni se te ocurra salir del castillo-dijo seriamente James a su hijo que tenia la mirada en Voldemort –no puedes hacer nada para ayudar-sentenció gravemente llamando la atención de los demás y lo que mas los sorprendió fue que Harry no siquiera respingó o explotó o muchas de las ya sabidas reacciones del adolescente, no se inmutó a negar las palabras de su padre. En cambio emprendió su camino hacia dentro del castillo con mucha velocidad, seguido por un boqui-abierto Zack.

-wow James-dijo Sirius sorprendido por la actitud de su amigo y luego la de su ahijado, pocas veces ves ceder a Harry ante cualquier persona –deberás enseñarme la técnica para que obedezca-dijo muy interesado en el tema.

James no respondió, ni siquiera rió ante el comentario de Sirius como todos los presentes, en cambio su mirada se ensombreció un poco, asustando a una muy nerviosa Lily quien pidió explicaciones a gritos de inmediato:

-¿Por qué Harry no puede salir?, bueno, se que eso siempre lo queremos evitar pero ¿algún motivo para que ni siquiera protestara ante tu orden-dijo Lily haciendo a su esposo mirarla.

-te parece suficiente motivo el que no puede hacer magia-contestó James tristemente, la orden y los maestros se miraron entre si, ¡¿Cómo que no podía hacer magia? ¿Acaso se lo tenia prohibido? ¿Qué pasaba?

Entonces a Regulus le vino un recuerdo…

Flash back

Regulus Black había ido a la esquina por dos cafés, uno para el demasiado cargado y otro para el doctor Johnson. Se había tomado su tiempo para ir y venir, pues no le apetecía regresar tan rápido porque necesitaba aire fresco. Pero sabia que se requería de su presencia en el cuarto 24 del tercer piso, al fondo a la derecha. Tenia que estar ahí.

En cuanto tuvo en su poder los dos vasos y le había pagado al encargado del negocio, regresó de nuevo al hospital donde lo esperaba el doctor del ahijado de su ahora vivo y ex-difunto hermano. Al llegar recorrió lentamente los pasillos del hospital para llegar al cuarto 24 de donde venía saliendo el doctor.

-¿Qué pasó?- preguntó Regulus algo preocupado

-necesito hablar contigo en mi despacho-contestó seriamente el doctor haciendo al hombre palidecer hasta el punto de quedar casi transparente.

Rápidamente obedeció sin decir palabra alguna entrando al despacho del doctor.

-necesito pedirte un favor-dijo el doctor –es sobre Harry-

-Por favor no le de mas rodeos al asunto y dígame lo que pasa- le rogó Regulus ya muriéndose de nervios.

-en la ultima batalla del joven Potter, como usted dice, al muchacho la llevó a los limites de su ser, no se de donde habrá sacado la fuerza para demostrar tan altos niveles de magia que me atrevo a decir, no creo que ningún mago en la actualidad pueda alcanzar…-

Regulus se removía ya nervioso en posición, las palabras del doctor Johnson no pintaban nada bueno.

-lo que si puedo asegurarte es que este muchacho no tiene ni una sola pizca de magia en su cuerpo en estos momentos, pero la sigue obteniendo de algún otro lugar del cual no estoy seguro de nada, pero necesito que lo controles evitando que haga magia en lo mas mínimo por unos meses si es posible…-

Regulus tenía los ojos tan abiertos que el doctor se asustó al ver la tensión en el hombre

-te pido que impidas que ese muchacho participe en batallas o en lo que sea que incluya la varita y por coincidente la palabra "magia", su magia natural esta vacía, y al no esperar que esta vuelva, podría causar problemas en su cuerpo, en síntesis, si no espera que su magia vuelva y sigue utilizando la que no es suya, su propia magia no volverá mas- terminó tajantemente el doctor

Regulus para este punto ya parecía fantasma, blanco de la impresión y perdido en sus pensamientos, ¿Cómo detener a un adolescente que con un moviendo de mano puede carbonizarte?...

Fin del flash back

Regulus entonces cayó en cuenta, nunca le dijo a Harry para no preocuparlo, y se había prometido a si mismo esconderle la varita al adolescente o amarrarlo de manos por su seguridad, pero después de lo que le dijo el doctor, Harry le metió otro tema a la cabeza, haciéndolo olvidar lo anterior. Le había dicho del regreso de Sirius y de sus padres y no tenia cabeza para mucho. Ahora hacia cuentas de las veces que el muchacho había estado usando magia, y para su desgracia, una seguida de otra.

La vez que dumbledore los puso a contar sus incidentes con Voldemort haciéndolos aparecer recuerdos, luego el incidente con Ron, también cuando sirius se quedaba solo con el, cuando regresaron a Harvard y se juntó con Zack para seguir esos tan secretos planes sobre la guerra que seguro incluían escapadas del castillo sin que nadie se diera cuentas…y no quería recordar mas porque su sentimiento de culpa lo mataría antes que la guerra.

Inmediatamente salió corriendo en la dirección en la que Harry se había ido, esperando encontrarlo fácilmente, sin darse cuenta de que dejó a varias personas preocupadas en la entrada de Harvard.


Biblioteca…

Harry buscaba nervioso un libro de pasta morada que había visto hace tiempo mas no se acordaba de su titulo. Se sentía desprotegido sin poder hacer magia, porque lo que siempre lo había salvado de esas situaciones de vida o muerte había sido la magia y ahora que no podía hacer nada para defenderse lo tenia aterrado. ¿Qué era un mago sin magia? Era como un ave sin alas, aquello vital para su supervivencia había desaparecido por motivos que el desconocía, pero no podía darse el lujo de perderse en sus pensamientos en estos momentos, tenia que ayudar a los demás que estaban a punto de enfrentar a Voldemort.

-¿Harry?-preguntó Zack algo nervioso por la actitud de su amigo y por las palabras de su padre -¿Por qué tu padre dijo que no puedes hacer magia?-

Harry no respondió en el momento, solo tomó aire para poder admitirlo el mismo

-porque por alguna extraña razón no puedo –dijo con gran temor –no se porque pero no puedo hacer magia con varita o sin ella- Zack entonces casi se desmaya, ¿eso era posible? ¿Se puede agotar la magia?

-¿entonces que buscas?- pregunto temeroso

-un libro de conjuros- respondió seriamente

-pero si estas tan seguro de que no puedes hacer magia, ¿de que sirve un libro de conjuros?- Harry se tomó su tiempo para buscar las palabras adecuadas para explicarle a Zack, al mismo tiempo de que una sonrisa triunfal aparecía en su rostro al ver aquel libro de pasta morada.

-los conjuros no tienen que ver con los magos-dijo al principio mientras hojeaba el libro rápidamente –los conjuros los pueden hacer cualquier clase de persona, muggle o mago, pues no se utiliza la magia, mas bien es como invocar espíritus o fuentes de magia que no son visibles, requiriendo de sus servicios para un fin- Zack estaba algo confundido, algo que Harry notó por su silencio y volvió a hablar –pides un favor, a cambio de algo-dijo resumiendo Harry

-¿a cambio de que?- cuestionó Zack asustado

-energía- respondió simplemente Harry a lo que Zack detuvo las manos de su amigo que seguían hojeando el libro.

-y seguramente piensas hacerlo tu ¿verdad?-Harry no contestó en cambio siguió su búsqueda que de nuevo dio resultados -¡estas loco POTTER!-dijo Zack exaltado –los conjuros requieren de la presencia de varios magos y aun así ya no son muy comunes por sus consecuencias! ¡Si bien son muy poderosos, es igual de poderosa la energía que requiere la realización!-dijo cruzándose de brazos, pero notó que su discurso ya no era escuchado por la otra persona en la biblioteca, la cual ya había encontrado lo que quería y comenzaba a decir unas palabras en latín…

Cuando harry empezó a pronunciar el conjuro, una esfera dorada se formó frente a el, la cual se fue haciendo mas y mas grande hasta atravesar las paredes de la biblioteca, y seguramente estaba recorriendo todo Harvard, Zack se acercó a la ventana mas cercana para comprobar que la esfera seguía creciendo y estaba saliendo lentamente del castillo hasta tenerlo rodeado en su totalidad, Harry seguía repitiendo el hechizo sintiendo lo poderoso de este.


Los maestros y alumnos de Hogwarts estaban anonadados de tal imponente potencia del conjuro que no sabían de donde provenía.

Voldemort miraba furioso como el hechizo los empujaba fuera de los terrenos del castillo sin poder atravesarlo o dañarlo con hechizos que solo rebotaban en el. Su plan se había frustrado, esa aurora verde había sido su idea, esa aurora hacia que los hechizos de las personas que se clasificaban como buenas en Francia, no pudieran convocar el hechizo correcto, mandando uno de menos intensidad u otro diferente. Sin más ni más ordenó la retirada de sus mortifagos.

James suspiró aliviado.


Biblioteca…

Harry se detuvo cuando supo que voldemort había abandonado los perímetros de la escuela, satisfecho consigo mismo al saber que ese escudo duraría mucho tiempo ahí y que había valido la pena. Había logrado impedir que voldemort atacara a magos indefensos los cuales ni siquiera sabían que no se podían defender, había intervenido en los planes de esa serpiente de nuevo y ese pensamiento dibujó una sonrisa cansada en su rostro.

Zack quien también miraba emocionado como voldemort se retiraba junto con sus mortifagos, brincó de alegría al saber que Harry lo había logrado, pero cuando dirigió la mirada a su amigo, esta se borró viendo como Regulus lo sostenía inconsciente.

-¡por dios!-gritó Zack aterrado – ¡lo he matado!-

-¿Qué tu que?-respondió Regulus –Zack, por favor, solo está inconciente- pero el adolecente no quiso escuchar estas ultimas palabras, había empezado a caminar de un lado a otro en círculos con las manos en la cabeza.

-yo le dije…-decía para si mismo Zack – ¡le advertí que no lo hiciera!- se tomó el cabello con ambas manos como si se lo fuera a arrancar

-Zack!-le llamó Regulus

-era mi deber impedirlo!-dijo de nuevo este

-ZACK!-volvió a insistir Regulus

-he ayudado a Voldemort en su cometido! He matado a Harry Potter!-

-!!ZACK!!-Gritó con mas fuerza un desesperado Regulus, -Harry solo está inconsciente!-

-pero medio muerto-le contestó Zack, Regulus estaba cansado de discutir con ese muchacho, ¿Cómo diablos lograba Harry callarlo en este tipo de situaciones? Pensó para si mismo, pero no tenia tiempo de detenerse a reflexionar sobre eso.

-Zack, necesito que me acompañes-dijo Regulus pero cuando se dio cuenta de que empezarían a discutir de nuevo habló rápidamente –necesito tu ayuda- con eso dejó al adolescente medio callado dispuesto a seguir órdenes pero cuando regulus se acercaba con harry a la red flu, Zack preguntó:

-¿a donde vamos?- Regulus dudaba en decirle pues comenzaría la histeria del joven de nuevo pero si quería su ayuda tendría que decírselo.

-¿hospital Saint George?-dijo Regulus bajito esperando no ser oído por el histérico adolescente

-¿hospital? ¡Me dijiste que estaba bien! ¡Que no lo había matado! Quieren hacerle la autopsia ¿verdad?...- aquí vamos de nuevo, fue lo que Regulus pensó pero no tenia tiempo de seguir discutiendo, se metió a la chimenea de la biblioteca diciendo el nombre del hospital, dejando a Zack con su culpa, pero cuando el muchacho notó su ida, el hizo lo mismo y lo siguió.


Entrada de Harvard…

-me entero de que ese muchacho hijo mío tuvo que ver con este campo de fuerza lo mato!-dijo James algo furioso al imaginar que Harry en efecto, había conjurado el campo de fuerza.

-James, por favor- decía Sirius como si nada -¿Cómo puedes pensar eso de Harry?- la mirada de james le bastó al animago para mejor cambiar de tema –esta bien, Harry no necesita añadir otra persona a la lista de los que lo quieren matar, así que yo me les adelanto para advertirle-dijo Sirius quien se estaba transformando en canuto.

-¡no!-gritó James queriendo impedir que Sirius se transformara pero ya era tarde, en lugar del gran perro negro que siempre aparecer, apareció un cachorrito negro de pelo chino quien veía que todo le quedaba mas grande, pero todo se volvió mas confuso ante las carcajadas de los presentes.

-¿que tenia de gracioso?-dijo Sirius quien había vuelto a su forma humana y había empezado a recorrer los pasillos de Harvard.

-James-preguntó Dumbledore -¿Qué es lo que pasa?-

El aludido comenzó a relatar su incidente con la puerta de su hijo y como los hechizos le salían mal o no salía el hechizo esperado, miradas nerviosas recorrieron a los presentes al recordar que estuvieron punto de enfrentar a Voldemort completamente indefensos, de no haber sido por el escudo que había aparecido, todos estarían muertos o al servicio del mago tenebroso…


Pasillos…

Lily y James buscaban juntos a su hijo al cual no habían visto desde que empezó el supuesto ataque. James sabía que Harry había conjurado aquel campo de fuerza así que su primera opción fue ir a buscar a la biblioteca. Cuando llegaron no vieron a nadie, pero cuando se disponían a irse, Lily señaló un libro que estaba abierto en el suelo. James lo tomó, y abrió los ojos como pelotas al ver la página y el hechizo.

-¿Por qué a ciertas personas de ojos color esmeralda les da esa manía de hacer conjuros peligrosos?-susurró para si james, hablando de su hijo y de lily recordando la ultima vez que la pelirroja había hecho algo similar, pues había terminado cuidándola una semana en cama. Lily se sonrojó ante el comentario pero también se preocupó por su hijo ¿Dónde estaba?


hola!

cumpliendo sus deseos en estas epocas de guerra(mundo magico) o tiempos de enfermedad(mundo muggle)

Una extraña inspiracion vino a mi, diciendome que empezara a escribir el final el cual no pienso dividir a menos de que salgan demasiadas hojas, (minimo unas 50) o que ande de humor de hacerlos esperar una semana para la continuación del ultimo capi al que pienso llamar "eclipse" o "cenizas"

Pueden ir pidiendo lo que les gustaría ver, hablando en terminos de lo que se quedaron con ganas de ver en el ultimo libro de nuestra querida rowling(aprovecho para el disclaimer diciendo que nada de esto me pertenece por si tenian dudas)

animales, seres o eventos que les hubiera gustado ver desarrollarse, peleas, etc... me esforzaré demasiado para dar un buen final a mi primer fic, el cual han hecho posible que esté donde está y no me refieron a fanfiction.

me alagan los reviews que dicen que es una gran historia o que asi hubieran querido que fueran los libros pero repito "nunca me compararia con rowling"

me alegra que les siga gustando la historia que esá a pocos capis del final entre 10 o 12 que planeo sacar uno tras otro sin falta ( no dia tras dia)

esperando sus opiniones y empezando a escribir el siguiente capi...

anypotter